William Dailey: «existen brotes verdes en la vida de fe en Estados Unidos”
Fr. William Dailey, sacerdote de la Congregación de la Santa Cruz (CSC), y profesor en la Facultad de Derecho en la Universidad de Notre Dame, observa “brotes verdes en la vida de fe” en Estados Unidos, y ve motivos para “ser optimistas”.
弗朗西斯科·奥塔门迪·2025年1月12日第4期·阅读时间: 6分钟
Un macroinforme, elaborado por la consultora estadounidense Pew Research y publicado a comienzos de ese año, apreció una estabilización en el declive del cristianismo en Estados Unidos. Casi en paralelo, la newsletter ‘The Morning’, de The New York Times, abordaba la religión y la espiritualidad, y concluía: “Estados Unidos quiere un Dios”. Y luego llegó la sorpresa de la elección del Papa León XIV, el primer Papa procedente de los Estados Unidos.
En este contexto, entrevistamos a Fr. William Dailey, sacerdote de la Congregación de la Santa Cruz (CSC), y profesor en la Facultad de Derecho en la Universidad de Notre Dame, que acaba de organizar una cumbre sobre libertad religiosa en Dublín.
A su juicio, existen “brotes verdes en la vida de fe” en su país. Y aunque “es demasiado pronto para juzgar si habrá un ‘efecto Leo’ significativo en la práctica del catolicismo en Estados Unidos, los primeros indicios son ciertamente esperanzadores” 各州。.
¿Cómo valora el estudio de Pew Research que apunta a una estabilización del declive del cristianismo durante años en Estados Unidos?
—El estudio de Pew Research coincide con mi propia experiencia, anecdótica, en varios aspectos. Me encuentro en una situación poco habitual en la Universidad de Notre Dame, donde más del 80 % del alumnado es católico y, en nuestras residencias universitarias y en muchos edificios académicos, se celebran Misas diarias muy concurridas, por lo que el descenso es menos evidente en mi vida cotidiana.
Pero, sin duda, hay menos gente asistiendo a Misa en 2025, en porcentaje de la población estudiantil, que cuando me gradué en 1990. Sin embargo, al menos entre los que asisten a Misa hoy, el nivel de catequesis es más alto que el de mi generación, y el entusiasmo y la devoción que muestran son, “a menudo” sorprendentes.
Así que se pueden ver tendencias en ambas direcciones, como indica el estudio: tenemos conversiones y reafiliaciones de formas impresionantes y conmovedoras, pero también vemos muchas desvinculaciones. Hablamos mucho de esto en mi comunidad religiosa, la Congregación de la Santa Cruz, que fundó Notre Dame y sigue prestando servicio allí, y más ampliamente en toda la universidad: cómo podemos atraer a la gente de nuevo a la práctica de la fe.
¿Se han recuperado, al menos, los niveles de antes de la pandemia? ¿Y la evangelización en los ambientes universitarios?
— Sin duda estamos viendo un resurgimiento en Notre Dame tras los mínimos alcanzados durante la pandemia en cuanto a la asistencia a Misa, y un gran fervor en nuestros programas de confirmación de adultos y la Iniciación Cristiana de Adultos, especialmente entre nuestra población estudiantil internacional. Esto no contrarresta necesariamente la tendencia general de desafiliación, que refleja la investigación de Pew Research mencionada anteriormente, pero las cosas no son unidireccionales.
¿Considera que puede estar sucediendo un cierto repunte de la vida espiritual o de la práctica religiosa como informa el 《纽约时报》?
—Una vez más, mi trabajo diario con los estudiantes y compañeros del cuerpo docente, así como las numerosas conversaciones aleatorias o fortuitas que uno puede tener en aeropuertos o en bodas, concuerdan plenamente con lo que informa el 《纽约时报》: que, incluso en medio del declive de la afiliación a las religiones organizadas, las personas mantienen una sensación de creencia en Dios, de que no estamos solos en el universo, de que hay una dimensión trascendente en la vida a la que quieren prestar atención.
¿Alguna anécdota para ilustrar esta afirmación?
—A menudo pienso en un hombre que conocí hace años, cuando trabajaba como capellán en un hospital. Lo visité a altas horas de la noche porque las enfermeras lo notaban agitado. Me saludó con bastante cortesía, pero me dijo que, aunque le gustaba conversar, no era religioso. Así que charlamos sobre cómo le iban las cosas y, después de unos veinte minutos, pensé que debía dejarlo dormir, así que me despedí. “¿No vas a rezar?”, me preguntó. Le respondí: “Me dijiste que no eras creyente”, a lo que él me contestó “¡Que no sea creyente no significa que no rece!”. Así que rezamos juntos y me pidió que volviera a visitarlo, a la mañana siguiente, para hablar sobre la fe y sobre la gran mejoría que había sentido después de nuestra visita.
La correlación no implica causalidad; tal vez solo fuera el efecto de la medicina. Pero fue una experiencia muy intensa que me permitió comprender la complejidad de la lucha de las personas con la fe y la vida.
Además del panorama de Estados Unidos, usted conoce la realidad irlandesa, ¿qué recuerda?
—En efecto, pasé los años 2016-2020 en Dublín, Irlanda, como director fundador del Notre Dame-Newman Centre for Faith & Reason y en la iglesia de Our Lady Seat of Wisdom, construida por san John Henry Newman.
Allí organizamos conferencias, conciertos, diversas formas de catequesis para jóvenes adultos, etc., en un esfuerzo por presentar la fe con sofisticación, esperanza y alegría en un período de declive para la Iglesia en Irlanda.
Encontramos rápidamente entusiasmo por una nueva Misa para los jóvenes, pero el trabajo lleva tiempo y es como en el Evangelio de Marcos: “Así es el reino de Dios: es como si un hombre esparciera semilla en la tierra y durmiera y se levantara noche y día, y la semilla brotara y creciera, sin saber cómo”. ¡Tenemos que dejar la profunda labor de la conversión al Espíritu Santo y hacer todo lo posible por cooperar!
¿Se aprecia algún impacto de la elección del Papa León XIV en la fe de los católicos estadounidenses? ¿Cómo ve que se ha recibido la elección del primer Papa estadounidense?
—Sin duda, es demasiado pronto para juzgar si habrá un “efecto Leo” significativo en la práctica del catolicismo en Estados Unidos, pero los primeros indicios son ciertamente esperanzadores. Los estadounidenses se sorprendieron y fascinaron al ver que uno de los suyos había sido elegido; esto hace que el papado parezca bastante cercano, algo que debe de ser bastante normal para los italianos históricamente, pero que es novedoso en Estados Unidos. “¡Ha estado en nuestras tiendas de perritos calientes! ¡Ha animado a los Chicago White Sox! ¡Ha ido a Villanova!”.
Más allá de estos detalles humanos, el Papa León XIV también ha mostrado calidez y profundidad en sus sermones, una gentileza y un enfoque en Cristo que espero que, junto con la novedad de su elección, atraigan a los católicos estadounidenses que quizá se hayan sentido un poco perdidos para volver a escuchar el Evangelio.
Usted ha hablado de la polarización que vivimos socialmente. ¿Alguna idea en este sentido?
—El Papa León XIV ha centrado sus predicaciones en Cristo, no en la Iglesia como tal, y desde luego tampoco en sí mismo. En el mundo católico practicante tendemos a culparnos unos a otros —por nuestras disputas sobre la liturgia, nuestros diferentes enfoques políticos o ciertas cuestiones teológicas controvertidas— del descenso en el número de fieles o en la asistencia a Misa. Siempre he pensado que exagerar en ello aceleraría, en lugar de frenar, cualquier declive.
La gente no quiere participar en discusiones. Ya hay suficiente discordia fuera de la Iglesia. Quieren encontrarse con el Señor, experimentar el amor, la misericordia y la inspiración, conocerse a sí mismos como criaturas y conocer mejor a su Creador. El Papa León XIV da todas las señales de comprender esto y de empujarnos a dejar de obsesionarnos con nuestras disputas internas, que sin duda tienen su lugar, por supuesto, para renovar nuestro enfoque en Cristo.
Acabamos de celebrar la Pascua, Pentecostés y la solemnidad de la Santísima Trinidad, y muchos de nuestros textos bíblicos nos recuerdan la oración de Jesús para que seamos uno como Él y el Padre son uno. Estoy convencido de que esa unidad atraerá a otros a la vida divina.
Estados Unidos ha vivido, estos meses, un movimiento de revitalización eucarística, ¿cómo se ha vivido?
—Los obispos estadounidenses han pedido a los sacerdotes que, en sus predicaciones y actividades parroquiales, así como en sus esfuerzos más amplios de catequesis y culto, renueven su sentido de la Presencia Real y de la importancia del culto reverente, de la adoración eucarística y de la idea de que la Eucaristía es la fuente y la cumbre de nuestra vida como Iglesia. Esto lo vemos en Notre Dame, donde hay un mayor entusiasmo por la adoración, las procesiones eucarísticas y similares que cuando llegué aquí hace décadas, cuando era adolescente.
¿Podemos ver el futuro del catolicismo estadounidense con esperanza?
—Sin duda hay brotes verdes en la vida de la fe. Es posible que las cosas empeoren antes de mejorar en términos numéricos, pero eso no significa que no veamos atisbos de un camino a seguir, ni que no tengamos motivos para ser optimistas. Los primeros cristianos se enfrentaron a dificultades mucho mayores y a una disonancia cultural mucho mayor que la que afronta hoy la Iglesia a la hora de compartir nuestra experiencia de Cristo con nuestros vecinos.
¡Las comunicaciones y los viajes modernos hacen que la evangelización sea mucho menos desalentadora de lo que era para san Pablo y sus compañeros! Por lo tanto, no debemos sucumbir a la tentación humana siempre presente de pensar en lo mucho mejor que eran las cosas antes y centrarnos solo en nuestras propias luchas: la cruz nos llega a todos, de manera paradójica, no la invitamos, es una lucha, pero cuando tomamos la cruz cada día con Cristo, descubrimos que, efectivamente, estamos en el camino de la vida.
San Juan Damasceno, Doctor de la Iglesia, el ‘Santo Tomás de Oriente’
La liturgia celebra el 4 de diciembre a san Juan Damasceno (675–749), conocido tradicionalmente como “el Santo Tomás de Oriente”. Fue monje, sacerdote, y figura brillante de la teología.
弗朗西斯科·奥塔门迪·2025年1月12日第4期·阅读时间: < 1分钟
La vida y obra de san Juan Damasceno, Doctor de la Iglesia, muestran a un monje teólogo y defensor incansable de la fe en un tiempo de intensas controversias.
Nacido en Damasco (Siria), en el seno de una familia cristiana acomodada, Juan recibió una formación clásica y teológica excepcional. Esto le permitió dominar la filosofía, las ciencias y las lenguas. Tras servir algunos años en la administración civil del califato omeya, abrazó la vida monástica en el monasterio de San Sabas, cerca de Jerusalén. Fue ordenado sacerdote, y nombrado predicador titular en la Basílica del Santo Sepulcro de Jerusalén.
Se recuerda a San Juan de Damasco por su defensa de las imágenes sagradas durante la crisis iconoclasta del siglo VIII. Frente a los emperadores de Constantinopla, argumentó que, puesto que el Hijo de Dios se hizo carne, es legítimo representar artísticamente a Cristo y a los santos. Sus escritos sostuvieron la tradición de la Iglesia.
