Luis de la Fuente, Francesc Torralba, los Salesianos o la Escolanía de Lluc figuran entre los diez galardonados de los premios “Stella” con los que el Consejo General de la Iglesia en la Educación (CGIE) quiere sacar a la luz la labor educativa de la Iglesia, también la que pasa más desapercibida.
El CGIE, creado hace año y medio por la Conferencia Episcopal Española, reúne a unos setenta representantes de colegios, universidades, congregaciones y profesorado. El presidente de la Comisión Episcopal para la Educación y Cultura, monseñor Alfonso Carrasco Rouco, obispo de Lugo, ha presentado este Consejo como la continuación del Congreso Iglesia y Educación que se celebró en 2024.
Para el obispo, la experiencia de la Iglesia en la educación es también una aportación a la sociedad: “Es irresponsable no poner todo de nuestra parte en todos los desafíos que tiene la educación en España; no podemos apartarnos, la educación es cosa de todos y debe estar orientada al bien común”.
Unos premios para reconocer «el bien común»
Los Premios Stella que ahora se establecen, reconocen una experiencia en cada uno de los nueve ámbitos en los que trabaja el Consejo. El secretario general del Consejo, Carlos Esteban, ha explicado que con estos premios quieren reconocer algunas de las estrellas que, cuando brillan, hacen el bien y construyen el bien común y cuyo valor está en que juntas trazan el camino.
Los premiados forman parte de una constelación educativa con infinitas estrellas: “Todas ellas brillan aunque no las hayamos nombrado hoy”. La entrega será el 28 de octubre en la Universidad Pontificia de Salamanca.
Además de Torralba, De la Fuente, los Salesianos y Lluc, se premiará al Colegio Nuestra Señora de los Infantes de Toledo, posiblemente el más antiguo de España con cerca de 1.500 años; la Cátedra de Innovación y Salud Mental Digital de la Universidad Pontificia Comillas; las Hermanas de Nuestra Señora de la Compasión, por su trabajo en educación especial desde hace más de dos siglos; el proyecto “El teatro vive en mi cole”, de la profesora de religión Patricia Mármol, y el ilustrador Fano. Un premio especial distingue a la Escuela de Salamanca en su V centenario.
Nueva web
El Consejo ha estrenado también la web consejogeneraldelaiglesiaenlaeducacion.org, que el director del secretariado de la Comisión, Antonio Roura, ha definido como “un espacio de encuentro, conocimiento y participación”, y el primer número de la colección Cuadernos del CGIE, titulado Iglesia y educación. Una constelación educativa al servicio de la persona y del bien común.
El siguiente paso, previsto para 2027 o 2028, es un libro blanco que, según Carlos Esteban, abordará “las cuestiones esenciales que definen, iluminan e inspiran la presencia de la Iglesia en la educación” y se elaborará mediante un proceso participativo.
El Consejo aspira también a llevar al debate público su visión humanista de la educación, sin limitarse a reaccionar ante cuestiones políticas; en esa línea, la Comisión ya se ha reunido con la ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes, Milagros Tolón.
El obispo de Lugo se ha referido también al reciente viaje de León XIV a Francia, donde el Papa reclamó libertad de educación en plena precampaña electoral. Carrasco ha evocado el caso francés “por si acaso a alguien le suena algo que sucede en España cuando llegan las elecciones”. Ha recordado, además, que en Magnifica humanitas, su encíclica sobre la inteligencia artificial, el Papa dedica varios pasajes a la educación y pone el acento en el acceso a la verdad.
Su conclusión: “Tenemos un Papa que comprende muy profundamente el significado de la educación”.





