{"id":62372,"date":"2026-06-16T06:57:00","date_gmt":"2026-06-16T04:57:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.omnesmag.com\/?p=62372"},"modified":"2026-06-12T11:26:18","modified_gmt":"2026-06-12T09:26:18","slug":"kant-e-la-critica-della-ragione-pura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.omnesmag.com\/it\/recursos\/kant-y-la-critica-de-la-razon-pura\/","title":{"rendered":"Kant e la Critica della Ragione Pura"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una versi\u00f3n m\u00e1s breve de este art\u00edculo\u00a0<a href=\"https:\/\/www.omnesmag.com\/recursos\/immanuel-kant-critica-de-la-razon-pura\">puede verse aqu\u00ed<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><br>A) Exposici\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El punto de partida de la Cr\u00edtica de la Raz\u00f3n Pura, aquello que da por hecho, sin necesidad de cr\u00edtica alguna, es que la matem\u00e1tica y la f\u00edsica est\u00e1n establecidas como verdaderas ciencias, avanzando con seguridad y gozando de la universalidad por la que una ciencia merecer\u00eda tal nombre (no es cuesti\u00f3n de criterios y de oposici\u00f3n de escuelas sino que son las mismas para todos los hombres, independientemente de su credo y procedencia cultural). Y el problema esencialmente planteado est\u00e1 relacionado con ello: si es posible constituir la metaf\u00edsica con la misma seguridad y universalidad de que gozan esas ciencias. Para ello va a investigar c\u00f3mo es posible el saber cient\u00edfico, c\u00f3mo ha formado sus juicios y de d\u00f3nde ha extra\u00eddo su verdad, para ver entonces si eso mismo es posible, y bajo qu\u00e9 condiciones, en metaf\u00edsica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A este efecto, Kant comienza examinando los diferentes tipos de juicio. Los clasifica, seg\u00fan su relaci\u00f3n con la experiencia, en <em>juicios a posteriori<\/em> y <em>juicios a priori,<\/em> seg\u00fan que sean posteriores o anteriores a la experiencia, es decir que se sigan de alguna observaci\u00f3n de la experiencia, o que se hayan formado con independencia de ella. Si yo digo \u201ceste cuerpo es pesado\u201d es porque lo he experimentado, pero si digo que 123 m\u00e1s 241 son 364 se trata de un juicio que precede a la experiencia pues no he necesitado para ello juntar tantos objetos con otros tantos y recontarlos juntos despu\u00e9s. Como rasgo caracter\u00edstico de la ciencia es su universalidad -sus proposiciones son universalmente aceptadas-, es necesario que los juicios que en ella aparecen sean a priori, pues en caso de proceder de experiencias particulares depender\u00eda su verdad de tales experiencias y no gozar\u00edan de universalidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan otra ratio, divide Kant los juicios en anal\u00edticos y sint\u00e9ticos. <em>Juicios anal\u00edticos<\/em> son aquellos que se forman por an\u00e1lisis de los t\u00e9rminos que intervienen en \u00e9l, por ejemplo \u201ctodos los cuerpos son extensos\u201d Los juicios anal\u00edticos no dan a conocer algo realmente nuevo, puesto que estaba impl\u00edcito en la definici\u00f3n de sus t\u00e9rminos. Sint\u00e9ticos son los juicios que no pueden ser formados por an\u00e1lisis de los t\u00e9rminos sino que ponen un enlace o uni\u00f3n (de ah\u00ed su nombre \u201csin-t\u00e9ticos\u201d) realmente nuevos entre esos t\u00e9rminos. Por ejemplo \u201clos cuerpos son pesados\u201d o \u201clos hierros se dilatan con el calor\u201d, o 2+5=7, puesto que no se menciona en la definici\u00f3n del 2 (siguiente del uno) ni en la del 5 (siguiente del 4), el hecho de sumar 7. Est\u00e1 claro que la ciencia necesita juicios sint\u00e9ticos, pues los anal\u00edticos no ampl\u00edan realmente el conocimiento.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En resumen, para que haya ciencia, es decir avance del conocimiento con aceptaci\u00f3n universal, tienen que darse en ella juicios que sean al mismo tiempo sint\u00e9ticos (para que se trate de nuevo conocimiento) y a priori (para que sean de validez universal). Sint\u00e9ticos a priori son, por ejemplo, \u201c2+5=7\u201d, \u201cpor dos puntos pasa una recta y s\u00f3lo una\u201d (hecho independiente de la experiencia, pues lo comprende hasta un ciego, y hecho que no puede ser deducido de la definici\u00f3n de punto y de recta). O tambi\u00e9n: \u201ctodo cambio tiene una causa\u201d. As\u00ed pues, si la metaf\u00edsica ha de constituirse en verdadero conocimiento y de validez universal, han de ser posibles en ella los juicios sint\u00e9ticos a priori.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como es un hecho incontestable que la matem\u00e1tica y la f\u00edsica son ciencias bien constituidas con validez universal, es seguro, pues, que se dan en ellas juicios sint\u00e9ticos a priori, y de hecho ya han aparecido algunos ejemplos. Nos interesa saber si esto es posible tambi\u00e9n en metaf\u00edsica, y para ello vemos de d\u00f3nde extraen su verdad estos juicios sint\u00e9ticos a priori en las matem\u00e1ticas y en la f\u00edsica: \u00bfla extraen de la experiencia? No, pues son anteriores a ella. \u00bfLa extraen del an\u00e1lisis de sus t\u00e9rminos? No, pues no son anal\u00edticos sino sint\u00e9ticos. Deben extraerla pues de apriorismos que se dan en nuestra propia facultad de conocer. As\u00ed es como Kant llega a saber que hay apriorismo en nuestro conocimiento, aun antes de haberlo encontrado un el estudio del conocimiento, a los diversos niveles, en que&nbsp; a continuaci\u00f3n se sumerge.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El primer nivel que examina es el m\u00e1s bajo, el que tenemos en com\u00fan con los animales, el nivel de la sensibilidad. A este estudio lo llama Est\u00e9tica transcendental, pues \u03b1\u03b5\u03c3\u03c4\u03b5\u03c4\u03bf\u03c3 significa \u201csensible\u201d. Se trata de estudiar la formaci\u00f3n de nuestras intuiciones, lo que en filosof\u00eda escol\u00e1stica se llaman percepciones, y lo que Kant llama fen\u00f3menos, es decir lo que aparece en nuestra sensibilidad (\u03d5\u03b1\u03b9\u03bd\u03c9=aparecer,&nbsp; \u03d5\u03b1\u03b9\u03bd\u03bf\u03bc\u03b5\u03bd\u03bf\u03bd=lo aparecido). Su primera observaci\u00f3n es que hay dos intuiciones puras que aparecen mezcladas en todos los fen\u00f3menos: yo puedo pensar en una habitaci\u00f3n que me sea familiar y desproveerla de muebles de techo de paredes y hasta de suelo, pero hay algo que no puedo quitarle, el espacio. Se\u00f1al es \u00e9sta de que esta intuici\u00f3n, el espacio, estaba ya en mi facultad de conocer (puedo pensar en un espacio vac\u00edo de cuerpos, pero nunca en un cuerpo sin espacio) An\u00e1logamente, todo suceso se da en el tiempo, y puedo imaginarlo desprovisto de todas sus caracter\u00edsticas menos del tiempo que dura (puedo imaginar, sin embargo, un tiempo vac\u00edo, en el que nada suceda, pero no puedo imaginar un suceso que ocurra sin tiempo).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estas dos intuiciones, espacio y tiempo, nos sirven para ordenar en distintos lugares los datos que llegan a nuestra sensibilidad, asign\u00e1ndoles tiempos tambi\u00e9n distintos, quedando lo que ha impresionado mi sensibilidad como desconocido tal cual es (puesto que solo lo conocemos revestido de espacio y tiempo). Por eso lo llama el ignotum X, o \u201cla cosa en s\u00ed\u201d, o \u03bd\u03bf\u03bf\u03c5\u03bc\u03b5\u03bd\u03bf\u03bd (lo pensado, aunque no nos aparezca en el conocimiento), como contrapuesto al \u03c6\u03b1\u03b9\u03bd\u03bf\u03bc\u03b5\u03bd\u03bf\u03bd, al fen\u00f3meno (lo que aparece en el conocimiento). As\u00ed pues, y en resumen, en todo fen\u00f3meno (lo que aparece en el conocimiento sensible) o intuici\u00f3n sensible hay una componente que llega de fuera, por nuestros sentidos, y otra componente interna, el espacio y el tiempo, las intuiciones puras.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La geometr\u00eda estudia una intuici\u00f3n pura, el espacio, y de ella extrae su verdad, articulada en proposiciones que son verdaderamente sint\u00e9ticas (dicen nueva verdad) y a priori (extraen esa verdad de ese apriorismo de nuestra sensibilidad que es el espacio). La matem\u00e1tica estudia no s\u00f3lo el espacio sino tambi\u00e9n el tiempo y esa relaci\u00f3n que se da entre ambos en el movimiento (en el tiempo, es decir en la iteraci\u00f3n, ve Kant el origen del n\u00famero, y por ende, de la aritm\u00e9tica). Es por esta raz\u00f3n que la matem\u00e1tica es un conocimiento sint\u00e9tico a priori.