Síntesis de Escritura, liturgia y teología
Su obra ‘Exposición de la fe ortodoxa’ suele compararse con la Suma Teológica de Santo Tomás de Aquino. En su tratado, compendia la enseñanza patrística precedente y ofrece una síntesis armónica de Escritura, liturgia y reflexión teológica. El Directorio franciscano subraya su espíritu contemplativo y su amor por la Virgen María. A Ella dedicó algunos de los textos marianos más bellos.
教皇 León XIII le proclamó Doctor de la Iglesia en 1890. A San Juan Damasceno se le considera puente entre Oriente y Occidente, testigo de la belleza de la fe y maestro de sabiduría para la Iglesia.
¿Tenemos un “despertar” espiritual entre los jóvenes españoles o es una estrategia de marketing? Fenómenos como ‘Lux’, de Rosalía, la película ‘Los Domingos’ y otros, espolean la reflexión. Juan Manuel de Prada, Alejandro Rodríguez de la Peña, Julio Llorente y Almudena Calvo Domper lo han analizado.
弗朗西斯科·奥塔门迪·2025年1月12日第4期·阅读时间: 5分钟
Esto no es la tesis de un juntaletras sobre el posible renacimiento espiritual que se advierte. Tampoco publicidad de un podcast. Se trata de una breve selección, por tanto subjetiva, de algunas ideas de los cuatro invitados en el programa ‘Contrapoder’ del canal ViOne. El episodio dura 1 hora y 43 minutos.
El presentador, Carlos Padilla, introdujo el tema. ¿Qué está pasando? Esto está pasando: hay artistas que hablan de Dios, películas que tocan la vocación, influencers que se acercan a la fe, y jóvenes ’vacíos’ que vuelven a hacerse preguntas. No es poca cosa, aunque ha salido ya a la palestra la palabra espejismo….
Los analistas del panel han sido unánimes: hablar de “moda católica”, concepto que se pone sobre la mesa, puede resultar engañoso. He aquí algunas de sus reflexiones sobre el fenómeno.
1. Evitar la trampa de llamar “moda” a lo cristiano
El escritor y articulista Juan Manuel de Prada precisa: “La fe católica siempre ha sido contraria a las modas”. Por eso, si se habla de un repunte de interés por lo religioso, no debería hacerse en clave superficial: “Si hay una moda de lo católico, es una falsificación, una banalización, una conversión en merchandising sentimental o pop”.
Para De Prada, insistir en la palabra “moda” sirve para desactivar cualquier posible despertar real, diluyéndose en lo efímero. “Quienes quieren que esto no prospere lo convierten en una tendencia para matarlo antes de nacer”, advierte.
“Soy absoluta fan de Rosalía”, dice Almudena C. Domper, periodista especializada en comunicación corporativa. “Ante la pregunta de si es una moda, yo creo que si es una moda, acabará pronto como todas las modas. Pero a la vez estoy de acuerdo que no puede ser una moda cualquiera».
2. Existe una inquietud espiritual, sed de trascendencia, en parte de la juventud
Aunque Juan Manuel de Prada rechaza la atribución de “moda” al fenómeno, reconoce que “en sectores despiertos de la juventud sí puede existir un anhelo confuso de recuperar una tradición religiosa”. Son minorías, subraya, porque “la inmensa mayoría está sojuzgada por las consignas sistémicas”. Pero esta inquietud es real. A su juicio, “hay una mayor necesidad de Dios y de una vida espiritual, yo creo que esto no admite ningún género de dudas”.
Alejandro Rodríguez de la Peña, catedrático de historia medieval en el CEU, comparte este análisis, desde su perspectiva. “Hay un vacío, una juventud desahuciada y ese vacío hay que llenarlo. Entonces, se puede llenar de muchas formas”.
3. Hay precedentes: este fenómeno ocurrió antes en países diversos
El profesor Rodríguez de la Peña recuerda que “en 1820-30 y 1920-30 ya hubo renacimientos católicos en Europa: en Francia, como reacción al laicismo revolucionario, y en Inglaterra con el Catholic Renaissance”. Cada época, explica, vive estos movimientos de un modo distinto: entonces eran círculos literarios; hoy, presencia mediática, redes sociales o artistas mainstream “que indican que hay mercado para lo espiritual”.
Pero el historiador subraya un punto decisivo: todos esos renacimientos pasados terminaron desapareciendo. “Si uno mira qué quedó del Renacimiento católico inglés… nada”.
4. Identificar los riesgos: ¿identitarismo? ¿Fragilidad?
Rodríguez de la Peña advierte que cierta parte de este resurgir puede estar vinculada a fenómenos identitarios influenciados por el “Christian nationalism” estadounidense, donde lo religioso se convierte en una seña cultural, no necesariamente en una búsqueda de verdad.
Almudena C. Domper añade: “Puede que se haya vuelto cool pensar en la faceta humana de la espiritualidad”. Pero una moda espiritual tiene la misma fragilidad que cualquier moda cultural: “¿Cuánto te implica, en el fondo, beberte un matcha?”.
Desde luego no parece frágil lo descrito en este artículo: “La película (‘Los Domingos’) se acerca a la vivencia de la fe, al trato con Dios “como un marido, como un novio”, o sea, real. Y lo hace desde fuera, pero con una delicadeza, dignidad, respeto -y quizás, algo de asombro-, que la dota de completa verosimilitud”.
5. El cambio es real: lo religioso vuelve a la plaza pública
Julio Llorente, periodista y escritor, interpreta como un buen síntoma el hecho de que hoy la religión vuelva a la conversación pública: “En décadas anteriores la religión estaba confinada en los templos. Hoy se habla de ella con naturalidad”.
“Yo sí me detendré en el disco Rosalía y en ‘Los Domingos’, porque creo que son un buen síntoma. Hablábamos de la eficacia mercadotécnica. Efectivamente, que sea hoy considerada como estrategia mercadotécnica la religión católica, es un buen síntoma. Tampoco le daría más importancia de la que tiene al disco de Rosalía ni a la película de ‘Los Domingos’, que por cierto me gustó. Disfruté mucho”.
Fenómenos como Rosalía o ‘Los Domingos’ funcionan más como indicadores culturales que como causas. “No sé si hay conversiones masivas. Intuyo que no. Pero sí creo que hay una tierra fértil”, afirma Llorente.
“Rosalía llevaba hablando de Dios desde siempre”, cuenta Almudena C. Domper. “Pero ha hecho un disco claramente centrado en la idea de Dios o lo espiritual. Dice públicamente que lleva un año y medio estudiando a las santas de la iglesia, cita a pensadoras, etc. Ella lleva hablando del tema desde el 2017”.
6. Distinguir entre conversión auténtica y experiencias epidérmicas
Los ponentes coinciden en que muchas aproximaciones actuales al cristianismo son emocionales o estéticas. Julio Llorente observa “turistas de lo religioso”: personas que acuden a adoraciones o eventos buscando paz interior sin comprender que “el fin de la vida cristiana no es el sosiego, sino la verdad, que puede incomodar”.
En una línea similar, Juan Manuel de Prada insiste: “La fe católica es una persuasión de la razón. No puede reducirse a sentimientos”. Y advierte contra copiar modelos evangélicos de alta emotividad: “Son imitaciones baratas”.
7. Volver al fundamento: la fe se transmite de corazón a corazón
Aquí los ponentes están absolutamente alineados. Julio Llorente reflexiona: “¿debemos depositar nuestras esperanzas evangelizadoras en los grandes medios o que las conversiones sean de corazón a corazón?”.
Juan Manuel Prada dice: “Jesucristo podría haber inventado el teléfono, la televisión o las redes sociales, pero no lo hizo. Dejó claro que la fe se transmite de corazón a corazón”.
Para el columnista, ninguna estrategia digital sustituye el encuentro personal. La Iglesia, dice, siempre ha crecido así.Por otra parte, comenta que cualquier renacimiento espiritual requiere testigos fuertes, incluso heroicos: “La argamasa de la conversión religiosa es el testimonio. Mártir significa testigo”.
8. Reconstruir el tejido comunitario: sin comunidad, la fe se apaga
Rodríguez de la Peña es especialmente claro: “La fe cristiana se vive en comunidad. El francotirador estará unos años y se irá”.
Así lo expresó: “Está claro que la fe cristiana se vive en comunidad. Entonces, el francotirador, el paracaidista, el turista, estará unos años y se irá. ¿Por qué? Porque o vives la fe católica, que no hay otra manera de vivirla, en una comunidad, la que sea, parroquia, movimiento… lo que cada uno elija, o la fe se muere”.
A su juicio, en España falta tejido eclesial para acoger a jóvenes que se acercan por primera vez a la fe.
9. Comprender que lo digital ayuda…, pero no basta
Aunque todos coinciden en que la fe no puede reducirse a lo digital, Almudena C. Domper recuerda un dato significativo: “La venta de Biblias en Reino Unido ha subido un 61% en cinco años”. Y añade: “Hay comunidades digitales reales. No son la panacea, pero están acercando a mucha gente”.
Los ponentes reconocen que estas herramientas pueden ser un primer paso, siempre que conduzcan a lo verdaderamente esencial: la vida sacramental y el acompañamiento humano.
El domingo pasado, la liturgia nos invitaba a velar. Hoy nos llama a la conversión. El Adviento es un tiempo de preparación y la Iglesia nos da cuatro figuras que nos acompañan: Isaías, Juan el Bautista, María y José. Hoy encontramos a los dos primeros.
Isaías, con sus visiones poéticas y bellas, nos consuela. Juan el Bautista, por el contrario, es franco, austero e intransigente. La figura del Precursor se nos presenta con su modo austero de vestir y alimentarse: vestido con piel de camello y alimentado de saltamontes y miel silvestre. El profeta Isaías había hablado de Él como la voz de uno que clama en el desierto. Su mensaje era claro: “Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos.” Su misión fue preparar y allanar el camino del Señor, llamando al pueblo de Israel a arrepentirse de sus pecados. Al llevar a cabo esta misión, los fariseos y saduceos se le acercaron, y él se mostró inflexible con ellos. Cuestionó sus motivos para arrepentirse y les exhortó a dar “el fruto que pide la conversión.” Les hablaba a ellos, pero también nos habla a nosotros. Nos pide que estemos atentos a la arrogancia y la hipocresía que nos hacen pensar que nos hemos ganado la salvación, el derecho a encontrarnos con Cristo, el derecho a disfrutar de la Navidad. La auténtica conversión es más que un hábito cultural o una observancia superficial; debe dar fruto.
¿Cuáles son entonces los frutos de la conversión? La justicia y la paz. El salmo habla de que en los días del Mesías florecerá la justicia. San Pablo también lo menciona, “tener entre vosotros los mismos sentimientos, según Cristo Jesús”.
En la bella visión del profeta Isaías, vemos la coexistencia pacífica entre depredadores y presas, leones y corderos, leopardos y cabritos, vacas y osos, niños y serpientes, inocencia y astucia. Ese es el futuro que traería consigo la venida de Cristo. Este es el fruto de la conversión, donde la realidad creada puede vivir en armonía. Donde todas las razas, tribus y religiones pueden vivir en paz. El Papa León XIV nos ha recordado constantemente que recemos por la paz y la unidad. Intentemos ser colaboradores de la paz durante este tiempo de Adviento.
Así como nos preparamos para encontrar a Cristo en las actividades cotidianas, también lo encontramos en quienes nos rodean. Por eso, el arrepentimiento y la conversión se convierten, por así decirlo, en un primer paso necesario y continuo hacia la salvación, en el encuentro con Cristo.
