La decisión de nuevos espacios para el Archivo y la Biblioteca Vaticana fue prevista por el Papa Francisco, que identificó la zona extraterritorial del Letrán como lugar idóneo.
Sin embargo, un Quirógrafo del Pontífice firmado el 14 de septiembre, revela que en los últimos meses han surgido nuevas oportunidades para crear nuevos espacios dentro del Estado de la Ciudad del Vaticano, y el área elegida por el Papa ha sido la denominada «Fuente del Autoparco» y sus alrededores.
De modo que la construcción de un nuevo edificio para el Archivo Vaticano y la Biblioteca Vaticana tendrá lugar ahí, distribuyendo el espacio equitativamente entre las dos instituciones, reservando una parte para otros servicios del Estado de la Ciudad del Vaticano.
Con este fin, según ha dispuesto el Santo Padre, el Archivo Apostólico Vaticano y la Biblioteca Apostólica Vaticana, como entidades fundadoras y promotoras, van a constituir una fundación instrumental vaticana. Mientras tanto, la Biblioteca Vaticana seguirá utilizando los espacios de almacenamiento que actualmente ocupa en el Pontificio Seminario Mayor Romano.

Antigua y nueva apertura cultural
Por otra parte, el Papa León XIV ha visitado este lunes la Biblioteca Apostólica Vaticana con ocasión de la inauguración de la exposición ‘AQVA. Catástrofe y maravilla’. En su Discurso, el Pontífice ha alentado a los miembros de la Biblioteca Apostólica a dar testimonio de “la antigua y nueva apertura cultural de la Iglesia”, ha informado la Santa Sede.
“Por primera vez como Pontífice, visito la Biblioteca Vaticana, siguiendo los pasos de mis predecesores”, ha dicho el Pontífice. “Esto pretende ser un signo de la cercanía y el aprecio del Papa por la misión de los Archivos Apostólicos y la Biblioteca Apostólica, al servicio del desarrollo y la difusión de la cultura, en beneficio de la Iglesia y de toda la humanidad”.

El Papa y la Providencia: “Mi madre era bibliotecaria, y hoy estoy aquí”
Al iniciar sus palabras, el Papa manifestó que “Dios, en su providencia y a veces con cierto humor, siempre nos recuerda que está con nosotros. Muchos de ustedes quizás no sepan que mi madre (Mildred) era bibliotecaria, y hoy estoy aquí, en el día de mi cumpleaños, precisamente para saludarlos a todos”.
Luego, el Santo Padre saludó a las autoridades y el personal que trabaja en estas dos Instituciones vaticanas, así como a algunos invitados y benefactores, a quienes expresó su profunda gratitud, según ha informado Vatican News. Posteriormente, siguiendo los pasos de sus predecesores quienes visitaron la Biblioteca Vaticana, el Pontífice señaló que, esta visita pretende ser una muestra de la cercanía y el aprecio del Papa por la misión del Archivo Apostólico y de la Biblioteca Apostólica, al servicio del desarrollo y la difusión de la cultura, en beneficio de la Iglesia y de toda la humanidad.
La Biblioteca del Papa: un corazón, con sístole y diástole
¿Cómo describir la Biblioteca del Papa?, prosiguió el Papa. “Utilizaré una metáfora: la Biblioteca Apostólica es un corazón. El latido simboliza la vida y resulta de dos movimientos opuestos, la sístole y la diástole: concentración y relajación, un movimiento hacia el centro y otro hacia la periferia. La Biblioteca Apostólica también se mantiene viva en la medida en que conserva su propia sístole y diástole.
La sístole: “Que la Biblioteca Apostólica siga siendo un lugar de gran intimidad, tranquilidad, respeto y cuidado”. (…)
La diástole: “La apertura y amplitud de espíritu de esta Biblioteca se evidencian en sus orígenes humanísticos: no solo obras de teología, sino también de literatura, filosofía, astronomía, física, matemáticas, geografía, botánica, zoología, medicina, historia, derecho, arte y economía”.
“Volúmenes escritos en otros contextos religiosos”
“No solo libros europeos y cristianos, sino también volúmenes escritos en otros contextos religiosos, de todos los rincones del mundo. Y esto fue muchos siglos antes de que esta sensibilidad se convirtiera en compartida universalmente”.
Con este estilo, concluyó León XIV, “la Biblioteca Apostólica da testimonio de la antigua y nueva apertura cultural de la Iglesia. La serie de exposiciones que hoy comienza también lo confirma”.





