Libros

Europa medieval en imágenes: un viaje fascinante por las rutas del conocimiento

Viajar por la Europa medieval nunca fue tan fascinante: Franco Cardini combina imágenes y saber para mostrar cómo ciudades, artistas y pensadores trazaron las rutas del conocimiento que dieron forma al Renacimiento y a nuestra civilización.

José Carlos Martín de la Hoz·14 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos
Europa Medieval. Rutas de conocimiento

©Mockup Omnes

Si una imagen vale más que mil palabras, conviene imaginarse lo que es un libro con imágenes y palabras: una verdadera enciclopedia de sabiduría y de ciencia. Ese es el trabajo que desarrolla Franco Cardini (1940) catedrático de Historia Medieval de la Universidad de Florencia.

Imágenes que hablan

El profesor Cardini recoge en este trabajo que ahora presentamos, una pequeña parte de sus conocimientos y de sus imágenes acumuladas y seleccionadas a lo largo de la vida académica, para realizar un magnífico recorrido intelectual por la Europa Medieval y poder explicitar lo que denomina sencillamente: “las rutas del conocimiento”.

Hay que reconocer que el profesor Cardini es un incansable divulgador, capaz de hacer llegar al gran público cuestiones y detalles hasta ahora reservadas a una minoría de incansables investigadores.

Indudablemente, este trabajo se ha quedado corto, muy corto, pues para sacar partido al texto hubiera requerido una edición a todo color de mapas, grabados, imágenes sacadas de los museos, archivos y bibliotecas de modo que el lector pudiera leer este delicioso texto a modo de explicación y comentario de una historia del arte y de la cultura a partir de las grandes ciudades del medievo y su aportación a la civilización occidental.

Los puentes culturales del medievo

Nuestro autor comenzará glosando en la introducción el concepto del viaje, de la libertad, de la interconexión de las culturas y de las ciudades del medievo, pues la fe cristiana era el puente de unidad de todas ellas y, por tanto, hay muchas conexiones intelectuales del viajero en cualquier lugar de la civilización occidental. 

A la vez, la diversidad es vista como riqueza, como ensanchamiento del alma y origen de sabiduría y entendimiento. La unidad es útil y necesaria y la uniformidad ni es útil ni es necesaria.

Artistas, mecenas y ciudades clave

Me detengo ahora, brevemente, en el capítulo dedicado al humanismo renacentista del siglo XIV-XV en adelante, por sencillas razones de urgencia académica y para disfrutar de los comentarios del profesor Cardini. En efecto, no quedaremos defraudados sino muy enriquecidos por los comentarios, imágenes y sugerentes referencias a uno de los movimientos artísticos, culturales y filosóficos de nuestra ya larga historia.

El Renacimiento se caracterizaría “por una dinámica más estrictamente elitista y una apuesta más clara por la libertad de sus protagonistas en términos de producción literaria y artística, pero al mismo tiempo por un mayor interés también con respecto a las dimensiones culturales en el ámbito técnico y científico y por una estrecha relación entre el artista y el comitente” (245).

Nuestro autor irá delineando la transformación de la pequeña ciudad francesa de Aviñón en un lugar de importancia mundial: “Por la corte de Aviñón también pasaron personajes como Francisco Petrarca y Simone Martini, que contribuyeron a convertirla en centro de atracción de prestigiosas fuerzas culturales. Los papas del período aviñonés fueron a menudo políticos sagaces y generosos mecenas, así como financieros competentes; de hecho, la ciudad francesa se convirtió en destino  de los más grandes banqueros de la época” (249).

En seguida, se centrará en el triángulo Aviñón, Florencia y Roma para delinear la gran trasformación de la decadente Europa del siglo XIV espectadora de la caída de Constantinopla de 1454 para convertirse en un movimiento de regreso a los clásicos griegos y latinos e impregnar de un humanismo pagano las cortes europeas en muy pocos años.

El humanismo que cambió el mundo

Con suma maestría Franco Cardini va reconstruyendo el nacimiento del humanismo: “el príncipe esperaba celebridad y gloria del poeta o el arquitecto a los que protegía y financiaba, y de hecho la mayoría de las obras de ate del siglo XIV y XV, incluidas las mejores, son obras celebrativas realizadas por encargo. (…). En resumen, la libertad, la independencia de criterio y la audacia de ciertos proyectos culturales humanistas nacieron no ya enfrentadas al poder o a espaldas de este, sino, por el contrario, amparadas por su sombra” (251).

Enseguida se centrará en la figura de Lorenzo Valla quien en 1440 publicaría su famoso tratado “de falso credita et ementita Constantini donatione” que negaba la veracidad historia de la “donación constantiniana” que produciría una indudable alteración en el tablero político italiano. Si los legados pontificios para los estados pontificios desde Cola di Rienzo y el cardenal Albornoz entre 1343 y 1354 habían impulsado la renovación de los Estados Pontificios (249), ahora debían mantenerse firmes para evitar la disgregación (257).

La conclusión del autor

La conclusión de nuestro autor es que el humanismo renacentista y cívico se volvió convergente: “los tiempos avanzaban rápidamente hacia una concentración tanto de la riqueza como del poder y, por lo tanto, cada vez más hacia formas políticas elitistas, oligárquicas y autocráticas; por otro lado, los literatos y artistas, necesitaban la protección de nobles señores o ricos empresarios, de padres-patrones que les protegieran y apoyaran su costosa labor” (258).

También nos hablará del estrecho vínculo entre “la cultura humanista y renacentista y el ejercicio del poder, ya subrayado, explica cómo en el transcurso del siglo XV se afirmaron una serie de invenciones y descubrimientos que literalmente cambiaron la faz de lo que hasta entonces había sido el mundo conocido” (259).

El mundo renacentista cambiaría radicalmente a partir del descubrimiento de América y de la entrada de Holanda y de Inglaterra en el mundo naval. Los viajes oceánicos cambiarían el humanismo: “la gran época de las explotaciones oceánicas fue el resultado del avance de las técnicas prácticas, las tecnologías, las capacidades de representación gráfica y las reflexiones teóricas” (268).

Las rutas de conocimiento. Un recorrido intelectual por la Europa medieval

Autor: Franco Cardini
Editorial: Alianza editorial
Páginas: 291
Año: 2025
Newsletter La Brújula Déjanos tu mail y recibe todas las semanas la actualidad curada con una mirada católica