Las declaraciones del ginecólogo, en el sentido de que el feto siente el dolor como los adultos a partir del segundo trimestre, y aún más en el tercero, se han producido en ‘La Tarde’ de Cope, al comentar recientes declaraciones públicas en sentido contrario.
“Todas las sociedades científicas y los principales colegios ginecológicos tienen demostrado que a partir del segundo trimestre y más en el tercero, el feto tiene ya desarrollada la suficiente complejidad neuronal cerebral como para sentir el dolor muy similar a nosotros, a los adultos”, aclara el doctor Orozco.
Momento en el que el feto comienza a sentir dolor
El doctor Orozco asegura que la evidencia médica demuestra que las estructuras cerebrales para procesar este estímulo se desarrollan mucho antes de lo que se suele afirmar: a partir del segundo trimestre y más en el tercero (pueden consultar 这里 la diferencia entre embrión y feto).
Sufrimiento fetal al realizar un aborto
Incluso en etapas más tempranas, el ginecólogo señala que “desde las primeras etapas del embarazo, por supuesto, el feto responde a golpes, responde cuando se realiza una prueba invasiva… se mueve, le molesta, se defiende. Sin lugar a duda hay sensaciones, hay dolor y por supuesto cuando se realiza un aborto hay sufrimiento fetal. La ciencia sí lo demuestra”.
A su juicio, “las afirmaciones en relación a que el feto no sufre ningún tipo de dolor ni sufrimiento cuando se realiza un aborto son totalmente erróneas. No hay ninguna evidencia que así lo justifique”.
Carlo V. Bellieni, criterio coincidente
Una posición similar a la del doctor Orozco ha sido defendida por el pediatra y neonatólogo italiano Carlo V. Bellieni, de la Universidad de Siena, uno de los investigadores que más ha estudiado el dolor fetal. En un artículo publicado en 2019 en Seminars in Fetal & Neonatal Medicine, Bellieni sostiene que el dolor es un fenómeno neuroadaptativo que aparece hacia la mitad del embarazo, aproximadamente entre las 20 y 22 semanas de gestación, y que se hace progresivamente más evidente durante el resto del embarazo.
Bellieni ha insistido en esta tesis en una publicación de mayo de 2026 en el Journal of Medical Ethics. Según el especialista italiano, existen evidencias considerables de que, entre las 20 y 22 semanas después de la concepción, las respuestas del feto ante estímulos potencialmente dolorosos son similares a las de los adultos desde el punto de vista electrofisiológico, químico y conductual.
“La palabra del paciente —una especie de ‘prueba inconfundible’— sería deseable, pero no es indispensable cuando existen indicios sólidos”, escribe Bellieni. Por ello, considera que la analgesia debería utilizarse cuando el dolor fetal sea altamente probable.
Otros estudios
También es significativo un trabajo publicado en 2025 por Bellieni junto con Kanwaljeet J. S. Anand, profesor de Pediatría en la Facultad de Medicina de Stanford y uno de los investigadores internacionales más conocidos en el estudio del dolor fetal.
Los autores realizaron una revisión sistemática de 17 estudios clínicos que habían observado directamente respuestas fetales ante estímulos nocivos. Su conclusión es que las respuestas relacionadas con el dolor aparecen “from mid-gestation onward”, es decir, desde la mitad de la gestación, aunque reclaman más investigación para confirmar estos resultados y orientar la práctica clínica.
Secuelas post aborto
Por otra parte, el Dr. Orozco ha hecho notar las secuelas psicológicas a largo plazo que sufren muchas mujeres tras un aborto, “un fenómeno real que la medicina constata a diario”, señala cope.es. El doctor afirma que la ausencia oficial del término “síndrome postaborto” de las clasificaciones internacionales de psiquiatría, no anula la vivencia de las pacientes. “Que no esté recogido no significa que no exista”.





