Junto al Santuario de Nuestra Señora de los Treinta y Tres, el Papa ha urgido a madres y abuelas a que no se cansen de transmitir la fe. A padres y abuelos, para que recen. Ha consagrado Uruguay a la Virgen para que “quebrante las obras del demonio”, y ha llamado a “multiplicar la fe” y llevar a Cristo a todos.
Francisco Otamendi









