Cultura

Científicos católicos: Jaime Ferrán y Clúa, médico y bacteriólogo

El 22 de noviembre de 1929 fallecía Jaime Ferrán y Clúa, médico y bacteriólogo, descubridor de una vacuna contra el cólera.Esta serie de biografías breves de científicos católicos se publica gracias a la colaboración de la Sociedad de Científicos Católicos de España.

Gonzalo Colmenarejo·22 de noviembre de 2025·Tiempo de lectura: 2 minutos

Ferrán fue un médico español que se interesó por los trabajos de Pasteur en bacteriología. Por entonces se demostró el papel de las bacterias en la etiología de numerosas enfermedades, y a partir de ahí Ferrán inició su trabajo en bacteriología y el desarrollo de vacunas, utilizando un laboratorio casero en Tortosa.

Tras estar en Marsella estudiando una epidemia de cólera en el año 1884 comisionado por el Ayuntamiento de Barcelona, obtuvo en su laboratorio una vacuna anti-cólera que fue aplicada en una epidemia en la provincia de Valencia (la primera vacuna anti-bacteriana aplicada en humanos en una epidemia), si bien posteriormente se prohibió su uso masivo, tras una polémica en la que se mezcló política con ciencia. Posteriormente se hizo cargo del Laboratorio Microbiológico Municipal de Barcelona, donde produjo y mejoró la vacuna antirrábica de Pasteur. Desarrolló también vacunas contra la fiebre amarilla, el tifus y la peste bubónica, y puso a punto la producción de suero antidiftérico.

Posteriormente, en 1905 se le destituyó del Laboratorio, de nuevo tras una polémica en la que se mezclaron ciencia y política, y se refugió en su propio Instituto Ferrán, donde pasó el resto de sus días investigando la tuberculosis. Describió el ciclo de vida multi-estadio de la bacteria y desarrolló una vacuna anti-alfa, que sí contó con apoyo oficial y que se aplicó en España, Argentina y Uruguay, coexistiendo con la vacuna BCG de origen francés.

Ferrán fue premiado por la Academia Francesa de Ciencias y homenajeado en múltiples países. En 1950 se creó el Instituto de Microbiología «Jaime Ferrán» del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), que 1953 dio lugar a la parte microbiológica del Centro de Investigaciones Biológicas de Madrid. Actualmente existe en su honor el premio Jaime Ferrán de la Sociedad Española de Microbiología.

Tenía unas convicciones fuertemente católicas. Decía que “el que no cree en Dios, es un ignorante o no tiene cabeza. Porque nada anda sin que le des cuerda, como un reloj, como un coche. ¿Pero quién pone en marcha esta gran obra de la creación?”. Él, por tanto, encontraba en las regularidades de la naturaleza un signo de la existencia de un Creador que la hubiera originado.

El autorGonzalo Colmenarejo

PhD. IMDEA Food. Miembro de la Sociedad de Científicos Católicos de España.

España

128ª Asamblea Plenaria: renacer espiritual, aborto y plan PRIVA

Los obispos españoles celebraron su 128ª Asamblea Plenaria del 18 al 21 de noviembre de 2025, en la que trataron temas como el renacer espiritual, el aborto y el plan PRIVA.

Redacción Omnes·21 de noviembre de 2025·Tiempo de lectura: 3 minutos

Tras la celebración ecuménica que tuvo lugar el pasado 20 de noviembre en la catedral de la Almudena con motivo del 1700 aniversario del Concilio de Nicea, la Conferencia Episcopal Española (CEE) celebra hoy último día de la 128ª Asamblea Plenaria, que se ha desarrollado en la sede de la CEE desde el martes 18 de noviembre.

El secretario general, Mons. Francisco César García Magán, en la rueda de prensa final de la Asamblea Plenaria, ha informado de las conclusiones de esta reunión.

Líneas pastorales, sinodalidad y plan PRIVA

Los obispos han avanzado en la elaboración de las líneas pastorales del próximo cuatrienio (2026-2030), un documento estratégico que recogerá prioridades comunes y las acciones previstas para cada Comisión Episcopal. Tras recibir aportaciones de diócesis, provincias eclesiásticas y directores de la CEE, el texto se encuentra ya en fase de síntesis previa a su redacción definitiva.

Además, la Asamblea ha estudiado las propuestas del referente sinodal de la CEE, Mons. Francisco Conesa, para impulsar estructuras y prácticas que hagan más sinodal la vida diocesana. Entre ellas la creación de equipos sinodales diocesanos y la consolidación de referentes sinodales ya presentes en casi todas las diócesis. Si bien estas iniciativas no son una novedad absoluta —ya se promovieron tras el Concilio Vaticano II—, se busca profundizar y sistematizar la participación activa de los fieles en la vida eclesial.

También se ha dado a conocer el informe anual de la Comisión Asesora del Plan de Reparación Integral a los menores y personas equiparadas en derechos, víctimas de abusos sexuales (PRIVA). La presentación la han hecho la representante de la CEE en esta Comisión, Cristina Guzmán, y el director del Servicio de Coordinación y Asesoramiento de las Oficinas para la Protección de Menores, Jesús Rodríguez Torrente. Hasta la fecha se han presentado en esta Comisión 101 casos, 58 ya están resueltos y comunicados y de los otros casos se ha solicitado ya la información necesaria para poder establecer el cauce de reparación.

En cuanto al aborto, Mons. García Magán subrayó que el debate trasciende las convicciones religiosas, señalando que, además del enfoque religioso, existe una dimensión científica y filosófica que también debe ser considerada en cualquier reflexión sobre este tema.

100 seminaristas más que el año pasado

Mons. Jesús Vidal, presidente de la Subcomisión Episcopal para los Seminarios y referente del Papa para estos asuntos, ha reflexionado sobre la situación actual: criterios formativos, número de seminaristas y realidad vocacional. Según ha destacado Mons. García Magán, el número de seminaristas ha aumentado en España en unos 100 jóvenes respecto al año pasado: “El espíritu sopla donde quiere y cuando quiere. No podemos hacer planes de marketing”, subrayó.

Y en cuanto al «giro católico», García Magán subrayó que este acercamiento a la dimensión espiritual de la persona puede ser difuso y «no encajonable» en una realidad concreta, pero lo consideró un signo positivo. “Subrayar la dimensión espiritual de la persona es algo valioso: no somos solo un conjunto de células y reacciones químicas; nos distinguimos de las plantas y los animales por nuestra capacidad de trascender y de buscar sentido”, afirmó.

Así, el presidente de la Comisión Episcopal para los Laicos, Familia y Vida, Mons. Carlos Escribano y la presidenta de Acción Católica General Eva Fernández Mateo han informado sobre la situación actual de Acción Católica General y el nuevo proyecto evangelizador en el que están trabajando.

Los obispos reflexionaron sobre la presencia de los laicos en la vida pública, subrayando la importancia de acompañar y promover vocaciones de servicio, fomentando la participación activa de los fieles en la vida de las parroquias y en la sociedad. Como parte de este impulso, se propuso la creación de cursos de verano orientados a la formación y al diálogo, siguiendo el esquema metodológico de «ver, juzgar y actuar».

La Plenaria también ha dado el visto bueno al texto definitivo de la Regulación del «Consejo General de la Iglesia en la Educación». Este documento recoge las aportaciones de la 127º Asamblea Plenaria, que ya aprobó la propuesta y el documento base, y las aportaciones de los miembros del Pleno y del Seminario Permanente de este Consejo.


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Evangelización

La Presentación de la Virgen María en el Templo

La Iglesia celebra el 21 de noviembre la Presentación de la Santísima Virgen María en el Templo, una memoria litúrgica antigua y entrañable que recuerda el gesto de entrega de María, ofrecida a Dios desde niña por sus padres san Joaquín y santa Ana.

Francisco Otamendi·21 de noviembre de 2025·Tiempo de lectura: 2 minutos

Según la tradición, inspirada en el apócrifo protoevangelio de Santiago, María fue llevada con tres años al Templo de Jerusalén por sus padres, san Joaquín y santa Ana, para consagrarla al Señor. La Iglesia contempla en este ofrecimiento temprano de la Presentación de la Virgen la imagen de María como “templo vivo”, aquella que acogerá en su seno al Hijo de Dios. 

La fiesta tiene raíces antiguas. Se celebraba ya en Oriente desde el siglo VI, vinculada a la dedicación de la basílica de Santa María la Nueva en Jerusalén. En Occidente sería incorporada al calendario romano en 1585 por el Papa Sixto V. Más allá de su fecha y origen, esta memoria ilumina el misterio de María como criatura plenamente abierta a la gracia desde el comienzo de su historia.

Llamada actual y signo profético

La entrega inicial de la Virgen María anticipa momentos decisivos, como su “sí” en la Anunciación, o su presencia fiel al pie de la Cruz. Muchos autores espirituales ven en esta fiesta una invitación a ofrecer también nuestra propia vida como templo para Dios, siguiendo la senda de María. 

La Presentación de la Virgen María no es solo un recuerdo del pasado,. Es una llamada actual a descubrir la belleza de la fidelidad silenciosa, señalan autores. Este día es también una oportunidad para agradecer la vocación de quienes hoy consagran su vida al Señor. Coincidiendo con esta fiesta, la Iglesia celebra la Jornada Pro Orantibus, dedicada a los contemplativos. 

Tampoco es un evento remoto, sino un signo profético. Dios prepara con delicadeza la historia de la salvación, y lo hace contando con el “sí” humilde de una niña. Hay que distinguir esta fiesta de la Presentación del Señor en el Templo por María y José, que la liturgia celebra el 2 de febrero. Allí aparecen el anciano Simeón  y la profetisa Ana.

