Evangelización

Conoce a 5 matrimonios santos

Los católicos y personas de todo el mundo asocian la festividad de San Valentín con el amor y el romance. Aquí les presentamos a cinco matrimonios (y un sexto de regalo), que son santos hoy porque vivieron una vocación de amor mutuo y a Dios.   

OSV / Omnes·14 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos
Padres de santa Teresa del Niño Jesús, con su hija.

Santa María Azelia Guérin y San Luis Martín, padres de Santa Teresita de Lisieux, aparecen con su hija en un vitral de la iglesia de Santa Teresita de Lisieux en Montauk, Nueva York (foto de OSV News/Gregory A. Shemitz).

Los católicos y personas de todo el mundo asocian la festividad de San Valentín con el amor y el romance. Aquí les presentamos a cinco matrimonios que son santos hoy porque vivieron una vocación de amor mutuo y a Dios. Y un sexto de regalo.

– Katie Yofer, OSV News

El 14 de febrero la Iglesia y la cultura popular celebran el día de San Valentín, y su fiesta se asocia al amor y el romance. Tienen aquí cinco matrimonios santos que vivieron una vocación de amor mutuo y amor a Dios.

1. Louis Martin y Marie-Azélie Guérin (Zélie)

El papa Francisco canonizó al matrimonio francés formado por Luis Martín (1823-1894) y Celia Guérin (1831-1877) en 2015. Luis, relojero, y Celia, encajera, intentaron entrar en la vida religiosa antes de discernir su matrimonio. Son quizás más conocidos por ser los padres de Santa Teresita de Lisieux, su hija menor.

Santa Teresita fue una de los nueve niños del hogar de los Martin. Cuatro murieron en la infancia, las otras cinco -todas niñas—- se incorporaron a órdenes religiosas (cuatro carmelitas descalzas). El camino de la pareja hacia la santidad encarna el “pequeño camino” por el que Santa Teresita es famosa: hacer pequeñas cosas con gran amor.

“Los santos esposos Luis Martín y María Azélie Guérin practicaron el servicio cristiano en la familia, creando día a día un ambiente de fe y de amor que alimentó las vocaciones de sus hijas”, recordó el Papa Francisco en su canonización. 

Su festividad es el 12 de julio.

2. Santos Aquila y Priscila

Los santos Aquila y Priscila desempeñaron un papel importante en el cristianismo primitivo. Los judíos tejedores que se convirtieron al cristianismo viajaron a Corinto tras ser exiliados de Roma. Allí conocieron a San Pablo, compañero tejedor, a quien recibieron en su hogar.

La pareja cristiana del primer siglo aparece varias veces en la Biblia debido a su fiel testimonio.

“Saludad a Prisca y a Aquila, mis colaboradores en Cristo Jesús, que expusieron su vida por mí. A quienes no sólo yo les estoy agradecido, sino también todas las iglesias de los gentiles”, escribe San Pablo en Romanos 16, 3-4.

Los Hechos de los Apóstoles, 18, revelan que los dos santos acompañaron a San Pablo desde Corinto a Siria y, luego, a Éfeso, donde instruyeron a otros en “el camino de Dios”. También abrieron su casa como iglesia a la comunidad cristiana local, donde juntos leían las Escrituras y celebraban la Eucaristía.

De su ejemplo, dijo el Papa Benedicto XVI en 2007, los fieles pueden aprender cómo “cada hogar puede transformarse en una pequeña iglesia”.

Según algunas tradiciones, murieron como mártires. Su festividad es el 8 de julio.

3. Santa María y san José, padres de Jesús

Los católicos honran a Santa María y a San José como los padres de Jesús. A lo largo de sus vidas, siempre dijeron “sí” al plan de Dios: desde que María consintió en ser la Madre de Dios hasta que José, carpintero, tomó a María como esposa tras la aparición de un ángel. 

La solemnidad de María, Madre de Dios, se celebra el 1 de enero. La festividad de San José es el 19 de marzo.

4. Santos Joaquín y Ana

San Joaquín y Santa Ana son venerados como padres de María y abuelos de Jesús. Aunque su historia no aparece en la Biblia, la tradición los recuerda como una pareja fiel y santa que luchó contra la esterilidad antes de convertirse en padres de la Santísima Virgen María.

Su festividad es el 26 de julio.

5. Santos Zacarías e Isabel

Los santos Zacarías e Isabel son los padres de San Juan Bautista. La pareja también tuvo dificultades para concebir hasta que el ángel Gabriel se le apareció a Zacarías y les prometió un hijo en su vejez.

Cuando Zacarías dudó del ángel, quedó incapacitado para hablar hasta después del nacimiento de su hijo, cuando confirmó por escrito que su nombre era Juan. Sus primeras palabras fueron de alabanza a Dios.

Antes de dar a luz, Isabel recibe la visita de su pariente, María, mientras ambas están embarazadas. Hoy, los católicos repiten sus palabras de saludo en el Ave María: «Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre».

La fiesta de la pareja es el 5 de noviembre.

Luigi y Maria Beltrame Quattrocchi se convirtieron en la primera pareja en la historia de la Iglesia en ser beatificados juntos. Esta pareja italiana de principios del siglo XX tuvo cuatro hijos y vivió en Roma. Él era abogado y ella ama de casa. (Foto de OSV News/Archivo CNS).

Beatos Luigi Beltrame Quattrocchi y María Corsini

Luigi (1880-1951), abogado, y Maria (1884-1965), catequista, fueron el primer matrimonio beatificado al mismo tiempo por la Iglesia Católica. Acogieron a cuatro hijos en su hogar, tres de los cuales ingresaron a la vida religiosa consagrada.

Cuando los médicos les recomendaron abortar a su hija menor, Enrica, debido a complicaciones del embarazo, se negaron. Hoy, ella también está camino a la santidad.

La pareja vivió “una vida ordinaria de una manera extraordinaria”, dijo el Papa San Juan Pablo II durante su beatificación en 2001, incluso abrazando una rica vida espiritual.

“En el centro de su vida estaba la Eucaristía diaria, así como la devoción a la Virgen María, a quien rezaban todas las noches con el rosario, y la consulta con sabios directores espirituales”, dijo.

Su ejemplo, dijo, sirve de inspiración para todos.

“Queridas familias, hoy tenemos la clara confirmación de que el camino de la santidad vivido en pareja es posible, hermoso, extraordinariamente fructífero y fundamental para el bien de la familia, la Iglesia y la sociedad”, añadió. “Esto nos impulsa a orar al Señor para que haya muchos más matrimonios que puedan revelar, en la santidad de sus vidas, el ‘gran misterio’ del amor esponsal, que nace en la creación y se cumple en la unión de Cristo con su Iglesia”.

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Katie Yoder es corresponsal de OSV News. Escribe desde Maryland.

Este artículo ha sido publicado originariamente en inglés en OSV News, y pueden consultarlo aquí.

El autorOSV / Omnes

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