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Amy-Jill Levine, erudita bíblica judía: “Discreparemos, pero podemos colaborar con los cristianos”

La estudiosa bíblica Amy-Jill Levine, judía, ha sido elegida presidenta de la Asociación Bíblica Católica, que fomenta el diálogo entre eruditos bíblicos cristianos y judíos. “Discreparemos en cuestiones teológicas fundamentales, pero podemos colaborar”, dice Levine. Además, “la demonización no se basa en datos, ni es la norma”.

OSV / Omnes·3 de septiembre de 2026·Tiempo de lectura: 7 minutos
Amy-Jill Levine, presidenta judía de la Asociación Bíblica Católica.

La erudita bíblica Amy-Jill Levine, elegida en agosto de 2026 primera presidenta judía de la Asociación Bíblica Católica (Foto de OSV News/Cortesía de Daniel DuBois).

– Gina Christian, OSV News

Amy-Jill Levine es la primera persona judía en dirigir la Asociación Bíblica Católica, que anteriormente había estado presidida por diversos académicos de afiliación católica romana y protestante.

Levine, experta en el Nuevo Testamento y reconocida internacionalmente, es la distinguida profesora Rabbi Stanley M. Kessler de Nuevo Testamento y Estudios Judíos en la Universidad Internacional de Hartford para la Religión y la Paz, y profesora emérita de Nuevo Testamento y Estudios Judíos en la Universidad de Vanderbilt. 

El obispo Joseph C. Bambera, presidente del comité de asuntos ecuménicos e interreligiosos de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, ha expresado su firme apoyo a la especialista bíblica Amy-Jill Levine ante reacciones antisemitas. Ahora, Amy-Jill Levine ha conversado con OSV News.

¿Cuál es su visión para la Asociación Bíblica Católica y cómo espera ayudar a guiarla y darle forma como presidenta?

– Levine: Durante mi mandato de un año, trabajaré con la junta directiva y los miembros para impulsar los objetivos de la asociación, entre ellos, promover la excelencia en los estudios bíblicos.

También me gustaría continuar mi trabajo con el clero católico y de otras confesiones, así como con los educadores religiosos, para ayudar a erradicar la enseñanza antisemita que surge de una combinación de ignorancia y falta de sensibilidad. 

Me gustaría colaborar con la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos para ayudar a garantizar que los libros de texto utilizados en las escuelas parroquiales, la catequesis y la predicación no promuevan mensajes antisemitas.

¿Qué significa su nombramiento histórico en el contexto más amplio de las relaciones católico-judías tras Nostra Aetate la Declaración del Concilio Vaticano II sobre la relación de la Iglesia con las religiones no cristianas?

– Levine: Es una prueba fehaciente del acercamiento entre la Iglesia Católica y los judíos en los últimos 60 años. El Papa Benedicto XVI escribió (en su libro de 2011, “Jesús de Nazaret, Parte Dos”) que “después de siglos de antagonismo, ahora vemos cómo nuestra tarea es poner en diálogo nuestras dos maneras de releer los textos bíblicos —la cristiana y la judía— si queremos comprender correctamente la voluntad de Dios y su palabra”. 

En ‘Evangelli gaudium’, el Papa Francisco escribió que “Dios sigue obrando entre los pueblos de la Antigua Alianza y haciendo brotar tesoros de sabiduría que surgen de su encuentro con su palabra. Por esta razón, la Iglesia también se enriquece al recibir los valores del judaísmo”.

Mi nombramiento, por lo tanto, está en consonancia con las enseñanzas de la Iglesia. Es un reflejo de la confianza y el respeto que me inspiran, al igual que a la CBA. 

Quizá este puesto me permita trabajar más con el clero católico y los educadores religiosos para demostrar que comprender a Jesús y a Pablo requiere conocimiento de las prácticas y creencias judías del siglo I. Y que no es necesario desprestigiar al judaísmo ni utilizarlo como un contrapunto negativo para que Jesús quede bien parado. 

El obispo Joseph C. Bambera de Scranton, Pensilvania, presidente del Comité de Asuntos Ecuménicos e Interreligiosos de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, y la erudita bíblica Amy-Jill Levine, en una fotografía conjunta. (Foto de OSV News/Cortesía de Tyler Orsburn/Daniel DuBois).


¿Puede comentar algún objetivo más? Por ejemplo, en torno a la colaboración de cristianos y judíos?

