{"id":64036,"date":"2026-09-01T06:00:00","date_gmt":"2026-09-01T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.omnesmag.com\/?p=64036"},"modified":"2026-08-31T12:59:12","modified_gmt":"2026-08-31T10:59:12","slug":"constructores-de-comunion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.omnesmag.com\/zh\/recursos\/ensenanzas-del-papa\/constructores-de-comunion\/","title":{"rendered":"\u5efa\u7acb\u5171\u878d"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\">Con el verano de por medio, ha pasado suficiente tiempo para una lectura sosegada de la primera enc\u00edclica de Le\u00f3n XIV: <em><a href=\"https:\/\/www.omnesmag.com\/zh\/%e7%ad%be%e5%90%8d\/magnifica-humanitas-dignidad-humana-inteligencia-artificial\/\" data-type=\"post\" data-id=\"61620\">\u4f1f\u5927\u7684\u4eba\u7c7b<\/a><\/em> (15-V-2026). Un texto cuyo tema no es la inteligencia artificial, sino, como reza el subt\u00edtulo, \u201c<em>la custodia de la persona humana en un tiempo de inteligencia artificial<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al mismo tiempo, se\u00f1ala c\u00f3mo debe ser la contribuci\u00f3n de los cristianos a la construcci\u00f3n de una ciudad m\u00e1s humana y fraterna. El preludio y el <em>finale<\/em> enmarcan las sinfon\u00edas. Vale la pena prestar especial atenci\u00f3n al momento inicial y al final de la enc\u00edclica, aunque sean breves, para captar bien el contenido de su mensaje.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El preludio: \u00bfBabel o Jerusal\u00e9n?<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la \u00e9poca de <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/leo-xiii\/es.html\" data-type=\"link\" data-id=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/leo-xiii\/es.html\">Le\u00f3n XIII<\/a> lo nuevo era la revoluci\u00f3n industrial con sus avances y riesgos. Hoy, dice el Papa, necesitamos realizar un \u201c<em>discernimiento compartido<\/em>\u201d que nos ayude, en este \u201c<em>cambio de \u00e9poca<\/em>\u201d a responder algunas preguntas fundamentales: <em>\u201c\u00bfHacia d\u00f3nde vamos? \u00bfHacia qu\u00e9 meta deseamos orientarnos? \u00bfQu\u00e9 direcci\u00f3n elegir como comunidad humana y como pueblos?<\/em>\u201d (n. 6).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para edificar responsablemente en nuestro tiempo, el Papa propone dos \u201cim\u00e1genes\u201d b\u00edblicas: la construcci\u00f3n de la torre de Babel (cfr. Gn 11, 1-9) y la reconstrucci\u00f3n de los muros de Jerusal\u00e9n (cfr. Ne 2, 6) despu\u00e9s del exilio en Babilonia (cfr. n. 7-10).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201cLa primera elecci\u00f3n no es entre un \u2018s\u00ed\u2019 o un \u2018no\u2019 a la tecnolog\u00eda, sino entre construir Babel o reconstruir Jerusal\u00e9n: entre un poder que pretende dominar el cielo y un pueblo que, en presencia de Dios, se pone a trabajar unido para levantar de nuevo las murallas de la convivencia fraterna<\/em>\u201d (n. 9).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Afirma Le\u00f3n XIV que precisamente <em>\u201cesta obra compartida\u201d<\/em> es la expresi\u00f3n de la forma de construir propia de los cristianos: \u201c<em>Orientar la acci\u00f3n hacia Dios, para que, bajo su luz, el pluralismo no se disperse en el desorden, sino que, en la pr\u00e1ctica de la sinodalidad, se convierta en el espacio en el que la humanidad recupere sus cimientos s\u00f3lidos y su fin \u00faltimo<\/em>\u201d (n. 10).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se perfila as\u00ed, podr\u00eda decirse, una antropolog\u00eda cristiana del trabajo, que culmina en el don de la Ciudad de Dios definitiva: el Cielo, el Reino de Dios consumado, la Iglesia, comuni\u00f3n de los santos en un mundo reconciliado y transformado. \u201c<em>Esta visi\u00f3n de gracia es para nosotros, los cristianos, una llamada a trabajar juntos, cultivando una vida com\u00fan pac\u00edfica, justa y digna en las \u2018ciudades\u2019 de hoy<\/em>\u201d (<em>Ibid<\/em>.).