El autorFrancisco Otamendi

Recursos

I.H. (Inteligencia Homilética)

La IA se ha convertido en una herramienta para que los sacerdotes preparen las predicaciones. Sin embargo, plantea riesgos, ya que la verdadera homilía requiere un acto espiritual, oración y encarnar el Evangelio.

Manuel Blanco·21 de noviembre de 2025·Tiempo de lectura: 3 minutos

Todo periodista se enfrenta alguna vez al “síndrome de la página en blanco”. Paralelamente, el desafío de todo predicador consistiría en tener qué decir; en saber explicar la Palabra de Dios y compartirla; acertar de lleno con el mensaje principal del Evangelio sin quedarse en blanco… La brevedad, la concisión, el mover vidas, corazones, forman parte de este reto. Una mezcla de sudor frío y tremenda ilusión caracterizan los apuros y las ansias de quienes exprimen sus cerebros para trasladar bien a otros la Buena Nueva. Divertida paradoja: cuando se trata de escribir acerca de los riesgos y las ventajas que tiene el empleo de la IA (Inteligencia Artificial), el primer impulso es recurrir a “ella” para ver qué opina del tema, cómo lo aborda. Algo así como “buscar” antes que “pensar”. De todos modos, nada que no se hubiese hecho antes, aunque de modo más rudimentario: acercarse a las enciclopedias, a los libros o a los sabios para organizar ideas y contemplar enfoques enriquecedores. 

Creo que el sueño de un predicador mediocre sería amanecer tomando un café y preguntándole al ordenador central de su casa “domótica” por una buena homilía. El cine nos ha advertido sobre la “rebeldía” de algunos “cerebros” artificiales (por ejemplo, el “Hal” de Odisea 2001). Y aunque nos presentó a honestas y leales “inteligencias” robóticas al servicio del ser humano (como el ingenio “Tars” de Interstellar), no podemos esperar de ellos un “acto espiritual” como el que supone “predicar”. 

Los tres propósitos clásicos de la comunicación (informar, entretener y persuadir) no son ajenos al Evangelio, ni al propio estilo de Jesús. Pero el Señor no es un empresario que busca el rendimiento y la eficacia, sin más. Desea irrumpir en la vida personal por amor, no para captar adeptos, ni convencer de que los productos que vende son los mejores y es necesario adquirirlos. Cuando Jesús llega al oyente, además de su poderoso y verdadero mensaje, convence con la propia vida; es creíble y toca el corazón. 

Un sacerdote elaboró su guión a partir de varias fuentes “sanas”. Luego se lo pasó a un feligrés joven y algo “al margen” de la Iglesia, pero experto en las nuevas tecnologías. Con aquel material le preparó una presentación bonita, con imágenes, plástica y ordenada; incluso destacando lo principal y marginando lo accesorio… Quedó vistoso y pedagógico. ¡Y hasta le compuso una curiosa melodía con la que condensar el tema, ideal para memorizarla pequeños y grandes! 

Porque la IA tiene esa ventaja de rapidez, acotamiento, ilustración… Resume sin perder la esencia. Da con las preguntas habituales que centran el tema, ayudando así a no divagar o a estar “fuera” de la realidad. Aporta contexto y modos prácticos de responder. Concreta. Cuando se le pide una anécdota que ejemplifique lo tratado, suele aproximarse bastante (aporta una historia genérica de la que luego el predicador puede servirse; en ocasiones, la concreta, si “encuentra” una que alguien haya elaborado o utilizado antes). A la IA hay que alimentarla bien, aunque sí, constituye un acceso directo y rápido a multitud de contenidos, comentarios y homilías en recopilación.

A la hora de predicar bien hay pocos atajos. La mera “eficiencia” es idolatría. Se necesita comprender a Jesús: qué piensa, qué siente, qué haría… y por qué. Eso es orar. El vértigo del buen predicador es tener que hablar de algo Sublime, Puro, Omnipotente, sabiéndose salpicado por el propio pecado, sin fuerzas, sin ciencia… sin suficiente gracia de Dios. Pero ésta le persigue. Él busca el fuego inextinguible de la Verdad. No expone, ¡proclama! Concibe “titulares” apropiados, porque los “recibe” de dentro. La máquina ha leído millones de textos; pero sin hacerlos carne, sin el alma.

Actualmente, un ave de mal agüero sobrevuela el nido de los contenidos: la manipulación. Existen portales que tratan de “blindarse” ante esto. Pensar y formarse siguen siendo imprescindibles. Así como la humildad y el arrepentimiento. El predicador que encarna el Evangelio, lo porta como el moreno de quien ha estado expuesto al sol vitamínico.

La IA es herramienta: no se le puede entregar el corazón ni delegarle ciegamente la tarea del sermón, la catequesis, la plática… Jesucristo persuade porque es digno de confianza. A la Iglesia se le pide mucha o toda de esa integridad transformadora del Espíritu Santo, Autor Principal.

Familia

5 señales para identificar un buen noviazgo

El sacerdote Ignacio Amorós ofrece en un nuevo vídeo cinco criterios concretos para ayudar a los jóvenes a discernir si su noviazgo es sano, auténtico y orientado a Dios.

Teresa Aguado Peña·21 de noviembre de 2025·Tiempo de lectura: 2 minutos

Muchos jóvenes se preguntan “¿Es esta persona para mí?”, “¿Debo seguir en esta relación?”, “¿Me hace bien?”. Y es que discernir si uno está en el noviazgo adecuado puede ser tarea difícil. El sacerdote Ignacio Amorós, a través del canal católico Se Buscan Rebeldes, acude en ayuda de estos jóvenes presentando cinco criterios para reconocer un amor auténtico, maduro y orientado a Dios.

El vídeo formativo se titula “Las 5 señales de un buen noviazgo cristiano” y ofrece cinco signos que ayudan a evaluar si un noviazgo se construye sobre un amor real y no sobre emociones pasajeras o dependencias afectivas.

Las cinco señales, explicadas con ejemplos reales, son:

1. Te hace mejor persona

Un amor auténtico impulsa a la virtud, al orden interior, a una vida más sana y a crecer moral y espiritualmente. “Un buen amor te tira para arriba”, afirma Amorós, recordando el testimonio de una joven que decía: “Mi novio me hace mejor persona.”

2. Te hace mejor con los demás, especialmente tu familia

Una relación sana no aísla, no corta lazos, no encierra. Al contrario: lleva a ser mejor hijo, hermano, amigo. Como explica el sacerdote, “un buen amor te lleva a querer mejor a los tuyos”, en contraste con relaciones posesivas o cerradas.

3. Te da paz interior

No una paz superficial sin problemas, sino la paz profunda que viene del Espíritu Santo cuando uno actúa en la verdad y en el bien. “Es la serenidad del corazón enamorado que hace el bien”, afirma Amorós.

4. Te permite vivir en verdad, sin esconderte

Un noviazgo cristiano sano no requiere doble vida ni esconder la relación. La pregunta clave —inspirada en San Ignacio— es: “Si tu madre supiera de esta relación, ¿qué te diría?” La transparencia es un sello de autenticidad.

5. Te abre horizontes y te impulsa a soñar en grande

El amor verdadero ensancha el corazón y la vida: inspira proyectos, ilusiones, creatividad, deseos de santidad. No apaga, no encoge, no asfixia. “Cuando el amor entra en una relación, te hace magnánimo”, dice el sacerdote.

Tras estas cinco señales, el vídeo añade la que Amorós llama “la señal definitiva”:

Te acerca a Dios

Una relación que ayuda a descubrir el amor de Cristo, a vivir la verdad, a rezar, a participar en la vida de la Iglesia, a crecer en humildad, caridad y pureza. “Un buen noviazgo cristiano te tiene que llevar sí o sí a estar más cerca de Dios.”

El vídeo concluye con el testimonio de Madre Teresa, recordando que el amor auténtico se expresa también en la caridad concreta.

Con un estilo cercano y formativo, este contenido pretende ser una herramienta útil para parroquias, movimientos juveniles, orientadores familiares, catequistas y padres que buscan acompañar mejor a los jóvenes en el camino del amor cristiano.

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Iniciativas

¿Qué podemos hacer por las personas sin hogar?

tuTECHÔ y las entidades de Iglesia muestran que el sinhogarismo tiene solución cuando vivienda y acompañamiento van de la mano.

Redacción Omnes·20 de noviembre de 2025·Tiempo de lectura: 3 minutos

«Que tu mano derecha no sepa lo que hace la izquierda» dice el Evangelio. Sin embargo, el Padre Vladimir afirma que es bueno ver cómo la Iglesia materializa todo lo que predica y ayuda a la gente. Vladimir ha acogido y acompañado a 195 personas sin hogar gracias a tuTECHÔ.

Entre 30.000 y 40.000 personas en España están en situación de sinhogarismo. Esto no solo implica la ausencia de un espacio físico, sino también la ruptura de seguridad, la salud, los vínculos afectivos, la autonomía y la identidad.

Los principales problemas con los que se encuentran las personas sin hogar son los precios inaccesibles o discriminación de los propietarios. Pero hay esperanza: hay personas que han salido de esta situación gracias al modelo de vivienda y acompañamiento.

El proyecto tuTECHÔ nació para acabar con el sinhogarismo facilitando viviendas a las entidades sociales que les acompañan. Buscan así empresas con un fin social sostenibles y con beneficios suficientes para poder escalar y transformar.

La filantropía es esencial, pero tuTECHÔ apuesta por ir más allá, con inversión de impacto. Así, es la primera SOCIMI (Sociedad Cotizada Anónima de Inversión Inmobiliaria) social en cotizar en España (salida en bolsa en BME growth en abril de 2024) y el 40% del capital ha donado el dividendo a la Fundación, reforzando aún más el compromiso social. Este modelo permite democratizar la inversión de impacto: cualquier persona, independientemente de su capacidad económica, pueda participar en la solución.

