El Papa León XIV prosigue con las catequesis sobre “Lumen Gentium” durante las audiencias de los miércoles. En esta ocasión, se ha adentrado en la forma jerárquica de la Iglesia, explicada en el capítulo tres de la constitución dogmática.
En primer lugar, el Pontífice señaló que “la Iglesia católica encuentra su fundamento en los apóstoles, que Cristo quiso como columnas vivas de su Cuerpo místico”. Esta jerarquía, explicó, “obra al servicio de la unidad, de la misión y de la santificación de todos sus miembros”.
Pero este orden, según lo declarado en “Lumen Gentium”, “no es una construcción humana que sirve para la organización interna de la Iglesia como cuerpo social, sino que es una institución divina que tiene como finalidad perpetuar hasta el final de los tiempos la misión que Cristo dio a los apóstoles”.
El Santo Padre aclaró a continuación qué quiere decir la constitución dogmática cuando utiliza el adjetivo “jerárquica”. Esto hace referencia al “origen sacro del ministerio apostólico en la acción de Jesús, Buen Pastor, así como sus relaciones internas”. En este sentido, continuó, “los obispos, ante todo, y, a través de ellos, los presbíteros y los diáconos, han recibido encargos que los llevan a estar al servicio de ‘todos cuantos pertenecen al Pueblo de Dios’” (LG, 18).
León XIV señalo que “la ‘Lumen Gentium’ recuerda varias veces y de manera eficaz el carácter colegial y de comunión de esta misión apostólica”. Por ello, animó a todos los cristianos a pedir a Dios “que mande a su Iglesia ministros que sean ardientes en la caridad evangélica, estén entregados al bien de todos los bautizados y sean misioneros valientes en todos los lugares del mundo”.



