A los seminaristas que recorren años de estudio y disciplina en su formación para el sacerdocio, León XIV les ha recordado que la clave en su preparación para el ministerio sacerdotal es centrarse en “su relación con Aquel que los llamó”. El Papa ve en ellos “la belleza de dar la vida por Él y por la Iglesia”.
OSV / Omnes·8 de 9 月 de 2026·阅读时间: 3分钟
– Courtney Mares, OSV News
El Papa León XIV ha animado a los futuros sacerdotes a aprovechar sus años en el seminario para fundamentar cada aspecto de su formación en una profunda relación personal con Dios.
“El núcleo de la experiencia del seminario reside en «aprender a estar con el Maestro, el Señor Jesús”, dijo el Papa en una 观众 con seminaristas italianos en el Aula Clementina del Vaticano.
“Toda vocación nace de un diálogo íntimo con Dios, cultivado en el silencio y la oración, que a menudo se produce a pesar del ruido a veces ensordecedor del mundo”, dijo el Papa.
Dios “eligió a quienes quiso”
El Papa se reunió con seminaristas de dos seminarios del sur de Italia: el Seminario Regional Pío XI en Apulia y el Seminario Episcopal de Aversa en Campania.
“En un mundo tan ansioso por celebrar la autorrealización, es verdaderamente importante reiterar que ninguno de ustedes ni ninguno de nosotros está aquí porque lo merezcamos. Sino solo por una libre elección hecha por Dios Padre, un signo y una promesa de un amor gratuito que siempre nos anticipa y nunca defrauda”, dijo el Papa León a los jóvenes.
“No hay competencia, ni clasificación, ni está escrito en ningún sitio que él haya elegido a los mejores: Él eligió a los que quiso”, añadió.
Necesario en un mundo que vive con prisas
El Papa subrayó que el tiempo dedicado al seminario es hoy más necesario que nunca, “en un mundo que vive con prisas”.
Precisamente porque vivimos en tiempos acelerados y ruidosos, “necesitamos un espacio y un momento en la vida donde podamos aprender a estar presentes, a discernir y a permitirnos formarnos sin atajos”, dijo. “El seminario no es un aplazamiento de la misión, sino un requisito previo para ella”.
Esperanza para toda la Iglesia, y belleza de dar la vida por Él
“Queridos seminaristas, su sola presencia en el seminario es un signo de esperanza para toda la Iglesia”, les dijo el Santo Padre. “No de un optimismo vago, sino de la certeza de que el Señor siempre llama, en cada época de la historia y en todo lugar”.
“Al miraros a cada uno de vosotros, contemplo la maravilla de Dios, que nunca se cansa de susurrar a los corazones de los jóvenes la belleza de dar la vida por Él y por la Iglesia”.
Agradecimiento por su “sí”, y también a las familias
El Papa León XIV agradeció a los jóvenes su “sí” al llamamiento de Dios, y reiteró que su presencia en el seminario es “un signo de esperanza para toda la Iglesia”.
El Santo Padre expresó también su “más sincero agradecimiento a las familias aquí presentes. Una vocación nunca nace sin un entorno propicio, y a menudo necesita un hogar, padres que oren y sepan soltar. A ustedes, queridas familias, mi gratitud y la de toda la Iglesia”.
Prepararse para ser enviados
A los seminaristas, les animó a recordar que están siendo preparados para ser enviados a comunicar la novedad de vida en Cristo al mundo: “A aquellas familias que apenas llegan a fin de mes, a los jóvenes de veintitantos años que hacen las maletas para buscar trabajo, a los ancianos que viven solos, a los marginados y a aquellos que han perdido el sentido de su propósito”.
“El sacerdote es enviado a todas las personas para que proclame a todos la belleza de la fe en Jesucristo, la buena noticia de nuestra salvación”, dijo el Sucesor de Pedro.
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– Courtney Mares es editora del Vaticano para OSV News. Síguela en X @catholiccourtney.
– Esta información se ha publicado originariamente en OSV News, y pueden consultarla 这里.
Hace 350 años, en Paray-le-Monial, Jesús mostró su corazón a una religiosa de la Visitación, santa Margarita María Alacoque. De aquellas apariciones nació una de las devociones más extendidas de la tradición católica. 圣心, un documental de la productora francesa Krea Film-Makers, parte de ese episodio del siglo XVII para preguntarse si esta devoción sigue teniendo sentido hoy.
El proyecto no nació en un despacho de producción, sino en una peregrinación. En el verano de 2023, durante una visita a Notre-Dame-du-Laus, Sabrina y Steven J. Gunnell se encontraron con testimonios de personas consagradas al Corazón de Jesús. “Allí tenía el corazón ardiente”, recuerda Sabrina Gunnell.
Poco después contactaron con el rector de Paray-le-Monial y descubrieron que el Jubileo de los 350 años de las apariciones estaba a punto de comenzar. Para ellos, la coincidencia tenía un peso propio: “Nos dijimos: ‘Ok… el Sagrado Corazón quiere su película’”, cuenta Sabrina Gunnell.
Steven Gunnell resume la intención de fondo con una referencia bíblica: “Pensábamos en los peregrinos de Emaús, que caminan junto a un desconocido y, después de escucharlo, se dicen el uno al otro: ‘¿No ardía nuestro corazón?’”. Esa es, dice, la apuesta de la película: permitir que cada espectador experimente ese mismo amor, comparta o no de entrada la fe de quienes hablan.
“Muchos pensaban que hablar de las apariciones del siglo XVII era algo lejano o anticuado. Pero precisamente queríamos mostrar que este mensaje sigue siendo actual”, recuerda Sabrina.
Una devoción que sigue viva
Entre 1673 y 1675, Jesús se apareció en tres ocasiones a Margarita María, una religiosa de la Visitación en Paray-le-Monial, Borgoña. Le mostró, según la tradición, un corazón ardiente de amor por la humanidad, herido por la indiferencia de los hombres. De esas apariciones nació una de las devociones más extendidas de la tradición cristiana.
El documental organiza ese mensaje en tres movimientos, que van apareciendo a lo largo del metraje sin que se noten como esquema: un amor que se muestra sin condiciones, el dolor de un amor que a menudo no se acoge; y la invitación a responder a él, no solo a contemplarlo. La película dedica buena parte de su tiempo a lo tercero: a mostrar, a través de los testimonios, qué significa esa respuesta en la vida de alguien concreto.
El mismo corazón, siglos después
El documental alterna dos planos. Uno histórico, con actores que reconstruyen las apariciones de Margarita María en el siglo XVII, la incomprensión inicial de su entorno y el proceso por el que aquella experiencia personal se convirtió en devoción pública.
Y otro contemporáneo, con una veintena de testimonios de perfiles muy distintos —un sacerdote, una religiosa, un misionero, varios jóvenes— que hablan de qué significa hoy, en sus propias vidas, ese mismo corazón herido y ese mismo amor que no se impone.
Veinte voces, un solo corazón
El tránsito entre las reconstrucciones del siglo XVII y los testimonios contemporáneos resulta fluido: no hay sobresaltos ni la sensación de estar viendo dos películas distintas. Las escenas históricas —Margarita María, Jesús, el entorno de Paray-le-Monial— están rodadas con una dignidad que sorprende para un documental de este perfil, sin caer en la reconstrucción de manual que tantas veces lastra este tipo de producciones.
Los testimonios funcionan precisamente porque son distintos entre sí. No hay dos historias que se repitan, y esa variedad es lo que sostiene el documental. Ninguno sobra.
Es cierto que, al tocar tantos frentes —lo histórico, lo teológico, lo personal—, la película deja algunas puertas entreabiertas, sin espacio para profundizar en todas. Aun así, nunca da la sensación de quedarse corta: lo que pierde en detalle puntual lo gana en cercanía, y es esa cercanía la que se queda con el espectador al salir de la sala.
圣心, producida por la francesa Krea Film-Makers y distribuida en España por Bosco Films —responsable también de Libres (2023)—, llega a los cines de toda España el 11 de septiembre. Trescientos cincuenta años después de aquellas apariciones en Borgoña, la pregunta que plantea sigue siendo la misma: qué se hace con un amor que no se ha buscado y que, aun así, no deja de esperar.
Alpha apuesta por empezar con la acogida y el encuentro personal antes de presentar la doctrina, confiando en la acción del Espíritu Santo para acercar a las personas a Cristo.
费尔南多·埃米利奥·米尼奥内·8 de 9 月 de 2026·阅读时间: 4分钟
En un momento en el que muchas parroquias buscan nuevas formas de acercarse a quienes están alejados de la fe, los cursos Alpha se han convertido en una de las propuestas evangelizadoras más extendidas en distintos países. Su fórmula combina conversación, acogida y una reflexión abierta sobre las grandes preguntas de la vida y la fe cristiana.
Aunque su origen es anglicano, Alpha se ha extendido por numerosas confesiones cristianas y cuenta hoy con una importante presencia católica. En las últimas décadas, diócesis, parroquias y movimientos católicos de distintos países han incorporado este método como una herramienta de primer anuncio.
En Canadá, uno de sus principales impulsores en el ámbito católico es Ed Zadeiks, que desde hace ocho años promueve Alpha “en un contexto católico”. Zadeiks dejó una carrera empresarial exitosa para dedicarse a tiempo completo a esta iniciativa evangelizadora. Su esposa Shawna fue quien le introdujo en los cursos. Ambos explican cómo una propuesta nacida en el ámbito anglicano ha encontrado un espacio propio en la Iglesia católica.
El origen de Alpha
El matrimonio Zadeiks explica que el Espíritu Santo sopla donde le da la gana: en este caso, en el alma del Reverendo Nicky Gumbel. Nacido en Londres en 1955, este hijo de padre judío y madre cristiana – ni uno ni otra practicantes – se convirtió del ateísmo al anglicanismo en su primer año en la Universidad de Cambridge. Abogado, casado con Pippa, padre de tres hijos, fue ordenado sacerdote anglicano en 1987. En 1990 asumió el liderazgo de los cursos Alpha. “Re-posicionó” esos cursillos que ya se daban en la iglesia anglicana Holy Trinity Brompton (HTB), en Londres: decidió dar los cursos a gente fuera de la Iglesia. Como tuvo tanto éxito, organizó una primera conferencia internacional en HTB en 1993… y asistieron mil líderes cristianos. Las conferencias internacionales han continuado año tras año.
Es ahí donde Zadeiks más se ha codeado con Gumbel. Me dice que “tiene gran amor y admiración hacia los católicos”. Zadeiks añade que el Papa Francisco envió un mensaje grabado en video para el inicio de la LeadershipConference el 6 de mayo de 2024. El video fue presentado en la sesión de apertura por Gumbel y su esposa. Francisco dijo que el líder cristiano debe imitar a Jesús, con su vida de servicio, su cercanía, y mostrando el camino hacia el Padre. Animó a los 5.000 delegados de 30 denominaciones cristianas a ser portadores de la ternura y el perdón de Dios. Y pidió caminar juntos con la mirada puesta en 2033, el bimilenario de la Resurrección.
¿De qué trata Alpha?
Proclamación de la verdad cristiana, encuentro con Jesús, comunidad. ¿Por qué no invertir el orden de estos tres pasos? Este es el modus operandi de Gumbel y de Alpha: 1. encuentro personal con otros, 2. encuentro personal con Cristo, 3. doctrina. Y esta inversión ha dado un resultado milagroso.
La receta del éxito es simple: una serie de sesiones estructuradas para conocer la fe cristiana, y una ocasión para explorar el significado de la vida. Los cursos se imparten en iglesias, hogares, prisiones, universidades, oficinas, fábricas, cafeterías – donde sea.
Los cursos propiamente dichos se suelen dar a lo largo de diez semanas, un día a la semana, y un fin de semana. Cada encuentro puede empezar con una comida o cena, seguida de una charla o video y de discusiones en grupos pequeños. Las charlas versan sobre creencias cristianas básicas.
Los diez encuentros semanales y el fin de semana de retiro tratan estos temas: ¿Quién es Jesús? ¿Por qué murió Jesús? ¿Cómo podemos creer? ¿Por qué y cómo rezar? ¿Por qué y cómo leer la Biblia? ¿Cómo nos guía Dios? El Espíritu Santo (muy importante en el curso Alpha). ¿Cómo resistir el mal? ¿Por qué y cómo contar esto a otros? ¿Dios sana hoy? La Iglesia.
In illo uno unum. Ecumenismo Alpha
Gumbel afirma que ama a los católicos, a todos los cristianos, que pertenecemos, dice, “a una Iglesia de 2.4 mil millones de almas”. El Cardenal Cristoph Schönborn, arzobispo emérito de Viena, elogia los cursos Alpha. Son muchos los obispos del mundo que apoyan a Alpha.
El primer curso Alpha fue dado en 1977 (en HTB). En 1990 Nicky Gumbel, al tomar el relevo y dar un gran impulso, supervisó la revisión del curso. Los cursos crecieron rápidamente en Gran Bretaña en los noventa. Hoy se imparten en un centenar de países y en 110 idiomas, y más de 25 millones de personas lo han seguido. Participan personas en iglesias cristianas no católicas y católicas (el 25 % del total), con algunas variaciones en el material del curso. Para este artículo pregunté a tres sacerdotes católicos canadienses su opinión sobre el curso. Uno lo alabó, otro tuvo una buena experiencia, el tercero prefirió inspirarse en el método para crear sus propios cursos con más contenido doctrinal.
Más allá de las cifras, algunos sacerdotes consideran que el verdadero impacto de Alpha se percibe en la renovación de las comunidades locales. Es el caso del padre Michael Leclerc, párroco de St. Ignatius of Loyola en Montreal, donde los cursos Alpha llevan nueve años implantados. Según informó el Catholic Register de Toronto el 10 de mayo de 2026, la iniciativa ha contribuido a cambiar la fisonomía de la parroquia.
Al poner en práctica esos cursos con sus cuatro R – algo real, relatable (con el que uno puede identificarse), hospitalidad radical y confianza (reliance) en el Espíritu Santo – Leclerc cambió su parroquia. Son predominantemente jóvenes no practicantes e incluso no creyentes los que son atraídos. La media de edad de los parroquianos ha bajado a 40 años. Y si antes había 30 voluntarios parroquiales, ahora hay entre 150 y 200. Añadirán una misa dominical a partir de septiembre. Leclerc pone estos cursos en práctica junto con el programa de Renovación parroquial creado por otro sacerdote canadiense, Father James Mallon de Halifax, autor de «Una renovación divina: De una parroquia de mantenimiento a una parroquia misionera» y fundador del Divine Renovation Ministry, que actúa en países de habla inglesa y alemana.
En la web de España de Alpha, se lee: “Alpha es una cena divertida, una charla genial y un debate abierto. Sin presión, gratis y apetecible.” . Para América de habla hispana ver pruebaalpha.org (y un mini-video del P. Sebastián Achcar de Buenos Aires: pruebaalpha.org/historias-alpha ).
"Nos parece razonable cambiar de ciudad por un ascenso, pero temerario hacerlo por la persona amada. Admiramos a quien sacrifica diez años por una carrera y miramos con cierta lástima a quien renuncia a una oportunidad por sostener a su familia".
Hace unos días, en una cena, la conversación llegó al futuro. Un joven contó que su novia preparaba unas oposiciones y el destino podía llevarla lejos. Alguien le preguntó qué haría él.
—Cuando su situación esté clara, allá donde ella vaya iré yo. Ya me buscaré la vida, pero con ella.
Lo dijo con absoluta naturalidad. Después llegaron otros platos, la conversación cambió y la frase quedó atrás. Yo, sin embargo, no conseguí dejarla allí.
En aquellas palabras había una decisión capaz de alterar una carrera y una ciudad. No sabía dónde trabajaría, pero había aceptado que el futuro de la persona a la que amaba entrara de verdad en la construcción del suyo.
«Me buscaré la vida». No esperaba que ella se la resolviera. Tampoco abandonaba su vocación ni iba a vivir a la sombra de nadie. Había iniciativa y responsabilidad en aquella frase. Empezaría de nuevo si era necesario. Encontraría su lugar.
«Pero con ella». Ahí estaba lo decisivo. Su proyecto seguía existiendo, solo que ya no estaba escrito únicamente en singular.
Vivimos rodeados de mensajes que presentan los vínculos duraderos como una pérdida. Hay que viajar, probar, crecer, realizarse y, sobre todo, «vivir primero». Más adelante, cuando uno haya aprovechado la juventud y ordenado sus aspiraciones, podrá plantearse casarse o tener hijos, siempre que no alteren demasiado el plan.
Cada vez que escucho ese «primero tengo que vivir» me pregunto qué significa. Quienes llegamos a los cuarenta y pocos años casados y con cuatro hijos, ¿estamos entonces muertos? ¿No hemos sabido aprovechar la vida? ¿Son nuestros hijos la prueba de que renunciamos demasiado pronto?
Mis hijas me han quitado sueño, dinero, comodidad, improvisación y algunas posibilidades. Amar no consigue que el sacrificio deje de costar. Pero ellas no me han apartado de la vida. Me han metido en ella hasta el fondo. Me han obligado a salir de mí, me han dado una historia que no habría podido construir solo y han ensanchado aquello que yo llamaba mi futuro.
Quizá el engaño esté en identificar vivir con poder hacer siempre lo que apetece. Como si una existencia valiera más cuanto menos debiera a nadie, cuantos menos planes tuviera que modificar y más salidas conservara abiertas. Bajo esa lógica, el matrimonio reduce, los hijos frenan y la fidelidad encierra. La vida plena sería una vida sin demasiados lazos: disponible, reversible y permanentemente propia.
Pero una libertad que nunca elige, por miedo a perder alguna opción, termina sin saber para qué quería ser libre. Comprometerse no es dejar de elegir, sino llevar una elección hasta sus consecuencias. Y ahí está la diferencia decisiva entre la renuncia impuesta y la entrega: de quién nace y desde qué libertad. Aquel joven no quedaba atrapado por otra persona; había decidido que ella tendría un lugar real —y no decorativo— en sus prioridades.
San Josemaría lo expresó así: «Nada más falso que oponer la libertad a la entrega, porque la entrega viene como consecuencia de la libertad» (Amigos de Dios, 30).
Resulta curioso: nos parece razonable cambiar de ciudad por un ascenso, pero temerario hacerlo por la persona amada. Admiramos a quien sacrifica diez años por una carrera y miramos con cierta lástima a quien renuncia a una oportunidad por sostener a su familia. Hemos aceptado que el trabajo ordene nuestra vida; lo que nos inquieta es que la ordene el amor.
No se trata de imponer a todos el mismo calendario ni de medir una vida por el matrimonio o el número de hijos. Hay deseos incumplidos, circunstancias dolorosas y caminos distintos. Se trata de discutir una mentira más sutil: que amar de verdad equivale a vivir menos; que toda dependencia mutua es esclavitud; que solo pertenece a sí mismo quien no ha entregado su palabra a nadie.
El compromiso no elimina la libertad: le da dirección. El sacrificio no es siempre la negación de la felicidad; muchas veces es su precio, porque casi todo lo que merece conservarse exige dejar algo atrás. Formar una familia no significa suspender la vida para atender a otros. Significa descubrir que puede ser más grande cuando dejamos de tenernos a nosotros mismos como única medida.
Aquel joven no habló de todo esto. Se limitó a decir que, cuando la situación de ella estuviera clara, iría donde ella fuese y se buscaría la vida allí. No dijo «por culpa de ella». No se presentó como víctima. Lo había elegido él.
Quizá por eso la frase tenía tanta fuerza. Frente a una época que aconseja vivir primero y comprometerse después, él parecía haber comprendido que el compromiso no comienza cuando uno ya ha terminado de vivir. Es una forma de vivir. Una de las más exigentes, pero también una de las que pueden hacernos más libres, porque nos saca de la prisión de tener que elegirnos siempre a nosotros mismos.
No sabía dónde se ganaría la vida, pero sí con quién quería vivirla. No había dejado de elegir. Estaba decidiendo qué quería que fuese su futuro.
Inauguramos, con este artículo, una serie dedicada alpensamiento sobre el hogar y su importancia en la sociedad actual con la colaboración de Home Renaissance Foundation, un grupo de pensamiento internacional centrado en el hogar y la familia.
Sir Bryan K. Sanderson CBE·7 de 9 月 de 2026·阅读时间: 3分钟
La primera vez que me di cuenta de la importancia fundamental que tiene el hogar para los niños, la familia en general y, por ende, las sociedades en su conjunto, fue hace 60 años en Ica, una pequeña ciudad de Perú situada en la costa, al sur de Chiclayo, donde más tarde el Papa León XIV pasaría muchos años.
Recién graduado de la London School of Economics, decidí pasar 18 meses en un programa de colaboración de la ONU para ayudar a fundar una nueva universidad en la que entonces era una zona empobrecida del país.
Lecciones de vida en Ica
Parte del acuerdo consistía en que yo viviera en una barriada con la comunidad indígena local; tenía una pequeña cabaña espartana con agua y electricidad solo durante unas pocas horas al día.
Había numerosas cabañas similares que, a diferencia de la mía, estaban abarrotadas de niños. Lo normal era tener un hijo al año, pero la falta de instalaciones médicas, de regulación de natalidad y los problemas de higiene provocaban una tasa muy alta de mortalidad infantil, casi el 50 % de los niños moría antes de los 5 años.
A pesar de todas estas privaciones, había suficiente para comer (arroz, frijoles y papayas casi todos los días) y me acogieron en una comunidad muy unida; incluso jugué al fútbol en el equipo local; todo giraba en torno al hogar y la familia.
Llegué a apreciar la importancia no solo de la familia inmediata, sino también de la versión más amplia e intergeneracional que todos ellos practicaban. Ningún niño se sentía excluido o rechazado, y las personas mayores seguían formando parte de la familia, algo que, lamentablemente, no ocurre en muchas de nuestras sociedades actuales.
El equilibrio entre éxito y familia
El mundo siguió adelante y disfruté de una carrera que me llevó a la cima de una importante empresa petrolera, además de casarme con una mujer sueca hace ya 59 años, con la que tengo dos hijos y cinco nietos.
Visitar y vivir en muchas partes del mundo, como Italia, Singapur, Suiza y Escandinavia, contribuyó a mi crecimiento personal.
No fue fácil compaginar la vida familiar con las exigencias de una carrera profesional muy competitiva en una época en la que aún no se reconocía la importancia del equilibrio entre el trabajo y la vida personal, pero mi esposa y yo siempre pusimos la vida familiar en el centro porque significaba el eje esencial de nuestras vidas aportándonos seguridad y felicidad.
Y por eso, precisamente, existe Home Renaissance Foundation desde hace 20 años, para persuadir a los gobiernos y organismos internacionales de que faciliten esto en todo lo que puedan. Ojalá no hiciéramos falta.
Nuevos retos habitacionales
在 Home Renaissance intentamos explorar y abordar el impacto del hogar en el desarrollo de la persona y los retos de la vida familiar a los que todos nos enfrentamos.
Por ejemplo, la tensión constante de conseguir que diferentes generaciones convivan en armonía, y más ahora con sociedades en las que el envejecimiento de la población supone una carga cada vez mayor para los recursos de vivienda y asistencia sanitaria.
Los jóvenes se independizan más tarde en muchos países desarrollados porque el coste de la vivienda es prohibitivo, pero sigue habiendo reticencia a diseñar alojamientos lo suficientemente flexibles como para satisfacer las necesidades de los diferentes grupos de edad.
Podríamos aprender de Malasia, por ejemplo, donde las familias viven tradicionalmente cerca unas de otras en unidades discretas y cambian de alojamiento en función de las necesidades de las familias en crecimiento; los abuelos suelen ayudar con los niños cuyos padres trabajan, ya que las familias luchan por satisfacer las crecientes demandas y expectativas de la vida moderna.
Tenemos que descubrir formas nuevas de utilizar la tecnología actual para replicar la comunidad y la seguridad que eran comunes para muchos en un pasado reciente.
El impacto de la brecha digital
Otro reto creciente y en rápida evolución es encontrar formas de adaptarse a las nuevas y cambiantes presiones de las redes sociales y a la vulnerabilidad de los jóvenes ante su omnipresencia.
Estamos tan lejos de la sociedad sencilla, regulada y estratificada de la aldea minera al noreste de Inglaterra donde empecé mi vida en la posguerra, que ahora parece historia antigua. Para las personas de mi generación, a menudo resulta aterrador porque la tecnología ha avanzado tan rápido que ya no hay experiencias que transmitir a los niños. Una de las tareas de Home Renaissance Foundation, con la ayuda de los académicos y expertos, es asesorar sobre cómo el hogar puede adaptarse para hacer frente a estos retos.
No es una tarea fácil y requiere una atención constante para responder a los cambios cada vez más rápidos de la tecnología.
Sin duda, la vida ha mejorado sustancialmente en la mayor parte del mundo, con la posible excepción del África subsahariana; la malnutrición en China y la India, por ejemplo, ha sido prácticamente erradicada; los derechos de las mujeres han sido reconocidos en muchas de nuestras sociedades.
Ahora debemos aprender a utilizar estas mejoras en beneficio de los hogares de todo el mundo y, en especial, de los niños que viven en ellos. Una misión enorme, pero inmensamente importante para Home Renaissance Foundation.
作者Sir Bryan K. Sanderson CBE
Presidente de Home Renaissance Foundation y exdirector general de British Petroleum.
Inteligencia Artificial en las aulas: ¿Qué papel juega en el nuevo año escolar? Educadores católicos han contado cómo usan la IA, y cómo afrontan sus retos. “Siempre nos centramos en el ser humano”, y “estamos poco preparados”, reconocen.
OSV / Omnes·7 de 9 月 de 2026·阅读时间: 6分钟
Corrige automáticamente tus correos electrónicos. Permite que Siri y Alexa respondan a tus preguntas o a tus órdenes. Recomienda qué ver a continuación en tu servicio de streaming. Te ayuda a encontrar el camino con aplicaciones de navegación. Puede generar imágenes, vídeos, trabajos de fin de curso e incluso novelas.
Es IA (Inteligencia artificial), y su rápido ascenso como parte de la vida cotidiana también incluye el ámbito de la educación católica.
Así que, al comenzar el nuevo curso escolar, OSV News ha hablado con educadores y líderes de opinión que debatieron la cuestión de cómo funciona – o no funciona– la IA en el aula católica.
¿Cómo es la formación humana en un mundo con forma de IA?
“Hace unos años, la mayoría de las conversaciones giraban en torno a las trampas académicas, las políticas institucionales y si se debía permitir a los estudiantes utilizar herramientas de IA”, dice Meaghan Crowley-Sullivan a OSV News. Es desarrolladora de currículos y aprendizaje profesional en el Instituto de Innovación en Educación Digital y Liderazgo de la Universidad Loyola Marymount de Los Ángeles, conocida como iDEAL.
“Esas preguntas no han desaparecido; han madurado”, ha explicado. “Estamos viendo que hay más escuelas que se preguntan, ¿cómo es una buena enseñanza en esta nueva era digital? ¿Qué necesitan aprender los estudiantes? ¿Qué deberíamos proteger no solo en nuestra enseñanza, sino también en la forma en que abordamos la enseñanza? Y, en última instancia, ¿cómo es la formación humana en un mundo con forma de IA?”.
Beneficio y ayuda para los padres
Crowley-Sullivan afirmó que también ha surgido un énfasis en la inclusión, mientras que al mismo tiempo se ha hecho evidente que los padres podrían beneficiarse de la ayuda de las escuelas.
“Están ayudando a los padres a entender qué son estas tecnologías y con qué se están encontrando sus hijos”, añadió Crowley-Sullivan. “Y cómo pueden establecer normas saludables y tener conversaciones más significativas sobre la IA en casa”.
Es necesario capacitar a los docentes en el uso de la IA
No son solo estudiantes y padres quienes necesitan orientación. “Cuando enseñamos a los profesores a usar esto y a pensar en cómo incorporarlo en sus aulas, nos apoyamos mucho en esa conversación de ‘ser humano en el bucle’”, manifestó por su parte Shannon Tabaldo, directora de iDEAL.
“La IA centrada en el ser humano es sólo una herramienta: está ahí para darte recursos y capacidades adicionales que nunca habías tenido antes”, continuó. “Pero tú sigues siendo el experto. Siempre nos centramos en el ser humano en las escuelas católicas. Siempre volvemos a preguntarnos, ¿qué intentamos hacer realmente con esta herramienta?”.
Los alumnos de primer grado Connor Nguyen y Jasper Zhao participan en un programa de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM) en la escuela Assumption of the Virgin Mary en Pasadena, California, el 15 de enero de 2025. (Foto de OSV News/Bob Roller).
La IA: una oportunidad para el aprendizaje personalizado
Crowley-Sullivan y Tabaldo –que también son madres–, han visto cada vez más la IA utilizada para el aprendizaje personalizado.
Los estudiantes pueden criticar un trabajo o imagen generada por IA, o pedirle que convierta sus intentos de poesía en un pentámetro yámbico perfecto; la IA puede generar fácilmente materiales adaptados a un nivel específico para el curso y la lectura o simular una «conversación» con una figura histórica; los profesores pueden usarla para evaluar los patrones de aprendizaje de los estudiantes y personalizar la enseñanza en grupos pequeños y otras modalidades de instrucción.
“El enfoque católico no consiste en tener miedo a la tecnología ni en negarse a innovar», enfatizó Crowley-Sullivan. «Se trata mucho de discernimiento, de reconocer las posibilidades y de preguntarse si podemos usar esto de formas que promuevan nuestros valores”.
Estamos poco preparados
Crowley-Sullivan refleja con creces la opinión del Papa León XIV sobre el papel de la IA en la educación, expresada recientemente en su encíclica emblemática ‘Magnífica humanitas: Sobre la custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial’.
“Las rápidas transformaciones tecnológicas revelan lo poco preparados que estamos a nivel educativo. Educar a la gente sobre el uso de la IA, entonces, implica enseñarles a decidir cuándo y con qué propósito no debe usarse», escribió el Pontífice. «La rapidez y facilidad con la que se pueden obtener respuestas o resúmenes corren el riesgo de extinguir el deseo de hacer preguntas”.
“Las escuelas no están llamadas a seguir el ritmo del mundo digital», aconsejó el Papa, “sino a ofrecer aquello que la esfera digital por sí sola no puede ofrecer, es decir, un tiempo compartido para aprender y desarrollar relaciones de confianza”.
Se necesita un marco católico para abordar las nuevas tecnologías
En respuesta a estas preocupaciones, Crowley-Sullivan desarrolló el “Catholic Companion Framework for Technology and Innovation” (“Marco Complementario Católico para la Tecnología y la Innovación”), para ayudar a educadores, líderes y familias a navegar tecnologías emergentes.
Utilizado por las diócesis de todo el país y descargado a nivel global, pronto lo presentará en la diócesis de Arlington, Virginia –justo a las afueras de Washington–, para ayudar a la integración de la IA en sus 51 escuelas, para casi 13.000 estudiantes.
Leslie Lipovski — superintendente adjunta para el aprendizaje estudiantil y excelencia docente en la diócesis — expresó a OSV News que la diócesis formó un grupo de trabajo para ayudar a elaborar una política sobre la IA.
“Desde el jardín de infantes hasta octavo curso hablamos solo de alfabetización en IA, los estudiantes no inician sesión en ChatGPT ni lo usan”, dijo Lipovski. “Pero incluso los niños de infantil conocen la IA. Así que nos preguntamos, ¿qué es la IA? ¿Cómo puede usarse, para bien o para mal?”.
Algunos profesores dicen: vamos a volver al papel y al lápiz. Otras la adoptan
En la escuela secundaria, agregó Lipovski, los profesores son «muy cuidadosos con la manera en que la utilizan. Tengo algunos profesores que dicen: ‘Vamos a volver al papel y al lápiz, así es como estamos escribiendo ensayos ahora mismo’ Pero también tenemos profesores que la están adoptando y mostrando a los niños cómo usarla con responsabilidad».
La Diócesis de Arlington emplea PowerSchool, un sistema de información estudiantil basado en la nube que gestiona datos, notas, asistencia y comunicación entre educadores, estudiantes y familias, así como LUMA, un asistente inteligente de aula desarrollado por el ciber educador Michael Hargadon, que apoya tanto a profesores como a estudiantes.
