Vaticano

Jornada contra la Trata: “La paz comienza con la dignidad”, enfatiza el Papa

En la memoria de santa Josefina Bakhita, el Papa León XIV ha recordado en la XII Jornada Mundial de Oración y Reflexión contra la Trata de Personas, que “la paz comienza con la dignidad”. Además, ha puesto al beato ‘cura Valera’ como “estímulo para los sacerdotes”, y ha rezado por Nigeria, y por Italia, Marruecos, Portugal y Andalucía (España), afectados por inundaciones.   

Redacción Omnes·8 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos
Santa Josefina Bakhita.

Imagen de Santa Josefina Bakhita, en la fachada de la Basílica de San Pedro (OSV News photo/Paolo Cocco, Reuters).

En un Ángelus con numerosas intenciones de oración, el Papa se ha centrado en “reavivar la alegría con gestos concretos de apertura y de atención a los demás”. Luego, ha recordado la fiesta de la religiosa sudanesa santa Josefina Bakhita, esclavizada de niña, para reafirmar que “la paz comienza con la dignidad”.

Además, ha agradecido “a las religiosas y a todos aquellos que se comprometen para eliminar las actuales formas de esclavitud”. 

En su mensaje para la XII Jornada Mundial de Oración y Reflexión contra la Trata de Personas, el Santo Padre reafirma el compromiso de la Iglesia católica de combatir este flagelo. También agradece a quienes sirven con delicadeza y consideración al acercarse a las víctimas de la trata, incluidas las redes y organizaciones internacionales. “Renuevo firmemente la urgente llamada de la Iglesia a afrontar y poner fin a este grave crimen contra la humanidad”. 

‘Cura Valera”: estímulo para los sacerdotes, “para que sean fieles en la vida cotidiana”

Junto a este llamamiento, el Santo Padre informó sobre el recién beatificado don Salvador Valera Parra, ‘cura Valera’, en Huércal-Overa (Almería, España), “párroco plenamente entregado a su pueblo, humilde y solícito en la caridad pastoral. Que su ejemplo de sacerdote plenamente centrado en lo esencial sea un estímulo para los sacerdotes de hoy, para que sean fieles en la vida cotidiana vivida con sencillez y austeridad”.

El prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos, cardenal Marcello Semeraro, dijo ayer que el nuevo beato, sacerdote diocesano, arcipreste y párroco, en todas las circunstancias, incluso en las más arriesgadas, siempre estuvo al lado de los más débiles. «Los enfermos, los pobres y los necesitados que recorrían las calles y habitaban las casas de esta tierra”.

El Papa León XIV reza el Ángelus en la Plaza de San Pedro del Vaticano, el 1 de febrero de 2026. (Foto de OSV News/Matteo Pernaselci, Vatican Media).

Oración por Nigeria, y solidaridad con los afectados por inundaciones

“Con dolor y preocupación he sabido de los ataque en Nigeria, que han causado grandes pérdidas de vidas humanas. Expreso mi cercanía orante a todas las víctimas de la violencia y del terrorismo. Deseo que las autoridades competentes sigan actuando con determinación para garantizar la seguridad y la tutela de cada ciudadano”, añadió el Papa.

También ha asegurado el Papa su oración por las poblaciones de Portugal, Marruecos, España, en particular Grazalema de Andalucía, e Italia meridional, especialmente en Niscemi (Sicilia), afectados por grandes inundaciones. “Animo a las comunidades a permanecer unidad y solidarias, con la materna protección de la Virgen María”, ha dicho.

“Dios nunca nos descarta”, “atención a los demás para reavivar la alegría”

Después de haber proclamado las Bienaventuranzas, el Papa ha meditado hoy en el Àngelus sobre este mensaje de Jesús: “Ustedes son la sal de la tierra. […] Ustedes son la luz del mundo» (Mt 5,13-14).”.

“Pareciera que Jesús pone en guardia a quien lo escucha para que no renuncie a la alegría. La sal que ha perdido sabor, dice, ‘ya no sirve para nada, sino para ser tirada y pisada por la gente’ (Mt 5,13)”.

El Sucesor de Pedro ha manifestado que “Jesús nos anuncia a un Dios que nunca nos descarta, a un Padre que custodia nuestro nombre y nuestra unicidad”, y que “los gestos concretos de apertura y de atención a los demás son los que reavivan la alegría”.

Jesús mismo fue tentado, en el desierto, por otros caminos, ha subrayado: hacer valer su identidad, exhibirla y tener el mundo a sus pies. “Pero él rechaza los caminos en los que hubiera perdido su verdadero sabor, aquel que hallamos cada domingo en la fracción del Pan: la vida entregada, el amor que no hace ruido”.

“María, Puerta del cielo”

“A María, Puerta del cielo”, ha concluido el Papa, “dirijamos ahora la mirada y la oración, para que nos ayude a ser y a permanecer como discípulos de su Hijo”.

El autorRedacción Omnes

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