Vocaciones

Convivium: Los sacerdotes de Madrid reflexionan sobre su misión en una jornada marcada por la fraternidad

La asamblea presbiteral Convivium ha reunido a más de 1.000 sacerdotes de la diócesis de Madrid en una jornada de reflexión sobre su identidad y misión.

Maria José Atienza·9 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

La diócesis de Madrid cifra en unos 2500 sus sacerdotes incardinados. un gran número de ellos, más de 1200 estaban inscritos, se ha dado cita en la Fundación Pablo VI para los dos días clave de Convivium, la asamblea presbiteral convocada por la Archidiócesis de Madrid, y que estos días reúne a los sacerdotes de la diócesis para reflexionar sobre su identidad y misión en el contexto actual. 

El aula de la Fundación Pablo VI no ha sido suficiente para acoger a los sacerdotes de Madrid reunidos en la asamblea sacerdotal que han tenido que repartirse en tres salas.

Los días clave de reuniones han comenzado con la oración conjunta, un vídeo sobre Madrid acompañado de la voz de Joaquín Sabina, el canto del himno compuesto para esta Asamblea y la lectura de la carta que el Papa León XIV ha dirigido a los sacerdotes de Madrid con ocasión de esta reunión. 

El Papa a los sacerdotes de Madrid: “Ninguno debe sentirse solo” 

El Papa valora, en esta misiva, la entrega de los sacerdotes, a veces en circunstancias complicadas y apunta que los sacerdotes que necesita Madrid han de ser “varones configurados con Cristo, capaces de sostener su ministerio desde una relación viva con El”. 

“No se trata de inventar modelos nuevos ni de redefinir la identidad que hemos recibido, sino de volver a proponer, con renovada intensidad, el sacerdocio en su núcleo más auténtico —ser alter Christus—, dejando que sea Él quien configure nuestra vida”, destaca el Papa en esta carta en la que, tomando como modelo la Catedral madrileña, el pontífice ha querido apuntar como “nadie debería sentirse solo en el ejercicio del ministerio” y animar a los sacerdotes a la confesión y a beber de la Fuente que luego han de dar. 

Asimismo, el Papa ha recordado la necesidad de los distintos carismas en la Iglesia, “con los distintos carismas y espiritualidades mediante los cuales el Señor enriquece y sostiene vuestra vocación. Cada uno recibe una forma particular de expresar la fe y de nutrir la interioridad, pero todos permanecen orientados hacia el mismo centro”, que es Cristo. 

Cardenal Cobo: “No somos francotiradores del Evangelio”

Por su parte, el cardenal Cobo ha puesto a san Isidro Labrador como ejemplo y ha puesto también el acento en la fraternidad sacerdotal destacando que “el milagro que hoy el señor nos regala es no tener que “arar solos’”. 

“También trabajamos campos que no vemos florecer, pero sabemos que no somos francotiradores del Evangelio, sino hermanos en una diócesis”, ha recordado el prelado. 

“Pidamos que este tiempo nos haga ‘más curas’”, ha subrayado para terminar el arzobispo de Madrid. 

Cardenal Bustillo: “Un pastor no gestiona a su rebaño, lo ama” 

El Cardenal Francisco Javier Bustillo OFMConv, obispo de Ajaccio (Córcega), ha sido el encargado de conducir la ponencia inaugural “Situación de los sacerdotes en el tiempo actual”. El franciscano ha desarrollado una interesante ponencia estructurada alrededor de 5 frases, algunas extraídas directamente del Evangelio, para resaltar el perfil y retos del sacerdote hoy.

Los puntos desarrollados han sido: 

El sacerdote es un hombre auténtico

El sacerdote no puede ser artificial ni superficial. Tiene que ser coherente con el Evangelio. En este punto, el franciscano, poniendo de ejemplo algunos títulos literarios, ha destacado la necesidad de preguntarse “¿He vivido de verdad? Esta pregunta es importante para nosotros sacerdotes. Tenemos una vida frenética pero, ¿nos llena o nos vacía? Podemos caer en la tiranía de la mirada social o eclesial. Actuar para ser mirados”. 

