Después del llamamiento a la paz, al perdón y la fraternidad entre los pueblos realizado por León XIV en su primera parada del viaje a Argelia –el monumento de los mártires Maqam Echahid–, el Papa se ha reunido en Argel con las autoridades, la sociedad civil y el cuerpo diplomático, en en el Centro de Convenciones ‘Djamaa el Djazair’.
El presidente de la República argelina, Abdelmadjid Tebboune, y Leon XIV han exhibido especial sintonía y fraternidad, especialmente en la necesidad de la justicia, y en una “hospitalidad profundamente arraigada en las comunidades árabes y bereberes, ese deber sagrado que quisiéramos encontrar en todas partes como un valor social fundamental”, ha agradecido el Papa.
El presidente Tebboune ha señalado que León XIV es considerado uno de los mayores defensores de la justicia social, un valor en el que Argelia está profundamente comprometido, y que es piedra angular de sus constituciones, de la política nacional.
En su respuesta, el Pontífice católico ha compartido que “sin la Justicia no hay paz auténtica, que se expresa en la promoción de condiciones equitativas y dignas para todos”.
El legado perdurable de san Agustín
El presidente argelino ha calificado la visita del Papa como un acontecimiento histórico para el país, y le ha dado la bienvenida ‘a esta tierra fértil que vio nacer a Agustín de Hipona, su padre espiritual y uno de los pensadores más brillantes de la historia’. ‘San Agustín sigue siendo un hijo predilecto de esta tierra”.
“El legado perdurable de Agustín puede inspirar el mundo actual en un momento tan delicado y decisivo, y su voz tiene una relevancia especial que apela a la conciencia de toda la humanidad’, ha manifestado.

“La Iglesia católica también desea contribuir al bien común de Argelia”
El Papa ha subrayado que “la verdadera fortaleza de un país reside en la cooperación de todos para alcanzar el bien común. Las autoridades están llamadas no a dominar, sino a servir al pueblo y a su desarrollo”.
En consecuencia, “la Iglesia Católica, con sus comunidades e iniciativas, también desea contribuir al bien común de Argelia, fortaleciendo su identidad particular como puente entre el Norte y el Sur, entre el Este y el Oeste”.
Mediterráneo y Sahara, inmensos tesoros humanos en su historia
En este punto, el Papa se ha referido al mar Mediterráneo y al desierto del Sáhara, que “representan encrucijadas geográficas y espirituales de enorme importancia. Si profundizamos en su historia, libres de simplificaciones e ideologías, encontraremos inmensos tesoros humanos ocultos allí, pues el mar y el desierto han sido lugares de enriquecimiento mutuo entre pueblos y culturas durante milenios”.

“¡Multipliquemos los oasis de paz!”
Su análisis ha provocado, sin embargo, un fuerte lamento: “¡Ay de nosotros si los convertimos en cementerios donde muere incluso la esperanza! ¡Liberemos estas inmensas cuencas de historia y futuro del mal! ¡Multipliquemos los oasis de paz, denunciemos y eliminemos las causas de la desesperación, luchemos contra quienes se lucran de la desgracia ajena!
“Quienes especulan con la vida humana, cuya dignidad es inviolable, son ganancias ilícitas. Unamos, pues, nuestras fuerzas, nuestras energías espirituales, toda inteligencia y recurso que hace de la tierra y el mar lugares de vida, encuentro y asombro”, ha señalado el Papa.
León XIV estuvo en Argelia en 2004 y 2013
Al inicio de su discurso, el Papa expresó su agradecimiento por la bienvenida, y añadió: “Saben que, como hijo espiritual de San Agustín, ya he estado en Annaba dos veces: en 2004 y 2013. Agradezco a la divina Providencia pues, según su misterioso plan, me ha dispuesto regresar allí como Sucesor de Pedro. Vengo entre ustedes como peregrino de la paz, deseoso de encontrarme con el noble pueblo argelino”.
“Todos somos una sola familia”
“Somos hermanos y hermanas”, añadió, “porque compartimos el mismo Padre celestial: el profundo sentido religioso del pueblo argelino es el secreto de una cultura de encuentro y reconciliación, de la cual esta visita mía también pretende ser un signo. En un mundo lleno de conflictos y malentendidos, encontrémonos y busquemos comprendernos mutuamente, reconociendo que todos somos una sola familia. Hoy, la sencillez de esta conciencia es la clave para abrir muchas puertas cerradas”.

País de convivencia pacífica
El presidente de Argelia, Abdelmadjid Tebboune,ha calificado como “valiente” la postura del Papa en la tragedia de Gaza, y “en el compromiso de la causa palestina”, y “nos unimos en su defensa de la paz en la región del Golfo y por el Líbano”, ha añadido.
“La libertad, el diálogo y la convivencia pacífica, constituyen el núcleo de la convivencia nacional. Argelia es un lugar de armonía, interacción y convivencia pacífica”, ha señalado.
Por la tarde, el Papa ha visitado la gran mezquita de Argel, y un centro de acogida y amistad de las Hermanas Agustinas misioneras en Bab El Qued. Y finalmente, el Encuentro con la Comunidad argelina en la Basilica de Nuestra Señora de África.
Martes, san Agustín
El martes es un día de especial intensidad centrado en San Agustín. El Papa visita la zona arqueológica de Hipona, una residencia de ancianos de las Hermanitas de los Pobres, y mantendrá un encuentro privado con los miembros de la Orden de San Agustín, antes de celebrar la Santa Misa en la Basílica dedicada al Santo.



