– Cindy Wooden, Estambul, CNS
El primer acto de la tercera jornada del viaje apostólico a Turquía y Líbano del Papa León XIV ha sido la visita a la Mezquita del Sultán Ahmed. No es el primer Papa que ha acudido a rezar a una mezquita. Lo hizo san Juan Pablo II en 2001 en Damasco, y precisamente en la misma Mezquita Azul de Estambul, lo hicieron Benedicto XVI en 2006 y Francisco en 2014.
A su llegada, el Papa León XIV fue recibido y acompañado a la Mezquita por el Jefe de la Diyanet, el Presidente de Asuntos Religiosos de Turquía.
Explicaciones del muecín
En la visita, el Pontífice de la Iglesia católica escuchó a Askin Musa Tunca, el muecín de la mezquita, quien llama a la gente a la oración cinco veces al día, explicando el edificio, su construcción y cómo rezan los musulmanes. Y el Papa hizo preguntas.
Tunca declaró después a los periodistas que la mezquita es “la casa de Alá; no es mi casa ni la tuya”, y por eso le dijo al Papa León que podía rezar si quería. “Está bien”, dijo, “quería ver la mezquita”.
Los periodistas presionaron a Tunca, preguntándole de nuevo si el Papa rezaba. “Quizás para sí mismo, no lo sé”, respondió.

Papa León: escucha y respeto
La oficina de prensa del Vaticano indicó después que el Papa León visitó la mezquita «con un espíritu de reflexión y de escucha atenta, con profundo respeto por el lugar y por la fe de quienes se reúnen allí en oración».
Como es costumbre, el Papa León se quitó los zapatos en el patio antes de entrar en la mezquita con calcetines blancos.
21.000 azulejos azules
Formalmente llamada Mezquita del Sultán Ahmed, esta casa de oración musulmana se terminó de construir en 1617 y es conocida como la Mezquita Azul por los más de 21.000 azulejos azules que decoran sus paredes, arcos y cúpulas. Los azulejos proceden de Iznik, lugar de la antigua Nicea, que el Papa León había visitado el día anterior.
Al salir de la mezquita, el Papa León le indicó a Tunca que pasaban por una puerta con un cartel que decía: “Prohibida la salida”. El muecín respondió que el cartel era para turistas, pero que, si el Papa lo prefería, “no tienen que salir. Pueden quedarse aquí”.
El papa Benedicto XVI visitó la Mezquita Azul en 2006, y el papa Francisco la recorrió en 2015. Ambos guardaron un momento de silencio frente al mihrab, que indica la dirección de la ciudad santa islámica de La Meca. San Juan Pablo II fue el primer pontífice en visitar una mezquita cuando visitó la mezquita omeya de Damasco, Siria, en 2001.
Estima por los hermanos y hermanas musulmanes
A finales de octubre, el Papa León presidió las celebraciones en el Vaticano del 60 aniversario de ‘Nostra Aetate’, el documento del Concilio Vaticano II sobre las relaciones con las demás religiones del mundo.
Los obispos presentes en el Vaticano II afirmaron que los católicos tienen estima por sus hermanos y hermanas musulmanes, quienes “adoran al único Dios, vivo y subsistente en sí mismo; misericordioso y todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra”. Y «se esfuerzan por someterse de todo corazón incluso a sus inescrutables decretos”.




