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La aventura de la gracia

Esta reseña analiza la semblanza biográfica de san Agustín escrita por Giuliano Vigini, destacando la vigencia de su teología sobre la gracia, la caridad y la conversión en el pensamiento contemporáneo.

José Carlos Martín de la Hoz·30 de julio de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos
gracia

Antes de comenzar esta reseña del trabajo de Giuliano Vigini (Milán, 1946), conviene aclarar que se trata de la edición castellana del magnífico perfil biográfico de san Agustín (354-430) elaborado por el profesor Giuliano Vigini en 2025 en Italia y publicado ahora en España bajo los auspicios de Ediciones San Pablo.

El trabajo ha sido editado con una presentación de Benedicto XVI pero, al no estar fechada, no sabemos cuándo la escribió ni con qué motivo. Es lógico pensar que puede tratarse de unas palabras sobre san Agustín redactadas para otra obra que quizás no fuera publicada en su momento.

Este trabajo, como nos dice su autor en la introducción, fue pensado como una síntesis de todas las aportaciones que surgieron en la historia de la teología reciente durante el bienio 1986-1987, con motivo del XVI Centenario del bautismo de san Agustín. Fue el propio san Juan Pablo II quien publicó con ese motivo la carta apostólica Augustinum Hipponensem, alentando al pueblo cristiano a profundizar en las enseñanzas de este gran doctor de la Iglesia.

La huella agustiniana en el Pontificado

Precisamente, desde la llegada a la Sede de Pedro de León XIV son constantes las referencias a san Agustín tanto en sus encíclicas como en sus discursos y en las catequesis de los miércoles. No olvidemos las palabras que pronunció en la plaza de San Pedro el 8 de mayo de 2025, en el momento de su llamada al papado: «Soy agustino, hijo de san Agustín».

Lógicamente, los cristianos pensamos que el Espíritu Santo quiere que meditemos durante unos años sobre las enseñanzas del maestro de Hipona, al igual que hicimos con la teología de Benedicto XVI o con el don del discernimiento de espíritus de san Ignacio de Loyola durante el pontificado de Francisco.

Las Confesiones y la dinámica del amor

Los datos fundamentales de la biografía de san Agustín los conocemos por una obra autobiográfica denominada Las confesiones, una pieza clave del pensamiento cristiano, filosófico y teológico muchas veces reeditada a lo largo de la historia. No podemos dejar de sugerir al lector que la relea en la edición preparada por el afamado poeta y escritor mallorquín Pedro Antonio Urbina.

En Las confesiones, san Agustín expone con toda crudeza el choque entre el amor erótico (eros) y el amor de agapé, tal y como lo resumía Benedicto XVI en su primera encíclica, Deus caritas est, uno de los mejores tratados que se han escrito sobre la dinámica del amor y la llamada a la santidad en el desarrollo del verdadero amor como motor de la felicidad.

4. El doctor de la gracia frente a las desviaciones teológicas

Toda esa doctrina del amor como camino de felicidad debe ser completada con los muchos textos que compuso san Agustín en su polémica pelagiana. En efecto, Pelagio, monje británico contemporáneo de Agustín, estaba convencido de que la santidad podía ser alcanzada únicamente con la constancia y el esfuerzo personal constante y tenaz.

Ciertamente, en la vida cristiana de las virtudes y de las bienaventuranzas, san Agustín —haciéndose eco del magisterio perenne de la Iglesia— vino a recordarnos que, en esta obra de la santidad, la iniciativa parte siempre de Dios: la gracia nos acompaña, sostiene y lleva a la perfección las virtudes y las bienaventuranzas. A la vez, no podemos olvidar que el hombre ha de poner de su parte la libertad para que existan actos humanos donde se conjuguen el entendimiento y la voluntad: «Dios, que te creó sin ti, no te salvará sin ti» (Sermón 169, 11).

Hemos de mencionar que san Agustín ha pasado a la historia de la teología como el «doctor de la gracia» y su doctrina fue capital para resolver la polémica entre libertad y gracia, tanto con Pelagio como posteriormente con los luteranos y, finalmente, con los jansenistas (p. 147).

La caridad y la herencia mística de la conversión

Asimismo, hemos de señalar que san Agustín ha pasado a la historia de la espiritualidad por sus importantes aportaciones a la «teología de la caridad», que reflejan los grandes místicos tanto del Siglo de Oro español como otros autores de la historia —el maestro Eckhart y la Escuela renano-flamenca de espiritualidad—, la cual culminará en el tratado de Tomás de Kempis, La imitación de Cristo (p. 137).

Basta con observar detenidamente el escudo papal de León XIV, con el corazón ardiente, para recordar cómo tanto las obras de san Agustín como las enseñanzas del Santo Padre nos dirigen a crecer en el amor a Dios y a las almas. Basta con leer detenidamente los textos y discursos del Santo Padre en su viaje a España para comprobar que el mandamiento de la caridad sigue siendo el compendio del cristianismo: hemos de vivir a diario la experiencia de Dios como san Agustín (p. 78).

Evidentemente, no podemos dejar pasar la oportunidad de traer el ejemplo de santa Mónica: la madre orante, amorosa y confiada tanto en el poder de la gracia de Dios como en la capacidad de su hijo para volver a la verdadera fe, aunque estuviera ciertamente alejado de ella y atenazado por las pasiones humanas. La profunda y radical conversión de san Agustín y su correspondencia a la gracia hicieron que ella tuviera la dicha de verle centrado en la fe y encaminado a la santidad (p. 66).

Proyección intelectual y relevancia contemporánea

Ciertamente, san Agustín era más neoplatónico que aristotélico, como también el teólogo Ratzinger era más agustiniano que tomista. De hecho, la tesis doctoral del profesor Ratzinger se titulaba Pueblo y casa de Dios en la doctrina sobre la Iglesia de san Agustín. También hemos de recordar que su tesis de habilitación como profesor fue La teología de la historia según san Buenaventura, que contiene una sólida fundamentación y perspectivas teológicas tomadas de la obra del obispo de Hipona.

La lectura de esta interesante semblanza del doctor de Hipona también nos presentará las claves de la teología agustiniana que, indudablemente, enriquecerá el debate teológico de nuestro tiempo y el diálogo con el pensamiento posmoderno en el que vivimos.


Giuliano Vigini, San Agustín. La aventura de la gracia y de la caridad

Autor: José Carlos Martín de la Hoz
Editorial: San Pablo
Año: 2026
Nº de páginas: 200

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