Unir el problema del sinhogarismo con el problema de la España vaciada dándole una solución conjunta, es para tuTECHÔ un ejemplo perfecto de innovación. Y es que de los 3 millones y medio de viviendas vacías, la mitad está en los pueblos. Con proyectos como tuTECHÔ Rural aprovechan la disponibilidad de vivienda en zonas despobladas para ofrecer soluciones dignas a bajo coste.

La Iglesia, clave en tuTECHÔ

Las congregaciones o entidades religiosas son actores clave en el modelo de vivienda y acompañamiento. Tanto es así, que el ratio más alto de superación del sinhogarismo los tiene los pisos guiados por la Iglesia (27 entidades inquilinas son de iglesia, 135 inmuebles alquilados y cerca de 500 residentes). Y es que tuTECHÔ no solo ofrece viviendas sino que «hay personas que están tan dañadas que requieren acompañamiento aunque ya tengan donde vivir» Blanca Hernández, presidenta y fundadora de tuTECHÔ comenta la importancia de que los pisos que sirvan para dignificar con un acompañamiento con itinerario de inserción para cada una de las personas que viven en el piso.

Vladimir, sacerdote cubano, llegó a Madrid y pronto vio la cantidad de compatriotas que llegaban sin recursos. “Queríamos ayudar, pero no teníamos nada”, recuerda. Todo empezó cuando, casi por casualidad, una feligresa decidió vender un piso y con él nació Cobijo, hace ahora tres años. Poco después conoció a la directora de tuTECHÔ y comenzó una colaboración que hoy permite gestionar 25 pisos junto a tuTECHÔ y 10 propios.

Desde entonces han ofrecido hogar a 195 personas —42 de ellas niños— y más de 2.000 cubanos han recibido una primera ayuda con techo, comida y acompañamiento. Vladimir explica que en sus pisos apuestan por la rotación: la estancia suele ser de entre seis meses y un año, porque —dice— “si no, uno se queda en el nido y no aprende a volar”. “Cobijo es fruto de la Providencia y de una cultura de alianzas. Agradezco a tuTECHÔ su generosidad: cuando no llegamos a pagar, la fundación nos sostiene”.

El padre Jesús, párroco de Leganés Norte, describe también la realidad que acompaña: un poblado de chabolas entre la M-45 y Leganés con 80 personas, familias viviendo en naves industriales —algunas incluso en una cámara frigorífica—, y situaciones de extrema vulnerabilidad. Por eso valora el modelo conjunto entre la fundación y la socimi: inversión de impacto para adquirir viviendas, alquileres sociales sostenibles y apoyo filantrópico para cubrir lo que las familias no pueden. “La Iglesia —dice— debe ser samaritana: acoger y dar hogar a quienes no lo tienen”.

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«Lux», el disco de Rosalía que trasciende

Rosalía ofrece en "Lux" una excelencia musical y profundidad espiritual, creando un puente hacia lo trascendente. Un disco que trasciende géneros y aspira a convertirse en un clásico instantáneo.

20 de noviembre de 2025·Tiempo de lectura: 3 minutos

Javi Nieves en Alfa y Omega escribe sobre la calidad musical de “Lux” diciendo: “es una obra extraordinaria. Un punto de inflexión para la música de nuestro tiempo, capaz de reconciliar las nuevas formas de creación con la hondura espiritual del arte verdadero. No quiero caer en etiquetas —sería injusto reducirlo a un género— porque Lux trasciende las categorías; aporta algo genuinamente nuevo”. 

Álvaro Galindo, músico (compositor, pianista y cantante) y creador de contenidos, comenta en la misma línea: “A nivel musical, es perfecto. Cuando grabas con los talentos de la escolanía de Montserrat y la London Symphony, es que mal no te puede sonar. Y ella, con el chorro de voz que tiene… pero además con una delicadeza impresionante. Porque eso es lo difícil: tener potencia y saber cuándo usarla. Aquí lo hace de maravilla. Cuando tiene que ser fuerte, lo es; cuando tiene que ser suave, también. Y modula las intensidades de una forma bellísima”.

Pero su profundidad artística va acompañada de un lenguaje que va más allá de la música y de la literatura, como dice el famoso locutor de “Cadena 100”: “Las letras de este disco, su intención, su atmósfera, despiertan un deseo profundo de sentirse amado por Dios. En ellas se reconoce una delicadeza que pertenece al lenguaje de lo sagrado… Lux es, ante todo, un disco espiritual. Refleja una búsqueda sincera de sentido, sin perder la esencia de Rosalía ni su manera tan particular de hacer música… Este trabajo reconcilia el arte moderno con la belleza. Y sí, la belleza es una forma de verdad. El gusto —como la fe— se educa, se trabaja. Lux nos invita a discernir entre lo superficial y lo esencial, entre lo efímero y lo eterno”.

En resumidas cuentas, esta obra rezuma trascendencia. Para describir lo que ha hecho Rosalia en este disco,  podemos decir que la convierte en lo que en la Antigua Roma se llamaba “pontifex maximus”. Es decir, en sentido textual, como explica la voz del término que aparece en Wikipedia, “pontifex” significa “constructor de puentes”, fruto de la unión de “pons” con “facere”. La palabra “maximus” significa “el mayor”. “Esto podría significar «constructor de puentes entre los dioses y los hombres»”. Es decir, esta grandísima artista, con su música crea un puente con la transcendencia, con un lenguaje que va más allá de la música y la letra, que es espiritual. Rosalia, rompe esquemas con este álbum, porque va más allá de la racionalización de la realidad que ejercemos hoy en día en nuestra sociedad, con la politización y la polarización.

Podemos decir que esta obra de arte nace con vocación de convertirse en un clásico de la música, como dice Galindo: “Varias veces me ha pasado algo muy fuerte escuchándola: me cuesta volver a la realidad cuando termina. Es muy heavy. Creo que se va a convertir en un clásico instantáneo… Sinceramente, no sabría decirte un disco de los últimos 50 años tan especial como este. Hay discos buenos, sí, pero este está a otro nivel: musical, conceptual y contextualmente. Además, el tema que trata —hablar de Dios desde la música popular— es algo que nadie hacía por miedo. Era casi un tabú. Y ahora Rosalía lo pone en el centro sin complejos”. 

En 1908 el poeta Rainer Maria Rilke, cuando era secretario de Rodín, entró al Louvre a visionar la obras de este museo de actualidad, cuando llegó a las antigüedades griegas se encontró con un torso masculino bastante destruido, sin brazos, piernas, genitales,… que su contemplación le dejó conmovido, y escribió el poema “Torso de Apolo arcaico”, que acaba con estos versos: “…porque aquí no hay un solo sitio que no te mire. Debes cambiar tu vida”.

De “Lux” se puede decir lo mismo, te mira y te interpela hacia el cambio, porque es un puente con la transcendencia, que te acerca al más allá. 

El autorÁlvaro Gil Ruiz

Profesor y colaborador habitual de Vozpópuli.

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Vocaciones

María Magdalena Santa Cruz: Entre “Diosidencias” 

La chilena María Magdalena Santa Cruz encarna una fe sumamente alegre, que mantiene gracias al apoyo incondicional de su marido y un amplio círculo de amigas que la asisten constantemente en su inagotable labor. 

Juan Carlos Vasconez·20 de noviembre de 2025·Tiempo de lectura: 3 minutos

María Magdalena Santa Cruz lleva la religión en su nombre y en su apellido, una “diosidencia” constante, como ella lo llama. Chilena, casada con Patricio hace 28 años, con cuatro hijos, la fe y el trato con los santos han marcado profundamente su vida. Su historia, siempre vivida en un ambiente de alegría, está también marcada por un camino que no siempre fue fácil.

Su nombre, que tanto le gusta, no es casual: “dice mucho de mí”, asegura. Si bien se lo pusieron sus padres, con el tiempo, su nombre y su vocación “se sellaron”, ligándola de alguna forma a María Magdalena, la santa que amó profundamente a Jesús y estuvo presente tanto en el Calvario como en la Resurrección.

Luchar contra las dificultades

Junto a su marido, Magdalena es supernumeraria del Opus Dei desde antes de casarse. Esta formación que los dos han recibido ha marcado “la mirada de cómo enfrentamos las dificultades y problemas”. Ellos se definen como una pareja “bien simple y de este planeta”. Como en muchas parejas que funcionan bien, la dinámica entre ambos es un juego de equilibrios: Patricio es un hombre de “paciencia infinita”, mientras ella se confiesa “apasionada, inquieta y movediza”.

Magdalena no tiene reparo en reconocer sus limitaciones con una franqueza refrescante. Padece una hemiparesia en el lado derecho, una condición que le hizo caminar y hablar tarde y que ha hecho “un poco más difícil todo”. A esto se suma una notoria tendencia a los despistes y la torpeza. Ella misma se cataloga como “bien limitada” y de tener un “déficit”. Todo se lo toma con buen humor. Es famosa en su familia por sus percances vehiculares, como “rayar el auto o chocar estacionando”.

Sin embargo, en su vida, la ayuda de los demás es clave para salir adelante. Su marido siempre la apoya en sus “ocurrencias” y mantiene la calma cuando ella se equivoca. Del mismo modo, cuenta con el apoyo incondicional de sus amigas, un grupo extenso que, por petición expresa, nombro al completo: Orietta, Jesica, Carola, Fran U, Fran B, Fran V (desde el cielo), Cote, Magu, Anita, Peca, Angélica J, Luz, Carola M, Angelita y Colomba. Ellas la han guiado “y nunca me soltaron”, y, por necesidad, “me tienen que tener paciencia”. A pesar de estas limitaciones, su entusiasmo y pasión son inagotables.

