家庭

Chema y Marta, con un hijo con diversidad funcional: “pasamos de enfrentarnos con Dios, a dejarlo todo en sus manos”.

La llegada de Jorge, con graves problemas de salud, puso a prueba la fe de Marta y Chema, que aprendieron a confiar en Dios y a vivir con esperanza y naturalidad.

阿尔瓦罗·吉尔·鲁伊斯·29 de 9 月 de 2026·阅读时间: 4 分钟
Chema y Marta

Marta y Chema son un matrimonio muy normal, eso dicen… Porque… ¿Quién le planta una rosquilla de chocolate, en el dedo, para pedirle matrimonio a su novia? Pues Chema. Que nos cuenta en esta entrevista que, para pedirle la mano a Marta, se fue a un bar y lo hizo de esta manera tan original. Él lo llama la “anti pedida”. Anécdotas aparte, efectivamente, son muy normales. Porque a ellos les pasan cosas corrientes. Como el nacimiento inesperado de Jorge, uno de sus cuatro hijos, que vino al mundo con varias dificultades, que le han convertido en alguien muy especial, y lo llevan de manera natural, sin dramatismo.

Hemos podido entrevistarles a los dos y nos han contado esto y mucho más. 

Marta creció con dos hermanos y estudió en colegios de la Obra, algo que, asegura, le ha preparado para «poder afrontar lo que Dios nos mande». Chema, el sexto de once hermanos, aprendió desde pequeño la cultura del esfuerzo y a no rendirse.

La llegada de Jorge supongo, fue como el comienzo de un camino, para el que os estabais preparando sin saberlo, ¿cómo interpretáis este suceso? ¿Os sentís libremente dispuestos para una tarea tan compleja? ¿Cómo de providencial lo veis? 

–En la semana 20 de embarazo tuvimos una ecografía muy importante. En ese momento nos dijeron que algo iba mal, que el corazón y el cerebelo no se estaban cerrando debidamente. Fuimos a otros especialistas y se confirmó. Pero teníamos total incertidumbre de en que se traduciría eso. 

Cada semana que pasaba las noticias se iban confirmando y empeorando. Fue un embarazo de alto riesgo y el parto se realizó en un quirófano del Hospital la Paz. Yo estaba muerto de miedo esperando fuera. Nada más nacer, le metieron en la incubadora y me dejaron verlo 2 minutos. Aproveché para bautizarlo con una botella de agua Bezoya. 

Después lo llevaron a la UCI de neonatos y comenzó una lucha en el hospital que duraría 6 meses ( de junio a diciembre) hasta que nos dieron el alta. Luego ha tenido muchos ingresos con muchas operaciones importantes. 

A los dos años por ejemplo le operaron del corazón y las cosas se complicaron mucho y tuvo que sufrir 4 operaciones más seguidas.  Fue uno de los momentos más críticos de su vida. Ahora tiene 14 años y seguimos luchando día a día  con mucho esfuerzo, pero con esperanza y buen humor . 

Marta, ¿Cómo viviste la llegada de Jorge?

 –Al principio me bloqueé y no entendía nada. Fue un gran golpe. Iba muy ilusionada en todo el embarazo  y me encontré con todo esto que me dejó totalmente bloqueada. Pero día a día y mes a mes q pasaba en el embarazo me unía más al Señor y Él me dio toda la fuerza para luchar y seguir para delante… y cuando nació yo vi un bebé precioso diminuto que me necesitaba y pensé:  “hay q tirar para delante… vamos a luchar todo lo que esté en nuestra mano” y eso hicimos y seguimos haciendo pero siempre con visión sobrenatural y confiando en Dios. Él nos lo ha dado así y quiere que le tratemos como se merece. 

En ese momento solo teníamos un hijo de tres años al  cual tuvimos que “abandonar” durante seis meses porque nosotros teníamos que estar en el hospital. 

Algunos días mi padre nos llevaba a Álvaro a La Paz por las tardes para que pudiéramos verle. Álvaro no entendía porque no podía ver a su hermano y no volvía a casa el bebé pero se lo explicamos como podíamos. Para él fue duro: imagínate con 3 añitos y pensar que tener un hermano era quedarse sin padres durante meses. 

Y tú, Chema, ¿cómo te lo tomaste? ¿Qué pensaron vuestros hijos?

–Yo no me podía creer que nos estuviera pasando a nosotros. Siempre piensas que las cosas se van a solucionar… pero cuando siguen empeorando cada vez más, te vas desesperando.  Es muy duro cuando ves a tu hijo bebé, inocente del todo, sufriendo, y no puedes hacer nada. Tuve momentos muy oscuros, de no entender nada, de enfrentarme con Dios, de casi perder la fe. Hasta que un día, lo dejé todo en sus manos.

Marta, ¿cómo sacáis adelante vuestra familia? ¿Cómo conseguís esa autonomía en todos vuestros hijos? 

–Marta: Pues no hacemos nada fuera de lo normal pero creo q nuestros hijos se han acostumbrado a convivir con un hermano que es “especial” y que muchas veces debe pasar semanas en el hospital, a veces con alto riesgo, y ellos lo tratan como si no pasara nada y sobre todo intentamos normalizar la situación. 

Por ejemplo Jorge es cojito y lleva una ortosis, como una pequeña pierna ortopédica, a la que nosotros  en casa llamamos “pata palo”…  A Jorge le tratamos como uno más y le exigimos -en sus limitaciones- pero le exigimos para que sus hermanos también vean que no pasa nada…

 Su hermana Rocío (12) por ejemplo, se nota mucho que es muy cariñosa y le defiende y ayuda mucho… le trata como si fuera más pequeño y él se enfada y le dice: “yo no soy bebé soy mayor.. 

Su hermano Diego (8) le hace reír mucho, juega con él y le hace tonterías para que Jorge se ría… 

 Chema: Jorge en resumen es un niño feliz, muy querido por todos, con una mirada tan limpia y tan bonita que te llega al alma. Es duro cuidarle, sobre todo en algunos días difíciles. Pero se ha convertido en el principal pilar de la familia, y es quien más nos ha enseñado a amar en la vida.  

¿Qué consejo darías a todos los que se llevan una sorpresa como la vuestra pero están menos preparados a todos los niveles?

–Marta: Yo les aconsejo que le pidan mucha fuerza al Señor y que se abandonen en Él y recen mucho y sobretodo que luchen. Que luchen mucho por sacar a su hijo adelante.  Los médicos lo ponen todo negro pero si tú te empeñas vas consiguiendo muchas cosas… Los niños son más fuertes de lo que nos podemos imaginar y necesitan que estemos ahí para apoyarles y ayudarles. 

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