El aula Pablo VI del Vaticano acogerá el encuentro “Diez años después de Amoris laetitia: anunciar el Evangelio con las familias hoy”, del 7 al 14 de octubre y que estará presidido por León XIV, que participará en varias de las reuniones. El deseo del Papa es “avanzar, en la escucha recíproca, hacia un discernimiento sinodal sobre los pasos que hay que dar para anunciar el Evangelio a las familias hoy, a la luz de Amoris laetitia”.
En la reunión tomarán parte los 15 jefes de las Iglesias Orientales y los 115 presidentes de las conferencias episcopales de todo el mundo (alguno de ellos, representado por un delegado). También 22 invitados personales del Papa, entre los que figura, como único español, el cardenal José Cobo.
En total participarán unos 248 obispos, junto con algunas familias y algunos expertos. Esta presencia indica la importancia que el Santo Padre ha dado al encuentro, que analizará diez años después cómo se ha desarrollado la Amoris laetitia. Esta exhortación apostólica del Papa Francisco levantó una polémica considerable en algunos de sus puntos, en concreto, al hablar de las parejas divorciadas.
El encuentro se ha presentado en una rueda de prensa en el Vaticano con la participación de tres de los coordinadores: la profesora Gabriella Gambino, subsecretaria del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida; Orietta Rachele Grazioli, profesora de Derecho canónico y comparado de la familia en el Instituto Juan Pablo II para las Ciencias del Matrimonio y de la Familia; y el P. Giacomo Costa, S.I., consultor de la Secretaría General del Sínodo.
Gambrino ha destacado que hoy “la realidad de la pastoral familiar en los cinco continentes es más compleja que nunca y se enfrenta a situaciones y problemáticas diversas en materia de matrimonio y familia”. Ha explicado que “el décimo aniversario de la exhortación es el punto de partida de la reflexión, pero en el centro del encuentro se encuentra” en anunciar el Evangelio con las familias hoy, es decir, cómo renovar con vigor la pastoral y hacer que las familias participen cada vez más en la vida y la misión de la Iglesia.
Ha advertido que, “en muchos contextos eclesiales la familia sigue corriendo el riesgo, aún hoy, de ser considerada como destinataria pasiva de la acción pastoral: un mero sector de la pastoral confiado a una comisión en la parroquia o en la diócesis”. Recuerda que León XIV ha exhortado a que “la evangelización se convierta verdaderamente en un acto eclesial, en el que los pastores y las familias se sientan corresponsables y participen juntos en el anuncio del Evangelio”.
Cifras preocupantes
La profesora ha aportado algunas cifras sobre las transformaciones culturales en torno a la familia. Por ejemplo, en Polonia, las bodas religiosas celebradas en los últimos cinco años se han reducido en un 45 %. En Australia, entre 1970 y 2024, han pasado del 88 % al 16 %. “Son señales que, en la diversidad de los contextos, ponen de manifiesto la urgencia de acompañar la decisión matrimonial y de apoyar de manera más decidida la transmisión de la fe en la familia”, ha afirmado.
“El punto de partida de la pastoral familiar debería ser una reflexión vocacional”, ha asegurado, citando unas palabras de León XIV a los jóvenes en España: “También el matrimonio es una vocación. ¡No tengáis miedo de casaros y de formar una familia!”.
El encuentro, ha explicado, se dirige solo a los jefes de las Iglesias Orientales y a los presidentes de las conferencias episcopales, “porque a ellos les corresponde la responsabilidad de promover y apoyar la acción pastoral en sus respectivos países y en las Iglesias locales. Por eso, el Santo Padre desea escucharlos directamente y dialogar con ellos en el discernimiento”.
Familias invitadas
Junto a los responsables de las Iglesias estarán presentes algunas familias, teniendo en cuenta la variedad de procedencias geográficas. Tres parejas provienen del mundo iberoamericano: de Brasil, de Perú y de Costa Rica. Entre los 26 expertos participantes solo una chilena y una argentina vienen del mundo de habla hispana.
El P. Costa ha explicado que “podemos considerar este encuentro como una especie de asamblea de evaluación” de la Amoris laetitia. Se trata de ver lo que ha puesto en marcha en la vida de las Iglesias y de las familias, “lo que hemos aprendido, las dificultades encontradas, las nuevas preguntas que han surgido”. Explicó que no se sabe en concreto qué temas aparecerán en este encuentro, ya que serán los propios obispos quienes los señalen.
Los frutos de estas cinco jornadas se recopilarán en un informe sintético, no un nuevo documento final que sustituya a la exhortación apostólica, sino de una síntesis de los trabajos. Luego se entregará al Papa y, aunque solo sea un documento de trabajo, también se hará público.