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Condiciones para \u201cedificar en el bien\u201d<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para esta \u201c<em>edificaci\u00f3n en el bien<\/em>\u201d el Papa se\u00f1ala cuatro condiciones (cfr. n. 11-14): edificar sobre el fundamento de la relaci\u00f3n con Dios y el anhelo de felicidad que anida en el coraz\u00f3n humano; \u201c<em>aceptar los l\u00edmites y la fragilidad de la humanidad, sin considerarlos un error que haya que corregir<\/em>\u201d; trabajar con \u201c<em>una corresponsabilidad valiente<\/em>\u201d y una \u201c<em>responsabilidad compartida<\/em>\u201d; emplear un \u201c<em>lenguaje evang\u00e9lico<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 entiende Le\u00f3n XIV por esto \u00faltimo?: \u201c<em>Evitemos las palabras que humillan o enfrentan. Optemos por la claridad que ilumina y la franqueza que abre caminos. No bendigamos entusiasmos ingenuos ni alimentemos miedos est\u00e9riles<\/em>\u201d (n. 14). A\u00f1ade el ofrecer criterios a partir de la dignidad humana y en el horizonte de la justicia y de la paz.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que nos jugamos en el mundo es \u201c<em>permanecer profundamente humanos<\/em>\u201d. Esto forma parte, desde el principio del cristianismo, del anuncio del mensaje evang\u00e9lico; pues Cristo revela al hombre lo que es el hombre en plenitud (cfr. <em>Gaudium et spes,<\/em> 22).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">He aqu\u00ed la propuesta para la que invoca la protecci\u00f3n divina, de modo que Dios pueda habitar en el coraz\u00f3n del hombre: \u201c<em>Ser constructores de comuni\u00f3n, no arquitectos de Babel; siervos del Reino que viene, no due\u00f1os de torres destinadas a derrumbarse<\/em>\u201d (n. 16).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El discernimiento para cuidar lo humano: entre la t\u00e9cnica y el dominio, el poder y el amor<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el cuerpo central de su enc\u00edclica, Le\u00f3n XIV presenta la Doctrina social de la Iglesia como <em>un pensamiento din\u00e1mico fiel al Evangelio<\/em> (cap\u00edtulo 1), capaz de leer la historia a la luz del mensaje cristiano y acompa\u00f1ar a la humanidad hasta su plenitud. A continuaci\u00f3n expone los <em>fundamentos y principios de la Doctrina social de la Iglesia<\/em> (cap\u00edtulo 2), como criterios decisivos para el discernimiento personal y social en la era digital. El criterio central es la dignidad humana, que cada ser humano posee por el hecho de existir. De ah\u00ed se deriva el bien com\u00fan como conjunto de condiciones que hacen posible la maduraci\u00f3n personal. Esto implica el destino universal de los bienes, incluidos los inmateriales y digitales; la subsidiariedad, que tutela la responsabilidad de la persona, de la familia y de los cuerpos intermedios frente a todo abuso de poder; y la solidaridad como conciencia de la interdependencia de las personas y los pueblos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Analiza en el cap\u00edtulo siguiente la relaci\u00f3n entre <em>t\u00e9cnica y dominio<\/em> sobre el trasfondo de <em>la grandeza de la persona humana<\/em> (cap\u00edtulo 3) y frente a las propuestas enga\u00f1osas del transhumanismo y del posthumanismo, que intentan superar los l\u00edmites de la persona humana redefiniendo sus potencialidades m\u00e1s all\u00e1 de la responsabilidad pol\u00edtica y moral. El documento afirma que \u201c<em>el ser humano no florece \u2018a pesar\u2019 del l\u00edmite, sino a menudo \u2018a trav\u00e9s\u2019 del l\u00edmite\u201d<\/em> (n. 118); de modo que la fragilidad y la vulnerabilidad son campos de maduraci\u00f3n de la relaci\u00f3n interpersonal, del cuidado y la apertura a los otros. La gracia de Dios y el humanismo cristiano son la \u00fanica garant\u00eda del verdadero \u201c<em>m\u00e1s que humano<\/em>\u201d, mediante el trascenderse a s\u00ed mismo por amor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cuanto a la inteligencia artificial, puede ser una ayuda valiosa, pero requiere atenci\u00f3n, adem\u00e1s de que puede debilitar el juicio personal y la creatividad e impactar negativamente sobre el medio ambiente, y no es moralmente neutra. Los criterios de la Doctrina social pueden ayudar a evitar que la IA sea instrumentalizada en detrimento de lo humano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero en la era digital nos jugamos, ante todo, <em>custodiar lo humano en la transformaci\u00f3n: verdad, trabajo, libertad<\/em> (cap\u00edtulo 4). Se muestra la necesidad de una comunicaci\u00f3n p\u00fablica fiable y de una educaci\u00f3n con sentido cr\u00edtico, as\u00ed como de asegurar el acceso a un trabajo digno y la libertad real para todos. Todo ello pide normas justas, responsabilidad compartida y calidad en la educaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En \u00faltimo t\u00e9rmino, se contraponen dos planteamientos: <em>La cultura del poder y la civilizaci\u00f3n del amor<\/em> (cap\u00edtulo 