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La parte siguiente de la \u201cCr\u00edtica de la raz\u00f3n pura\u201d es la \u201cAnal\u00edtica trascendental\u201d Estudia la formaci\u00f3n de conceptos y juicios en nuestro entendimiento. Esta facultad ya no es com\u00fan con los animales, sino propia del hombre. Consiste en la capacidad de pensar los fen\u00f3menos, es decir formar conceptos inteligibles a partir de las intuiciones recibidas en nuestra sensibilidad, de modo que puedan formar parte de nuestros juicios; y tambi\u00e9n en la facultad de formar estos juicios, es decir proposiciones que entrelazan los conceptos formados en esta facultad (juicios tales como \u201ceste cuerpo es extenso\u201d o \u201ctodo cuerpo es extenso\u201d ,&nbsp; \u201ceste cuerpo es pesado\u201d o \u201ctodo cuerpo es pesado\u201d. El modo m\u00e1s com\u00fan es la atribuci\u00f3n de un predicado a un sujeto, pero hay otro modos de juicios)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed como,&nbsp; para intuir la \u201ccosa en s\u00ed\u201d, necesit\u00e1bamos las formas a priori de espacio y tiempo -intuiciones puras-, tambi\u00e9n para pensar la intuici\u00f3n as\u00ed formada, de modo que formemos de ella un concepto, necesitamos de ciertos conceptos puros. Estos son formas a priori de nuestro entendimiento a los que Kant da tambi\u00e9n el noble nombre de categor\u00edas, pues juegan en su teor\u00eda del conocimiento un papel an\u00e1logo al de las categor\u00edas aristot\u00e9licas, es decir los predicamentos que en Arist\u00f3teles se corresponden a los modos de ser, que bien recordamos: sustancia y accidentes, divididos estos \u00faltimos en cantidad, calidad, relaci\u00f3n, ubi, quando, acci\u00f3n, pasi\u00f3n. (El hecho de que haya apriorismo tambi\u00e9n en nuestro entendimiento lo demuestra Kant de modo parecido a como demostr\u00f3 que hay apriorismos en la sensibilidad: \u201csi en vuestro concepto emp\u00edrico de todo objeto, corporal o incorp\u00f3reo, prescind\u00eds de todas las propiedades que os ense\u00f1a la experiencia, no podr\u00e9is sin embargo suprimirle aquella por la cual lo pens\u00e1is como sustancia o como adherente a un sustancia\u201d)&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Kant clasifica los conceptos a priori, conceptos puros o categor\u00edas seg\u00fan las diferentes modalidades de juicio, pues \u00e9stas corresponden a los diversos modos en que un concepto haya aparecido como t\u00e9rmino de un juicio y por tanto los diversos modos en que haya sido categorizado. El resultado es la siguiente \u201ctabla de las categor\u00edas.&nbsp; De la cantidad: Unidad, pluralidad, totalidad. De la cualidad: Realidad, negaci\u00f3n, limitaci\u00f3n. De la relaci\u00f3n: Inherencia y subsistencia (Substantia et accidens), causalidad y dependencia (causa y efecto), comunidad (acci\u00f3n rec\u00edproca entre el agente y el paciente). De la modalidad: Posibilidad-imposibilidad, existencia-inexistencia. necesidad, contingencia\u201d Lo que m\u00e1s nos interesa aqu\u00ed es que sustancia y accidente aparecen como categor\u00edas, y tambi\u00e9n la causalidad, y por tanto son \u00e9stas, para Kant, \u00a1meras formas a priori de nuestro entendimiento! Por supuesto que \u00e9l considera que tenemos muchos m\u00e1s conceptos puros que los que aparecen en esta tabla, pero los derivamos de estos elementales combin\u00e1ndolos entre s\u00ed y tambi\u00e9n con las dos intuiciones puras (por eso no ha necesitado incluir aqu\u00ed el ubi, quando aristot\u00e9licos).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n en el entendimiento, como facultad de emitir juicios acerca de los conceptos, se dan juicios innatos, apriorismos de la propia facultad. \u00c9l los llama principios a priori, porque juegan el papel de los primeros principios en la filosof\u00eda aristot\u00e9lica -y de hecho su enumeraci\u00f3n es parecida- pero con la importante diferencia de que aqu\u00ed son vistos como innatos, mientras que en Arist\u00f3teles eran h\u00e1bitos intelectuales, es decir, h\u00e1bitos que adquiere el intelecto en su facultad de juzgar.&nbsp; (Se trata del principio de contradicci\u00f3n, que enuncia del modo cl\u00e1sico; el principio de permanencia de la sustancia en todo cambio fenom\u00e9nico; el principio de causalidad \u201ctodas las alteraciones suceden seg\u00fan la ley del enlace entre causa y efecto\u201d es decir que \u201cnada ocurre por ciego azar\u201d; del mismo modo que \u201cninguna necesidad en la naturaleza es ciega, sino condicionada y por lo tanto necesidad comprensible\u201d, es decir que no se da el \u201cfatum\u201d en la naturaleza.&nbsp; Considera adem\u00e1s el principio de continuidad en el tiempo, es decir en la serie temporal de los fen\u00f3menos -\u201cen el mundo no hay saltos\u201d- y&nbsp; continuidad del espacio \u201cen el mundo no se hay hiatos\u201d. Puestos en conjunto, el principio reza: \u201cin mundo non datur casus, non datur fatum, non datur saltus, non datur hiatus)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al igual que la est\u00e9tica transcendental -estudio de las intuiciones puras- nos permiti\u00f3 comprender el car\u00e1cter sint\u00e9tico a priori de la geometr\u00eda, y en general de las matem\u00e1ticas, este estudio de la anal\u00edtica transcendental -de los conceptos puros del entendimiento- nos permite comprender el car\u00e1cter sint\u00e9tico a priori de la f\u00edsica, pues la f\u00edsica se define como el estudio de los fen\u00f3menos naturales por sus causas, y es aqu\u00ed, en la anal\u00edtica trascendental, donde la causa ha aparecido como concepto a priori del entendimiento,&nbsp; y el principio de causalidad como apriorismo tambi\u00e9n de esta facultad. As\u00ed pues el objeto bajo estudio en la f\u00edsica es un apriori estudiado en la anal\u00edtica transcendental, lo que significa que lo que estudiamos en la f\u00edsica, en nuestro estudio de la naturaleza, es en realidad lo que nosotros ponemos en ella al conocerla. \u00a1esto es fort\u00edsimo!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Llegamos as\u00ed al estrato m\u00e1s alto de nuestro conocimiento, nuestra capacidad de raciocinio, la raz\u00f3n. Tratamos aqu\u00ed, sin menci\u00f3n expl\u00edcita, tan s\u00f3lo de la raz\u00f3n en su uso especulativo (pregunt\u00e1ndose c\u00f3mo las cosas son), dejando para su obra posterior la cr\u00edtica de la raz\u00f3n en su uso pr\u00e1ctico, es decir como directora de nuestro comportamiento (pregunt\u00e1ndose c\u00f3mo las cosas deben ser). Se articula este saber con conceptos a los que llamar\u00e1 ideas, para distinguir as\u00ed los conceptos de la raz\u00f3n con los conceptos de nuestro entender de los que hemos tratado en la anal\u00edtica trascendental (Las ideas no son concepto de ning\u00fan objeto, como por ejemplo el concepto de hombre, sino que son conceptos desobjetuados, como por ejemplo el de virtud. El fen\u00f3meno pensado en la primera puede ser un hombre que acabamos de ver por la calle, fen\u00f3meno que no aparece en la segunda: nadie ha visto a una virtud paseando por la calle, ni en parte alguna, sencillamente no es idea de ning\u00fan fen\u00f3meno) Tambi\u00e9n aqu\u00ed encontraremos apriorismos, es decir ideas trascendentales, por lo que debe entenderse ideas puras o apriorismos de la raz\u00f3n, y llamar\u00e1 a su estudio la dial\u00e9ctica trascendental (es la parte que da t\u00edtulo a la obra: cr\u00edtica de la raz\u00f3n pura).