José de Zaragoza (Valencia, 1627 – Madrid, 1679) fue un jesuita, matemático y astrónomo español del siglo XVII, vinculado al movimiento de los novatores, que buscaban renovar la ciencia española mediante métodos más empíricos y racionales que los que se usaban entonces.
Su formación comenzó en la Universidad de Valencia, donde alcanzó el doctorado en filosofía. Después le ofrecieron la posibilidad de ocupar la cátedra de matemáticas de la universidad, pero la rechazó porque le interesaba más la teología, lo que refleja el profundo compromiso con su fe católica que guiaría toda su trayectoria.
En 1651 ingresó en la Compañía de Jesús. A través de esta institución impartió docencia en distintos colegios de la orden, en ciudades como Calatayud, Mallorca, Barcelona y la propia Valencia.
También adquirió otros cargos: en 1667 fue nombrado miembro de la Real Junta de Minas, un año después calificador del Santo Oficio, y, a partir de 1670, enseñó matemáticas en el Colegio Imperial de Madrid, donde tuvo como alumno al virrey Diego Felipe de Guzmán, marqués de Leganés, que se convirtió en su protector. La reina incluso lo nombró profesor de matemáticas de su hijo, Carlos II. Esto no resulta extraño si tenemos en cuenta que publicó diversas obras matemáticas con intención didáctica y de innovación, entre ellas Arithmetica universalis (1669), Trigonometría (1672) y Tablas de logaritmos (1672). Además, también redactó obras de tipo investigador, entre las que podemos destacar Geometría magna in minimis (1674), donde introdujo el concepto de centro mínimo de un sistema de puntos, que sirve para obtener resultados como el Teorema de Ceva. Como astrónomo, destacó por su aproximación empírica y observacional. Construyó anteojos potentes para estudiar cometas (fue el primero en divisar el de 1677) y otros fenómenos celestes, informando de sus observaciones a la Académie des Sciences de París. Por último, su tratado Esphera en común celeste y terráquea (1675) refleja un enfoque moderno, basado en datos de observación, y muestra su posición crítica frente a la cosmología clásica, aunque siempre mantuvo un enfoque cauteloso respecto al heliocentrismo.
Universidad Pública de Navarra. SCS-España.





