Ecología integral

En el Perú, los pobres del Padre Ranera ayudan a los más pobres

La labor en diversos lugares del Perú del Padre Miguel Ranera (Pastrana, Guadalajara, España, 1960), en favor de los pobres ha sido ingente. Desde el “rescate” de “pirañitas” (chicos vagos que paran en las calles para robar lo que puedan), hasta colegios, centros médicos y viviendas para los más pobres, a través de su ONG, Coprodeli.

Redacción Omnes·10 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos
Jovenes de un colegio de Coprodeli (Perú).

Jóvenes de uno de los colegios de Coprodeli en Perú (@Coprodeli).

Coprodeli, una ONG sin fines de lucro y de inspiración cristiana en Perú, cuya denominación corresponde a Comunión, Promoción, Desarrollo y Liberación, lleva décadas luchando contra la pobreza y la exclusión social en Perú, y también en Ecuador, Estados Unidos y España.

Pero lo hace con una peculiaridad: moviliza muchas mujeres y jóvenes en situación de pobreza, como voluntarios. Son pobres que ayudan a los más pobres, y parroquias que se convierten en “comunidades en acción” para solucionar los problemas de su propia gente. Es “gente que ayuda a su gente”.

En la actualidad beneficia a más de 100.000 personas al año, que en un 60% vive en situación de pobreza extrema, principalmente en las regiones de Callao y Lima.

Personas de escasos recursos en uno de los centros de Coprodeli (@Coprodeli).

P. Miguel Ranera: de Alcalá de Henares al Callao de Perú

Su promotor y presidente es el Padre Miguel Ranera, español de Pastrana (Guadalajara), que se educó en un convento fundado por Santa Teresa de Jesús, llevado por los misioneros Franciscanos. A los 14 años marchó con su familia a Alcalá de Henares (Madrid), y descubrió su vocación tras dos años de formación y apostolado en el oratorio del “hospital de Antezana”, donde San Ignacio de Loyola había vivido y desarrollado su caridad.

A los 17 años ingresó y se formó en una comunidad religiosa. Al terminar sus estudios eclesiásticos vino al Perú en 1982, se ordenó sacerdote el 23 de julio de 1983, incardinándose en la diócesis del Callao, con 23 años. Y en el Callao comenzó su labor en los barrios más pobres de la diócesis. Formó un comedor, un pequeño taller, una guardería y poco a poco fue creciendo.

El P. Miguel Ranera y personas de uno de los centros de Coprodeli (@Coprodeli).

En sectores urbano-marginales y zonas rurales

La labor social terminó excediendo a la parroquia, y fundó en 1989 Coprodeli con gente de la misma parroquia, que eran pobres pero que querían ayudar a los más pobres. La misión era, y es, contribuir al desarrollo integral de los sectores urbano-marginales y de las zonas rurales y eliminar la pobreza y la exclusión social en el Perú y Ecuador. Y contribuir al desarrollo integral de los sectores urbano marginales y trabajar por el derecho de las personas a una vida digna.

El P. Miguel Ranera constituyó la ONG movilizando muchas mujeres y jóvenes como voluntarios de inspiración cristiana, que organizan comedores, distribuyen ayuda humanitaria y solucionan los problemas de los excluidos. Pobres que ayudan a los más pobres.

Rescatar a “los pirañitas” en Lima

El P. Miguel comenzó a rescatar a los “pirañitas” (chicos vagos que paran en las calles para robar lo que puedan), del centro de Lima, para darles ropa, alimentos y consejos. Así nació el primer colegio de Coprodeli, el Agustín de Hipona, reconociendo la educación como motor de desarrollo integral de las personas.

Con el tiempo aumentaron los cooperadores que eran voluntarios norteamericanos y españoles para hacer viable estas iniciativas de ayuda. Ahora, Coprodeli tiene colegios, centros médicos y viviendas para los más pobres. Se han construido más de mil en distintas urbanizaciones de Cañete, Chincha, Pisco e Ica.

Mujeres en otro centro (@Coprodeli).

El colegio Coprodeli, Cristo Sacerdote, en Lurín

El Colegio “Coprodeli, Cristo Sacerdote” se fundó en Lurín, dentro de la provincia de Lima a 15 kilómetros de la capital. El nuevo colegio, calificado como “público de gestión privada”, cuenta con niveles de educación inicial, primaria y secundaria. Dispone de 14 aulas, laboratorios científicos, biblioteca, comedor, capilla y campos deportivos, en un terreno cedido por la diócesis de Lurín.

El proyecto ha sido promovido por la Asociación Coprodeli, entidad que forma parte de una red de 30 colegios concertados en el sur de Lima. Este modelo educativo, amparado en el convenio entre la Asociación y la UGEL 01, busca garantizar una educación accesible y de calidad para las familias más vulnerables.

P. Miguel Ranera (@Coprodeli).

Proyecto en El Callao

Por otra parte, en la provincia del Callao se inauguró el Proyecto de Construcción de Aulas en la Institución Educativa Pública de Gestión Privada San Juan Macías, ubicada en el Centro Poblado Ciudadela Pachacútec, distrito de Ventanilla, Callao. 

La obra fue ejecutada por la misma asociación Comunión, Promoción, Desarrollo y Liberación, ya mencionada, en el marco del Programa de Asistencia Financiera No Reembolsable para Proyectos Comunitarios de Seguridad Humana (APC).

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El P. Manuel Tamayo es sacerdote peruano.

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