5), que se pueden ver en relaci\u00f3n con la expresi\u00f3n agustiniana: \u201c<em>dos amores hicieron dos ciudades<\/em>\u201d: el amor de s\u00ed mismo frente al amor de Dios, que comporta el amor a los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La cultura del (mero) poder corresponde a la propuesta de la guerra y de la violencia, aunque provenga de un algoritmo. La civilizaci\u00f3n del amor corresponde a la \u201c<em>construcci\u00f3n de la comuni\u00f3n<\/em>\u201d sobre los fundamentos de la justicia, la fraternidad y el di\u00e1logo, y en el camino de la paz. \u201c<em>Con la paz no se pierde nada, mientras que con la guerra todo se puede perder<\/em>\u201d (n. 219).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En conjunto, y as\u00ed entendida, \u201c<em>la Doctrina social se convierte en una teolog\u00eda de la comuni\u00f3n en la historia<\/em>\u201d (n. 27).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Contemplaci\u00f3n y espiritualidad eucar\u00edstica<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El \u00faltimo movimiento de una sinfon\u00eda, el <em>finale<\/em>, suele tener un car\u00e1cter impactante. Al final de la enc\u00edclica, al cerrarse el tel\u00f3n de esta sinfon\u00eda, se revela, sencilla y a la vez intensa, la condici\u00f3n, la dimensi\u00f3n espiritual y teol\u00f3gica que sostiene y guarda su sentido \u00faltimo. Pero no es una propuesta cultural ni una teor\u00eda sociopol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bajo el ep\u00edgrafe <em>Una espiritualidad para nuestro tiempo (conclusi\u00f3n),<\/em> desea entregarnos \u201cun itinerario de vida cristiana sobrio y exigente con el cual vivir este cambio de \u00e9poca a la luz del Evangelio\u201d (n. 229). He aqu\u00ed los cuatro pasos de ese itinerario: \u201c<em>Es un camino que nace de la contemplaci\u00f3n del designio de Dios, vive la unidad eclesial nutri\u00e9ndose de la Palabra y de la Eucarist\u00eda, construye el bien en el mundo y ora junto con la Virgen Mar\u00eda<\/em>\u201d (<em>Ibid.<\/em>). Un \u201cfinale\u201d en cuatro palabras: contemplaci\u00f3n, unidad, trabajo y oraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ante todo, contemplaci\u00f3n de Cristo: \u201c<em>Como creyente entre creyentes, invito a contemplar en el rostro del Hijo una&nbsp;magn\u00edfica humanidad&nbsp;que tambi\u00e9n ilumina la \u00e9poca de la IA. En Cristo comprendemos que el hombre est\u00e1 llamado a ser colaborador en la obra de la creaci\u00f3n, y no espectador resignado ante los procesos tecnol\u00f3gicos que limitan su libertad y su responsabilidad<\/em>\u201d (n. 233).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cristo no desprecia lo aut\u00e9nticamente humano, sino que lo asume: \u201c<em>En este designio, nada de lo que es verdaderamente humano se perder\u00e1, sino que todo ser\u00e1 purificado y reunido en Aquel que recoge cada fragmento de vida, cada l\u00e1grima y cada aut\u00e9ntica conquista humana para sustraerlos de la nada y entregarlos, redimidos, al Padre<\/em>\u201d (<em>Ibid<\/em>.).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En segundo lugar, espiritualidad eucar\u00edstica; pues la entrega de Cristo, Palabra de Dios hecha carne, permanece presente y operativa en la Eucarist\u00eda (cfr. nn. 234-235), \u201csacramento de unidad\u201d, seg\u00fan san Agust\u00edn. La Eucarist\u00eda <em>\u201ces el encuentro personal\u00edsimo con el Se\u00f1or y, sin embargo, nunca es un mero acto de devoci\u00f3n individual\u201d.<\/em> (Benedicto XVI, <em>Homil\u00eda<\/em> 21-IV-2011). Esto es, dice el Papa, \u201cla Iglesia de Cristo\u201d, que formamos en unidad con \u00c9l los cristianos, como figura en el lema episcopal de Le\u00f3n XIV<em>: In illo uno unum<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con ello despliega la dimensi\u00f3n social de la Eucarist\u00eda: \u201c<em>La Eucarist\u00eda nos mueve a la justicia y al compartir, con una atenci\u00f3n preferencial hacia quienes sufren el peso de la pobreza y de la marginaci\u00f3n<\/em>\u201d (n. 235). Y la expresa en el contexto de nuestra era digital: \u201c<em>Y mientras las nuevas redes econ\u00f3micas y tecnol\u00f3gicas pueden generar exclusi\u00f3n, aislamiento y dependencias, la Iglesia, alimentada por la Eucarist\u00eda, est\u00e1 llamada a hacer visible otro tipo de medida, custodiando los v\u00ednculos, devolviendo la voz a los invisibles y orientando los procesos hacia la dignidad de las personas<\/em>\u201d (<em>Ibid<\/em>.).