Unos padres atentos

Rafael Alvira era un hombre agradecido a sus padres, que le enseñaron a poner amor en todo.

4 de styczeń de 2026-Czas czytania: < 1 minuta
Familia juntos.

Rafael Alvira fue profesor universitario, filósofo y escritor. Unos meses antes de morir, me concedió una entrevista de la que quisiera compartir algunas ideas. Rafael Alvira era un hombre agradecido a sus padres, que le enseñaron a poner amor en todo.  

Serenos, alegres y atentos, se esforzaron por hacerlo feliz. Un matrimonio que cultivó siempre el Amor que Dios les dió y están en proceso de beatificación.

Le pregunté cómo lograban sus padres transmitir ese Amor: «Cultivándolo. Cultivo, cultura, culto, todo eso significa reconocer el don recibido y responder, primero poniendo atención para comprenderlo, y después trabajando para ofrecer realidades a Quien nos lo dio, que sean del tipo que sean, lleven siempre la carga simbólica propia del amor: él se expresa siempre de modo simbólico, porque siendo racional trasciende el nivel analítico».

Tuve curiosidad de saber si había algo que caracterizaba a sus padres especialmente y quedé asombrada cuando su respuesta se desvió, de nuevo, hacia la atención: «El espíritu atento de mis padres era sumamente palpable, hasta el punto de que sí les recuerdo descansando, como es lógico, pero no los recuerdo nunca desatentos. Y después, el esfuerzo, para que la respuesta al don sea lo mejor posibles. Su continuo esfuerzo -un trabajo sonriente y sereno- por ayudarte y hacerte feliz era proverbial».

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