El Papa recibió en audiencia a los trabajadores del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, a quienes dirigió palabras de reconocimiento por la labor que desempeñan al servicio de la Iglesia universal. Durante el encuentro, el Pontífice subrayó “el valioso servicio que realizan con el fin —como dice la Constitución Praedicate Evangelium— de ‘ayudar al Romano Pontífice y a los obispos en el anuncio del Evangelio en todo el mundo, promoviendo y tutelando la integridad de la doctrina católica sobre la fe y la moral, basándose en el depósito de la fe y buscando también una inteligencia cada vez más profunda ante las nuevas cuestiones’ (n. 69)”.
Últimos documentos del dicasterio
En su intervención, el Papa hizo un repaso de los principales documentos publicados por el dicasterio en los años 2024 y 2025. Sin embargo, no mencionó el documento Fiducia Supplicans, publicado el 18 de diciembre de 2023, que suscitó un amplio debate en la Iglesia.
Entre los textos citados se encuentran la Nota Gestis verbisque, sobre la validez de los Sacramentos (2 de febrero de 2024); la Declaración Dignitas infinita, sobre la dignidad humana (2 de abril de 2024); las Normas para proceder en el discernimiento de presuntos fenómenos sobrenaturales (17 de mayo de 2024); la Nota La Reina de la Paz (19 de septiembre de 2024); la Nota Antiqua et nova (28 de enero de 2025), dedicada a la relación entre inteligencia artificial e inteligencia humana; la Nota doctrinal Mater Populi fidelis, sobre los títulos marianos (4 de noviembre de 2025); y, finalmente, la Nota doctrinal Una caro. Elogio de la monogamia, sobre el valor del Matrimonio como unión exclusiva entre un hombre y una mujer (25 de noviembre de 2025).
La transmisión de la fe
En el actual contexto de cambio de época, el Santo Padre valoró positivamente que la reunión plenaria de los miembros del Dicasterio haya reflexionado sobre el tema de la transmisión de la fe, al que calificó como un “asunto de gran urgencia en nuestro tiempo”.
Según León XIV, no se puede “ignorar que se ha producido una ruptura generacional en la transmisión de la fe cristiana, especialmente entre las nuevas generaciones que ya no perciben el Evangelio como un recurso fundamental para su existencia”.
Siguiendo el magisterio del Papa Francisco, el Pontífice recordó que “queremos ser una Iglesia que no se mira solo a sí misma, que es misionera, que mira más allá, a los otros; una Iglesia que anuncia el Evangelio a través de la fuerza de la atracción. No es la Iglesia la que atrae, sino Cristo”.
El protagonismo exclusivo de Cristo
El Papa León XIV recordó que la Iglesia no debe anunciarse a sí misma, sino a Cristo, fuente de toda verdadera atracción misionera.
En su discurso, advirtió contra el protagonismo personal y subrayó que cada bautizado debe mantener la identidad de un «simple y humilde trabajador en la viña del Señor», dejando que sea la caridad de Cristo la que actúe a través de la mediación eclesial.
La gestión de los casos de abuso
Antes de concluir el encuentro, el Papa se refirió a otra de las principales responsabilidades del Dicasterio para la Doctrina de la Fe: la gestión de los casos de abusos procedentes de todo el mundo. En este contexto, destacó su función de apoyo a los obispos y a los superiores generales, subrayando que “es un ámbito muy delicado donde es fundamental que siempre se honren las exigencias de la justicia, la verdad y la caridad”.




