Vaticano

León XIV reivindica la actitud de cuidado para sistemas de salud sostenibles

En su discurso ante la Academia Pontificia para la Vida, el Papa León XIV ha reclamado dos actitudes. El cuidado como apoyo y cercanía de los demás, y la comprensión y práctica del bien común, para que no se descuide bajo la presión de intereses individuales y nacionales.

Francisco Otamendi·17 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos
El Papa defiende la importancia de los cuidados.

El Papa León XIV ha reivindicado en su discurso ante la asamblea plenaria de la Academia Pontificia para la Vida, que preside el arzobispo Renzo Pegoraro, dos comportamientos. “La actitud fundamental del cuidado como apoyo y cercanía a los demás, no solo porque estén necesitados o enfermos, sino porque comparten una condición existencial de vulnerabilidad, común a todos los seres humanos”.

Y la necesidad de que, “en un mundo desgarrado por conflictos, que absorben enormes recursos económicos, tecnológicos y organizativos para producir armas y otros dispositivos bélicos, es más importante que nunca dedicar tiempo, energía y experiencia a proteger la vida y la salud. La salud, como afirmó el Papa Francisco, ‘no es un bien de consumo, sino un derecho universal’”.

El bien común, principio fundamental

“Necesitamos fortalecer nuestra comprensión y práctica del bien común, para que no se descuide bajo la presión de intereses particulares, individuales y nacionales”, ha añadido ayer el Pontífice.

El bien común -uno de los principios fundamentales del pensamiento social de la Iglesia-, ha dicho León XIV, “corre el riesgo de quedar en una noción abstracta e irrelevante si no reconocemos sus raíces en la práctica concreta de las relaciones estrechas entre las personas y los vínculos que se viven entre los ciudadanos. 

Esta es la base sobre la que puede crecer una cultura democrática, que fomenta la participación y es capaz de combinar eficiencia, solidaridad y justicia”, ha señalado.

Restaurar la confianza en la medicina y los profesionales

En relación a los cuidados, ha añadido el Papa, sólo con esa actitud fundamental de apoyo a los demás “podremos desarrollar sistemas de salud más eficaces y sostenibles”. Sistemas “capaces de satisfacer las necesidades sanitarias en un mundo de recursos limitados y de restaurar la confianza en la medicina y los profesionales sanitarios, a pesar de la desinformación y el escepticismo sobre la ciencia”.

Prevención de conflictos, organizaciones supranacionales

Dado el alcance de los problemas, León XIV ha subrayado que debía reiterar “la necesidad de encontrar maneras efectivas de fortalecer las relaciones internacionales y multilaterales”. Para que puedan “recuperar la fuerza necesaria para desempeñar el papel de encuentro y mediación necesario para prevenir conflictos, sin que nadie se sienta tentado a dominar al otro mediante la lógica de la fuerza, ya sea verbal, física o militar” (Discurso al Cuerpo Diplomático , 9 de enero de 2026). 

Esta perspectiva también se aplica a la cooperación y coordinación que llevan a cabo las organizaciones supranacionales comprometidas con la protección y la promoción de la salud”.

Éste es mi último deseo, dijo el Papa. “Que su compromiso sea un testimonio eficaz de esa actitud de cuidado mutuo que expresa la manera en que Dios nos trata, porque Él cuida de todos sus hijos”. 

“No centrarnos en el beneficio inmediato. Construir puentes”

Poco antes, el Papa ha querido reiterar que debemos centrarnos no “en el beneficio inmediato, sino en lo que será mejor para todos. Sabiendo ser pacientes, generosos y solidarios, creando vínculos y construyendo puentes, trabajando en red, optimizando recursos, para que todos puedan sentirse protagonistas y beneficiarios del trabajo común” (Discurso a los participantes en el Seminario sobre Ética en la Gestión de las Empresas Sanitarias, 17 de noviembre de 2025).

En cuanto a la prevención, “implica una perspectiva amplia: las situaciones en las que viven las comunidades, que son el resultado de las políticas sociales y ambientales, tienen un impacto en la salud y la vida de las personas”. 

El Papa ha observado “enormes desigualdades cuando examinamos la esperanza de vida —y la esperanza de vida saludable— en diferentes países y grupos sociales”.

“Las guerras, el ataque más absurdo contra la vida”

Estas desigualdades dependen de variables como, por ejemplo, el nivel salarial, la cualificación educativa y el vecindario, ha reflexionado. Pero “lamentablemente hoy no podemos ignorar las guerras, que involucran estructuras civiles, incluidos los hospitales, y constituyen el ataque más absurdo que el hombre mismo dirige contra la vida y la salud pública”. 

León XIV ha citado la encíclica ‘Laudato Si’, para recordar que “todos los seres del universo estamos unidos por vínculos invisibles y formamos una especie de familia universal, una comunión sublime que nos mueve a un respeto sagrado, amoroso y humilde” (n. 89).

Y “este enfoque está en sintonía con la bioética global que su Academia ha abordado repetidamente y que es bueno seguir cultivando”, ha señalado.

El autorFrancisco Otamendi

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