Antonio José Cavanilles (Valencia, 1745 – Madrid, 1804) fue un naturalista, botánico y sacerdote español, considerado uno de los científicos más destacados de la Ilustración en España. Su vida y obra constituyen un puente entre la tradición humanista y el rigor científico moderno aplicado al estudio de la naturaleza.
Tras cursar estudios en su ciudad natal, se doctoró en Teología en la Universidad de Valencia. Ordenado sacerdote, combinó su vocación religiosa con una creciente pasión por las ciencias naturales. En 1777 viajó a París como tutor del hijo del duque del Infantado. Allí inició su interés por la botánica, aprendiendo los métodos más avanzados del momento en esta ciencia, incluyendo la clasificación linneana. Su primera obra botánica, Monadelphiae, classis dissertationes decem (1785-1790), que contiene una descripción y clasificación de todas las especies con flores monoadelfas, inició su fama en los círculos botánicos europeos.
Tras el estallido de la Revolución Francesa en 1789 tuvo que regresar a España. Es de entonces su obra más influyente, Icones et Descriptiones Plantarum (1791–1801), donde describe centenares de especies, muchas procedentes de América y Filipinas, recopiladas a través de las expediciones científicas de la monarquía española. Esta obra le situó entre los botánicos europeos de mayor prestigio.
En 1791, el rey Carlos IV le encargó “recorrer la España para examinar los vegetales que en ella crecen”, y de ahí surgieron sus Observaciones sobre la Historia Natural del Reino de Valencia (Madrid, 1795-1797), donde más allá de la botánica, estudia los aspectos geográficos, sociales y económicos de esta tierra.
En 1801 fue nombrado director del Real Jardín Botánico de Madrid, institución que revitalizó con un fuerte impulso a la investigación y a la enseñanza, reforzando su conexión con las expediciones científicas de ultramar.
Más allá de la botánica, Cavanilles mostró interés por la modernización de los métodos productivos y la importancia de la ciencia en la prosperidad de la nación. Su obra refleja tanto la curiosidad universalista de la Ilustración como el esfuerzo por situar a España en el mapa científico europeo.
Murió en Madrid en 1804, dejando un legado que aún pervive en la nomenclatura botánica: numerosas especies llevan el epíteto cavanillesii en su honor.
Doktorat. IMDEA Food. Członek Stowarzyszenia Katolickich Naukowców Hiszpanii.





