Por Ngala Killian Chimton, OSV News
Después de que se difundieran informes de que docenas de cristianos en Nigeria supuestamente habían vuelto a caer víctimas de secuestradores en otra señal de persecución contra los seguidores de Cristo en la nación más poblada de África, algunos policías dijeron que el secuestro no ocurrió.
Sin embargo, en la noche del 20 de enero, la policía nigeriana confirmó que un grupo de fieles fue secuestrado de tres iglesias en una zona remota del estado norteño de Kaduna, según un informe de la BBC del 21 de enero.
El caos informativo aumenta la creciente inseguridad de las comunidades cristianas que temen a los bandidos -desde Boko Haram hasta el grupo Estado Islámico y los pastores fulani- que en su mayoría quedan impunes, dicen los defensores cristianos.
Según el presidente de la Asociación Cristiana de Nigeria, Región Norte, al menos 160 cristianos fueron presuntamente llevados a la fuerza durante los servicios religiosos de la mañana del 18 de enero.
El reverendo John Hayab dijo que «los atacantes llegaron en gran número y bloquearon la entrada a las iglesias y obligaron a los fieles a salir al bosque».
«El número real que se llevaron fue 172, pero nueve escaparon, por lo que 163 están con ellos», dijo.
Según Reuters, un portavoz de la policía dijo el 19 de enero que los atacantes llegaron «con armas sofisticadas» y atacaron dos iglesias en Kurmin Wali.
Versiones contrarias
La policía dijo que el área es una comunidad forestal a la que es difícil acceder debido al mal estado de los caminos, pero explicó que se ha desplegado policías en la zona para tratar de localizar a los perpetradores y rescatar a las víctimas.
Pero otra unidad, la policía estatal de Kaduna, contradijo inicialmente esa declaración. El comisario de policía, Muhammad Rabiu, calificó de falsos los informes sobre un secuestro masivo de cristianos, afirmando que la policía no pudo identificar a ninguna de las personas presuntamente secuestradas.
Dauda Madaki, presidente del gobierno local de Kajuru, también desestimó los informes, calificándolos de falsos, sin «ninguna prueba del ataque. Le pregunté al jefe de la aldea, Mai Dan Zaria, y me dijo que no hubo tal ataque», explicó Madaki a la BBC.
El comisario de policía de Kaduna también retó a «cualquiera a enumerar los nombres de las víctimas secuestradas y otros detalles».
Aclaraciones definitivas
Pero más de dos días después del ataque a la aldea de Kurmin Wali, la policía finalmente dijo que una declaración anterior que negaba el ataque había sido «ampliamente malinterpretada», y los residentes locales confirmaron a la BBC que el número de secuestrados era 177 y 11 lograron escapar.
Afiniki Moses, cuyos familiares fueron presuntamente secuestrados, confirmó a Reuters que la banda armada secuestró a más de 170 personas durante un servicio religioso en dos iglesias, incluidos su esposo y sus dos hijos.
«Secuestraron a muchas personas de la comunidad, y mi marido estaba entre ellas. Como pueden ver, no me siento bien», declaró a Reuters.
Denuncias contra el gobierno
«Todos son cómplices», dijo Emeka Umeagbalasi, director de la agencia no gubernamental de inspiración católica Intersociety, acusando al gobierno nigeriano de diversos niveles de complicidad en los ataques contra los cristianos.
«El gobierno de Nigeria apoya firmemente lo que está sucediendo con los cristianos en el país. Es un gran proyecto, y lo hemos repetido una y otra vez», declaró a OSV News.
«Los cristianos son secuestrados todos los días y asesinados todos los días en este país», dijo Umeagbalasi.
Últimos incidentes
El patrón de terrorismo contra las comunidades cristianas es largo y dramático. En noviembre, el mundo observó con atención el secuestro de más de 300 escolares y sus profesores de la escuela católica Santa María en Papiri.
Inmediatamente después del secuestro, al menos 50 niños escaparon de sus captores. El 14 de diciembre, los captores liberaron a un grupo de 100, entre ellos 14 estudiantes de secundaria, un miembro del personal, 80 alumnos de primaria y cinco niños de guardería. Los demás cautivos fueron liberados el 21 de diciembre.
Estados Unidos llevó a cabo un ataque mortal en el noroeste de Nigeria el 25 de diciembre. El presidente Donald Trump declaró que el ataque tenía como objetivo terroristas del grupo Estado Islámico que perseguían a los cristianos en esa nación, lo que provocó reacciones encontradas de los líderes de la Iglesia nigeriana.
«Nada ha cambiado desde que Estados Unidos bombardeó esos objetivos del Estado Islámico», dijo Umeagbalasi a OSV News.
El negocio del secuestro
El secuestro en Nigeria se ha convertido en una industria criminal altamente organizada que genera enormes sumas de dinero, según un informe de la consultora de seguridad SBM Intelligence.
En el informe «Economía de la industria del secuestro en Nigeria», la organización afirmó que entre julio de 2023 y junio de 2024, al menos 7.568 personas fueron secuestradas en más de 1.130 incidentes.
El grupo de defensa Intersociety dijo que desde 2009, cuando Boko Haram comenzó su campaña asesina para establecer un califato en todo el Sahel, al menos 185.000 civiles nigerianos han sido asesinados, incluidos 125.000 cristianos y 60.000 musulmanes moderados.
Sin embargo, las cifras dadas en los informes de Intersociety fueron cuestionadas por el departamento de verificación de datos de la BBC, diciendo que la metodología de los informes no es clara y que a veces aparecen en ellos números repetidos.