La palabra de Dios a Jonás: ponte en marcha 

El cardenal Bustillo ha animado a los sacerdotes a aprovechar un momento en el que “Hay jóvenes con sed de vidas mejores. Muchas vidas necesitan orientación. El mundo de la fe está ahí a pesar de todo, la Fe cristiana vive todavía y la espiritualidad cristiana ayuda al hombre a emerger del vacío y encontrar sentido”.  Para ello, ha apelado a la necesidad de la “vitamina C del sacerdote: la energía del Espíritu Santo” y les ha animado a cuidar la alegría y la salud para responder a los retos de hoy. 

Dadles vosotros de comer. Solo tenemos 5 panes y 2 peces

Este tercer punto ha sido quizás, el más extenso y profundo de la ponencia del obispo de Ajaccio, que ha querido subrayar, repetidamente que “el sacerdote es un hombre de fe, no un gestor”. El sacerdote ha de ser capaz de integrar cambios y pasajes. Jesús arriesga siempre, deja el ‘siempre lo hemos hecho así’.” En este sentido, ha abogado por “salir de una concepción demasiado humana de la fe, vinculada muchas veces a tácticas y estadísticas y desarrollar mentalidad pascual, capaz de crear y de creer en la apertura de nuevos pasajes”. 

Los sacerdotes, ha reiterado Bustillo, tienen que evitar tres peligros 

Amnesia : olvidar el primer amor que fue fortalecido en su ordenación. El sacerdote no recibe esos dones para acumularlos sino para compartirlos.

Tibieza: La tibieza convierte nuestra vida en un cementerio, es la paz de los cementerios. La tibieza es la crisis de la no elección. 

Anemia: impide arriesgar y darse totalmente. La lógica del don, en la vocación lleva a imitar a Jesús, que lo dio todo. Los sacerdotes están para dar la vida, no un 20 %.

Pedro, me amas? Pastorea mis ovejas

En este cuarto punto, François-Xavier Bustillo ha destacado que “somos sacerdotes para amar, no para la organización. El sacerdote no es un líder, es un pastor discípulo de Jesús. Jesús plantea la pregunta del amor, porque el amor precede a la misión de guiar el rebaño. De la primacía del amor al Señor fluye la misión y no al revés. El pastor es lo contrario de un funcionario. Un pastor no gestiona a su rebaño, aunque sea eficiente. Lo am”. Dentro de esta primacía del amor, el obispo de Ajaccio ha incidido en que “la fraternidad sacerdotal es la manifestación de este amor”. 

Hago nuevas todas las cosas

Por último, monseñor Bustillo ha subrayado que “Jesús es una novedad para nosotros. Él dice ‘Habéis oído,…pero yo os digo’, nos propone una vida nueva”. En esta línea, “la Iglesia tiene que hacer soñar, no llorar. No se trata de borrar la tradición sino de enriquecer la vida de la Iglesia” y para esto, “vivir el sacerdocio con fidelidad. En la fidelidad y en la alegría hay siempre fecundidad”.

La jornada ha continuado con una serie de encuentros por grupos y, ya por la tarde, continuará con Focus groups sobre los temas propuestos en las preasambleas, a los que los sacerdotes se habrán apuntado según sus preferencias seguidos de la Plenaria y la Santa Misa en la catedral de la Almudena. 

Durante las semanas previas se han llevado a cabo diversos grupos de trabajo organizados en 28 grupos temáticos para debatir cuestiones específicas, tales como:

  • La santidad y la afectividad del sacerdote.
  • El cuidado de los sacerdotes mayores.
  • Los retos de la migración y la pobreza en Madrid.
  • El ejercicio de la autoridad y la sinodalidad.
  • La salud mental y relacional de los pastores.
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