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Trabajo y oraci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo ello implica el trabajo. \u201c<em>En esta obra<\/em> \u2013la construcci\u00f3n del bien en el mundo\u2013 <em>estamos llamados a asumir un papel activo, sin refugiarnos en el espiritualismo ni en nuestros peque\u00f1os mundos: debemos ser fieles a la verdad, invertir en la educaci\u00f3n, cuidar las relaciones, y amar la justicia y la paz<\/em>\u201d (n. 236). Son diversos frentes del trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Trabajar para ser fieles a la verdad: \u201c<em>En este escenario<\/em> \u2013se\u00f1ala Le\u00f3n XIV\u2013 <em>es importante custodiar un coraz\u00f3n que ama la verdad, que desea lo justo m\u00e1s que los contenidos de mayor atractivo, que busca la sabidur\u00eda m\u00e1s que el impacto inmediato. La verdad que no debemos perder es la de Dios y la del ser humano, tal como Cristo nos la ha revelado<\/em>\u201d (n. 237).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Trabajar <em>en la educaci\u00f3n<\/em>: <em>\u201c\u00a1Invirtamos en la educaci\u00f3n que empieza por nosotros mismos!<\/em>\u201d&nbsp; Concretamente, \u201c<em>todos necesitamos formarnos para vivir en el mundo digital de manera humana, como parte integrante de la educaci\u00f3n en la fe y en la vida virtuosa del Evangelio<\/em>\u201d (n. 238). Y todo ello en el contexto de una artesan\u00eda de la educaci\u00f3n que hoy necesita ampliar y compartir las alianzas educativas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Trabajar para cuidar las relaciones: nuestra \u00e9poca, advierte Le\u00f3n XIV, necesita \u201c<em>manos capaces de ternura, mentes atentas y buenas palabras<\/em>\u201d. Siempre y sobre todo hoy, la presencia f\u00edsica: \u201c<em>la mesa compartida, la comunidad cristiana que se re\u00fane, la visita a quien est\u00e1 solo, el servicio a los pobres<\/em>\u201d (n. 239).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Trabajar, finalmente, por amor a la justicia y la paz<em>.<\/em> <em>\u201cCada decisi\u00f3n t\u00e9cnica o econ\u00f3mica se convierte en un punto de discernimiento espiritual, una ocasi\u00f3n para verificar si los avances de la IA abren espacios de justicia y participaci\u00f3n o concentran la riqueza y el poder en manos de unos pocos. Invito a mirar con lucidez las redes de producci\u00f3n digital, las condiciones de trabajo ocultas detr\u00e1s de nuestros dispositivos, los mecanismos que se aprovechan de la manipulaci\u00f3n y la guerra\u201d<\/em> (n. 240).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como broche de oro, Le\u00f3n XIV evoca <em>el \u201cmagnificat\u201d de Mar\u00eda<\/em> (cfr. n 243-245). Es un icono de lo que debe ser nuestra oraci\u00f3n: alabanza y alegr\u00eda, realismo y\u00a0 profec\u00eda de quienes est\u00e1n comprometidos en ser \u201c<em>tejedores de esperanza<\/em>\u201d. <\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con el verano de por medio, ha pasado suficiente tiempo para una lectura sosegada de la primera enc\u00edclica de Le\u00f3n XIV: Magnifica humanitas (15-V-2026). Un texto cuyo tema no es la inteligencia artificial, sino, como reza el subt\u00edtulo, \u201cla custodia de la persona humana en un tiempo de inteligencia artificial\u201d. Al mismo tiempo, se\u00f1ala c\u00f3mo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":20,"featured_media":64037,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","_members_access_role":[],"_members_access_error":""},"categories":[59,537],"tags":[2319,2647],"class_list":["post-64036","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ensenanzas-del-papa","category-recursos","tag-papa-leon-xiv","tag-vaticano"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.5 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Constructores de comuni\u00f3n<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"En Magnifica humanitas, podemos vislumbrar la aportaci\u00f3n del humanismo cristiano para una sociedad m\u00e1s humana y fraterna.\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.omnesmag.com\/zh\/\u8d44\u6e90\/\u6559\u5b97\u7684\u8bad\u8beb\/constructores-de-comunion\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"zh_CN\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Constructores de comuni\u00f3n\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"En Magnifica humanitas, podemos vislumbrar la aportaci\u00f3n del humanismo cristiano para una sociedad m\u00e1s humana y fraterna.