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A encontrar las ideas puras de la raz\u00f3n nos ayudar\u00e1n las tres antinomias de la raz\u00f3n. Por antinomia u \u201coposici\u00f3n\u201d denomina Immanuel Kant argumentos bien fundamentados, bien construidos -ambos \u201ccargados de raz\u00f3n\u201d- pero contradictorios, por lo que han sido temas de inacabable debate entre los hombres, particularmente en el terreno de la filosof\u00eda. Respecto al mundo, est\u00e1 el tema de si es limitado en el espacio y en el tiempo o no. Expone las razones que se han dado a favor y en contra, ambas convincentes. Y est\u00e1 tambi\u00e9n la antinomia de la continuidad: si las sustancias del mundo est\u00e1n compuestas de partes indivisibles. Respecto al yo, al sujeto cognoscente, est\u00e1 la antinomia de la libertad: si somos o no libres, y por tanto responsables de nuestras acciones. Y est\u00e1 la antinomia de la existencia de Dios, ser necesario que es causa de todo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De especial inter\u00e9s es su an\u00e1lisis de las pruebas de la existencia de Dios que se han dado en la historia de la filosof\u00eda: La prueba ontol\u00f3gica, con la cual , en realidad, s\u00f3lo se llega a una existencia pensada, pues que parte de una esencia pensada (la compara al mercader que cree hacerse inmensamente rico a\u00f1adiendo ceros a la derecha de los n\u00fameros en su libro de cuentas). Desecha tambi\u00e9n la prueba ontol\u00f3gica (ha de haber una causa por ser el mundo contingente) porque la ve esencialmente igual a la anterior, deduciendo una existencia de simples conceptos. Y rechaza la prueba por el orden porque no nos llevar\u00eda a un creador sino a un ordenador. Pero igualmente encuentra rechazables las afirmaciones contrarias \u201cLas mismas pruebas que demuestran la impotencia de la raz\u00f3n humana por relaci\u00f3n a la afirmaci\u00f3n de la existencia de tal Ser, bastan tambi\u00e9n para demostrar la petulancia de toda afirmaci\u00f3n contraria\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No son probatorios estos argumentos ni sus contrarios. \u00bfQu\u00e9 ocurre, pues?&nbsp; Kant ve la raz\u00f3n de estos motivos de multisecular perplejidad humana en que tratan como ideas reales, correspondientes a seres existentes realmente con independencia de nosotros, lo que en realidad no son sino representaciones puras en nuestro esp\u00edritu -representaciones que nada representan- , son ideas puras de la raz\u00f3n: Mundo, yo, Dios. En cada uno de estos argumentos se han cosificado estas ideas, se les ha atribuido -para afirmar o para rebatir- una existencia exterior a la raz\u00f3n misma, cuando en realidad son ideas puras, apriorismos, que nuestra raz\u00f3n posee para estimular y ordenar su actividad. (Sin embargo, \u201cno hay, propiamente hablando, ninguna pol\u00e9mica en el campo de la raz\u00f3n pura. Las dos partes contendientes golpean en el aire y luchan contra la sombra, puesto que salen de los l\u00edmites de la naturaleza\u201c).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Mundo, como totalidad y unidad de todos los fen\u00f3menos, algo que siempre hemos supuesto, pero jam\u00e1s hemos visto, pero sin referencia al cual no podemos siquiera razonar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Yo, como unidad psicol\u00f3gica interna, algo que nunca ha aparecido ante nosotros pues nosotros no captamos con nuestros sentidos, internos y externos, ning\u00fan no\u00fameno -en particular no captamos el Yo- sino s\u00f3lo fen\u00f3menos (\u201cConocerse como no\u00fameno es cosa empero imposible, puesto que la intuici\u00f3n emp\u00edrica interna es sensible y no proporciona m\u00e1s que fen\u00f3menos. \u201c)&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dios, quien ser\u00eda garante, en vena cartesiana, de unidad \u00faltima entre esa unidad externa que es el mundo con esa unidad externa que soy yo. \u201cEste objeto que all\u00ed es el ideal [de la raz\u00f3n] reside simplemente en la raz\u00f3n y lleva tambi\u00e9n el nombre de ente originario (ens originarium) y en tanto no hay ning\u00fan ente sobre \u00e9l se le llama ser supremo (ens summum), y en tanto es sometido todo a \u00e9l como condicionado se le llama ser de los seres (ens entium)\u201d. Esta triple consideraci\u00f3n de unidad, necesaria para la regulaci\u00f3n de nuestros raciocinios (que siempre buscan encontrar unidad en lo aparentemente vario), es expresada as\u00ed por el autor: \u201cLas ideas trascendentales se reducen a tres. La primera contendr\u00e1 la unidad absoluta (incondicionada) del sujeto pensante [Yo]; la segunda, la unidad absoluta de la serie de las condiciones del fen\u00f3meno [Mundo]; y la tercera, la unidad absoluta de la condici\u00f3n de todos los objetos del pensamiento en general [Dios]\u201d&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y a\u00f1ade: \u201cAs\u00ed la raz\u00f3n pura da la idea para una doctrina transcendental del alma (psicologia rationalis), para una ciencia transcendental del mundo (cosmologia rationalis) y finalmente para un conocimiento transcendental de Dios (theologia transcendentalis) [recordemos que por \u201ctranscendental\u201d entiende \u201ca priori\u201d]\u201d Y es que, para Kant, la cosmolog\u00eda, la teolog\u00eda y la psicolog\u00eda, bien entendidos, libres de antinomias, estudian estos tres grandes temas de la filosof\u00eda, pero los estudian como lo que son: ideas puras de la raz\u00f3n, con una funci\u00f3n regulativa de nuestros raciocinios. Se trata pues de ciencias trascendentales -estudian apriorismos de nuestra raz\u00f3n-&nbsp; prescribiendo siempre su uso meramente regulativo, en oposici\u00f3n a sus correspondientes ciencias \u201cdogm\u00e1ticas\u201d que pretenden para esas ideas una realidad&nbsp; externa a nuestro esp\u00edritu. As\u00ed Kant se\u00f1ala que hay una metaf\u00edsica correcta, buena y saludable, que se establece como tribunal de la raz\u00f3n pura para asegurar sique haga de sus ideas puras el uso meramente \u201cregulativo\u201d que les corresponde, y denuncie cualquier uso \u201cdogm\u00e1tico\u201d de las mismas. De este modo, en cuanto estudio de ideas aprior\u00edsticas de nuestra raz\u00f3n -Yo, Mundo, Dios-,&nbsp; la metaf\u00edsica es constituida como un conocimiento sint\u00e9tico a priori, como puede serlo la geometr\u00eda o la f\u00edsica, conocimiento por tanto de validez universal. Responde de esta manera a la pregunta que se ha formulado al principio<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una observaci\u00f3n final: Kant no es, ni mucho menos, un ateo. Es cierto que pone el Yo, el Mundo y Dios como ocultos a nuestra raz\u00f3n especulativa, ya que no se han originado en la experiencia fenom\u00e9nica. Pero tambi\u00e9n es cierto que han quedado como posibilidades, las cuales ser\u00e1n mostradas realidades en la experiencia pr\u00e1ctica, lo que constituir\u00e1 el argumento de su ulterior \u201cCr\u00edtica de la raz\u00f3n pr\u00e1ctica\u201d , ya esbozada hacia final de esta obra: \u201cEs siempre a la raz\u00f3n pura, pero solamente en su uso pr\u00e1ctico, a quien pertenece el m\u00e9rito de ligar a nuestro inter\u00e9s supremo un conocimiento que la simple especulaci\u00f3n no puede m\u00e1s que imaginar&#8230;Yo creo infaliblemente en la existencia de Dios y en una vida futura y estoy seguro de que nada puede hacer vacilar esta fe, puesto que derribar\u00eda con ella mis propios principios morales, a los que no puedo renunciar sin llegar a hacerme digno de desprecio ante mis propios ojos&#8230; Pero, \u00bfEs que vais a exigir acaso que un conocimiento que interesa a todos los hombres est\u00e9 por encima del sentido com\u00fan y no os sea revelado m\u00e1s que a los fil\u00f3sofos?\u201d<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">B) Textos<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Pr\u00f3logos&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Emprende la raz\u00f3n la m\u00e1s dif\u00edcil de sus tareas, la del propio conocimiento, y establece un tribunal que la asegure en sus pretensiones leg\u00edtimas y que en cambio acabe con todas las arrogancias infundadas&#8230; Este tribunal no es otro que la Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 y cu\u00e1nto pueden conocer el entendimiento y la raz\u00f3n independientemente de toda experiencia?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La matem\u00e1tica y la f\u00edsica son los dos conocimientos te\u00f3ricos de la raz\u00f3n que deben determinar sus <em>objetos a priori;<\/em>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El primero que trat\u00f3 del tri\u00e1ngulo is\u00f3sceles&#8230; percibi\u00f3 una luz nueva; pues encontr\u00f3 que no ten\u00eda que inquirir lo que&nbsp; ve\u00eda en la figura o aun en el mero concepto de ella y aprender de \u00e9l sus propiedades, sino que ten\u00eda que producirla, por medio de lo que, seg\u00fan conceptos, \u00e9l mismo hab\u00eda pensado y expuesto en ella a priori.