No son solo números

Sostener hoy las vocaciones nativas es hacer posible el futuro de la Iglesia en los lugares donde más lo necesita.

5 de abril de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos
seminaristas

©Michel Grolet

No sé si alguna vez has echado números: en esta tierra nuestra hay 203 países (si no me he equivocado al contar), de los cuales 120 dependen del Dicasterio para la Evangelización, a lo que habría que sumar territorios concretos de algún país de América. Todo esto suma 1.132 territorios llamados de misión (territorios que son vicariatos apostólicos, diócesis, prelaturas…), es decir, el 43 % de la superficie de la tierra, donde vive el 60 % de la población mundial.

Son lugares que dependen del Dicasterio para la Evangelización porque la realidad de la Iglesia todavía es pequeña, la Iglesia no está, se suele decir, ‘implantada’, sigue dependiendo del resto de la Iglesia para poder realizar la pastoral ordinaria. Son los lugares donde enviamos a nuestros misioneros para que colaboren en la construcción de la Iglesia local.

Los números de la Iglesia en aquellos territorios son impresionantes: casi cien mil escuelas, casi treinta y tres mil instituciones sociales (comedores, orfanatos, albergues, casas de acogida para mujeres…). Todos ellos son responsabilidad de la Iglesia universal que, a través del fondo de solidaridad universal de las OMP, los mantiene y atiende.

De entre ellos, hoy quiero destacar que hay 753 seminarios en aquellos lugares que pueden abrir las puertas cada día por la ayuda que reciben de las OMP, son más de noventa mil seminaristas los que se forman en ellos, y gracias a esta ayuda tienen profesores preparados, bibliotecas dignas, los medios para poder estudiar y trabajar (luz, internet, agua, cuadernos, bolígrafos…) y para vivir (la alimentación).Por eso, cuando celebramos una jornada como la de vocaciones nativas, no es una jornada más… estamos haciendo posible que esos 1.132 territorios puedan, algún día, tener sus propios sacerdotes nativos, que construyan, mantengan y acompañen la Iglesia donde hoy, sin la ayuda de los misioneros, la Iglesia no podría subsistir. Te animo a conocer esta realidad más en concreto en www.vocacionesnativas.es.

El autorJosé María Calderón

Director de las Obras Misionales Pontificias en España.

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