El Papa ha expresado su preocupación por la grave situación humanitaria en esta ciudad de la región ucraniana de Jersón y ha reclamado que se facilite la entrada de alimentos y asistencia médica, así como la evacuación segura de los civiles.
El Papa León XIV ha mantenido este viernes una conversación telefónica con el presidente de la Federación Rusa, Vladímir Putin, en la que ha manifestado su «profunda preocupación» por la grave situación humanitaria en la ciudad de Oleshky, en la región ucraniana de Jersón.
Durante la llamada, el Santo Padre ha pedido un alto el fuego que permita el envío de alimentos y asistencia médica a la población afectada, así como la evacuación voluntaria y segura de los civiles.
Por último, León XIV ha reafirmado el compromiso de la Santa Sede con la promoción del diálogo y la paz.
La ciudad, situada en la orilla oriental del río Dniéper, permanece bajo ocupación rusa desde febrero de 2022 y se encuentra cerca de la línea del frente. La población que continúa allí afronta una grave crisis humanitaria, marcada por la escasez de alimentos y medicamentos, los daños en las infraestructuras y las dificultades para acceder a servicios básicos. Los ataques con drones y la presencia de minas terrestres también hacen especialmente peligrosos los desplazamientos y las evacuaciones. Según organismos internacionales, la situación se ha deteriorado durante 2026, con importantes obstáculos para la llegada de ayuda humanitaria y la salida segura de los civiles.