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando Galileo hizo rodar por el plano inclinado las bolas cuyo peso hab\u00eda \u00e9l mismo determinado&#8230;comprendi\u00f3 que la raz\u00f3n no conoce m\u00e1s que lo que ella misma produce seg\u00fan su bosquejo&#8230; La raz\u00f3n debe acudir a la naturaleza llevando en una mano sus principios, seg\u00fan los cuales tan s\u00f3lo los fen\u00f3menos concordantes pueden tener el valor de leyes; y en la otra el experimento, pensando seg\u00fan aquellos principios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La misma f\u00edsica debe tan provechosa revoluci\u00f3n de su pensamiento a la ocurrencia de buscar (no imaginar) en la naturaleza, en conformidad a lo que la raz\u00f3n misma ha puesto en ella.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La metaf\u00edsica, conocimiento especulativo de la raz\u00f3n, enteramente aislado, que se alza por encima de las ense\u00f1anzas de las experiencia, mediante meros conceptos&#8230; no ha tenido hasta ahora la fortuna de emprender la marcha segura de una ciencia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El tema de esta cr\u00edtica de la raz\u00f3n especulativa consiste en un intento de variar el procedimiento que ha seguido hasta ahora la metaf\u00edsica, emprendiendo en ella una completa revoluci\u00f3n, seg\u00fan el ejemplo de los ge\u00f3metras y f\u00edsicos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No podemos tener conocimiento de un objeto como cosa en s\u00ed misma, sino s\u00f3lo en cuanto la cosa es objeto de la intuici\u00f3n sensible, es decir, como fen\u00f3meno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No puedo siquiera admitir a Dios, la libertad y la inmortalidad para el necesario uso pr\u00e1ctico de mi raz\u00f3n, si no cerceno al mismo tiempo a la raz\u00f3n especulativa en su pretensi\u00f3n de conocimiento transcendente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">TUVE QUE ANULAR EL <em>SABER, <\/em>PARA RESERVAR UN SITIO A LA FE [la cursiva es suya, las may\u00fasculas son nuestras: habla el cristiano pues su objetivo \u00faltimo es la fe; pero el cristiano luterano, pues para llegar a la fe ha de suspender la raz\u00f3n: y es que, en la concepci\u00f3n de Lutero, la naturaleza humana,&nbsp; no qued\u00f3 meramente vulnerada por el pecado original, sino totalmente corrompida.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Introducci\u00f3n&nbsp;<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bien podr\u00eda ser que nuestro conocimiento de experiencia fuera compuesto de lo que recibimos por medio de impresiones y de lo que nuestra propia facultad de conocer (con ocasi\u00f3n tan s\u00f3lo de las impresiones sensibles) proporciona por s\u00ed misma, sin que distingamos este a\u00f1adido de aquella materia fundamental hasta que un largo ejercicio nos haya hecho prestar o\u00eddo atento a ello y nos haya habilitado para separar ambas cosas<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En lo que sigue, pues, entenderemos por conocimientos a priori no los que tienen lugar independientemente de esta o aquella experiencia, sino absolutamente de toda experiencia. A \u00e9stos op\u00f3nense los conocimientos emp\u00edricos o sea los que no son posibles m\u00e1s que a posteriori, es decir por experiencia. De entre los conocimientos a priori ll\u00e1manse puros aquellos en los cuales no se mezcla nada emp\u00edrico&#8230; Si se encuentra una proposici\u00f3n que sea pensada al mismo tiempo que su necesidad es \u00e9sta entonces un juicio a priori.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo cambio tiene que tener una causa. En este ejemplo, tan manifiestamente encierra el concepto de causa la necesidad del enlace con un efecto y la universalidad estricta de la regla, que se perder\u00eda completamente si se le quisiese derivar, como hizo Hume, de una conjunci\u00f3n frecuente entre lo que ocurre y lo que precede y de una costumbre nacida de ello.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Prescindid poco a poco, en el concepto que la experiencia os ofrece de un cuerpo, de todo lo que es en \u00e9l emp\u00edrico, color, dureza o blandura, peso, impenetrabilidad; siempre queda el espacio que aquel cuerpo ocupaba (cuerpo que ahora ha desaparecido por completo); de \u00e9ste no pod\u00e9is prescindir. De igual modo, si en vuestro concepto emp\u00edrico de todo objeto, corporal o incorp\u00f3reo, prescind\u00eds de todas las propiedades que os ense\u00f1a la experiencia, no podr\u00e9is, sin embargo, suprimirle aquella por la cual lo pens\u00e1is como sustancia o como adherido a un sustancia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">O bien el predicado B pertenece al sujeto A como algo contenido ocultamente en ese concepto A; o bien , B est\u00e1 enteramente fuera del concepto A, si bien en enlace con el mismo. En el primer caso llamo al juicio anal\u00edtico, en el otro sint\u00e9tico&#8230; Por ejemplo, si yo digo: todos los cuerpos son extensos, es \u00e9ste un juicio anal\u00edtico&#8230; En cambio, si yo digo: todos los cuerpos son pesados&#8230; es un juicio sint\u00e9tico.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los juicios sint\u00e9ticos a priori&#8230; si he de salir del concepto A para conocer otro B, como enlazado con \u00e9l, \u00bfen qu\u00e9 me apoyo? \u00bfQu\u00e9 es lo que hace posible la s\u00edntesis, ya que aqu\u00ed no tengo la ventaja de volverme hacia el campo de la experiencia para buscarlo?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las proposiciones propiamente matem\u00e1ticas son siempre juicios a priori y no emp\u00edricos, pues llevan consigo necesidad, la cual no puede ser derivada de la experiencia&#8230; La ciencia de la naturaleza (Physica) contiene juicios sint\u00e9ticos a priori&nbsp; como principios&#8230;En la metaf\u00edsica &#8230; debe haber conocimientos sint\u00e9ticos a priori&#8230;Queremos ampliar nuestro conocimiento a priori. Ejemplo, la proposici\u00f3n: el mundo tiene que tener un primer comienzo. Y otras m\u00e1s. Y as\u00ed la metaf\u00edsica consiste, al menos seg\u00fan su fin, en proposiciones sint\u00e9ticas a priori.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfC\u00f3mo es posible la matem\u00e1tica pura?\u00bfC\u00f3mo es posible la f\u00edsica pura? Como estas ciencias est\u00e1n realmente dadas, puede preguntarse sobre ellas: \u00bfc\u00f3mo son posibles?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfC\u00f3mo es posible la metaf\u00edsica como ciencia? La cr\u00edtica de la raz\u00f3n conduce necesariamente a la ciencia; el uso dogm\u00e1tico de la misma, sin cr\u00edtica, conduce, en cambio, a afirmaciones que carecen de fundamento&#8230; Las contradicciones innegables, y en el uso dogm\u00e1tico tambi\u00e9n inviables, de la raz\u00f3n consigo misma, han despojado ya desde hace tiempo a la metaf\u00edsica de su autoridad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De todo esto se deduce la idea de una ciencia particular que pueda llamarse Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pura&#8230; Su utilidad [para la especulaci\u00f3n] ser\u00eda&nbsp;realmente s\u00f3lo negativa y servir\u00eda no para la ampliaci\u00f3n sino para la depuraci\u00f3n de nuestra raz\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Llamo trascendental todo conocimiento que se ocupa no de objetos sino de nuestro modo de conocerlos, en cuanto \u00e9ste debe ser posible a priori.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Est\u00e9tica transcendental<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La representaci\u00f3n del espacio no puede ser tomada de la experiencia&#8230; sino que la experiencia externa no es posible sino mediante dicha representaci\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El espacio no es&#8230; sino una intuici\u00f3n pura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Que en un tri\u00e1ngulo dos lados sumados sean mayores que el tercero, no es nunca deducido de los conceptos universales de l\u00ednea y tri\u00e1ngulo, sino de la intuici\u00f3n; y ello a priori, con certeza apod\u00edctica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El espacio no es otra cosa que la forma de todos los fen\u00f3menos del sentido externo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este predicado no es atribuido a las cosas m\u00e1s que en cuanto nos aparece, es decir, en cuanto son objetos de la sensibilidad&#8230; Los objetos pueden ser intuidos como fuera de nosotros, y, si se hace abstracci\u00f3n de esos objetos, es una intuici\u00f3n pura que lleva el nombre de espacio.