La conciencia sobre la IA ha ido evolucionando
Según Lily Abadal, socia de la consultora de escuelas católicas Partners in Mission, profesora de la Universidad del Sur de Florida e investigadora asociada de un proyecto en la Universidad de Notre Dame llamado DELTA (Formación Humana en la Era de la IA), la concienciación sobre la inteligencia artificial ha ido evolucionando.
“Durante el primer par de años después del lanzamiento de ChatGPT, mucha gente le parecía que podría ser solo una tendencia”, manifestó Abadal.
“Tampoco eran necesariamente conscientes de cómo funcionaba realmente, ni de hasta qué punto los estudiantes tenían acceso a él y qué tipo de cosas eran capaces de producir con él”.
“Hay lugares en los que lo más rápido y fácil no es bueno, ni formativo”
“Obviamente es algo que puede hacer que las cosas vayan más rápido y fácilmente”, continuó Abadal. “Pero hay lugares en los que lo más rápido y fácil no es bueno, ni formativo en cuanto a cómo moldea a los estudiantes”.
“Aprendemos que muchas veces las cosas no son fáciles, y tenemos que ser capaces de sentarnos con lo difícil para aprender las virtudes católicas en las que queremos que los estudiantes se formen durante toda su etapa en la educación católica”.
“Uno de los mejores regalos que podemos ofrecer a los estudiantes en cuanto a cómo interactuar con la IA”, concluyó la consultora Abadal, “es mostrarles dónde encaja la tecnología en sus vidas y dónde no”.
Hablamos de material reflexivo
Stephen Eschenfelder, director de pastoral universitaria de la escuela secundaria católica Bishop McLaughlin, en Spring Hill, Florida, de la diócesis de San Petersburgo–, planea invitar a Abadal a hablar en una futura conferencia sobre inteligencia artificial.
Y, como exseminarista con un título en filosofía moral, que imparte clases de liderazgo y sacramentos, tiene ideas muy concretas sobre el uso de la inteligencia artificial en la educación.
“Tiene que haber un límite con la IA, y creo que acudir a Dios en la oración tiene que ser el límite”, enfatizó. “No puedo usar esto como medio para tener una vida de oración y para conectar con Dios. En nuestras clases de teología, cuando tenemos reflexiones, muchos estudiantes usan IA. Así que tenemos que cambiar las cosas y la manera de cómo damos las tareas, porque es material reflexivo. Parte consiste en recopilar datos, pero gran parte se centra en ¿qué piensas de esto? ¿Cómo te sientes sobre aquello?”.
La vida profesional de los estudiantes de hoy puede verse afectada
Eschenfelder también se siente preocupado por el potencial “enorme iceberg de cambio” en el horizonte profesional de sus estudiantes, señalando que «sus trabajos podrían cambiar mucho por la inteligencia artificial en unos años».
Un estudiante llegó a revelar tímidamente a Eschenfelder que su presentación de diapositivas había sido generada por IA.
«Se privaron a sí mismos de la capacidad de aprender algo», señaló Eschenfelder, quien también vio que los estudiantes se asombraron de que escribiera una novela por su cuenta en lugar de simplemente pedirle a la IA que la escribiera. «No podía entender eso», añadió, con un toque de exasperación.
La IA llegó para quedarse. “Nuestro objetivo: mantener esa humanidad”
“Tendremos que adaptar las escuelas, la enseñanza y el aprendizaje. Va a ser completamente diferente”, sugirió Lipovski. “Nuestro objetivo como colegios católicos es mantener esa humanidad, porque el profesor es la parte más importante; el profesor es necesario para guiar a los estudiantes sobre cuándo es apropiado usar IA y cuándo no”.
«Necesitan esa humanidad», concluyó. «No podemos simplemente entregar esto a máquinas».
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– Kimberley Heatherington es corresponsal de OSV News. Escribe desde Virginia.
– Este reportaje se ha publicado originariamente en OSV News, y pueden consultarlo 这里.
Además de la corrección fraterna, hay otro modo fraterno de amar, y es “ponerse de acuerdo”, ha señalado el Papa León XIV en el Ángelus de este domingo. Además, ha llamado a detener y poner fin a la violencia en Ucrania.
弗朗西斯科·奥塔门迪·2026年1月9日 第6期·阅读时间: 3分钟
En el Ángelus de este domingo día 6 de septiembre, el Santo Padre León XIV ha efectuado en la Plaza de San Pedro un nuevo llamamiento a detener la violencia y la destrucción en Ucrania, y a abrir los corazones al diálogo y a la paz.
Además, al comentar las lecturas de la liturgia del domingo, ha recordado lo que dice San Pablo en la Carta a los Romanos, que todos los mandamientos “se resumen en éste: ‘Amarás a tu prójimo como a ti mismo’” (Rm 13,9).
San Pablo insiste en este punto con una imagen muy fuerte, presente también en el “Padre nuestro”. Escribe: “Que la única deuda con los demás sea la del amor mutuo”, ha señalado el Papa.
La deuda de un amor mutuo
Jesús nos ha enseñado a invocar y a practicar el perdón de las deudas. Sin embargo, hay una heredad que nos debemos los unos a los otros, sin quedar atrapados por ella: es la deuda de un amor mutuo, ha subrayado el Pontífice en la meditación del 安吉勒斯.
Y Jesús sugiere a cada comunidad cristiana “al menos dos modos de ejercitar el amor mutuo. El primero es ser capaces de realizar la corrección fraterna. Es un arte delicado y muchas veces olvidado, que requiere franqueza y gradualidad”.
Hablarse con sinceridad —primero de tú a tú; después, si es preciso, entre dos o tres personas; finalmente, cuando sea necesario, con toda la comunidad— significa afrontar la realidad y transformar problemas y conflictos en pasos de crecimiento. La lamentación y la maledicencia son más fáciles, pero no generan nada y paralizan muchas situaciones. El Evangelio, sin embargo, nos educa a la libertad en la caridad, ha sido el mensaje papal en este aspecto.
Ponerse de acuerdo, no solo cuando hay un conflicto
Además, “hay un segundo modo de amar fraternalmente, que para Jesús transforma incluso la oración: ponerse de acuerdo. No solamente cuando hay un conflicto, sino para pedir a Dios cualquier don”, ha dicho el Sucesor de Pedro.
Dice el Señor: “Si dos de ustedes se unen en la tierra para pedir algo, mi Padre que está en el cielo se lo concederá» (Mt 18,19). Esta promesa sugiere que podemos tener deseos comunes, dolores comunes, esperanzas comunes y, a través de la oración, crecer en la unidad.”
Sin la fe, cualquiera podría sentirse solo y sospechar de los demás, viéndolos como extraños y enemigos, ha continuado León XIV. “Sin embargo, por gracia, somos hermanos y hermanas que pueden ponerse de acuerdo: encontrándose, perdonándose y escuchándose en el Señor.”.
“Pidamos a María”, ha instado el Papa antes de la oración mariana del Ángelus, “quien tras el anuncio del ángel fue deprisa al encuentro de su prima Isabel para compartir la alegría y el cansancio del embarazo, que nos enseñe también a nosotros la gozosa deuda del amor fraterno”.
Cercanía con el pueblo ucraniano
A continuación, el Papa ha abierto su corazón dolorido, para mostrar su cercanía con Ucrania.
“Con gran pesar he seguido las noticias sobre los violentos ataques que recientemente han afectado a varias ciudades e infraestructuras civiles en Ucrania, provocando la muerte de personas inocentes. Mi corazón se une al sufrimiento del pueblo que lleva años viviendo en la angustia y el miedo”.
Hago “un nuevo llamamiento para que se ponga fin a la violencia, se detenga la destrucción y se abran los corazones al diálogo y a la paz”, ha implorado. “Espero que los esfuerzos realizados estos días para reanudar las negociaciones den frutos concretos y abran un espacio para la diplomacia”.
Elevemos nuestra oración al Señor, para que prevalezca la concordia en todos los conflictos del mundo, ha dicho León XIV.
Vuelta a las actividades ordinarias
Al concluir, el Papa ha rogado que mientras volvemos a nuestras actividades ordinarias tras las vacaciones, pedimos al Señor que nos acompañe y nos apoye con su luz.
Puede recordarse que a finales de agosto, el secretario vaticano para las relaciones con los Estados y las organizaciones internacionales, monseñor Paul Richard Gallagher, y el ministro de Relaciones Exteriores de la Federación Rusa, Sergey Lavrov, manifestaron algunos puntos de convergencia sobre asuntos internacionales y coincidieron en la importancia de continuar el diálogo entre la Federación Rusa y la Santa Sede.
El secretario Gallagher dijo entonces: “Esta guerra debe terminar”.
La historia de Felipe II, el monarca que entendió el poder como un servicio al bien común y a la Iglesia, lejos de la imagen de crueldad y fanatismo difundida por la leyenda negra.
El 27 de mayo de 2027 celebraremos el V Centenario del nacimiento de unos de los monarcas más universales de la historia de España. Todos recordamos la célebre frase de que en sus vastos territorios no se ponía el sol, pues en su reinado hubo un tiempo en que las coronas de Castilla y de Portugal se unieron con lo que ambos inmensos imperios abarcaban gran parte del orbe conocido.
De todas formas, desde comienzos de su inmenso poderío y espacio Felipe II siempre tuvo presente una afirmación de Francisco de Vitoria fundador de la Escuela de Salamanca y del derecho internacional, quien siempre le recordó de palabra y por escrito que convenía que todo el orbe espiritual del mundo fuera gobernado por el Romano Pontífice, pues era importante que fuéramos un solo pueblo bajo un solo Pastor; Jesucristo, rey universal de cielos y tierra.
Los límites del poder universal
Asimismo, dejó por escrito en sus Relecciones sobre el “Poder político y sus límites, que por el pecado original y, concretamente, por el egoísmo y la envidia no convenía que hubiera un solo imperio universal que gobernara materialmente el orbe de la tierra. Como efectivamente hemos comprobado posteriormente a él, e incluso después de la caída del muro de Berlín el mundo aparentemente global, está dividido en grandes bloques que pugnan por el desarrollo y el avance de la ciencia, la técnica y la antropología subsiguiente.
Ciertamente no existe un solo monarca que con sus leyes y sus instrumentos de gobierno unifique leyes e instrucciones para que haya un mando político único. En cambio, si hemos logrado el sueño de Vitoria que la dignidad de la persona humana fuera la base de un derecho internacional que es muy superior al derecho de gentes de su tiempo y que, a la vez, respetaba la autonomía local y provincial donde los hombres pueden vivir en confianza y en sus tradiciones lo que proporciona cercanía y seguridad a los más débiles y una caridad real entre los iguales.
Felipe II, un rey al servicio de Dios
El hecho es que celebramos en este próximo año el V Centenario de Felipe II, el rey católico por excelencia que fue atacado por todos y por todo porque nunca tuvo empacho de afirmar que quería ser buen hijo de Dios y de la Iglesia.
De hecho, vivió a la letra lo que ya Alfonso X el Sabio había dejado como “las reyes del reino”: en la primera partida, primer título y primera ley se afirmaba que el fin del monarca era que sus súbditos fueran al cielo. Por tanto, Felipe II puso por delante los intereses de la Iglesia que los suyos.
Gobernar para el bien común
Asimismo, buscó para los altos cargos de la magistratura del Estado a los mejores, más dotados intelectualmente, más sabios y prudentes, aunque muchos de ellos fueran religiosos, obispos o cardenales. Por ejemplo, no dudó en proponer al santo Padre a hombre de Estado para ocupar el virreinato de la Nueva España y ser a la vez el arzobispo de la primera diócesis americana de México.
Ciertamente, no era clericalismo sino buscar honradez, entrega a los ciudadanos, búsqueda del bien común. Es ilustrativa una carta de Felipe II a Diego de Covarrubias al que acababa de nombrar presidente del Consejo de Castila, presidente del Consejo de Estado y que era obispo de Segovia. En esa carta le hablaba de lo que tenía en el corazón. En primer lugar, le pedía que pusiera todo su empeño en llevar a cabo la construcción de los hospitales que se habían determinado en el Consejo de Estado y liberar las partidas económicas para ejecutar sin dilaciones el plan.
En segundo lugar, le animaba a tener cuidado con uno de los altos funcionarios del Consejo de Estado pues señalaba: “suele coger más trabajo del que puede llevar”. Es interesante este detalle pues habla de un rey que está encima de los asuntos para que se ejecuten y que sabe pedir a sus hombres de confianza lo que pueden dar y no más. Realmente, aquel inmenso imperio podía llevarse adelante solo gracias a una generación de hombres bien preparados en los Colegios mayores, sobre todo de Salamanca, que supieron tomar las riendas del Estado y orientar el gobierno de los virreyes y de las Cortes generales de cada parte del imperio.
La leyenda negra contra el rey católico
No podemos dejar de referirnos a la leyenda negra sobre Felipe II dirigida en realidad a atacar a la Iglesia, pues ciertamente era el monarca católico más importante del momento y sus territorios se mantuvieron fieles a la Iglesia católica, mientras que en otros lugares imperó la consigna “cuius regio, eius religio”, es decir que atacar a la Iglesia era atacar a Felipe II.
Asimismo, hemos de recordar que Felipe II distinguía demasiado bien entre la Iglesia Católica, gobernada por el Santo Padre y llevada de la mano por el Espíritu Santo y el papa como señor temporal y gobernante de los amplios estados pontificios, cuestión que produjo alianzas tan rocambolescas como la unión de Francia y los turcos contra Felipe II para atacar los Estados Vaticanos.
Una nueva mirada sobre Felipe II
Ciertamente, las nuevas generaciones ya han podido conocer mucho mejor a Felipe II que nosotros, a través de las obras de los grandes historiadores modernistas americanos o europeos como, por ejemplo, Kamen, Parker, etc., quienes han desarrollado la nueva interpretación de las fuentes y han alumbrado muchas facetas muy poco conocidas, como la ternura paterna con sus hijas, la esmerada educación que les daba, su preocupaciones por ejecutar los deseos del Santo Padre en la preparación de la batalla de Lepanto contra el turco, a la vez que defendía a través del agente de preces romano, los derechos de la corona española en materia de regalías
Ciertamente, ha cambiado la falsa imagen de un monarca “martillo de herejes”, “luz de Trento”, es decir se ha eliminado la imagen falsa de un rey adusto, vestido siempre de luto, cruel y engolado (como refleja la portada de este trabajo que ahora presentamos), clerical y más papista que el Papa.
Terminaremos, recomendando la lectura de la reciente obra de Manuel Rivero Rodríguez sobre Felipe II para prepararnos para este centenario y ojalá que produzca tantos frutos como el centenario de su muerte.
唯有通过与神建立个人关系,才能完全自由地理解和活出神的召唤。神的旨意可以成为通往自由的道路,前提是人的生命源于与神的相通。如此,活出的爱才能照亮现实。 amor ipse notitia est, 正如圣格雷戈里大帝那句著名的格言所说,爱本身就是爱。 是 知识。活出的爱使人能够以一种先前无法理解的方式理解自己的使命。圣维克多的理查德如此表达: ubi amor,ibi oculus 有爱的地方,就能解读爱,也能让人看清以前隐藏的事物。.
La Iglesia festeja este 5 de septiembre a santa Teresa de Calcuta, a la que tantos llamaban Madre Teresa, que se hizo tanto de querer. Se recogen aquí 9 mensajes que nos dejó en su caminar terreno, y un suceso al final que explica los comienzos en India.
弗朗西斯科·奥塔门迪·5 de 9 月 de 2026·阅读时间: 5分钟
¿Quién no ha conocido, o tiene un pariente, o un amigo, que ha pasado unas semanas, o un año, en India con las Misioneras de la Caridad, echando una mano en la intensa tarea que tienen las hijas espirituales de la Madre Teresa de Calcuta?
“Hoy la Iglesia católica celebra la memoria de santa Teresa de Calcuta, religiosa de origen albanés que, con su sí a los planes del Señor, fue capaz de llevar el Amor de Dios a los más pobres de los pobres en más de 130 países. Es decir, a todos los rincones del planeta. Lo que es imposible para el hombre es posible para Dios”, 写道 el año pasado en Omnes, en esta misma fecha, Fernando Gutiérrez, misionero laico y fundador de Mary´s Children Mission.
Y añadía: “Durante los quince meses que viví en Calcuta hubo una cosa que llamó poderosamente mi atención. El lugar en el que comenzó esta gran obra de caridad, que Dios hizo por medio de Madre Teresa en el humilde barrio de Motijheel sigue siendo hoy una zona mayoritariamente musulmana en la que sigue habiendo, además, mucha pobreza, tanto material como espiritual. Y pensaba con cierta frecuencia paseando por sus calles: Si yo hubiera crecido en Calcuta con una santa tan cerquita de mí, hace tiempo que me habría convertido y mi fe ya estaría cerca del tamaño de ese grano de mostaza”.
El carisma de la Madre Teresa, dedicación en cuerpo y alma
Las Misioneras de la Caridad han recogido en su web el carisma de su fundadora, que han recogido casi coloquialmente también así:
“El objetivo de las Hermanas Misioneras de la Caridad es dedicarse en cuerpo y alma, y exclusivamente, al bienestar material y espiritual de todas las personas desamparadas, los pobres indefensos, los niños abandonados, los enfermos desamparados, los leprosos y los mendigos necesitados; en resumen, todos aquellos desafortunados que, ya sea por su propia negligencia o por falta de interés público, se ven obligados a vagar por la vida sin ayuda ni esperanza”.
Algunos de sus mensajes
He aquí algunos de los mensajes de la santa, necesariamente extractados, que pueden ser adecuados en esta fecha para su meditación ante el Señor. En síntesis, la santa decía esto:
“El fruto del silencio es la oración. El fruto de la oración es la fe. El fruto de la fe es el amor. El fruto del amor es el servicio. El fruto del servicio es la paz”.
“La religión es obra de amor, no debe dividirnos ni destruir la paz y la unidad”
1.- La religión debe ser una obra de amor. Por lo tanto, no debe dividirnos ni destruir la paz y la unidad. Usemos la religión para ayudarnos a ser un solo corazón lleno de amor en el corazón de Dios. Al amarnos los unos a los otros, cumpliremos el propósito de nuestra creación: amar y ser amados”.
2.- “Todos somos capaces de hacer el bien y el mal. No nacemos malos. Todos llevamos algo bueno dentro. Algunos lo esconden, otros lo descuidan, pero está ahí. Dios nos creó para amar y ser amados… todos somos sus hijos, seamos hindúes, musulmanes o cristianos”.
Santa Teresa de Calcuta @OSV.
“Somos hijos de Dios, creados para amar y ser amados”
3.- “Todos somos hijos de Dios, y hemos sido creados para grandes cosas: amar y ser amados. Dios nos ama a cada uno con un amor eterno; somos preciosos para Él. Por lo tanto, nada debería separarnos. La religión es un don de Dios y tiene como propósito ayudarnos a ser un solo corazón lleno de amor. Dios es nuestro Padre, y todos somos sus hijos; todos somos hermanos y hermanas. Que no haya distinción de raza, color o credo”.
4.- “Hemos sido enviados a unificar bajo un solo Espíritu a todas las personas, sin importar su nación, raza o cultura. ¿Bajo qué espíritu? ¡El espíritu del amor! Hemos sido enviados a unificar a todos bajo el espíritu del amor: a unificar a todos los hombres de diferentes religiones: hindúes, musulmanes y personas de diferentes castas, colores o culturas. Hemos sido llamados a dar testimonio de la realidad de la hermandad de todos los pueblos, en la cual la plenitud de la ley es el amor».
“No usemos la religión para dividirnos”
5.- No usemos la religión para dividirnos. En todos los libros sagrados vemos cómo Dios nos llama al amor. Todo lo que hacemos los unos por los otros, lo hacemos por Él, porque Dios es nuestro Padre. La religión es una obra de amor, no para destruir la paz y la unidad.
6.- “Algunos lo llaman Ishwar, otros Allah, otros simplemente Dios, pero todos debemos reconocer que Él nos creó para grandes cosas: para amar y ser amados. Lo que importa es que amemos. No podemos amar sin oración, así que, sea cual sea nuestra religión, debemos orar…”
“Nuestro trabajo no persigue la conversión, sino acercar a Dios, a través de nuestras obras de caridad”
7.- “Nuestro trabajo en la India y en otros lugares no tiene como objetivo la conversión, sino acercar a las personas, especialmente a las más necesitadas, a Dios a través de nuestras obras de caridad”. “Si al encontrarnos cara a cara con Dios lo aceptamos en nuestras vidas, entonces nos estamos convirtiendo”. “La mejor conversión es lograr que las personas se amen entre sí. Cuando se aman, se acercan más a Dios”. ¿Y cómo se comienza? Orando juntos. Oremos para traer la oración a nuestra familia.
“Una sonrisa es el comienzo del amor”
8.- “Encontrémonos siempre con una sonrisa… porque una sonrisa es el comienzo del amor”. Sean bondadosos y misericordiosos. Que nadie se acerque a ustedes sin irse mejor, más feliz. Sean la viva expresión de la bondad de Dios: bondad en su rostro, bondad en sus ojos, bondad en su sonrisa, bondad en su cálido saludo.
9.- “Hermanas y hermanos en todo el mundo, en cada país, intentamos brindar el mismo amor y cuidado, sin importar la religión, la casta o el color. Intentamos servir a los hijos de Dios, a nuestros hermanos y hermanas. Y creo que éste ha sido otro hermoso regalo de Dios al darnos la oportunidad de servirle”.
Fotografía incluida en el reportaje ‘La Misericordia y la Madre Teresa’, firmado por Brian Kolodiejchuk en la revista Palabra en 2016.
Una anécdota decisiva: la primera mujer que recogió
Cuenta Santa Teresa de Calcuta que “a la primera mujer que vi la recogí yo mismo de la calle. Estaba medio devorada por ratas y hormigas. La llevé al hospital, pero no pudieron hacer nada por ella. Solo la admitieron porque me negué a irme hasta que la aceptaran.
De allí fui al ayuntamiento y les pedí un lugar donde pudiera llevar a estas personas, porque ese mismo día había encontrado a otras personas muriendo en las calles”.
“El funcionario de salud del ayuntamiento me llevó al templo, el Templo de Kali, y me mostró el Darmashalah, donde la gente solía descansar después de haber rezado a la diosa Kali. Era un edificio vacío; me preguntó si lo aceptaría. Me alegré mucho de tener ese lugar por muchas razones, pero sobre todo sabiendo que era un centro de culto y devoción para los hindúes.
En veinticuatro horas ya teníamos a nuestros pacientes allí y comenzamos a trabajar en el hogar para enfermos y moribundos indigentes. Desde entonces, hemos recogido a más de veintitrés mil personas de las calles de Calcuta, de las cuales aproximadamente el cincuenta por ciento ha fallecido”.
Absolución en un tribunal hindú
Este año, la congregación ha tenido una gran alegría. En un fallo histórico que pone fin a una batalla legal de ocho años, el Tribunal Civil de Ranchi (capital de Jharkhand) ha absuelto a una religiosa de las Misioneras de la Caridad, que estuvo encarcelada más de un año, y a otras dos personas, acusadas de trata de menores en 2018. La hermana Mary Prema, entonces superiora, denunció los “mitos difundidos, informaciones distorsionadas y noticias falsas” que se publicaron.
Monseñor Theodore Mascarenhas, ex secretario general de la Conferencia Episcopal Católica de la India (CBCI) y obispo de Daltonganj, describió la sentencia como “un triunfo de la verdad, la perseverancia y la fe”.
En un México marcado por la pobreza, un niño descubre el oscuro secreto que esconden los adultos de su entorno y deberá enfrentarse al despertar de la maldad sin perder su inocencia.
巴勃罗·乌尔贝斯·5 de 9 月 de 2026·阅读时间: 2分钟
México, 1986. Durante el mundial de fútbol, el pequeño Miguel y su hermana María juegan con los niños de otras familias en la finca Esmeralda, una plantación de café antaño próspera. Los adultos, a quienes ven discutir continuamente, se esfuerzan por revertir la situación económica y sacar a sus hijos de la miseria. Un día, Miguel descubre a Felipe, un niño secuestrado, en el zulo de una casa abandonada.
Miniserie de seis episodios producida por Netflix que adapta la novela Io non ho paura del escritor italiano Niccolò Ammaniti. En 2003, ya fue llevada al cine con el mismo título, dirigido por Gabriele Salvatore. Si tanto en la novela como en aquel largometraje la trama se desarrollaba en la Italia de 1978, tiene mucho mérito su adaptación al México de 1986. Los realizadores mantienen una neta diferenciación entre el mundo infantil, caracterizado por su inocencia, honradez y sinceridad, y el mundo adulto, repleto de egoísmo y mezquindad. La miniserie describe el despertar de estos niños a la maldad, respondiendo de manera verdaderamente virtuosa.
No tengo miedo tiene mucho de clásicos juveniles como Los Goonies, E.T. o la reciente Strangers Things, presentando aventuras que ensalzan el heroísmo y el valor de la amistad. Pero, a su vez, también expone situaciones oscuras próximas al terror, con un tono de thriller tanto en la investigación del caso como en la angustia vivida por el niño secuestrado. La plantación de café venida a menos, rodeada por extensos bosques de niebla y donde resulta fácil perderse, ofrece un marco idóneo para desarrollar la acción, y allí está el esfuerzo de la adaptación. Además, su desarrollo durante el mundial de fútbol presenta los sueños y la inocencia infantil de seguir con emoción los partidos, a la vez que el país también está pendiente de ello, mientras los secuestradores ejecutan su malévolo plan.
Los seis episodios están muy bien estructurados, con saltos temporales concretos que sitúan al espectador con toda la panorámica del secuestro. Las interpretaciones, especialmente las de los niños, resultan muy convincentes. No obstante, como nota negativa, posiblemente podría haber cerrado todos los flecos en el desenlace, en vez de dejar tantas preguntas en el aire, así como mostrar en qué situación finaliza cada personaje.
Queremos lo que se supone que debemos querer; estudiamos la carrera que se supone que debemos estudiar, y así se nos pasan los días.
5 de 9 月 de 2026·阅读时间: 2分钟
Una de mis canciones favoritas se titula “Wonderful Life”, de Black, y dice que hay magia dondequiera que mires. Hay personas que viven sin darse cuenta.
Hacía voluntariado en un hospital. Una mañana me encontré junto a la cama de una señora de unos setenta años que se lamentaba de su vida, no de la presente, sino de la pasada. Postrada en una cama, recapitulaba y, sin darse cuenta, lanzaba sus quejas al aire, de modo que todos podían oírlas.
Me impactó profundamente y, al mismo tiempo, me inundó una gran tristeza, pues nada de lo que lamentaba tenía solución. Decía que se había pasado toda su vida de pie, detrás del mostrador de un estanco, trabajando más de lo debido.
La mujer tenía la sensación de haber vivido poco o de no haber tomado determinadas decisiones (como decía santa Teresa de Jesús). Un día se dio cuenta: despertó, vio, cayó en la cuenta de que vida solo hay una, pero, arrastrada por la inercia, había hecho lo que tenía que hacer, dejándose llevar por la corriente. ¿Por qué no se dio cuenta antes?
En nuestra 生活 no siempre hay grandes dramas ni crisis; a veces todo es una sensación de estar, pero sin estar del todo. Queremos lo que se supone que debemos querer; estudiamos la carrera que se supone que debemos estudiar, y así se nos pasan los días.
Seguimos el ritmo de la vida, que nos arrastra porque es lo que se espera de nosotros. Esa inercia nos lleva a postergar aquello que verdaderamente nos importa, porque creemos que no es el momento de afrontarlo.
Es una existencia inauténtica, impropia, en la que uno se olvida de sí mismo. No porque esté necesariamente mal, sino porque no nos hemos detenido a pensar si querríamos algo más para nuestra vida. Cuando vivimos así, no vivimos nuestra propia vida: simplemente la ocupamos, perdiendo los destellos de magia.
Fallece Pedro Rodríguez García, fundador y primer director de la revista Palabra
Teólogo y profesor de la Universidad de Navarra, fundó 单词 en 1965 y desarrolló una amplia trayectoria académica e investigadora vinculada a la Iglesia y al Concilio Vaticano II. Realizó las ediciones crítico-históricas de 小路 y 圣玫瑰经, de san Josemaría Escrivá, a quien hizo una histórica entrevista en 1967.
Pedro Rodríguez García, sacerdote de la Prelatura del Opus Dei, teólogo y profesor ordinario emérito de la Universidad de Navarra, ha fallecido a los 93 años. Rodríguez fue el fundador y primer director de la revista 单词, publicación que está en el origen de la actual revista Omnes y de la editorial Ediciones Palabra.
Nacido en Cartagena en 1933, Pedro Rodríguez cursó la Licenciatura en Derecho y los cursos de Doctorado en la Universidad Complutense de Madrid. Entre 1956 y 1959 residió en Roma, donde realizó los estudios de Licenciatura y Doctorado en Sagrada Teología en la Universidad Lateranense. Durante esos años convivió diariamente con san Josemaría Escrivá. Fue ordenado sacerdote en 1958 e incardinado en la Prelatura del Opus Dei.
A su regreso a Madrid, en 1959, se dedicó a la enseñanza de Teología en el «Studium Generale» del Opus Dei y a la labor pastoral en ambientes universitarios. En aquellos años participó también, junto con los profesores Alfredo García Suárez y José María Casciaro, en la puesta en marcha de la Biblioteca de Teología de la mano de la Universidad de Navarra que buscaba impulsar la renovación teológica en el contexto del Concilio Vaticano II.
Fundador de Palabra
En septiembre de 1965, al comenzar el último periodo del Concilio Vaticano II, Pedro Rodríguez fundó y asumió la dirección de la revista 单词 durante cuatro años. La publicación nació como una revista mensual de análisis pastoral y teológico dirigida especialmente a los sacerdotes de España e Iberoamérica, con el propósito de favorecer la recepción y aplicación de las enseñanzas del Concilio.
Con el paso de los años, 单词 amplió sus horizontes hasta convertirse en una importante revista de información cristiana. La publicación fue también la pieza que dio origen a Ediciones Palabra, una editorial que ha desarrollado desde entonces una amplia labor de difusión de libros de contenido cristiano.
La entrevista a san Josemaría
Uno de los episodios más destacados de su etapa al frente de 单词 fue la entrevista a san Josemaría Escrivá publicada en octubre de 1967. Pedro Rodríguez participó en la preparación del cuestionario, compuesto finalmente por 21 preguntas, sobre la Iglesia, el Concilio Vaticano II, el laicado y la vida cristiana.
La entrevista, con san Josemaría en portada, fue presentada por el propio Rodríguez y posteriormente constituyó el primer capítulo de Conversaciones con Monseñor Escrivá de Balaguer.
Una amplia obra teológica
Doctor en Teología y en Derecho, la docencia y la investigación de Pedro Rodríguez estuvieron centradas especialmente en la Eclesiología, con una particular atención a su dimensión ecuménica y espiritual. A lo largo de su trayectoria publicó numerosos trabajos de investigación y edición de fuentes.
Pedro Rodríguez fue profesor ordinario de la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra desde 1974 y profesor emérito desde 2003. A lo largo de su trayectoria académica desempeñó, entre otras responsabilidades, los cargos de decano de la Facultad de Teología, director de Estudios, director de Investigación y director del Departamento de Eclesiología. También dirigió 《神学文集》, revista de investigación teológica de la Universidad de Navarra.
Su actividad docente e investigadora estuvo centrada especialmente en la eclesiología, la teología ecuménica, la historia de la teología y la recepción del Concilio Vaticano II, así como en la teología y espiritualidad de san Josemaría Escrivá. Fue también experto nombrado por san Juan Pablo II para el Sínodo de los Obispos para Europa de 1999 y presidió la delegación de la Prelatura del Opus Dei en la III Asamblea Ecuménica Europea, celebrada en Sibiu (Rumanía) en 2007.
Entre sus reconocimientos figura su pertenencia a la Pontificia Academia de Santo Tomás de Aquino, a la que fue incorporado en 1980, y su nombramiento como académico de número de la Real Academia de Doctores de España en 2006. Juan Pablo II le concedió asimismo el título de Prelado de Honor de Su Santidad.