Levine: Quizá esto anime a la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB), a los seminarios y a las editoriales a poner a disposición de los lectores católicos información más amplia sobre la interpretación bíblica judía, el contexto judío de los Evangelios y de Pablo, y la historia de las relaciones judeo-católicas.

Quizá sirva para informar a los judíos, muchos de los cuales desconocen los cambios en la doctrina de la Iglesia desde “Nostra Aetate”, del enorme progreso que se ha logrado.

En este diálogo, no renunciamos a las particularidades de nuestras propias tradiciones en aras de la sensibilidad interreligiosa. Discreparemos en cuestiones teológicas fundamentales, y éstas no se resolverán hasta que llegue la era mesiánica en su totalidad. 

Pero mientras tanto podemos colaborar aprender unos de otros y apoyarnos mutuamente cuando surja el odio. 

¿Cómo resumiría, para la persona promedio en la iglesia y en la sinagoga, la importancia de la colaboración entre eruditos católicos, cristianos y judíos en la investigación bíblica?

– Levine: Somos más fuertes cuando realizamos este trabajo juntos, cuando podemos señalar las lagunas en el conocimiento y cuando podemos aportar al texto diferentes preguntas desde nuestras propias tradiciones.

Desde la perspectiva judía, la lectura del Nuevo Testamento forma parte de la historia judía. María y Jesús eran judíos; Pablo, Pedro y Santiago también lo son, y jamás perdieron, negaron ni rechazaron esa identidad. Mi trabajo puede completar aspectos de mi propia historia que la sinagoga no conservó.

En cuanto a la postura cristiana, el documento de la Comisión Bíblica Pontificia de 2002 , ‘El pueblo judío y sus Sagradas Escrituras en la Biblia cristiana’, afirma: “El diálogo es posible, puesto que judíos y cristianos comparten un rico patrimonio común que los une. Es sumamente deseable que los prejuicios y los malentendidos se eliminen gradualmente en ambas partes, en favor de una mejor comprensión del patrimonio que comparten y para fortalecer los lazos que los unen”.

“Recuperar nuestra historia común, comprender mejor por qué y cómo discrepamos”

Levine: Al leer juntos, podemos aprender qué significados tenían los textos en sus contextos originales, cómo se interpretaron a lo largo del tiempo y cómo judíos y cristianos llegaron a extraer mensajes diferentes de las Escrituras compartidas. Este trabajo se puede apreciar en el libro que coescribí con Marc Z. Brettler, ‘La Biblia con y sin Jesús: Cómo judíos y cristianos leen las mismas historias de manera diferente’. 

También somos coeditores del ‘Nuevo Testamento anotado judío’ (actualmente en su tercera edición, publicada en 2026 por Oxford University Press). Las notas y ensayos de este volumen demuestran la profunda influencia de los orígenes cristianos en las fuentes y prácticas judías. Al estudiar textos juntos, aprendemos más sobre nuestros vecinos y también sobre nosotros mismos.

Podemos recuperar nuestra historia común, comprender mejor por qué y cómo discrepamos, ver cómo han cambiado nuestras relaciones a lo largo de los siglos y reconocer que la demonización no se basa en datos, ni es la norma.

¿Qué áreas de los estudios bíblicos ofrecen perspectivas de investigación significativas en este momento?

– Levine: Los estudiosos del Nuevo Testamento están reconociendo la importancia de comprender a Jesús y a Pablo como judíos del siglo I. 

Nos damos cuenta de que Jesús no está aboliendo la Torá, sino que, de hecho, la está haciendo más estricta. Al mandamiento contra el asesinato, añade un mandamiento contra la ira; al mandamiento contra el adulterio, añade un mandamiento contra la lujuria. Estos versículos del Sermón de la Montaña no son antítesis, sino intensificaciones.

Respecto a la cuestión de ‘ojo por ojo’ frente a ‘poner la otra mejilla’, sabemos que los judíos no se dedican a sacar los ojos a la gente. Más bien, el judaísmo rabínico deja claro que, en caso de lesiones físicas, debe indemnizarse a la víctima. Así pues, los rabinos se refieren a la responsabilidad del agresor. 

Jesús cita la máxima ‘ojo por ojo’ y luego cambia de tema, hablando de una bofetada en la mejilla derecha, un golpe con el dorso de la mano destinado a reprender, no a dañar. A continuación, da instrucciones no al agresor, sino a la víctima.