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El espacio no es forma de las cosas en s\u00ed mismas, sino que los objetos en s\u00ed nos son conocidos y lo que llamamos objetos exteriores no son otra cosa que meras representaciones de nuestra sensibilidad cuya forma es el espacio, pero cuyo verdadero correlato, es decir, la cosa en s\u00ed misma, no es conocida ni puede serlo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cuanto a los fen\u00f3menos en general, no se puede quitar de ellos el tiempo, aunque se puede muy bien quitar del tiempo los fen\u00f3menos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El tiempo no es&#8230; sino una forma pura de la intuici\u00f3n sensible&#8230; La representaci\u00f3n que no puede ser dada m\u00e1s que por un objeto \u00fanico, es intuici\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El tiempo es una condici\u00f3n a priori de todo fen\u00f3meno en general y es condici\u00f3n inmediata de los fen\u00f3menos internos (de nuestra alma) y precisamente por ello condici\u00f3n inmediata tambi\u00e9n de los fen\u00f3menos externos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Negamos al tiempo toda pretensi\u00f3n de realidad absoluta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Espacio y tiempo son, por tanto, dos fuentes de conocimiento de las cuales podemos extraer a priori diferentes conocimientos sint\u00e9ticos;&nbsp; la matem\u00e1tica pura nos da un ejemplo brillante, por lo que se refiere a los conocimientos del espacio y sus relaciones. Ambas, tomadas en conjunto, son formas puras de toda intuici\u00f3n sensible y por eso hacen posible proposiciones sint\u00e9ticas a priori.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Toda nuestra intuici\u00f3n no es nada m\u00e1s que la representaci\u00f3n del fen\u00f3meno; las cosas que intuimos no son en s\u00ed mismas lo que intuimos en ellas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No tenemos m\u00e1s conocimiento que de fen\u00f3menos&#8230; El objeto transcendental empero permanece desconocido para nosotros.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como las proposiciones de la geometr\u00eda son conocidas sint\u00e9ticamente a priori y con certeza apod\u00edctica, puedo bien hacer esta pregunta: \u00bfde d\u00f3nde sac\u00e1is semejantes proposiciones?<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Anal\u00edtica transcendental<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El conocimiento de todo entendimiento, por lo menos humano, es un conocimiento por conceptos, no intuitivo sino discursivo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Podemos reducir a juicios todas las acciones del entendimiento, de modo que el entendimiento en general puede representarse como una facultad de juzgar. Pues, seg\u00fan lo que antecede, es una facultad de pensar. Pensar es conocer por conceptos. Los conceptos empero se refieren, como predicados de posibles juicios, a alguna representaci\u00f3n de un objeto determinado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De los conceptos puros del entendimiento o categor\u00edas&#8230; La s\u00edntesis en general es, como veremos m\u00e1s adelante, el mero efecto de la imaginaci\u00f3n&#8230; Pero reducir esa s\u00edntesis a conceptos, es \u00e9sta una funci\u00f3n que corresponde al entendimiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se originan tantos conceptos puros del entendimiento referidos a priori a objetos de la intuici\u00f3n en general, como funciones l\u00f3gicas hay en todos los juicios posibles listados en la tabla anterior<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tabla de las categor\u00edas.&nbsp; De la cantidad: Unidad, pluralidad, totalidad. De la cualidad: Realidad, negaci\u00f3n, limitaci\u00f3n. De la relaci\u00f3n: Inherencia y subsistencia (Substantia et accidens), causalidad y dependencia (causa y efecto), comunidad (acci\u00f3n rec\u00edproca entre el agente y el paciente). De la modalidad: Posibilidad-imposibilidad, existencia-inexistencia, necesidad-contingencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las categor\u00edas, como verdaderos conceptos ra\u00edz del entendimiento puro, tienen tambi\u00e9n sus conceptos puros derivados&#8230;S\u00e9ame permitido dar a esos conceptos puros (aunque derivados) del entendimiento, el nombre de predicables del entendimiento puro&#8230; La referida tabla contiene todos los conceptos elementales del entendimiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El enlace(conjunctio) de un m\u00faltiple en general no puede nunca venir a nosotros por medio de los sentidos, y no puede tampoco, por lo tanto, estar contenido al mismo tiempo en la forma pura de la intuici\u00f3n sensible&#8230;Todo enlace, seamos o no conscientes de \u00e9l, sea un enlace de lo m\u00faltiplo de la intuici\u00f3n o de varios conceptos, y, en el primer caso, de la intuici\u00f3n emp\u00edrica o de la no emp\u00edrica, es una acci\u00f3n del entendimiento, que vamos a designar con la denominaci\u00f3n general de <em>s\u00edntesis<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El enlace no est\u00e1 en los objetos y no puede ser tomado de ellos, por ejemplo mediante la percepci\u00f3n, y recogido as\u00ed en el entendimiento; sino que es obra del entendimiento, el cual no es m\u00e1s que la facultad de enlazar a priori y reducir lo m\u00faltiple de las representaciones dadas bajo la unidad de la apercepci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un juicio no es otra cosa que el modo de reducir conocimientos dados a la unidad objetiva de la apercepci\u00f3n. Para eso est\u00e1 la c\u00f3pula \u201ces\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las categor\u00edas son s\u00f3lo reglas para un entendimiento, cuya facultad consiste en pensar, es decir, en la acci\u00f3n de reducir a la unidad de la apercepci\u00f3n la s\u00edntesis de lo m\u00faltiple, que le es dado por otra parte en la intuici\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La categor\u00eda no tiene otro uso para el conocimiento de las cosas m\u00e1s que su aplicaci\u00f3n a objetos de la experiencia. Pensar un objeto y conocer un objeto no es lo mismo. En el conocimiento hay dos partes: primero el concepto, por el cual, en general, un objeto es pensado (la categor\u00eda) y segundo la intuici\u00f3n por la cual el objeto es dado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Puede el entendimiento, como espontaneidad, determinar el sentido interno, mediante lo m\u00faltiple de representaciones dadas, conforme a la unidad sint\u00e9tica de la apercepci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Debe explicarse la posibilidad de conocer a priori, por categor\u00edas, los objetos que puedan presentarse a nuestros sentidos, no seg\u00fan la forma de su intuici\u00f3n, sino seg\u00fan las leyes de su enlace, la posibilidad pues de prescribir la ley a la Naturaleza y de hacerla incluso posible. Pues sin esa capacidad suya no se podr\u00eda explicar c\u00f3mo todo lo que pueda presentarse a nuestros sentidos tiene que caer bajo las leyes que se originan a priori en el solo entendimiento..<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;La facultad pura del entendimiento, de prescribir a priori, por meras categor\u00edas, leyes a los fen\u00f3menos, no alcanza a m\u00e1s leyes que a aquellas en que descansa una naturaleza en general como legalidad de los fen\u00f3menos en el espacio y en el tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Doctrina transcendental del juicio (o anal\u00edtica de los principios). Del esquematismo de los conceptos puros del entendimiento&#8230; Los conceptos son enteramente imposibles y no pueden tener significaci\u00f3n alguna, si un objeto no es dado en ellos&#8230; Los conceptos puros a priori, adem\u00e1s de la funci\u00f3n del entendimiento en la categor\u00eda, deben contener a priori condiciones formales de la sensibilidad (sobre todo del sentido interno), que encierran la condici\u00f3n universal bajo la cual la categor\u00eda puede ser aplicada a un objeto. Vamos a llamar a esa condici\u00f3n formal y pura de la sensibilidad, a la cual est\u00e1 restringido el concepto del entendimiento en su uso, esquema de ese concepto del entendimiento y llamaremos esquematismo del entendimiento puro al proceder del entendimiento con esos esquemas&#8230; Este esquematismo de nuestro entendimiento, respecto de los fen\u00f3menos y respecto de su mera forma, es un arte rec\u00f3ndito en las profundidades del alma humana, cuyo verdadero manejo dif\u00edcilmente adivinaremos en la naturaleza y pondremos al descubierto.