La humildad será necesaria para dar frutos de conversión, para vencer la tentación de creernos suficientes. Juan dice: “Dios es capaz de sacar hijos de Abraham de estas piedras”. Cristo, que puede levantar hijos de las piedras, no quiso convertir esas piedras en pan. Más bien, se humilló y se hizo hombre. Cristo —Dios verdadero de Dios verdadero— para confirmar la validez de las palabras de Juan el Bautista, nació en una cueva, en un pesebre. Como bromeaba Chesterton: “Dios se hizo hombre de las cavernas.” Se hizo, por así decirlo, hombre de piedra, y nos pide que seamos humildes como Él. El Hijo eterno se hizo niño en la gruta, el Príncipe de la Paz. En su nacimiento los ángeles cantaron: “Paz en la tierra.”
El Papa pide diálogo en Oriente Medio, Ucrania, Venezuela, e irá a África
Al final de su primer viaje al exterior como Papa, centrado en el diálogo, el Papa León XIV dijo que los ejemplos de amistad y respeto que había visto, podrían ser un ejemplo útil para la gente de América del Norte y Europa también. El Santo Padre espera ir a África, incluida Argelia, donde sirvió San Agustín.
CNS / Omnes·3 de 12 月 de 2025·阅读时间: 5分钟
– Cindy Wooden, vuelo papal, CNS
Las historias de cristianos y musulmanes que se ayudaron mutuamente en el Líbano cuando sus aldeas fueron destruidas, ofrecen la lección de que “tal vez deberíamos ser un poco menos temerosos y buscar formas de promover un diálogo auténtico y respeto”, dijo el Papa a los periodistas el 2 de diciembre durante su vuelo de regreso a Roma desde el Líbano.
A menudo, el miedo a los musulmanes en Occidente es “generado por personas que se oponen a la inmigración y que intentan excluir a quienes puedan ser de otro país, otra religión, otra raza”, dijo. “En ese sentido, diría que todos debemos trabajar juntos”.
El Papa León partió de Roma hacia Turquía el 27 de noviembre y se dirigió al Líbano el 30 de noviembre. Ayer, de camino a casa desde Beirut, pasó más de 25 minutos en el avión respondiendo a preguntas de los periodistas, que pueden ver íntegramente 这里.
El Papa León XIV escucha la pregunta de una periodista a bordo de su vuelo de regreso a Roma desde el Líbano, el 2 de diciembre de 2025. (Foto CNS/Lola Gomez)(CNS photo/Lola Gomez).
En busca de una paz sostenible en Oriente Medio
Después de sus repetidos llamamientos durante todo el viaje para poner fin a la violencia en Oriente Medio, violencia que incluye ataques contra Israel por parte de militantes de Hezbolá y ataques contra el Líbano por parte de Israel contra los militantes, se le preguntó al Papa León, nacido en Estados Unidos, si “utilizaría sus conexiones” con el presidente estadounidense Donald Trump y el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu para promover la paz en la región.
“Creo que la paz sostenible es alcanzable”, dijo el Papa. “De hecho, ya he iniciado, a pequeña escala, algunas conversaciones con algunos líderes de los lugares que usted mencionó”, le dijo al periodista.
Sin embargo, los esfuerzos diplomáticos del Vaticano se realizan principalmente “entre bastidores”, dijo. Lo importante es que quienes participan en conflictos armados silencien sus armas y se sienten a la misma mesa para negociar la paz.
Ucrania: revisiones al plan inicial
Sobre la cuestión de Ucrania y el plan de paz propuesto por el presidente estadounidense Donald Trump, que fue elaborado sin el aporte de los miembros europeos de la OTAN, el Papa León dijo que estaba feliz de ver que ya se estaban haciendo revisiones al plan para incluir las preocupaciones de Europa.
Venezuela: “calmar la situación”, diálogo
Cuando se le preguntó sobre las tensiones actuales entre Trump y el presidente venezolano Nicolás Maduro, el Papa León dijo que el Vaticano está en contacto con “los obispos y el nuncio” para tratar de encontrar formas “de calmar la situación”, especialmente porque los que más sufren son los simples ciudadanos de Venezuela.
Sin embargo, el Papa León también señaló que “las voces que llegan de Estados Unidos van cambiando”, alternando entre ultimátums a Maduro y ocasionales suavizaciones de la retórica.
“No sé más”, dijo el Papa, pero siempre es mejor buscar el camino del diálogo.
El Papa León XIV fue recibido en el palacio presidencial de Ankara, Turquía, por el presidente turco Recep Tayyip Erdogan, el 27 de noviembre de 2025, en su primer viaje papal al extranjero. (Foto CNS/Lola Gomez).
Promover la comprensión y el respeto
En respuesta a otra pregunta sobre el diálogo y la amistad, el Papa León dijo que su lema episcopal, “In Illo Uno Unum”, literalmente “En el Uno, somos uno”, es una referencia obvia a la unidad que se encuentra con la fe en Cristo.
Pero también es “una invitación a todos nosotros y a los demás a decir: ‘Cuanto más podamos promover la auténtica unidad y la comprensión, el respeto y las relaciones humanas -es decir, la amistad y el diálogo en el mundo- mayor será la posibilidad de que dejemos de lado las armas de guerra’”, dijo el Papa.
Cuando la gente aprenda a “dejar de lado la desconfianza, el odio, la animosidad que tantas veces se ha creado”, dijo, “encontraremos maneras de unirnos y podremos promover una paz y una justicia auténticas”.
El cónclave: “Señor, Tú estás al mando. Todo está en manos de Dios”
En cuanto al cónclave que lo eligió el 8 de mayo, el Papa dijo que mantiene “muy estrictamente” el secreto del proceso electoral.
El día antes de que comenzara el cónclave, dijo, un periodista lo detuvo en la calle y le preguntó qué pensaba sobre la gente que decía que él era candidato.
“Dije simplemente: ‘Todo está en manos de Dios’, y lo creo profundamente»” afirmó el Papa.
El Papa León XIII dijo que quienes quieran comprenderlo deberían leer el libro “La Práctica de la Presencia de Dios”, de un autor conocido simplemente como el Hermano Lorenzo. Este libro ha influido en su espiritualidad durante años, afirmó. La premisa es: “uno simplemente entrega su vida al Señor y permite que Él guíe”.
“En medio de grandes desafíos, viviendo en Perú durante años de terrorismo, siendo llamado a servir en lugares donde nunca pensé que sería llamado a servir, confío en Dios”, dijo.
“Cuando vi cómo iban las cosas en el cónclave”, dijo, «”respiré hondo. Dije: ‘Aquí vamos, Señor. Tú estás al mando y guía el camino’”.
El Papa León XIV recibe una raqueta de tenis y pelotas nuevas de manos de la familia del presidente libanés Joseph Aoun y su esposa, Nehmat, en el palacio presidencial de Beirut el 30 de noviembre de 2025. (Foto CNS/Lola Gomez).
La gente «quiere ver a Jesucristo”y a “un mensajero de paz”
En cuanto a las multitudes que se reúnen en Roma y participan en el viaje, el Papa León dijo que sabe que vienen a verlo, “pero me digo a mí mismo: ‘Están aquí porque quieren ver a Jesucristo y quieren ver a un mensajero de paz’”.
El entusiasmo, especialmente de los jóvenes, “es impresionante”, dijo, “y sólo espero no cansarme nunca de apreciarlo”.
Su próximo viaje, África, incluida Argelia
Respecto a futuros viajes papales, dijo que aún no hay nada “seguro”, pero espera que su próximo viaje sea a África, incluida Argelia, donde San Agustín sirvió como obispo y donde todavía “es muy respetado como hijo de la nación”.
“Sólo para confirmar”, dijo: “África. África. África”.
Había rumores de que viajaría a Perú, donde había servido como misionero y obispo durante 20 años, y a Argentina y Uruguay, países a los que el Papa Francisco les había prometido una visita. “Pero el plan aún no está finalizado”, dijo.
Las redes sociales, con sus ventajas y sus peligros, son un nuevo espacio en el que todos los cristianos pueden compartir su fe. Esta era digital presenta, también para los sacerdotes, una gran oportunidad para evangelizar.
El vibrante mundo digital se nos presenta como una nueva “plaza pública”, llena de oportunidades para la misión evangelizadora de toda la Iglesia, y con desafíos que todos estamos llamados a comprender. Para quienes hemos sido llamados al sacerdocio, estas plataformas abren caminos inéditos y responsabilidades particulares para llevar la Buena Nueva, construir comunidad y ofrecer acompañamiento espiritual.
Emprender este “ministerio digital” nos pide a todos una navegación prudente y llena de fe. A nosotros, los sacerdotes, nos exige un discernimiento particular para equilibrar el enorme potencial evangelizador con una necesaria cautela ante los riesgos.
El propósito de estas líneas es compartir algunas reflexiones y pautas prácticas, dirigidas de modo especial a mis hermanos sacerdotes, pero que también pueden iluminar a todo fiel que desee adentrarse con fruto en este continente digital. En este sentido, el documento Hacia una plena presencia del Dicasterio para la Comunicación, aunque no exclusivo para el clero, brinda luces valiosas para esta tarea común.
Testimonio auténtico
La vida de fe, y de manera particular la vida del sacerdote, siempre suscita un interés genuino. Las redes sociales pueden ser una ventana que permita a muchos conocer más de cerca la entrega que implica seguir a Cristo y, en el caso del ministerio sacerdotal, valorar su belleza particular. Esto puede impulsar a todos a vivir con más hondura la propia vocación.
Compartir con sencillez las vivencias de fe -alegrías y también las luchas propias del camino- fomenta una conexión genuina y construye puentes de confianza. Cuando un sacerdote se muestra más humano, más cercano, su mensaje catequético, apologético o sus consejos pastorales pueden calar con mayor profundidad, tanto en su comunidad directa como en un público más amplio.
Ya nos recordaba el Papa Benedicto XVI que la tarea primordial del sacerdote es anunciar a Cristo, la Palabra hecha carne. Estas nuevas herramientas ofrecen canales para que este anuncio resuene en todos los rincones, sin embargo también pueden distraer de las obligaciones más importantes que son las sacramentales.
El Papa Francisco también nos aseguraba que, bien utilizado, el entorno digital promueve la construcción de relaciones y la amistad.
Las redes pueden ser, así, un instrumento valioso para acortar distancias y servir. Para el sacerdote, esto significa una extensión de su paternidad espiritual. Incluso desde una perspectiva práctica, estas herramientas ofrecen formas eficientes de comunicación, permitiendo extender el ministerio más allá de los confines físicos de la parroquia.
Navegando con prudencia
No podemos ser ingenuos. Así como el mundo digital ofrece un mar de oportunidades, también presenta escollos que todos, y de manera especial los sacerdotes por su particular responsabilidad pastoral, debemos aprender a sortear con sabiduría.
Cristo siempre en el centro: Es fundamental que toda presencia cristiana en la red, y especialmente la del sacerdote, dirija siempre a las personas hacia Cristo, y no hacia uno mismo. La tentación de la autopromoción puede ser sutil. Si la humildad es virtud necesaria para todo cristiano, para el sacerdote es un tesoro que debe cultivar con esmero, recordando siempre que es un instrumento de la gracia de Dios.
