“Han pasado ya cuatro años desde el inicio de la guerra contra Ucrania”, ha dicho el Papa sin eufemismos, y en el Ángelus de esta mañana, ha manifestado con intensidad que “la paz no puede posponerse, es una necesidad urgente, que debe encontrar espacio en los corazones y traducirse en decisiones responsables. Por eso renuevo con fuerza mi llamamiento: que callen las armas, que cesen los bombardeos, que se llegue sin demora a un alto el fuego y que se refuerce el diálogo para abrir el camino a la paz”.
A continuación, ante los numerosos fieles y peregrinos reunidos en la Plaza de San Pedro en el I Domingo de Cuaresma, el Pontífice ha invitado “a todos a unirse en la oración por el martirizado pueblo ucraniano y por todos los que sufren a causa de esta guerra y de todos los conflictos en el mundo, para que brille en nuestros días el tan esperado don de la paz”.
Abriendo su corazón, tras el rezo de la oración mariana del Ángelus, el Papa ha revelado que “mi corazón sigue la dramática situación que todos tenemos ante nuestros ojos: ¡cuántas víctimas, cuántas vidas y familias destrozadas, cuánta destrucción, cuánto sufrimiento indecible! En verdad, toda guerra es una herida infligida a la familia humana: deja tras de sí muerte, devastación y un rastro de dolor que marca a generaciones”.

Tentaciones. Apagar un poco la tv, radio y celulares
En la primera parte de su reflexión, antes del Ángelus, el Sucesor de Pedro ha recordado el Evangelio del día, que “nos habla de Jesús que, guiado por el Espíritu, va al desierto y es tentado por el diablo (cf. Mt 4,1-11). Después de ayunar durante cuarenta días, siente el peso de su humanidad: el hambre a nivel físico y las tentaciones del diablo a nivel moral”.
Jesús afronta “la misma dificultad que todos experimentamos en nuestro camino y, resistiendo al demonio, nos muestra cómo vencer sus engaños y sus trampas”. “La Palabra de vida nos invita a considerar la Cuaresma como un itinerario resplandeciente en el que, con la oración, el ayuno y la limosna, podemos renovar nuestra colaboración con el Señor para hacer de nuestra vida una obra maestra irrepetible.
El Papa León ha manifestado que en nuestro caminar, “existe el riesgo de que nos desanimemos o de que nos dejemos seducir por caminos de satisfacción menos agotadores, como la riqueza, la fama y el poder (cf. Mt 4,3-8). Estas tentaciones, que también fueron las de Jesús, no son más que pobres sucedáneos de la alegría para la que fuimos creados y que, al final, nos dejan inevitable y eternamente insatisfechos, inquietos y vacíos”.

Penitencia, Palabra de Dios y sacramentos
En concreto, tras ponderar el aprecio de San Pablo VI por la penitencia y las sugerencias de San Agustín, ha instado a practicarla “generosamente, junto con la oración y las obras de misericordia; demos espacio al silencio, apaguemos un poco los televisores, la radio y los smartphone”.
“Meditemos la Palabra de Dios, acerquémonos a los sacramentos; escuchemos la voz del Espíritu Santo, que nos habla al corazón, y escuchémonos unos a otros, en las familias, en los lugares de trabajo y en las comunidades”.
Finalmente, ha animado a dedicar tiempo a los que están solos, especialmente a los ancianos, a los pobres y a los enfermos, a renunciar a lo superfluo y a compartir lo que ahorramos con quienes carecen de lo necesario.
Por la mañana, el Papa realizó una visita pastoral a la parroquia “Sacro Cuore di Gesù a Castro Pretorio”, la segunda que tenía prevista a la diócesis de Roma, donde celebró la Santa Misa.
En la homilía, mientras Satanás tienta a la humanidad con la mentira de obtener poder ilimitado, Dios ofrece el don de la verdadera libertad que conduce al verdadero amor, a las relaciones y a la plenitud, dijo el Papa.
El Papa a sacerdotes: no usar IA para las homilías ni para buscar «me gusta» en redes como TikTok
Anteayer, el Papa León XIV instó a los sacerdotes a no usar inteligencia artificial (IA) para escribir sus homilías, ni para buscar “me gusta”en redes sociales como TikTok, según ha informado Courtney Mares, de OSV News.
En una sesión de preguntas y respuestas con clérigos de la Diócesis de Roma, el Papa dijo que los sacerdotes deben resistir “la tentación de preparar homilías con inteligencia artificial”. «Como todos los músculos del cuerpo, si no los usamos, si no los movemos, mueren. El cerebro necesita ser usado, por lo que nuestra inteligencia también debe ejercitarse un poco para no perder esta capacidad”, dijo el Papa León en la reunión a puerta cerrada, según una información de Vatican News del 20 de febrero.
“Dar una verdadera homilía es compartir la fe”, y la inteligencia artificial “nunca podrá compartir la fe”, añadió el Papa. El Pontítife ha expresado interés en el tema de la inteligencia artificial y la dignidad del trabajo desde la primera semana de su pontificado.