Las casi 1000 canciones que Dolly Parton grabó durante su larga carrera abarcaron una amplia gama de temas. Fallecida a los 80 años de cáncer el 25 de agosto en su casa de Nashville, Tennessee, dedicó su vida a profundizar en las enseñanzas bíblicas, y su fe benefició a millones de personas.
OSV / Omnes·4 de 9 月 de 2026·阅读时间: 4分钟
– Kurt Jensen, OSV News
En su millar de canciones, Dolly Parton (1946-2026), no sólo abordó la humillación de la pobreza, el acoso en un trabajo sin futuro y la rivalidad amorosa, sino que también se sintió cómoda con canciones explícitamente cristianas como “He’s Alive” de 1989 y “There Was Jesus”, lanzada 30 años después.
De hecho, la fe de Parton se manifestó de maneras concretas que beneficiaron a millones de personas en todo el mundo.
Descarada y extravagante en el escenario, en la vida privada era discreta y centrada, y nunca moralista. Prefería predicar con el ejemplo, invirtiendo su riqueza y fama en la filantropía con especial interés en los más vulnerables.
Amor a los demás desde sus primeros años
Incluso en su infancia, Parton —cuarta de doce hermanos— sabía de primera mano cómo el analfabetismo sumía a la gente en la miseria. Debido a que su padre, Robert, un granjero del este de Tennessee, no sabía leer ni escribir, sus oportunidades laborales fueron muy limitadas.
Pero Parton también sabía que el problema del analfabetismo podía mitigarse desde una edad temprana. Con esto en mente, en 1995 fundó Imagination Library, una organización que envía libros gratuitos y adecuados para la edad de los niños menores de 5 años. Con un éxito rotundo desde sus inicios, Imagination Library ayuda actualmente a 3 millones de niños cada mes.
Otra dificultad que afectó a Parton en su juventud fue el temor generalizado a contraer la polio. En 2020, cuando la pandemia de COVID-19 comenzó a sembrar un terror similar en todo el mundo, le pidieron ayuda y, discretamente, se puso manos a la obra.
Sin hacer mucho ruido, Parton donó un millón de dólares para la investigación de vacunas en el Centro Médico de la Universidad de Vanderbilt. Su amigo, el Dr. Naji Abumrad, le comentó que una vacuna podría estar cerca. Su contribución dio origen al Fondo de Investigación Covid-19 Dolly Parton, que fue fundamental para el desarrollo de la vacuna Moderna.
Éxito generalizado
Parton ya llevaba tiempo consolidando su carrera en la música country cuando, en 1977, dio un gran salto con “Here You Come Again”, que se convirtió en su primer éxito pop. Gracias a ello, se convirtió en una figura nacional y su fama nunca decayó.
Tres años después, Parton dio el salto a la gran pantalla protagonizando junto a Jane Fonda y Lily Tomlin la popular comedia de oficina “9 to 5”. El trío interpretaba a secretarias agobiadas por la tiranía de un jefe lascivo (Dabney Coleman). Parton compuso y grabó la canción principal de la película, que también tuvo una gran acogida.
Dollywood, un parque temático en Pigeon Forge, su estado natal, fue otro de los proyectos exitosos de Parton. Impulsó considerablemente la economía local en una zona que muchos habrían considerado demasiado remota para un destino de entretenimiento de tal magnitud.
Lecciones espirituales
La predilección de Parton por los temas espirituales, así como su tendencia a tomar rumbos inesperados, fue una constante.
En 2012, protagonizó junto a Queen Latifah la película ‘Joyful Noise’, que narra la rivalidad entre dos miembros del coro de una iglesia de un pequeño pueblo de Georgia.
Nueve años después, Parton recibió un premio Christopher por su especial navideño de 2020, ‘Christmas on the Square’, una adaptación moderna de la novela corta de Charles Dickens de 1843, «A Christmas Carol». En el que sería su último papel, Parton interpretó, como era de esperar, a un ángel adornado con pedrería.
En un artículo publicado en enero con motivo del 80 cumpleaños de Parton, Rita Buettner, columnista de la Catholic Review —el medio de comunicación de la Arquidiócesis de Baltimore—, describió su reacción ante la reciente regrabación de la canción de Parton de 1977, ‘Light of a Clear Blue Morning’.
“Me impresionó la belleza de este regalo de Dolly. Es una canción de esperanza, consuelo y fortaleza en un momento en que todos necesitamos más de eso. También es una canción de fe”.
Fe en la humanidad, fe en Dios
Buettner continuó elogiando la forma en que Parton “vive y demuestra su fe con claridad. Tiene fe en la humanidad, fe en un propósito superior, fe en Dios, fe en el futuro. Sé que Dolly no es católica. Pero somos cristianos, somos creyentes y ambos intentamos vivir cada día dando un paso más hacia el cielo, o eso esperamos”.
“No siempre lo dice directamente”, continuó Buettner. “No tiene por qué hacerlo. Se transmite a través de su música, al usar los dones que Dios le ha dado para brindarle al mundo un poco más de luz, un poco más de belleza, un poco más de alegría”.
“Las canciones de Dolly ayudan a que otros se sientan menos solos”, concluyó Buettner. “Nos acompaña en el viaje de la vida, para que sepamos que no somos los únicos que experimentamos tristeza, desafíos, oscuridad o amor”.
Más de 50 años de matrimonio
Mucha gente recuerda en esta línea “Islands In the Stream” (con Kenny Rogers), con un mensaje central sobre el amor como vínculo profundo, con la convicción de que juntos se puede superar lo que venga. Dolly Rebecca Parton se casó con Carl Thomas Dean en 1966 y dijo alguna vez en broma que Dean solo la vio actuar una vez. Aludía a su vertiente romántica, diciendo que hacía cosas espontáneas para sorprenderla, como escribirle poemas.
Parton dijo en 2011: “Estamos realmente muy orgullosos de nuestro matrimonio. Es el primero para los dos. Y el último”. El 6 de mayo de 2016, Parton anunció que ella y Dean renovarían su matrimonio en honor a su 50 aniversario de boda. El 3 de marzo de 2025, Parton anunció en redes sociales que Dean había muerto en su casa de Nashville a los 82 años.
“I Will Always Love You”
Un dato quizá menos conocido es que Dolly Parton escribió “I Will Always Love You” en 1973 y la grabó originalmente en 1974. Luego, la versión que la hizo famosa fue la de Whitney Houston, publicada en 1992 para la banda sonora de la película ‘El guardaespaldas’, que Houston protagonizó junto a Kevin Costner.
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– Kurt Jensen es un crítico invitado de OSV News.
– Este reportaje ha sido publicado originariamente en OSV News, y pueden consultarlo 这里.
León XIV recuerda que la vida cristiana consiste en descubrir la llamada de Dios y responder libremente a ella, acogiendo el sueño que el Señor tiene para cada persona.
4 de 9 月 de 2026·阅读时间: 2分钟
“Me preguntas si de pequeño quería ser Papa. Bueno, Renzo, creo que no. Yo creo que nunca lo pensé. Pero sí puedo decirte algo: desde pequeño sentí el deseo de entregar mi vida a Dios. No sabía todavía del todo cómo ni por dónde me llevaría el Señor. Con el tiempo fui descubriendo que Jesús me llamaba a seguirlo como sacerdote, y que ese camino pasaba por la orden de san Agustín. Pero esto no vale sólo para mí. Todo niño es un sueño de Dios”. Estas palabras de León XIV se enmarcan en uno de los momentos más emocionantes de los vividos en el Viaje Apostólico del Pontífice a España el pasado junio.
La inocente y tierna pregunta de Renzo, ese niño de una familia vulnerable, escondía en la sencillez de su enunciación la cuestión decisiva de todo cristiano.
Dios no nos pregunta a cada uno si queremos ser Papa (¡menos mal!), pero sí que existe una cuestión que nos hace a todos, cada día de nuestra vida: “¿Quieres ser santo?”
Y, jornada tras jornada, respondemos, con más o menos acierto.
Esto es la vida cristiana.
Hace poco leí que el discípulo es quien cambia sus esquemas, sus horarios… , para estar más cerca de Cristo.
El discípulo deja las redes; no porque las abandone, condenándolas al olvido y a los ratones, sino porque pone esas redes al servicio de la misión.
Pedro no abandonó la barca. Abandonó su decisión sobre ella, su dependencia de ella, y, al ponerla en las manos de Cristo, la hizo Iglesia.
No, Dios no nos pregunta si queremos conocer el fin último de nuestra vida, ni los avatares que atravesaremos en su desarrollo -quizás porque conoce las consecuencias de los infartos de miocardio-. Nos pregunta si queremos colaborar, libremente, en su idea, en hacer realidad el sueño de Dios del que hablaba León XIV a Renzo, ése que el Creador tiene y mantiene para con cada uno.
Hacer vida la respuesta positiva a esa llamada es lo que dibuja nuestra felicidad, que es siempre compartida.
Un pensador y escritor español afirma que el ser humano tiene un único momento clave en su vida: aquel en el que se da cuenta de quién es. No qué es o qué hace. Quién es.
那 quién es es el contenido de esa “piedrecita blanca” en la que está “escrito un nombre nuevo, que nadie conoce sino aquel que lo recibe” (Apocalipsis 2, 17).
El nombre-pensamiento de Dios, el sueño divino que nos dio la vida y que encierra toda nuestra felicidad.
Ante la última entrega del «serial» sobre Torreciudad, con el comunicado emitido por el obispo de la diócesis de Barbastro Monzón, Ángel Pérez Pueyo, el pasado 31 de agosto, el Opus Dei ha hecho pública su posición en este conflicto y recuerda algunos puntos claves para entender un penoso proceso el que convergen dos posiciones que no parecen llegar a acuerdo.
Efectivamente, en el 发布 con motivo de la celebración de la 47.ª Romería de Vírgenes de Ribagorza y Sobrarbe en la ermita santuario de Torreciudad, Mons. Ángel Pérez Pueyo, calificó de ilegítima una «supuesta» retención de la imagen original de Nuestra Señora de los Ángeles de Torreciudad, por parte del Opus Dei; ponía en cuestión la labor del comisario pontificio y amagaba con su dimisión si la talla no regresaba a la ermita santuario original (situada a escasos metros del nuevo templo).
La Virgen no ha sido «llevada», ni «separada de sus hijos»
El comunicado da a entender que la Virgen ha estado separada de su pueblo desde que, en 1966, el entonces obispo diocesano, Mons. Jaime Flores accediera al traslado de sede de imagen de la Virgen (la cesión a perpetuidad se había producido en 1962).
Este punto es uno de los primeros que recuerda el comunicado de la Prelatura, haciendo mención a que «nunca ha estado en discusión que la propiedad de la imagen corresponda a la diócesis. La controversia se refiere al alcance y vigencia de los derechos de uso, custodia y ubicación establecidos mediante acuerdos entre las partes».
El comunicado es claro también al señalar, específicamente la legalidad, transparencia y normalidad del acto de traslado: «La imagen no fue trasladada a otra población ni apartada de Torreciudad: fue colocada, con autorización documentada de la diócesis, en el nuevo templo construido a pocos metros de la ermita y dentro del mismo conjunto devocional.
La talla en ningún momento fue apropiada clandestinamente. Siempre con autorización del obispo, fue restaurada en 1964 y nuevamente en torno a 1970, y desde 1975 preside el retablo de este nuevo templo, expuesta públicamente a la veneración de todos los fieles». Un punto que desdice la versión del Obispo de que la imagen ha estado «privada» para sus fieles diocesanos.
El comunicado se muestra contundente ante lo que califica como una acusación ofensiva sin fundamento. El Opus Dei afirma que «es legítimo que actualmente existan interpretaciones distintas acerca de los efectos jurídicos de los acuerdos. Corresponde a la autoridad competente resolverlas. Pero una diferencia jurídica no puede convertirse en una acusación ofensiva sin fundamento».
El papel del Opus Dei en el conocimiento y devoción a Torreciudad
Uno de los puntos que el comunicado deja claro es la expansión que la devoción a la Virgen de Torreciudad ha tenido gracias a la labor realizada por el Opus Dei con la renovación del recinto, restauración de la Virgen y acciones de promoción de la devoción que se realiza desde el Santuario.
En este sentido, la prelatura recuerda los trabajos de restauración, adecuación y mantenimiento del complejo, que incluyen también la ermita santuario original (propiedad del Obispado pero cedida a perpetuidad). Entre otras cosas, se menciona cómo «el nuevo templo permite que personas mayores y personas con discapacidad puedan acercarse a la Virgen» y recuerda que la ermita original está abierta y restaurada. De hecho, apuntan, «las fotografías históricas muestran el estado material de la ermita y de sus dependencias antes de las obras. Las imágenes actuales permiten comprobar el resultado del esfuerzo de restauración, conservación y acogida realizado por muchas personas, incluidos los fieles de la diócesis».
La antigua ermita antes de su restauración y creación del acceso
El comisario plenipotenciario fue pedido por la diócesis
El 9 de octubre de 2024, el boletín diario de la Santa Sede recogía el nombramiento de Mons. 亚历杭德罗·阿雷利亚诺·塞迪略, Decano del Tribunal de la Rota romana como «comisario pontificio plenipotenciario» para Torreciudad , esto es, un delegado del Papa que tiene la autoridad para actuar en su nombre en asuntos específicos.
El comisario, en este tipo de casos, cuenta con plenos poderes para tomar decisiones y realizar acciones en el ámbito eclesiástico y administrativo. Este tipo de comisario es designado por el Papa y su función puede abarcar tanto aspectos judiciales como ejecutivos dentro de la Iglesia.
En aquel momento, la diócesis no sólo mostró, junto con la prelatura del Opus Dei, su total confianza en la tarea del comisario, sino que, en declaraciones a un medio local, Pérez Pueyo subrayaba que esta intervención de la Santa Sede se produjo a petición de la diócesis barbastrina, al no lograr un acuerdo satisfactorio en las reuniones mantenidas por ambas partes desde que, en julio de 2023, comenzaran los desacuerdos. Sin embargo, en el último comunicado diocesano, el obispo muestra su falta de acuerdo con la tarea de Arellano Cedillo.
Torreciudad encara una semana llena de actos: el 5 de septiembre tendrá lugar la citada romería mientras que el 12, el comisario plenipotenciario presidirá la Jornada Mariana de la Familia a la que acuden, desde hace 33 años, miles de personas de toda España. Mientras tanto, el Opus Dei sigue confiando en que la autoridad competente resuelva un conflicto que sólo genera una incómoda y triste situación.
La condición de León XIV como primer Papa nacido en Estados Unidos constituye un acontecimiento histórico de enorme trascendencia, aunque su experiencia pastoral internacional y su prolongada labor en América Latina han configurado un liderazgo claramente universal.
Hace unos días, al finalizar su estancia veraniega en Castelgandolfo y antes de marchar a San Marino, León XIV, ha concedido una importante entrevista a la NBC. Los temas abordados han sido muchos, aunque el Papa ha destacado como rasgos especialmente positivos en Estados Unidos, estos dos: el amor a la libertad y la capacidad de acoger personas de toda procedencia y etnias. Pero más que los temas abordados, tal vez la especial trascendencia de la entrevista ha sido poner en primer plano y por primera vez, al Papa norte americano. En este sentido parece necesario intentar exponer lo que añade al Papa su nacimiento en Estados Unidos, y lo que a Estados Unidos añade la existencia por primera vez en la historia de un Papa con raíces estadounidenses.
La influencia americana en el pontificado de León XIV
El hecho de haber nacido en Estados Unidos ha influido en el pontificado de León XIV desde diferentes perspectivas.
En primer lugar, posee un conocimiento directo del funcionamiento de las instituciones democráticas estadounidenses, de la cultura política del país y del papel que desempeña la religión dentro de una sociedad plural.
Estados Unidos alberga una de las comunidades católicas más numerosas del mundo, aunque con algunas divisiones tanto por cuestiones doctrinales como políticas. Durante los últimos años, los católicos estadounidenses se han visto inmersos en debates relacionados con el aborto, la inmigración, la libertad religiosa, la identidad de género, la justicia social o la polarización partidista. En este contexto, León XIV ha tratado de proyectar una imagen de unidad, recordando que la Iglesia no puede convertirse en un instrumento al servicio de ninguna ideología política. Precisamente, uno de los principales efectos de su elección ha sido el fortalecimiento de la visibilidad internacional de la Iglesia católica estadounidense. La elección de León XIV fue interpretada por muchos fieles estadounidenses como el reconocimiento de la madurez alcanzada por el catolicismo del país.
Sin embargo, el propio Papa ha insistido desde el comienzo de su pontificado en que su responsabilidad trasciende cualquier identidad nacional. En repetidas ocasiones, ha señalado que el Obispo de Roma no representa los intereses de un Estado concreto, sino que ejerce un ministerio universal dirigido a toda la Iglesia católica.
En cuanto a la influencia ejercida sobre Estados Unidos, León XIV ha tratado de convertirse en una referencia moral más que en un actor político. Sus intervenciones han buscado recordar que la democracia requiere diálogo, respeto institucional y búsqueda del bien común, evitando alimentar la creciente polarización que caracteriza a la política estadounidense.
El Papa y Donald Trump
Uno de los aspectos más analizados por los medios de comunicación ha sido la relación entre León XIV y el presidente Donald Trump. Desde el inicio del pontificado, León XIV ha mantenido una actitud de respeto institucional hacia el Gobierno estadounidense, siguiendo la tradición diplomática del Vaticano de colaborar con todos los gobiernos legítimamente constituidos. Sin embargo, ello no ha impedido que existan discrepancias en determinadas cuestiones de carácter ético y social.
Las diferencias más visibles se han producido en torno a las políticas migratorias. León XIV ha defendido reiteradamente que los migrantes deben ser tratados con dignidad y que los Estados tienen la obligación de compatibilizar la protección de sus fronteras con el respeto a los derechos fundamentales de las personas.
Esta posición coincide plenamente con la doctrina social de la Iglesia y ha sido interpretada por numerosos analistas como una crítica indirecta a algunas de las políticas migratorias impulsadas por Donald Trump. No obstante, las diferencias entre ambos no implican una ruptura institucional. La Santa Sede mantiene relaciones diplomáticas estables con Estados Unidos y continúa colaborando en cuestiones relacionadas con la libertad religiosa, la ayuda humanitaria, la defensa de las minorías cristianas perseguidas y la búsqueda de soluciones pacíficas a diversos conflictos internacionales.
Un Papa por encima de las etiquetas políticas
Respecto a los principales partidos políticos estadounidenses, León XIV ha evitado cualquier identificación ideológica. Aunque algunos sectores conservadores consideraban que un Papa nacido en Estados Unidos podría mostrarse especialmente próximo al Partido Republicano debido a la defensa de la vida, la familia o la libertad religiosa, sus primeras actuaciones han demostrado una posición mucho más compleja. Al mismo tiempo que mantiene la doctrina tradicional de la Iglesia sobre cuestiones morales, también ha defendido con firmeza la justicia social, la protección de los trabajadores, la acogida de inmigrantes, el cuidado del medio ambiente y la lucha contra la pobreza, temas que habitualmente reciben una mayor atención por parte del Partido Demócrata.
Desde una perspectiva internacional, la elección de un Papa estadounidense también ha tenido importantes consecuencias diplomáticas. Numerosos observadores señalaron que su nacionalidad podría reforzar la capacidad de interlocución entre el Vaticano y Washington. Sin embargo, el primer año del pontificado muestra que León XIV ha optado por mantener una política exterior basada en la neutralidad activa, la mediación internacional y la búsqueda del diálogo entre Estados. Su actuación confirma que el origen nacional del pontífice no determina automáticamente las prioridades diplomáticas de la Santa Sede.
En definitiva, León XIV representa una figura singular dentro de la historia contemporánea de la Iglesia católica. Su condición de primer Papa nacido en Estados Unidos constituye un acontecimiento histórico de enorme trascendencia, aunque su experiencia pastoral internacional y su prolongada labor en América Latina han configurado un liderazgo claramente universal. Más que actuar como representante de los intereses estadounidenses, León XIV ha buscado consolidar un papado orientado al diálogo, la paz, la justicia social y la promoción de la dignidad humana, reafirmando el carácter global del ministerio petrino en un contexto internacional marcado por la polarización política y los profundos desafíos sociales.
作者拉斐尔·纳瓦罗-瓦尔斯
Catedrático Emérito de la Universidad Complutense y Presidente de Honor de la Unión Internacional Iberoamericana de Jurisprudencia.
La segunda lectura nos ofrece la clave para comprender tanto la primera lectura como el Evangelio. Es como el lomo de un libro, que mantiene unidas las distintas páginas de la liturgia de hoy en un solo mensaje. San Pablo escribe: “A nadie le debáis nada, más que el amor mutuo; porque el que ama ha cumplido el resto de la ley”.
Todos estamos en deuda de amarnos unos a otros. El amor adopta muchas formas, y las lecturas de hoy nos invitan a abrazar una de sus expresiones más exigentes y hermosas: la corrección fraterna. Amamos a los demás no solo animándolos y sirviéndolos, sino también ayudándolos a crecer en santidad, a vencer sus defectos y a dejar atrás todo aquello que los separa de Dios.
La vida cristiana no está hecha para vivirse en aislamiento. Dios nos ha hecho responsables unos de otros. Cada uno de nosotros tiene debilidades y puntos ciegos que con frecuencia nos resulta difícil reconocer por nosotros mismos. Por auténtica caridad, Dios pone en nuestra vida a otras personas para ayudarnos a perseverar en el camino de la virtud.
Este es el mensaje del profeta Ezequiel en la primera lectura: “A ti, hijo de hombre, te he puesto de centinela en la casa de Israel; cuando escuches una palabra de mi boca, les advertirás de mi parte”. Un centinela que ve acercarse el peligro y permanece en silencio no está cumpliendo su misión. Del mismo modo, el amor cristiano exige a veces que digamos una verdad difícil.
El Evangelio nos revela el propósito de esa corrección. Jesús dice: “Si tu hermano peca contra ti, repréndelo estando los dos a solas. Si te hace caso, has salvado a tu hermano”. El objetivo no es demostrar que tenemos razón, exhibir una supuesta superioridad moral ni humillar a otra persona. El objetivo es salvar a un hermano o a una hermana. La verdadera corrección fraterna busca siempre el bien auténtico del otro.
Pero el deber de corregir a los demás implica también el deber de dejarnos corregir. Quien está dispuesto a practicar la corrección fraterna debe estar igualmente dispuesto a recibirla. De hecho, nuestra resistencia a corregir a los demás puede deberse, en ocasiones, a nuestra propia falta de disposición para aceptar la corrección. Dudamos en señalar los defectos ajenos porque nosotros mismos nos resistimos a que nos señalen los nuestros.
Amy-Jill Levine, erudita bíblica judía: “Discreparemos, pero podemos colaborar con los cristianos”
La estudiosa bíblica Amy-Jill Levine, judía, ha sido elegida presidenta de la Asociación Bíblica Católica, que fomenta el diálogo entre eruditos bíblicos cristianos y judíos. “Discreparemos en cuestiones teológicas fundamentales, pero podemos colaborar”, dice Levine. Además, “la demonización no se basa en datos, ni es la norma”.
OSV / Omnes·3 de 9 月 de 2026·阅读时间: 7分钟
——吉娜·克里斯蒂安,OSV新闻
Amy-Jill Levine es la primera persona judía en dirigir la Asociación Bíblica Católica, que anteriormente había estado presidida por diversos académicos de afiliación católica romana y protestante.
Levine, experta en el Nuevo Testamento y reconocida internacionalmente, es la distinguida profesora Rabbi Stanley M. Kessler de Nuevo Testamento y Estudios Judíos en la Universidad Internacional de Hartford para la Religión y la Paz, y profesora emérita de Nuevo Testamento y Estudios Judíos en la Universidad de Vanderbilt.
El obispo Joseph C. Bambera, presidente del comité de asuntos ecuménicos e interreligiosos de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, ha expresado su firme apoyo a la especialista bíblica Amy-Jill Levine ante reacciones antisemitas. Ahora, Amy-Jill Levine ha conversado con OSV News.
¿Cuál es su visión para la Asociación Bíblica Católica y cómo espera ayudar a guiarla y darle forma como presidenta?
– Levine: Durante mi mandato de un año, trabajaré con la junta directiva y los miembros para impulsar los objetivos de la asociación, entre ellos, promover la excelencia en los estudios bíblicos.
También me gustaría continuar mi trabajo con el clero católico y de otras confesiones, así como con los educadores religiosos, para ayudar a erradicar la enseñanza antisemita que surge de una combinación de ignorancia y falta de sensibilidad.
Me gustaría colaborar con la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos para ayudar a garantizar que los libros de texto utilizados en las escuelas parroquiales, la catequesis y la predicación no promuevan mensajes antisemitas.
¿Qué significa su nombramiento histórico en el contexto más amplio de las relaciones católico-judías tras ‘Nostra Aetate’ la Declaración del Concilio Vaticano II sobre la relación de la Iglesia con las religiones no cristianas?
– Levine: Es una prueba fehaciente del acercamiento entre la Iglesia Católica y los judíos en los últimos 60 años. El Papa Benedicto XVI escribió (en su libro de 2011, “Jesús de Nazaret, Parte Dos”) que “después de siglos de antagonismo, ahora vemos cómo nuestra tarea es poner en diálogo nuestras dos maneras de releer los textos bíblicos —la cristiana y la judía— si queremos comprender correctamente la voluntad de Dios y su palabra”.
En ‘Evangelli gaudium’, el Papa Francisco escribió que “Dios sigue obrando entre los pueblos de la Antigua Alianza y haciendo brotar tesoros de sabiduría que surgen de su encuentro con su palabra. Por esta razón, la Iglesia también se enriquece al recibir los valores del judaísmo”.
Mi nombramiento, por lo tanto, está en consonancia con las enseñanzas de la Iglesia. Es un reflejo de la confianza y el respeto que me inspiran, al igual que a la CBA.
Quizá este puesto me permita trabajar más con el clero católico y los educadores religiosos para demostrar que comprender a Jesús y a Pablo requiere conocimiento de las prácticas y creencias judías del siglo I. Y que no es necesario desprestigiar al judaísmo ni utilizarlo como un contrapunto negativo para que Jesús quede bien parado.
El obispo Joseph C. Bambera de Scranton, Pensilvania, presidente del Comité de Asuntos Ecuménicos e Interreligiosos de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, y la erudita bíblica Amy-Jill Levine, en una fotografía conjunta. (Foto de OSV News/Cortesía de Tyler Orsburn/Daniel DuBois).
¿Puede comentar algún objetivo más? Por ejemplo, en torno a la colaboración de cristianos y judíos?
– Levine: Quizá esto anime a la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB), a los seminarios y a las editoriales a poner a disposición de los lectores católicos información más amplia sobre la interpretación bíblica judía, el contexto judío de los Evangelios y de Pablo, y la historia de las relaciones judeo-católicas.
Quizá sirva para informar a los judíos, muchos de los cuales desconocen los cambios en la doctrina de la Iglesia desde “Nostra Aetate”, del enorme progreso que se ha logrado.
En este diálogo, no renunciamos a las particularidades de nuestras propias tradiciones en aras de la sensibilidad interreligiosa. Discreparemos en cuestiones teológicas fundamentales, y éstas no se resolverán hasta que llegue la era mesiánica en su totalidad.
Pero mientras tanto podemos colaborar aprender unos de otros y apoyarnos mutuamente cuando surja el odio.
¿Cómo resumiría, para la persona promedio en la iglesia y en la sinagoga, la importancia de la colaboración entre eruditos católicos, cristianos y judíos en la investigación bíblica?
– Levine: Somos más fuertes cuando realizamos este trabajo juntos, cuando podemos señalar las lagunas en el conocimiento y cuando podemos aportar al texto diferentes preguntas desde nuestras propias tradiciones.
Desde la perspectiva judía, la lectura del Nuevo Testamento forma parte de la historia judía. María y Jesús eran judíos; Pablo, Pedro y Santiago también lo son, y jamás perdieron, negaron ni rechazaron esa identidad. Mi trabajo puede completar aspectos de mi propia historia que la sinagoga no conservó.
En cuanto a la postura cristiana, el documento de la Comisión Bíblica Pontificia de 2002 , ‘El pueblo judío y sus Sagradas Escrituras en la Biblia cristiana’, afirma: “El diálogo es posible, puesto que judíos y cristianos comparten un rico patrimonio común que los une. Es sumamente deseable que los prejuicios y los malentendidos se eliminen gradualmente en ambas partes, en favor de una mejor comprensión del patrimonio que comparten y para fortalecer los lazos que los unen”.
“Recuperar nuestra historia común, comprender mejor por qué y cómo discrepamos”
– Levine: Al leer juntos, podemos aprender qué significados tenían los textos en sus contextos originales, cómo se interpretaron a lo largo del tiempo y cómo judíos y cristianos llegaron a extraer mensajes diferentes de las Escrituras compartidas. Este trabajo se puede apreciar en el libro que coescribí con Marc Z. Brettler, ‘La Biblia con y sin Jesús: Cómo judíos y cristianos leen las mismas historias de manera diferente’.
También somos coeditores del ‘Nuevo Testamento anotado judío’ (actualmente en su tercera edición, publicada en 2026 por Oxford University Press). Las notas y ensayos de este volumen demuestran la profunda influencia de los orígenes cristianos en las fuentes y prácticas judías. Al estudiar textos juntos, aprendemos más sobre nuestros vecinos y también sobre nosotros mismos.
Podemos recuperar nuestra historia común, comprender mejor por qué y cómo discrepamos, ver cómo han cambiado nuestras relaciones a lo largo de los siglos y reconocer que la demonización no se basa en datos, ni es la norma.
¿Qué áreas de los estudios bíblicos ofrecen perspectivas de investigación significativas en este momento?
– Levine: Los estudiosos del Nuevo Testamento están reconociendo la importancia de comprender a Jesús y a Pablo como judíos del siglo I.
Nos damos cuenta de que Jesús no está aboliendo la Torá, sino que, de hecho, la está haciendo más estricta. Al mandamiento contra el asesinato, añade un mandamiento contra la ira; al mandamiento contra el adulterio, añade un mandamiento contra la lujuria. Estos versículos del Sermón de la Montaña no son antítesis, sino intensificaciones.
Respecto a la cuestión de ‘ojo por ojo’ frente a ‘poner la otra mejilla’, sabemos que los judíos no se dedican a sacar los ojos a la gente. Más bien, el judaísmo rabínico deja claro que, en caso de lesiones físicas, debe indemnizarse a la víctima. Así pues, los rabinos se refieren a la responsabilidad del agresor.
Jesús cita la máxima ‘ojo por ojo’ y luego cambia de tema, hablando de una bofetada en la mejilla derecha, un golpe con el dorso de la mano destinado a reprender, no a dañar. A continuación, da instrucciones no al agresor, sino a la víctima.
San Pablo y la Torá
En lo que respecta a la pureza ritual, ahora reconocemos que Jesús no desestima las leyes de pureza, sino que restaura a las personas a estados de pureza. Además, gracias a la arqueología, comprendemos mejor la importancia que la pureza y otras prácticas judías tenían para los judíos del siglo I. Dichas prácticas reafirmaban la identidad judía a pesar de la presión romana y convertían el judaísmo en una forma de vida, más que en un simple sistema de creencias.
Tomamos en serio a Pablo como el ‘Apóstol de los Gentiles’ y, por lo tanto, comprendemos que sus comentarios sobre la Torá no están dirigidos a los judíos. Su interés radica en convencer a los gentiles de que adoren al Dios de Israel, pero no como conversos al judaísmo —pues entonces solo los judíos adorarían a Dios, y los judíos en general esperaban que en la era mesiánica las naciones se volvieran al Dios de Israel sin convertirse— sino como gentiles en Cristo.
¿Cómo respondería a las reacciones antisemitas, especialmente en las redes sociales, con respecto a su nombramiento?
– Levine: Desde que se hicieron públicas mis elecciones, me han denunciado como hija de Satanás, caníbal, alguien que busca destruir la Iglesia, partidaria del genocidio palestino, enemiga de Jesús y de la Iglesia, etc. Algunas personas se han puesto en contacto con la oficina de la CBA para exigir mi destitución.