Devoción a santa Mónica

En el plano personal, su amor por la familia la ha llevado a tener una profunda devoción a santa Mónica, la patrona de las madres que oran por sus hijos. Debido a que uno de sus hijos no ha hecho el sacramento de la Confirmación, Magdalena se ha puesto manos a la obra: para pedir a Dios por él, ha organizado un grupo de jóvenes universitarios que preparan para la Confirmación a jóvenes de colegios donde no es importante la asignatura de religión. Las clases las tienen en las instalaciones de una parroquia cercana a su casa.

Su fe está tejida con estas realidades cotidianas. Recuerda a su abuela Marta, quien le enseñó a rezar el Rosario todos los días. 

El trabajo de unir 

Aunque sus inicios académicos fueron difíciles, con el tiempo logró estar “entre los 10 mejores promedios (eso sí ya en el último año de secundaria)”. Su primera carrera, Geografía, fue una prueba de carácter, pues la obligaba a subir “cerros empinados”,un esfuerzo que muchas veces tuvo que sortear gracias a que “mis compañeros me subieron”.

Después de muchos trabajos terminó centrando su atención en los más necesitados, en concreto en los barrios carenciados, se dedicó a trabajar en la periferia y “juntar a los mundos: unir, unir, unir”. Es un llamado que a veces la mantiene alejada de los de “barrio alto”, donde su trabajo “siempre ha durado poco”.

Actualmente, ha vuelto a su destino natural: Bajos de Mena, en la comuna de Puente Alto. Un ambiente difícil. Allí, se enfrenta a una realidad dura donde los jóvenes solo tienen dos posibilidades: “estudiar o la droga. Así de drástico”. En este entorno, ella está “soñando y ayudando en varios proyectos de formación para mis chiquillos, sus mamás, sus familias y mis profes que son lo máximo”.

Cultura

La Creación visible. Grisalla de «El Jardín de las Delicias». El Bosco

Damos inicio a una nueva serie de artículos mensuales que buscan entrelazar la riqueza del arte con la profundidad de la catequesis. Comenzamos esta primera serie con una reflexión sobre la creación, tema fundamental del Catecismo de la Iglesia Católica. En cada entrega, abordaremos aspectos claves de la fe cristiana a la luz de obras artísticas significativas.

Eva Sierra y Antonio de la Torre·20 de noviembre de 2025·Tiempo de lectura: 7 minutos

Este artículo ofrece primero una explicación técnica de El Jardín de las Delicias de Jheronimus van Aken, explorando su composición, simbolismo y contexto histórico. Analizaremos cómo el pintor utilizó el color, la perspectiva y los detalles para crear una obra tan fascinante y compleja. En un segundo apartado, se abordará el cuadro desde una perspectiva catequética, reflexionando sobre los mensajes espirituales y teológicos.   

COMENTARIO ARTÍSTICO

En el tercer día, Dios creó la tierra seca, los mares, las plantas y los árboles. En el primer y segundo días ya había creado la luz y los cielos. 

El tríptico cerrado muestra la visión de El Bosco del final del tercer día de la creación: una esfera cristalina flotando en las tinieblas; la luz y la oscuridad son los causantes de la tonalidad grisácea que nos revela árboles y vegetación brotando a la vida, dispersos en el paisaje. 

En la esquina superior izquierda, se muestra a Dios creando el mundo. En la parte superior de ambos paneles, las inscripciones “Ipse dixit et facta sunt” y “Ipse mandavit et creata sunt” tomadas de los salmos hacen referencia a su poder omnipotente.

Utilización de la grisalla

La escala de grises utilizada es conocida como grisalla, por la cual una imagen se ejecuta completamente en tonos de gris, modelados para crear la ilusión de escultura, especialmente relieve. 

Esta técnica fue popular para las alas exteriores de los polípticos en el norte de Europa en los siglos XIV y XV. Muchos pintores italianos y flamencos querían demostrar la superioridad de la pintura sobre la escultura en términos de su capacidad para representar figuras tridimensionales, en un momento en que se debatía cuál de las dos formas de arte debería considerarse la más alta en términos de realismo. 

La técnica de la grisalla contribuía a demonstrar que la pintura puede engañar al ojo para ver una forma tridimensional, algo que no se puede decir de la escultura, que no puede plasmar imágenes en dos dimensiones. Si pensamos en cómo se veían estos retablos en una iglesia, bajo la luz proyectada por velas, no es difícil imaginar que conseguían su objetivo.

La creación del mundo en el tercer día, cuando solo se habían creado la luz y los cielos, se adapta perfectamente a la técnica empleada: antes de que Dios creara el mundo, no había nada, solo oscuridad. Dios creó la luz y la oscuridad en el primer día; el sol y la luna solo fueron creados en el cuarto día; hasta ese día, los colores no existían. El tríptico abierto muestra toda una gama de plantas y criaturas vivientes en brillantes colores. Esta visión del jardín terrenal de las delicias solo sería posible después del cuarto día. La exhibición monocroma de la creación en el tercer día enfatiza la idea de que Dios verdaderamente creó algo que era hermoso y agradable a la vista.

Destino original de la obra

El Bosco pintó este tríptico alrededor de 1490 – 1500. Este formato era normal en los siglos XIV y XV en los Países Bajos. Este tipo de retablos generalmente estaban cerrados excepto en ocasiones especiales. Una vez abiertos, este en particular, revelaban un interior de vivos colores, en marcado contraste con las alas exteriores. Lamentablemente, hemos perdido el sentido de sorpresa que el ritual de apertura habría ofrecido a los espectadores originales.

No hay mucha información sobre la fecha exacta de ejecución, ni tampoco sobre las circunstancias que llevaron a su comisión, o lo que es más interesante, sobre el lugar para el cual esta pintura fue originalmente destinada. 

Es difícil imaginar que este tríptico fuera encargado para ser exhibido en una iglesia, a pesar de la iconografía religiosa, debido al gran número de figuras desnudas en el interior. 

El tríptico se asoció por primera vez con la Casa de Nassau: Antonio de Beatis, quien acompañó al Cardenal Luis de Aragón en su viaje a los Países Bajos, lo vio en 1517 en el palacio Nassau de Coudenberg en Bruselas. Fue confiscado de Guillermo de Orange en 1568 por Fernando Álvarez de Toledo, Duque de Alba, y posteriormente comprado en venta póstuma por Felipe II en 1591, quien lo envió al monasterio de San Lorenzo de El Escorial. En 1933, se trasladó permanentemente al Museo del Prado.

COMENTARIO CATEQUÉTICO

La enigmática grisalla que se contiene en los dos paneles que cierran el tríptico, revela un mensaje sobre la Creación que podemos descifrar cuando la situamos en el contexto de la teología y la espiritualidad de la época en la que fue concebida. 

El Bosco trabaja siempre con elementos simbólicos que llenan sus cuadros de misterio, pero que se convierten en una fuente inagotable de sentidos cuando descubrimos las claves que están detrás de ellos. 

En concreto, la clave para interpretar este cuadro se encuentra en un pasaje de la Summa Theologiae de Santo Tomás de Aquino, algo evidente para los que miraron el cuadro en el siglo XV, que conocían y estudiaban esta obra en profundidad, pero poco accesible para muchos de los degustadores contemporáneos de esta obra maestra.

En efecto, en la introducción a la cuestión 65 de la Primera Parte de esta obra, Santo Tomás divide en tres puntos la exposición sobre la Creación material, o visible. Primero hablará del acto creador, luego de la obra de los tres primeros días de la Creación (el opus distinctionis, o de separación) y finalmente de la obra de los tres últimos días (el opus ornatus, o de vestición). Esta división encuentra su fundamento bíblico en Génesis 2,1: “se concluyeron el cielo y la tierra con todo su ornato”. Pues bien, el tríptico cerrado está aludiendo simbólicamente a los dos primeros puntos. Cuando el tríptico se abre, la explosión de color y movimiento que percibe el espectador es una poderosa alusión al tercer punto, el opus ornatus en el que Dios viste al mundo creado con la vida animal y humana.

Veamos, por tanto, qué nos quiere expresar esta grisalla sobre el acto creador, para después descifrar su mensaje sobre la primera parte de la Creación. 

El Artista y su Palabra

El acto creador viene explicado por las dos citas de la Escritura ya indicadas, cuyo blanco intenso destaca como luz de sabiduría sobre el fondo negro, que evoca el misterio inaccesible que envuelve el origen del mundo y de la vida. La Palabra de Dios ilumina este misterio, blanco sobre negro, porque es esa Palabra la que ha creado el mundo. La cita del Salmo 39 trata de mover a la meditación. Reflexionar cómo la Palabra de Dios es la causa de todo lo que ha recibido el ser, y armazón que da consistencia y sentido al mundo, ideas que en el Nuevo Testamento se remiten a Jesucristo, Palabra de Dios, como por ejemplo en Juan 1, 1-3 y Colosenses 1, 15-17.

Por otro lado, la cita del Salmo 138, salmo que expone la obra creadora de Dios en forma de himno de alabanza, mueve al reconocimiento y al agradecimiento. Y es que el acto creador de Dios en su Palabra, como nos trata de explicar El Bosco, pretende despertar en la criatura racional palabras de meditación y de alabanza, pues la palabra de esta criatura es la respuesta óptima a la Palabra del Creador.

La representación del Creador en el ángulo superior izquierdo parece evocar la firma del pintor sobre su lienzo o del escultor sobre su talla. Anacrónica como pueda ser esta evocación, pues estamos en una época en la que raramente los artistas firmaban sus obras, no deja de ser sugerente pensar que el cosmos está “firmado” por un Creador, que no es un producto de la casualidad o la necesidad sino el fruto de la decisión libre y amorosa de un Artista divino, quien firmaría, por cierto, en la esquina opuesta del cuadro en la que suelen hacerlo los artistas humanos.

