“Hemos encontrado al Mesías -que significa Cristo-. Y lo llevó a Jesús…”. Son las palabras de Andrés en el Evangelio de Juan ( Jn, 1, 35 y ss), cuando corre al encuentro de su hermano Simón, que sería el primer Papa, para contarle que han visto al Salvador. Un fragmento del Evangelio que suele titularse en el Nuevo Testamento como ‘vocación de los primeros discípulos’.
Poco antes, el apóstol san Juan cuenta la primera conversación de Andrés y otro discípulo con Jesús, que les pregunta: ¿qué buscáis? Y ellos le dicen: “Maestro, dónde vives? Les respondió: Venid y veréis”.
Pescador de Betsaida de Galilea, discípulo de Juan Bautista, la narración del evangelista graba la hora de aquel encuentro de san Andrés, el primero que recibió la llamada, con Jesús. Y que marcó para siempre su existencia. “Entonces fueron, vieron dónde vivía y se quedaron con él aquel día; era como la hora décima”.
Patrono en Rumanía, Ucrania y Rusia
Escritores cristianos de los primeros siglos refieren que el apóstol, habría evangelizado Asia menor y las regiones que atraviesa el Mar Negro, llegando hasta el Volga. Hoy día es honrado como patrono en Rumania, Ucrania y Rusia, recoge el santoral vaticano.
La predicación del Evangelio continúa en Acacia y, cerca del año 60 en Patrasso. San Andrés afronta el martirio colgado en una cruz que él quiso en forma de X, evocando la inicial griega del nombre de Cristo.
El Papa felicita al Patriarcado Ecuménico
Ayer, en la catedral de San Jorge, junto al Patriarca ortodoxo Bartolomé I, el Papa León recordó en Turquía que el día anterior habían vivido momentos extraordinarios de gracia, al conmemorar el 1700 aniversario del primer Concilio ecuménico de Nicea.
Impulsados por este anhelo de unidad, dijo, “nos preparamos también para celebrar la memoria del apóstol Andrés, patrono del Patriarcado Ecuménico. (…) Una vez más, agradezco la fraternal acogida y quisiera extender a Su Santidad y a todos los presentes, mis más fervientes felicitaciones por la fiesta de su santo patrono”.