Cuidado con los “naufragios digitales”: Internet puede generar adicción y llevar a perder un tiempo precioso. Todos debemos ser conscientes de la actividad en línea, asegurándose el sacerdote de que esta no reste tiempo ni energía a sus deberes pastorales fundamentales ni, sobre todo, a su vida de oración personal, que es el alma de su ministerio.
Conciencia y austeridad en el uso: Es importante que cada uno se conozca bien, siendo consciente de las propias vulnerabilidades. Para el sacerdote, una sana austeridad en el tiempo dedicado a las redes, examinándolo a la luz de un uso ordenado y saludable es siempre una muestra de prudencia.
Vigilancia ante las tentaciones: El entorno digital puede ser una “caja de Pandora”. Los algoritmos pueden dirigir hacia contenido inapropiado. El sacerdote, por su rol público y su compromiso con la castidad, debe ser particularmente vigilante ante personas o situaciones que busquen interacciones inapropiadas.
Prudencia y límites claros: La prudencia es clave en las interacciones 在线的. Establecer límites saludables es un deber de caridad con uno mismo y con los demás. Para el sacerdote, esto incluye evitar situaciones que puedan comprometer su testimonio o su vivencia de la castidad, manteniendo un sano equilibrio entre la transparencia necesaria y la debida protección de su privacidad. Sabiendo que los emoticonos pueden ser malinterpretados, conviene siempre ser un poco más parcos en las manifestaciones de afecto digital.
Profundidad frente a superficialidad: Las redes sociales a menudo fomentan lo efímero. El esfuerzo debe ir encaminado a buscar interacciones genuinas, evitando que el sacerdote caiga en la trampa de buscar validación a través de “me gusta” o seguidores.
Realidades pastorales
Es crucial comunicar con claridad los alcances y límites de la presencia 在线的. Las interacciones virtuales, por valiosas que sean, nunca podrán reemplazar la riqueza insustituible de la vida sacramental. Como bien nos recuerda el Magisterio, “no existen los sacramentos en internet”.
La presencia del sacerdote en el mundo digital debe ser siempre un reflejo coherente de su identidad y vocación. Como bien se ha dicho, “el sacerdote que usa una red social también es sacerdote en ella”. Su actividad 在线的 debe estar orientada por una intención clara: la evangelización, la proclamación de Cristo y el servicio a las almas.
Para ello, la oración y el discernimiento son absolutamente esenciales para el sacerdote. Necesita pedir constantemente luces al Señor para asegurar que su ministerio digital brote de un corazón contemplativo. Comunicar eficazmente en el lenguaje digital requiere aprendizaje, y no se debe tener reparo en buscar la colaboración de laicos expertos.
Es importante ser realistas: no todos los sacerdotes están llamados o equipados para tener el mismo grado de actividad en línea. Factores como la edad, la experiencia o el contexto pastoral influirán.
Experiencia personal
Comparto con sencillez que mi propia experiencia en estos años me ha confirmado el inmenso potencial que tenemos al alcance de la mano. He tenido la gracia de colaborar con otros 影响者 de la fe, conocer de cerca valiosas iniciativas apostólicas y participar en eventos y transmisiones en vivo que buscan llevar la luz y la esperanza de Cristo a este nuevo “continente”.
En la pastoral más inmediata, con mis propios feligreses, he constatado con alegría cómo agradecen encontrar en el mundo digital explicaciones de nuestra fe, pequeños fragmentos de homilías que les iluminan, o incluso cursos y talleres que les ayudan a crecer.
Para un público más joven estas apariciones han resultado útiles para establecer otros puentes, comprender y hablar una jerga común.
Y de manera muy especial, donde quizás el fruto se ha hecho más palpable –y esto lo comparto con profunda gratitud al Señor– es en el ámbito de la oración a través del formato pódcast. Con iniciativas como Hablar con Jesús, hemos sido testigos privilegiados de incontables testimonios de personas que, a través de esas sencillas meditaciones diarias, han reavivado su relación con Dios.
Abrazando las oportunidades que se nos presentan, y permaneciendo siempre vigilantes y prudentes –especialmente quienes tenemos una responsabilidad pastoral directa– podremos usar eficazmente estas plataformas para proclamar el mensaje perenne del Evangelio de una manera nueva, dinámica y, sobre todo, profundamente personal y auténticamente cercana. ¡No tengamos miedo de llevar a Cristo a todos los rincones de la red!
De proabortista a «Sierva de Dios»: la historia de Ruth Pakaluk
Michael Pakaluk, esposo de Ruth, comparte detalles de la vida de santidad de su mujer, mientras su causa avanza con el nihil obstat que la reconoce como Sierva de Dios, primer paso en el proceso hacia su posible canonización.
Ruth Pakaluk, nacida en 1957 en un hogar presbiteriano, pasó de considerarse atea y ser una brillante estudiante de Harvard defensora del aborto a una buscadora sincera de la verdad junto a Michael, el compañero con quien debatía sus dudas existenciales.
Su conversión comenzó cuando recuperó la certeza de que Dios existe y entendió que conocerlo debía ser el centro de su vida, lo que la llevó a abrazar la fe católica: en 1980, Michael, que había nacido en una familia católica, regresó a la Iglesia y Ruth fue recibida y confirmada en Nochebuena. Con el tiempo, ambos encontraron en el Opus Dei una guía para su vida espiritual. Casada y madre de siete hijos, Ruth se convirtió en una influyente defensora provida en Massachusetts, un testimonio unido a su experiencia de maternidad y a una vida sencilla y generosa con su comunidad: «Era como la ‘Madre del barrio'» recuerda su marido.
Hoy, el nombre de Ruth VK Pakaluk vuelve a escucharse con fuerza en la Iglesia. Este otoño, el Vaticano ha concedido el nihil obstat para abrir su causa de beatificación y canonización, reconociéndola como Sierva de Dios, el primer paso hacia un proceso que podría culminar algún día en su proclamación como santa.
En conversación con su esposo Michael Pakaluk y su amiga cercana Mary Beth Burke, se puede atisbar cómo vivió Ruth una vida ejemplar. Michael reconoce la santidad de su esposa Ruth especialmente en «su amor muy vivo y real por el Cielo; su deseo de ver el rostro de Dios; su ardiente deseo de co-redimir con Cristo; su piedad por sus maestros y lealtad a sus amigos; y su constancia en la oración».
Desde joven, Ruth vivía en búsqueda de la verdad. Mary Beth recuerda que esa actitud la hacía irresistible: “era increíblemente inteligente, pero jamás arrogante”. Disfrutaba hablando de todo —la fe, la vida familiar, la causa provida— con un entusiasmo que contagiaba. Michael confirma que ese mismo impulso interior fue lo que transformó su vida espiritual: cuando Ruth comprendía una verdad, no la dejaba pasar; actuaba de inmediato. «No conozco a nadie más que haya actuado tan inmediatamente sobre la verdad una vez comprendida» afirma Michael.
Su conversión, sin embargo, no fue un camino cómodo. Michael explica que comenzó por una comprensión de su propio egoísmo y de sus pecados, acompañada por un agudo reconocimiento de que solo la gracia de Dios podía liberarla de ellos. Así empezó a rezar con insistencia. Mary Beth recuerda que esa vida de oración la sostuvo siempre, incluso cuando la enfermedad ya había entrado en escena: el rosario estaba en su mano en los paseos, en los viajes y hasta en las visitas entre amigas. Ella misma confiesa que, gracias a Ruth, aprendió a amar esa oración.
«La madre del barrio»
La maternidad fue el gran escenario donde Ruth vivió su vocación. Michael la describe como una madre que amaba a cada hijo con locura, y que sabía apreciar lo que hacía único a cada uno. Aunque su vida podía ser un torbellino —siete hijos, catequesis parroquial, tertulias y charlas provida por toda Nueva Inglaterra— encontraba orden al iniciar el día en oración. Y si todo se desmoronaba después, tenía una convicción inamovible: si había ido a misa, “había tenido el mejor día posible”.
Mary Beth vio de cerca esa mezcla de alegría y eficacia. En verano, Ruth organizaba excursiones al lago como si fueran cosa fácil: preparaba sándwiches, té helado en una jarra enorme y metía en el coche a todos los niños, incluidos aquellos cuyos padres no podían llevarlos. Mary Beth admite que a veces una madre se siente desbordada, incapaz de organizar ni siquiera una salida sencilla, pero Ruth lo hacía parecer simple. Mientras los niños jugaban, ellas rezaban el rosario y compartían amistad. Para Mary Beth, esos días fueron una escuela de fe disfrazada de día de campo.
Ruth contra el aborto
Ese amor por la vida familiar alimentó también la pasión de Ruth por la defensa del no nacido. Michael recuerda que primero intentó influir en la política, apoyando a quienes pudieran promover jueces del Tribunal Supremo dispuestos a revocar la sentencia 罗诉韦德案. Cuando ese enfoque pareció fracasar (aunque al final tuvo éxito), se concentró en la educación de los jóvenes: «en los últimos años de su vida, habló probablemente en todas las parroquias de su diócesis y en la mayoría de las clases de estudiantes de secundaria, además de participar en muchos debates universitarios. Creía que los debates eran esenciales, porque pocas personas se decidirían a menos que escucharan a ambas partes» cuenta Michael. Mary Beth la recuerda como una “guerrera feliz”: firme, pero nunca negativa ni condescendiente, segura de que la verdad prevalecería.
Los argumentos de Ruth eran simples y profundos. Explicaba que si el derecho humano más básico —el derecho a la vida— se niega, entonces se niegan todos los demás. También defendía cuenta Michael «que el cuerpo de una mujer, desde el momento en que concibe un hijo, protege a ese ser no nacido. Todo cambia para estar al servicio de este ser. El estado de su cuerpo revela algo sobre el estado de su alma. Por lo tanto, el aborto va profundamente en contra de sus intereses genuinos como mujer. Le hace daño en lugar de ayudarla». Mary Beth escuchó sus charlas y discursos muchas veces, y confiesa que gracias a ellas aprendió a poder articular mejor la enseñanza de la Iglesia sobre temas provida y familiares con sus propios hijos y amigos.
Sufrimiento y santidad
El dolor también pasó por la vida de Ruth. Perdió un hijo, y Michael recuerda que vivió ese sufrimiento con la convicción evangélica de que “bienaventurados los que lloran” porque Dios mismo los consuela. Esa misma mirada confiada la acompañó hasta el final. Mary Beth —que solo la conoció ya enferma— dice que a veces olvidaba la gravedad de su estado: Ruth seguía siendo extrovertida, alegre, activa. Cuando llegó el momento de su muerte, el impacto fue grande para todos, porque parecía imposible que esa vitalidad pudiera apagarse.
Mientras la Iglesia revisa ahora su vida, Michael espera que no se pierdan dos rasgos esenciales: su sentido práctico en las cosas espirituales —“no desperdicies la gracia” y «conoce la voluntad de Dios, haz la voluntad de Dios» solía repetir— y la frescura juvenil con la que vivía la fe, que veía como una nota fundamental del discipulado cristiano de hoy. Mary Beth, por su parte, conserva una gratitud honda: «La forma en que afrontó su muerte, sin rendirse nunca, siguiendo fielmente su vocación como hija de Dios, esposa, madre y amiga hasta el final, nos enseñó a todos los que la conocíamos cómo morir como cristianos. Siempre le estaré agradecida por ello.»
