Cultura

Bárbara Bustamante. Las “aventuras de Dios”

La joven comunicadora chilena Bárbara Bustamante está inmersa en la evangelización digital. Presenta sonriente los pódcast de Mantita y Fe (Fundación Gospa Arts), cuyos reels superan los 27 millones de visualizaciones (2023- junio de 2025). Hablamos con Bárbara de las “aventuras de Dios”.

Francisco Otamendi·6 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

Merece la pena ver un pódcast de Mantita y Fe (@MantitayFe en Instagram), y escuchar a Bárbara Bustamante con sus entrevistados. Por ejemplo, el de una guía para la Adoración eucarística y la visita al Santísimo. O la Catequesis en el hogar, con Olatz (@Blessings.es), para enseñar la fe a los hijos en casa. Ahora ha lanzado otro sobre el arte que da vida, con Javier Viver. Todos atrapan.

Conversamos con Bárbara de su inquietud evangelizadora. Nos atiende por teléfono, a punto de tener a su tercer hijo, Santiago. La mayor tiene dos años y el segundo está en el Cielo. 

Vengo de una familia católica, pero poco practicante, aunque había momentos en que sí. Mis padres me bautizaron, incluso sin tener toda la conciencia de lo que significaba el don del Bautismo. Fue el regalo más grande junto con mi hermana”, comenta agradecida. “Me hizo ser hija de Dios desde el principio”. Cuando comenzó su camino de fe, “digamos, por convicción, en la adolescencia”, el diálogo con sus padres consistió en poner “una cuota de entendimiento entre ellos y yo”.

“Preguntas incómodas…”

Enseguida, la comunicadora explica que “Dios se fue metiendo en mi vida con preguntas incómodas, existenciales. Somos cuatro hermanos, pero tengo una hermana un año mayor que yo; nos queríamos, pero cuando peleábamos, era a muerte. Cuando pasaba esto, me quedaba sin mi amiga, sin mi hermana. Yo, ¿con quién juego ahora?” 

“La experiencia de la frustración empecé a sentirla muy fuerte desde muy pronto”, reconoce. Primero fue lo de su hermana, y a medida que iba creciendo, “por qué hay tantas guerras en el mundo, por qué la política hace tanto daño en la familia, por qué hay que aspirar a algo en la vida si al final me voy a morir, y no va a pasar nada… De la frustración a la desilusión”. A sus 14 años, Bárbara tenía con Dios “una actitud muy defensiva”, revela, “una imagen de Dios bastante lejana, como que no se hacía cargo de los horrores que vivía la humanidad”. 

Así llegó a encontrarse “cara a cara con Dios. Y Él, en lugar de responderme desde el raciocinio, simplemente me amó”, asegura. “Y por eso creo que se me reveló en la Eucaristía. Fue un encuentro que me impactó totalmente, y que me hizo bajar las defensas, y querer conocerlo de verdad”.

Vocación profesional, laical, matrimonio

También me preguntaba: ‘¿cómo voy a ganar yo un sueldo predicando el Evangelio?’ Al final estudié traducción, una herramienta para poder anunciar al Señor”.

“El Señor salió a mi encuentro –otra aventura de Dios–, y sin querer, con mi hermana, que era periodista, tomé contacto con la agencia Aciprensa. Por esa puerta, entré a traducir noticias para la audiencia hispanoamericana en Estados Unidos. Dios quería hacer de mí una comunicadora católica integral”, cuenta.

En paralelo, su fe se iba consolidando, “y veía claramente que mi vocación era laica, el matrimonio. Y al mismo tiempo, no sin dificultades, porque en mi parroquia hubo casos de abusos de conciencia, que hicieron que mucha gente se alejara, pero gracias a Dios nunca perdí la fe, y se robusteció”.

En ese momento, el Señor se metió de nuevo en su vida. Fue responsable de la cobertura del Papa Francisco en Chile, y corresponsal en la JMJ de Panamá, con Aciprensa. “Pero de repente el Señor me movió el corazón para atender a los pequeños, y me fui como responsable de comunicación a una diócesis mayoritariamente rural, Villarrica, con mucha comunidad indígena”. 

Un cambiazo. Una experiencia de misión que considera “preciosa”, acompañando al obispo con los mapuches. En Villarrica, además, conoció a un sacerdote misionero español, y luego a un sobrino suyo, madrileño. “Y se produjo un enamoramiento fuerte. Comenzamos una relación a distancia, tuvimos un noviazgo normal, y nos casamos en febrero de 2022 en Madrid”. “Yo estoy en España por mi marido, básicamente”, comenta. 

En los pódcast de Mantita y Fe, a Bárbara Bustamante le gusta “escuchar mucho”, “porque en realidad es como me habla el Señor”. A la gente le ha gustado lo que denomina la “teología del hogar”, explica, “cómo hacer presente a Dios en mi casa”, y “una evangelización coherente dentro y fuera de casa”.

Puedes hacer click aquí abajo para escuchar uno de los episodios de su pódcast.

El autorFrancisco Otamendi

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