Aunque el domingo ha amanecido desapacible en Roma, la expectación por ver al Papa León XIV pocas horas después de ser dado de alta en el Gemelli, se palpaba en los alrededores de San Pedro. Han sido muchas las personas que se han acercado al corazón del Vaticano para escuchar al Santo Padre a pesar del frio y de una llovizna intermitente.
Casi 10 minutos después de las 12, el Papa se ha asomado y saludado a los presentes cuyos saludos y cantos transmitían al pontífice su alegría por verle. Con voz firme y clara, León XIV ha comenzado su comentario previo al rezo mariano.
El Reino de Cristo «no elimina las responsabilidades humanas»
El Papa, fiel a la tradición, ha comentado el pasaje evangélico propio de este domingo 29 del Tiempo Ordinario en el que el evangelista Mateo sitúa a Cristo ante una «pregunta trampa» de los fariseos, que querían poner a Jesús en una situación controvertida ante el gobierno civil.
Pero «la respuesta del Maestro es astuta, porque lo mantiene fuera de la trampa y desenmascara la hipocresía de quienes quieren hacerlo caer», ha destacado León XIV, que ha puesto el acento en cómo «contemplamos a un Dios que no teme a la historia, sino que, por el contrario, viene a vivir en ella».
Este pasaje nos recuerda, ha continuado el Papa, que somos ciudadanos de un mundo en el que tenemos que vivir nuestros derechos y deberes: «Su Reino [el de Cristo] no elimina los cargos ni las responsabilidades humanas. Sin embargo, nos pide que vivamos sin concesiones, libres de malas ambiciones e intereses injustos, anteponiendo ante todo el Reino de Dios y su justicia».
Cristo no se deja «engañar» por unos halagos que buscan utilizarle, en el fondo, sino que señala, claramente las características del «perfil de quien ‘devuelve al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios’: ser sinceros, sin temor ni hipocresía, libres para hacer el bien».
«Retomaré gradualmente mis actividades»
La reciente estadía en el hospital también ha estado presente en estos saludos. El Papa ha reiterado su agradecimiento a los médicos y el personal del policlínico Gemelli su atención en las jornadas en las que ha permanecido ingresado tras la operación de un cáncer de pulmón.
También ha querido agradecer «a todos los que han rezado por mí estos días. He sentido de verdad vuestro apoyo» y ha destacado cómo «esta experiencia me ha hecho sentir de manera especial la cercanía a quienes atraviesan la enfermedad y una situación de dolencia».
León XIV ha querido compartir también una expectativa de futuro con los fieles señalando que «una vez superada esta delicada etapa, como sabéis, ahora retomaré gradualmente mis actividades, siempre con la ayuda de Dios y de vuestras oraciones».
El Papa ha recordado, además, el centenario de la Giornata missionaria mondiale, que se celebra hoy en todo el mundo, animando a los fieles a pensar «en toda la historia misionera de estos cien años! Oremos para que la Iglesia sea siempre fiel al mandato del Señor resucitado: «Id por todo el mundo y proclamad el Evangelio a toda criatura»».