En efecto, la trascendencia de Dios, a quien se sitúa en la antípoda de donde se situaría la firma de un artista humano, queda evocada también por la posición del Creador en la composición. Dios está más allá de su obra, más allá del tiempo y del espacio, inaccesible a las fuerzas humanas y envuelto en un misterio de oscuridad, porque, como se recoge también en la Summa, de Dios podemos más bien decir lo que no es que lo que es. Esta expresión, frecuente en el ambiente de los místicos de los Países Bajos contemporáneos de El Bosco, nos recuerda que las criaturas reflejan al Creador, pero siempre de una manera limitada e imperfecta, pues son incapaces de mostrar adecuadamente al infinito y trascendente ser divino.

La obra de los tres días

En cuanto al fruto del acto creador de Dios, esta grisalla ya nos representa su primera mitad, el opus distinctionis, que según nos narra Génesis, 1, Dios va realizando en los tres primeros días. En ellos, la Palabra de Dios efectúa la separación de los opuestos para preparar un escenario adecuado a animales y humanos. En el primer día, se separan (distinguen) las tinieblas de la luz. De modo que, como se observa en el cuadro, la esfera que se recorta sobre el fondo de tinieblas brilla con una luz que es la primera criatura de Dios. En el segundo, la Palabra de Dios separa las aguas superiores (las que están por encima de los cielos, en la cosmología antigua), de las inferiores (las que corren por la superficie del planeta). 

Como límite entre ellas Dios traza el firmamento, que El Bosco representa maravillosamente como una esfera de cristal.

El tercer día se separan las aguas inferiores de lo seco, de modo que un único continente se agrupa toda la tierra, rodeada por el mar primordial. El Creador concede a la tierra el papel de madre, pues de ella nacen las diversas especies vegetales que completan la preparación del escenario en el que nacerá la vida animal (el opus ornatus, de los días cuarto a sexto). La inventiva de El Bosco se prodiga aquí en una vistosa representación de quiméricas formas vegetales, que sugieren la infinita inventiva del Creador.

Todo esto representa un mundo misterioso, recién creado, lleno de inocencia, radiante de pureza y con un admirable orden diseñado por la Palabra de Dios. Este mundo se ofrecerá al ser humano como casa común para todos los seres vivos, para que este, en armonía con su Creador, lo cuide y aproveche. Habrá que esperar a abrir los paneles de grisalla para ver cómo continúa esta historia de la Creación y con qué palabras el ser humano responderá a la Palabra Creadora.

Obra

Nombre de la obra : Grisalla de El Jardín de las Delicias
Autor: El Bosco
Siglo: XV
Material: Óleo sobre tabla de madera de roble
Tamaño: 220×97 cm
Ubicación: Museo del Prado, Madrid
El autorEva Sierra y Antonio de la Torre

Historiadora del arte y doctor en Teología

Evangelio

El verdadero Rey. Cristo Rey (C)

Joseph Evans nos comenta las lecturas del evangelio de Cristo Rey (c) correspondiente al día 23 de noviembre de 2025.

Joseph Evans·20 de noviembre de 2025·Tiempo de lectura: 2 minutos

Jesús reina desde la cruz. Es rey, pero no en términos terrenales. Su trono es la cruz, el peor lugar de sufrimiento conocido por el hombre en aquella época. Es rey desde un trono de sufrimiento, de humillación. En medio de su agonía, no piensa en su propio dolor ni en sus problemas, sino que ofrece la salvación al ladrón arrepentido. Es rey porque puede dominar su propio sufrimiento y pensar en los demás y hacerles el bien.

Jesús nos enseña una nueva forma de ser reyes. No para gobernar sobre los demás, sino para gobernarnos a nosotros mismos. Para saber cómo superar nuestras propias desgracias y emociones para hacer el bien a los demás.

Jesús nos muestra que el verdadero rey sabe cómo servir, voluntariamente, para convertirse en siervo de los demás. El verdadero rey ignora las burlas y los comentarios de los demás para hacer lo que cree que es correcto. El verdadero rey sabe cómo guardar silencio cuando las palabras no ayudan.

Con demasiada frecuencia no logramos dominarnos a nosotros mismos. Hablamos cuando no deberíamos. Respondemos a las provocaciones. Nos dejamos llevar por la ira, la autocompasión o el egoísmo, anteponiéndonos a los demás. Jesús nos muestra otro camino: dominarnos a nosotros mismos y vivir la verdadera realeza, que es el servicio a los demás sin buscar dominarlos.

También nos recuerda que debemos dar menos importancia a las estructuras mundanas y al poder político. La inscripción que había sobre Él había sido colocada por Poncio Pilato, el gobernador romano. Roma gobernaba Israel en aquella época. Pilato había colocado allí la inscripción tal vez para burlarse de los judíos, como diciendo: “No intentéis tener un rey. Esto es lo que hacemos con cualquiera que pretenda ser rey de los judíos”.

Cuando Jesús era burlado por los soldados, que solo podían pensar en términos políticos, Él vivía en silencio una forma de reinado que trascendía con creces la política. Nos estaba diciendo lo transitorio que es el poder terrenal. Los reinos terrenales van y vienen. Roma, que se creía capaz de burlarse del pobre y débil Israel, era poderosa entonces. Ahora es solo un recuerdo histórico. Pero la realeza de Dios perdura para siempre. Va más allá de este mundo: llega al Cielo, que Cristo abrió al ladrón arrepentido.

Si estamos dispuestos a sufrir en esta Tierra, a ser fieles a Dios, reinaremos en el Cielo. Compartiremos el trono de Cristo: “Al vencedor le concederé sentarse conmigo en mi trono, como yo he vencido y me he sentado con mi Padre en su trono” (Ap 3, 21). Vencer es ser fiel hasta la muerte, es vencernos a nosotros mismos y no a los demás, es vencer nuestro orgullo para servirles.

Vaticano

Respaldo del Papa a los obispos de EEUU, e insistencia en la paz en Ucrania

El Papa León XIV ha urgido a los católicos y a las personas de buena voluntad a leer y escuchar el mensaje pastoral de los obispos estadounidenses sobre los inmigrantes. Ha pedido humanidad y dignidad para ellos, precisando que “nadie ha dicho que Estados Unidos deba tener fronteras abiertas”. En la Audiencia de hoy ha hablado también de dignidad.

CNS / Omnes·19 de noviembre de 2025·Tiempo de lectura: 3 minutos

– Cindy Wooden, Ciudad del Vaticano, CNS

En la Audiencia general de esta mañana en la Plaza de San Pedro, el Papa León ha lanzado un mensaje de protección de la dignidad humana y de toda la creación. Ayer noche, al dejar Villa Barberini en Castel Gandolfo, el Pontífice respaldó ante los periodistas el reciente “mensaje pastoral especial sobre inmigración” de la Conferencia de Obispos de Estados Unidos. Pidió “dignidad” con los inmigrantes, y volvió a “insistir en la paz” para Ucrania.

“Cuando las personas viven buenas vidas, y muchas de ellas (en Estados Unidos) durante 10, 15, 20 años, tratarlas de una manera extremadamente irrespetuosa, por decir lo menos”, no es aceptable, dijo el Papa el 18 de noviembre al referirse a los inmigrantes estadounidenses.

“Una declaración muy importante”

El Papa León dijo a los periodistas en Castel Gandolfo que el mensaje pastoral es “una declaración muy importante. Invito especialmente a todos los católicos , pero también a las personas de buena voluntad, a escuchar atentamente lo que dijeron”.

“Nos preocupa ver entre nuestra gente un clima de miedo y ansiedad en torno a las cuestiones de discriminación racial y control migratorio”, dijeron los obispos. “Nos entristece el estado del debate actual y la difamación de los inmigrantes. Nos preocupan las condiciones en los centros de detención y la falta de acceso a la atención pastoral. Lamentamos que algunos inmigrantes en Estados Unidos hayan perdido arbitrariamente su estatus legal”.

León XIV: “Nadie ha dicho que Estados Unidos deba tener fronteras abiertas”

“Nadie ha dicho que Estados Unidos deba tener fronteras abiertas”, dijo el Papa a los periodistas. “Creo que cada país tiene derecho a determinar quién, cómo y cuándo entra la gente”.

Sin embargo, el Santo Padre remarcó que al aplicar la política de inmigración “tenemos que buscar maneras de tratar a las personas con humanidad, de tratarlas con la dignidad que tienen”.

“Si las personas están en Estados Unidos ilegalmente, hay maneras de tratar eso”, dijo. “Hay tribunales. Hay un sistema de justicia”, pero el sistema tiene “muchos problemas” que deben abordarse.

Los obispos también dijeron: “Nos oponemos a la deportación masiva indiscriminada de personas» y oraron «por el fin de la retórica deshumanizante y la violencia, ya sea dirigida a los inmigrantes o a las fuerzas del orden”.

Lo que hace el Papa en Castel Gandolfo

También se le preguntó al Papa León qué hace en Castel Gandolfo 

Los martes son tradicionalmente el único día de la semana en que los Papas no tienen audiencias oficiales ni eventos públicos. Cuando su agenda lo permite, el papa León va a Castel Gandolfo el lunes por la tarde y regresa al Vaticano el martes por la noche.

El Papa León dijo que usa el día para “un poco de deporte, un poco de lectura, un poco de trabajo”, especificando que en Castel Gandolfo juega al tenis y nada en la piscina.

Tener un descanso durante la semana “ayuda mucho”, dijo el Papa. Y es importante cuidar tanto el cuerpo como el alma.

Viajes apostólicos seguros, y otros probables

Mientras se prepara para su primer viaje fuera de Italia como Papa, una visita a Turquía y Líbano del 27 de noviembre al 2 de diciembre, también se le preguntó cuándo pensaba regresar a Perú, donde sirvió como misionero y como obispo

El Papa dijo que le gusta viajar, pero los eventos del año jubileo mantuvieron su calendario de 2025 lleno. El desafío para 2026 será encontrar una manera de programar los viajes que le gustaría hacer. Incluyendo el Santuario de Nuestra Señora de Fátima en Portugal, Nuestra Señora de Guadalupe en México y luego un viaje a Uruguay, Argentina y Perú, “por supuesto”.

