Vaticano

Por qué el primer consistorio extraordinario del Papa León XIV es tan importante

El Papa León XIV ha convocado su primer consistorio extraordinario para enero de 2026, una reunión clave con todo el Colegio Cardenalicio que marcará el inicio efectivo de su estilo de gobierno y sus prioridades para la Iglesia.

Bryan Lawrence Gonsalves·7 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos
Consistorio

©CNS/Vatican Media

El Vaticano confirmó el 20 de diciembre que el Papa León XIV convocará un consistorio extraordinario de cardenales los días 7 y 8 de enero de 2026. Será la primera reunión de este tipo de su pontificado. También será la primera vez que se reúna todo el Colegio Cardenalicio desde el cónclave que lo eligió.

Esto es importante porque un consistorio extraordinario no es principalmente ceremonial. Es uno de los pocos momentos, fuera del cónclave, en los que todos los cardenales se encuentran en la misma sala con el Papa. En el derecho canónico, existe para «necesidades particulares de la Iglesia o asuntos de especial gravedad». En la práctica, es una herramienta de gobierno. Permite al Papa consultar ampliamente, tomar el pulso a la Iglesia mundial y señalar las prioridades con antelación.

¿Qué es un consistorio?

Un consistorio es una reunión formal de cardenales convocada por el papa para que le ayuden a gobernar la Iglesia universal. 

Un consistorio ordinario suele ser ceremonial. A menudo se utiliza para crear nuevos cardenales o para ciertos pasos en las canonizaciones. Por lo general, asisten principalmente cardenales que viven en Roma; sin embargo, puede seguir siendo significativo por su naturaleza. El Papa Benedicto XVI, por ejemplo, anunció su renuncia en un consistorio en 2013.

Un consistorio extraordinario es diferente. Está diseñado para consultar con todo el Colegio Cardenalicio. La propia palabra apunta a la idea de «estar juntos». Históricamente, ha sido una forma importante para que los Papas busquen consejo sobre doctrina, disciplina y gobierno de la Iglesia. Es explícitamente consultivo. El Papa sigue siendo el que toma las decisiones, pero escucha de forma estructurada.

El último consistorio extraordinario con un impacto estratégico importante fue el celebrado en febrero de 2014 bajo el pontificado del Papa Francisco, centrado en el matrimonio y la familia antes del Sínodo sobre la Familia. Este fue el único consistorio extraordinario convocado por el difunto Papa.

La importancia de este consistorio

La reunión de enero de 2026 será la primera vez que la mayoría de los cardenales se reúnan desde la elección del Papa León XIV. Muchos tuvieron pocas oportunidades de conocerse antes del cónclave. Eso significa que el Colegio aún no está familiarizado con las principales prioridades pontificias del Papa. Por lo tanto, esta reunión no solo trata de los puntos del orden del día. También trata de las relaciones, la confianza y la coherencia.

Por eso la reunión tiene un peso simbólico. El Papa León XIV está reuniendo a un cuerpo que es geográficamente vasto y a menudo dividido por la experiencia, la cultura y las prioridades. Si consigue crear una verdadera comunión y una forma viable de colaborar, reforzará su capacidad para gobernar y dirigir la Iglesia. 

La Oficina de Prensa de la Santa Sede ha declarado que los dos días incluirán «momentos de comunión y fraternidad», así como tiempo para «la reflexión, el intercambio y la oración». El objetivo declarado es ofrecer «apoyo y consejo» al Papa y fortalecer la comunión entre el Obispo de Roma y los cardenales.

Estas frases pueden parecer genéricas. Pero en un nuevo pontificado, apuntan a algo concreto: el Papa León XIV está marcando la pauta de cómo va a liderar. ¿Gobernará a través de un pequeño círculo íntimo? ¿O intentará establecer una consulta más amplia y una responsabilidad compartida?

La agenda revela los instintos de gobierno del Papa

En una carta navideña a los cardenales firmada el 12 de diciembre, festividad de Nuestra Señora de Guadalupe, a la que ha tenido acceso Crux News en Roma, el Papa León esboza cuatro puntos principales de debate para la reunión de dos días, en la que probablemente se tratarán dos temas al día.

En primer lugar, pidió una nueva lectura de Evangelii Gaudium (2013). Ese documento está estrechamente vinculado a la visión del Papa Francisco de una Iglesia misionera. León XIV parece decir que la Iglesia no puede empezar con debates internos. Debe empezar con la proclamación del Evangelio. Si toma esto como punto de partida, enmarca el resto como herramientas para la misión, no como fines en sí mismos.

En segundo lugar, pidió a los cardenales que estudiaran Praedicate Evangelium (2022), la constitución que reformó la Curia Romana. Esto es crucial. Muchas disputas en los últimos años no han sido solo sobre teología. Han sido sobre autoridad: quién decide qué y a qué nivel. Si el Papa León XIV se centra aquí, puede que esté poniendo a prueba cuánto consenso existe para continuar las reformas del Papa Francisco y cómo se implementarán.

En tercer lugar, destacó la sinodalidad como una forma clave de cooperación con el Papa en asuntos que afectan a toda la Iglesia. No es una señal menor. La sinodalidad se ha convertido en un tema definitorio y un punto de controversia. Al incluirlo en la agenda desde el principio, el Papa León XIV indica que quiere que el Colegio se comprometa directamente con él, en lugar de tratarlo como un proyecto ajeno.

Por último, pidió una reflexión teológica, histórica y pastoral sobre la liturgia, subrayando la necesidad de preservar la sana tradición sin dejar de estar abiertos a un desarrollo legítimo, en línea con el Concilio Vaticano II. Este tema es a menudo donde el conflicto de la Iglesia se hace más visible. Un Papa que lo aborda desde el principio puede estar tratando de rebajar la tensión aclarando los principios. O puede estar preparándose para tomar decisiones que requerirán el apoyo de los cardenales. En cualquier caso, el hecho de que lo haya incluido sugiere que sabe que no se puede eludir la cuestión.

Qué significa esto para la Iglesia

Este consistorio probablemente será la primera ventana clara a la mente del Papa León XIV. Mostrará lo que quiere destacar, lo que considera urgente y cómo espera que sus colaboradores más cercanos trabajen con él.

También puede poner de manifiesto los límites reales. Los temas son amplios. El tiempo es escaso. Esa combinación puede generar concentración o frustración. Un consistorio exitoso no lo resolverá todo. Pero puede establecer un método: escuchar con honestidad y establecer prioridades claras con un sentido compartido de la dirección.

En ese sentido, el consistorio extraordinario no es meramente procedimental. Es el primer acto institucional importante de este pontificado. Es donde el Papa León XIV comenzará a definir cómo pretende gobernar con los cardenales y qué tipo de Iglesia quiere que le ayuden a dirigir.

El autorBryan Lawrence Gonsalves

Fundador de “Catholicism Coffee”

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