Leer la Biblia puede ser una experiencia sobrecogedora, iluminadora… o francamente intimidante. María Vallejo-Nágera no pretende resolver ese dilema con un tratado académico ni con un manual piadoso. Su propuesta es otra cosa: provocar la curiosidad, descolocar al lector y, si todo sale bien, dejarle con ganas de ir directamente al texto bíblico. Así nace Biblia para Zoquetes 2, la segunda entrega de una serie tan poco convencional como deliberadamente personal.
Una serie nada neutral (y orgullosa de serlo)
En los dos últimos años, Vallejo-Nágera ha publicado los dos primeros volúmenes de esta serie pensada para conocer la Biblia y animar a leerla, no para explicarla de forma exhaustiva. No estamos ante un ensayo divulgativo al uso ni ante un catecismo encubierto. Biblia para Zoquetes es una apuesta narrativa, con una voz muy reconocible: desenfadada, femenina, aguda, provocadora y amena.
La autora escribe desde un lugar concreto: tras dos años de estudio bíblico en Harvard y la Universidad Pontificia Comillas, y después de impartir cursos de divulgación bíblica, decide poner por escrito una parte de lo aprendido. El resultado no aspira a la exhaustividad, sino al impacto.
Vallejo-Nágera explica que su camino como divulgadora bíblica nació de forma casi espontánea, cuando estaba “tan fascinada por la Biblia” que no podía dejar de hablar de ella. “La devoraba”, recuerda, y se la contaba a todos sus amigos hasta que pensó: “esto no puede ser”. Y decidió montar “una escuelita chiquitita”, sin pretensiones académicas ni institucionales, pensada únicamente “para un grupito de amigas”. Todas eran católicas, pero, como reconoce con humor, “no tenían ni idea”, así que buscó un gancho inesperado: el arte. “Como les encanta el arte, comencé a explicarles la Biblia delante de los cuadros del Prado”. Así nació la «Escuelita Virgen de Guadalupe», un proyecto que comenzó de manera informal y que, “hace ya nueve años”, se convirtió en el germen de una forma distinta y muy personal de acercar la Biblia a nuevos lectores.
Pocas ideas centrales y muchas sorpresas
¿Y qué encontramos en las páginas de la «Biblia para zoquetes 2»? Un puñado de ideas clave y una lluvia de curiosidades de lo más interesante. El objetivo es que el lector se sorprenda: que descubra detalles en los que nunca había reparado y una auténtica galería de personajes secundarios con historias de todo tipo —inquietantes, divertidas, nobles, miserables— que pueblan el texto bíblico y suelen pasar desapercibidos.
El ojo de la autora para formular preguntas incómodas o inesperadas es, sencillamente, brillante. Vallejo-Nágera se fija justo ahí donde muchos leen de largo… y se pregunta: ¿y esto? ¿por qué ocurre así? ¿qué hay detrás?
Si conectas con el estilo, lo pasas en grande
Este punto es clave y conviene decirlo sin rodeos: este libro no es para todo el mundo. Y no pasa nada. El estilo narrativo de Vallejo-Nágera es muy marcado. Si conectas con él, lo disfrutas muchísimo. Si no, dejarás el libro a las pocas páginas, pero sin duda merece la pena darle una oportunidad y experimentarlo en primera persona.
No hay término medio. Es como ese amigo brillante que hace bromas todo el tiempo: o te ríes con él o prefieres sentarte en otra mesa. En mi caso, he disfrutado enormemente del libro, aunque no he conectado con los chistes gráficos que la autora intercala en la narración. Pero el conjunto funciona. Y funciona muy bien.
Historias que abren el apetito bíblico
Biblia para Zoquetes 2 no pretende sustituir la lectura de la Escritura, sino abrir el apetito. Ya lo hace, por ejemplo, cuando aborda la tradición judía de Lilith, o cuando se detiene en figuras apenas mencionadas en el texto bíblico, pero fundamentales para su comprensión.
En varias escenas, la autora completa el contexto bíblico con referencias a las revelaciones particulares de la beata Catalina Emmerich, que a menudo arrojan una luz sorprendente sobre pasajes difíciles. Es especialmente esclarecedora su aportación para comprender el famoso episodio de la lucha entre Jacob y Dios, un texto tan fascinante como desconcertante.
O también cuando presenta a Melquisedec, ese personaje que aparece en apenas una línea de la Biblia y, sin embargo, resulta clave para la tradición sacerdotal judía y cristiana. Vallejo-Nágera explica por qué su figura es tan relevante, «hasta el punto de que la Iglesia ordena a los sacerdotes como «sacerdote para siempre según el rito de Melquisedec».
El recurso de acudir a Emmerich, usado con libertad y sin complejos, refuerza el carácter personal del libro: Vallejo-Nágera no esconde desde dónde mira ni qué tradiciones le ayudan a leer.
En este segundo volumen, Vallejo-Nágera reconoce que se ha “desparramado” con uno de esos personajes “chiquititos” que aparecen en la Biblia y ante los que el lector atento se ve obligado a frenar en seco: «un momento, un momento, un momento… ¿qué acaba de decir el texto de esta pobre?», señala la autora. Se trata de Dina, “la hermanita de las doce tribus”, una figura casi olvidada cuya historia —marcada por la violencia y el silencio— suele pasar inadvertida.
A partir de “los pequeños versículos que hablan de ella, que son poquitos”, la autora decidió “meterse a saco” para investigar qué decía el Talmud, consultar artículos recomendados por sus profesores y reconstruir un relato que califica de “fascinante”. El resultado es un capítulo completísimo que devuelve a Dina su lugar en la historia bíblica. La sorpresa llegó después, cuando Vallejo-Nágera descubrió que Catalina Emmerich también la mencionaba: “ahí ya me quedé totalmente alucinada”, confiesa, confirmando que incluso los márgenes del texto sagrado esconden historias que piden ser leídas con otros ojos.
Entender el corazón humano sin anacronismos
Uno de los mayores aciertos del libro es su capacidad para explorar la naturaleza humana tal como aparece en la Biblia. Los celos, la venganza o el resentimiento nos resultan familiares; no tanto el honor personal y familiar, una categoría decisiva en el mundo bíblico y profundamente transformada en la cultura contemporánea.
Lejos de proyectar sensibilidades actuales sobre textos antiguos, esta obra hace justo lo contrario: se esfuerza por entender a los personajes en su contexto, sin edulcorarlos ni juzgarlos desde parámetros modernos. En ese sentido, el tratamiento del corazón humano, especialmente el de la mujer y su situación histórica, está trabajado con inteligencia y sensibilidad.
Biblia para Zoquetes 2 no pretende gustar a todos. Pretende provocar, despertar preguntas y devolver a la Biblia algo que a veces se pierde: la capacidad de asombro. Si el lector entra en el juego, el viaje merece mucho la pena. Y, con suerte, terminará donde la autora quiere llevarlo desde el principio: abriendo la Biblia por su cuenta.
Biblia para zoquetes 2