“Insistir en la paz” en Ucrania

Los periodistas preguntaron al Papa por Ucrania. Alguno le planteó la cuestión de la cesión de territorios a Rusia para poner fin a la guerra. Una hipótesis recientemente puesta sobre la mesa también por el presidente estadounidense Donald Trump. 

“Eso deben decidirlo ellos, la Constitución de Ucrania es muy clara”, afirmó León XIV. 

“El problema es que no hay un alto el fuego, no llegan a ningún punto para dialogar y ver cómo resolver este problema… Por desgracia, cada día mueren personas. Creo que hay que insistir en la paz, empezando por este alto el fuego y luego dialogar”.

Conversión del corazón, y solemnidad de Cristo Rey

En la Audiencia, el Papa León señaló que “al igual que María Magdalena en la mañana de Pascua, que se volvió para mirar a Jesús, también nosotros debemos permitir que la semilla de la esperanza cristiana dé fruto. Convierta nuestros corazones e influya en la forma en que respondemos a los problemas a los que nos enfrentamos”. 

“Como seguidores de Jesús, estamos llamados a promover estilos de vida y políticas que se centren en la protección de la dignidad humana y de toda la creación”, dijo a los peregrinos de lengua inglesa.

Al final, recordó que este “el próximo domingo, último del tiempo ordinario, celebraremos la solemnidad de Cristo Rey del Universo. Poned a Jesús en el centro de vuestra vida”, alentó.

El autorCNS / Omnes

Evangelización

San Odón de Cluny, abad, y santa Inés de Asís

La liturgia celebra el 19 de noviembre a san Odón, monje francés conocido por ser el segundo abad de Cluny (Borgoña, Francia), el más célebre monasterio de su tiempo. Benedicto VVI llamó a san Odón “verdadero guía espiritual”. Y también se conmemora a santa Inés de Asís, hermana de santa Clara, seguidoras fieles de san Francisco de Asís.    

Francisco Otamendi·19 de noviembre de 2025·Tiempo de lectura: 2 minutos

Benedicto XVI dedicó la Audiencia general del 2 de septiembre de 2009 a San Odón, abad de Cluny. Le presentó como “una figura luminosa en el medievo monástico que vio la sorprendente difusión en Europa de la vida y de la espiritualidad inspiradas en la Regla de san Benito”.

Contó el entonces Papa: “Odón era aún adolescente, de unos dieciséis años de edad, cuando, en una vigilia de Navidad, sintió cómo le salía espontáneamente de los labios esta oración a la Virgen. «Señora mía, Madre de misericordia, que en esta noche diste a luz al Salvador, ora por mí. Que tu parto glorioso y singular sea, oh piadosísima, mi refugio”.

San Odón: “María, Madre de misericordia”

El apelativo “Madre de misericordia”, con el que el joven Odón invocó entonces a la Virgen, prosiguió el Papa Benedicto, “será la forma que elegirá para dirigirse siempre a María». «Llamándola también “única esperanza del mundo… gracias a la cual se nos han abierto las puertas del paraíso”.

San Odón se convirtió en abad de Cluny en el año 927. Desde ese centro de vida espiritual pudo ejercer una amplia influencia en los monasterios del continente. Su biógrafo, al subrayar en Odón la “virtud de la paciencia”, ofrece un largo elenco de otras virtudes suyas. Entre ellas, el menosprecio del mundo, el celo por las almas, el compromiso por la paz de las Iglesias”. “San Odón ha sido un verdadero guía espiritual tanto para los monjes como para los fieles de su tiempo”, dijo Benedicto XVI.

Santa Inés de Asís, hermana de santa Clara

Hermana de santa Clara, fundadora de las clarisas, Inés nació en Asís el año 1197. Pocos días después de que Clara, en 1.211 ó 1.212, se fuera de casa, lo mismo hizo Inés, para dedicar con ella su vida totalmente a Dios. Su familia se empeñó en recuperarla, pero Inés se mantuvo firme en su propósito. 

Pasó la mayor parte de su vida en el monasterio de San Damián, en las afueras de Asís. Pero fue enviada a Monticelli, Florencia, con el encargo de inculcar en esta nueva comunidad el espíritu de Clara. Allí permaneció como abadesa durante años. De este tiempo se conserva una carta suya dirigida a Clara. 

En el último período de su vida, Inés acompañó a Clara en Asís, en su última enfermedad y en su muerte, el 11 de agosto de 1253. Poco después falleció ella. Sus restos mortales, junto a los de Clara, fueron enterrados en la basílica de Santa Clara, en Asís. Fue canonizada en 1753 por el papa Benedicto XIV.

El autorFrancisco Otamendi

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Vaticano

Las cuatro películas favoritas del Papa León, y su encuentro con cineastas

El Papa León XIV ha pedido a directores de cine y actores que sigan desafiando, inspirando y dando esperanza. Por otra parte, ha revelado en un reciente video sus cuatro películas favoritas: ‘La vida es bella’, de Roberto Benigni, ‘¡Qué bello es vivir!’, de Frank Capra, ‘Sonrisas y lágrimas’, de Robert Wise, y ‘Gente corriente’, de Robert Redford.

OSV / Omnes·19 de noviembre de 2025·Tiempo de lectura: 4 minutos

– John Mulderig (OSV News)

Pocos días después de que el Papa divulgara sus películas favoritas, el pasado fin de semana, en la primera fila del Salón Clementino del Vaticano, decorado con frescos, se encontraron con el Papa conocidos actores y actrices, y algunos directores. Entre otros, Gus Van Sant y Spike Lee, y los actores Monica Bellucci, Cate Blanchett, Viggo Mortensen y Sergio Castellitto, quien interpretó al tradicionalista cardenal Tedesco en la película ‘Cónclave’ (2024), informó Cindy Wooden, también de OSV News.

El Papa León pidió a los directores y actores que “defiendan la lentitud cuando tenga un propósito, el silencio cuando hable y la diferencia cuando sea evocadora». “La belleza no es solo un medio de escape”, les dijo; “es, sobre todo, una invocación”.

El Papa León XIV saluda a la actriz australiana Cate Blanchett durante una reunión con directores y actores de cine en la Sala Clementina del Palacio Apostólico del Vaticano el 15 de noviembre de 2025 (Foto CNS/Medios Vaticanos).

“Cuando el cine es auténtico, no solo consuela, sino que desafía”, dijo. “Articula las preguntas que habitan en nuestro interior y, a veces, incluso provoca lágrimas que no sabíamos que necesitábamos expresar”.  El Papa rogó para que su obra “nunca pierda su capacidad de asombrar e incluso de seguir ofreciéndonos un atisbo, por pequeño que sea, del misterio de Dios”.

Antes, el Pontífice había recibido al actor Robert De Niro (82), dos veces ganador de un Óscar, estadounidense pero con raíces italianas. “¡Good morning! Es un placer conocerlo”, dijo el Papa. “Para mí también”, contestó De Niro, que estuvo acompañado por varias personas, que recibieron de León XIV un rosario.

El cuarteto de películas

A pesar de su concisión, la selección de cuatro películas favoritas del Papa León abarca una amplia gama de temas y tono.  

El cuarteto comienza con un clásico navideño de la época dorada de Hollywood que ofrece a los espectadores una rotunda afirmación del valor de una vida bien vivida. En la misma línea, también incluye un musical, en su mayoría ligero y basado en hechos reales, sobre la formación de un grupo musical familiar. 

Pero no se descuidan los dramas más profundos. De hecho, el catálogo se completa con la historia de una tragedia familiar y sus consecuencias emocionales, así como con un estudio del amor paternal enmarcado en la desgarradora crueldad del Holocausto.

A continuación, en orden alfabético, se presentan breves reseñas de las películas destacadas por el Papa León, con alguna clasificación de OSV News y, cuando corresponda, sus calificaciones de la Motion Picture Association. 

‘¡Qué bello es vivir!’ (1946)

Un clásico navideño que narra las alegrías y las dificultades de un buen hombre (James Stewart) que, al borde de la ruina económica en vísperas de Navidad, contempla el suicidio hasta que su ángel de la guarda (Henry Travers) le muestra lo valiosa que ha sido su vida para quienes lo rodean.

La película de Frank Capra, abiertamente sentimental, que retrata la vida cotidiana estadounidense, se ve reforzada por un reparto excepcional (que incluye a Lionel Barrymore como un banquero intrigante) y una profunda reflexión sobre virtudes tan comunes como el trabajo duro y la ayuda al prójimo. Los niños pequeños podrían encontrar inquietantes los momentos más oscuros de la historia. La clasificación de OSV News es A-II: para adultos y adolescentes. No clasificada por la Motion Picture Association.

‘La vida es bella’ (1998)

Una fábula cómica agridulce en la que un librero judío italiano (Roberto Benigni) usa su imaginación para convencer a su pequeño hijo de que su sombría existencia en un campo de concentración nazi es solo un elaborado concurso y que sin duda ganarán el gran premio.

También coescrita y dirigida por Benigni, la historia comienza como una comedia slapstick en la que el joven corteja a su futura esposa, para luego transformarse en una conmovedora historia humana sobre la irreprimible determinación de un padre por proteger a su hijo del terror y la miseria. Tema: genocidio. 

La clasificación de OSV News es A-II: para adultos y adolescentes. Algunos contenidos pueden ser inapropiados para menores de 13 años.

“Gente corriente” (1980)

Donald Sutherland y Mary Tyler Moore ofrecen interpretaciones magistrales como padres confundidos y atormentados que intentan sobrellevar las secuelas psicológicas tras la muerte de su hijo mayor en un accidente náutico y el intento de suicidio del hijo superviviente (Timothy Hutton).

