Vaticano

Estas meditaciones de Varden han hecho reflexionar al Papa León XIV

Mientras naves de antiguas catedrales se convierten en minigolf, y jóvenes cantan que la vida es una herida abierta, el tiempo está hambriento de esperanza, y surgen “señales de nueva conciencia religiosa entre los jóvenes”, buscando raíces. Así se ha expresado Mons. Erik Varden en los Ejercicios del Papa y la Curia romana.

Francisco Otamendi·3 de marzo de 2026·Tiempo de lectura: 5 minutos
El Papa León XIV con el obispo Mons. Varden.

El Papa León XIV saluda al obispo noruego Erik Varden, de Trondheim, después de que éste dirigiera el último día del retiro cuaresmal anual de la Curia Romana en el Vaticano el 27 de febrero de 2026. (Foto de OSV News/Simone Risoluti, Vatican Media).

A pesar de guerras y contiendas, la Cuaresma sigue su curso hasta la Pascua. Es tiempo de reflexión. La secularización prosigue, pero aparecen destellos de esperanza, una nueva conciencia religiosa se abre paso entre jóvenes, hay hambre de un Evangelio en plenitud. 

Se sintetizan hoy nuevos mensajes del obispo noruego Erik Varden en la “semana de Ejercicios espirituales y retiro” del Papa y la Curia romana. En realidad es un y 2, es decir, algunas ideas correspondientes a las últimas 8 meditaciones, hasta completar las 11 que predicó el obispo Varden.

Agradecimiento del Papa: “especialmente invitado a reflexionar”

Al concluir los Ejercicios, el Papa León XIV pronunció unas palabras de agradecimiento al predicador Monseñor Varden por la “semana de ejercicios espirituales y retiro, un momento de bendición” (y también a los participantes).

“Tengo el placer de poder dar las gracias”, añadió el Santo Padre, “sobre todo a nuestro predicador, que nos ha acompañado y ayudado durante estos días a vivir una experiencia profunda, espiritual y muy importante en nuestro camino cuaresmal, comenzando el domingo con ‘Las tentaciones’ y reflexionando sobre el ejemplo y el testimonio de San Bernardo, la vida monástica y muchos otros elementos de la vida de la Iglesia”.

“Debo reconocer que, personalmente, en algunos momentos me he sentido especialmente invitado a reflexionar. Por ejemplo, esta mañana, cuando hablaba de la elección del papa Eugenio III y San Bernardo dijo: ‘¿Qué han hecho? Que Dios tenga piedad de ustedes’”, dijo León XIV.

El Papa León XIV y cardenales de la Curia romana escuchan al obispo noruego Erik Varden el último día del retiro cuaresmal anual en la Capilla Paulina del Vaticano, el 27 de febrero de 2026. (Foto de OSV News/Simone Risoluti, Vatican Media).

Algunas ideas y mensajes: libertad, verdad

Citemos, pues, al obispo noruego en sus meditaciones, con ideas del propio Varden en su blog, de las que ha ido informando Vatican News. La selección es propia, pero rigurosa. Pueden completarla. He aquí algunas. 

1. “Volviéndose libre” (Llegar a ser libre). Desde una perspectiva cristiana, ninguna política opresiva puede redimirse invocando la “libertad” ideológica. La única libertad significativa es la personal; y la libertad de una persona no puede anular la de otra”. 

“Adherirse a una idea cristiana de libertad es consentir el dolor. (…) A veces la justicia se sirve mejor sufriendo por ella, negándonos a responder a la fuerza con la fuerza” (Varden).

2. Esplendor de la verdad. “¿Qué es la verdad? La gente de nuestro tiempo lo pregunta con seriedad, a menudo con notable buena voluntad, a pesar de su confusión, su miedo y la prisa en que siempre se encuentran; no podemos dejarla sin respuesta”. (Varden).

“Cristo, que es la verdad, no sólo nos protege; nos renueva (…). “La Iglesia, un organismo de lento movimiento, siempre correrá el riesgo de parecer anticuada. Pero si habla bien su propio idioma, el de las Escrituras y la liturgia, el de sus padres, madres, poetas y santos, pasados ​​y presentes, será original y fresca (…). 

“El llamado universal a la santidad, es decir, el llamado a encarnar la verdad, fue quizás la nota más fuerte del Concilio Vaticano II” (Varden).