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sistema de todos los principios del entendimiento puro&#8230; Los principios a priori tienen ese nombre no s\u00f3lo porque contienen los fundamentos de otros juicios sino tambi\u00e9n porque no se fundamentan en otros conocimientos m\u00e1s altos y generales&#8230;. La proposici\u00f3n \u201ca ninguna cosa conviene un predicado que la contradiga\u201d se llama principio de contradicci\u00f3n&#8230; Debemos dar al principio de contradicci\u00f3n el valor de principio universal y plenamente suficiente&#8230; Principio de la permanencia de la sustancia: en todo cambio de los fen\u00f3menos permanece la sustancia&#8230; Principio de la sucesi\u00f3n seg\u00fan la ley de causalidad: todas las alteraciones suceden seg\u00fan la ley del enlace entre causa y efecto&#8230; Y aqu\u00ed el concepto de relaci\u00f3n entre causa y efecto.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Refutaci\u00f3n del idealismo. Teorema: La mera conciencia, emp\u00edricamente determinada, de mi propia existencia, demuestra la existencia&nbsp; de los objetos en el espacio fuera de m\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El principio de la continuidad prohib\u00eda todo salto en la serie de los fen\u00f3menos (cambios) (in mundo non datur saltus), pero tambi\u00e9n toda laguna o vac\u00edo entre dos fen\u00f3menos, en el conjunto de todas las intuiciones emp\u00edricas en el espacio (non datus hiatus) &#8230; La proposici\u00f3n \u201cnada ocurre por ciego azar\u201d (in mundo non datur casus) es una ley a priori de la naturaleza; de igual modo sucede con la proposici\u00f3n \u201cninguna necesidad en la naturaleza es ciega, sino condicionada y por lo tanto necesidad comprensible\u201d (non datur fatum)&#8230; Podr\u00edamos f\u00e1cilmente presentar en su orden esos cuatro principio (in mundo non datur hiatus, non datur saltus, non datur casus, non datur fatum), como todos los principios de origen transcendental, seg\u00fan el orden de las categor\u00edas y se\u00f1alar a cada uno su puesto.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Dial\u00e9ctica transcendental<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la raz\u00f3n (considerada subjetivamente como una facultad humana de conocer) hay reglas fundamentales y m\u00e1ximas de su uso, que tienen la autoridad de principios objetivos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vamos a dar a los conceptos de la raz\u00f3n pura un nuevo nombre, como hicimos con los conceptos puros del entendimiento al llamarlos categor\u00edas. Y ser\u00e1 el nombre de ideas trascendentales.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De las ideas en general&#8230; Ruego a quienes tengan amor a la filosof\u00eda&#8230; que tomen&nbsp; la palabra \u201cidea\u201d en su sentido primitivo [sentido plat\u00f3nico]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La forma de los raciocinios, cuando sea aplicada a la unidad sint\u00e9tica de las intuiciones, seg\u00fan indicaci\u00f3n de las categor\u00edas, contendr\u00e1 el origen de ciertos conceptos particulares a priori que podemos llamar conceptos puros de la raz\u00f3n o ideas trascendentales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entiendo por idea un concepto necesariamente de raz\u00f3n, que no corresponde a ning\u00fan objeto dado en los sentidos. As\u00ed pues, los conceptos puros de raz\u00f3n que estamos ahora examinando son ideas trascendentales.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed podr\u00eda decirse que la totalidad de los fen\u00f3menos es s\u00f3lo una idea; pues nunca podremos formarnos una imagen de esa totalidad&#8230; [a esta idea la llamar\u00e1 \u201cmundo\u201d]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sistema de las ideas trascendentales. Toda relaci\u00f3n de representaciones de la cual podemos hacernos o un concepto o una idea, es de uno de estos tres tipos: 1\u00ba, relaci\u00f3n con el sujeto; 2\u00ba, relaci\u00f3n con lo m\u00faltiple del objeto en el fen\u00f3meno; 3\u00ba , relaci\u00f3n con todas las cosas en general.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las ideas trascendentales se reducen a tres clases. La primera contendr\u00e1 la unidad absoluta (incondicionada) del sujeto pensante; la segunda, la unidad absoluta de la serie de las condiciones del fen\u00f3meno; y la tercera, la unidad absoluta de la condici\u00f3n de todos los objetos del pensamiento en general.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El sujeto pensante es el objeto de la psicolog\u00eda. El conjunto de todos los fen\u00f3menos (el mundo) es el objeto de la cosmolog\u00eda. Lo que contiene la condici\u00f3n suprema de posibilidad de todo cuanto puede ser pensado (el ser de todos los seres) es el objeto de la teolog\u00eda. As\u00ed la raz\u00f3n pura da la idea para una doctrina trascendental del alma (psicologia rationalis), para una ciencia transcendental del mundo (cosmologia rationalis) y finalmente para un conocimiento transcendental de Dios (theologia transcendentalis) [recordemos que por \u201ctranscendental\u201d Kant entiende \u201ca priori\u201d]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De los raciocinios dial\u00e9cticos de la raz\u00f3n pura. De estos raciocinios dial\u00e9cticos hay pues tres especies, tantas como las ideas a que conducen sus conclusiones.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Que el yo de apercepci\u00f3n&nbsp; es en todo pensamiento un singular que no puede ser disuelto en una pluralidad de sujetos&#8230; es cosa impl\u00edcita en el pensar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Conocerse como no\u00fameno es cosa empero imposible, puesto que la intuici\u00f3n emp\u00edrica interna es sensible y no proporciona m\u00e1s que fen\u00f3menos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;La expresi\u00f3n \u201cmundo\u201d significa el todo matem\u00e1tico [es decir, el conjunto] de todos los fen\u00f3menos y la totalidad de su s\u00edntesis&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Primera antinomia de las ideas trascendentales. Tesis: El mundo tiene un comienzo en el tiempo y con respecto al espacio est\u00e1 encerrado tambi\u00e9n en l\u00edmites. Ant\u00edtesis: El mundo no tiene comienzo ni l\u00edmites en el espacio, sino que es infinito, tanto en el tiempo como en el espacio.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Segunda antinomia de las ideas trascendentales. Tesis: Toda sustancia compuesta, en el mundo, se compone de partes simples; y no existe nada m\u00e1s que lo simple o lo compuesto de lo simple. Ant\u00edtesis: Ninguna cosa compuesta, en el mundo, se compone de partes simples; y no existe nada simple en el mundo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tercera antinomia de las ideas trascendentales: La causalidad seg\u00fan&nbsp; leyes de la naturaleza no es la \u00fanica de donde los fen\u00f3menos del mundo pueden ser deducidos. Es necesario admitir adem\u00e1s, para la explicaci\u00f3n de los mismos, una causalidad por libertad. Ant\u00edtesis: No hay libertad, sino que todo, en el mundo, todo ocurre seg\u00fan leyes de la naturaleza.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuarta antinomia de las ideas trascendentales. Pertenece al mundo algo que, como parte de \u00e9l o como su causa, es un ser absolutamente necesario Ant\u00edtesis: No existe en parte alguna, ni en el mundo ni fuera del mundo, un ser absolutamente necesario, causa del mundo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Del idealismo trascendental como clave de la soluci\u00f3n de la dial\u00e9ctica cosmol\u00f3gica. El espacio en s\u00ed mismo, as\u00ed como el tiempo, y todos los fen\u00f3menos, no son en s\u00ed mismo cosas, sino que, al contrario, son representaciones que no pueden existir fuera de nuestro esp\u00edritu, y de igual modo la intuici\u00f3n&nbsp; interna y sensible de nuestro esp\u00edritu&#8230; no es tampoco el verdadero yo existente en s\u00ed mismo<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este objeto que all\u00ed es el ideal [de la raz\u00f3n] reside simplemente en la raz\u00f3n y lleva tambi\u00e9n el nombre de ente originario (ens originarium); en tanto no hay ning\u00fan ente sobre \u00e9l se le llama ser supremo (ens summum); y en tanto es sometido todo a \u00e9l como a \u00e9l condicionado, se le llama ser de los seres (ens entium)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por consecuencia, la prueba ontol\u00f3gica (cartesiana), tan c\u00e9lebre, que quiere demostrar por conceptos la existencia de un Ser supremo, es un trabajo in\u00fatil que no logra nada; ning\u00fan hombre conseguir\u00e1 por simples ideas ser m\u00e1s rico en conocimiento, ni m\u00e1s ni menos que un mercader no aumentar\u00e1 su caudal si para acrecentar su fortuna se dedicara a a\u00f1adir ceros al estado de su caja.