La solemnidad de Todos los Santos, que hoy celebramos, “nos invita a probar la alegría de esa innumerable familia de hombres y mujeres que, siguiendo al Señor Jesús, hicieron de su vida un don a Dios y al prójimo y que, en los diferentes caminos de santificación, anhelaron ‘el océano del amor infinito’, ha manifestado este domingo León XIV en el Angelus, según una bella expresión del Papa Benedicto XVI (Enc. Spe salvi, 12)”.
Hoy, de hecho, celebramos a todos los santos, ha precisado el Vicario de Cristo. “A aquellos que la Iglesia ha reconocido como tales y también a tantos que no lo han sido, pero que Dios conoce”.
Al dirigirse a los numerosos peregrinos reunidos en la Plaza de San Pedro, el Pontífice, que se ha referido de nuevo al deporte, al comentar el inicio de los Juegos Olímpicos de la Juventud en Senegal, primer evento olímpico en suelo africano, ha subrayado que “los santos y las santas son el signo más hermoso y más fuerte del Reino de Dios que viene; es más —como enseña Jesús—, que ya está entre nosotros”.
La santidad no es privilegio para unos pocos
El Papa ha explicado que esta multitud bienaventurada de the saints abarca los más variados orígenes, culturas y situaciones de vida: “la santidad no es un privilegio para unos pocos, sino una vocación universal que nos interpela a cada uno de nosotros allí donde vivimos”.
Este es el mensaje lleno de esperanza de la fiesta de hoy, ha explicado el Sucesor de Pedro. “Dios ve el bien que nosotros no vemos, conoce historias que nosotros no conocemos, llega a corazones a los que nosotros no tenemos acceso”.

¿Qué hicieron los santos?
Como nos recuerda el Evangelio de hoy en el episodio de las Bienaventuranzas, los santos fueron “pobres de espíritu, pero ricos en el amor de Dios”, ha descrito el Papa.
“Tienen rostros surcados por las lágrimas, pero consolados en la oración.
Son mansos frente a la violencia y recompensados por el Padre. Hambrientos de justicia y saciados en lo más profundo de su conciencia. Dispuestos al perdón y abrazados por la misericordia. Desarmados en el corazón, pero protegidos por Dios. Constructores de paz, a quienes Dios llama por su nombre. Perseguidos y ofendidos, pero fuertes en la fe y en la caridad”.
Resulta imposible “contar” la multitud de estos hermanos y hermanas, ha proseguido el Pontífice, y no solo en términos numéricos.
“La santidad, de hecho, no se puede reducir a ningún cálculo, porque así es el bien que todos los santos han difundido a su alrededor en el mundo”.
“Gestos y decisiones de amor”
“Al contemplarlos con admiración, nos preguntamos: estas personas, con la gracia de Dios, ¿qué hicieron? Esencialmente, gestos y decisiones de amor, que superan los cálculos de la codicia y la prepotencia del mal que a veces parece prevalecer”, ha añadido León XIV.
Finalmente, el Papa ha rezado para que “la Virgen María, bienaventurada por haber creído en la palabra del Señor, acompañe nuestros pasos en el camino de la santidad, para que no nos cansemos de construir la paz, tanto en los hechos más importantes como en los más sencillos de la vida cotidiana”.
Mártires de Georgia, ayuda en Oleshky
Tras el rezo de la oración mariana del Ángelus, el Papa se ha referido a la beatificación en Georgia de cinco religiosos frailes menores, españoles, que “respondieron generosamente al llamado del Señor para evangelizar a los pueblos de América, llegando incluso a dar la vida. Invoquemos la intercesión de estos mártires por todos los misioneros del Evangelio”.
A raíz de las acciones humanitarias llevadas a cabo por la Santa Sede para ayudar ala población civil de la ciudad de Oleshky, el Papa espera que “la colaboración entre las partes, que hizo posible este necesario gesto de humanidad, fomente el diálogo y propicie nuevas iniciativas de paz concretas. Encomendamos a María, Reina de la Paz y de todos los Santos, a todos los que sufren a causa de la guerra en todo el mundo”.
Misión con los Pobres
A continuación, el Pontífice ha observado “un rayo de esperanza en el mundo del deporte”, en los Juegos Olímpicos de la Juventud, para atletas de entre 15 y 18 años, que se celebran en Dakar, la capital de Senegal, desde ayer hasta el 13 de noviembre.
Por último, antes de saludar a los peregrinos y fieles en la Plaza de San Pedro, ha informado que del 8 al 15 de noviembre, se llevará a cabo en Roma la Misión con los Pobres, promovida por los Frailes Menores, y ha felicitado “a los hijos de San Francisco, quienes, con esta iniciativa, ponen a los pobres en el centro, como lo hicieron el Señor Jesús y San Francisco de Asís”.