Ruth VK Pakaluk, su esposo Michael y cinco de sus hijos
Mensaje de fraternidad y paz del Papa a Oriente Medio al dejar Líbano
El Papa León XIV concluyó su estancia en el Líbano con lo que llamó “un llamado sincero: que cesen los ataques y las hostilidades”. “Oriente Medio necesita nuevos enfoques para rechazar la mentalidad de venganza y violencia”, afirmó.
CNS / Omnes·2 de 12 月 de 2025·阅读时间: 4分钟
– Cindy Wooden, Beirut (Líbano), CNS
El Papa León XIV concluyó su visita al Líbano en este viaje apostólico que comenzó en Turquía, con ocasión del 1.700 aniversario del primer Concilio de Nicea. Y lanzó de nuevo un mensaje de fraternidad y paz, también para Oriente Medio.
“Debemos reconocer que la lucha armada no aporta ningún beneficio”, declaró en el aeropuerto de Beirut antes de regresar a Roma el 2 de diciembre. “Si bien las armas son letales, la negociación, la mediación y el diálogo son constructivos. ¡Elijamos la paz como un camino, y no solo como un objetivo!”.
“Partir es más difícil que llegar. Hemos estado juntos, y en Líbano estar juntos es contagioso; encontré aquí a un pueblo al que no le gusta el aislamiento, sino el encuentro”, añadió.
“Por lo tanto, no nos separamos, sino que, habiéndonos encontrado, seguiremos adelante juntos. Y esperamos que todo Medio Oriente se comprometa con este espíritu de fraternidad y de esfuerzo por la paz, incluso quien hoy se considera enemigo”.
“El mundo no ha olvidado Líbano”
Por su parte, el presidente del Líbano, Joseph Aoun, confesó que “no solo nos despedimos de un invitado de honor, sino de un padre que nos trajo consuelo y nos recordó que el mundo no ha olvidado al Líbano, que aún hay corazones que rezan por él y trabajan por su paz”.
Esfuerzo de todos
Durante su estancia en el Líbano, del 30 de noviembre al 2 de diciembre, el Papa pidió repetidamente paz, justicia y un esfuerzo concertado de todos los libaneses para construir un futuro mejor para ellos y sus familias.
De hecho, después de la Misa y antes del rezo del Ángelus del 2 de diciembre, imploró “una vez más a la comunidad internacional que no escatime esfuerzos para promover procesos de diálogo y de reconciliación”. Y dirigió un llamamiento “a cuantos tienen autoridad política y social aquí y en todos los países marcados por la guerra y la violencia: escuchad el grito de vuestros pueblos que piden paz”.
Educar nuestro corazones para la paz
“Oriente Medio necesita nuevos enfoques para rechazar la mentalidad de venganza y violencia, superar las divisiones políticas, sociales y religiosas, y abrir nuevos capítulos en nombre de la reconciliación y la paz”, afirmó. “Necesitamos cambiar de rumbo. Necesitamos educar nuestros corazones para la paz”.
Sin embargo, nunca mencionó por su nombre a Hezbolá, los combatientes islámicos militantes que atacan a Israel desde el Líbano, ni tampoco mencionó a Israel, que ha estado atacando ciudades y pueblos libaneses durante más de dos años, afirmando que estaban atacando a Hezbolá.
En la ceremonia de despedida en el aeropuerto, expresó su deseo de que ·todo el Medio Oriente se involucre en este espíritu de fraternidad y compromiso con la paz, incluidos aquellos que actualmente se consideran enemigos”.
“Llevo conmigo la sed de verdad y justicia”
A las 6.30 de la mañana del último día del primer viaje papal al extranjero del Papa León, un doble arcoíris apareció en el cielo sobre la bahía Zaitunay de Beirut.
El Papa comenzó el día visitando un hospital psiquiátrico administrado por católicos y luego rezando en el puerto de Beirut, lugar de la explosión química de 2020 que mató a más de 200 personas, hirió a unas 7.000 y dejó a unas 300.000 personas desplazadas.
«Me conmovió profundamente mi breve visita al puerto de Beirut, donde una explosión devastó la zona y costó muchas vidas», dijo el Papa en la misa que celebró después en el paseo marítimo cercano.
«Recé por todas las víctimas y llevo conmigo el dolor y la sed de verdad y justicia de tantas familias, de todo un país», dijo el Papa . Los familiares de las víctimas de la explosión de nitrato de amonio almacenado indebidamente se unieron a él para la oración en el lugar, donde aún quedan montañas de escombros, montones de coches quemados y montones de ropa y telas hechas jirones.
Abrazos del Papa
También estuvieron presentes los obispos melquitas y maronitas de Beirut, así como el primer ministro libanés, Nawaf Salam, y Haneen Sayed, ministra de Asuntos Sociales del gobierno; su madre murió en la explosión.
El Papa León colocó una corona de flores, encendió una vela y rezó antes de saludar a las familias y sobrevivientes que aún conservan las cicatrices de sus heridas. Una joven, llorando, pidió un abrazo, que el Papa le dio antes de ponerle la mano sobre la cabeza y bendecirla.
Belleza eclipsada
En su homilía durante la Misa, el Papa León afirmó que la belleza del Líbano “está eclipsada por la pobreza y el sufrimiento, las heridas que han marcado su historia. En este sentido, acabo de visitar el puerto para rezar en el lugar de la explosión”.
“La belleza de vuestro país también se ve eclipsada por los numerosos problemas que os afligen, por el contexto político frágil y a menudo inestable, por la dramática crisis económica que os pesa y por la violencia y los conflictos que han reavivado antiguos temores», afirmó el Papa sin dar más precisiones.
La lectura del Evangelio del día, Lucas 10,21-24, comienza citando a Jesús, quien “se regocijó en el Espíritu Santo y dijo: “Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra””.
Un compromiso común
El Papa León dijo a las más de 100.000 personas que asistieron a la Misa que sabe que no siempre es fácil alabar a Dios.
“A veces, agobiados por las luchas de la vida, preocupados por tantos problemas que nos rodean, paralizados por la impotencia ante el mal y oprimidos por tantas situaciones difíciles —dijo—, nos sentimos más inclinados a la resignación y al lamento que al asombro y a la gratitud2.
Pero, les dijo el Papa, el Evangelio “nos invita a encontrar las pequeñas luces que brillan en el corazón de la noche, tanto para abrirnos a la gratitud como para impulsarnos a un compromiso común por el bien de esta tierra”.
La fe y la caridad de los cristianos libaneses, la voluntad de dialogar y colaborar con miembros de otras religiones son “pequeñas luces que brillan en la noche, pequeños brotes que brotan y pequeñas semillas plantadas en el jardín árido de esta época de la historia», afirmó.
“Cultiven estos brotes”, les dijo el Papa . Esa es la manera de evitar el desánimo y de “no ceder a la lógica de la violencia y la idolatría del dinero, y de no resignarnos ante la propagación del mal”.
“Líbano, ponte de pie”, dijo. “¡Sé un hogar de justicia y fraternidad! Sé un signo profético de paz para todo el Levante”, término que se refiere a la zona que bordea el Mediterráneo Oriental y que tradicionalmente incluye a Turquía, Líbano, Siria, Israel, Palestina y Jordania.
León XIV clama en Misa: ‘¡Líbano, levántate!’, al despedir el país de los cedros
El Papa León XIV abandona el Líbano tras celebrar una Misa ante 150.000 personas, en la que ha clamado para unir esfuerzos y despertar el sueño de un Líbano unido, donde triunfen la paz y la justicia. “¡Líbano, levántate! ¡Sé morada de justicia y de fraternidad! ¡Sé profecía de paz para todo el Levante!”.
弗朗西斯科·奥塔门迪·2 de 12 月 de 2025·阅读时间: 5分钟
Una Misa en Beirut con asistencia de ciento cincuenta mil personas ha sido el último acto del Papa León XIV en Líbano, tras visitar a enfermos en el Hospital de la Croix, y rezar y saludar a las familias de las víctimas de la explosión en el puerto de Beirut el 4 de agosto de 2020. Una impresionante explosión que dejó 218 muertos, 7.000 heridos, 300.000 desplazados, y cuantiosos daños materiales. “¡Líbano, levántate!, ha dicho el Papa.
“¡Sé morada de justicia y de fraternidad! ¡Sé profecía de paz para todo el Levante!”, ha animado el Pontífice en la homilía de la Santa Misa, celebrada en francés y al aire libre, a la que ha asistido también el presidente de la República, Joseph Aoun, cristiano maronita, casado y padre de dos hijos, y numerosos fieles.
En sus desplazamientos por Beirut, la visita al Santuario de Nuestra Señora de Libano, y hoy mismo, miles de personas se han lanzado a la calle a saludar y agradecer su visita al Santo Padre, que ha animado a “no olvidar a los más frágiles”, en su visita al Hospital llevado por las Hermanas Franciscanas de la Cruz.
Inclinados a la resignación y queja, antes que a la alabanza
En su homilía, el Santo Padre se ha referido a la belleza con la que el Señor ha adornado al Líbano, cantada por la Escritura, y a los altos cedros, y también a la actitud de alabanza al Señor, que “no siempre encuentra espacio dentro de nosotros. A veces, agobiados por las fatigas de la vida, preocupados por los numerosos problemas que nos rodean, paralizados por la impotencia ante el mal y oprimidos por tantas situaciones difíciles, nos sentimos más inclinados a la resignación y a la queja que al asombro del corazón y al agradecimiento”.
El Papa León XIV saluda a los fieles desde el papamóvil antes de celebrar la misa en Beirut, Líbano, en el último día de su primer viaje apostólico, el 2 de diciembre de 2025. (Foto CNS/Lola Gomez)
Encontrar las pequeñas luces, los brotes
Por eso, el Papa ha invitado a cultivar siempre actitudes de alabanza y gratitud, y ha invitado a “encontrar las pequeñas luces que brillan en lo hondo de la noche, tanto para abrirnos a la gratitud como para estimularnos al compromiso común en favor de esta tierra”.
Todos estamos llamados a cultivar estos brotes, a no desanimarnos, a no ceder a la lógica de la violencia ni a la idolatría del dinero, a no resignarnos ante el mal que se extiende, ha alentado.
携手合作
“Cada uno debe poner de su parte y todos debemos unir nuestros esfuerzos para que esta tierra pueda recuperar su esplendor. Y sólo hay una forma de hacerlo: desarmemos nuestros corazones, dejemos caer las armaduras de nuestras cerrazones étnicas y políticas, abramos nuestras confesiones religiosas al encuentro mutuo”.
Despertemos en lo más profundo de nuestro ser, ha animado, “el sueño de un Líbano unido, donde triunfen la paz y la justicia, donde todos puedan reconocerse hermanos y hermanas y donde, finalmente, se pueda realizar lo que nos describe el profeta Isaías: «El lobo habitará con el cordero y el leopardo se recostará junto al cabrito; el ternero y el cachorro de león pacerán juntos» (Is 11,6)”
“Este es el sueño que se les ha confiado”, ha dicho el Papa con tono solemne. “Es lo que el Dios de la paz pone en sus manos: ¡Líbano, levántate! ¡Sé morada de justicia y de fraternidad! ¡Sé profecía de paz para todo el Levante!”.
El Papa León XIV celebra la misa en Beirut, Líbano, el último día de su primer viaje apostólico, el 2 de diciembre de 2025. (Foto CNS/Lola Gómez)(CNS photo/Lola Gomez).