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De la imposibilidad de una prueba cosmol\u00f3gica de la existencia de Dios. Es esta prueba la que llama Leibniz \u201ca contingentia mundi\u201d&#8230; La necesidad absoluta es, en efecto, una existencia sacada de simples conceptos&#8230; No tiene pues m\u00e1s fuerza que la fuerza de la prueba ontol\u00f3gica aquella que pretende presentarse como prueba cosmol\u00f3gica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De la imposibilidad de la prueba f\u00edsico-teol\u00f3gica&#8230;&nbsp; [Se trata de] indagar si una experiencia determinada, la de las cosas de este mundo, su naturaleza y orden, nos suministran o no una prueba&#8230;. Esta prueba podr\u00eda demostrar un arquitecto del mundo&#8230; pero no un creador del mundo, a la idea del cual todo estar\u00eda sometido.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las mismas pruebas que demuestran la impotencia de la raz\u00f3n humana para afirmar la existencia de tal Ser bastan tambi\u00e9n para demostrar la petulancia de toda afirmaci\u00f3n contraria.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Del uso regulador de las ideas de la raz\u00f3n pura. Las ideas de la raz\u00f3n especulativa no son principios constitutivos de la extensi\u00f3n de nuestro conocimiento a objetos que la experiencia no puede dar, sino principios reguladores de la unidad sistem\u00e1tica de la diversidad del conocimiento emp\u00edrico en general, la cual se halla exactamente regulada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La idea psicol\u00f3gica no puede significar m\u00e1s que el esquema de un principio regulador, por lo que la pregunta \u201cel alma, \u00bfes de naturaleza espiritual?\u201d no tiene sentido&#8230; La segunda idea reguladora de la raz\u00f3n simplemente especulativa es el concepto del mundo en general. &#8230; Si no tenemos esta suposici\u00f3n simplemente como un principio regulador, podemos cometer errores&#8230;Si no se restringe esta idea al uso simplemente regulador, la raz\u00f3n se&nbsp; extrav\u00eda, puesto que se aparta del cimiento de la experiencia que debe contener los planes de un camino y se arriesga m\u00e1s all\u00e1 de este terreno hasta lo incomprensible y lo insondable&#8230; Cuando no se hace de la idea de un Ser supremo un uso meramente regulador (sino tambi\u00e9n un uso constitutivo), lo que es contrario a la naturaleza de una idea, surgen entonces las vaguedades de la raz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No hay pues, propiamente hablando, ninguna pol\u00e9mica en el campo de la raz\u00f3n pura. Las dos partes contendientes golpean en el aire y luchan contra la sombra, puesto que salen de los l\u00edmites de la naturaleza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo conocimiento sint\u00e9tico de la raz\u00f3n pura en su uso especulativo, despu\u00e9s de las pruebas que han sido dadas, es absolutamente imposible<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo inter\u00e9s de mi raz\u00f3n (lo mismo especulativo que pr\u00e1ctico) est\u00e1 contenido en estas tres preguntas: \u00bfQU\u00c9 PUEDO SABER? \u00bfQU\u00c9 DEBO HACER? \u00bfQU\u00c9 ME ES PERMITIDO ESPERAR? [las may\u00fasculas son nuestras].<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es siempre a la raz\u00f3n pura, pero solamente en su uso pr\u00e1ctico, a la que pertenece el m\u00e9rito de ligar a nuestro inter\u00e9s supremo un conocimiento que la simple especulaci\u00f3n no puede m\u00e1s que imaginar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Yo creo infaliblemente en la existencia de Dios y en una vida futura y estoy seguro de que nada puede hacer vacilar esta fe, puesto que derribar\u00eda con ella mis propios principios morales, a los que no puedo renunciar sin llegar a hacerme digno de desprecio ante mis propios ojos&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfEs que vais a exigir acaso que un conocimiento que interesa a todos los hombres est\u00e9 por encima del sentido com\u00fan y no os sea revelado m\u00e1s que por ser fil\u00f3sofos?<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>C) Cr\u00edtica<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay una cr\u00edtica standard a la Cr\u00edtica de la Raz\u00f3n Pura que fue pronto presentada, la llamada cr\u00edtica de F. Jacobi: la cosa en s\u00ed, el no\u00fameno excita mi sensibilidad produciendo en m\u00ed sus impresiones, esas impresiones que mi sensibilidad ordena seg\u00fan espacio y tiempo. Pero excitar mi sensibilidad es producir algo en ella, es ser la causa de cierto cambio en su estado de reposo, cuando la causalidad ha sido presentada como un mero apriorismo de mi entendimiento. Hay en esto, pues, una flagrante contradicci\u00f3n. La filosof\u00eda posterior se ha ocupado de esta contradicci\u00f3n, y la ha resuelto esencialmente de dos maneras que se\u00f1alan los dos caminos naturales de posterior evoluci\u00f3n de la l\u00ednea abierta en Kant.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El camino de Schopenhauer consistir\u00e1 en presentar tambi\u00e9n todo lo que me rodea como representaci\u00f3n que se da en m\u00ed, aunque representaci\u00f3n mediata, pues s\u00f3lo es representaci\u00f3n inmediata la que tengo en mis propios sentidos. Esas representaciones aparentemente \u201cexternas\u201d del mundo que me rodea son mediatas porque \u201ccausan\u201d en mis sentidos las representaciones para m\u00ed inmediatas: las impresiones. As\u00ed restablece Schopenhauer establece la coherencia en Kant, pues ya no importa que la causalidad sea mera representaci\u00f3n, que no sea realmente existente, ya que procede de una representaci\u00f3n -la representaci\u00f3n mediata- y no de la misma realidad, como pretende Kant.&nbsp; Pero el peaje que pagar\u00e1 Schopenhauer por esta soluci\u00f3n es muy caro: es un paso importante hacia el idealismo, al haber visto al mundo como representaci\u00f3n (\u201cEl mundo como voluntad y representaci\u00f3n\u201d es el t\u00edtulo de su obra filos\u00f3fica).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El camino de Fichte, Schelling y Hegel es abandonarse sin escr\u00fapulo al idealismo, suprimiendo en el planteamiento Kantiano la realidad, lo que Kant llama \u201cla cosa en s\u00ed\u201d, puesto que es el patito feo del maravilloso edificio kantiano, aquello sobre lo que nada podemos decir,&nbsp; permaneciendo en s\u00ed mismo como \u201cignotum X\u201d, como algo desconocido para nosotros. Fichte se quedar\u00e1 con el Yo aqu\u00ed, y nada fuera, siendo el Yo el que saldr\u00e1 afuera para objetivarse, para poder ser objeto de su propio conocimiento. No es \u00e9ste el momento de recordar el desarrollo de esta filosof\u00eda, sino s\u00f3lo para decir que la filosof\u00eda de Schelling comenzar\u00e1 por el Esp\u00edritu absoluto, y por \u00faltimo, la filosof\u00eda de Hegel comenzar\u00e1 por el Ser (\u201cDios\u201d, en la representaci\u00f3n religiosa, por usar su propio lenguaje), Ser que es Nada \u00a1nada que predicar, pues es la idea m\u00e1s vac\u00eda y abstracta, pues concibe el Ser como idea.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Idea en s\u00ed<\/em> que se conocer\u00e1 a s\u00ed misma, como en la representaci\u00f3n religiosa el Padre engendra al Hijo, la idea ya conocida, que contiene en s\u00ed todas las verdades, como en san Agust\u00edn: <em>la Idea para s\u00ed<\/em>. Y \u00e9sta, en un acto de libertad, saldr\u00e1 fuera de s\u00ed, espiraci\u00f3n del Esp\u00edritu (como en san Agust\u00edn), que en un autor pante\u00edsta como Hegel coincidir\u00e1 con la creaci\u00f3n del mundo: <em>la Idea fuera de s\u00ed.