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.omnesmag.com\/zh\/\u8d44\u6e90\/\u6559\u5b97\u7684\u8bad\u8beb\/constructores-de-comunion\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Omnes\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2026-09-01T04:00:00+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.omnesmag.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/ENSENANZAS-copia.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"920\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"526\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Ramiro Pellitero\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Written by\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Ramiro Pellitero\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Est. reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"10 \u5206\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"NewsArticle\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.omnesmag.com\\\/recursos\\\/ensenanzas-del-papa\\\/constructores-de-comunion\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.omnesmag.com\\\/recursos\\\/ensenanzas-del-papa\\\/constructores-de-comunion\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Ramiro Pellitero\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.omnesmag.com\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/74f11c8572bb96ec4ec624680f08f969\"},\"headline\":\"Constructores de comuni\u00f3n\",\"datePublished\":\"2026-09-01T04:00:00+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.omnesmag.com\\\/recursos\\\/ensenanzas-del-papa\\\/constructores-de-comunion\\\/\"},\"wordCount\":2146,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.omnesmag.com\\\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.omnesmag.com\\\/recursos\\\/ensenanzas-del-papa\\\/constructores-de-comunion\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/www.omnesmag.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/08\\\/ENSENANZAS-copia.jpg\",\"keywords\":[\"Papa Le\u00f3n XIV\",\"Vaticano\"],\"articleSection\":[\"Ense\u00f1anzas del Papa\",\"Recursos\"],\"inLanguage\":\"zh-Hans\"},{\"@type\":[\"WebPage\",\"ItemPage\"],\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.omnesmag.com\\\/recursos\\\/ensenanzas-del-papa\\\/constructores-de-comunion\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.omnesmag.com\\\/recursos\\\/ensenanzas-del-papa\\\/constructores-de-comunion\\\/\",\"name\":\"Constructores de comuni\u00f3n\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.omnesmag.com\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.omnesmag.com\\\/recursos\\\/ensenanzas-del-papa\\\/constructores-de-comunion\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.omnesmag.com\\\/recursos\\\/ensenanzas-del-papa\\\/constructores-de-comunion\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/www.omnesmag.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/08\\\/ENSENANZAS-copia.jpg\",\"datePublished\":\"2026-09-01T04:00:00+00:00\",\"description\":\"En Magnifica humanitas, podemos vislumbrar la aportaci\u00f3n del humanismo cristiano para una sociedad m\u00e1s humana y fraterna.\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.omnesmag.com\\\/recursos\\\/ensenanzas-del-papa\\\/constructores-de-comunion\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"zh-Hans\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/www.omnesmag.com\\\/recursos\\\/ensenanzas-del-papa\\\/constructores-de-comunion\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"zh-Hans\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.omnesmag.com\\\/recursos\\\/ensenanzas-del-papa\\\/constructores-de-comunion\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.omnesmag.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/08\\\/ENSENANZAS-copia.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/www.omnesmag.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/08\\\/ENSENANZAS-copia.jpg\",\"width\":920,\"height\":526,\"caption\":\"PAPA\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.omnesmag.com\\\/recursos\\\/ensenanzas-del-papa\\\/constructores-de-comunion\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/www.omnesmag.com\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Constructores de comuni\u00f3n\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.omnesmag.com\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.omnesmag.com\\\/\",\"name\":\"Omnes\",\"description\":\"Informaci\u00f3n de la Iglesia y la sociedad\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.omnesmag.com\\\/#organization\"},\"alternateName\":\"Omnes\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/www.omnesmag.com\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"zh-Hans\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.omnesmag.com\\\/#organization\",\"name\":\"Omnes\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.omnesmag.com\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"zh-Hans\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.omnesmag.com\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.omnesmag.