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La chica más lista que conozco

La lectura paralela de una biografía de sor Juana Inés de la Cruz y la novela La chica más lista que conozco revela sorprendentes coincidencias y profundos contrastes entre dos mujeres unidas por la inteligencia.

José Carlos Martín de la Hoz·22 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

Estaba leyendo la magnífica semblanza de Sor Juan Inés de la Cruz, escrita por Juan Manuel Galaviz Herrera (1942-2019), seguramente una de las personalidades más importantes del virreinato de la Nueva España, cuando me encontré de golpe con una novela ambientada en nuestros días en la Universidad de Madrid que tiene un título muy llamativo: La chica más lista que conozco.

Precisamente la semblanza de Sor Juan Inés de la Cruz, una reedición de 2026, se titula “heroína del entendimiento”, es decir, casi la misma expresión de la novela de Sara Barquinero, pero en versión del siglo XVII. La coincidencia de títulos, me llamó la atención y decidí leer los dos libros en paralelo. 

En primer lugar, hemos de comentar que la madre de Sor Juana Inés de la Cruz tenía diez hermanos y era hija del famoso Pedro Ramírez natural de Sanlucar de Barrameda (Cádiz), que habría hecho fortuna en el marquesado del Valle y cuyo matrimonio con una criolla mexicana le proporcionaría una gran felicidad y descendencia (p. 11).

Es interesante, dicho sea de paso, que ya en aquellos años se habían aplicado en aquellas tierras las leyes Nuevas de 1542 y, por tanto,  para gozo de Bartolomé de Las Casas, los indígenas habían recuperado completamente sus tierras y posesiones y vivían sus derechos y obligaciones como los demás súbditos de la corona de Castilla en paz y libertad (p 12).

Nuestra protagonista, Sor Juana Inés de la Cruz, Juana Ramírez de Asbaje en el siglo, había nacido en San Miguel de Nepantla, en la falda del volcán Popocatepetl, en 1648, era hija natural y había sido criada junto a su madre y su abuelo don Pedro Ramírez, y habría profesado religiosa jerónima en el convento de la orden en México, en fecha tan temprana como 1668.

Paralelismos

La novela de La chica más lista que conozco está escrita por Sara Marquinero y narra la vida de una chica de provincias, bastante tímida, hija única y extremadamente inteligente que se matricula en filosofía y comienza a destacar entre sus compañeros desde el primer día. Una vida centrada en el estudio, las amistades, el primer novio, la conquista amorosa de un profesor, es decir el desarrollo lento y pausado de la maduración, de nuestro tiempo, eso sí sin ninguna visión trascendente de la vida, ni referencia espiritual.

Mientras, la vida de Sor Juana Inés de la Cruz parece un camino directo hacía el crecimiento en el amor. Primero, en los estudios y primeras letras en la capital, luego en la corte del virreinato donde aumentaría su formación literaria para la que tenía ya dotes manifiestos desde su infancia.

Su acercamiento a la poesía mediante cuidadas lecturas y la orientación de los hombres cultos de la capital, corre paralelo a una intensa vida espiritual, que terminará por la profesión religiosa y el crecimiento en la santidad de vida y el desarrollo de una temprana afición por la escritura que, desde la aparición del primer volumen de sus obras, causó un enorme impacto tanto en Nueva España como en la Metrópoli.

Es interesante que en ese camino para la conversión definitiva al amor de los amores y la vocación divina en el claustro, le llegaría precisamente a través de un desengaño amoroso, tal y como ella lo describe en uno de sus poemas más significativos de indudable tenor biográfico: “Cogióme sin prevención Amor, astuto y tirano: con capa de cortesano se me entró en el corazón” (p. 51).

Efectivamente, nos señalará el biógrafo agudamente que “Juana Inés amó intensamente hasta el extremo de no encontrar adecuada correspondencia” (p. 52). Además, de la exposición de los hechos, poseemos la calificación de Menéndez Pelayo cuando afirma: “los versos profanos de sor Juana son de los más suaves y delicados que han salido de pluma de mujer” (p. 53).

La vida de la chica más lista que conozco sufrirá los desvaríos de los falsos y aparentes amores que con concluyen en el amor de “agapé”, el amor de donación y de entrega total que describe muy acertadamente Benedicto XVI en la Encíclica “Deus Caritas est”. 

Exactamente, la vida de sor Juan Inés manifiesta todo lo contrario, pues le sucede como había vaticinado María Zambrano en su filosofía poética que el camino del conocimiento del entendimiento y del amor corren paralelos tanto en el entendimiento como en la voluntad (p. 69).

Indudablemente, para sor Juana Inés la creación literaria y poética no la distrae de su oficio de religiosa y su vocación contemplativa se entrevera con la escritura y ahí está los frutos, tanto e poemarios impresionantes como en textos literarios de gran altura que se pueden incluir en la tradición del siglo de oro de las letras españolas pues entonces el virreinato y la metrópoli bebían en las mismas fuentes culturales.

Es muy interesante cómo el biógrafo destaca la pasión por la lectura que mantuvo toda la vida sor Juana Inés y su interés por el estudio de la teología, es lógico pues para amar a Dios y a las almas ha de conocer a Dios y a la naturaleza humana, de ahí que el estudio y la oración hicieron de ella una mujer de una gran riqueza interior que luego pudo explayarse en la literatura (p. 84).

Es muy interesante e incluso divertido el número de páginas dedicadas por el biógrafo a salir al paso de los dimes y diretes acerca de la dedicación de la religiosa a la escritura, la lectura, a conocer las grandes líneas de la teología y de la literatura del siglo de oro y de su recepción en el nuevo mundo. Vuelve sobre los mismo: “estas contrariedades, aunque verdaderas, no fueron la cruz de sor Juana” (p. 133).

Finalmente, hemos de referirnos a las injusticias de los justos que hubo de padecer a lo largo de su dilatada vida religiosa y sobre todo por parte de algunos directores espirituales que no satisfechos con humillarla en privado para que creciera en humildad, lo hacían también en público (p. 145).

Sor Juana Inés de la Cruz. Heroína del entendimiento

Autor: Juan Manuel Galaviz Herrera
Editorial: San Pablo
Año: 2026
Nº de páginas: 247
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