Desde niña, no solo he estudiado, sino que también he apreciado la belleza del culto y las tradiciones católicas. Como persona que ha dedicado su vida a fomentar mejores relaciones entre judíos y cristianos, con especial atención al catolicismo, encuentro esto triste y un claro indicio del poder persistente del antisemitismo.
Los lectores que cuestionan cómo un judío que no reconoce a Jesús como el Mesías puede presidir una asociación dedicada a los estudios bíblicos católicos no son antisemitas. Es una pregunta legítima. La asociación ha tenido presidentes protestantes, y no recuerdo que sus nombramientos generaran reacciones virulentas. (Nota del editor: Los expresidentes de la CBA, Paul J. Achtemeier y Charles H. Talbert, pertenecían a denominaciones protestantes; Talbert era pastor bautista).
He sido miembro de la CBA durante décadas, he participado en numerosos comités de la CBA, he impartido clases en el Instituto Bíblico Pontificio de Roma, he desarrollado numerosos programas para escuelas primarias y secundarias católicas (especialmente en Australia) y he defendido la doctrina católica ante judíos, protestantes y personas sin afiliación religiosa que desconocían la fe. Mi labor ha fortalecido la fe cristiana y mejorado las relaciones judeocristianas.
Usted respeta los fundamentos de la tradición católica.
– Levine: No pongo en tela de juicio los fundamentos de la tradición católica, como la Encarnación, la Resurrección, etc. Si bien no comparto estas creencias, puedo honrarlas, respetarlas e incluso dotarlas de un significado adicional al situarlas en su contexto histórico.
En lo que respecta a la Encarnación, me interesan las historias judías de nacimientos milagrosos, la descripción del Logos que hace el filósofo judío Filón, cómo habrían sido escuchadas las historias de la Natividad por sus primeras audiencias y cómo se relacionan con las Escrituras de Israel.
También me interesa mucho María: cómo era la vida de las mujeres judías en Galilea, cómo se presenta su historia de manera diferente en los Evangelios, cómo los textos de los siglos II y III narraban historias de su infancia y su muerte.
La Resurrección
En lo que respecta a la Resurrección, me interesa situar los relatos de la misma en el contexto de las diversas visiones judías sobre la resurrección o la vida después de la muerte, y cómo esas visiones cambian con el tiempo. Desde los desacuerdos entre fariseos y saduceos, pasando por la insistencia rabínica en la resurrección del cuerpo, hasta el cuestionamiento de esta idea por parte del movimiento reformista en el siglo XIX, y las diversas opiniones judías actuales.
También me interesa cómo la creencia en la resurrección de Jesús cambió la forma en que la gente actuaba entonces y posteriormente.
No es necesario creer en la doctrina católica (parte de la cual es postbíblica en su formulación, como los credos) para interpretar a Mateo, por ejemplo, como un texto que proclama el señorío de Jesús.
Siempre se deben leer las Escrituras de otros con generosidad y gracia. En este proceso, me considero una aliada de la tradición católica.
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Gina Christian es reportera multimedia de OSV News. Pueden seguirla en X @GinaJesseReina.
Esta entrevista ha sido publicada originariamente en OSV News, y pueden consultarla 这里.
Jack Valero responde a las preguntas sobre el Opus Dei
El 22 de septiembre, la Universidad Villanueva acogerá un diálogo abierto sobre el Opus Dei entre Jack Valero, portavoz de la institución en Reino Unido, y María José Atienza, directora de Omnes.
这 维拉纽瓦大学 acoge, el próximo martes, 22 de septiembre, un diálogo abierto sobre el Opus Dei entre Jack Valero, portavoz de la institución en Reino Unido, y María José Atienza, directora de Omnes.
El diálogo se enmarca dentro del lanzamiento del libro “El Opus Dei sin filtros”, editado por Almuzara, y en el que Valero recoge las historias de casi una veintena de personas que forman parte del Opus Dei, muy diferentes en cultura, orígenes y situaciones.
El diálogo quiere poner sobre la mesa algunas de las preguntas más frecuentes sobre esta institución de la Iglesia católica, ideas preconcebidas, realidades y mitos acerca de la prelatura personal.
El Opus Dei, que cumplirá en 2028 su primer centenario, es una de las instituciones que más interés y comentario suscita en todos los ambientes, dentro y fuera de la Iglesia.
El diálogo, abierto, tendrá lugar el 22 de septiembre a las 19:30 horas en el Salón de Actos de la Universidad Villanueva, (C/ Costa Brava, 6, 28034. Madrid)
La Comisión Teológica Internacional, que preside el cardenal Victor Manuel Fernández, Prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, acaba de publicar el documento ‘Cuidar nuestra Casa común. Una respuesta responsable y fraterna al Dios trinitario’, en el que concluye que el cuidado de la Creación es una cuestión teológica.
弗朗西斯科·奥塔门迪·2 de 9 月 de 2026·阅读时间: 6分钟
La Comisión Teológica Internacional (CTI) ha publicado el 2 de septiembre un extenso 文档 de 148 puntos y 233 notas a pie de página, titulado ‘Cuidar nuestra Casa común. Una respuesta responsable y fraterna al Dios trinitario’. Inmediatamente, la agencia vaticana ha publicado una 信息 en la que extracta los principales aspectos del documento.
Dos de las tesis principales que destaca el documento elaborado por la CTI, órgano que preside el Prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, cardenal Victor Manuel Fernández, están incluidas en los puntos finales, ‘Conclusión y perspectivas’. En primer lugar, que “desde el punto de vista cristiano, la cuestión ecológica se traduce en última instancia en una cuestión teológica” (n. 144)
En paralelo, considera que el deterioro del medio ambiente es alarmante y se requiere una acción urgente en favor de la sostenibilidad del planeta.
Con la autorización del Papa León XIV
他 artículo de síntesis en varios idiomas divulgado por la Oficina de Prensa vaticana afirma que el documento tiene “la autorización de León XIV”, y es fruto de reflexiones desarrolladas entre 2022 y 2025.
¿Cómo responder, desde una perspectiva cristiana, a la “crisis ecológica y social”, “miope y suicida”, en la que ha caído la humanidad? Esta es la pregunta que sirve de base al nuevo documento de la Comisión Teológica Internacional (CTI), titulado “Cuidar nuestra Casa común”, señala Vatican News.
Génesis del documento y desarrollo
El texto incluye como nota preliminar que la Comisión Teológica Internacional “no es un grupo de teólogos que se reúnen simplemente para redactar un texto, sino un espacio para el libre intercambio y el diálogo que se nutre de las ricas perspectivas de diversas personas con diferentes orígenes eclesiales y socioculturales”
Explica que durante su décimo quinquenio, la Comisión estudió el tema de la creación a la luz de la revelación de la Trinidad en Cristo, con referencia al compromiso de cuidar y proteger nuestra casa común.
Y detalla asimismo que “el trabajo fue realizado por una subcomisión especial, presidida por la profesora Alenka Arko e integrada por los siguientes miembros: Rev. Gabino Uríbarri Bilbao, SJ, Rev. Peter Dubovský, SJ, Rev. Edouard Adé, Rev. John Junyang Park, Rev. Thomas Kollamparampil, CMI, Rev. Nicholaus Segeja M’Hela, Rev. Yury Avvakumov, Rev. Jorge J. Ferrer, SJ († 2024), Rev. Marek Jagodzínski († 2025)”.
Mons. Piero Coda: urgencia de la crisis ecológica
Las reuniones de la Subcomisión y las sesiones plenarias de la Comisión, celebradas entre 2022 y 2025 bajo la coordinación del Secretario General, Mons. Piero Coda, concluyeron en un texto aprobado por mayoría de los miembros de la Comisión mediante votación durante la reunión virtual del 23 de julio de 2026.
El secretario general ha señalado que “la urgencia de la crisis ecológica que interpela a la familia humana”, ha movido a ofrecer “una reflexión que estimule a redescubrir y valorar «el fundamento teológico del cuidado de la Casa común más allá de la situación de extrema gravedad en la que nos encontramos» (n.º 6). Este es el objetivo del último documento elaborado por la Comisión Teológica Internacional, ahora publicado.
“Nos basamos en particular en la teología de las Iglesias ortodoxas”
Otro dato de interés es que, partiendo de la teología latina occidental y de las aportaciones de la espiritualidad y la teología de las Iglesias católicas orientales, “nos basamos en particular en la teología de las Iglesias ortodoxas, así como en análisis provenientes de diferentes cosmovisiones. De este modo, pretendemos contribuir a la promoción de una ecología integral —como la que defienden Laudato si'’ , especialmente en el capítulo IV, y 伟大的人类[15] — y a la conversión ecológica”.
Tres capítulos. El primero, impronta divina y trinitaria en la Creación
El documento de la Comisión se divide en tres capítulos. En el primero -’La Casa común, obra del Dios trinitario’- se subraya “la impronta no solo divina, sino también trinitaria” presente en la Creación, ilustrada a través de las enseñanzas de cuatro santos doctores de la Iglesia: Agustín de Hipona, Hildegarda de Bingen, Buenaventura de Bagnoregio y Tomás de Aquino.
En este capítulo se desarrolla asimismo el diálogo con algunas visiones científicas y filosóficas del cosmos -por ejemplo, el inmanentismo, el panteísmo y el sobrenaturalismo-, explicando cómo la fe en el Dios creador ofrece algo que la ciencia no puede proporcionar, aunque ésta investigue “legítimamente” las primeras fases del universo, explica la agencia vaticana.
El Papa León XIV recibe las ofrendas de una familia durante la celebración de la Misa en el centro Borgo Laudato Si’ de Castel Gandolfo, Italia, el 1 de septiembre de 2026, con motivo del Día Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación. (Foto de OSV News/Mario Tomassetti, Vatican Media.
Segundo capítulo: el ser humano en la Casa común
El segundo capítulo -El ser humano en la Casa común- comienza con una reflexión sobre el ser humano creado a “imagen y semejanza de Dios”, lo que permite reafirmar que las diferencias -de etnia, género, cultura, condición social o económica- no implican en modo alguno una jerarquía, subraya. Utilizar esas diferencias para discriminar o someter al otro se aleja del designio de Dios.
Datos y argumentos alarmantes sobre el deterioro ecológico
La CTI resume también algunos datos “muy alarmantes sobre el deterioro ecológico”: la desaparición de la diversidad biológica, “factor clave” para la seguridad alimentaria; contaminación atmosférica; empeoramiento de la calidad del agua; la guerra, que acelera “brutalmente” la destrucción del medio ambiente; y las consecuencias “gravísimas” de todo ello sobre los más pobres, explotados en sus recursos naturales y obligados a migrar.
La Comisión sigue a su secretario general, y considera que ante una crisis ecológica “sin precedentes”, no bastan las soluciones científicas y técnicas -como cambios sustanciales en los sistemas de producción, consumo, transporte y uso de la energía-, sino que se necesita también, y sobre todo, “un cambio en los valores culturales”, una verdadera conversión ecológica en la forma de vivir.
“Pecado contra la Creación y contra el Creador”
El documento propone más adelante hablar de “pecado contra la Creación y contra el Creador”, formulación teológica que vincula el daño ambiental con el rechazo del designio divino de la creación.
El momento histórico actual, subraya el texto, “exige de todos, comenzando por quienes son responsables de la vida pública, una acción urgente en favor de la sostenibilidad del planeta y de la habitabilidad de la Casa común. No es solo una exigencia ética, sino también teológica”.
Orientaciones prácticas
El tercer capítulo -’El cuidado de la Casa común’- ofrece algunas orientaciones prácticas, articuladas en torno a varias relaciones fundamentales de la persona.
De la relación con Dios deriva la «lógica jubilar»: basada en la fraternidad y la solidaridad, que «marcan un límite infranqueable a la codicia en el uso de la Tierra», así como en la gratuidad y la humildad de quien «no cae en el impulso de acapararlo todo». Esta lógica conduce a la justicia social.
El grito de la Tierra y de los pobres
De la relación con la Creación se derivan principios como la reverencia; la sostenibilidad -”un criterio imprescindible que debe regir el sistema de vida y el modelo económico que lo sustenta”-, y la escucha del “grito estremecedor” de la Tierra, “trágicamente vinculado al grito de los pobres”, quienes sufren en mayor medida “las consecuencias del maltrato del planeta”.
El respeto por la vida, que permite al ser humano utilizar los recursos naturales, pero según la necesidad y la moderación, y no mediante una explotación indiscriminada; la ascesis y el ayuno, como respuesta moral a la sobreexplotación de los recursos, especialmente en los países ricos; y un compromiso diferenciado según las responsabilidades de las distintas naciones.
La sacralidad de la vida humana y el rechazo de la guerra
Además, de la relación con el prójimo surgen, según el documento:
– la sacralidad de la vida humana -un derecho incondicional e inalienable que los Estados deben proteger y promover, también mediante el rechazo de la guerra-;
– el destino universal de los bienes -para la tradición cristiana, «la propiedad privada no es un derecho absoluto» y, por tanto, la Casa común debe ser cuidada también para las generaciones futuras-;
– la fraternidad, como antídoto contra la violencia, la injusticia y un individualismo «falso, egoísta, atroz y codicioso»;
– la misericordia -sin amor, la vida humana se aleja de Dios y se vuelve subhumana-;
– y la opción preferencial por los pobres, cada vez más expuestos a la degradación ambiental y cada vez con menos recursos para mitigar sus efectos.
Responsabilidad moral
En las conclusiones, la Comisión reafirma que la cuestión ecológica es, en última instancia, una cuestión teológica, como se ha señalado.
La libertad y la responsabilidad moral siguen siendo el fundamento indispensable de todo compromiso ecológico auténtico. Y el texto invita, por tanto, a un “cambio ecológico”, que sea al mismo tiempo cultural y espiritual -siguiendo el modelo de san Francisco de Asís-, y concluye con esperanza: la crisis ambiental, por grave que sea, no socava la confianza en Dios, que hace “nuevas todas las cosas»”.
“No somos ‘profetas de calamidades’, dijo san Juan XXIII, ni nos mueve un ‘optimismo ingenuo’”, ha señalado León XIV al iniciar un ciclo de catequesis sobre la Constitución pastoral Gaudium et spes (Alegría y esperanza) sobre la Iglesia en el mundo actual. El Papa urge a salir de la pasividad ante los acontecimientos.
弗朗西斯科·奥塔门迪·2 de 9 月 de 2026·阅读时间: 4分钟
La Constitución ‘Gaudium et Spes’ del Concilio Vaticano II, sobre la que el Papa León XIV ha comenzado este miércoles un nuevo ciclo de catequesis, comienza declarando que la Iglesia siente como propios “los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren” (GS 1).
“Es una entrega que nos llama a salir de toda pasividad e indiferencia ante los acontecimientos que se producen, ante la historia y la vida de las personas, sobre todo ante el cambio rápido y profundo que experimentamos hoy”, ha subrayado el Pontífice en una Plaza de San Pedro con miles de fieles, más de quince mil, que han asistido a la 普通观众.
“Dejarse interpelar, involucrarse”
No es posible permanecer como “espectadores desinteresados”, es necesario, en cambio, “escuchar con el corazón, dejarse interpelar, involucrarse”, ha añadido.
“Con Cristo y sostenidos por la fuerza de su Espíritu, los creyentes están llamados a hacerse cargo de las dificultades de los hermanos, sobre todo de aquellos que se ven oprimidos por la injusticia, por la discriminación, por la violencia”.
La Iglesia y los creyentes han de caminar con la humanidad
“Ese hecho de compartir con la humanidad es el camino que Cristo pide a la Iglesia”, que no puede permanecer pasiva ni indiferente a lo que ocurre en el mundo, sino que “está llamada a caminar con la humanidad, sobre todo teniendo en cuenta los cambios rápidos y profundos que se experimentan”, ha reflexionado el Papa.
Por lo tanto, “los creyentes, unidos a Cristo y sostenidos por su Espíritu, deben comprometerse a escuchar con el corazón y a dejarse interpelar, acompañando y ayudando a las personas en dificultad, sobre todo a los pobres y a los que sufren a causa de la injusticia, la discriminación y la violencia”.
Ni profetas de calamidades, ni optimismo ingenuo
El Sucesor de Pedro ha recordado al comienzo de la Audiencia que San Juan XXIII, en el discurso de inauguración del 11 de octubre de 1962, “quiso mostrar su desacuerdo con los ‘profetas de calamidades’, que “aun en su celo ardiente […] van diciendo que nuestra época, comparada con las pasadas, ha ido empeorando; y se comportan como si nada hubieran aprendido de la historia” (Discurso Gaudet Mater Ecclesia, 11 de octubre de 1962, 4.2).
“No se trata de optimismo ingenuo”, ha expresado el Santo Padre, “sino de una renovada fidelidad al Misterio de Cristo que, encarnándose, elige compartir nuestra vida: Él «tenía que parecerse en todo a sus hermanos» (Heb 2,17; cf. 4,15) y se cargó de las consecuencias del pecado, muriendo «en rescate por todos» (1Tm 2,6)”.
Doble apelación del Papa
Finalmente, el Papa ha efectuado a la Iglesia y a los creyentes una doble apelación.
Por un lado, ha llamado a la Iglesia a “un compromiso de conversión (como ha hecho en el 信息 para la Jornada de Oración del Cuidado de la Creación), para dar testimonio de que no se mueve por ‘ambición terrena alguna’, sino que «sólo desea una cosa: continuar, bajo la guía del Espíritu, la obra misma de Cristo, quien vino al mundo para dar testimonio de la verdad, para salvar y no para juzgar, para servir y no para ser servido» (GS 3)”.
Por otro, el servicio y la opción por los pobres. “El Papa Francisco nos recordó que para la Iglesia ‘la opción por los pobres es una categoría teológica antes que cultural, sociológica, política o filosófica […] Estamos llamados a descubrir a Cristo en ellos, a prestarles nuestra voz en sus causas, pero también a ser sus amigos, a escucharlos, a interpretarlos y a recoger la misteriosa sabiduría que Dios quiere comunicarnos a través de ellos» (Exhort. Ap. Evangelii gaudium, 198)”.
Desenmascarar las contradicciones del mundo contemporáneo
La entrega cristiana, ha remarcado el Pontífice al concluir, “nos compromete a asumir la realidad y también a desenmascarar las contradicciones que caracterizan la vida personal y social del mundo contemporáneo: por ejemplo, un progreso científico y tecnológico, que ofrece siempre nuevas posibilidades, pero solo a algunos y que no siempre el ser humano es capaz de poner ‘a su servicio’.
O un conocimiento más claro de las ‘leyes de la vida social’, pero acompañado de incertidumbres “sobre la dirección que hay que imprimirle”. O aún, una mayor disponibilidad de “riquezas, tantas posibilidades, tanto poder económico”, y desafortunadamente, hoy como en los tiempos del Concilio, «una gran parte de la humanidad sufre hambre y miseria» (GS 4) (…)”.
“La Iglesia está llamada a servir al ser humano, escuchando y acogiendo los interrogantes más profundos de su corazón y los anhelos que lo habitan, señalando en Cristo ‘la clave, el centro y el fin de toda la historia humana’ (GS 10)”, ha concluido el Papa.
Peregrinos de Senegal, Inglaterra, Escocia, Malta, Canadá, Estados Unidos, y cercanía con la Plataforma para el diálogo en el mundo árabe
En sus palabras a los peregrinos de diversas lenguas, León XIV ha dado la bienvenida de modo especial, entre otros a los procedentes de Senegal, Inglaterra, Escocia, Malta, Canadá, Estados Unidos de América, entre otros.
También ha saludado a la delegación de la Plataforma Interreligiosa para el Diálogo y la Cooperación en el Mundo Árabe. Y ha expresado su profundo agradecimiento, oraciones y cercanía espiritual por la labor del Centro Internacional Rey Abdullah bin Abdulaziz para el Diálogo Interreligioso e Intercultural.
Mañana, San Gregorio Magno
Mañana celebraremos la memoria del Papa San Gregorio Magno, cuyo cuerpo descansa en la basílica de San Pedro, ha recordado León XIV. Se le conoce como “el Grande” por su excepcional labor como pastor en tiempos muy difíciles para la sociedad y la Iglesia: una “grandeza” que obtenía fuerza y vigor de la fe viva en Cristo. Que su ejemplo suscite en cada uno de vosotros una confianza renovada e intensa en Dios, fuente de gracia y de esperanza para el mundo entero, ha alentado el Papa.
La conclusión ha sido con la Virgen María, como hace habitualmente el Pontífice, para pedirle que “interceda por toda la Iglesia, para que anuncie el Evangelio con alegría y esperanza, cercana a los hombres y mujeres de nuestro tiempo, y sepa guiar a todos hacia Cristo, «la clave, el centro y el fin de toda la historia humana» (GS 10)”.
El cardenal Ouellet gana en los tribunales: las acusaciones de abuso eran falsas
El antiguo arzobispo de Quebec y prefecto del Dicasterio para los Obispos había sido acusado por una agente pastoral de varios episodios de conducta sexual inapropiada entre 2008 y 2010. Un juez canadiense considera ahora falsas sus acusaciones y le obliga a pagar 100.000 dólares al cardenal por difamación.
OSV / Omnes·2 de 9 月 de 2026·阅读时间: 3分钟
Un juez de Montreal ha dictaminado que las acusaciones de conducta sexual inapropiada contra el cardenal de Quebec, Marc Ouellet, son infundadas y ha ordenado a su acusadora que le pague 100.000 dólares.
El cardenal, retirado desde abril de 2024, había estado bajo sospecha desde que Paméla Groleau lo acusó de tocarla sin su consentimiento en tres ocasiones entre 2008 y 2010, mientras ella se formaba o trabajaba como agente pastoral laica. También declaró ante el tribunal que se sintió «acosada» en otro evento, afirmando que el cardenal Ouellet se acercó desde el otro lado de la sala para sentarse a su lado.
El juez consideró falsas las acusaciones
«El tribunal determina que las alegaciones que describen los cuatro hechos citados por la Sra. Groleau en el contexto de la demanda colectiva son falsas», escribió el juez del Tribunal Superior Martin Castonguay en una decisión publicada el 31 de agosto.
Castonguay concluyó que el testimonio de Groleau contra el ahora octogenario cardenal Ouellet «no era ni creíble ni fiable», señalando en su dictamen que ella había cambiado su versión varias veces.
Otras dos mujeres testificaron contra el cardenal Ouellet durante el juicio, pero el juez dictaminó que su testimonio no era pertinente para determinar si Groleau había difamado al cardenal. Asimismo, concluyó que el cardenal Ouellet «no era el autor de los gestos» presentados como prueba por una de las mujeres.
Las acusaciones contra el cardenal surgieron en 2022 como parte de una demanda colectiva interpuesta contra la Arquidiócesis de Quebec y decenas de clérigos y laicos. En respuesta, el cardenal Ouellet negó públicamente haber cometido irregularidad alguna y presentó una contrademanda por difamación de 100 000 dólares (72 230 dólares estadounidenses) contra su acusadora, alegando que ella había dañado su reputación, honor y dignidad.
El Vaticano descartó abrir una investigación
Tras la presentación de la demanda, el Vaticano optó por no iniciar su propia investigación contra el cardenal. En un comunicado emitido el 18 de agosto de 2022 por Matteo Bruni, entonces director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el Vaticano concluyó que no existían «elementos suficientes para abrir una investigación canónica por agresión sexual del cardenal Ouellet contra la persona F», como se identificaba a Groleau en aquel momento.
En su dictamen, Castonguay afirmó que el daño sufrido por el cardenal Ouellet —antiguo arzobispo de Quebec que se desempeñaría como prefecto del Dicasterio para los Obispos bajo los pontificados de Benedicto XVI y Francisco— y por su reputación se vio «amplificado por el instrumento elegido, es decir, una demanda colectiva dirigida principalmente contra pedófilos religiosos, equiparando así al cardenal Ouellet, a los ojos del ‘ciudadano común’, con ese grupo de individuos».
Dijo que «es difícil cuantificar» el verdadero impacto de las acusaciones contra el Cardenal Ouellet y le concedió los 100.000 dólares que solicitaba.
Una demanda colectiva de 31,5 millones
La demanda colectiva contra la Arquidiócesis de Quebec fue ratificada el 12 de agosto, cuando el Tribunal Superior de Quebec aprobó un acuerdo extrajudicial de 31,5 millones de dólares (22,66 millones de dólares estadounidenses) para las personas que afirman haber sido víctimas de abusos sexuales por parte de miembros de la iglesia desde 1940.
En un comunicado sobre el fallo a favor de su cliente, los abogados del cardenal Ouellet se mostraron satisfechos de que el tribunal reconociera la injusticia sufrida por el cardenal.
«Esta sentencia reafirma un principio fundamental: incluso en el contexto de un proceso judicial, las acusaciones graves deben basarse en hechos precisos y pertinentes y presentarse con el rigor que exige su gravedad», declaró Dominique Ménard en el comunicado.
Ouellet donará la indemnización
El cardenal ha prometido donar la indemnización que le fue otorgada a organizaciones que luchan contra el abuso sexual sufrido por los indígenas canadienses.
La demanda colectiva también acusó al actual arzobispo de Quebec, el cardenal Gérald Lacroix, de conducta sexual inapropiada. Tras apartarse del cargo durante seis meses a principios de 2024, el cardenal Lacroix retomó sus funciones después de que una investigación ordenada por el Vaticano no encontrara pruebas que respaldaran las acusaciones.
Escribir un artículo sobre la lengua hebrea me da la oportunidad de retroceder en el tiempo.
Era febrero de 1991. Tenía 12 años y, como muchísimos italianos en aquellos días, estaba pegado a la tele viendo el Festival de San Remo, toda una institución nacional.
Ese año, cada uno de los participantes italianos iba acompañado de un invitado internacional que reinterpretaba la canción a concurso. En un momento dado, apareció una mujer preciosa, de piel ambarina, pelo negro y ojos como dos ópalos. Llevaba trajes tradicionales yemeníes y, al presentarla, se especificó que era israelí y que había alcanzado el éxito internacional con una canción muy antigua escrita por el rabino y poeta judío yemení del siglo XVII, Shalom Shabazi, titulada «Im nin’alu». La canción se había hecho famosa en Europa en una versión remezclada de dance-pop. Su letra decía:
Im nin’alu dalté nadivim
Dalté maróm lo nin’alu
Aunque se cierren las puertas de los nobles
Las puertas del cielo no se cierran
En San Remo, Ofra Haza interpretó, en cambio, una canción que en italiano se titulaba «Oggi un Dio non ho», pero que ella llamó «Today I’ll Pray». La cantó en inglés y en hebreo y cautivó, además de a mí, al público presente en el teatro y a los telespectadores. La canción, un himno a la fe y a la paz, estaba dedicada a los artífices de la paz y a las víctimas de la guerra.
En aquella época no hablaba ni inglés, ni árabe, ni siquiera hebreo, así que no entendía esa letra. Pero tampoco la entendí fácilmente cuando empecé a estudiar ambas lenguas semíticas. Ofra Haza, de hecho, cantaba en hebreo con pronunciación yemení, no con la estándar israelí, que es similar a la que se enseña hoy en día en las instituciones eclesiásticas.
Tardé unos años en que, impulsado por el encanto de aquella voz, dedicara mi trabajo de fin de carrera a la historia de las comunidades judías sefardíes y mizrahíes, a las diferentes pronunciaciones del hebreo, con las consonantes guturales que el uso europeo tiende a atenuar pero que, al haberlas aprendido en árabe, me hacían percibir mucho más claramente la cercanía entre el hebreo y el árabe, lenguas hermanas, ambas semíticas.
En Nápoles, Granada, Venecia, Buenos Aires y Jerusalén seguí aprendiendo hebreo con judíos ashkenazíes, sefardíes y árabes israelíes.
Una introducción al hebreo
El hebreo forma parte de la amplia familia de las lenguas semíticas (junto con lenguas extintas como el fenicio-púnico, el amorreo, el moabita, el acadio o asirio-babilónico, o lenguas que aún se hablan como el árabe, el amárico y el tigriño, el arameo y las lenguas del sur de Arabia) que, a su vez, por sus similitudes y afinidades, forma parte del grupo más amplio de las lenguas afroasiáticas (del que también forman parte el egipcio antiguo, el copto, el bereber, etc.)
Las lenguas semíticas se subdividen, a su vez, según su estructura y su ubicación geográfica, en occidentales y orientales. El hebreo y las demás lenguas cananeas (fenicio, moabita, etc.) forman parte de las occidentales, junto con el arameo.
Su alfabeto actual, de veintidós letras, se basa en la escritura aramea cuadrada (adoptada tras el cautiverio babilónico). Anteriormente se utilizaba el paleohebreo, un sistema similar al fenicio.
Se escribe de derecha a izquierda y, al igual que el árabe, se anotan sobre todo las consonantes. Las vocales (niqqud, sistema de puntos) fueron añadidas por los masoretas, eruditos judíos de la Alta Edad Media, para salvaguardar la pronunciación correcta del texto bíblico.
Una curiosidad al respecto: la necesidad de introducir puntos que determinaran la pronunciación correcta de las vocales (en la Antigüedad, sin duda diferente de la actual y mucho más compleja) venía determinada precisamente por la necesidad de fijar la pronunciación de una lengua considerada sagrada, pero de la que probablemente ya no se tenía certeza, hasta tal punto que, por ejemplo, el nombre de la famosa montaña que hoy conocemos como Ararat, en Armenia, podría haber sido originalmente Urartu, por el antiguo reino de los urartianos (la grafía hebrea solo recoge «rrt»).
Para quienes son hablantes nativos de lenguas indoeuropeas, acercarse al hebreo y a otras lenguas semíticas significa adentrarse en otra lógica. En otro universo, diría yo. El léxico de estas lenguas se organiza generalmente en torno a raíces, a menudo formadas por tres consonantes. De una misma raíz surgen verbos, sustantivos, adjetivos y matices de significado. Al traducir, no se busca el término concreto que aparece en un texto, sino, mediante la aplicación de normas gramaticales, la raíz de la que deriva.
Tomemos el término midbar, por ejemplo. Si no supiera su significado, primero tendría que identificar las tres consonantes radicales fundamentales, que obtendría quitando la letra m (mem), utilizada también como prefijo para participios o acepciones locativas o privativas (como la alfa en griego). Me quedarían las raíces d-b-r, las mismas que forman dabar («palabra», pero también «cosa», «hecho», «acontecimiento»). En este caso, m + d-b-r significa literalmente «sin palabra», pero se traduce como «desierto».
Lo mismo ocurre con «milhamah». Si elimino la «m» y la «ah» del final (que indican el género femenino), me quedan «l-h-m», la raíz de «lehem», «pan» (en árabe: «carne»). «Ausencia de pan» podría ser un significado literal, pero milhamah significa «guerra». Resulta curioso, sin embargo, que Cristo, nacido en Belén (Bet-lehem, en hebreo «casa del pan», en árabe «casa de la carne»), enseñara a sus discípulos a pedir el «pan» de cada día (aunque sería más correcto traducirlo como «lo necesario», «fundamental», tal y como lo era el pan para los judíos, pueblo sedentario, y la carne para los árabes, pueblo nómada), es decir, el alimento que no perece y da vida. Con este alimento, me gusta pensar, uno está en Bet-lehem, «casa del pan», y no en milhamah, «guerra».
Un poco de historia
La historia del hebreo es realmente sorprendente. De hecho, en esta lengua se escribió la mayor parte de la Biblia hebrea (algunas partes están en arameo). En hebreo se escriben la Mishná, la oración y los estudios rabínicos. La lengua dejó de ser «viva» probablemente hacia el siglo II d. C., convirtiéndose en un idioma de la cultura, las letras, la poesía y la liturgia; por otra parte, fue elegida para volver a cobrar importancia como lengua moderna del Estado de Israel, hablada a diario por millones de personas.
Las primeras inscripciones paleohebreas se remontan aproximadamente al siglo X a. C. En esta etapa antigua, denominada hebreo bíblico o clásico, la lengua es muy cercana al fenicio y a otras lenguas cananeas, como el moabita y otras mencionadas en las Escrituras. En ella se compusieron la Torá, los Profetas y parte de los Escritos, aunque con estilos y léxico diferentes, según la época en que se redactaron los textos (se habla de hebreo bíblico arcaico, bíblico estándar y bíblico tardío, típico de libros posteriores al exilio como Esdras, Nehemías, Daniel y las Crónicas).