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2020\\\/12\\\/logo_omnes_negro.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/www.omnesmag.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2020\\\/12\\\/logo_omnes_negro.png\",\"width\":15524,\"height\":3000,\"caption\":\"Omnes\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.omnesmag.com\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"}},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.omnesmag.com\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/74f11c8572bb96ec4ec624680f08f969\",\"name\":\"Ramiro Pellitero\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"zh-Hans\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.omnesmag.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2021\\\/02\\\/ramiro-pellitero_bueno-100x100.png\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.omnesmag.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2021\\\/02\\\/ramiro-pellitero_bueno-100x100.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/www.omnesmag.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2021\\\/02\\\/ramiro-pellitero_bueno-100x100.png\",\"caption\":\"Ramiro Pellitero\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/www.omnesmag.com\\\/zh\\\/author\\\/rp\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"\u5efa\u7acb\u5171\u878d","description":"En Magnifica humanitas, podemos vislumbrar la aportaci\u00f3n del humanismo cristiano para una sociedad m\u00e1s humana y fraterna.","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.omnesmag.com\/zh\/\u8d44\u6e90\/\u6559\u5b97\u7684\u8bad\u8beb\/constructores-de-comunion\/","og_locale":"zh_CN","og_type":"article","og_title":"Constructores de comuni\u00f3n","og_description":"En Magnifica humanitas, podemos vislumbrar la aportaci\u00f3n del humanismo cristiano para una sociedad m\u00e1s humana y fraterna.","og_url":"https:\/\/www.omnesmag.com\/zh\/\u8d44\u6e90\/\u6559\u5b97\u7684\u8bad\u8beb\/constructores-de-comunion\/","og_site_name":"Omnes","article_published_time":"2026-09-01T04:00:00+00:00","og_image":[{"width":920,"height":526,"url":"https:\/\/www.omnesmag.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/ENSENANZAS-copia.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Ramiro Pellitero","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Written by":"Ramiro Pellitero","Est. reading time":"10 \u5206"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"NewsArticle","@id":"https:\/\/www.omnesmag.com\/recursos\/ensenanzas-del-papa\/constructores-de-comunion\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.omnesmag.com\/recursos\/ensenanzas-del-papa\/constructores-de-comunion\/"},"author":{"name":"Ramiro Pellitero","@id":"https:\/\/www.omnesmag.com\/#\/schema\/person\/74f11c8572bb96ec4ec624680f08f969"},"headline":"Constructores de comuni\u00f3n","datePublished":"2026-09-01T04:00:00+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/www.omnesmag.com\/recursos\/ensenanzas-del-papa\/constructores-de-comunion\/"},"wordCount":2146,"publisher":{"@id":"https:\/\/www.omnesmag.com\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/www.omnesmag.com\/recursos\/ensenanzas-del-papa\/constructores-de-comunion\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.omnesmag.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/ENSENANZAS-copia.jpg","keywords":["Papa Le\u00f3n XIV","Vaticano"],"articleSection":["Ense\u00f1anzas del Papa","Recursos"],"inLanguage":"zh-Hans"},{"@type":["WebPage","ItemPage"],"@id":"https:\/\/www.omnesmag.com\/recursos\/ensenanzas-del-papa\/constructores-de-comunion\/","url":"https:\/\/www.omnesmag.com\/recursos\/ensenanzas-del-papa\/constructores-de-comunion\/","name":"\u5efa\u7acb\u5171\u878d","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.omnesmag.com\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.omnesmag.com\/recursos\/ensenanzas-del-papa\/constructores-de-comunion\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.omnesmag.com\/recursos\/ensenanzas-del-papa\/constructores-de-comunion\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.omnesmag.