Un largo aplauso recibió hoy a León XIV en el encuentro con las autoridades argentinas y el cuerpo diplomático, antes de que comenzara a hablar el presidente argentino en el “Palacio Libertad, Centro Cultural Domingo Faustino Sarmiento”.
Javier Milei reconoció en sus palabras iniciales ser creyente y la característica de que “somos un pueblo de fe”, antes de referirse al Papa Francisco, y de elogiar la presencia en el auditorio de gentes de todas las tendencias.
El Papa había aterrizado a media tarde en el Aeroparque Jorge Newbery de Buenos Aires, procedente de Uruguay. En un telegrama dirigido al presidente Yamandú Orsi, el Papa dio las gracias a las autoridades uruguayas y a todo el pueblo, “por la cálida acogida y la generosa hospitalidad que me han brindado durante esta visita”.
Aplausos a la referencia de León XIV a Francisco
“He venido como Sucesor del apóstol Pedro y, por ello, como pastor”, comenzó el Papa sus palabras. “Deseo encontrarme con la Iglesia que peregrina en esta tierra y dirigirme asimismo a toda la nación y a quienes han recibido la tarea de servirla. La Iglesia acompaña la vida de los pueblos desde la misión que le ha sido confiada”.
“Mi llegada a esta tierra tiene, para mí, un significado particular. Durante doce años, la Iglesia universal escuchó la voz de un Pontífice argentino que llevó consigo, en la memoria y en el corazón, los lugares, las personas y la fe que aquí recibió.
Hoy, al sucederle en el ministerio petrino, recorro en cierto modo el camino inverso y vengo a la patria donde el Papa Francisco comenzó una historia que después habría de entrelazarse con la de toda la Iglesia”.
Líneas del discurso del Papa
El Papa León XIV ha expresado este domingo, ya en suelo argentino, tras la visita al monumento al general José de San Martín, padre de la independencia argentina, un Discours con líneas precisas sobre el bien común, la democracia y la familia.
Por ejemplo, el Santo Padre ha pedido a los argentinos que custodien la democracia, fortalezcan el bien común –”la economía debe estar al estar al servicio de la persona, y no al revés”-, y mantengan la voluntad de diálogo que ha permitido superar graves tensiones en la historia de América del Sur.
Además, ha expresado que “la Iglesia desea permanecer cerca de la nación argentina”, y ha situado la responsabilidad de Argentina al servicio de la paz en América del Sur, con una llamada a preservar la voluntad de diálogo y caminos de negociación y entendimiento que han permitido superar tensiones en la historia de la región.
Convivencia democrática
León XIV ha dedicado una parte no menor de su discurso a la convivencia democrática. “La democracia pertenece también a esa herencia que debe ser custodiada”, ha subrayado. A su juicio, se fortalece mediante la participación ciudadana, el respeto a las instituciones y la libertad de expresar las propias convicciones.
“La democracia se fortalece también en la manera cotidiana de actuar en la vida pública: en la disposición a escuchar, en el cuidado de la palabra, en la búsqueda paciente de acuerdos y en la capacidad de reconocer en quien piensa de manera distinta a un compatriota con quien se comparte un mismo destino”, ha señalado.
A quienes ejercen responsabilidades públicas, les ha recordado el Pontífice que “la autoridad alcanza su sentido más alto cuando se ejerce como servicio”, y ha situado el bien común como orientación de las decisiones políticas.

“La familia ocupa un lugar esencial”
El bien común al que sirve la autoridad debe poder percibirse también en las condiciones concretas de la vida cotidiana, ha continuado el Vicario de Cristo.
“La familia, célula básica de la sociedad, ocupa aquí un lugar esencial. En ella, cada persona aprende a descubrir que su vida está unida a la de otros y que también es responsable de ellos. En el hogar se nos enseña a cuidar al débil, a perdonar, a compartir y a permanecer junto a quien necesita ayuda; y allí también muchos hombres y mujeres reciben las primeras semillas de la fe”.
Argentina, bendecida por Dios con una extraordinaria riqueza natural
La responsabilidad para con el género humano se refiere también al cuidado de la tierra. Argentina ha sido bendecida por Dios con una extraordinaria riqueza natural, ha subrayado el Papa León. “Sus campos, sus reservas de agua, sus fuentes de energía, sus minerales y la diversidad de sus ecosistemas ofrecen amplias posibilidades de desarrollo”.
Una ecología auténticamente humana sabe unir el cuidado de la creación al de las personas, procurando que el aprovechamiento de estos recursos contribuya al bienestar de las comunidades y preserve las condiciones que hacen posible la vida y el trabajo en sus territorios (cf. Benedicto XVI, Carta enc. Caritas in veritate, 51).
Oportunidades para los jóvenes
El Papa ha mencionado especialmente a las familias que viven en la incertidumbre, a quienes buscan empleo, a los mayores y a las personas que, pese a tener trabajo, encuentran dificultades para cubrir las necesidades de sus hogares.
También ha dirigido su atención a los jóvenes y a la necesidad de ofrecerles oportunidades para desarrollar sus proyectos de vida en Argentina. “Una nación debe preguntarse seriamente en qué ha fallado cuando sus jóvenes deben abandonar su tierra para realizar sus sueños”, ha afirmado. Ha reclamado, por ello, fortalecer la educación, la formación profesional, las universidades y la investigación.