Tras el exilio babilónico (siglos VI-V a. C.), el arameo, que ya era la lengua administrativa del Imperio persa, se extendió también entre los judíos exiliados en aquellas tierras. En el próximo artículo veremos si esta lengua se seguía hablando en Palestina en la época de Cristo y de qué manera.
Sin duda, en la Palestina del Segundo Templo, el hebreo era la lengua culta y convivía con el arameo (que tenía diversas variantes, como recuerdan también los Evangelios al hablar de una pronunciación galilea diferente a la de Judea), el griego y el latín, de una manera no muy diferente a lo que ocurría en la Andalucía islámica 或在 Oriente Medio actual .
Entre los últimos siglos antes de Cristo y los primeros siglos de la era cristiana se fue configurando, por su parte, el hebreo mishnaico o rabínico. Es la lengua de la Mishná , que se caracteriza por un léxico más cercano a la vida cotidiana y por las influencias del arameo, el griego y el latín.
Tras las tres guerras judías (entre el 66 y el 135 d. C.) y la destrucción del Templo de Jerusalén (70 d. C.), el hebreo se convirtió en una especie de «lazo» sagrado, lashon ha-qodesh («lengua santa»), para todos los judíos ya dispersos por el mundo, quienes se identificaban con esta lengua, con las tradiciones religiosas y con la Ley como su raíz común. En ella se estudiaba, se rezaba, se escribía poesía y se mantenía correspondencia entre eruditos de distintos países. Las lenguas de la diáspora, como el yiddish, el judeoespañol, el judeoitaliano y el judeoárabe, se escribían con caracteres hebreos. De ello son ejemplo figuras como el poeta y filósofo sefardí de al-Ándalus Yehudah ha-Levi .
A finales del siglo XIX, gracias a la labor de Eliezer Ben Yehuda , el hebreo renació como lengua hablada y se impuso progresivamente como lengua común entre personas procedentes de mundos lingüísticos muy distantes: yiddish, ruso, polaco, alemán, ladino, árabe, francés, persa, amárico, etc., hasta convertirse en la lengua oficial del recién nacido Estado de Israel.
Tuve el privilegio de pasar un mes entero en Jerusalén para profundizar en el estudio del hebreo bíblico en el Instituto Polis, alternando la escucha de los piyutim de Yehudah Ha-Levi, contemplando las maravillosas puestas de sol de Jerusalén con aroma a jazmín, con el estudio de los salmos y con el diálogo en la calle. Al hablar hebreo con la gente corriente, pero también al ver series de televisión israelíes como Fauda, uno se da cuenta de lo a menudo que las palabras del lenguaje coloquial aparecen en la Biblia.
El Santo Padre León XIV ha manifestado el atardecer del 1 de septiembre en la Santa Misa por el Cuidado de la Creación, en el Jardín de la Madonnina de Borgo Laudato si', que este Tiempo de la Creación hasta el 4 de octubre, cuyo tema este año es ‘Agua viva’, nos llama a una profunda conversión.
弗朗西斯科·奥塔门迪·2026年1月9日 第1页·阅读时间: 4分钟
En la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, que ha celebrado con solemnidad el Papa León XIV este martes en Castel Gandolfo, el Pontífice ha manifestado en la Misa que toda la creación nos habla de la grandeza del Creador y del amor que Dios nos tiene.
在 讲道, se ha detenido en el Libro de Sabiduría y en el Salmo 18, que nos exhortan a contemplar la belleza y el poder de la creación “para ser capaces de reconocer al Artífice”, y a la contemplación de los cielos que narran la gloria de Dios. Y ha dicho: “Toda la creación nos habla de la grandeza del Creador, siempre y cuando la mirada y el corazón se abran a tan grande misterio”,
También el texto evangélico de san Mateo nos invita a la contemplación de la creación, subrayando el amor especial del Señor por el ser humano, ha señalado el Papa.
“Admirar asombrados las aves del cielo y los lirios del campo, preciosos a los ojos del Creador, nos conduce a comprender qué grande es el amor de Dios por nosotros. Si el Señor no deja de otorgar espléndida belleza y de proveer lo necesario a plantas y animales, ¡cuánto más estará atento a las exigencias de sus amados hijos e hijas!”.
Entrar “en modalidad silenciosa”
El marco ha sido realmente apropiado para la celebración en los Jardines con árboles, plantas y agua, con las casullas verdes de los celebrantes, en una jornada que marca el inicio del «Tiempo de la Creación», observado por cristianos de diversas confesiones, cuyo tema este año es ‘Agua viva’.
Un tiempo que concluye el 4 de octubre, fiesta de San Francisco de Asís, en el 800 aniversario de su muerte. El Papa ha sugerido entrar estas semanas en una modalidad silenciosa, ajena a los ruidos, para aprender a escuchar la voz de la Creación, en la que Dios nos habla.
Contemplación:minutos de pausa del ajetreo cotidiano para escuchar a Dios
El Papa lo ha dicho de esta manera en la homilía de la Misa:
“Esta tarde, mientras acogemos la invitación a detenernos y a reflexionar ante las obras de Dios, damos inicio al “Tiempo de la creación”, período de cinco semanas dedicadas a la oración y al compromiso por el cuidado de la “casa común”. Por eso, en esta Jornada, y en los próximos días, hagamos algunos minutos de pausa del ajetreo de las actividades cotidianas para gustar la gran armonía de la que formamos parte. Pongamos en “modalidad silenciosa” todos los ruidos de las tareas humanas para escuchar la voz melodiosa de la creación, en la que Dios, autor de todas las cosas, nos habla”.
Este ejercicio contemplativo, que favorece el encuentro con el Señor, ha proseguido, constituye un primer paso hacia una “auténtica conversión ecológica, donde los efectos de nuestro encuentro con Jesucristo se hacen evidentes en nuestra relación con el mundo que nos rodea” (Mensaje para la XI Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación).
De la destrucción a la vida
De la contemplación de la creación y del encuentro con el Creador nace la conciencia de nuestro lugar especial en el maravilloso plan de Dios y de nuestra responsabilidad personal y colectiva en el cuidado de la armonía original. “Así, de la toma de conciencia de nuestras faltas y de nuestros errores, nace un compromiso renovado por restaurar las relaciones entre las criaturas según la voluntad de su Artífice”.
De este modo, el Sucesor de Pedro ha subrayado que “el Tiempo de la Creación nos llama a una profunda conversión: ‘Lo que ha sido utilizado para la destrucción puede ser redirigido hacia la vida: al cuidado de los pobres, al sustento alimentario de los hambrientos y al cuidado de la creación’.
Un post en la red X del Papa
La estrecha unión entre el tiempo de la creación y la conversión ha sido así el ‘leit motiv’ de la Jornada, que había anunciado pronto 教皇 en la red X en su cuenta Pontifex_es:
“Como recordé en el Mensaje para esta Jornada, el cuidado de nuestra “casa común” exige una conversión del corazón, para que aquello que se ha utilizado para causar destrucción pueda, en cambio, orientarse hacia la vida. Invito a todos a unirse en la oración y en la acción, para que podamos convertirnos en canales del agua viva de la paz de Dios, que refresca nuestro mundo herido”.
En la breve homilía, el Pontífice ha recordado de nuevo a San Francisco de Asis, en el que se inspiró de modo particular, ha señalado, “el Papa Francisco, para escribir su 信encíclica Laudato si’ y para dar vida a este Borgo que nos acoge”.
León XIV ha animado a la unión espiritual con san Francisco de Asís, “haciendo nuestro su Cántico de alabanza”:
“Loado seas, mi Señor, con todas tus criaturas, especialmente el señor hermano sol […]. Loado seas, mi Señor, por la hermana luna y las estrellas […]. Loado seas, mi Señor, por el hermano viento […]. Loado seas, mi Señor, por la hermana agua […]. Loado seas, mi Señor, por el hermano fuego […]. Loado seas, mi Señor, por nuestra hermana la madre tierra, la cual nos sustenta y gobierna».
Con san Francisco queremos renovar nuestro compromiso de vivir y promover esa fraternidad universal que está inseparablemente unida al deber de cuidar la creación”.
Videomensaje del Papa en septiembre: ‘Por el cuidado del agua’
A lo largo del día, se ha hecho público el videomensaje que el Papa León XIV difunde para el mes de septiembre, a través de la Red Mundial de Oración del Papa. Éste es el texto:
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Señor de la Vida, Tú nos diste el don del agua, fuente de fecundidad, frescura y esperanza.
Ella calma la sed, fecunda la tierra y limpia las heridas.
Te damos gracias porque también ella es símbolo de tu gracia y de tu amor que nos renueva por medio del Bautismo.
Hoy te pedimos que nos enseñes a custodiarla con gratitud, justicia y responsabilidad.
Te pedimos perdón por haberla convertido en mercancía, olvidando que es un regalo universal, un derecho sin fronteras, destinado a todos tus hijos.
Vemos con dolor a tantos hermanos y hermanas que no tienen agua limpia, que caminan kilómetros para encontrarla, que enferman por su escasez.
Que tu Espíritu nos transforme en peregrinos de lo esencial, capaces de vivir con sobriedad, denunciando el derroche y la contaminación, defendiendo el derecho de cada hermano y hermana a beber sin miedo, sin desigualdad.
Haz que nuestro cuidado del agua sea signo de amor al Creador y compromiso con la vida de los más pobres, educando nuevas generaciones que valoren y protejan los recursos de la Tierra.
Con el verano de por medio, ha pasado suficiente tiempo para una lectura sosegada de la primera encíclica de León XIV: 伟大的人类 (15-V-2026). Un texto cuyo tema no es la inteligencia artificial, sino, como reza el subtítulo, “la custodia de la persona humana en un tiempo de inteligencia artificial”.
Al mismo tiempo, señala cómo debe ser la contribución de los cristianos a la construcción de una ciudad más humana y fraterna. El preludio y el finale enmarcan las sinfonías. Vale la pena prestar especial atención al momento inicial y al final de la encíclica, aunque sean breves, para captar bien el contenido de su mensaje.
El preludio: ¿Babel o Jerusalén?
En la época de León XIII lo nuevo era la revolución industrial con sus avances y riesgos. Hoy, dice el Papa, necesitamos realizar un “discernimiento compartido” que nos ayude, en este “时代变迁” a responder algunas preguntas fundamentales: “¿Hacia dónde vamos? ¿Hacia qué meta deseamos orientarnos? ¿Qué dirección elegir como comunidad humana y como pueblos?” (n. 6).
Para edificar responsablemente en nuestro tiempo, el Papa propone dos “imágenes” bíblicas: la construcción de la torre de Babel (cfr. Gn 11, 1-9) y la reconstrucción de los muros de Jerusalén (cfr. Ne 2, 6) después del exilio en Babilonia (cfr. n. 7-10).
“La primera elección no es entre un ‘sí’ o un ‘no’ a la tecnología, sino entre construir Babel o reconstruir Jerusalén: entre un poder que pretende dominar el cielo y un pueblo que, en presencia de Dios, se pone a trabajar unido para levantar de nuevo las murallas de la convivencia fraterna” (n. 9).
Afirma León XIV que precisamente “esta obra compartida” es la expresión de la forma de construir propia de los cristianos: “Orientar la acción hacia Dios, para que, bajo su luz, el pluralismo no se disperse en el desorden, sino que, en la práctica de la sinodalidad, se convierta en el espacio en el que la humanidad recupere sus cimientos sólidos y su fin último” (n. 10).
Se perfila así, podría decirse, una antropología cristiana del trabajo, que culmina en el don de la Ciudad de Dios definitiva: el Cielo, el Reino de Dios consumado, la Iglesia, comunión de los santos en un mundo reconciliado y transformado. “Esta visión de gracia es para nosotros, los cristianos, una llamada a trabajar juntos, cultivando una vida común pacífica, justa y digna en las ‘ciudades’ de hoy” (Ibid.).
Condiciones para “edificar en el bien”
Para esta “edificación en el bien” el Papa señala cuatro condiciones (cfr. n. 11-14): edificar sobre el fundamento de la relación con Dios y el anhelo de felicidad que anida en el corazón humano; “aceptar los límites y la fragilidad de la humanidad, sin considerarlos un error que haya que corregir”; trabajar con “una corresponsabilidad valiente” y una “responsabilidad compartida”; emplear un “lenguaje evangélico”.
¿Qué entiende León XIV por esto último?: “Evitemos las palabras que humillan o enfrentan. Optemos por la claridad que ilumina y la franqueza que abre caminos. No bendigamos entusiasmos ingenuos ni alimentemos miedos estériles” (n. 14). Añade el ofrecer criterios a partir de la dignidad humana y en el horizonte de la justicia y de la paz.
Lo que nos jugamos en el mundo es “permanecer profundamente humanos”. Esto forma parte, desde el principio del cristianismo, del anuncio del mensaje evangélico; pues Cristo revela al hombre lo que es el hombre en plenitud (cfr. Gaudium et spes, 22).
He aquí la propuesta para la que invoca la protección divina, de modo que Dios pueda habitar en el corazón del hombre: “Ser constructores de comunión, no arquitectos de Babel; siervos del Reino que viene, no dueños de torres destinadas a derrumbarse” (n. 16).
El discernimiento para cuidar lo humano: entre la técnica y el dominio, el poder y el amor
En el cuerpo central de su encíclica, León XIV presenta la Doctrina social de la Iglesia como un pensamiento dinámico fiel al Evangelio (capítulo 1), capaz de leer la historia a la luz del mensaje cristiano y acompañar a la humanidad hasta su plenitud. A continuación expone los fundamentos y principios de la Doctrina social de la Iglesia (capítulo 2), como criterios decisivos para el discernimiento personal y social en la era digital. El criterio central es la dignidad humana, que cada ser humano posee por el hecho de existir. De ahí se deriva el bien común como conjunto de condiciones que hacen posible la maduración personal. Esto implica el destino universal de los bienes, incluidos los inmateriales y digitales; la subsidiariedad, que tutela la responsabilidad de la persona, de la familia y de los cuerpos intermedios frente a todo abuso de poder; y la solidaridad como conciencia de la interdependencia de las personas y los pueblos.
Analiza en el capítulo siguiente la relación entre técnica y dominio sobre el trasfondo de la grandeza de la persona humana (capítulo 3) y frente a las propuestas engañosas del transhumanismo y del posthumanismo, que intentan superar los límites de la persona humana redefiniendo sus potencialidades más allá de la responsabilidad política y moral. El documento afirma que “el ser humano no florece ‘a pesar’ del límite, sino a menudo ‘a través’ del límite” (n. 118); de modo que la fragilidad y la vulnerabilidad son campos de maduración de la relación interpersonal, del cuidado y la apertura a los otros. La gracia de Dios y el humanismo cristiano son la única garantía del verdadero “más que humano”, mediante el trascenderse a sí mismo por amor.
En cuanto a la inteligencia artificial, puede ser una ayuda valiosa, pero requiere atención, además de que puede debilitar el juicio personal y la creatividad e impactar negativamente sobre el medio ambiente, y no es moralmente neutra. Los criterios de la Doctrina social pueden ayudar a evitar que la IA sea instrumentalizada en detrimento de lo humano.
Pero en la era digital nos jugamos, ante todo, custodiar lo humano en la transformación: verdad, trabajo, libertad (capítulo 4). Se muestra la necesidad de una comunicación pública fiable y de una educación con sentido crítico, así como de asegurar el acceso a un trabajo digno y la libertad real para todos. Todo ello pide normas justas, responsabilidad compartida y calidad en la educación.
En último término, se contraponen dos planteamientos: La cultura del poder y la civilización del amor (capítulo 5), que se pueden ver en relación con la expresión agustiniana: “dos amores hicieron dos ciudades”: el amor de sí mismo frente al amor de Dios, que comporta el amor a los demás.
La cultura del (mero) poder corresponde a la propuesta de la guerra y de la violencia, aunque provenga de un algoritmo. La civilización del amor corresponde a la “construcción de la comunión” sobre los fundamentos de la justicia, la fraternidad y el diálogo, y en el camino de la paz. “Con la paz no se pierde nada, mientras que con la guerra todo se puede perder” (n. 219).
En conjunto, y así entendida, “la Doctrina social se convierte en una teología de la comunión en la historia” (n. 27).
Contemplación y espiritualidad eucarística
El último movimiento de una sinfonía, el finale, suele tener un carácter impactante. Al final de la encíclica, al cerrarse el telón de esta sinfonía, se revela, sencilla y a la vez intensa, la condición, la dimensión espiritual y teológica que sostiene y guarda su sentido último. Pero no es una propuesta cultural ni una teoría sociopolítica.
Bajo el epígrafe Una espiritualidad para nuestro tiempo (conclusión), desea entregarnos “un itinerario de vida cristiana sobrio y exigente con el cual vivir este cambio de época a la luz del Evangelio” (n. 229). He aquí los cuatro pasos de ese itinerario: “Es un camino que nace de la contemplación del designio de Dios, vive la unidad eclesial nutriéndose de la Palabra y de la Eucaristía, construye el bien en el mundo y ora junto con la Virgen María” (Ibid.). Un “finale” en cuatro palabras: contemplación, unidad, trabajo y oración.
Ante todo, contemplación de Cristo: “Como creyente entre creyentes, invito a contemplar en el rostro del Hijo una magnífica humanidad que también ilumina la época de la IA. En Cristo comprendemos que el hombre está llamado a ser colaborador en la obra de la creación, y no espectador resignado ante los procesos tecnológicos que limitan su libertad y su responsabilidad” (n. 233).
Cristo no desprecia lo auténticamente humano, sino que lo asume: “En este designio, nada de lo que es verdaderamente humano se perderá, sino que todo será purificado y reunido en Aquel que recoge cada fragmento de vida, cada lágrima y cada auténtica conquista humana para sustraerlos de la nada y entregarlos, redimidos, al Padre” (Ibid.).
En segundo lugar, espiritualidad eucarística; pues la entrega de Cristo, Palabra de Dios hecha carne, permanece presente y operativa en la Eucaristía (cfr. nn. 234-235), “sacramento de unidad”, según san Agustín. La Eucaristía “es el encuentro personalísimo con el Señor y, sin embargo, nunca es un mero acto de devoción individual”. (Benedicto XVI, Homilía 21-IV-2011). Esto es, dice el Papa, “la Iglesia de Cristo”, que formamos en unidad con Él los cristianos, como figura en el lema episcopal de León XIV: In illo uno unum.
Con ello despliega la dimensión social de la Eucaristía: “La Eucaristía nos mueve a la justicia y al compartir, con una atención preferencial hacia quienes sufren el peso de la pobreza y de la marginación” (n. 235). Y la expresa en el contexto de nuestra era digital: “Y mientras las nuevas redes económicas y tecnológicas pueden generar exclusión, aislamiento y dependencias, la Iglesia, alimentada por la Eucaristía, está llamada a hacer visible otro tipo de medida, custodiando los vínculos, devolviendo la voz a los invisibles y orientando los procesos hacia la dignidad de las personas” (Ibid.).
Trabajo y oración
Todo ello implica el trabajo. “En esta obra –la construcción del bien en el mundo– estamos llamados a asumir un papel activo, sin refugiarnos en el espiritualismo ni en nuestros pequeños mundos: debemos ser fieles a la verdad, invertir en la educación, cuidar las relaciones, y amar la justicia y la paz” (n. 236). Son diversos frentes del trabajo.
Trabajar para ser fieles a la verdad: “En este escenario –señala León XIV– es importante custodiar un corazón que ama la verdad, que desea lo justo más que los contenidos de mayor atractivo, que busca la sabiduría más que el impacto inmediato. La verdad que no debemos perder es la de Dios y la del ser humano, tal como Cristo nos la ha revelado” (n. 237).
Trabajar en la educación: “¡Invirtamos en la educación que empieza por nosotros mismos!” Concretamente, “todos necesitamos formarnos para vivir en el mundo digital de manera humana, como parte integrante de la educación en la fe y en la vida virtuosa del Evangelio” (n. 238). Y todo ello en el contexto de una artesanía de la educación que hoy necesita ampliar y compartir las alianzas educativas.
Trabajar para cuidar las relaciones: nuestra época, advierte León XIV, necesita “manos capaces de ternura, mentes atentas y buenas palabras”. Siempre y sobre todo hoy, la presencia física: “la mesa compartida, la comunidad cristiana que se reúne, la visita a quien está solo, el servicio a los pobres” (n. 239).
Trabajar, finalmente, por amor a la justicia y la paz.“Cada decisión técnica o económica se convierte en un punto de discernimiento espiritual, una ocasión para verificar si los avances de la IA abren espacios de justicia y participación o concentran la riqueza y el poder en manos de unos pocos. Invito a mirar con lucidez las redes de producción digital, las condiciones de trabajo ocultas detrás de nuestros dispositivos, los mecanismos que se aprovechan de la manipulación y la guerra” (n. 240).
Como broche de oro, León XIV evoca el “magnificat” de María (cfr. n 243-245). Es un icono de lo que debe ser nuestra oración: alabanza y alegría, realismo y profecía de quienes están comprometidos en ser “tejedores de esperanza”.
El Obispo de Barbastro-Monzón ha escrito un comunicado en el que vuelve a reclamar la permanencia de la Virgen en la ermita original y afirma que “la paz de la Iglesia no puede levantarse sobre el silencio de un pueblo”.
El próximo 5 de septiembre tendrá lugar la 47.ª Romería de Vírgenes de Ribagorza y Sobrarbe en la ermita santuario de Torreciudad. Una romería en la que participará la imagen original de Nuestra Señora de Los Ángeles después de la autorización, por parte del comisario pontificio, Mons. Alejandro Arellano.
En este contexto, el obispo de Barbastro, Mons. Ángel Pérez Pueyo ha escrito un comunicado en el que vuelve a reclamar la vuelta de la imagen a su ermita originaria a pesar de que el asunto se encuentra en manos de la Santa Sede, en concreto, del comisario plenipotenciario, nombrado a tal efecto por el Papa Francisco en 2024, Mons. Alejandro Arellano quien, además, visitará el complejo la semana siguiente para presidir la Jornada Mariana de la Familia, una de las celebraciones más queridas y numerosas de las que se celebran en Torreciudad.
El comunicado de Mons. Perez Pueyo es la última entrega en una serie que tiene sus capítulos centrales cada verano desde que, en julio de 2023, se diera lugar a una situación de falta de acuerdo entre el obispado de Barbastro Monzón y la prelatura del Opus Dei que no ha llegado, hasta el momento, a una solución.
La imagen de Torreciudad y el nuevo templo
En un comunicado muy similar a la homilía pronunciada hace un año, Mons. Perez Pueyo ha vuelto a reclamar la vuelta indefinida de la imagen a la ermita original: “pedimos que la Madre permanezca en su casa de siempre, donde siempre estuvo durante más de mil años hasta llevársela hace cincuenta”. Hay que recordar que el paso de la imagen de Nuestra Señora de Los Ángeles de Torreciudad al nuevo templo, obra de Heliodoro Dols, fue autorizado por el obispo de la diócesis Mons. Jaime Flores en 1966, del que se conserva un acta notarial.
Cuatro años antes, en 1962 se había acordado la restauración y el mantenimiento en perfecto estado de conservación de la imagen de la Virgen y de la ermita, “promover el culto y garantizar el acceso a los peregrinos e, inicialmente, no retirar la imagen de la Virgen de la ermita”, este punto fue el único que cambió. En este tiempo, el Patronato de Torreciudad, en sus diversas formas, ha sido el encargado de restaurar la ermita, su adecuación, asfaltado y seguridad.
En la nota, se afirma, además, que “la Diócesis ha renunciado a todo lo demás. Hemos renunciado a cualquier compensación económica. No reclamamos el gobierno del nuevo templo, ni sus bienes, ni sus cuentas, ni las entidades o empresas vinculadas a su gestión”, algo, por otro lado, complicado si se tiene en cuenta que nuevo templo pertenece a la Fundación canónica Nuestra Señora de los Ángeles de Torreciudad mientras que la Asociación Patronato de Torreciudad, encargada de buscar la financiación para el mantenimiento del nuevo templo es una entidad con personalidad jurídica civil.
Una vez más, el prelado apunta a que fue la diócesis la que pidió a la Santa Sede que Torreciudad fuera “reconocido como santuario internacional dependiente directamente de la Santa Sede, y que sea la propia Santa Sede quien supervise su realidad económica y pastoral”.
La procesión de la imagen original
En referencia al traslado temporal de la imagen, el obispo había publicado el pasado julio una nota en la que afirmaba sin ambages la participación de esta talla en la celebración litúrgica y la procesión de esta Romeria. Sin embargo, desde Torreciudad defendían que “trasladaron esta propuesta al comisario pontificio, mons. Alejandro Arellano, quien ha autorizado que la talla original sea llevada a la ermita y permanezca allí durante la celebración” y aclararon además que “para la posterior procesión se utilizará la copia peregrina de la Virgen de Torreciudad” que “dispone de los anclajes y demás elementos necesarios para ser transportada con seguridad y está preparada específicamente para participar en romerías, peregrinaciones”.
La labor del comisario plenipotenciario
Perez Pueyo, sin embargo, defiende en este comunicado que es Torreciudad la que está “comisariada” y no la diócesis por lo que, a su juicio, la consulta a Arellano no era necesaria.
Aunque el texto del posible acuerdo en relación con Torreciudad se desconoce, el obispo de Barbastro afirma en este comunicado que él “no puedo firmar, aprobar ni consentir una fórmula que prive a este pueblo de Barbastro-Monzón de su propia Madre, o que la convierta en alguien extraño que haga algunas visitas a sus hijos desde casa ajena”. La estancia de la Virgen en el nuevo templo, por lo demás abierto y visitado con normalidad por los devotos de la Virgen de Torreciudad oriundos de la zona y foráneos, no es aceptable por el obispo que llega a destacar que “la paz de la Iglesia no puede levantarse sobre el silencio de un pueblo al que se pide que renuncie a su propia memoria”.
En este sentido, Perez Pueyo ha dejado entrever cierto malestar con respecto a la gestión del comisario plenipotenciario destacando que se ha convertido “en una especie de mediación entre ellos [la prelatura del Opus Dei] y la diócesis, como si este pueblo que esperaba justicia tuviese que aceptar renuncias en vez de defender sus derechos, que originó precisamente la comisión de Torreciudad”. Una afirmación que parece contradecir varias declaraciones previas del prelado en distintos medios en los que se mostraba satisfecho por la intervención de la Santa Sede y dispuesto a acatar lo que el Vaticano dispusiera con relación a Torreciudad.
Condición de la continuidad del episcopado
Antes de la llamada a la participación en esta Romería, que no es la primera vez que se celebra en Torreciudad que ya la acogió en 2011, el obispo ha querido señalar que desea que “Torreciudad sea un gran foco universal de evangelización mariana”, como lo ha sido en los últimos cincuenta años de manera especial.
Como ya señaló el pasado año, asimilando su posición a la del anciano Eleazar, el obispo ha vuelto a poner en juego su cargo si la resolución sobre Torreciudad no conlleva la vuelta de la Virgen «privada», en palabras del obispo a su diócesis. Una resolución que no parece, por el momento, cercana.
La Diócesis de Wichita sobresale por encima del resto al alcanzar un sorprendente 195% respecto a la cifra requerida para asegurar el relevo de sus sacerdotes.
La diócesis de Wichita, en Kansas, se ha consolidado como un referente nacional en la promoción del ministerio sacerdotal al liderar con creces los indicadores de vocaciones en Estados Unidos. Según un reciente informe de Vocation Ministry, las diócesis más pequeñas y cohesionadas presentan los mejores resultados, alcanzando Wichita un impresionante 195% de la tasa necesaria para mantener su número de sacerdotes. Este panorama contrasta con la realidad de las grandes diócesis de mayor población católica, las cuales enfrentan importantes desafíos para asegurar el relevo generacional y contar con los seminaristas suficientes.
Para profundizar en los factores detrás de este notable florecimiento vocacional, conversamos con el P. Chad Arnold, sacerdote diocesano y rector del Seminario San Felipe Neri (St. Philip Neri Seminary) en la diócesis de Wichita. A través de su experiencia en la formación sacerdotal y la vida comunitaria, nos comparte las claves pastorales que han convertido a esta pequeña diócesis en un modelo de vitalidad y esperanza para la Iglesia.
La Diócesis de Wichita es considerada un modelo de el abundante número de vocaciones. ¿A qué factores atribuye esta respuesta sostenida por parte de los jóvenes?
–Las bendiciones de las vocaciones provienen de muchos factores. En primer lugar, la amplia disponibilidad de capillas de adoración eucarística. La mayoría de nuestras parroquias cuentan con adoración eucarística, algunas incluso con capillas de adoración perpetua. Esto permite a los jóvenes presentarse ante Dios en silencio cuando lo deseen y escuchar su voz.
En segundo lugar, contamos con un presbiterio muy sano. Los sacerdotes son de todas las edades, se llevan bien entre ellos y forman una fraternidad verdaderamente solidaria. Los jóvenes ven a nuestros sacerdotes rezando juntos, riendo juntos y disfrutando de una verdadera hermandad solidaria.
¿Qué otros aspectos crean una cultura vocacional?
–Está muy presente la idea de que todo lo que se me ha dado proviene de Dios y de que tengo la responsabilidad de utilizarlo bien, incluidos mis dones y mi vocación. Este mismo modelo también nos permite ofrecer una educación católica excepcional a cualquier católico practicante que lo desee. Nuestros jóvenes reciben una buena formación en la fe.
Por último, cultivamos un buen liderazgo. Hemos tenido la suerte de contar con obispos cariñosos y devotos durante muchas décadas. Nos han guiado con firmeza.
¿Cómo colaboran directamente las familias y las parroquias locales a la hora de identificar y apoyar las posibles vocaciones?
–Todas nuestras parroquias reciben nuestro cartel anual sobre las vocaciones y lo exponen. Muchas de ellas animan a sus feligreses a ofrecer una hora santa por cada uno de los jóvenes.
También contamos con cuatro clubes Serra en la diócesis. Se trata de un grupo que se reúne periódicamente para apoyar las vocaciones mediante la oración, el envío de paquetes de bienvenida a principios de curso, la redacción de cartas a los jóvenes y la organización de encuentros vocacionales en los colegios de primaria.
Por último, intentamos que los párrocos visiten el seminario con regularidad para pasar tiempo con los jóvenes.
¿Cómo estáis abordando la implementación de la nueva etapa propedéutica exigida por la Santa Sede para los primeros años de formación?
–Afortunadamente, gran parte de lo que ya estábamos haciendo encajaba bien con la nueva etapa propedéutica. Ya habíamos desarrollado un programa local para que los jóvenes pudieran conocer la diócesis y al obispo antes de partir hacia un seminario lejano. En nuestra Casa de Formación/Seminario nos centramos en las habilidades humanas básicas tradicionales.
No contamos con personal contratado, por lo que los jóvenes se encargan de toda la limpieza, el mantenimiento y la cocina. Tenemos cinco comidas a la semana en las que nos sentamos a la mesa, y en las que equipos de jóvenes preparan la cena.
También impartimos clases periódicas de “habilidades prácticas” que abarcan carpintería, mecánica de automóviles, electricidad, fontanería, cocina, tiro y costura.
¿Qué consejo le darías a un director vocacional de otra diócesis que busca revitalizar la pastoral vocacional en su región?
–El mejor consejo que puedo dar es que no se desanime. No intente hacerlo solo. Ante todo, el Señor de la mies debe estar profundamente implicado, a través de la oración asidua, la súplica, el ayuno, etc, pero otros sacerdotes y laicos también deben sentirse comprometidos. Las vocaciones son asunto de todos.
Para un joven que hoy siente una llamada vocacional pero no se atreve a dar el primer paso, ¿cuál sería su mensaje principal?
–Mi mensaje principal para un joven serían las palabras que Jesús repite con más frecuencia en el Evangelio: “No tengáis miedo”. Sea lo que sea lo que le demos a Dios, Él no se quedará atrás en generosidad. Cuando le decimos “sí” a Dios, no nos arrepentimos.
