La cantante estadounidense Gwen Stefani volvió al debate cultural y político en Estados Unidos, sin desearlo, tras anunciar en redes sociales que participaría en el reto de oración de 40 días de Cuaresma promovido por la aplicación católica de oración Hallow.
El mensaje, publicado con motivo del Miércoles de Ceniza —18 de febrero—, sorprendió a parte de su base de seguidores y generó una ola de críticas en plataformas como X e Instagram, donde @gwenstefani tiene 17,7 millones de seguidores (2,3 millones en X).
“Un tiempo muy especial para mí”
En un vídeo compartido ese mismo día, la artista, de 56 años, apareció con visible entusiasmo explicando que comenzaba el camino cuaresmal acompañada por esa aplicación de meditación y oración.
“Es un tiempo muy especial para mí”, afirmó, invitando a sus seguidores a unirse al reto espiritual. La naturalidad con la que habló de su fe católica rompió la imagen que muchos internautas mantenían de la estrella del pop asociada durante décadas a una estética transgresora.
‘Giro católico’
Stefani se suma de este modo al denominado ‘giro católico’, en el que cantantes, actores y otras celebridades incorporan la fe y la espiritualidad a su creación profesional y sus vidas.
Entre ellos pueden citarse a David Henrie, Michael Bublé, Chris Pratt o Patricia Heaton, además de Mark Wahlberg, o los españoles Rosalía, Jaime Lorente, o los creadores de la película ‘Los domingos’, por citar sólo algunos.

Reacciones
En el caso de Gwen Stefani, la reacción no tardó en llegar en Estados Unidos. Numerosos usuarios la acusaron de alinearse con posturas ultraconservadoras y algunos la vincularon directamente con el movimiento político MAGA (“Make America Great Again”), lema popularizado por el presidente Donald Trump. En redes sociales circularon mensajes que la calificaban de “extremista religiosa” y “traidora a los valores progresistas”. Algunos comentarios fueron más allá y la acusaron de apoyar indirectamente políticas antiabortistas por su colaboración con la plataforma.
El foco de la controversia se amplificó al recordarse declaraciones previas del director ejecutivo de Hallow, Alex Jones, quien en 2023 afirmó que la compañía “apoya con orgullo y de manera inequívoca la postura provida de la Iglesia y la declaración de la USCCB (Conferencia de Obispos CAtolicos de Estados Unidos), que considera el fin del aborto como una prioridad”. Esa postura institucional fue utilizada por críticos para sostener que la participación de Stefani implicaba un respaldo ideológico.
Acusaciones graves. Vivir la fe sin etiquetas políticas
Algunas de las acusaciones más graves en redes incluyeron insinuaciones de que la cantante estaría financiando indirectamente campañas políticas conservadoras o que su adhesión pública al reto de oración era “una estrategia de blanqueamiento religioso” para atraer a votantes cristianos. Sin embargo, no se han presentado pruebas de que Stefani haya hecho donaciones políticas a raíz de esta campaña.
La cobertura mediática reflejó la polarización. Medios de entretenimiento como People magazine destacaron el carácter personal de la decisión y recordaron que Stefani ha hablado en otras ocasiones de la importancia de la fe en su vida familiar. Cadenas como Fox News subrayaron la dimensión cultural del debate y la presión que enfrentan figuras públicas cuando expresan convicciones religiosas. Portales católicos como ChurchPop defendieron la libertad de la artista para vivir su fe sin ser etiquetada políticamente.
Stefani: agradece el apoyo, y asegura que es “una decisión personal”
Ante la avalancha de comentarios, Stefani no entró en confrontaciones directas, pero en una historia posterior de Instagram agradeció el apoyo recibido y escribió que su participación en la Cuaresma de Hallow era “una decisión personal, basada en el deseo de crecer espiritualmente”. También subrayó que su fe “no es una declaración política”, sino parte de su identidad desde la infancia.
Más allá de la polémica, el anuncio también puso en primer plano el auge de aplicaciones religiosas digitales y la participación de celebridades en iniciativas de espiritualidad. La Cuaresma, tradicionalmente un tiempo de oración, ayuno y reflexión para los católicos, adquiere de este modo una dimensión mediática.