Dirigida por Robert Redford, la película sugiere que el entorno complaciente y materialista de los personajes pudo haber contribuido a la inestabilidad familiar, pero estos aspectos no se exploran a fondo. Los problemas son muy reales, pero la película se muestra extrañamente fría y distante. Debido a la crudeza del tema y a algunas escenas con lenguaje fuerte, se recomienda para un público adulto. 

‘Sonrisas y lágrimas’ (‘La novicia rebelde’) (1965)

Una excelente adaptación cinematográfica del musical de Rodgers y Hammerstein sobre los años de formación de los Trapp Family Singers en Austria, entre las dos guerras mundiales. 

Su interesante historia, un sólido reparto (encabezado por Julie Andrews y Christopher Plummer), su encantadora música y letras inteligentes, sus coloridos paisajes y su agradable fantasía entretendrán la mente y alegrarán el espíritu.

Dirigida por Robert Wise, la película se ha mantenido vigente a lo largo de los años como un entretenimiento familiar sumamente refrescante. La clasificación de OSV News es AI (apta para todos los públicos). La clasificación de la Motion Picture Association es G (apta para todos los públicos). Admitida para todas las edades.

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John Mulderig es crítico de medios para OSV News. Síguelo en Twitter: @JohnMulderig1.

Estas informaciones han sido publicadas originariamente en OSV News en inglés. Pueden consultarlas aquí y aquí.

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El autorOSV / Omnes

Artículos

Los hallazgos arqueológicos en Tierra Santa en el segundo semestre de 2025

Los últimos hallazgos incluyen un dique monumental del siglo VIII a.C. en Jerusalén, un tesoro bizantino de oro en Hippos y una emotiva inscripción aramea de la Revuelta de Bar Kojba cerca de Ein Gedi.

Rafael Sanz Carrera·19 de noviembre de 2025·Tiempo de lectura: 4 minutos

Los descubrimientos arqueológicos en Tierra Santa continúan iluminando el contexto histórico de las Escrituras, ofreciendo no solo evidencias materiales, sino también oportunidades para una reflexión teológica más profunda.

Tras los hallazgos del primer semestre de 2025 —que exploramos en la primera parte de este artículo—, el segundo semestre ha traído nuevos tesoros que dialogan con el Antiguo y Nuevo Testamento. Desde estructuras hidráulicas de la monarquía davídica hasta inscripciones que evocan las luchas judías del siglo II d.C., estos avances refuerzan la pervivencia de la tradición bíblica en el paisaje de Israel y Jordania. A continuación, destacamos los tres descubrimientos más relevantes de julio a noviembre de 2025.

Un dique monumental en Jerusalén: Ingeniería real en tiempos de los reyes bíblicos

En agosto de 2025, un equipo de la Autoridad de Antigüedades de Israel (IAA), dirigido por arqueólogos de la Universidad Hebrea, anunció el descubrimiento de un dique monumental en el corazón de Jerusalén, datado en el siglo VIII a.C., durante los reinados de los reyes Joás y Amasías (siglos IX-VIII a.C.).

Esta imponente estructura, de más de 100 metros de longitud y hasta 6 metros de altura, formaba parte del antiguo sistema de aguas de la ciudad, específicamente alineada con la Piscina de Siloam. Excavada en la zona de la Ciudad de David, el dique estaba construido con bloques de piedra masivos y servía para canalizar el agua del manantial de Gihón, protegiendo la capital de inundaciones y asegurando el suministro en tiempos de asedio.

El hallazgo, revelado mediante excavaciones sistemáticas y datación por radiocarbono, coincide con descripciones bíblicas del ingenio hidráulico de Ezequías (2 Reyes 20, 20), quien preparó Jerusalén contra la amenaza asiria, aunque este dique es anterior y apunta a una tradición de planificación urbana real que se remonta a los monarcas anteriores. Como explica la arqueóloga principal, Ronny Reich, «esta obra demuestra una adaptación avanzada al cambio climático y a las necesidades defensivas, reflejando la prosperidad del reino de Judá».

Este descubrimiento enriquece la comprensión del Jerusalén monárquico, un período clave para la fe israelita. Para los estudiosos bíblicos, vincula directamente con pasajes como Isaías 2, :9-11, donde se menciona la reparación de la muralla del estanque de la Ciudad Vieja. Simbólicamente, evoca el agua viva de la que habla el profeta, un motivo que resuena en el Evangelio de Juan (4, 14) y en la tradición cristiana como fuente de gracia.

El tesoro de oro bizantino en Hippos: Riquezas de la Decápolis cristiana

Julio y septiembre de 2025 trajeron un doble anuncio desde las excavaciones en Hippos-Sussita, la antigua ciudad de la Decápolis situada en las colinas del Golán, con vistas al Mar de Galilea. Primero, en julio, se desenterró joyería de oro romana (siglos I-III d.C.), incluyendo un anillo exquisito y pendientes decorados con motivos helenísticos, testigos de la opulencia de una urbe que, según la tradición, fue visitada por Jesús durante su ministerio en la región de Gadara (Mateo 8, 28-34).

Posteriormente, en septiembre-octubre, el equipo de la Universidad de Haifa reveló un tesoro bizantino escondido: 97 monedas de oro sólido (solidus), joyas con cruces incrustadas y un medallón con la imagen de un obispo local, ocultos alrededor del año 613 d.C. durante la invasión persa sasánida.

Estos artefactos, conservados en una vasija de cerámica bajo el piso de una basílica cristiana, incluyen piezas de hasta 1.500 años de antigüedad, valoradas en cientos de miles de dólares actuales. El director de excavaciones, Michael Eisenberg, lo describe como «un vistazo a los últimos días de una ciudad cristiana próspera, donde el oro servía no solo de riqueza, sino de ofrendas eucarísticas». La conexión con el Nuevo Testamento es evidente: Hippos formaba parte de la Decápolis gentil, un mosaico cultural donde Jesús realizó milagros y predicó, ilustrando su misión universal (Marcos 5, 1-20).

Este tesoro no solo ilustra la transición del paganismo al cristianismo en la Galilea, sino que también matiza el contexto del ministerio de Jesús en un entorno helenizado y adinerado. También recuerda la parábola de los talentos (Mateo 25, 14-30). 

Inscripción aramea en la cueva de Ein Gedi: Lamento de la revuelta de Bar Kojba

En agosto de 2025, arqueólogos de la Universidad Hebrea de Jerusalén, en colaboración con la IAA, anunciaron el hallazgo de una inscripción aramea de cuatro líneas en una cueva del desierto de Judea, cerca de Ein Gedi y con vistas al Mar Muerto. Datada paleográficamente en 132-135 d.C., durante la revuelta de Bar Kojba contra Roma, el texto comienza con «Abba de Naburya ha perecido», un lamento personal posiblemente escrito por rebeldes judíos escondidos en el refugio. Grabada en una estalactita, mide apenas 8×3,5 cm y fue hallada junto a espadas romanas y una moneda de la revuelta, preservada por el clima árido.

Este descubrimiento, único por su conservación y contexto, ofrece una ventana emotiva a la resistencia judía post-Templo, un período de martirio que influyó en la formación del judaísmo rabínico y, indirectamente, en el cristianismo primitivo. Como nota el epigrafista Oren Tal, «es un grito humano en medio de la desesperación, similar a los salmos de lamento». Aunque no cita directamente la Biblia, evoca el exilio y la esperanza mesiánica de textos como Daniel 12 o los Rollos del Mar Muerto, encontrados en cuevas cercanas. También resuena la pasión de Cristo como modelo de sufrimiento redentor (Hebreos 12, 2). 

Otros hallazgos bíblicos

Prensa de vino en Tel Megiddo (Israel): En noviembre de 2025, cerca del icónico Tel Megiddo —el Armagedón profético de Apocalipsis 16, 16—, se desenterró una prensa de uvas de 5.000 años (Edad del Cobre), la más antigua evidencia de producción vinícola en Israel. Este vestigio cananeo, con cuencos rituales, ilustra las raíces agrícolas de la región y evoca el vino como símbolo eucarístico en el Nuevo Testamento.

Finca samaritana en Samaria (Israel): Septiembre de 2025 trajo a la luz una villa de 1.600 años ligada a los samaritanos, con mosaicos y ánforas que aluden a su sincretismo religioso (Juan 4, 1-42). Revela la coexistencia judeo-samaritana en la época bizantina.

Exhibiciones y estudios: En septiembre, el Museum of the Bible exhibió la Estela de Tel Dan, la referencia extrabíblica más temprana al rey David (2 Samuel 5), atrayendo a miles de visitantes. Además, avances en IA han refinado dataciones de fragmentos del Mar Muerto, fortaleciendo su vínculo con el canon hebreo.

En conjunto, estos hallazgos del segundo semestre de 2025 —el dique de Jerusalén, el tesoro de Hippos y la inscripción de Ein Gedi— profundizan el diálogo entre arqueología y Biblia, matizando no solo eventos históricos, sino también temas como la providencia, la resistencia y la redención. Como en la primera parte, la Tierra Santa sigue hablando: un testimonio vivo que invita a creyentes y académicos a redescubrir las Escrituras en su suelo ancestral.

El autorRafael Sanz Carrera

Doctor en Derecho Canónico

España

Mons. Argüello: “Normalizar el aborto es normalizar el darwinismo social” 

La plenaria de los obispos españoles ha comenzado este martes, un día después de la vista de la Comisión Ejecutiva al Papa León XIV, con varios temas sobresalientes.

Maria José Atienza·18 de noviembre de 2025·Tiempo de lectura: 4 minutos

Los obispos españoles se reúnen en Madrid hasta el próximo viernes. Se trata de la primera asamblea bajo el pontificado del Papa agustino, que el lunes 17 de noviembre recibió a los miembros de la Comisión Ejecutiva. 