3. La caída de miles. “Las caídas pueden humillarnos cuando nos envanecemos, mostrando así el poder salvador de Dios”. “Sin embargo, no todas las caídas terminan en euforia; hay caídas que apestan infernalmente, trayendo destrucción a los culpables y dejando tras de sí la ruina. Esa estela suele ser ancha y larga, arrastrando a muchos inocentes”.

“La peor crisis de la Iglesia no ha sido provocada por la oposición secular, sino por la corrupción eclesiástica. Las heridas infligidas tardarán en sanar. Claman por justicia y por lágrimas”. (Varden)

Gloria oculta y ángeles guardianes de la santidad

4. Gloria. “Una ‘gloria oculta’ es perceptible incluso ahora. A San Agustín le gustaba decir que llevamos la imagen de la gloria en una “forma oscura”. Una vez que hayamos pasado por esta vida, la forma se revelará explícita y ‘luminosa’. Será apta para presentarse ante Dios.

La Iglesia manifiesta el resplandor de la ‘gloria oculta’ en sus santos, y “comunica la ‘gloria oculta’ en sus sacramentos. Todo sacerdote, todo católico conoce la luz que puede irrumpir en el confesionario, durante una unción, una ordenación o un matrimonio. La más espléndida, y en cierto modo la más velada, es la gloria de la santa Eucaristía”. (Varden, en Vatican News).

5. Los ángeles de Dios. “En una oración popular que se remonta a Reginaldo de Canterbury, contemporáneo de Bernardo, le pedimos a nuestro ángel de la guarda que nos ilumine, nos guarde, nos gobierne y nos guíe. Estos son verbos contundentes. Un ángel es un guardián de la santidad”. (Varden)

6. Bernardo el Realista. “Cuanto más reconocía Bernardo el clamor de misericordia en los corazones humanos, en las lágrimas amargas, en los conflictos mundanos, en las campañas descabelladas contra la decencia y la verdad, y en el susurro de los árboles del bosque, más consciente era de la respuesta misericordiosa de Dios. La oía en el santo nombre de Jesús, que llegó a ser indeciblemente querido para él”. (Varden).

“Bernardo consideraba a Jesús, la encarnación de la verdad. (…). Interpretaba las situaciones, las personas y las relaciones resueltamente a la luz de Jesús. Esta perspectiva le ha granjeado firmes admiradores más allá del catolicismo, desde Martín Lutero hasta Juan Wesley”. (Varden).

Si amas la carga, será ligera (san Agustín)

7. La consideración. “Aunque la carga pastoral tiene un aspecto temible, solo lo es si no nos damos cuenta de quién la pone sobre nuestros hombros. No deja de ser una participación en el dulce yugo de Cristo, quien nos permite descubrir que la cruz que se nos ha confiado es luminosa y ligera, y que compartirla es gozoso”. 

“Agustín escribió : “Perduc sarcinam tuam quia levis est si diligis gravis si odisti”, es decir: “Lleva tu propia carga hasta el final. Si la amas, será ligera. Si la odias, será pesada”. (Varden)

8. Para comunicar esperanza. “A nuestro alrededor, las naves de antiguas catedrales, ensombrecidas por la cruz, se convierten en minigolf; los santuarios se utilizan para parodias seculares diseñadas, desesperadamente, para mostrar su relevancia. Mientras tanto, a tiro de piedra, en el ámbito secular, los jóvenes se mecen desconsoladamente, cantando en voz baja que la vida es una herida abierta y que no hay bálsamo en Galaad”.

“Cristo es la luz de las naciones, Lumen Gentium. (…) En él depositamos nuestra confianza, no en estratagemas pasajeras. (…) El tiempo en que vivimos está hambriento de escuchar esta esperanza proclamada. Hemos considerado algunas señales que nos rodean: nueva conciencia religiosa entre los jóvenes; el regreso de la categoría de verdad al discurso público; una búsqueda de raíces. (…). Cansados ​​de construir sus vidas sobre arena, buscan roca sólida”. 

“Nuestro tiempo clama por el Evangelio en plenitud. Los jóvenes que se lamentan en nuestros parques con pesar anhelan su plenitud”. (Varden).

El autorFrancisco Otamendi

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