El Papa se ha apoyado en las “pequeñas luces que brillan en la noche, pequeños brotes que despuntan, pequeñas semillas plantadas en el árido jardín de este tiempo histórico, también nosotros podemos verlos, aquí y también ahora”.
“Pienso en su fe sencilla y genuina, arraigada en sus familias y alimentada por las escuelas cristianas; en el trabajo constante de las parroquias, las congregaciones y los movimientos para responder a las preguntas y necesidades de la gente”.
Sacerdotes y religiosos, trabajo de los laicos
“Me vienen a la mente los numerosos sacerdotes y religiosos que se dedican a su misión en medio de múltiples dificultades; así como también los laicos, comprometidos en el campo de la caridad y en la promoción del Evangelio en la sociedad”, ha dicho también.
Por estas luces que con esfuerzo tratan de iluminar la oscuridad de la noche, por estos brotes pequeños e invisibles que, sin embargo, abren la esperanza en el futuro, hoy debemos decir como Jesús: “¡Te alabamos, Padre!”, ha clamado el Santo Padre.
“Hermanos y hermanas”, ha concluido León XIV, “yo también quiero decir, repitiendo las palabras de Jesús: “Te alabo, Padre”. Elevo mi acción de gracias al Señor por haber compartido estos días con ustedes, mientras llevo en mi corazón sus sufrimientos y sus esperanzas.
El papa León XIV reza en el lugar de la explosión del puerto de Beirut en agosto de 2020, en Beirut, Líbano, el 2 de diciembre de 2025. (CNS photo/Yara Nardi, pool via Reuters).
La esperanza que no declina
Rezo por ustedes, para que esta tierra del Levante esté siempre iluminada por la fe en Jesucristo, sol de justicia, y, gracias a Él, conserve la esperanza que no declina”.
Al final de la Santa Misa, el Patriarca de Antioquía de los Maronitas, Su Beatitud el Cardenal Béchara Boutros Raï, ha ofrecido unas palabras de agradecimiento al Papa.
Llamamiento a Oriente Medio
Antes de concluir, el Papa ha pronunciado un intenso llamamiento, tras confesar que «he deseado hacerme peregrino de esperanza en Medio Oriente, implorando a Dios el don de la paz para esta amada tierra, marcada por la inestabilidad, las guerras y el dolor”.
León XIV ha alentado a buscar la paz y la justicia, a trabajar unidos en busca de la paz, a superar la violencia, a luchar contra la desesperanza y la resignación, y a ser constructores de paz en Líbano, con un mensaje para “Oriente Medio”, que “necesita actitudes nuevas, para rechazar la lógica de la venganza y la violencia, para superar las divisiones políticas, sociales y religiosas”.
Finalmente, ha invocado la protección maternal de la Virgen María, Nuestra Señora de Harissa, para que proteja a todo el pueblo libanés, ha rezado ante el icono de la Virgen presente junto al altar, y ha impartido la Bendición.
Miguel Pérez, sacerdote en Palestina: «no debemos caer en el victimismo»
El párroco español en la ciudad palestina de Nablús, Miguel Pérez, relata cómo los cristianos sostienen la fe y la convivencia en medio del conflicto y la incertidumbre.
El sacerdote Miguel Pérez es párroco de la iglesia de San Justino Mártir, en la localidad palestina de Nablús. A sus 18 años, se fue de España al seminario Redemptoris Mater de Galilea, de allí fue destinado a Jordania y después a Palestina, donde lleva cuatro años.
En medio de un clima de incertidumbre política y social, los cristianos de Tierra Santa continúan viviendo su fe entre desafíos que ponen a prueba su esperanza. En conversación con Omnes, el sacerdote comparte cómo anima a los fieles que se sienten tentados al desánimo y reflexiona sobre el testimonio silencioso del Evangelio en una sociedad mayoritariamente musulmana.
En un contexto donde la tensión y la incertidumbre son parte de la vida cotidiana, ¿cómo vive y transmite usted la esperanza cristiana a los fieles que pueden sentirse tentados a la desesperanza?
Creo que ahora la fe en Dios es fundamental, es decir, la gente está perdiendo la esperanza ya que el futuro es muy incierto. Creo que lo que nos puede mantener firmes es la seguridad de que todo es para bien y de que el Señor sabrá llevar todo a buen término. Esto no es evadirse de la realidad, sino que la fe en Dios es lo que nos puede dar la fuerza y la valentía para seguir construyendo este nuestro país. Digamos que incluso en las conversaciones cotidianas trato de transmitir la idea de que hay que seguir involucrándose en la vida social y trabajar para salir adelante y veo que en general esa actitud la tienen, pero lo que no debemos hacer es caer en el victimismo.
En una sociedad mayoritariamente musulmana, ¿cómo percibe que los cristianos pueden ser testimonio del Evangelio sin necesidad de palabras, solo a través de su forma de vivir?
Los cristianos son testigos del Evangelio en Tierra Santa en la medida en la que cargan con su cruz. La situación de conflicto que se vive aquí es una cruz. Quedarse aquí sin rebelarse y sin levantar exclamaciones de odio creo que es la mejor forma de evangelizar actualmente. Por otra parte, es cierto que muchos cristianos están emigrando buscando una vida más tranquila. Como dice Cristo, «el espíritu es fuerte pero la carne es débil». Por tanto, en primer lugar, es necesario no parar de evangelizar a los cristianos, para que sigan siendo sal. Esto significa vivir la ocupación israelí con paciencia y amar a aquellos musulmanes que desprecien el cristianismo.
Hablas de cómo la mentalidad del Estado se va transmitiendo a los pequeños grupos, recibiendo así ofensas en tu parroquia ¿Cómo es la relación con las autoridades musulmanas?
La mentalidad de Daesh (el supuesto Estado Islámico) se está transmitiendo afectando sobre todo a las personas que son mentalmente más vulnerables. Por ahora no es una amenaza para los cristianos, no estamos siendo perseguidos directamente. Sin embargo, por causa de algunas personas que tienden al fanatismo, los cristianos se están encontrando a veces situaciones incomodas en los centros docentes y en los lugares de trabajo. Pero esto no es la situación general que define las relaciones entre cristianos y musulmanes en Palestina y en Nablús. De hecho, las autoridades musulmanas son muy respetuosas con las iglesias y con los cristianos.
Muchos jóvenes palestinos, también cristianos, emigran por falta de oportunidades o por miedo al conflicto. ¿Qué “estrategias” tiene la Iglesia local para mantener viva la fe entre los jóvenes que se quedan?
No hay estrategias específicas, pero son muchas las actividades para jóvenes que se hacen en las parroquias, sobre todo a través del grupo juvenil «La Patria de Jesús», que es un grupo que se esfuerza por reunir a los jóvenes universitarios y formarlos para que sean catequistas de los niños y los adolescentes de la parroquia. Este movimiento además conecta las parroquias y crea lazos entre los cristianos a lo largo del país.
Ha dicho que los cristianos viven “abandonados a la voluntad de Dios”. ¿Qué ha aprendido usted personalmente sobre los fieles en Palestina?
Podríamos decir que esta guerra empezó en 1948, por lo que la mayoría de la población ha nacido en la guerra y están acostumbrados a estas situaciones. Varias veces han sido ellos los que me han reconfortado a mí con palabras de fe. Aunque también es verdad que la gente está más desanimada después de los bombardeos que han devastado Gaza y después de la supuesta paz que se firmó en octubre de este año (2025) que no parece que vaya a ayudar a los Palestinos. Se nota bastante el pesimismo, pero esperemos que la gente recupere el ánimo.
La comunidad cristiana de Nablús reúne a católicos, ortodoxos, grecocatólicos y anglicanos. ¿Qué frutos espirituales ha visto en esta convivencia ecuménica tan cercana y práctica?
Veo que los cristianos debemos colaborar como hermanos en Cristo. Cada iglesia debe conservar su propio patrimonio, sin embargo, creo que en los lugares como Nablús debemos adelantarnos a los tiempos y empezar a mirarnos como una sola familia cristiana. La gente agradece mucho esta comunicación constante entre las parroquias y hace que podamos ejercer mejor nuestro papel en la sociedad. Además, considerarnos una comunidad hace que las instituciones y las actividades de cada iglesia sean una riqueza para las otras. Además las divisiones en las confesiones cristianas son motivo de escándalo tanto para nuestros vecinos musulmanes como para los mismos cristianos, ya que los fieles de las diferentes confesiones suelen estar ligados por lazos familiares.
A pesar de las dificultades, usted y otros sacerdotes permanecen allí, sosteniendo pequeñas comunidades. ¿Qué significa para usted estar en Tierra Santa hoy, y cómo experimenta la misión de ser un signo de unidad y esperanza?
Es una gracia poder sufrir por Jesucristo. Es verdad que en mi día a día no estoy expuesto al peligro, pero hay estrecheces de muchos tipos, sobre todo la inseguridad de las carreteras que están llenas de puntos de control israelíes. Creo que somos un signo de que nuestra vida no es para construirnos un paraíso en la tierra, sino para donarnos a los demás, anunciando así la venida del Reino de Cristo. Además, aquí tenemos que vivir el día a día, porque no sabemos nada del mañana y además es casi imposible planear nada porque la situación es muy precaria. La violencia de los colonos en los territorios palestinos está aumentando y las carreteras se cortan con frecuencia. Sólo sabemos que tenemos que vivir el hoy en la gracia de Dios.
Impulso del Papa a los jóvenes libaneses: construir un futuro de paz
Incluso frente a las dificultades y la constante amenaza de guerra, los jóvenes del Líbano y los líderes religiosos del país tienen enormes recursos para construir un futuro mejor para todas las personas, afirmó el Papa León XIV.
CNS / Omnes·2 de 12 月 de 2025·阅读时间: 5分钟
– Cindy Wooden, Beirut (Líbano), CNS
“La verdadera oposición al mal no es el mal, sino el amor, un amor capaz de sanar las propias heridas y al mismo tiempo cuidar las heridas de los demás”, dijo el Papa León XIV el 1 de diciembre, al reunirse con miles de jóvenes frente a la sede del Patriarcado Maronita de Antioquía en Bkerké, con vista a Beirut.
El Papa León se reunió con los 15.000 jóvenes después del encuentro con sus mayores, representantes de las comunidades cristiana, musulmana, drusa y alauita del país, en la Plaza de los Mártires de Beirut. Un lugar que rinde homenaje a quienes lucharon por la independencia del Líbano y fueron ejecutados allí en 1916. Los mártires provenían de todas las comunidades religiosas.
Dos cuestiones para el Papa
En su encuentro, los jóvenes plantearon al Papa dos preguntas: cómo conservar la paz interior y la esperanza “en un país privado de estabilidad, tanto en seguridad como en economía”. Y cómo mantener sólidas las familias, los matrimonios y las amistades en un mundo dominado por lo digital y lo efímero.
El Papa León les dijo que buscaran buenos ejemplos a su alrededor.
“Aprovechen las buenas raíces de quienes se dedican a servir a la sociedad sin usarlas para sus propios intereses”, dijo. “Con un generoso compromiso con la justicia, planifiquemos juntos un futuro de paz y desarrollo. ¡Sean la fuente de la esperanza que el país espera!”.
Jesús, el primero a quien debemos acudir
Para los cristianos, dijo el Papa, Jesús es la primera persona a la que debemos acudir en busca de ayuda, tanto en la paz como en las relaciones, porque ambas requieren amor.