“¿Qué lugar ocupan en nuestras decisiones quienes todavía no han nacido”
Ese horizonte suscita otra pregunta, ha subrayado el Papa León XIV. “¿Qué lugar ocupan en nuestras decisiones quienes todavía no han nacido? Antes de preguntarnos qué mundo les dejaremos, debemos reconocer su dignidad. Nuestra responsabilidad hacia las generaciones venideras comienza por acoger la vida desde sus primeros instantes y custodiarla hasta su término natural (cf. S. Juan Pablo II, Carta enc. Evangelium vitae, 101).
La misma dignidad reclama especial atención en la enfermedad, la dependencia y la discapacidad, ha añadido el Papa con un discurso que ha reiterado en Uruguay y en otros países desde su llegada a la Sede de Pedro. “También entonces corresponde cuidar, aliviar el sufrimiento, acompañar y hacer sentir a cada persona que su vida conserva siempre un valor que ninguna circunstancia puede disminuir”.

La herencia de la fe cristiana, huella que atraviesa la nación
En su discurso, el Santo Padre ha invitado a contemplar la historia argentina como una herencia recibida de generaciones anteriores y que corresponde transmitir a las futuras. Ha destacado la capacidad de acogida del país, formado por personas de procedencias diversas, y ha recordado algunas de sus manifestaciones culturales, desde el Martín Fierro de José Hernández y la literatura de Jorge Luis Borges hasta el tango y el mate compartido.
“La patria que hoy está en manos de ustedes será mañana la herencia de otros”, ha afirmado. En esa herencia ha situado también la fe cristiana, cuya huella, ha dicho, “atraviesa la memoria de la nación y permanece viva en innumerables argentinos que han encontrado en el Evangelio una fuente de sentido, esperanza y fraternidad”-
A quienes ejercen responsabilidades públicas les ha recordado que «la autoridad alcanza su sentido más alto cuando se ejerce como servicio», y ha situado el bien común como orientación de las decisiones políticas.
Diálogo y cooperación en América del Sur. Al servicio de la paz
El Santo Padre ha extendido su reflexión más allá de las fronteras argentinas, recordando los vínculos históricos, humanos y culturales que unen a los pueblos del continente. “América del Sur posee una gran riqueza humana y natural, y sus pueblos comparten lazos históricos y tradiciones culturales que ofrecen un amplio campo para la cooperación”, ha dicho.
En este sentido, ha reclamado fortalecer los espacios de encuentro y colaboración entre los países y ha advertido sobre amenazas comunes como el crimen organizado, las redes de trata de personas, el tráfico de armas y drogas y la corrupción.
En su referencia al servicio de la paz, León XIV ha evocado los momentos de la historia sudamericana en los que fue posible encontrar caminos de negociación y entendimiento para superar graves tensiones. “Argentina está llamada a preservar la voluntad de diálogo y contribuir a que siga dando frutos”, ha afirmado.
Contribución de la Iglesia a la sociedad argentina
En la parte final de su discurso, el Papa ha explicado la contribución que la Iglesia desea ofrecer a la sociedad argentina. Ha recordado su presencia histórica en América, acompañando a los pueblos mediante la evangelización, la educación, la atención a los enfermos y a los pobres, el acompañamiento a las familias y la promoción de la paz y la reconciliación.
“Esa misión nace del amor de Cristo, que derramó su sangre por todos”, ha indicado, y continúa hoy en las parroquias y comunidades, llamadas a mantener abiertas sus puertas para que cada persona encuentre acogida y cercanía.
“Hay bienes que una sociedad necesita y que ninguna política pública puede producir por sí sola”, ha continuado, citando entre ellos la confianza, el perdón y la disposición a servir. “La fe alimenta y sostiene esos bienes”.
De ahí su afirmación más explícita sobre la presencia de la Iglesia en el país: “Por ello, la Iglesia desea permanecer cerca de la nación argentina, vivir la caridad compartiendo sus cargas y sus alegrías y ofrecerle la esperanza que nace del Evangelio”. Y aquí se ha referido a la encíclica Laudato sí’ del Papa Francisco.
Nuestra Señora de Luján, custodia de su memoria
Mi pensamiento se dirige finalmente a “Nuestra Señora de Luján, custodia silenciosa de su memoria”, ha manifestado el León XIV.
Ante su imagen han acudido, generación tras generación, madres y padres, trabajadores, jóvenes y ancianos de todos los rincones del país, llevando consigo las preocupaciones y las esperanzas de su tiempo. “A esas oraciones quiero unir hoy también la mía”.
El Papa ha deseado “hacerlo con las palabras que el Papa Francisco pronunció pensando en ustedes: “que el Señor los haga crecer como pueblo (Videomensaje al pueblo argentino, 30 septiembre 2016). Se lo pido al Señor de corazón, por intercesión de María Santísima de Luján.
Que ella siga velando por esta tierra, cuide de cada uno de sus hijos y los mantenga siempre cerca de Jesús. Que Dios bendiga a Argentina y a todos sus habitantes”, ha concluido.
Lunes: Córdoba, vigilia con los Jóvenes en Buenos Aires
El lunes día 9, el Papa tiene previsto viajar a Córdoba, donde celebrará la Santa Misa y mantendrá un encuentro con los obispos, sacerdotes, diáconos, religiosas y religiosos, seminaristas y agentes pastorales, en la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción, entre otros événements.
Al anochecer, de vuelta a Buenos Aires, tendrá lugar la Vigilia con Jóvenes en el “Monumento de los Españoles”.