San Pablo y la Torá

En lo que respecta a la pureza ritual, ahora reconocemos que Jesús no desestima las leyes de pureza, sino que restaura a las personas a estados de pureza. Además, gracias a la arqueología, comprendemos mejor la importancia que la pureza y otras prácticas judías tenían para los judíos del siglo I. Dichas prácticas reafirmaban la identidad judía a pesar de la presión romana y convertían el judaísmo en una forma de vida, más que en un simple sistema de creencias.

Tomamos en serio a Pablo como el ‘Apóstol de los Gentiles’ y, por lo tanto, comprendemos que sus comentarios sobre la Torá no están dirigidos a los judíos. Su interés radica en convencer a los gentiles de que adoren al Dios de Israel, pero no como conversos al judaísmo —pues entonces solo los judíos adorarían a Dios, y los judíos en general esperaban que en la era mesiánica las naciones se volvieran al Dios de Israel sin convertirse— sino como gentiles en Cristo.

¿Cómo respondería a las reacciones antisemitas, especialmente en las redes sociales, con respecto a su nombramiento?

– Levine: Desde que se hicieron públicas mis elecciones, me han denunciado como hija de Satanás, caníbal, alguien que busca destruir la Iglesia, partidaria del genocidio palestino, enemiga de Jesús y de la Iglesia, etc. Algunas personas se han puesto en contacto con la oficina de la CBA para exigir mi destitución. 

Desde niña, no solo he estudiado, sino que también he apreciado la belleza del culto y las tradiciones católicas. Como persona que ha dedicado su vida a fomentar mejores relaciones entre judíos y cristianos, con especial atención al catolicismo, encuentro esto triste y un claro indicio del poder persistente del antisemitismo.

Los lectores que cuestionan cómo un judío que no reconoce a Jesús como el Mesías puede presidir una asociación dedicada a los estudios bíblicos católicos no son antisemitas. Es una pregunta legítima. La asociación ha tenido presidentes protestantes, y no recuerdo que sus nombramientos generaran reacciones virulentas. (Nota del editor: Los expresidentes de la CBA, Paul J. Achtemeier y Charles H. Talbert, pertenecían a denominaciones protestantes; Talbert era pastor bautista).

He sido miembro de la CBA durante décadas, he participado en numerosos comités de la CBA, he impartido clases en el Instituto Bíblico Pontificio de Roma, he desarrollado numerosos programas para escuelas primarias y secundarias católicas (especialmente en Australia) y he defendido la doctrina católica ante judíos, protestantes y personas sin afiliación religiosa que desconocían la fe. Mi labor ha fortalecido la fe cristiana y mejorado las relaciones judeocristianas.

Usted respeta los fundamentos de la tradición católica.

Levine: No pongo en tela de juicio los fundamentos de la tradición católica, como la Encarnación, la Resurrección, etc. Si bien no comparto estas creencias, puedo honrarlas, respetarlas e incluso dotarlas de un significado adicional al situarlas en su contexto histórico.

En lo que respecta a la Encarnación, me interesan las historias judías de nacimientos milagrosos, la descripción del Logos que hace el filósofo judío Filón, cómo habrían sido escuchadas las historias de la Natividad por sus primeras audiencias y cómo se relacionan con las Escrituras de Israel.

También me interesa mucho María: cómo era la vida de las mujeres judías en Galilea, cómo se presenta su historia de manera diferente en los Evangelios, cómo los textos de los siglos II y III narraban historias de su infancia y su muerte.

La Resurrección

En lo que respecta a la Resurrección, me interesa situar los relatos de la misma en el contexto de las diversas visiones judías sobre la resurrección o la vida después de la muerte, y cómo esas visiones cambian con el tiempo. Desde los desacuerdos entre fariseos y saduceos, pasando por la insistencia rabínica en la resurrección del cuerpo, hasta el cuestionamiento de esta idea por parte del movimiento reformista en el siglo XIX, y las diversas opiniones judías actuales. 

También me interesa cómo la creencia en la resurrección de Jesús cambió la forma en que la gente actuaba entonces y posteriormente.

No es necesario creer en la doctrina católica (parte de la cual es postbíblica en su formulación, como los credos) para interpretar a Mateo, por ejemplo, como un texto que proclama el señorío de Jesús.

Siempre se deben leer las Escrituras de otros con generosidad y gracia. En este proceso, me considero una aliada de la tradición católica.

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Gina Christian es reportera multimedia de OSV News. Pueden seguirla en X @GinaJesseReina.

Esta entrevista ha sido publicada originariamente en OSV News, y pueden consultarla aquí

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El autorOSV / Omnes

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