“Si nuestro ego está en el centro de una amistad o una relación amorosa, no puede dar fruto”, dijo. “De igual manera, no es amor verdadero si solo amamos temporalmente, mientras dure el sentimiento: si el amor tiene un límite en el tiempo, no es amor verdadero”.
El amor y la caridad expresan la presencia de Dios en el mundo “más que cualquier otra cosa”, les dijo el Papa. “La caridad habla un lenguaje universal, porque llega a cada corazón”.
El papa León XIV saluda a la multitud desde un minipapamóvil durante un encuentro con jóvenes libaneses en la plaza frente al Patriarcado Maronita de Antioquía en Bkerké, Líbano, el 1 de diciembre de 2025. (Foto CNS/Lola Gomez).
Amistad con Cristo y personas de otras culturas y religiones
El Papa León los animó a mirar el ejemplo de sus coetáneos que no se han desanimado “por las injusticias y los ejemplos negativos, incluso los que se dan dentro de la Iglesia. Por el contrario, han tratado de forjar nuevos caminos en busca del reino de Dios y su justicia”.
“Aprovechando la fuerza que recibís de Cristo, construid un mundo mejor que el que habéis heredado”, les dijo, y haced amistad con personas de diferentes culturas y religiones.
“La verdadera renovación que desea un corazón joven comienza con los gestos de cada día: acoger a los cercanos y a los lejanos, ofrecer la mano a los amigos y a los refugiados, perdonar a los enemigos: una tarea difícil pero necesaria”, afirmó el Papa León.
Caminar juntos
El patriarca siro-católico Ignacio José III Younan dio la bienvenida al Papa al encuentro ecuménico e interreligioso en la Plaza de los Mártires. “Con la gracia del Todopoderoso, el Padre Celestial, según nosotros los cristianos, y del Todopoderoso Allah Ta’ala, según nuestros hermanos y hermanas musulmanes, nos comprometemos a caminar juntos”, les dijo. “Siempre inspirados por la esperanza que nunca decepciona, para convertirnos en constructores de la verdadera paz en el Líbano y en todos los países de Oriente Medio”.
El Papa León fue también recibido por los líderes de las comunidades musulmanas suní y chiíta del país, el líder espiritual de los drusos, los patriarcas de las iglesias ortodoxa griega, ortodoxa siria y ortodoxa armenia y el presidente de la comunidad cristiana evangélica.
Un joven toma una fotografía del Papa León XIV en el mismo evento con jóvenes, en Bkerké, Lebanon, 1 de diciembre de 2025 (CNS photo/Lola Gomez).
Había también mujeres
Todos los que hablaron eran hombres, pero entre el público había muchas mujeres involucradas en la búsqueda de la paz y el diálogo.
Mireille Hamouche, una mujer ortodoxa griega casada con un maronita, es parte de la Red de Mujeres para la Consolidación de la Paz del Líbano.
“Puedo asegurarles que, tras bastidores, las verdaderas protagonistas y activistas de la paz son principalmente mujeres”, declaró a Catholic News Service. “Esto ha sido así a lo largo de la historia porque, obviamente, después de cada guerra, quedan más mujeres que hombres en una sociedad”, y son ellas quienes deben “sanar la sociedad” una vez finalizada la lucha.
Papel central de la fe
En una tienda de campaña a la sombra de la mezquita Mohammad Al Amin en Beirut, el Papa León dijo a los líderes que el papel central de la fe en la vida del Líbano es obvio.
Queridos amigos, su presencia aquí hoy, en este lugar singular donde los minaretes y los campanarios se yerguen uno junto al otro, pero ambos se elevan hacia el cielo, da testimonio de la fe inquebrantable de esta tierra y de la firme devoción de su pueblo al único Dios.
El Papa oró para que cada sonido de la campana y cada llamada a la oración se “fundieran en un himno único y elevado, no sólo para glorificar al misericordioso Creador del cielo y de la tierra, sino también para elevar una sentida oración por el don divino de la paz”.
El Papa León XIV reza con numerosos jóvenes reunidos en la plaza frente al Patriarcado Maronita de Antioquía en Bkerké, Líbano, el 1 de diciembre de 2025. (Foto CNS/Lola Gomez).
Oriente Medio: centrarnos en lo que nos une
Con demasiada frecuencia, dijo, cuando la gente piensa en Medio Oriente, piensa en un conflicto en curso.
“Sin embargo”, dijo el Papa León, “en medio de estas luchas, se puede encontrar un sentido de esperanza y aliento cuando nos centramos en lo que nos une: nuestra humanidad común y nuestra creencia en un Dios de amor y misericordia”.
“En una época en la que la coexistencia puede parecer un sueño lejano”, dijo, «el pueblo del Líbano, si bien abraza diferentes religiones, es un poderoso recordatorio de que el miedo, la desconfianza y los prejuicios no tienen la última palabra, y que la unidad, la reconciliación y la paz son posibles”.
El Papa León les dijo que los líderes religiosos deben ser “constructores de paz: afrontar la intolerancia, superar la violencia y desterrar la exclusión, iluminando el camino hacia la justicia y la concordia para todos, mediante el testimonio de vuestra fe”.
Ejemplo de los santos
¡Veamos cuántos ejemplos maravillosos nos han dejado los santos!, exclamó el Papa León. “Pensemos en Pier Giorgio Frassati y Carlo Acutis, dos jóvenes canonizados en este Año Santo del Jubileo. Observemos a los numerosos santos libaneses. ¡Qué singular belleza se manifiesta en la vida de Santa Rafqua, quien con fortaleza y mansedumbre resistió el dolor de la enfermedad durante años!”.
León XIV citó también al beato Yakub El-Hadda, y a san Charbel, “convertido en uno de los símbolos del Líbano en todo el mundo”, cuya tumba visitó por la mañana. Y luego recordó lo que el Papa Benedicto XVI dijo a los cristianos del Levante: “Os invito a cultivar continuamente la verdadera amistad con Jesús mediante la fuerza de la oración” (Exhortación ApostólicaEcclesia in Medio Oriente e, 63).
“María resplandece”
“Queridos amigos, entre todos los santos, María, Madre de Dios y Madre nuestra, resplandece!”, dijo el Papa. “Muchos jóvenes llevan siempre el rosario en el bolsillo, en la muñeca o alrededor del cuello. ¡Qué hermoso es mirar a Jesús con los ojos del corazón de María! Incluso desde aquí, donde nos encontramos ahora, ¡qué dulce es alzar la mirada hacia Nuestra Señora del Líbano con esperanza y confianza!”.
La amistad inútil se da cuando ninguna de las dos personas necesita del otro y, sin embargo, se elige. Las amistades más preciosas son aquellas en las que no buscas nada pero están.
2 de 12 月 de 2025·阅读时间: 2分钟
Había anochecido, el otoño estaba comenzando y hacía fresco. Estaba llevando en coche a mi hija a clase de baile e iba por una zona de campo, más bien desierta. En un semáforo, en el que me tuve que detener, había, muy cerca de mí, un coche aparcado en la cuneta, más que aparcado diría “mal aparcado”. Su dueño, un chico joven, con pelo largo y desaliñado, recogido en una cola baja, se encontraba agobiado. Le pregunté si necesitaba ayuda y me respondió que no, dándome las gracias. Comenté con mi hija, mientras conducía, que se pasa muy mal cuando te encuentras solo tirado en la carretera.
Dejé a mi hija en la academia de baile. Una hora más tarde, cuando le vi de nuevo en el mismo sitio, el chico estaba sentado en el bordillo de la acera, junto a un amigo, esperando a la grúa. Sentí, con esas vibraciones que nos llegan al corazón tan auténticas al ver ciertas escenas de la vida, que eran amigos. Me dí cuenta de que ese chico había pedido ayuda a su amigo, cuando se vio en apuros, hasta me imaginé la conversación del móvil: «Oye tío ven a tal sitio, que me he quedado tirado». Los dos tenían una gran complicidad, hablaban, reían y bromeaban, el tiempo de espera de la grúa se les hacía llevadero.
El chico de pelo largo desaliñado estaba menos agobiado que antes, no estaba solo solucionando el problema. Qué bueno e importante es que los amigos que tengamos sean de verdad, que sean amigos inútiles.
La amistad inútil se da cuando ninguna de las dos personas necesita del otro y, sin embargo, se elige. Las amistades más preciosas son aquellas en las que no buscas nada pero están. La amistad útil se da, por el contrario, en el amigo conveniente, del que sacas algo, por ejemplo en el trabajo. El amigo útil es aquel que, cuando estás tirado en la cuneta, no puedes llamar porque piensas que molestas.
Todos tenemos amigos útiles e inútiles, pero sabemos distinguirlos. Creo que tenemos más útiles que inútiles. Dice el refranero popular que los amigos, se cuentan con los dedos de la mano y es a ese amigo al que acudimos cuando estamos en la cuneta.
El amigo inútil es ese al que sabemos que no molestamos ni importunamos con nuestro problema. El amigo inútil no nos juzga, nos da su tiempo y nos da esa sensación de seguridad que sentimos cuando se nos quiere de verdad.
El olivo protagoniza el encuentro ecuménico y de las religiones con el Papa
El Papa León XIV ha vuelto a elogiar hoy al pueblo libanés, en este caso en un encuentro ecuménico e interreligioso. El Santo Padre ha manifestado que el Líbano da testimonio de que cristianos, musulmanes, drusos y muchos otros pueden construir un país unido. Y ha puesto al olivo como protagonista.
弗朗西斯科·奥塔门迪·1 de 12 月 de 2025·阅读时间: 4分钟
En presencia de un líder sunita, un líder ortodoxo griego, un líder chií, un líder ortodoxo sirio, un líder druso, un líder ortodoxo armenio, un líder protestante y un líder alauita, el Papa ha elogiado esta tarde al Líbano. Lo hizo el domingo, a su llegada a Beirut, ante el presidente del país y representantes de la sociedad libanesa, y lo ha vuelto a repetir hoy, junto a los líderes de las tradiciones religiosas.
El Papa fue recibido esta tarde en una gran carpa en la Plaza de los Mártires, por el Patriarca Sirio-Católico, el Patriarca Maronita, el Gran Imán Suní y el Representante Chií. Todos comprobaron cómo León XIV dio al olivo, símbolo de reconciliación y paz, el protagonismo del encuentro.
Intercalando canciones de un gran coro de niños, se fueron sucediendo las palabras de los líderes, hablando de unidad, de apertura, de convivencia y respeto, hasta que el Papa León XIV puso el olivo en el centro.
Olivo, símbolo de reconciliación y paz
Si el Líbano es famoso por sus majestuosos cedros, “el olivo también representa una piedra angular de su patrimonio”, dijo el Papa. El olivo no sólo adorna el espacio donde nos reunimos hoy, sino que “también es alabado en los textos sagrados del cristianismo, el judaísmo y el islam, sirviendo como símbolo atemporal de reconciliación y paz”.
Su longevidad y su gran capacidad para florecer incluso en los entornos más difíciles, “simbolizan la resiliencia y la esperanza, así como el compromiso constante necesario para cultivar la coexistencia pacífica”, subrayó León XIV.
“De este árbol proviene un aceite sanador, un bálsamo para las heridas físicas y espirituales, que expresa la infinita compasión de Dios por todos los que sufren”. Además, «el aceite también proporciona luz, evocando la llamada a iluminar nuestros corazones mediante la fe, la caridad y la humildad».