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/ENSENANZAS-copia.jpg","datePublished":"2026-09-01T04:00:00+00:00","description":"En Magnifica humanitas, podemos vislumbrar la aportaci\u00f3n del humanismo cristiano para una sociedad m\u00e1s humana y fraterna.","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.omnesmag.com\/recursos\/ensenanzas-del-papa\/constructores-de-comunion\/#breadcrumb"},"inLanguage":"zh-Hans","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.omnesmag.com\/recursos\/ensenanzas-del-papa\/constructores-de-comunion\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"zh-Hans","@id":"https:\/\/www.omnesmag.com\/recursos\/ensenanzas-del-papa\/constructores-de-comunion\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.omnesmag.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/ENSENANZAS-copia.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.omnesmag.com\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/ENSENANZAS-copia.jpg","width":920,"height":526,"caption":"PAPA"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.omnesmag.com\/recursos\/ensenanzas-del-papa\/constructores-de-comunion\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/www.omnesmag.com\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Constructores de comuni\u00f3n"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.omnesmag.com\/#website","url":"https:\/\/www.omnesmag.com\/","name":"\u5965\u59c6\u5185\u65af","description":"\u6559\u4f1a\u4e0e\u793e\u4f1a\u4fe1\u606f","publisher":{"@id":"https:\/\/www.omnesmag.com\/#organization"},"alternateName":"Omnes","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.omnesmag.com\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"zh-Hans"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.omnesmag.com\/#organization","name":"\u5965\u59c6\u5185\u65af","url":"https:\/\/www.omnesmag.com\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"zh-Hans","@id":"https:\/\/www.omnesmag.com\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.omnesmag.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/logo_omnes_negro.png","contentUrl":"https:\/\/www.omnesmag.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/logo_omnes_negro.png","width":15524,"height":3000,"caption":"Omnes"},"image":{"@id":"https:\/\/www.omnesmag.com\/#\/schema\/logo\/image\/"}},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/www.omnesmag.com\/#\/schema\/person\/74f11c8572bb96ec4ec624680f08f969","name":"\u62c9\u7c73\u7f57\u00b7\u4f69\u5229\u7279\u7f57","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"zh-Hans","@id":"https:\/\/www.omnesmag.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/ramiro-pellitero_bueno-100x100.png","url":"https:\/\/www.omnesmag.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/ramiro-pellitero_bueno-100x100.png","contentUrl":"https:\/\/www.omnesmag.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/ramiro-pellitero_bueno-100x100.png","caption":"Ramiro Pellitero"},"url":"https:\/\/www.omnesmag.com\/zh\/author\/rp\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.omnesmag.com\/zh\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64036","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.omnesmag.com\/zh\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.omnesmag.com\/zh\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.omnesmag.com\/zh\/wp-json\/wp\/v2\/users\/20"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.omnesmag.com\/zh\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=64036"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.omnesmag.com\/zh\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64036\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":64039,"href":"https:\/\/www.omnesmag.com\/zh\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64036\/revisions\/64039"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.omnesmag.com\/zh\/wp-json\/wp\/v2\/media\/64037"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.omnesmag.com\/zh\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=64036"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.omnesmag.com\/zh\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=64036"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.omnesmag.com\/zh\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=64036"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}