FirmasBernard Larraín

Maternidad subrogada

Con el cambio de año y el cierre del Jubileo de la Esperanza, es momento de hacer memoria agradecida de los avances en la defensa de la dignidad humana y en el camino hacia la abolición universal de la maternidad subrogada.

12 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: < 1 minuto

Con el cambio de año y el final del Jubileo de la Esperanza, es importante hacer memoria de los avances en la defensa de la dignidad humana y, en particular, en la causa de la abolición universal del mercado de la maternidad subrogada. 

Antes que todo, cabe recordar al querido Papa Francisco, fallecido en 2025, quien hizo un importante “llamamiento para que la Comunidad internacional se comprometa a prohibir universalmente esta práctica” y proclamó un año jubilar de la Esperanza, que constituye un impulso en la defensa de la dignidad humana.

Su profético llamado ha sido escuchado, pues el año 2025 estuvo marcado por hitos en la causa de la abolición universal: 

En junio, tuvo lugar en Lima (Perú), la Tercera Conferencia de Casablanca para la Abolición Universal de la Maternidad Subrogada, centrada en la protección de la mujer latinoamericana, y contó con la participación de expertos internacionales.

En julio, Reem Alsalem, Relatora Especial de la ONU sobre la violencia contra la mujer, publicó un histórico informe en el que declara que todas las formas de maternidad subrogada constituyen violencia contra las mujeres y recomienda la elaboración de un tratado internacional para abolir este mercado. 

En septiembre, Eslovaquia se convirtió en el primer país en prohibir esta práctica en su Constitución. 

En noviembre, el Parlamento Europeo, en su resolución sobre la Estrategia de Igualdad de Género, condenó explícitamente la gestación subrogada.

Estos importantes hechos son señales esperanzadoras de que ya hay camino recorrido en la causa imperiosa de abolir el mercado de la maternidad subrogada.

El autorBernard Larraín

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