Un juez de Montreal ha dictaminado que las acusaciones de conducta sexual inapropiada contra el cardenal de Quebec, Marc Ouellet, son infundadas y ha ordenado a su acusadora que le pague 100.000 dólares.
El cardenal, retirado desde abril de 2024, había estado bajo sospecha desde que Paméla Groleau lo acusó de tocarla sin su consentimiento en tres ocasiones entre 2008 y 2010, mientras ella se formaba o trabajaba como agente pastoral laica. También declaró ante el tribunal que se sintió «acosada» en otro evento, afirmando que el cardenal Ouellet se acercó desde el otro lado de la sala para sentarse a su lado.
El juez consideró falsas las acusaciones
«El tribunal determina que las alegaciones que describen los cuatro hechos citados por la Sra. Groleau en el contexto de la demanda colectiva son falsas», escribió el juez del Tribunal Superior Martin Castonguay en una decisión publicada el 31 de agosto.
Castonguay concluyó que el testimonio de Groleau contra el ahora octogenario cardenal Ouellet «no era ni creíble ni fiable», señalando en su dictamen que ella había cambiado su versión varias veces.
Otras dos mujeres testificaron contra el cardenal Ouellet durante el juicio, pero el juez dictaminó que su testimonio no era pertinente para determinar si Groleau había difamado al cardenal. Asimismo, concluyó que el cardenal Ouellet «no era el autor de los gestos» presentados como prueba por una de las mujeres.
Las acusaciones contra el cardenal surgieron en 2022 como parte de una demanda colectiva interpuesta contra la Arquidiócesis de Quebec y decenas de clérigos y laicos. En respuesta, el cardenal Ouellet negó públicamente haber cometido irregularidad alguna y presentó una contrademanda por difamación de 100 000 dólares (72 230 dólares estadounidenses) contra su acusadora, alegando que ella había dañado su reputación, honor y dignidad.
El Vaticano descartó abrir una investigación
Tras la presentación de la demanda, el Vaticano optó por no iniciar su propia investigación contra el cardenal. En un comunicado emitido el 18 de agosto de 2022 por Matteo Bruni, entonces director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el Vaticano concluyó que no existían «elementos suficientes para abrir una investigación canónica por agresión sexual del cardenal Ouellet contra la persona F», como se identificaba a Groleau en aquel momento.
En su dictamen, Castonguay afirmó que el daño sufrido por el cardenal Ouellet —antiguo arzobispo de Quebec que se desempeñaría como prefecto del Dicasterio para los Obispos bajo los pontificados de Benedicto XVI y Francisco— y por su reputación se vio «amplificado por el instrumento elegido, es decir, una demanda colectiva dirigida principalmente contra pedófilos religiosos, equiparando así al cardenal Ouellet, a los ojos del ‘ciudadano común’, con ese grupo de individuos».
Dijo que «es difícil cuantificar» el verdadero impacto de las acusaciones contra el Cardenal Ouellet y le concedió los 100.000 dólares que solicitaba.
Una demanda colectiva de 31,5 millones
La demanda colectiva contra la Arquidiócesis de Quebec fue ratificada el 12 de agosto, cuando el Tribunal Superior de Quebec aprobó un acuerdo extrajudicial de 31,5 millones de dólares (22,66 millones de dólares estadounidenses) para las personas que afirman haber sido víctimas de abusos sexuales por parte de miembros de la iglesia desde 1940.
En un comunicado sobre el fallo a favor de su cliente, los abogados del cardenal Ouellet se mostraron satisfechos de que el tribunal reconociera la injusticia sufrida por el cardenal.
«Esta sentencia reafirma un principio fundamental: incluso en el contexto de un proceso judicial, las acusaciones graves deben basarse en hechos precisos y pertinentes y presentarse con el rigor que exige su gravedad», declaró Dominique Ménard en el comunicado.
Ouellet donará la indemnización
El cardenal ha prometido donar la indemnización que le fue otorgada a organizaciones que luchan contra el abuso sexual sufrido por los indígenas canadienses.
La demanda colectiva también acusó al actual arzobispo de Quebec, el cardenal Gérald Lacroix, de conducta sexual inapropiada. Tras apartarse del cargo durante seis meses a principios de 2024, el cardenal Lacroix retomó sus funciones después de que una investigación ordenada por el Vaticano no encontrara pruebas que respaldaran las acusaciones.