Los matrimonios cristianos están llamados a liderar una «revolución sacramental» que devuelva la verdad al cuerpo y a la familia frente a la crisis antropológica actual.
巴列·罗德里格斯·卡斯蒂利亚·2026年8月30日·阅读时间: 7分钟
Juan Pablo II, en su Teología del Cuerpo, nos habló del cuerpo como sacramento, como signo visible: nuestros cuerpos expresan el misterio de Dios y lo hacen presente. En este sentido, hoy por hoy, contemplando la deriva del cuerpo, se echa en falta una nueva revolución, esta vez sacramental. En ella, los matrimonios tendrían una misión central.
Esta idea me ha rondado mucho este verano. Creo que tiene su génesis en la relectura de la encíclica de Pablo VI 人类生命—mi modo particular de celebrar el nuevo aniversario de su proclamación, el pasado 25 de julio.
El sentido más amplio de «sacramento» según la Teología del Cuerpo
Antes de nada, conviene aclarar que Juan Pablo II, en su Teología del Cuerpo, se sirve del término «sacramento» en un sentido más amplio del propio que refiere a los siete sacramentos instituidos por Cristo.
Según este sentido amplio, «sacramento» es el signo visible de una realidad invisible, del misterio de Dios escondido por los siglos. Es por ello que, de algún modo, el cuerpo entra en la definición de sacramento; así como el matrimonio del principio. Uno y otro, cuerpo y matrimonio, nos hablan de Dios y lo hacen presente en el mundo.
La imagen de Dios en el matrimonio
Respecto al matrimonio, Juan Pablo II afirma en su teología que el matrimonio es sacramento primordial y prototipo de todos los sacramentos: «primordial», en cuanto que primerea en la sacramentalidad, que lleva la delantera; y «prototipo», en cuanto que es modelo de todos los sacramentos porque «expresa sintéticamente el amor esponsal de Cristo y de la Iglesia». (Sin hacer sombra sobre la Eucaristía, a la que el Papa Juan Pablo denomina sacramento principal).
Así, Juan Pablo II defiende en su catequesis que la imagen más completa del amor de Dios en el mundo puede encontrarse en las vidas de los esposos y, más profundamente, en las de los casados por la Iglesia. El amor conyugal está llamado a ser el reflejo más pleno del amor divino en este mundo.
Detrás de una gran revolución, una gran encíclica
Las grandes mutaciones del hombre y de la historia despiertan la voz de la Iglesia. La Iglesia, madre y maestra, vuelve siempre a recordarnos quiénes somos y para qué estamos aquí.
Por ello, toda gran revolución suscita una encíclica. Y toda encíclica vuelve a señalar las coordenadas antropológicas y teológicas de una revolución que está por llegar: la revolución más verdadera y definitiva.
Así, la revolución sexual suscitó, en su momento, 人类生命. La revolución tecnológica de nuestra era ha suscitado la primera encíclica de León XIV, 伟大的人类. Y una y otra, en sus respectivos contextos, apuntan a la única revolución capaz de garantizar el progreso y la felicidad de la humanidad: la revolución sacramental.
Se trata de volver a poner el cuerpo, el matrimonio y la familia en su verdad más honda, en su ser sacramental.
La actualidad permanente de人类生命
人类生命 iluminó el tesoro de la naturaleza humana. Su perla preciosa es la reverencia ante la integridad de toda relación conyugal —de toda relación sexual— y su potencia vital.
Esta no es una enseñanza pasada de moda, ni una propuesta de otra época. Todavía hoy, la autoridad serena de su mensaje continúa alentando a hombres y mujeres a detenerse ante el misterio de la vida con una mirada más amorosa, más reverente y más plena.
A dos años de cumplir seis décadas, la primera invocación de 人类生命 sigue siendo un eco joven de la verdad del amor para toda la humanidad: Humanae vitae tradendae munus gravissimum, «el gravísimo deber de transmitir la vida humana».
Sin embargo, su potencia de voz parece asfixiarse en el ruido de las nuevas antropologías. A veces, logra colarse y resonar en el silencio de una alcoba. Aun en esos casos, los nuevos esposos se preguntan:
—¿Qué vida? ¿Qué significa que sea humana? ¿Qué deber? ¿Por qué es grave?
Son interrogantes de nuestro tiempo.
La transmisión de la vida, piedra angular de lo humano
La revolución sexual, mediada por la legalización y difusión de la píldora anticonceptiva, provocó —como profetizó Pablo VI— un terremoto antropológico. Sus réplicas siguen abriendo grietas en la comprensión de la persona y del cuerpo, de la masculinidad y de la feminidad, de la generatividad y de la fecundidad, del matrimonio y de la familia.
Por un camino que hemos ido desandando —descreando humanidad—, la cuestión anticonceptiva ha dinamitado otras más radicales, como la de la «una sola carne»; y ha abierto las puertas a otras más líquidas, como las «teorías de género». Una cuestión generativa ha terminado sembrando confusión en verdades creaturales más fundantes.
En esta deriva antinatural, la verdad y el amor se han ido distanciando. Se han separado tanto que ya es normal que no se reconozcan. Y, cuando el amor y la verdad no se reconocen, tampoco el hombre y la mujer lo hacen.
Sin duda, a lo largo de estos años, hemos podido experimentar, «en nuestras propias carnes», que la gramática natural de la transmisión de la vida humana es piedra angular de nuestra humanidad.
Anticoncepción vs. naturaleza
El dilema en torno a la anticoncepción no se esclarece en la dialéctica anticoncepción vs. concepción. Si acaso, podría ser en el binomio anticoncepción, no concepción. En cualquier caso, la dialéctica de fondo es anticoncepción vs. naturaleza.
A imagen de Dios hemos sido creados varón y mujer. Nuestra naturaleza nos ha sido dada. No es arbitraria. Su lenguaje está inscrito en nuestros cuerpos. Es un lenguaje que hemos de aprender a hablar. Cuando llegamos a dominarlo, nos colma de felicidad.
La relación sexual también tiene este lenguaje universal. El hecho de hablarlo juntos, varón y mujer, nos hace comunes, nos permite alcanzar la verdadera comunión. Y la comunión siempre es holística: nos sobrepasa. Sus frutos son frutos de fecundidad.
La osadía de intervenir en la naturaleza de la relación sexual, cuestionando sus significados unitivo y generativo —también el identitario—, ha proyectado una sombra sobre la comunión entre el hombre y la mujer. Pero no solo sobre ella.
Tomar el significado unitivo de la relación sexual con una mano y el significado generativo con la otra, y tirar en sentidos contrarios, desencarna la «una sola carne» del matrimonio; desencarna al varón esposo; desencarna a la de la mujer esposa; a los hijos; y, en último término, a toda la sociedad.
Lo que empezó ayer en el silencio de una alcoba grita hoy en las calles y en las plazas, arrastra a la humanidad. A estas alturas (o bajuras), la imagen de Dios se va diluyendo cada vez más. La creación gime y pregunta:
—¿Dónde está Dios?
Naturaleza y sacramentalidad
Pero al hombre postmoderno, que Dios exista o no exista parece darle igual. Lo que verdaderamente quiere es no encontrárselo por ningún lado; no vislumbrar, ni si quiera, su imagen.
Verdaderamente, el hombre de hoy se aprovecha del misterio divino. Dios Misterio no da la cara. Dios se esconde en la creación y susurra en el corazón. El lenguaje de la naturaleza es su lenguaje. Y, a través del varón y la mujer, sus criaturas predilectas, Dios canta.
Para devolver la imagen de Dios al mundo hay que hacer visible lo invisible: la lógica sacramental. Ver a Dios es una cuestión de sacramentalidad: de cuerpo y de gracia, de gracia y de cuerpo.
Por eso, el matrimonio —todo matrimonio, cristiano y no cristiano—, como unión del varón y la mujer, como síntesis de la humanidad completa, está llamado a proclamar el lenguaje de la naturaleza, a cantarlo en verdad, a pregonarlo con sus cuerpos. También en el abrazo conyugal.
Ciertamente, todo lo creado tiene un incipiente valor sacramental, una capacidad regalada de hacer visible a Dios invisible. Pero, más hondamente, lo tiene el matrimonio. Este es su valor y misión para la revolución que la creación clama.
Matrimonios cristianos, verdaderos protagonistas de la revolución sacramental
El matrimonio de toda fe, cultura y época es sacramental: tiene en germen esta semilla de ser manifestación del misterio divino. Mas germina plenamente con la venida de Jesús: si la Cruz es el matrimonio de Cristo con su Iglesia, cada matrimonio cristiano está llamado a ser la Cara, su signo más visible y eficaz.
Los bautizados casados vivimos la misma realidad del matrimonio natural, pero de un modo nuevo y pleno. Nuestro matrimonio ha sido elevado por Cristo al orden sobrenatural: Cristo confirma la naturaleza y la colma de significado. Los matrimonios cristianos somos imagen de la unión de Cristo con su Iglesia.
Por ello, hoy, los verdaderos testimonios de Cristo son los de tantos hombres y mujeres bautizados que viven, con fe, el plan de Dios para el amor humano en el matrimonio: el testimonio de unos novios que se aman en la espera, el de un matrimonio joven abierto a la vida, el de una familia libremente numerosa, el de un matrimonio anciano que sigue viviendo de esperanza. Así se hace Dios visible y eficaz.
La nueva apologética no camina por los credos y las doctrinas; camina por las vidas de los bautizados, anda con sus cuerpos. La nueva evangelización habla de diferencia sexual, de don de sí, de fecundidad, de «sí quiero» sin doble cara, de «para siempre» para siempre, de totalidad, de libertad. Estas son las rutas más seguras de la gracia. Y hombre y mujer, masculinidad y feminidad, don y vida, entrega y acogida, comunión y fecundidad es nuestro campo semántico de la sacramentalidad, el campo de batalla de esta esperada revolución sacramental.
El «quid» es el cuerpo
En esta armonía, la anticoncepción rompe el ser significante de la realidad matrimonial. Es un terremoto con epicentro en la «una sola carne», un temblor que rompe la imagen de Dios en mil pedazos.
La mentalidad anticonceptiva enferma el matrimonio como sacramento. No quiere la revolución sacramental: sigue prefiriendo la suya, la revolución sexual por lo sexual. La anticoncepción es un marcador —un biomarcador tumoral— de la salud sacramental del noviazgo, del matrimonio, y de la sociedad.
Como ha señalado el sacerdote y escritor Juan Luis Larrú, la crisis del cuerpo, sobrevenida con la revolución sexual, condujo a la crisis sacramental (empezando por la crisis del matrimonio). Y la crisis sacramental ha traído, después, una crisis del cuerpo todavía más profunda. Apremia salir de este laberinto siguiendo el rastro sacramental.
El camino sacramental es el camino del cuerpo. No se trata de iluminaciones interiores ni de estéticas espiritualizadas. Se trata de la gracia tocando nuestros cuerpos, transformándolos y transfigurándolos; llenándolos de gloria desde la piel hacia dentro, para volver a salir como manifestaciones de gloria.
El quid es el cuerpo. La gracia —y en ella, la gracia conyugal— es la llave para mostrar el verdadero rostro de Cristo al mundo. Pero la gracia ha de encontrarse con el cuerpo, y abrirlo. La gracia obra desde el cuerpo, mediante el cuerpo.
Progreso y felicidad
Solo una revolución sacramental (el cambio radical de que lo visible exprese lo invisible) liderada por matrimonios cristianos (la visibilidad de Cristo y la Iglesia) podrá devolvernos, sanos y salvos, nuestros cuerpos.
Solo una revolución sacramental podrá curar este cáncer de la crisis en los matrimonios y las familias, y restaurar la ternura de sus corazones.
Solo una revolución sacramental podrá acabar con este terremoto antropológico y reedificar nuestra identidad como hombres y mujeres.
Y solo una revolución sacramental podrá colmar nuestra sociedad del verdadero progreso, que siempre es felicidad.
Bien visto, no cabe duda, 人类生命 ya apuntaba, desde su nacimiento, hacia esta Magnifica humanitas.
作者巴列·罗德里格斯·卡斯蒂利亚
Casada y madre de siete hijos. Experta en Teología del Cuerpo, género y educación afectivo-sexual.
Roseline Hamel perdió a su hermano sacerdote, Jacques, asesinado en 2016, con 85 años, en el altar de la iglesia de Saint-Étienne-du-Rouvray (Francia). Nassera Kermiche perdió a su hijo Adel, uno de los atacantes. Ésta es la historia de su dolor y su reconciliación, como la han contado ellas en el Meeting de Rímini.
弗朗西斯科·奥塔门迪·29 de 8 月 de 2026·阅读时间: 12分钟
Dos mujeres, Roseline Hamel y Nassera Kermiche, protagonizaron la primera gran reunión del Meeting por la Amistad entre los Pueblos, comúnmente conocido como el Meeting de Rímini (Italia), hace unos días. Un Meeting que ha cumplido su 47 edición.
Los organizadores, Comunión y Liberación, y concretamente Bernhard Scholz, presidente del Encuentro, pusieron en el escenario esta historia de perdón y reconciliación, de “dos sufrimientos imposibles de sobrellevar en soledad”, justo en vísperas de la visita del Papa León XIV el sábado 22 de agosto.
Eran el sufrimiento de Roseline Hamel, hermana del padre Jacques Hamel, y el de la madre del joven yihadista, Nassera Kermiche, que por razones de seguridad no era reconocible, llevaba gafas de sol y estaba sentada de forma oblicua a la cámara.
“Soeurs de douleur’’ (Hermanas en el dolor)
Ésta es una síntesis de las horas previas al asesinato del P. Hamel ese día de 2016, hace 10 años, cómo lo vivieron ambas mujeres y sus familias, cómo se conocieron y cómo se hicieron amigas, y se reconciliaron.
Ahora son “Soeurs de douleur’’ (Hermanas en el dolor), tal como se titula el libro editado por Ares-LEV, en el que han contado su historia. Nosotros nos ceñiremos a extractos de lo que contaron en el Meeting de Rímini, que pueden consultar en el video al final, a una referencia enriquecedora de la agencia vaticana, y algún artículo publicado, por ejemplo en Il Messaggero.
Los hechos
La mañana del 27 de julio de 2016, el padre Hamel celebraba la Santa Misa en su parroquia de Saint-Étienne-du-Rouvray, en el norte de 法国.
Cuando finalizó la Misa, justo después de la bendición, le asesinaron dos jóvenes yihadistas. Al llegar la policía, los dos asesinos intentaban huir y los mataron.
Poco después, la noticia de la muerte del hermano llegó a su hermana Rosaline. La noticia de que un hijo de Nassera Kermiche, Adel, estaba involucrado en el asesinato, llegó a la madre por la tarde, donde también le comunican su muerte. Fue un día atroz para ellas.
Sobre estas mujeres cayó un sufrimiento indescriptible, dijo Bernhard Scholz, y desde este día queremos empezar, añadió. Los ladillos corresponden a preguntas del propio Scholz, frases de las dos mujeres, y la redacción de Omnes.
Los portadores del féretro llevan el ataúd del padre Jacques Hamel el 2 de agosto de 2016, en las afueras de la catedral de Rouen, Francia, en presencia de numerosos saceedotes y otros fieles (Foto de OSV News/Jacky Naegelen, Reuters).
Roseline, ¿qué pasó ese día, ¿cómo lo vivió? Y sobre todo. ¿cómo lo sufrió?
– Roseline: Ese día fue realmente inesperado. Habíamos llegado al norte de Francia al pueblo donde vivía mi hermano, mi querido hermano Jacques Hamel, para ayudarle en su última semana de trabajo y después teníamos programado irnos de vacaciones juntos.
Llegamos el 25 de julio, que era el día de Santa Ana. Esa noche le preguntamos a mi hermano, yo estaba también con mis nietos y le preguntamos, ¿cómo es posible que sucedan cosas de una violencia tan extrema. ¿Cómo un ser humano puede hacer algo tan terrible a otro ser humano?
Nos dijo al principio de la cena: “Tengo algo importante que deciros. Estoy feliz de teneros aquí. en mi mesa”. Y eso nos pareció extraño de parte de mi hermano, porque él por naturaleza era una persona que no sabía mostrar su alegría.
Llega la mañana del 26 de julio, suena el teléfono
– Vimos que mi hermano se levantó muy pronto porque tenía que celebrar la misa de la mañana. Él olvidó que estábamos durmiendo. Estaba tan acostumbrado a vivir solo y a no tener a nadie en casa, que hizo bastante ruido, levantándose, desayunando, etcétera. Y en un determinado momento abrió la puerta y se oyó chirriar la puerta, y olíamos el olor a café que invadía toda la casa. Él nos había dejado todo preparado, pan, mermelada. mantequilla y estábamos todos allí juntos cuando sonó el teléfono.
Yo normalmente no respondía cuando estaba en casa de mi hermano al teléfono porque pensaba, igual alguien me pregunta los horarios de misa y yo no lo sé. O sea, que no solía responder al teléfono.
Pero uno de mis nietos me dice: “Abuela, ¿por qué no respondes? Me insistía que tenía que responder porque estaba mirando los dibujos animados y el teléfono no le dejaba escuchar.
Entonces respondí y el interlocutor al otro lado me preguntó: ¿Es el presbiterio de Saint-Étienne? ¿Me puede confirmar si el sacerdote está en la iglesia? Ha habido un atentado y han tomado rehenes.
“Yo pensaba que era imposible que alguien hiciera daño a un sacerdote celebrando Misa en una iglesia”
– Y yo contesté, bueno, si esto es una broma, realmente quien quiera que usted sea no es para nada divertido. Y añadí, mi hermano va a volver de la iglesia dentro de unos 15 minutos, por lo tanto, llame más tarde, por favor.
Colgué el teléfono, volví a la cocina, y hablo con mis nietos y les cuento lo que me habían dicho por teléfono, y digo: Esta noticia no puede ser verdad. No creo que sea verdad, pero voy a ir a la iglesia para comprobarlo.
Y mi hija dice: “Mamá, no pienso que vas a poder llegar a la iglesia porque hay una multitud en la calle, está lleno de gente, hay militares, está cerrada la calle, incluso las tiendas están cerrando”.
Y el militar con ceño fruncido me decía: Vaya a las pompas fúnebres, una oficina de pompas fúnebres que estaba cerca y allí nos hicieron esperar horas.
Yo pensaba que era imposible que alguien hiciera daño a un sacerdote en una iglesia, un sacerdote que celebraba la Misa, la pasión de Cristo, que compartía este rito con otras personas, gente anciana que iba a la misa. Después de 2 horas de esperar nos dicen, pueden salir.
Una empleada de pompas fúnebres me informó que mi hermano, el P. Jacques, había muerto
– Pero nos dicen también que esperemos cerca de una ventana en el patio. Y allí empecé a ponerme realmente nerviosa y mi hija otra vez trataba de calmarme y me decía, “Mamá, hemos estado esperando hasta ahora. Esperemos otros 5 minutos. Ten paciencia”. Y yo esperé.
Y ahí en el patio de las pompas fúnebres vemos llegar a dos bomberos, los que normalmente asisten a la gente cuando hay catástrofes y se quedan ahí de pie en silencio, y una tercera persona con una bata blanca llena de sangre.
Empiezo a estar nerviosísima, a perder la calma y me dirijo a estas personas. y de forma brutal les digo: “Muévanse, vayan a buscar a mi hermano”. Y una empleada de las pompas fúnebres se acerca a mí y me dice: “Se acabó todo. Ha habido dos víctimas, un herido que está en el hospital y la otra persona es su hermano, que ha muerto”.
Yo me quedo pasmada, me viene un shock, como si me hubiera atravesado una bala, como si una bomba hubiera estallado dentro de mí. Empiezo a gritar con desesperación el nombre de mi hermano porque no me podía creer una noticia de ese calibre. Y mi hija mayor, que estuvo todo el tiempo a mi lado, me dijo: “Mamá, por favor, te lo suplico, deja de gritar. El tío no va a volver aunque grites”.
Y la enfermera dice a mi hija, deje que su madre grite. Si necesita gritar aunque sea durante horas, déjala que grite. Grité con tal violencia, que me provocó un problema en el diafragma y algunos meses después tuve un problema pulmonar a causa de esos gritos tan fuertes.Me tuvieron incluso que operar por esto, pero gracias a Dios estoy ya recuperada.
El padre Jacques Hamel, nacido el 30 de noviembre de 1930 en Darnétal, fue ordenado sacerdote el 30 de junio de 1958 en Rouen y asesinado el 26 de julio de 2016 en la iglesia de Saint-Étienne en Saint-Étienne-du-Rouvray (@Archidiócesis de Rouen, Francia).
Un dolor indescriptible, también para usted. ¿Cómo vivió usted, Nassera, ese día?
– Nassera: Para mí ese día empezó muy pronto, a las 7:30 porque me levanté a esa hora, y recuerdo que esa mañana vi a mi hijo (Adel), y quizás Dios me concedió verle una última vez, y le pregunté por qué estaba despierto tan pronto. Y me dijo, “Bueno, me he despertado”. Le invité a que se volviese a la cama. Entonces volví yo a mi habitación.
Recuerdo que encendí la televisión y no había nada interesante, entonces me volví a dormir. Un tiempo después recuerdo que sonó el teléfono, que era el comisario de policía, que me preguntaba si mi hijo Adel estaba en casa. Yo le había visto unos momentos, unos instantes antes. Entonces, daba por hecho que él seguía allí, porque pensaba que no había dormido tanto y dije, “Sí, sí, está aquí. abajo en casa”.
Y el comisario me dijo: “Ve y controla si está allí”. Y veo que mi hijo Adel había salido y le dije: “Pues sí, efectivamente ha salido. No sé, no sé a dónde ha ido”.
El atentado
– Le pregunté al comisario por qué me había llamado y me dijo: “Porque ha habido un atentado en la iglesia de Saint-Étienne-du-Rouvray. Y me quedé sorprendida porque no me esperaba la noticia de un atentado en esa iglesia. Entonces le pregunté, «Pero, ¿y por qué me llama?”, “por qué cree usted que Adel está involucrado en este atentado?» Y me dice: “No tengo más noticias, pero la voy a mantener informada”.
Empecé a preocuparme, encendí la televisión, comencé a mirar las noticias y veo que efectivamente se hablaba de un atentado, pero que no se daban muchos detalles.
Recuerdo que le pedí a mi hija que se fuese hacia la iglesia para ver lo que estaba pasando, que a lo mejor iba a ver a su hermano allí.
Unos minutos después me llama y me dice: “Ma, mira, hay muchísima gente, está la policía, no veo nada, está todo bloqueado”
Ella volvió a casa y mientras tanto vuelvo a llamar al comisario y le pregunto si hay alguna si tiene más noticias y me dice: “No, de momento no tenemos más información”. Él tenía que volver a estar en casa antes de las 12,30 porque tenía unas restricciones.
Mi hijo no vuelve y un periodista se acerca a nuestra casa
– Pero esto no sucede, mi hijo no vuelve. Sobre las 11,30, un periodista se acerca a nuestra casa, llama el timbre. “He escuchado el nombre Kermiche delante de la iglesia”. Entonces empezamos a preocuparnos de verdad. Mientras tanto, mi hija Sabrina, mi hija Anisa y mi hijo Sofian están a mi lado, pero sigue faltando él. Llegan las 12,30. Adel no ha vuelto todavía.
Encendimos la televisión y se hablaba de muertos, de heridos, pero no sabíamos exactamente lo que había pasado dentro de la iglesia.
Vuelvo a llamar al comisario. Probablemente ya sabía lo que había acontecido y simplemente no tenía la valentía para decírmelo por teléfono, y me dice: “Reuniros en casa. Mientras tanto, llegan las brigadas especiales, llegan muchos policías de muchos cuerpos distintos de policías y empiezan a registrar la casa. En ese momento entendimos que Adel estaba involucrado, pero nunca hubiéramos pensado que había fallecido.
No nos esperábamos que mi hijo hubiera muerto. Comenzó un largo periodo de sufrimiento…
En la comisaría, la noticia
– El registro dura 4 horas y después de 4 horas nos preguntan, nos piden que sigamos a la policía, a la comisaría. Una vez allí, dije: “bueno, parece que mi hijo está involucrado en el atentado de Saint-Étienne-du-Rouvray, pero no sé mucho más”. Y dicen: “Sí, está involucrado y ha fallecido”. Y fue así como llegué a conocer la noticia de la muerte de mi hijo. En ese momento tuve la certeza de que había fallecido, de que había muerto. Esa noticia nos cayó encima como si hubiese derrumbado el cielo encima de la cabeza. No nos lo esperábamos.
Y así empezó para las dos un largo periodo de sufrimiento de muchas preguntas lacerantes sin respuesta, sobre todo para un aislamiento social también, porque evidentemente luego las personas miraban a la familia de cierta manera.
Roseline, ¿cómo nació la iniciativa de encontrar a Nassera?
– Roseline: Enseguida tuve esta iniciativa, este deseo. Cuando volvimos a nuestra casa, mis hijos y mis nietos que estaban ahí presentes, volvieron a sus casas y empezaron a gestionar este dolor, el dolor de este día infernal. Cuando estaba en mi casa, empecé a preguntarme cómo iba a poder sobrevivir a todo esto, cómo iba a poder encontrar un sentido nuevo a mi vida.
“Comencé a hablar y dialogar con Dios”
– Empecé entonces a hablar y dialogar con Dios. Durante meses seguí dialogando con el Señor intentando encontrar una respuesta. No tenía paciencia. Estaba muy inquieta porque no encontraba una respuesta, una respuesta en Él, buscaba una respuesta en el Evangelio.
Buscaba una palabra, una parábola, algo que me pudiese acompañar, que respondiese a mis preguntas, que me consolase.
El cardenal Jean-Marc Aveline de Marsella, presidente de la Conferencia Episcopal Francesa (en el centro, junto a Roseline Hamel, hermana del P. Jacques, y otros familiares), obispos y autoridades civiles en una marcha silenciosa hacia la iglesia de Saint-Étienne el 26 de julio de 2026, para conmemorar el décimo aniversario de la muerte del padre Jacques Hamel en Saint-Étienne-du-Rouvray, Francia, el 26 de julio de 2016. (Foto de OSV News/Antoine-Marie IZOARD/Catholic Press Photo).
“Dios me está contestando. En tu sufrimiento, te estuve llevando a hombros”
– Y encontré al final, después de algunas semanas una frase de una historia parecida, la historia de un hombre que llevaba consigo un peso, un dolor muy grande que tenía un amigo (…), Y este hombre que sufría, llevaba un peso muy grande y le dijo a su amigo: “Pero tú, ¿dónde estabas mientras yo sufría tanto?”. Y le dijo: “Pues estaba cerca de ti”, le respondió el amigo. Y le dijo, “¿Por qué estás mintiendo?” Y le dijo el amigo: “No, no estoy mintiendo. Tu sufrimiento, este gran peso que llevas era tan grande que yo te estuve llevando a hombros, en mis hombros”
“Y yo aquí encontré una respuesta a mi pregunta. Luego, en la celebración de la Misa del domingo cerca de mi casa, escuché la misma parábola en la homilía, la homilía que hablaba justo de este tema. Y entonces me dije, “bueno, Dios me está contestando”.
“Muéstrame el camino a seguir. Y recé a la Virgen María”
– Entonces me permití decirle, “Muéstrame el camino a seguir, un camino de vida que tenga sentido”. Y por tanto, seguí así un año. Estuve reflexionando durante un año y después de un año estaba desesperada, a punto de dejarme morir.
Y embargo me recuperé y dije: Justo para mis hijos que sufrieron conmigo en ese día, tengo que encontrar la fuerza para seguir adelante. Entonces fui a rezar delante de la Piedad en mi iglesia.
Y enseguida pensé en la Virgen María, Ella que había sufrido este martirio de su propio hijo sin poder intervenir al igual que que yo, que nosotras.
Y dije y le pedí, Virgen María, dame la fuerza para seguir adelante, para caminar, para seguir los pasos de mi hermano, al igual que tú seguiste los pasos de tu Hijo, buscando la justicia, la verdad y la paz.
“Pero Dios, ¿quién puede sufrir más que yo?”
– Una mañana estaba muy cansada, ya no sabía qué hacer, estaba delante de mi taza de café y decía: Pero Dios, ¿quién puede sufrir más que yo? ¿Quién puede estar sufriendo más que yo?”.
Y durante las mañanas siguientes me desperté con una obsesión en la cabeza. Seguía pensando en esta mujer que no conocía, en esta madre, en esta mamá con unos hijos, y me dije: “Dios mío, si yo fuera esta madre con un hijo que ha cometido un acto tan horrible, ¿qué dolor sentiría?”
“Imaginé el sufrimiento de la madre del hijo que ha cometido un acto tan horrible. No puedo dejarla sola”
– Y entonces imaginé el sufrimiento de esta mujer, de esta madre que no conocía con el sentimiento de culpabilidad que podía estar sintiendo. Y fue algo natural con las miradas de desprecio con las que te pueden mirar, ¿no? Incluso puedes perder el trabajo, la confianza de tus compañeros, de tus amigos, de todos. Y dije: “No, no puedo dejarla sola porque está sufriendo más que yo. Tengo que encontrar el camino, tengo que encontrar la forma y entender dónde vive”.
El obispo: siga ese camino, y yo la acompañaré
– Y hablé con el obispo (de Ruan) para saber si era una idea loca. Y él me dijo, “No, siga este camino y cuando la hayas encontrado, dímelo porque yo te acompañaré”.
Y así empecé a buscarla, comencé a tratar de comunicarme con ella.
Durante algunos meses comenzamos a hablar por teléfono. Cada 15 días con alguna timidez, pero conforme iban pasando las semanas, cada vez eran más importantes las conversaciones.
“Señora,¿aceptaría encontrarse conmigo? Y ella me dijo: la espero desde hace tiempo”
– Sigue Roseline; Y al final le pregunté: “Señora, el día que vaya a verla a Saint-Étienne, ¿aceptaría encontrarse conmigo? Y ella me dijo, yo la espero desde hace tiempo. Me esperaba desde hace tiempo.
–Interviene Nassera: Todavía pasaron muchas más cosas, volví a trabajar, aunque fuera como un robot. “Tengo que aguantar, tengo que aguantar por mis hijos, mis otros hijos, mi familia. No me puedo derrumbar, porque si yo me derrumbo, se derrumba toda la familia conmigo”.
Finalmente, un día (Roseline) me propuso venir a Saint-Étienne, y le dije, efectivamente: Sí, la estoy esperando desde hace tiempo, ahí nos reunimos, y nos conocimos.
La devoción al P. Hamel se sigue extendiendo.
Carta de Roseline
En el Meeting de Rímini, Roseline Hamel recordó que hacía ocho años había dejado en la tumba del hijo de Nassera, una carta, una carta de perdón.
Ahí se dice, entre otras cosas: “Adel, el alma de mi hermano Jacques me conduce hasta ti. Es un testimonio de su perdón. La fe de los creyentes es esperanza y el perdón es el camino de la paz”.
Yo la había escondido un poco para que fuera para él (Adel), dijo Roseline, y ella (Nassera), me dijo: “Era una pena que se pudriera ahí en la tumba, porque has escrito palabras tan bellas para mi hijo que me llevé el mensaje a casa para seguirlo releyendo”.
Habían pasado 8 años desde que había escrito esa carta, prosigue Roseline. ¿Y cómo es posible que con el dolor que sentía encontrara la fuerza para escribir esas palabras?
No puede ser de otra manera, dijo la hermana del padre Hamel. Es mi hermano quien me ha dado estas palabras, es él quien me las inspiró. Forma parte del primer fruto de su martirio.
En la archidiócesis de Rouen se ha procedido a la apertura del proceso de beatificación del P. Jacques Hamel. La diócesis invita a los fieles a dar su testimonio espontáneamente. Pueden escribir a Postulación de la Causa del Padre Jacques Hamel, Archidiócesis de Rouen, 2 rue des Bonnetiers, 76000 Rouen – beatificationperehamel@gmail.com
La educación de los hijos "es propiedad" de la familia. Son los padres quienes ostentan el deber y el derecho de elegir la formación de sus hijos, siempre que se respete la dignidad del menor.