El Papa León XIV, entre el cardenal Bechara Rai, patriarca de la Iglesia católica maronita (izquierda), y el jeque Abdul Latif Derian, gran muftí del Líbano, en una reunión ecuménica e interreligiosa el 1 de diciembre de 2025. En el extremo izquierdo, el jeque Ali Al-Khatib, vicepresidente del consejo musulmán chiita del país, y en el extremo derecho, el patriarca ortodoxo griego Juan X de Antioquía. (Foto CNS/Lola Gomez).
Constructores de paz
El pueblo libanés se encuentra disperso por el mundo, pero unido por la fuerza imperecedera y la herencia eterna de su patria, recordó León XIV.
«Su presencia, aquí y en todo el mundo, enriquece la tierra con su herencia milenaria, pero también representa una vocación. En un mundo global, cada vez más interconectado, están llamados a ser constructores de paz: a combatir la intolerancia, superar la violencia y erradicar la exclusión; iluminando el camino hacia la justicia y la armonía para todos, mediante el testimonio de su fe”, manifestó.
Al principio, el Papa reconoció estar “profundamente conmovido e inmensamente agradecido de estar hoy entre ustedes, en esta tierra bendita, una tierra exaltada por los profetas del Antiguo Testamento”.
Vocación universal de la Iglesia: el diálogo con otras religiones
Luego, el Santo Padre citó en su 演讲 al Papa Benedicto XVI, que en su Exhortación apostólica postsinodal ‘Ecclesia in Medio Oriente’, firmada en Beirut en 2012, enfatizó que “la naturaleza y la vocación universal de la Iglesia exigen que esté en diálogo con los miembros de otras religiones”.
“Este diálogo en el Medio Oriente se basa en los vínculos espirituales e históricos que unen a los cristianos con los judíos y los musulmanes. Este diálogo, que no está dictado primariamente por consideraciones pragmáticas de naturaleza política o social, se apoya sobre todo en fundamentos teológicos que interpelan la fe» (n. 19) .
Minaretes junto a campanarios de iglesias
Entonces, el Papa León dijo a los líderes que «su presencia hoy aquí, en este lugar extraordinario donde minaretes y campanarios se yerguen uno junto al otro, ambos elevándose hacia el cielo, da testimonio de la fe inquebrantable de esta tierra y de la firme dedicación de su pueblo al único Dios”.
«En esta amada tierra, que cada campana y cada adhān suenen juntos; que cada llamada a la oración se funda en un solo himno, elevado no sólo para glorificar al misericordioso Creador del cielo y de la tierra, sino también para implorar de corazón el don divino de la paz”.
Como superar la inquietud ante Oriente Medio
Durante muchos años, y especialmente en los últimos tiempos, “el mundo ha fijado su mirada en Oriente Medio, cuna de las religiones abrahámicas, observando el arduo camino y la incansable búsqueda del preciado don de la paz”, había dicho al principio León XIV.
“La humanidad a veces ve Oriente Medio con temor y desaliento, ante conflictos tan complejos y prolongados. Sin embargo, en medio de estas luchas, podemos hallar esperanza y aliento al centrarnos en lo que nos une: nuestra humanidad común y nuestra fe en un Dios de amor y misericordia”.
En una época en la que la coexistencia puede parecer un sueño lejano, “el pueblo libanés, a pesar de profesar diferentes religiones, es un ejemplo contundente: el miedo, la desconfianza y los prejuicios no tienen la última palabra, mientras que la unidad, la reconciliación y la paz siempre son posibles”.
Virgen María, Madre de Jesús y Reina de la Paz
El Papa concluyó recordando “el 25 de marzo de cada año, día festivo nacional en su país”, en el que “se reúnen para honrar a María, Nuestra Señora del Líbano, venerada en su Santuario de Harissa, adornado con una imponente estatua de la Virgen con los brazos abiertos, abrazando a todo el pueblo libanés”.
“Que este abrazo amoroso y maternal de la Virgen María, Madre de Jesús y Reina de la Paz”, pidió el Papa León XIV, “los guíe a cada uno, para que en su patria, en todo Oriente Medio y en todo el mundo, el don de la reconciliación y la coexistencia pacífica fluya «como ríos que fluyen del Líbano», (cf. Ct 4,15), que traigan esperanza y unidad a todos».
在 un santuario coronado por una estatua de Nuestra Señora del Líbano de 28 pies de altura, el Papa León XIV ha escuchado historias de fe inquebrantable en medio de la guerra, la injusticia y el sufrimiento. Además, ha invitado a “amar sin miedo”, y ha comparado “el perfume de Cristo” al de las mesas libanesas.
CNS / Omnes·1 de 12 月 de 2025·阅读时间: 5分钟
– Cindy Wooden, Harissa, Líbano (CNS)
Tras la oración ante la tumba del venerado San Chárbel, en un santuario coronado por una estatua de Nuestra Señora del Líbano, el Papa León XIV ha escuchado historias de fe inquebrantable en medio de la guerra, la injusticia y el sufrimiento.
El Papa comenzó el 1 de diciembre en la tumba de San Charbel en el Monasterio de Annaya, un lugar conocido por su atmósfera de oración silenciosa, especialmente en momentos difíciles.
A pesar de la lluvia intermitente, miles de personas se reunieron a lo largo del camino que conduce al monasterio, lanzando pétalos de rosa o arroz en señal de bienvenida.
En el santuario de Nuestra Señora en Harissa
Después de confiar los católicos del Líbano y de todo el país al cuidado de San Charbel, el Papa León fue al Santuario de Nuestra Señora del Líbano en Harissa. Y escuchó, como solía hacer San Charbel, los gritos de los corazones de la gente.
El padre Youhanna-Fouad Fahed, sacerdote católico maronita casado y párroco de una parroquia cercana a la frontera con Siria, fue el primero en hablar. Su aldea acogió a refugiados sirios de la guerra que comenzó en 2011, y fue atacada repetidamente por bombardeos desde el lado sirio de la frontera. En diciembre de 2024, cuando terminó oficialmente la guerra civil siria, llegaron más refugiados.
“La bolsa de la colecta durante la misa dominical me reveló un primer grito silencioso: vi moneda siria dentro: era una ofrenda mezclada con dolor”, dijo el padre Fahed al Papa.
Acogida a refugiados sirios
“Solo, sintiendo el sufrimiento de mi pueblo sofocado por el miedo, la miseria oculta por la vergüenza de pedir ayuda, fui en su busca”, dijo el sacerdote. Algunos le contaron que habían huido para proteger a sus hijas del matrimonio forzado, y muchos llegaron al Líbano con la esperanza de emigrar a Europa, incluso si eso significaba “confiar sus sueños a traficantes de migrantes que les robaron sus ahorros”.
Lo único que el padre Fahed pidió al Papa León fue una palabra de consuelo para que la gente no se sintiera olvidada y sola.
El Papa León XIV ofrece una reflexión durante una visita a la Basílica de Nuestra Señora del Líbano en Harissa, Líbano, en una reunión con obispos, sacerdotes, religiosos y trabajadores laicos, el 1 de diciembre de 2025 (Foto CNS/Lola Gomez).
Hermana Dima Chebib: decidieron quedarse
La hermana Dima Chebib es miembro de las Hermanas de los Sagrados Corazones de Jesús y María, y directora de una escuela en Baalbeck. Un lugar considerado por muchos un bastión de la milicia Hezbolá y que ha sido atacado repetidamente por bombardeos israelíes durante el año pasado.
Mientras mucha gente huía del pueblo, dijo, los sacerdotes y religiosos de la diócesis católica melquita “decidieron quedarse y acoger a las familias de refugiados —cristianos y musulmanes— que llegaron buscando seguridad y paz. Compartimos pan, miedo y esperanza. Vivimos juntos, rezamos juntos y nos apoyamos mutuamente en fraternidad y confianza”.
“En medio de la guerra”, le dijo al Papa , “descubrí la paz de Cristo. Y doy gracias a Dios por esta gracia de permanecer, amar y servir hasta el final”.
Personas destrozadas
Loren Capobres, quien llegó al Líbano desde Filipinas como trabajadora doméstica y ahora trabaja con el Servicio Jesuita a Refugiados, describió a las personas a las que ayuda como “personas que habían dejado todo atrás, destrozadas no sólo por la guerra, sino por la traición y el abandono”.
El padre san Vicente Charbel Fayad, capellán de prisión, le contó al Papa sobre el arrepentimiento y la conversión de los prisioneros que están asombrados de que alguien se preocupe lo suficiente como para atenderlos.
“Incluso en la oscuridad de las celdas, la luz de Cristo nunca se apaga”, dijo el padre Fayad.
Respuesta del Papa: con María al pie de la Cruz
El Papa León respondió a los testimonios diciendo que, como para San Chárbel en el siglo XIX, hoy “es estando con María al pie de la cruz de Jesús cuando nuestra oración —ese puente invisible que une los corazones— nos da la fuerza para seguir esperando y trabajando. Incluso cuando nos rodea el ruido de las armas y cuando las mismas necesidades de la vida cotidiana se convierten en un desafío”.
El padre Toni Elias, pastor maronita de Rmaych, cerca de la frontera israelí, no habló con el Papa, pero dijo a los periodistas: “Básicamente hemos estado viviendo en guerra durante los últimos dos, dos años y medio, pero nunca sin esperanza”.
La visita del Papa, dijo, es una confirmación para los creyentes de que “lo que hemos vivido” -el miedo y la esperanza combinados- “no ha sido en vano”.
El Papa León XIV, durante el mismo encuentro con obispos, sacerdotes, religiosos y fieles laicos del Líbano, el 1 de diciembre de 2025. A la izquierda, el Patriarca maronita libanés, cardenal Bechara Boutros Rai (Foto CNS/Lola Gomez).
Paz y armonía entre todos: “eso es el Líbano”
El discurso del Papa León XIII ante líderes gubernamentales y cívicos el 30 de noviembre se centró en el pueblo libanés y no mencionó a Israel en absoluto. Pero el Padre Elías dijo que era “hermoso” porque la paz y la armonía entre musulmanes, cristianos y drusos “son nuestras raíces, nuestra cultura. Eso es el Líbano”.
Al encontrarse con los obispos, sacerdotes, religiosos y agentes pastorales del país -una multitud de unas 2.000 personas- el Papa León les dijo: “Si queremos construir la paz, debemos anclarnos en el cielo y ponernos firmemente en esa dirección”.
“De estas raíces crece el amor”
“Amemos sin miedo a perder lo que pasa y demos sin medida”, dijo el Papa . “De estas raíces, fuertes y profundas como las de los cedros, crece el amor y, con la ayuda de Dios, se materializan obras de solidaridad concretas y duraderas”.
Entrega de la Rosa de Oro: ser perfume de Cristo
Dentro de poco realizaremos el gesto simbólico de entregar la Rosa de Oro a este Santuario, señaló el Papa. “Es un gesto antiguo que, entre otros significados, tiene el de exhortarnos a ser perfume de Cristo con nuestra vida (cf. 2 Co 2,14)”.
“Ante esta imagen, me viene a la mente el perfume que emana de las mesas libanesas, típicas por la variedad de alimentos que ofrecen y por la fuerte dimensión comunitaria de compartirlos. Es un perfume compuesto por miles de aromas, que sorprenden por su diversidad y, a veces, por su conjunto. Así es el perfume de Cristo”, dijo.
El Papa León tenía previsto finalizar su mañana con una reunión privada con patriarcas católicos de todo el Medio Oriente.