Vaticano

3 focos del Papa: humanidad de Cristo, corderos para palios y compasión

La revelación de Dios a través de la humanidad de Jesucristo, los corderos con motivo de santa Inés, para los palios de los nuevos arzobispos, y la imagen del buen samaritano compasivo con los enfermos, son tres focos del corazón del Papa León.  

Redacción Omnes·22 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos
El Papa bendice los corderos para los palios.

El Papa León XIV bendice dos corderos en la capilla Urbano VIII del Vaticano el 21 de enero de 2026, festividad de Santa Inés. La lana de los corderos se utiliza para los palios de los nuevos arzobispos metropolitanos (Foto CNS/Vatican Media).

El Papa ha presentado entre ayer y hoy tres focos de atención especial. Dios se revela a través de la humanidad de Jesús, no solo como un “canal de transmisión de verdades intelectuales”. Hoy, en la fiesta de santa Inés, se presentaron al Papa dos corderos para ser bendecidos, y su lana se utilizará para los palios de los nuevos arzobispos. Y la compasión con los que sufren, los enfermos.

Conocer a Dios en Cristo

1.- León XIV continuó el 21 de enero su catequesis sobre el Concilio Vaticano II en la Audiencia general semanal. Su catequesis se refirió a Constitución dogmática “Dei Verbum”, la enseñanza de la Iglesia sobre la revelación divina.

Al conocer a Jesús, el Papa afirmó que podemos entablar una relación con Dios como sus hijos adoptivos, la cual se reveló a través de la humanidad de Jesús.

Para conocer a Dios en Cristo, debemos acoger su humanidad integral: la verdad de Dios no se revela plenamente cuando le resta algo a lo humano, así como la integridad de la humanidad de Jesús no disminuye la plenitud del don divino –dijo–. Es la humanidad integral de Jesús la que nos revela la verdad del Padre.

Continuó diciendo que, al hacerse hombre, Jesús “nace, sana, enseña, sufre, muere, resucita y permanece entre nosotros. Por lo tanto, para honrar la grandeza de la encarnación, no basta considerar a Jesús como el canal de transmisión de las verdades intelectuales”.

Jesús es la Palabra de Dios encarnada

Dios se comunica con nosotros, dijo el Papa, y al mismo tiempo, Jesús es la Palabra de Dios encarnada. A través de esta forma corporal, se revela la verdad de Dios.

“Jesucristo es el lugar donde reconocemos la verdad de Dios Padre, al tiempo que nos descubrimos conocidos por Él como hijos en el Hijo, llamados al mismo destino de vida plena”, afirmó.

Carga con la oveja perdida

2.- Lana de los corderos para los palios de los arzobispos. Hoy, memoria litúrgica de santa Inés (Agnes), se presentaron al Papa dos corderos, para ser bendecidos en la fiesta.

La lana de estos corderos se utilizará para confeccionar los palios de los nuevos arzobispos metropolitanos. Evocan a Jesús que carga la oveja perdida, simbolizando el cuidado y la guía del arzobispo hacia su rebaño.

El rito de bendición de los Palios y su entrega a los arzobispados es realizado por el Santo Padre el 29 de junio, solemnidad de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo.

“Peregrinación del Rosario” en el santuario de Lourdes, organizada por la orden dominica desde 1908 y celebrada del 2 al 4 de octubre de 2025. (Foto de OSV News/cortesía del santuario de Lourdes).

La compasión del samaritano

3.- 34 Jornada Mundial del Enfermo. Se celebrará solemnemente en Chiclayo, Perú, el 11 de febrero de 2026, indica el Papa en su Mensaje para la Jornada Mundial del Enfermo. El lema general es ‘La compasión del samaritano: amar llevando el dolor del otro’.

El Santo Padre ha querido proponer de nuevo “la imagen del buen samaritano, siempre actual y necesaria para redescubrir la belleza de la caridad y la dimensión social de la compasión, para poner la atención en los necesitados y los que sufren, como son los enfermos”.

El mensaje del Papa se divide en tres partes.

a) El regalo del encuentro: la alegría de dar cercanía y presencia

“Vivimos inmersos en la cultura de lo rápido, de lo inmediato, de las prisas, así como también del descarte y la indiferencia, que nos impide acercarnos y detenernos en el camino para mirar las necesidades y los sufrimientos a nuestro alrededor”, ha dicho el Papa.

La parábola narra que el samaritano al ver al herido no “pasó de largo”, sino que “tuvo para él una mirada abierta y atenta, la mirada de Jesús, que lo llevó a una cercanía humana y solidaria. El samaritano ‘se detuvo, le regaló cercanía, lo curó con sus propias manos, puso también dinero de su bolsillo y se ocupó de él. Sobre todo […] le dio su tiempo”. 

“El amor no es pasivo, va al encuentro del otro; ser prójimo no depende de la cercanía física o social, sino de la decisión de amar”, ha subrayado el Santo Padre. Por eso, “el cristiano se hace prójimo del que sufre, siguiendo el ejemplo de Cristo, el verdadero Samaritano divino que se acercó a la humanidad herida”. 

b) La misión compartida en el cuidado de los enfermos

“Yo mismo he constatado, en mi experiencia como misionero y obispo en Perú, cómo muchas personas comparten la misericordia y la compasión al estilo del samaritano y el posadero. Los familiares, los vecinos, los operadores sanitarios, los agentes de pastoral sanitaria y tantos otros que se detienen, se acercan, curan, cargan, acompañan y ofrecen de lo suyo, dan a la compasión una dimensión social”.

“Esta experiencia, que se realiza en un entramado de relaciones, supera el mero compromiso individual. De este modo, en la Exhortación apostólica Dilexi te no sólo me he referido al cuidado de los enfermos como una “parte importante” de la misión de la Iglesia, sino como una auténtica “acción eclesial (n. 49)”.

c) Movidos siempre por el amor a Dios, para encontrarnos con nosotros mismos y con el hermano

“Deseo vivamente que no falte nunca en nuestro estilo de vida cristiana esta dimensión fraterna, “samaritana”, incluyente, valiente, comprometida y solidaria que tiene su raíz más íntima en nuestra unión con Dios, en la fe en Jesucristo. Encendidos por ese amor divino, podremos realmente entregarnos en favor de todos los que sufren, especialmente por nuestros hermanos enfermos, ancianos y afligidos”.

Elevemos nuestra oración a la Bienaventurada Virgen María, Salud de los Enfermos, invita el Papa. “Pidamos su ayuda por todos los que sufren, los necesitados de compasión, escucha y consuelo, y supliquemos su intercesión con esta antigua oración, que se rezaba en familia por quienes viven en la enfermedad y en el dolor”:

Oración a la Bienaventurada Virgen María, Salud de los Enfermos

Dulce Madre, no te alejes,
tu vista de mí no apartes.
Ven conmigo a todas partes
y nunca solo me dejes.
Ya que me proteges tanto
como verdadera Madre,
Haz que me bendiga el Padre,
el Hijo y el Espíritu Santo.

Vaticano, 13 de enero de 2026

LEÓN PP. XIV

El autorRedacción Omnes

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