El Papa León XIV recibió en audiencia el 16 de marzo a la Asamblea Plenaria de la Comisión Pontifica para la Protección de Menores. Tras saludar a todos, el Pontífice les agradeció “su servicio a la Iglesia protegiendo a los niños, adolescentes y personas en situaciones de vulnerabilidad”.
El Santo Padre calificó la labor de la Comisión como “un servicio exigente, a veces silencioso y a menudo oneroso, pero esencial para la vida de la Iglesia y para la construcción de una auténtica cultura del cuidado”.
Por otro lado, León XIV recordó la intención del Papa Francisco, quien quiso “recordar a toda la Iglesia que la prevención de los abusos no es una tarea opcional, sino una dimensión constitutiva de la misión de la Iglesia”. Admitió también que le “ha animado mucho el diálogo que ustedes han fomentado con la Sección Disciplinaria del Dicasterio para la Doctrina de la Fe”. Gracias a esto, continuó, “la prevención” y “la vigilancia disciplinaria” están unidas “de manera verdaderamente sinérgica y eficaz”.
Cultura del cuidado
El Papa explicó que la prevención no se reduce a un conjunto de normas, sino que “se trata de ayudar a formar, en toda la Iglesia, una cultura del cuidado”. Algo que, subrayó el Santo Padre, no es “una obligación impuesta desde fuera, sino una expresión natural de la fe”.
Para fomentar esta cultura, hay que atravesar “un proceso de conversión en el que los sufrimientos de los demás sean escuchados y nos muevan a actuar”.
El Papa León XIV animó asimismo a los miembros de la Comisión a incorporar todavía más el diálogo con los Dicasterios y a fomentar el apoyo a todas las comunidades e Iglesias locales.
Por último, el Pontífice expresó su deseo de recibir el Informe Anual de la Comisión. Finalizó señalando que “la protección de los menores y de las personas en situaciones de vulnerabilidad no es un ámbito aislado de la vida eclesial, sino una dimensión que atraviesa la pastoral, la formación, el gobierno y la disciplina”.




