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Escocia rechaza la eutanasia y afirma la dignidad humana

Los obispos católicos han celebrado la decisión del Parlamento de Escocia del 17 de marzo, de rechazar el proyecto de ley de muerte asistida para adultos con enfermedades terminales. Una ley que habría permitido a estos enfermos recibir asistencia de profesionales para poner fin a su vida.

OSV / Omnes·19 de marzo de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos
Parlamento escocés.

Los miembros del Parlamento escocés, en la fotografía, pueden tener la certeza de haber actuado de forma correcta y responsable, han manifestado los obispos escoceses (@Foto Conferencia Episcopal de Escocia).

– OSV News

Los miembros del Parlamento escocés, conocido como Holyrood, “pueden estar seguros de que han tomado las medidas correctas y responsables”, declaró el presidente de la conferencia episcopal del país en un comunicado el 17 de marzo.

‘Proteger a las personas más vulnerables’

“Su voto sirve para proteger a algunas de las personas más vulnerables de Escocia del riesgo de ser presionadas para una muerte prematura”, dijo el obispo John Keenan de Glasgow, que preside la conferencia episcopal.

“Toda vida humana posee un valor intrínseco. La verdadera compasión no se expresa acabando con una vida, sino acompañando a quienes sufren y asegurándoles que reciban el apoyo médico, emocional y espiritual que reconozca su dignidad. Ninguna vida carece de valor”, señala el comunicado.

El proyecto de ley fue presentado en marzo de 2024 por el parlamentario escocés Liam McArthur. Según el proyecto, los requisitos de elegibilidad incluían tener 18 años o más, padecer una enfermedad terminal y poseer la capacidad suficiente para tomar y comprender la decisión. El proyecto fue modificado recientemente para elevar la edad mínima de 16 a 18 años. 

Este proyecto de ley habría sido el primero en el Reino Unido —del cual Escocia forma parte, junto con Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte— en permitir la eutanasia para adultos con enfermedades terminales. 

Libertad de voto

Según informó Associated Press, a los parlamentarios de Holyrood “se les había concedido libertad de voto sobre el proyecto de ley de eutanasia, lo que significaba que podían decidir según su conciencia, en lugar de seguir las directrices de sus partidos”. 

“Como sociedad, nuestra responsabilidad no es abordar el sufrimiento eliminando a quien lo padece, sino rodear a cada persona de cuidado, respeto y dignidad hasta su final natural”, escribió el obispo escocés. Y agregó que la decisión del 17 de marzo “hace que Escocia avance aún más en esa dirección”.

Próxima prioridad, fortalecer los cuidados paliativos

Eso también requiere medidas concretas, subraya el comunicado, recogido en la web de la conferencia episcopal, con mención informativa a The Tablet. “Nuestra próxima prioridad debe ser fortalecer los cuidados paliativos, garantizando que cuenten con la financiación adecuada y sean accesibles para todos los que los necesiten», afirma.

Una foto de archivo muestra a un trabajador de salud consolando a un paciente anciano. Los voluntarios de la Pastoral Hospitalaria de la Arquidiócesis de San Antonio llevan la presencia de Cristo en la Eucaristía y ayudan a atender espiritualmente a los enfermos. (Foot OSV/Hannah McKay, pool via Reuters).

Una victoria decisiva e influyente

Los grupos que se oponen a la medida calificaron la votación de 69 frente a 57 como un momento decisivo de “gran victoria”, que posiblemente influya en futuros debates en todo el Reino Unido. Recientemente se informó que el Parlamento británico podría rechazar finalmente la legislación británica, largamente debatida, que permitiría el suicidio asistido.

En su comunicado del 17 de marzo, Right to Life afirmó que David Bol, subdirector político de The Scotsman, describió la votación final del proyecto de ley como “potencialmente la decisión más importante en la historia del Parlamento escocés”, un sentimiento compartido por otros destacados comentaristas políticos.

La organización Right to Life afirmó que la ciudadanía escocesa tenía “serias preocupaciones respecto a la legalización del suicidio asistido y el impacto negativo que tendría en las personas más vulnerables de Escocia”, citando estadísticas recientes.

Preocupación por las víctimas de violencia doméstica

El grupo de expertos en políticas para mujeres The Other Half descubrió que 7 de cada 10 escocesas estaban preocupadas por el hecho de que las víctimas de violencia doméstica pudieran sentirse presionadas a poner fin a sus vidas si se legalizara la eutanasia.

“Después de que activistas contra los trastornos alimentarios advirtieran que las personas con estos trastornos podrían optar al suicidio asistido en virtud del proyecto de ley, el grupo de expertos publicó una encuesta que reveló que solo uno de cada cinco escoceses apoyaría una legislación que permitiera a los pacientes con anorexia poner fin a sus vidas mediante el suicidio asistido”, declaró la organización.

Mientras tanto, el grupo de defensa Not Dead Yet UK reveló que el 69% de los adultos escoceses estaban de acuerdo en que el Parlamento escocés debería priorizar la mejora del acceso a la atención para las personas con discapacidad, antes de que se presente un proyecto de ley sobre el suicidio asistido, según Right to Life, que añadió que solo el 18% de los escoceses no estaban de acuerdo.

Manifestantes sostenían una pancarta frente al Parlamento mientras los legisladores británicos debatían la ley de muerte asistida en Londres el 29 de noviembre de 2024, que continúa su tramitación. (Foto OSV News/Mina Kim, Reuters),

‘Principio de dignidad humana’

Al expresar su gratitud a los miembros del Parlamento escocés, el obispo Keenan dijo estar “especialmente agradecido a quienes defendieron el principio de la dignidad humana y abogaron por los más vulnerables. Su compromiso basado en principios no ha pasado desapercibido”.

Si bien se prevé que el proyecto de ley británico sobre el suicidio asistido fracase como consecuencia de la decisión del Parlamento escocés, aumentan las preocupaciones sobre otras cuestiones relacionadas con la vida en la legislación británica.

El 18 de marzo, la Cámara de los Lores votará una enmienda para eliminar una cláusula del proyecto de ley sobre delincuencia y policía que despenaliza el aborto. Según esta cláusula, ya no sería ilegal que las mujeres practicaran abortos por cualquier motivo, en cualquier momento hasta el parto o durante el mismo.

Propuesta de modificación de la ley británica sobre el aborto

“La cláusula 208, que despenaliza el aborto, se insertó en el proyecto de ley sobre delincuencia y policía después de que se aprobara una enmienda en la Cámara de los Comunes el pasado mes de junio, tras tan solo 46 minutos de debate”, declaró la organización de defensa de los derechos civiles Christian Concern en un comunicado de prensa del 18 de marzo. En él anunció una manifestación en Londres “para reunirse en oposición a la votación sobre el aborto en la Cámara de los Lores”.

Organizada por Christian Concern, la Sociedad para la Protección de los Niños No Nacidos, March for Life UK y otros grupos de defensa de la vida, se espera que la manifestación reúna a “cientos” de personas para pedir a los miembros del Parlamento que rechacen el aborto hasta el momento del nacimiento.

El autorOSV / Omnes

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