<\/em>&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La filosof\u00eda cartesiana ha evolucionado hasta la obra de Kant, despu\u00e9s del cual seguir\u00e1 el r\u00edo de la evoluci\u00f3n filos\u00f3fica hasta el idealismo pante\u00edsta de Hegel (Y \u00e9ste a su vez en el materialismo dial\u00e9ctico de Marx, pues el propio autor afirma en la \u201cFilosof\u00eda de la miseria\u201d que lo mismo es decir que todo es idea en evoluci\u00f3n dial\u00e9ctica, que decir que todo es materia en evoluci\u00f3n dial\u00e9ctica, cuesti\u00f3n de nomenclatura). Hegel ten\u00eda raz\u00f3n al decir que la historia -que para \u00e9l es la historia de la filosof\u00eda- termina siempre implementando las derivaciones que estaban impl\u00edcitas en la idea: en la idea cartesiana estaba impl\u00edcito el pante\u00edsmo (si pretendo a ojos cerrados, desde la duda universal, llegar a deducir la realidad, m\u00e1s bien que observarla, es porque todo existe necesariamente, lo cual es la definici\u00f3n misma de Dios: el ser Necesario) Y estaba impl\u00edcito el idealismo pues el Yo que aparece a Descartes en la duda no es el yo que piensa, sino un yo pensado, del cual cuelga primero la existencia de Dios y luego la existencia del mundo. Un Dios, pues, pensado, y un mundo pensado. Como dice Vernaux: \u201cde un clavo pintado en la pared s\u00f3lo puede colgar una cadena pintada en la pared\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hasta aqu\u00ed, cr\u00edtica estandard, la de los propios seguidores de Kant. Mi cr\u00edtica personal es que Kant filosof\u00f3 a partir de la ciencia demasiado temprano, cuando a\u00fan estaba poco desarrollada (s\u00f3lo un siglo despu\u00e9s de la aparici\u00f3n del \u201cPhilosophiae Naturalis Principia Mathematica\u201d con que Newton comenz\u00f3 en 1687 la andadura de la mec\u00e1nica). Por esa raz\u00f3n no pudo ser suficientemente cr\u00edtico con un Hume cuyos argumentos en contra de la causalidad no se mantienen en pie con la ciencia actual, por ejemplo: el fuego -un brillo y un color amarillo- causa la carbonizaci\u00f3n del papel, causalidad que no vemos ni nunca ver\u00e1 la ciencia. Hoy sabemos que el fuego o el cuerpo incandescente, no un brillo y un color amarillo sino \u201calgo que\u201d (sustancia, negada por Hume) tiene esos accidentes y tiene adem\u00e1s otros que hoy ha descubierto la ciencia como el n\u00famero de electrones en la \u00faltima capa de sus \u00e1tomos, responsable de cualquier reacci\u00f3n qu\u00edmica y en particular de la carbonizaci\u00f3n del papel. Desarmado ante la filosof\u00eda de Hume, encontr\u00f3 para la causalidad, en ella desaparecida, esa barca de salvaci\u00f3n que era el apriorismo, barca de salvaci\u00f3n que servir\u00eda tambi\u00e9n para volver a la vida a los dem\u00e1s cad\u00e1veres de ahogados en esa filosof\u00eda, en particular la sustancia y los accidentes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En segundo lugar, mi cr\u00edtica se dirige a que Kant tuvo una idea euclideana del espacio y el tiempo, cuando hoy sabemos que ambos forman juntos una variedad de cuatro dimensiones cuya curvatura se manifiesta en la gravedad, variedad lorentziana. No es \u00e9ste el momento de explicar la idea central de la teor\u00eda general de la relatividad, de Albert Einstein, pero s\u00ed de decir que el espacio tiempo entendidos por la ciencia en la \u00e9poca de Kant -lo que tom\u00f3 como apriorismos de nuestra sensibilidad-&nbsp; son muy distintos del espacio tiempo tal como lo concebimos ahora, siendo impensable que su curvatura sea parte de nuestro apriorismo, ya que hemos tardado siglos en llegar a conocerla.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En tercer lugar, Kant tom\u00f3 la ciencia newtoniana como un saber definitivo y absoluto, antes de que \u00e9ste sufriese tres dr\u00e1sticas revoluciones: la mec\u00e1nica cu\u00e1ntica, la relatividad especial y la relatividad general. En particular, nadie entiende ahora nuestra ciencia de la naturaleza como ciencia definitiva y absoluta sino como provisional y aproximada, aunque cada vez m\u00e1s fielmente aproximada.&nbsp; Seg\u00fan el modo en que Popper ha descrito la teor\u00eda cient\u00edfica, \u00e9sta tiene dos fases: la creaci\u00f3n de la base experimental, en la que se hacen experiencias cuyos resultados se generalizan en leyes experimentales; y la deducci\u00f3n de la teor\u00eda cient\u00edfica desde unos pocos axiomas o postulados -algunas leyes experimentales o ciertas proposiciones que las implican. En la primera fase, las leyes son claramente a posteriori y en la segunda fase las proposiciones son claramente anal\u00edticas puesto que se deducen del an\u00e1lisis de la definici\u00f3n del objeto bajo estudio, es decir del an\u00e1lisis de los axiomas. Nunca pues se producen los juicios sint\u00e9ticos a priori, pues \u00e9stos ser\u00edan s\u00f3lo los axiomas si fueran juicios, pero no lo son, sino s\u00f3lo hip\u00f3tesis (De hecho, ninguno de los ejemplos de Kant de juicios sint\u00e9ticos a priori que Kant toma de la ciencia, lo son a la vista de la ciencia actual: todos son hechos que podemos de deducir de los axiomas de la teor\u00eda en que est\u00e1n enmarcados). Sencillamente, <em>no hay juicios sint\u00e9ticos a priori en la ciencia<\/em>, con la idea que actualmente tenemos de ella. \u00a1Pero la existencia de estos juicios en la ciencia fue la fundamentaci\u00f3n, el cimiento mismo, del grandioso edificio kantiano, que aparece ahora como gigante con pies de barro!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por \u00faltimo, quiero atraer la atenci\u00f3n hacia el tema de los \u201cesquematismos\u201d, algo extra\u00f1o y misterioso en la obra de Kant, donde parece que se rinde ante el problema principal: \u00bfPor qu\u00e9 aplicamos a un determinado objeto unas categor\u00edas en vez de otras?\u00bfDe qu\u00e9 modo sabe nuestro entendimiento cu\u00e1les aplicarles? Esto podr\u00eda ser resuelto afirmando que la informaci\u00f3n que ha considerado&nbsp; como \u201ca priori\u201d quiz\u00e1 no sea s\u00f3lo \u201c a priori\u201d sino tambi\u00e9n \u201ca posteriori\u201d, proveniente del fen\u00f3meno, pero esto ser\u00eda para \u00e9l como tirar piedras sobre el propio tejado.&nbsp; El lo resuelve diciendo que \u201c los conceptos puros a priori, adem\u00e1s de la funci\u00f3n del entendimiento en la categor\u00eda, deben contener a priori condiciones formales de la sensibilidad (sobre todo del sentido interno), que encierran la condici\u00f3n universal tan solo bajo la cual pueda la categor\u00eda ser aplicada al&nbsp; objeto. Esa condici\u00f3n formal y pura de la sensibilidad, a la el que el concepto del entendimiento en su uso est\u00e1 restringido, vamos a llamarla esquema de ese concepto del entendimiento y llamaremos esquematismo del entendimiento puro al proceder del entendimiento con esos esquemas\u201d Que el problema no queda bien resuelto dejando un importante flanco abierto en su teor\u00eda del apriorismo, podemos colegirlo de sus propias palabras: \u201c Este esquematismo de nuestro entendimiento, respecto de los fen\u00f3menos y respecto de su mera forma, es un arte rec\u00f3ndito en las profundidades del alma humana, cuyo verdadero manejo dif\u00edcilmente adivinaremos a la naturaleza y pondremos al descubierto\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una versi\u00f3n m\u00e1s breve de este art\u00edculo\u00a0puede verse aqu\u00ed. A) Exposici\u00f3n El punto de partida de la Cr\u00edtica de la Raz\u00f3n Pura, aquello que da por hecho, sin necesidad de cr\u00edtica alguna, es que la matem\u00e1tica y la f\u00edsica est\u00e1n establecidas como verdaderas ciencias, avanzando con seguridad y gozando de la universalidad por la que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2425,"featured_media":62376,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","_members_access_role":[],"_members_access_error":""},"categories":[537],"tags":[948,1824],"class_list":["post-62372","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-recursos","tag-filosofia","tag-filosofos"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.5 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Kant y la Cr\u00edtica de la Raz\u00f3n Pura - Omnes<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"Continua la serie de art\u00edculos sobre la obra principal de algunos fil\u00f3sofos, tras la exposiciones de Descartes, Locke y Hume.\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.omnesmag.com\/it\/risorse\/kant-e-la-critica-della-ragione-pura\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"it_IT\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Kant y la Cr\u00edtica de la Raz\u00f3n Pura - 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