他 discurso del Papa León XIV ante las Cortes españolas reactivó la histórica disputa entre la concepción naturalista y el colectivismo en las aulas, poniendo el foco en las asimetrías del modelo de concertación autonómico.
Desde los albores de la filosofía griega, la concepción del “oikos” —la casa o unidad doméstica— ha sido el pilar fundamental sobre el cual se construye y sostiene la estructura de la “polis”.
Lejos de ser un mero núcleo afectivo, la familia se entendía originalmente como la célula base de la sociedad y la economía. Sin embargo, la manera de entender su rol ha dividido históricamente a los pensadores en dos corrientes contrapuestas que aún resuenan con fuerza en el debate político contemporáneo.
El choque de dos visiones históricas
Por un lado, Aristóteles defendía en su obra “Política” una visión naturalista, definiendo a la 家庭 como la primera comunidad creada para la supervivencia cotidiana, siendo la unión de estas el origen orgánico de la sociedad. Una cosmovisión que se alinea firmemente con los principios de una sociedad democrática.
Por otro lado, Platón encarnaba en “La República” una visión utilitarista y colectiva, proponiendo abolir la familia tradicional para los gobernantes y guardianes bajo el argumento de que los lazos privados generaban egoísmo. Su alternativa era una crianza comunitaria gestionada por el Estado.
A ojos de diversos analistas, esta perspectiva platónica prefigura la lógica de los regímenes totalitarios y autoritarios —como los de la órbita marxista—, donde el individuo y su núcleo quedan supeditados al control absoluto del aparato estatal. Como contraposición histórica, es reseñable la actitud de muchos de los Estados que sufrieron la ocupación soviética, los cuales hoy priorizan subsidiar proyectos educativos impulsados por grupos de familias para hacerlos realidad.
El rol de la escuela y la subsidiariedad
El sentido común dictamina que una familia totalmente aislada no puede alcanzar el pleno desarrollo de sus miembros, limitando su dignidad humana al encerrarla en un ámbito restrictivo. Existe un consenso milenario en que la familia es la célula viva de la sociedad, otorgando a los progenitores el derecho fundamental y la responsabilidad ineludible de la crianza y educación de sus hijos dentro de su núcleo afectivo.
No obstante, en la complejidad del mundo contemporáneo, resulta prácticamente imposible que una familia aislada ofrezca por sí sola una formación académica, sociopolítica y religiosa de calidad. Es de esta realidad de donde emana la obligatoriedad de la escolarización hasta los 16 años y la necesidad de centros educativos con diferentes idearios -respetuosos con la Constitución-, concebidos como un mecanismo de apoyo y no de suplantación.
En este delicado equilibrio cobra vigencia el principio de subsidiariedad, el cual establece que los asuntos deben ser resueltos por la autoridad más próxima y competente antes de delegarse a instancias superiores. Este principio opera en dos dimensiones:
Vertiente negativa: prohíbe a las instancias superiores intervenir en los asuntos de las inferiores si estas se bastan por sí mismas, frenando el centralismo asfixiante.
Vertiente positiva: obliga al Estado a intervenir y auxiliar a los niveles inferiores cuando estos se ven desbordados por la situación.
Al trasladar este principio al ámbito educativo, la premisa es rotunda: la educación de los hijos «es propiedad» de la familia. Son los padres quienes ostentan el deber y el derecho de elegir la formación de sus hijos, siempre que se respete la dignidad del menor. El Estado, por tanto, no debe adoctrinar ni sustituir, sino proporcionar la ayuda necesaria allí donde la capacidad familiar se vea superada.
Como dijo el Papa León en su mencionado 演讲:»La familia será siempre la primera escuela de 人类 en la que se aprende la gramática elemental de la convivencia: recibir la vida, cuidar al otro, perdonar, servir y pertenecer».
Brecha autonómica y el desafío de la libertad de elección
En su histórico discurso, el Pontífice puso el foco en las instituciones públicas y privadas como aliadas estratégicas de las familias, recordando que el resto del contenido curricular debe ser proporcionado por ambas entidades dotadas de idearios propios. Esta colaboración exige el respeto estricto al “derecho primario e inalienable” de los padres a elegir el tipo de educación coherente con sus convicciones, un derecho amparado internacionalmente por el Artículo 18.4 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (19 de diciembre de 1966 y ratificado por España en 1977).
A pesar de este marco jurídico, la realidad sobre el terreno español muestra profundas asimetrías. Actualmente, existen Comunidades Autónomas donde los padres no pueden ejercer de forma efecƟva esta libertad debido a barreras económicas. Al no disponer de centros concertados afines a sus idearios en sus ciudades, las familias se ven abocadas a recurrir a la enseñanza privada, convirƟendo un derecho fundamental en un privilegio de pago; o bien a conformarse con opciones ofertadas en las que no se encuentran cómodas.
La ovación de más de siete minutos que Sus Señorías brindaron en el hemiciclo parlamentario al Pontífice deja un sabor agridulce. Aunque es probable que buena parte de los aplausos no respaldara el fondo de este planteamiento sobre la libertad educativo, el gesto político abre una rendija a la esperanza de que las fuerzas legislativas recojan las palabras del Pontífice como una invitación al diálogo, dejando de lado descalificaciones y así poder llegar a acuerdos para el bien común como puede ser la tutela efectiva de la soberanía de las familias en el ámbito educativo.
Estar ante el Santísimo es, ante todo, estar con Jesús. No siempre hacen falta muchas palabras: a veces basta con permanecer en silencio, mirarle y dejar que Él mire nuestro corazón. Pero también puede ayudarnos rezar con las palabras de quienes han aprendido a tratar de cerca con Cristo.
Santa Teresita de Lisieux, santo Tomás de Aquino, san Alfonso María de Ligorio, san Juan Pablo II y san Ambrosio nos ofrecen distintas oraciones para acompañar este encuentro con Jesús Sacramentado. Podemos rezarlas despacio, deteniéndonos en aquellas palabras que más nos interpelen y presentando al Señor nuestras alegrías, preocupaciones, deseos y necesidades.
Oración de santa Teresita de Lisieux «al amor de los amores Jesús Sacramentado»
Sagrario del Altar el nido de tus más tiernos y regalados amores. Amor me pides, Dios mío, y amor me das; tu amor es amor de cielo, y el mío, amor mezclado de tierra y cielo; el tuyo es infinito y purísimo; el mío, imperfecto y limitado. Sea yo, Jesús mío, desde hoy, todo para Ti, como Tú los eres para mi. Que te ame yo siempre, como te amaron los Apóstoles; y mis labios besen tus benditos pies, como los besó la Magdalena convertida. Mira y escucha los extravíos de mi corazón arrepentido, como escuchaste a Zaqueo y a la Samaritana. Déjame reclinar mi cabeza en tu sagrado pecho como a tu discípulo amado San Juan. Deseo vivir contigo, porque eres vida y amor.
Por sólo tus amores, Jesús, mi bien amado, en Ti mi vida puse, mi gloria y porvenir. Y ya que para el mundo soy una flor marchita, no tengo más anhelo que, amándote, morir.
Oración de santo Tomás de Aquino al Santísimo Sacramento
¡Oh, Santísimo Jesús, que aquí sois verdaderamente Dios escondido; concededme desear ardientemente, buscar prudentemente, conocer verdaderamente y cumplir perfectamente en alabanza, y gloria de vuestro nombre todo lo que os agrada.
Ordenad, ¡oh Dios mío!, el estado de mi vida; concededme que conozca lo que de mí queréis y que lo cumpla corno es menester y conviene a mi alma.
Dadme, oh Señor Dios mío, que no desfallezca entre las prosperidades y adversidades, para que ni en aquellas me ensalce, ni en éstas me abata. De ninguna cosa tenga gozo ni pena, sino de lo que lleva a Vos o aparta de Vos. A nadie desee agradar o tema desagradar sino a Vos. Séanme viles, Señor, todas las cosas transitorias y preciosas todas las eternas. Disgústeme, Señor, todo gozo sin Vos, y no ambicione cosa ninguna fuera de Vos. Séame deleitoso, Señor, cualquier trabajo por Vos, y enojoso el descanso sin Vos. Dadme, oh Dios mío, levantar a Vos mi corazón frecuente y fervorosamente, hacerlo todo con amor, tener por muerto lo que no pertenece a vuestro servicio, hacer mis obras no por rutina, sino refiriéndolas a Vos con devoción.
Hacedme, oh Jesús, amor mío y mi vida, obediente sin contradicción, pobre sin rebajamiento, casto sin corrupción, paciente sin disipación, maduro sin pesadumbre, diligente sin inconstancia, temeroso de Vos sin desesperación, veraz sin doblez; haced que practique el bien sin presunción que corrija al prójimo sin soberbia, que le edifique con palabras y obras sin fingimientos.
Dadme, oh Señor Dios mío, un corazón vigilante que por ningún pensamiento curioso se aparte de Vos; dadme un corazón noble que por ninguna intención siniestra se desvíe; dadme un corazón firme que por ninguna tribulación se quebrante; dadme un corazón libre que ninguna pasión violenta le domine.
Otorgadme, oh Señor Dios mío, entendimiento que os conozca, diligencia que os busque, sabiduría que os halle, comportamiento que os agrade, perseverancia que confiadamente os espere, y esperanza que, finalmente, os abrace.
Dadme que me aflija con vuestras penas aquí por la penitencia, y en el camino de mi vida use de vuestros beneficios por gracia, y en la patria goce de vuestras alegrías por gloria. Señor que vivís y reináis, Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.
Oración de san Alfonso María de Ligorio
Señor mío Jesucristo, que por amor a los hombre estás noche y día en este sacramento, lleno de piedad y de amor, esperando, llamando y recibiendo a cuantos vienen a visitarte: creo que estás presente en el sacramento del altar. Te adoro desde el abismo de mi nada y te doy gracias por todas las mercedes que me has hecho, y especialmente por haberte dado tu mismo en este sacramento, por haberme concedido por mi abogada a tu amantísima Madre y haberme llamado a visitarte en este iglesia.
Adoro ahora a tu Santísimo corazón y deseo adorarlo por tres fines: el primero, en acción de gracias por este insigne beneficio; en segundo lugar, para resarcirte de todas las injurias que recibes de tus enemigos en este sacramento; y finalmente, deseando adorarte con esta visita en todos los lugares de la tierra donde estás sacramentado con menos culto y abandono.
Adoración Eucarística de san Juan Pablo II
Señor Jesús:
Nos presentamos ante ti sabiendo que nos llamas y que nos amas tal como somos.
«Tú tienes palabras de vida eterna y nosotros hemos creído y conocido que tú eres el Hijo de Dios» (Jn. 6,69).
Tu presencia en la Eucaristía ha comenzado con el sacrificio de la última cena y continúa como comunión y donación de todo lo que eres. Aumenta nuestra FE.
Por medio de ti y en el Espíritu Santo que nos comunicas, queremos llegar al Padre para decirle nuestro SÍ unido al tuyo.
Contigo ya podemos decir: Padre nuestro.
Siguiéndote a ti, «camino, verdad y vida», queremos penetrar en el aparente «silencio» y «ausencia» de Dios, rasgando la nube del Tabor para escuchar la voz del Padre que nos dice: «Este es mi Hijo amado, en quien tengo mi complacencia: Escuchadlo» (Mt. 17,5).
Con esta FE, hecha de escucha contemplativa, sabremos iluminar nuestras situaciones personales, así como los diversos sectores de la vida familiar y social.
Tú eres nuestra ESPERANZA, nuestra paz, nuestro mediador, hermano y amigo.
Nuestro corazón se llena de gozo y de esperanza al saber que vives «siempre intercediendo por nosotros» (Heb. 7,25).
Nuestra esperanza se traduce en confianza, gozo de Pascua y camino apresurado contigo hacia el Padre.
Queremos sentir como tú y valorar las cosas como las valoras tú. Porque tú eres el centro, el principio y el fin de todo.
Apoyados en esta ESPERANZA, queremos infundir en el mundo esta escala de valores evangélicos por la que Dios y sus dones salvíficos ocupan el primer lugar en el corazón y en las actitudes de la vida concreta.
Queremos AMAR COMO TÚ, que das la vida y te comunicas con todo lo que eres.
Quisiéramos decir como San Pablo: «Mi vida es Cristo» (Flp. 1,21).
Nuestra vida no tiene sentido sin ti.
Queremos aprender a «estar con quien sabemos nos ama», porque «con tan buen amigo presente todo se puede sufrir». En ti aprenderemos a unirnos a la voluntad del Padre, porque en la oración «el amor es el que habla» (Sta. Teresa).
Entrando en tu intimidad, queremos adoptar determinaciones y actitudes básicas, decisiones duraderas, opciones fundamentales según nuestra propia vocación cristiana.
CREYENDO, ESPERANDO Y AMANDO, TE ADORAMOS con una actitud sencilla de presencia, silencio y espera, que quiere ser también reparación, como respuesta a tus palabras: «Quedaos aquí y velad conmigo» (Mt. 26,38).
Tú superas la pobreza de nuestros pensamientos, sentimientos y palabras; por eso queremos aprender a adorar admirando el misterio, amándolo tal como es, y callando con un silencio de amigo y con una presencia de donación.
El Espíritu Santo que has infundido en nuestros corazones nos ayuda a decir esos «gemidos inenarrables» (Rom. 8,26) que se traducen en actitud agradecida y sencilla, y en el gesto filial de quien ya se contenta con sola tu presencia, tu amor y tu palabra.
En nuestras noches físicas y morales, si tú estás presente, y nos amas, y nos hablas, ya nos basta, aunque muchas veces no sentiremos la consolación.
Aprendiendo este más allá de la ADORACIÓN, estaremos en tu intimidad o «misterio».
Entonces nuestra oración se convertirá en respeto hacia el «misterio» de cada hermano y de cada acontecimiento para insertarnos en nuestro ambiente familiar y social y construir la historia con este silencio activo y fecundo que nace de la contemplación.
Gracias a ti, nuestra capacidad de silencio y de adoración se convertirá en capacidad de AMAR y de SERVIR.
Nos has dado a tu Madre como nuestra para que nos enseñe a meditar y adorar en el corazón. Ella, recibiendo la Palabra y poniéndola en práctica, se hizo la más perfecta Madre.
Ayúdanos a ser tu Iglesia misionera, que sabe meditar adorando y amando tu Palabra, para transformarla en vida y comunicarla a todos los hermanos. 阿门。.
Oración de san Ambrosio ante el Santísimo
Señor mío Jesucristo, me acerco a tu altar lleno de temor por mis pecados, pero también lleno de confianza porque estoy seguro de tu misericordia.
Tengo conciencia de que mis pecados son muchos y de que no he sabido dominar mi corazón y mi lengua. Por eso, Señor de bondad y de poder, con mis miserias y temores me acerco a Ti. Fuente de misericordia y perdón, vengo a refugiarme en Ti que has dado la vida por salvarme, antes de que llegues como juez a pedirme cuentas.
Señor no me da vergüenza descubrirte a Ti mis llagas. Me dan miedo mis pecados, cuyo número y magnitud solo Tú conoces, pero confío en tu infinita misericordia.
Señor mío Jesucristo, Rey eterno, Dios y hombre verdadero, mírame con amor, pues quisiste hacerte hombre para morir por nosotros. Escúchame, pues espero en Ti. Ten compasión de mis pecados y miserias, Tú que eres fuente inagotable de amor.
Te adoro, Señor, porque viste tu vida en la cruz y te ofreciste en ella como redentor por todos los hombres y especialmente por mí.
Adoro Señor, la sangre preciosa que brotó de tus heridas y ha purificado al mundo de sus pecados. Mira, Señor, a este pobre pecador, creado y redimido por Ti. Me arrepiento de mis pecados y propongo corregir sus consecuencias.
Purifícame de todas mis maldades para que pueda recibir menos indignamente tu sagrada comunión. Que tu cuerpo y tu sangre me ayuden Señor, a obtener de Ti el perdón de mis pecados y la satisfacción de mis culpas; me libren de mis malos pensamientos, renueven en mí los sentimientos santos, me impulsen a cumplir tu voluntad y me protejan en todo peligro de alma y cuerpo.
Cada 28 de agosto la Iglesia celebra a Agustín de Hipona, pensador incansable que no solo iluminó la teología, sino también la política. San Agustín recuerda que el Estado es un instrumento imperfecto para ordenar un mundo herido.
El pensamiento político de san Agustín de Hipona (354-430 d.C.) no se encuentra en un tratado sistemático, sino que surge principalmente de su obra monumental La Ciudad de Dios (De Civitate Dei). Su visión es profundamente teológica: la política es una consecuencia de la naturaleza humana caída y una herramienta para mantener un orden mínimo en un mundo imperfecto.
Estas son las ideas fundamentales que definen su pensamiento:
1. La Teoría de las «Dos Ciudades»
Es el eje central de su filosofía. Agustín divide a la humanidad en dos grupos basados en el objeto de su amor: La Ciudad Terrena (Civitas Terrena), formada por quienes viven según el hombre y se aman a sí mismos hasta el desprecio de Dios. Su motivación es la ambición de dominio y los bienes temporales; La Ciudad de Dios (Civitas Dei), formada por quienes viven según Dios y le aman hasta el desprecio de sí mismos. Su meta es la paz eterna. Estas ciudades no se identifican estrictamente con el Estado y la Iglesia. Son realidades místicas y morales que coexisten mezcladas en la historia hasta el final de los tiempos.
2. El Origen y Función del Estado
Para San Agustín, el Estado no es una institución «natural» en el sentido de perfección (como pensaba Aristóteles), sino una necesidad tras el Pecado Original. Remedio contra el mal: El Estado existe para imponer orden, castigar el crimen y garantizar una «paz terrenal» mínima que permita a los hombres convivir sin destruirse. Poder coercitivo: La autoridad política tiene el derecho de usar la fuerza y la ley para refrenar la maldad humana. Sin justicia, Agustín afirmaba que los reinos no son más que «grandes bandas de ladrones» (magna latrocinia).
3. La Concepción de la Justicia y la Paz
Agustín redefine estos conceptos clásicos bajo una lente cristiana: Justicia: Siguiendo la tradición, es «dar a cada uno lo suyo», pero añade que no puede haber verdadera justicia en una sociedad que no da a Dios el culto que le corresponde. Paz: La define como la «tranquilidad del orden» (tranquillitas ordinis). El objetivo del gobernante debe ser preservar este orden para que los ciudadanos (incluidos los cristianos) puedan realizar sus actividades en seguridad.
4. Relación Iglesia-Estado (Agustinismo Político)
Aunque Agustín defendió la autonomía de las funciones, sentó las bases de lo que más tarde se llamó «agustinismo político». Colaboración: El Estado debe servir a los intereses de la Ciudad de Dios, protegiendo a la Iglesia y, en ocasiones, empleando su poder para combatir la herejía (como hizo con los donatistas). Subordinación moral: El gobernante cristiano debe ser un «ministro de Dios», actuando con humildad y poniendo su poder al servicio de la piedad.
5. La Teoría de la Guerra Justa
San Agustín es uno de los primeros en sistematizar cuándo es lícito para un cristiano participar en un conflicto bélico. Una guerra es justa si: Es declarada por una autoridad legítima. Tiene una causa justa (como responder a una agresión o recuperar bienes robados). Se busca la recta intención (el fin último debe ser siempre la restauración de la paz, no la venganza o la crueldad).
El pensamiento de San Agustín no solo tiene actualidad, sino que ha experimentado un resurgimiento en la ciencia política contemporánea (especialmente a través del llamado «realismo agustiniano»). Su visión ofrece un contrapunto crítico a las ideologías que prometen utopías o soluciones definitivas a través del Estado. Algunos puntos donde su pensamiento sigue siendo más vibrante hoy son:
1. Realismo Político y Crítica a las Utopías: Frente a las visiones modernas que creen en el progreso ilimitado o en que la política puede «salvarnos», Agustín recuerda que el Estado es una herramienta limitada. Vigencia: Ayuda a entender por qué las instituciones suelen fallar. Su «pesimismo antropológico» (la idea de que el ser humano es falible y egoísta por naturaleza) es la base del realismo político moderno, que prefiere sistemas de pesos y contrapesos en lugar de confiar ciegamente en la bondad de los líderes.
2. El Estado como «Mal Menor» y la Paz Social: Para Agustín, el fin del Estado no es hacernos felices o virtuosos (eso corresponde a la esfera personal o espiritual), sino simplemente evitar que nos matemos unos a otros. Vigencia: En sociedades polarizadas o en conflicto, su idea de la «paz de la ciudad» (un orden mínimo y funcional) es muy pragmática. Sugiere que es mejor un orden imperfecto que el caos absoluto, lo que resuena en debates sobre estados fallidos o intervenciones internacionales.
3. La Justicia como Medida de Legitimidad: Su famosa frase: «Sin justicia, ¿qué son los reinos sino grandes bandas de ladrones?» sigue siendo el estándar para juzgar la corrupción política. Vigencia: Agustín nos da una herramienta para deslegitimar gobiernos que, aunque tengan leyes, no buscan el bien común. Hoy se aplica para criticar cleptocracias o regímenes donde el derecho es solo una fachada para el saqueo de recursos.
4. Pluralismo y «Dos Ciudades»: Agustín argumenta que los ciudadanos viven en una tensión constante entre sus valores éticos/espirituales y las demandas del Estado. Vigencia: En un mundo globalizado y multicultural, su idea de que la identidad de una persona no se agota en su nacionalidad o en su obediencia al Estado es fundamental para defender la objeción de conciencia y la libertad de creencias frente al totalitarismo.
5. La Teoría de la Guerra Justa: Es quizás su legado más práctico y consultado por expertos en ética militar y derecho internacional. Vigencia: Los criterios agustinianos (autoridad legítima, causa justa y recta intención) siguen siendo la base de los protocolos modernos sobre cuándo es lícito usar la fuerza y cómo debe limitarse el daño a civiles.
En resumen, Agustín es «actual» porque es un antídoto contra el fanatismo político. Al enseñar que ninguna estructura política será nunca perfecta («la Ciudad de Dios no es de este mundo»), invita a una participación política más humilde, menos dogmática y enfocada en soluciones prácticas para la convivencia.
Algunos filósofos modernos (como Hannah Arendt o Reinhold Niebuhr) reinterpretaron a San Agustín para la política del siglo XX.
El «agustinismo político» moderno nos sugiere que: No debemos sacralizar la política: Ningún partido ni líder es un salvador; son gestores de un orden imperfecto. Vigilancia crítica: Como el poder tiende al «deseo de dominio» (libido dominandi), los ciudadanos deben estar siempre alerta ante los abusos de justicia. Compromiso sin fanatismo: Se puede trabajar por un mundo mejor sin caer en la desesperación cuando las cosas fallan, porque se sabe de antemano que la perfección no es de este mundo.
El Papa León XIV propone cuatro puentes de colaboración y reclama respuestas integrales ante unas adicciones que, según advierte, reflejan «el fracaso de un mundo deshumanizado» y afectan especialmente a los jóvenes.
El Papa León XIV ha advertido este jueves de que las adicciones son «un fenómeno complejo que pone de manifiesto el fracaso de un mundo deshumanizado» y ha pedido respuestas integrales ante el impacto de las drogas en los jóvenes. El Pontífice ha subrayado la necesidad de unir la prevención comunitaria, la atención científica, una justicia «con rostro humano» y el acompañamiento pastoral.
El Papa ha realizado estas reflexiones durante la audiencia concedida en el Palacio Apostólico Vaticano a los participantes en el encuentro sobre las situaciones de dependencia en América Latina, promovido por la Pontificia Comisión para América Latina. En su intervención, León XIV ha agradecido la colaboración del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM), la Organización de los Estados Americanos (OEA) y la 宗座生命学院.
También ha saludado a los responsables de centros de acompañamiento, prevención, recuperación e integración para jóvenes basados en la fe, procedentes de América, Asia, África y Europa. Su presencia, ha señalado, recuerda que «el sufrimiento y la esperanza no tienen fronteras».
Cuatro puentes de colaboración
El Pontífice ha destacado la existencia de «cuatro puentes» que representan distintos caminos de colaboración ante el problema de las drogas.
El primero une a la Iglesia con los organismos internacionales. León XIV ha subrayado que nadie puede afrontar este problema en solitario y ha mencionado especialmente la colaboración entre la OEA y el CELAM, que coordinan programas de formación para organizaciones comunitarias basadas en la fe y redes de acompañamiento. Esta cooperación ha permitido también la presentación del Manual de la Pastoral Latinoamericana de Acompañamiento y Prevención de las Adicciones.
El segundo puente es el que une la ciencia y la fe. La Iglesia, ha explicado el Papa, no pretende competir ni ocupar el lugar de las neurociencias, la psiquiatría o la salud pública, «sino iluminar esta realidad desde el Evangelio y desde una comprensión integral de la persona humana.
El tercero se encuentra dentro de la propia Iglesia, entre las comunidades que peregrinan en los distintos continentes. Los participantes llegados desde América, Asia, África y Europa han podido compartir durante estos días sus «dolores, esperanzas y entusiasmos pastorales».
Finalmente, León XIV ha señalado un cuarto puente de carácter ecuménico. La Iglesia católica y las demás comunidades eclesiales encuentran, en el amor concreto hacia quienes sufren, «un lenguaje común» para acompañar e integrar a los jóvenes en sus necesidades y sueños.
«No hay mejor prevención contra las drogas que una buena familia»
El Papa se ha detenido especialmente en el papel de la familia, a la que el Concilio Vaticano II definió como «iglesia doméstica». La familia es, ha afirmado, el lugar «donde se cultiva la vida, donde se la cuida y proyecta».
«No hay mejor prevención contra las drogas que una buena familia», ha asegurado León XIV, al tiempo que ha recordado el sufrimiento de muchas familias afectadas por el consumo de drogas, la violencia, el reclutamiento criminal de los hijos, la pobreza o la falta de oportunidades.
En este contexto, ha retomado las palabras de san Juan Pablo II, que pidió hacer de la Iglesia «la casa y la escuela de la comunión» (Carta ap. Novo millennio ineunte, 43), y del Papa Francisco, que invitaba a tocar la miseria humana, «la carne sufriente de los demás» (Exhort. ap. 福音的喜乐, 270). Para León XIV, ahí se encuentra el núcleo de la misión de quienes trabajan en este ámbito: «Que la Iglesia sea una familia, incluyendo especialmente a las personas que sufren».
Finalmente, el Pontífice ha expresado un deseo: «que la Iglesia sea la familia de todas las personas que se quedaron al margen del camino. Como el samaritano, que se hizo prójimo del hombre caído, no pasemos de largo; construyamos una Iglesia que se detiene, se acerca, se conmueve, unge las heridas, alimenta y se convierte en hogar».
Alejandro Canales, misionero comboniano de Cantabria, lleva 49 años en el Chad. Desde la diócesis de Sarh, en el sur del país, comparte cómo la Iglesia construye comunidades desde cero, con una catequesis exigente y una pastoral familiar que no hace concesiones al relativismo.
Hay sacerdotes que uno imagina detrás de un escritorio y sacerdotes que que vemos bajo los árboles, en campo abierto, compartiendo su vida con una comunidad tribal. El padre Alejandro es de los segundos. Comboniano, natural de Cantabria, llegó al Chad en 1978 con la ilusión de llevar el evangelio. Han pasado 49 años. Hoy es el decano de su congregación en el país, y sigue en Sarh, la tercera ciudad del Chad, con una parroquia de 25 comunidades de fieles, 180 bautismos en la última Pascua, y 50 jóvenes serviciales y con ganas de vivir la fe con todas sus exigencias.
¿Cómo fue su llegada a Chad?
—Los combonianos que llegamos en 1978 éramos casi una docena, repartidos en tres comunidades, trabajando en una primera evangelización con un catecumenado incipiente que había que reforzar. Nos inspiramos en la experiencia de los Padres Blancos en Burundi, Uganda y Burkina Faso. El resultado fue un catecumenado largo de tres años y medio poniendo el eje en la familia.
¿Por qué ponen el eje en la familia?
—Porque aquí cuesta mucho inculturar la perspectiva de la fe cristiana en el aspecto matrimonial. La mujer, en el mundo rural, no tiene consideración social: es en gran medida un objeto de intercambio entre familias. Hay que poner en valor lo que el evangelio trae: que la mujer es madre, educadora y esposa al mismo nivel que el marido en el proyecto de Dios. Eso hay que anunciarlo y predicarlo constantemente.
La mayoría del país es musulmana, ¿cuál era el mensaje del Islam hacia la población?
—Su propaganda es clara: “haceos musulmanes porque tendréis mujeres y posibilidades económicas abundantes”. Así de directo. Y eso tiene peso en una sociedad donde la poligamia está culturalmente consolidada. Actualmente los musulmanes rondan el 55% de la población.
Hoy, a punto de cumplir cien años de presencia cristiana —el Chad celebrará ese centenario en 2029—, los católicos rondan el 20% de la población y las iglesias protestantes suman otro 24%. Pero ese crecimiento se produce fundamentalmente a través de bautismos de adultos. En la última Pascua, la diócesis de Sarh registró 3.500.
¿Eran adultos casi todos?
—Adultos y jóvenes, sí. El bautismo de niños tiene una normativa tan exigente que son muy pocos. Los dos padres tienen que estar bautizados, tienen que participar activamente en la vida comunitaria —no solo la práctica religiosa, sino las tareas de la comunidad—, y tiene que verse que la educación cristiana de los hijos está garantizada.
¿Y cómo se sostiene pastoralmente a quienes no pueden bautizarse aún?
—Hay una categoría informal, personas que llamamos amigos o simpatizantes. Participan en la vida parroquial, en las reuniones, en las celebraciones. Son miembros de la comunidad con un bautismo de deseo. Eso tiene una importancia enorme, porque mantiene el vínculo semanal con la comunidad en lugar de dejarlos a la intemperie.
¿Qué otras formas de vida comunitaria sostienen esa pastoral?
—Una de las tradiciones heredadas de un jesuita que trabajó en la zona son los retiros de Cuaresma: tres días en campo abierto donde las comunidades salen de sus casas para rezar, confesar y hablar de sus casos pastorales.
Cuando dice «fuera», ¿se refiere literalmente al aire libre?
—Sí, en el campo, bajo los árboles. Para quienes tienen trabajo se hace en tres domingos seguidos. En mi parroquia hay grupos de 150-200 personas que participan de esos retiros a fondo. Vienen a presentar sus casos, a pedir confesión, a hablar de lo que están viviendo. Es ahí donde se producen muchas de las confesiones del año. Y también vienen personas que no pueden recibir el sacramento pero que quieren una bendición, hablar de su situación. Que evolucionen, que no se queden solos.
¿Qué siente cuando vuelve a España y ve el contraste?
—Cuando celebro en mi pueblo de vacaciones veo el cambio que ha habido en la sociedad española. Poca gente participa de la vida sacramental, gente mayor, y sin apenas jóvenes. Qué diferencia. En Sarh tengo 50 jóvenes de 14 a 16 años que ayudan en la liturgia y me piden que les predique retiros. Cuando una chica de 17 años te dice que quiere ser religiosa, te das cuenta que la pastoral está calando. Cuando un chico que termina la selectividad se plantea la vida misionera, le digo: cuando quieras vienes y empezamos un acompañamiento espiritual para discernir. Trabajar así es muy satisfactorio.
En su último viaje a África, el Papa Francisco habló con claridad de los problemas de amancebamiento en el clero africano. ¿Cómo se afronta eso en el Chad?
—Este problema aquí quizá es menor que en otros lugares, pero evidentemente también existe. Los obispos son claros: si uno tiene hijos, se secularizará para poder atenderlos adecuadamente, a ellos y a su esposa. Si después quiere seguir colaborando con la Iglesia, con su situación familiar regularizada y teniendo un trabajo con el que sustentarse, puede hacerlo.
¿Cómo se previenen estas situaciones?
—Con vida comunitaria fuerte: es preferible cerrar una parroquia a tener un sacerdote aislado. Se procura que vivan en equipos, que oren juntos, que puedan hablar y compartir. Y si hay un problema, de alcohol o de lo que sea, hay que salir al paso. La vida espiritual, la vida de comunidad y la vida pastoral son los tres ejes que tratamos de cuidar. En algunas diócesis, al cabo de diez años de sacerdocio, se les manda a estudiar uno o dos años para recuperar la vida espiritual. El acompañamiento que ellos tienen que dar, también necesitan recibirlo.
