教廷

教宗良十四世在《天使经》中说:«天主的慷慨并非天真,而是智慧,并且相信我们。»

Desde Castel Gandolfo, León XIV reflexionó sobre la parábola del sembrador e invitó a los fieles a aprovechar los días de vacaciones para cultivar el silencio, la oración y la meditación junto al descanso estival.

帕洛玛·洛佩兹·坎波斯·13 de 7 月 de 2026·阅读时间: 2 分钟
利奥十四世在甘多尔福堡

El Papa León XIV reza en Castel Gandolfo (OSV News photo / Simone Risoluti, Vatican News)

El domingo 12 de julio de 2026, el Papa León XIV presidió el rezo del Ángelus desde Castel Gandolfo junto a los fieles y peregrinos congregados frente al Palacio Apostólico. En su alocución, el Santo Padre centró su mensaje en la parábola del sembrador, destacando la paciencia, la confianza y el amor incondicional de Dios hacia la humanidad.

Confianza de Dios frente a la debilidad humana

El Pontífice explicó que Jesús es la semilla que el Padre sigue esparciendo en el mundo, aun cuando a veces encuentra en las personas un terreno «duro e insensible» o «distraído», semejante al suelo pisoteado de los caminos o a los matorrales de espinos.

Sin embargo, el Papa aseguró que Dios conoce el corazón humano mejor que nadie y nunca deja de sembrar porque el poder de su amor es más fuerte que nuestras flaquezas: «La generosidad de Dios para con nosotros no es ingenua, sino sabia, y sabe descubrir en nosotros la posibilidad de un bien del que, a veces, ni siquiera nosotros mismos somos conscientes».

Transformación de los corazones

Durante su reflexión, el Santo Padre acudió a una cita de san Juan Crisóstomo para ilustrar cómo la gracia divina tiene el poder de transformar los terrenos más difíciles en campos fértiles.

Esta apertura y humildad para recibir la semilla divina es la que, según el Papa, permite cosechar los frutos del Espíritu Santo en la sociedad. Al enumerar virtudes como el «amor, alegría, paz, paciencia, afabilidad, bondad, fidelidad, modestia, dominio de sí», León XIV exclamó: «¡Cuánto necesita nuestro mundo de estos frutos, de ser colmado y transformado por ellos!»

Descanso estival con sentido

Aprovechando el periodo de vacaciones, el Pontífice hizo un llamamiento directo a los creyentes para que no descuiden su vida espiritual durante los días de descanso. Les animó a hacer espacio para escuchar, leer y meditar la Palabra, así como a cultivar el descanso y la “sana diversión”, dejando también “momentos significativos de silencio y de oración”.

Al concluir su alocución, el Papa expresó su deseo de que este tiempo de desconexión permita a los fieles regresar a sus ocupaciones habituales «renovados en el cuerpo y en el espíritu», listos para colaborar en el crecimiento del Reino de Dios, encomendando esta intención a la Virgen María.

阅读更多
《指南针》通讯 留下您的邮箱,即可每周收到我们精心挑选的、具有天主教视角的资讯。