¿Qué es lo que el evangelio hace, en definitiva, en una sociedad como la del Chad?
—Un pueblo sin comunidad cristiana tiene su vida, su forma. Si entra el evangelio, el evangelio va trabajando. El Señor tiene sus metodologías para transformar a la gente. Les da trascendencia a las relaciones humanas, a la vida de familia. Les da perspectiva y esperanza. Y eso es muy grande.
La liturgia de hoy nos presenta un desafío que está presente en la vida de todo cristiano: la tentación de eliminar la cruz y el sufrimiento. ¿Cómo se puede reconciliar el sufrimiento con la vida cristiana? Jesús no deja lugar a dudas. Dice a sus discípulos: “Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, tome su cruz y me siga”.
Jesús comienza a revelar a sus discípulos que debe ir a Jerusalén, sufrir mucho, ser condenado a muerte y resucitar al tercer día. Pedro, sin embargo, no logra ver más allá del sufrimiento y de la muerte. No se da cuenta de que la explicación de Jesús no termina en la cruz, sino en la resurrección. Para él, el sufrimiento no puede estar asociado con Cristo ni, por consiguiente, con sus seguidores. Lo que no comprende es que, al intentar eliminar la cruz, también está eliminando la resurrección.
El Evangelio de hoy es una continuación del pasaje del domingo pasado. No hace mucho, Jesús había alabado a Pedro, llamándolo la roca sobre la cual edificaría su Iglesia y confiándole las llaves del Reino. Sin embargo, hoy el mismo Pedro recibe una dura reprensión: “¡Ponte detrás de mí, Satanás! Eres para mí piedra de tropiezo”. De roca a piedra de tropiezo.
Podría parecer que deberíamos retirar todos los elogios que dirigimos a Pedro la semana pasada. ¿Tal vez lo celebramos demasiado pronto? Si hubiéramos esperado unos pocos versículos más, habríamos visto este sorprendente cambio. Pero la vida cristiana no es tan simple. La experiencia de Pedro revela una realidad presente en todo discípulo. Podemos reconocer la grandeza de Cristo y, sin embargo, tener dificultades para aceptar que la fidelidad a Él implica sacrificio. Podemos profesar que Jesús es el Hijo de Dios y, aun así, convertirnos en obstáculos para su misión cuando rechazamos el camino por el cual Él ha elegido salvar al mundo.
La primera lectura nos ofrece un ejemplo de esta verdad. El profeta Jeremías permaneció fiel a la palabra de Dios, pero su fidelidad le acarreó burlas y rechazo. Se convirtió en objeto de risa. Como él mismo lamenta: “La palabra del Señor me ha servido de oprobio y desprecio a diario”.
Muchos cristianos hoy conocen algo de la experiencia de Jeremías. Dar testimonio del Evangelio a veces nos expone a la incomprensión, a la burla e incluso a la hostilidad. Vivir una vida espiritual y moralmente coherente en Cristo puede ser fuente de sufrimiento. Esta aparente pérdida es, en realidad, la verdadera vida. Se nos anima a no ser piedras de tropiezo, sino a permanecer firmes como una roca frente a las dificultades. Se nos invita a pensar como Dios y no como los hombres ante estas circunstancias.
“Las acciones litúrgicas no son acciones privadas, sino celebraciones de la Iglesia, que es “sacramento de unidad”. Además, hay que distinguir entre los elementos divinos e inmutables y los elementos humanos. En esta línea, el Papa León XIV ha vuelto a rechazar los abusos en materia litúrgica.
弗朗西斯科·奥塔门迪·26 de 8 月 de 2026·阅读时间: 4分钟
El Santo Padre León XIV ha subrayado, en la última catequesis sobre la Constitución 神圣的协约, dos aspectos: la necesidad de una participación más consciente y activa de los fieles en la liturgia, razón importante de la reforma litúrgica llevada a cabo por el Concilio Vaticano II.
Y el rechazo de “los abusos que se han verificado en algunos sectores de la Iglesia en la etapa postconciliar, y que lamentablemente a veces todavía hoy se verifican, absolutizando o comprendiendo mal algunos de los principios que estaban en la base de la misma reforma”.
A lo largo de los resúmenes y saludos dirigidos específicamente a los peregrinos y fieles en las diversas lenguas, contestados por numerosos aplausos en la Basílica de San Pedro, el Papa ha ido subrayando aspectos de su mensaje, y ha recordado algunas festividades y acontecimientos.
Ejemplo de Santa Mónica y San Agustín, mañana y pasado
Por ejemplo, que la liturgia conmemora mañana y pasado a dos grandes santos, santa Mónica y san Agustín, “unidos en la tierra por lazos familiares y en el cielo por el mismo destino de gloria. Que su ejemplo suscite en cada uno una búsqueda sincera y apasionada de la Verdad evangélica, para dar testimonio de ella con alegría en la vida cotidiana”, ha señalado.
Jasna Góra, Polonia: vida humana, cuidado del matrimonio y de la familia
León XIV se ha unido “espiritualmente a quienes se encuentran en Częstochowa, donde hoy, 70 años después, se renuevan los ‘Votos de Jasna Góra de la Nación Polaca’, redactados por el cardenal Stefan Wyszyński durante su cautiverio. Que el programa de renovación moral de la sociedad que contienen, a través de la protección de la vida humana, el cuidado del matrimonio y de la familia y la educación de los niños y los jóvenes, siga inspirando el compromiso con la justicia y la fraternidad”.
Santa Teresa de Jesús Jornet e Ibars patrona de la ancianidad, y directores de OMP
A los peregrinos de lengua española les ha recordado que “hoy celebramos la memoria de santa Teresa de Jesús Jornet e Ibars, religiosa española, patrona de la ancianidad. Por su intercesión, pidamos al Señor que bendiga a todos los ancianos, así como a las personas que los cuidan y acompañan”-
El Papa ha saludado de modo especial a los directores diocesanos de las Obras Misionales Pontificias, y a los participantes en encuentros de verano de seminaristas.
Al saludar a peregrinos de diversos países, ha mencionado de modo especial a los de Malta, Senegal y Canadá, con un saludo especial, de nuevo, a quienes prestan servicio en las oficinas nacionales de las Obras Misionales Pontificias.
Tercera carta del entonces cardenal de Milán, luego papa san Pablo VI, a sus diocesanos
Volviendo al tema central de la catequesis sobre Liturgia, el Santo Padre se ha detenido en explicar las razones por las cuales los Padres conciliares quisieron promover una reforma de la liturgia.
En este sentido, ha citado y comentado la tercera carta desde el Concilio que el cardenal Giovanni Battista Montini, entonces arzobispo de Milán, envió el 28 de octubre de 1962 a los fieles de su propia diócesis.
La liturgia —escribía— “es expresión sincera tanto de lo divino como de lo humano. Es lenguaje. Es vehículo de enseñanza divina, por un lado, es voz de coloquio con Dios. Está claro que ella no puede renunciar a su función didáctica, y no puede no ofrecer a la fe y a la piedad la posibilidad de expresarse con espontánea inteligibilidad”, ha recordado León XIV.
Motivado por estas convicciones, “el futuro papa san Pablo VI afirmaba que los fieles “no pueden ni deben permanecer mudos y pasivos. Su presencia material no puede conciliarse con su ausencia espiritual”.
“Los cristianos no asistan a este misterio de fe como extraños y mudos espectadores”
El Pontífice ha manifestado que es evidente la consonancia de estas declaraciones con aquellas que aparecerán en el n. 48 de la Constitución conciliar:
“La Iglesia, con solícito cuidado, procura que los cristianos no asistan a este misterio de fe como extraños y mudos espectadores, sino que comprendiéndolo bien a través de los ritos y oraciones, participen conscientes, piadosa y activamente en la acción sagrada (…)”.
Se percibe en estas palabras una renovada conciencia del valor de la liturgia, ha señalado el Sucesor de Pedro. “A través de las acciones rituales de la Iglesia, mientras se realiza el memorial de la obra de la salvación, se da la posibilidad de vivir la verdadera relación con Dios, entrando en contacto con el evento salvífico. Puesto que los gestos y las palabras de la sagrada liturgia son decisivos para realizar esta experiencia, la participación de los fieles no puede ser pasiva”.
Una parte inmutable, y otras partes sujetas a cambios
A continuación, el Papa ha señalado que al ser una realidad viva, la liturgia “siempre ha estado sujeta a lo largo de los siglos a desarrollos y cambios”, y que el Concilio Vaticano II, “con el máximo respeto por el patrimonio de la tradición, y precisamente con el fin de hacerlo más accesible, haya considerado necesaria una revisión de los libros litúrgicos”.
Y que tal como recoge el n.21 de la Constitución Sacrosanctum Concilium, “la Liturgia consta de una parte que es inmutable por ser la institución divina, y de otras partes sujetas a cambio, que en el decurso del tiempo pueden o incluso deben variar, si en ellas se han introducido elementos que no responden bien a la naturaleza íntima de la misma Liturgia o han llegado a ser menos apropiados”.
Liturgia que resplandezca por su “noble sencillez”
El Santo Padre ha citado también a Pio XI, Pio XII y san Juan XXIII, y ha instado a “la responsabilidad primordial de los pastores, de los obispos, pero también de cada sacerdote de manera individual” en “custodiar y promover una liturgia que, en el respeto de las normas litúrgicas, resplandezca por su noble sencillez (cfr. n. 34) y manifieste así a la Iglesia una, santa, católica y apostólica».
Una liturgia de este tipo será también “un vehículo fundamental de evangelización, el instrumento de gracia a través del cual, como enseña el Concilio, podremos aprender a ofrecernos a nosotros mismos y, por la mediación de Cristo, seremos perfeccionados en la unidad con Dios y entre nosotros (cfr. n. 48)”, ha concluido el Pontífice.
El lunes 24 de agosto, festividad de san Bartolomé Apóstol, la diócesis de Pekín tuvo la alegría de recibir a un nuevo grupo de diáconos.
埃斯特班·阿拉纳兹·26 de 8 月 de 2026·阅读时间: 2分钟
La Catedral del Norte de Pekín acogió este lunes la ordenación diaconal de Felipe Wang, junto a otros dos seminaristas de la Diócesis de Pekín. La ceremonia estuvo presidida por el obispo titular de la diócesis, Mons. Joseph Lishan, junto al obispo coadjutor, Mons. Mathew Zhen, en una celebración que llenó el templo de religiosas, seminaristas y numerosos fieles llegados de toda la diócesis para acompañar a los nuevos diáconos en un paso decisivo hacia el sacerdocio.
Felipe Wang, además de su vocación sacerdotal, es músico y organista. Visiblemente emocionado por la ordenación, intervino en nombre de sus compañeros con un discurso pronunciado en mandarín. Al final de su intervención sorprendió a los presentes introduciendo unas palabras en español, un gesto sencillo que fue muy celebrado y que arrancó sonrisas y aplausos entre la asamblea.
Fiesta también para los sacerdotes
La jornada tuvo un motivo de celebración añadido: el Padre Martin Pan y el Padre Joseph Chen celebraron junto a otros tres compañeros su séptimo aniversario de ordenación sacerdotal. La coincidencia de ambas efemérides —la nueva ordenación diaconal y el aniversario sacerdotal— multiplicó el ambiente de fiesta y fraternidad entre el clero de la Diócesis de Pekín, que participó en pleno en la celebración y llenó de vida la liturgia.
Wang y los sacerdotes jubilares se formaron en el Colegio Eclesiástico Internacional Bidasoa (Pamplona), un dato que muestra cómo la tierra de san Francisco Javier sigue dando frutos en China.
Tras la ceremonia religiosa, toda la comunidad se reunió en una comida fraterna que puso el broche final a una jornada intensa, marcada por la alegría, la oración y la gratitud compartida entre sacerdotes, religiosas, seminaristas y fieles.
Un año después del tiroteo en la Iglesia y Escuela Católica de la Anunciación de Minneapolis, la familia Stommes afronta el regreso a las aulas sostenida por la fe, la esperanza y el apoyo de toda una comunidad.
OSV / Omnes·26 de 8 月 de 2026·阅读时间: 4分钟
Dave Hrbacek, OSV News / Omnes
Molly Stommes estaba trabajando desde casa la mañana del 27 de agosto de 2025, cuando escuchó «ruidos muy fuertes» que provenían del otro lado de la calle, donde se encuentran la Iglesia y Escuela Católica de la Anunciación.
Dos de sus cuatro hijos estaban dentro de la iglesia en el sur de Minneapolis para la misa, al igual que su esposo, Matt Stommes, mientras que sus dos hijos menores, ambos en kínder, estaban en la escuela de al lado. Los cuatro niños estaban emocionados por el comienzo del año escolar, que dio inicio con la misa inaugural celebrada por el párroco de la Anunciación, el padre Dennis Zehren.
Molly, enfermera especializada, estaba en una reunión virtual desde la casa de su familia. «Unos minutos después del tiroteo, un vecino gritó desde mi puerta que había un problema afuera», recordó Molly, de 39 años. «En ese momento supe lo que mi instinto me decía: que algo andaba mal».
Reacción dentro de la iglesia y auxilio médico
Matt, también de 39 años, estaba sentado en la misa, apartado de los alumnos y profesores, en una sección reservada para padres. Cuando comenzaron los disparos, obedeció las órdenes a gritos de tirarse al suelo. Luego, se arrastró hasta una puerta metálica cercana de la iglesia para intentar impedir la entrada del atacante. Otros hicieron lo mismo en diferentes puertas.
Tras cesar el tiroteo, Matt comenzó a ayudar a los directivos de la escuela a poner a salvo a los niños. Durante ese proceso, se enteró de que sus cuatro hijos estaban ilesos: Charlize, de 13 años y que cursará octavo grado; Finnegan, de 9 años y que cursará tercer grado; y las gemelas Etta y Esme, de 5 años y que cursarán primer grado.
Afuera, cerca de Diamond Lake Road, Molly puso en práctica sus habilidades de enfermería. Cruzó la calle a toda prisa para averiguar qué sucedía. Lo que vio la impulsó a actuar de inmediato. «Crucé la calle y vi a niños heridos haciendo fila», dijo. «Así que empecé a evaluarlos».
Con el paso de los minutos, Molly y otros, incluido Matt, comenzaron a esperar las ambulancias, según contó. Molly y Matt acompañaron a un estudiante gravemente herido hasta que los paramédicos lo subieron a la ambulancia. Más tarde, Molly llevó a la madre de otro niño herido al Centro Médico del Condado de Hennepin en Minneapolis.
Tragedia compartida entre familias amigas
Molly y Matt hablaron con otras familias de la Anunciación, y algunas incluso fueron a su casa. Era un punto de encuentro natural, pero a la vez surrealista para la pareja.
Ese día también se produjo un encuentro con Mollie y Jesse Merkel, quienes perdieron a su hijo, Fletcher, en la tragedia. Otro estudiante, Harper Moyski, también falleció en el tiroteo. Otras dos docenas de personas, además de tres ancianos asistentes a la misa, resultaron heridas.
Las familias Merkel y Stommes se habían hecho amigas; Fletcher, un año mayor que Finnegan, le enseñó a pescar y pasaba tiempo con él en las vacaciones familiares conjuntas en Grand View Lodge, en el lago Gull, cerca de Brainerd.
Con el paso de los días, los Stommes visitaron a los Merkel y les brindaron consuelo. Esa amistad y ese vínculo perduran a medida que se acerca el año escolar 2026-2027.
Los recuerdos del 27 de agosto de 2025 son vívidos y dolorosos para Molly y Matt Stommes, especialmente a medida que se acerca la fecha del tiroteo, un año después.
«Agosto es un mes muy difícil», dijo Molly durante una entrevista el 17 de agosto con The Catholic Spirit, periódico de la Arquidiócesis de St. Paul y Minneapolis. «Nuestros hijos han demostrado una gran resiliencia, pero esto será bastante difícil para algunos. Creo que el simple hecho de volver a la escuela y la expectativa que genera puede ser emocionante para algunos, pero también difícil para otros».
Solidaridad vecinal y el consuelo de Louie
Así como Molly y Matt describen con detalle lo sucedido el día de la tragedia, también pueden enumerar fácilmente todas las maneras en que las personas a su alrededor les han ofrecido un apoyo significativo y práctico.
Mucha gente les trajo comida. «No cocinamos durante más de dos meses», dijo Matt. Molly añadió: «En un momento en que no duermes y no tienes apetito, fue de gran ayuda».
Otra bendición llegó en forma de un cachorro que la familia Stommes recibió en febrero. Le dieron la bienvenida a Louie a su hogar después de que un conocido de la familia hiciera los arreglos necesarios con un criador de perros. «Obviamente, criar un cachorro no es lo más fácil, pero ha sido una gran alegría y de gran ayuda, sobre todo para Finnegan», dijo Molly.
Después de todo el trauma por el que pasaron sus hijos, fue fácil aceptar la idea de tener un perro que les brindara consuelo. «Inmediatamente después del tiroteo, nuestros hijos, sobre todo los tres más pequeños, insistían en ir a la escuela y a la iglesia para estar con los perros de terapia», dijo Molly. «Eso ocurría a diario. Querían estar rodeados de perros constantemente».
Fe y un nuevo camino hacia la paz
Otra constante en el hogar de los Stommes es el firme nivel de esperanza alimentado por su fe y resiliencia. «El versículo bíblico que nuestra escuela eligió el año pasado fue seleccionado antes de esta tragedia», dijo Molly. «Creo que para muchos de nosotros, de alguna manera nos ayudó a sobrellevarlo: Jeremías 29:11», agregó.
Las últimas palabras de ese verso estaban bordadas en las camisetas que llevaban los alumnos, los padres y el personal del colegio: «un futuro lleno de esperanza». «En los días en que me siento más triste y desanimada, tengo mucha esperanza en nuestro futuro y sé que Dios tiene un plan para todos nosotros», declaró Molly a The Catholic Spirit.
«Para mí, es útil reflexionar sobre cómo Jesús nos dice que estamos destinados a su reino», dijo Matt. «Este mundo es un regalo, pero no es el fin. Y me ha dado mucha esperanza y ánimo ver a todos a nuestro alrededor, tanto en esta comunidad como en otros lugares, actuando y dedicando su tiempo a servir a los demás».
Tras haber visto cómo el tema del año pasado cobraba vida, ahora están listos para adoptar el versículo bíblico de este año escolar, que es de Lucas 1:79 y termina con la frase: «guía nuestros pies por el camino de la paz». «Me encanta el tema bíblico que hemos elegido para el próximo año», dijo Molly. «Eso nos recuerda que estamos llamados a la oración y a la acción».
Eduardo Vitoria fue un jesuita y químico, considerado el fundador de la catálisis en España, disciplina clave para la química industrial.
伊格纳西奥·德尔·维拉尔和阿方索·V·卡拉斯科萨·2026年8月25日·阅读时间: 2分钟
Eduardo Vitoria Miralles (25 de agosto de 1864 – 22 de septiembre de 1958) fue un jesuita y químico español, considerado el fundador de la catálisis en España, disciplina clave para la química industrial.
Huérfano de padre a los cuatro años, cursó el bachillerato en el Colegio de San José de Valencia, dirigido por los jesuitas, donde descubrió su vocación científica, pues de 1881 a 1885 estudió Ciencias Exactas, pero los dejó para ingresar en el Monasterio de Veruela (Zaragoza) como novicio de la Compañía de Jesús, donde completó su formación en Humanidades y Filosofía. Sin embargo, no abandonó su vocación científica. De la mano de Antonio Vicent y Luis Montesinos se convirtió en el primer licenciado en Química-Física en España (1896), con la máxima calificación. Después fue ordenado sacerdote y prosiguió con su formación científica en la Universidad Católica de Lovaina, donde se doctoró bajo la dirección de Louis Henry, con una tesis de química orgánica centrada en la catálisis, concretamente la síntesis del 1,1,1-tricloro-2-propanol.
Tras ampliar estudios en Alemania, contaba con una sólida base para fundar en Roquetas el Laboratorio Químico del Ebro (1905), que en 1916 se trasladaría a Barcelona y se convertiría en el Instituto Químico de Sarrià (IQS). Como director del IQS elaboró un plan de estudios orientado a la química aplicada y llevó una intensa labor docente e investigadora, acompañada de la publicación de diversos manuales pioneros. También impulsó la revista Afinidad, referente de la química española.
Fue miembro de la Real Academia Española de Física y Química, de la Real Academia de Ciencias y Artes de Barcelona y de instituciones científicas de Francia, Alemania, Portugal, México y Argentina, entre otras.
Tras la expulsión de los jesuitas en 1932, el IQS continuó bajo distintas denominaciones, y Vitoria siguió vinculado como profesor y director de la revista Afinidad. Durante la Guerra Civil se refugió en Italia, pero regresó a Barcelona en 1939, donde colaboró en la reconstrucción y ampliación del Instituto.
Falleció en 1958, dejando un gran legado en la docencia, investigación y divulgación de la química en España. De ahí que cuente con numerosos reconocimientos, como la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio y el título de hijo predilecto de Alcoy.
作者伊格纳西奥·德尔·维拉尔和阿方索·V·卡拉斯科萨
Universidad Pública de Navarra y SCS-España / Científico del CSIC.
Todas las madres conocen esa sensación de levantarse de la cama para ir a atender a un bebé que llora. Del mismo modo, todas conocen ese agotamiento, que algunas noches se nota más que otras. Después de un día largo, cuando por fin parece que puedes descansar, tu hijo te necesita. Te levantas y vas con él, por supuesto, pero el cansancio no lo quita nadie…
Sin embargo, ninguna de estas madres del mundo está sola. Hay una comunidad de monjas en Los Ángeles que rezan todas las noches por estas mujeres despiertas y agotadas. Son las monjas de la Orden de Canónigas Norbertinas del Priorato de San José en Belén, establecidas en California y muy pendientes de las madres del mundo entero.
Cada noche, cuando las campanas dan las doce, esta comunidad de religiosas se acerca al Sagrario y ofrece oraciones por las mujeres que están en pie, cambiando un pañal, alimentando o consolando a un bebé.
Hora de la maternidad
Esta congregación de clausura dedica su día a día a labores de lo más variadas, como la elaboración de queso, la cría de perros y la venta de ovejas y vacas. Pero, sin duda, una de sus misiones más conmovedoras ocurre en la madrugada, durante el espacio que ellas mismas han bautizado como la «Hora de la Maternidad» (“Mothering Hour”).
Para estas hermanas, este momento de oración forma parte de las siete horas del Oficio Divino que celebran a lo largo de cada jornada. Despertarse a medianoche es una forma de expresar su constante disposición para el encuentro con Dios. No obstante, las religiosas también son conscientes de que las madrugadas pueden ser sinónimo de oscuridad, soledad y miedos para muchas personas. Por ello, sacrifican su descanso para atender las necesidades espirituales de quienes más lo necesitan, abrazando con amor maternal a esas mujeres que velan por sus pequeños.
Madres y monjas
Aunque esta comunidad ha mantenido viva esta tradición durante años, el mundo empezó a conocer su labor en diciembre de 2023. La iniciativa se hizo viral después de que Leanne Bowen, una artista católica de acuarelas, compartiera en Instagram su experiencia tras haber rezado junto a las monjas durante un retiro en el priorato.
Desde aquella publicación, la noticia ha corrido como la pólvora, brindando un profundo consuelo a miles de mujeres. Saber que hay un grupo de religiosas intercediendo por ellas ha transformado esas horas largas y silenciosas en un refugio de paz.
Ahora, mientras caminan de un lado a otro por los pasillos de sus casas, amamantando, meciendo y cuidando a sus hijos en plena noche, estas madres agotadas saben que ya no están solas: están acompañadas y sostenidas por la oración.
Jesús nos llama a una respuesta personal, a conocerlo de cerca, a dejarnos transformar por la amistad con Él en un encuentro siempre nuevo, manifestó el Papa León XIV en el Ángelus de este domingo.
弗朗西斯科·奥塔门迪·2026年8月24日·阅读时间: 4分钟
Tras la visita pastoral a la República de San Marino, al Meeting por la Amistad de los Pueblos de Rímini (Italia), en el que alentó a “amar siempre a la Iglesia”, y a la localidad de Rimini, donde presidió la concelebración de la Eucaristía, el Papa León XIV dirigió este domingo 23 de agosto la oración mariana del 安吉勒斯 en la Plaza de San Pedro, en el que animó a los peregrinos y fieles a dar una respuesta personal al llamamiento que nos hace Jesús.
El Evangelio del domingo (Mt 16,13-20) plantea una pregunta que nos interpela a cada uno en el camino de nuestra fe: ¿quién es realmente Jesús para mí?, comenzó su reflexión el Pontífice. Del relato evangélico se desprende lo decisiva que es esta pregunta para la experiencia del discipulado, señaló el Papa.
Oración por la RD del Congo, República Centroafricana y las víctimas del terremoto en Italia hace 10 años
Tras el rezo del Ángelus, el Santo Padre rezó por las numerosas víctimas provocadas por la difusión de la epidemia de ébola en la República Democrática del Congo. Y animó a la comunidad internacional a dar una respuesta con un plan preventivo, que involucre a las comunidades locales, para salvar muchas vidas humanas.
El Pontífice manifestó también su cercanía a la población de la República Centroafricana, que lamenta las víctimas causadas por el colapso de una mina en Zamboyé. “Que el Señor acoja a cuantos han perdido la vida y sostenga el compromiso por la garantía de seguridad y legalidad de los yacimientos mineros”, dijo el Papa.
Entre sus intenciones, el Papa recordó asimismo a los fallecidos, familias y todas las comunidades afectadas por el terremoto que sacudió el Centro de Italia, entre Lacio, Umbría y Las Marcas hace diez años. El Papa recordó el décimo aniversario de este devastador seísmo, que provocó centenares de víctimas.
Antes de desear a todos un feliz domingo, León XIV dio la bienvenida al Coro Primacial de la Catedral de Gniezno, en Polonia; así como a los seminaristas y a los superiores del Pontificio Colegio Norteamericano; y a los jóvenes de Bormio y de la Valfurva.
Jesús nos llama a una respuesta personal
En la reflexión previa al Ángelus, tal como se ha señalado, el Papa meditó sobre el Evangelio de este Domingo XXI del tiempo ordinario, donde se narra la escena de la confesión de fe de Pedro.
A veces, en lo que respecta a la fe cristiana, nos conformamos con ‘lo que se dice’, con los tópicos, con lo que nos han transmitido, quizá incluso con buenas intenciones.
“Pero Jesús nos llama a una respuesta personal, a conocerlo de cerca, a dejarnos transformar por la amistad con Él, en un encuentro siempre nuevo que tal vez podría exigirnos recorrer caminos inéditos y tomar decisiones diferentes a las que habíamos imaginado”, prosiguió el Papa León.
Esto vale tanto para nuestro camino personal como para el camino de la Iglesia y para las decisiones pastorales, en las que a veces pensamos que basta con seguir como siempre hemos hecho. ”En cambio, es importante preguntarnos con frecuencia: ¿Quién es el Señor para mí? ¿Lo conozco realmente? ¿Qué me pide hoy su Evangelio? ¿Qué pasos y qué decisiones debería tomar?”, se preguntó el Sucesor de Pedro.
Peregrinos y fieles en la Plaza de San Pedro durante la oración del Ángelus del Papa León XIV el 23 de agosto de 2026 (Foto CNS/Vatican Media).
“Siempre necesitamos redescubrir el rostro de Cristo y su Evangelio”
En relación a esta pregunta de Jesús -’Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?’ (公吨 16,15), el Papa dijo: “Éste es un paso fundamental para los discípulos de todos los tiempos y para cada uno de nosotros”.
“La fe, en efecto, no se nos da de una vez por todas; al contrario, siempre necesitamos redescubrir el rostro de Cristo y su Evangelio, profundizar en su mensaje y renovar las decisiones de nuestra vida, para que sean coherentes con lo que profesamos, venciendo la tentación de creer que ya lo sabemos todo y de convertir la fe en una mera costumbre”.
Para nosotros, ¿Jesús es sólo un gran personaje de la historia o el Cristo de Dios?
La pregunta que nos hacemos cada día —quién es Jesús para mí y cuál es el significado de su presencia en mi vida— “surge especialmente en la oración y cuando meditamos sobre el Evangelio; pero también cuando nos enfrentamos a las heridas y las necesidades de nuestros hermanos, o en las relaciones y situaciones que más interpelan nuestra conciencia”.
En definitiva, subrayó el Santo Padre, “en el ámbito de nuestra vida podemos comprobar si, para nosotros, el Señor Jesús es sólo un gran personaje de la historia que dijo e hizo cosas importantes, o bien el Cristo de Dios, Aquel que fue enviado para hacernos partícipes del amor del Padre y transformar nuestra vida y el mundo en el que vivimos”.
Invoquemos a la Virgen María, concluyó León XIV, “que en su corazón buscaba la voluntad de Dios a través de su Hijo, para que nos guíe siempre en el camino de la fe”.
Fueron muchos los tertulianos y periodistas que echaron en falta una alusión a los abusos en los discursos del Papa en el Palacio Real o ante las Cortes durante su visita a España en junio. Sin embargo, León XIV demostró ser un hombre de gran valentía y un estricto orden mental: cada tema requiere su espacio, y este debía ser tratado cara a cara con sus hermanos en el Episcopado y, de manera contraprogramada, con las propias víctimas.
El propio Yago de la Cierva —responsable final de la organización de este viaje apostólico— recordaba recientemente en una 面试 con Gonzalo Giráldez en su canal de YouTube “Nivel 256” que la Iglesia ha reconocido en numerosas ocasiones haber gestionado muy mal este problema en el pasado, un aprendizaje que a menudo llegó a través de las denuncias de la prensa. Lo reconoció Benedicto XVI, lo hizo el Papa Francisco y, ahora, León XIV lo ha vuelto a plasmar con firmeza ante el plenario de la Conferencia Episcopal Española.
El reto de la Iglesia
Allí, el Pontífice instó a los obispos a asumir una “responsabilidad peculiar” para sanar heridas, lanzando un mensaje rotundo y sin paliativos:
“Nuestro viaje está hecho de encuentros; en ellos no faltarán los que viven momentos de oscuridad y nos reclaman que nos hagamos samaritanos. Uno de los dolores más profundos es el de aquellos que han sido heridos precisamente por quienes debían cuidarlos, incluso por miembros del clero. Ante esta plaga, la comunidad eclesial está llamada a responder con la escucha, la verdad, la justicia, la reparación y un compromiso cada vez más decidido en la prevención y la cultura del cuidado. Cada persona herida debe encontrar una escucha sincera, protección y caminos reales de sanación”.
Es innegable que la Iglesia ha dado un giro de 180 grados para convertirse en una institución segura para los menores. Es posible que este cambio se haya acelerado por la presión externa y no con la velocidad que a todos nos hubiera gustado. Pero, tal y como apuntaba de la Cierva, el verdadero reto actual es de una dimensión mucho mayor:
El resto del tablero
“Lo que los católicos pensamos es que no tiene sentido ser durísimos con la Iglesia — responsable de aproximadamente el 3 % de los abusos a menores en España— y no ser radicalmente estrictos en la protección del 97 % restante, que tiene lugar en familias, colegios, equipos deportivos, fisioterapeutas u hospitales. Me parece muy bien la presión sobre la Iglesia, porque sin ella no habría cambiado; pero echo de menos que las autoridades del país no se decidan a erradicar esta plaga allí donde suceden la inmensa mayoría de los casos”.
Esta profunda reflexión invita a un examen de conciencia colectivo. Nadie niega la gravedad de la lacra a la que se refirió Su Santidad, pero la sociedad no puede permitirse el lujo de la simplificación si de verdad quiere atajar el problema. La Iglesia debe responder por su 3 %, porque su vocación ineludible es ser un lugar absolutamente seguro, un “principio visible de comunión” fiel a su fe y en sintonía con su comunidad. Pero el resto del tablero sigue ahí, oculto tras el ruido político, esperando que alguien se atreva a poner, de una vez por todas, cada cosa en su sitio.