En su tradicional discurso de apertura, el presidente los obispos españoles, Luis Argüello, no ha evitado varios de los temas que marcan estos días de reunión tanto porque sean materia de trabajo como por la actualidad bajo la que se desarrolla esta Plenaria. 

El renacer católico ¿moda manipulable?

Uno de los temas que Argüello no ha querido olvidar es el renacer espiritual que, en los últimos años, parece haber tomado fuerza en España. En este sentido, ha destacado que “Existen señales que advierten de que lo católico está de moda o, si se prefiere, de que hay una vuelta a coordenadas espirituales que parecían proscritas. El proceso es constante y va en aumento” y ha puesto como ejemplo el disco de la cantante Rosalía, Luz o la película “Los Domingos “. 

Esta vuelta a la fe ha sobrevolado gran parte de los primeros temas de este discurso en el que el presidente de los obispos ha querido advertir que “la escucha más intensa del rumor de Dios y el «giro católico» pueden ser una moda u objeto de manipulación ideológica del desconcierto y las dificultades que viven hoy los jóvenes”, y ha atacado el “‘complejo tecnológico autoritario’ que tiene en el vicepresidente James David Vance, converso católico, su enlace político. Con todo ello, emerge con fuerza el poder del dinero y de los algoritmos al servicio del dinero y del poder”. 

Aborto, el tema “escondido” por los poderes sociopolíticos

“En las últimas semanas ha reaparecido el tema del aborto de diversas maneras: pretensión de elevar a rango constitucional este supuesto derecho; la objeción de conciencia del personal sanitario; la información a las madres de todo lo que significa la intervención que provoca el aborto; datos ofrecidos por el Ministerio de Sanidad, en 2024 se registraron 106.173 abortos y 322.034 nacimientos”. Con estos datos, ha abordado el presidente de los obispos la terrible realidad del aborto en España. 

Argüello ha citado a Matthieu Lavagna, entrevistado por Omnes hace unas semanas que destaca en su libro “La razón es provida” como “atreverse a hablar de ello en público se ha vuelto un tabú, casi una intromisión en la vida privada de las personas. Afirmar públicamente que el aborto es objetivamente inmoral, pues supone poner fin a la vida de una persona distinta de su madre y de su padre, es arriesgarse a escuchar fuertes descalificaciones personales, sociales y políticas: «¿Cuestionar esta conquista?, ¿dudar de este derecho? Es el paroxismo del pensamiento fascista y autoritario que merece la inmediata etiqueta de extrema derecha»”. 

El presidente de la Conferencia Episcopal Española ha recordado que “basta abrir cualquier manual de embriología médica para ver que los científicos afirman con unanimidad que desde el momento de la fecundación se crea un organismo humano vivo e independiente en el cuerpo de la madre con un patrimonio genético propio. No es preciso acudir a la Biblia para afirmarlo, aunque nos aporte que su dignidad es sagrada y que está dotado de alma inmortal”. 

El arzobispo de Valladolid ha puesto el dedo en la llaga en dos asuntos clave en este tema: el ocultamiento de la realidad, egoísmo y consecuencias del aborto “bajo la alfombra” y el servilismo de ciertos comités de bioética “al servicio de la biopolítica”. 

Asimismo, ha señalado que en cada embarazo hay que tener en cuenta no solo al no nacido sino a sus padres y circunstancias. Por ello, ha querido “tender desde aquí una mano de cercanía a las madres embarazadas para que no duden en solicitar ayuda si han de abordar el drama de un embarazo quizá no deseado; que la solución a una situación, tantas veces muy difícil de sobrellevar sola, no sea la eliminación de la vida que está en su seno”. En este sentido ha denunciado que “la normalización del aborto expresa la normalización del darwinismo social” en el que no todas las vidas valen lo mismo.  

“La Iglesia no patrocina ninguna forma política” 

Otro de los temas abordados en el discurso del presidente de los obispos españoles ha sido el aniversario de la muerte de Francisco Franco y el inicio de la democracia en España. En este punto, Mons. Luis Argüello ha recordado como “hace cincuenta años la mayoría de los obispos de España, hombres que habían conocido guerra y posguerra, dedicaron a Franco palabras de elogio y agradecimiento”, sin evitar el desarrollo desigual de la relación de los obispos españoles con el régimen franquista. 

Especialmente claro ha sido el discurso cuando el presidente de los obispos ha citado al cardenal Tarancon cuando en su homilía del 27 de noviembre en los Jerónimos, destacaba que “la fe cristiana no es una ideología política ni puede ser identificada con ninguna de ellas, dado que ningún sistema social o político puede agotar toda la riqueza del Evangelio ni pertenece a la misión de la Iglesia presentar opciones o soluciones concretas de Gobierno en los campos temporales de las ciencias sociales,económicas o políticas. La Iglesia no patrocina ninguna forma ni ideología política y si alguien utiliza su nombre para cubrir sus banderías, está usurpándolo”. El presidente de los obispos españoles ha pedido que “los próximos tres años deberían ser de ‘purificación de la memoria’ contaminada por los sesgos ideológicos de las leyes de memoria histórica y democrática que, justamente, quieren rehabilitar y honrar a víctimas de la dictadura y enterrar dignamente a quien seguían en fosas y cunetas, pero son, principalmente, un instrumento de polarización ideológica al servicio de los intereses políticos del presente más que cauce para ahondar en la reconciliación que los años de la Transición lograron, en gran parte”. 

No basta ser objetor de conciencia 

El presidente de los obispos españoles ha animado especialmente a los fieles laicos a estar presentes en la vida pública. En este sentido, ha resalta que que “no basta ser objetor de conciencia. Hay que promover conciencia desde la propia conciencia”.  

Casi cerrando d el discurso y “fuera de carta”, Mons. Argüello ha querido apuntar que las últimas informaciones relativas a supuestos casos de abuso dentro de la Iglesia “aviva en nosotros el deseo de seguir impulsando el trabajo para eliminar estas conductas desde dos ámbitos: La presunción de inocencia, también para los miembros de la Iglesia, y también la libertad de denuncia y su curso” en el caso de que se considere cierta.

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La Virgen Madre de Dios

A raíz de la normalización del cristianismo en el siglo IV, surgieron disputas teológicas que Nestorio llevó al extremo al rechazar el título de Madre de Dios para la Virgen María.

18 de noviembre de 2025·Tiempo de lectura: 4 minutos

El santo Padre Francisco en la bula de convocatoria del Jubileo de la Esperanza del 2025 recordó que ese acontecimiento tendría lugar durante las celebraciones del concilio de Nicea: “Coincide además con el aniversario del Concilio de Nicea, que se celebró el año 325. Han pasado 1.700 años. Con este recuerdo los católicos mostramos nuestro agradecimiento al Señor por aquellas sesiones conciliares… que han fijado las enseñanzas reveladas en la Palabra de Dios y que se sintetizan en las verdades que recitamos o cantamos en el Credo” (“Spes non confundit”, n.17).

En efecto, la consolidación de la esperanza ha sido la clave de este año jubilar que estamos celebrando en la Iglesia universal y no podemos olvidar que el fundamento de la esperanza está enclavado en la gracia de Dios que se ha derramado en el bautismo bajo la invocación de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo.

Controversias teológicas

En primer lugar, es obligado referirnos a las disputas teológicas que surgieron a partir del siglo IV en la Iglesia, es decir, en cuanto los “llamados intelectuales” entraron en contacto con la revelación cristiana y tuvieron conocimiento de las primeras exposiciones de la fe: catequesis, símbolo de los apóstoles y apologías cristianas 

Recordemos asimismo que Constantino permitió en el 313 a la Iglesia obtener carta de naturaleza y poseer personalidad jurídica y fueron innumerables las personas que pidieron ser bautizadas.

Los Padres de la Iglesia de este período recalcaron cómo esa entrada masiva de nuevos fieles sin una preparación esmerada y, sobre todo, con poco clero para atenderles en el camino del bautismo, produjo una caída de tensión en la Iglesia.

Aquí tenemos el origen del doble movimiento que se desarrolló en toda la Iglesia católica en ambos extremos del mediterráneo, en cuya cuenca había crecido y se había expansionado la fe cristiana. Por una parte, la vida monacal que llevó a miles de hombres y mujeres a vivir vida de identificación con Cristo imitándole en los días que pasó en el desierto preparando su vida pública. Un camino de santidad que tuvo tres fases: los anacoretas, la vida cenobítica y los monasterios. Ese camino de santidad perdura en nuestro tiempo en formas muy variadas que tienen un tronco común con los padres del desierto.

Inmediatamente, hemos de recordar a los miles de hombres y de mujeres que, como nos narraba Orígenes y otros padres apologistas, permanecieron célibes en el seno de la sociedad dedicados al trabajo, la vida familiar y el ejercicio de la caridad en celibato apostólico o como padres y madres de familia cristiana en plenitud de amor. San Josemaría señalaba sin embargo que “a base de no vivirse terminó por olvidarse” este modo de vivir de muchos cristianos.

En el marco que acabamos de delinear deseamos ahora presentar el problema de las disputas teológicas que brotaron en el seno de la Iglesia católica en el siglo IV, apenas conseguida la normalidad institucional.

El problema trinitario

La primera cuestión planteada por los sacerdotes paganos e incluso por los rabinos y doctores de la ley convertidos al cristianismo, es decir los “intelectuales” de aquel periodo, sería cómo compaginar la unicidad de Dios con la presencia de las teofanías del Nuevo Testamento, la identificación de Jesucristo con su Padre y la innegable presencia del Espíritu Santo no sólo en las teofanías mencionadas sino en los Hechos de los Apóstoles y en la vida diaria de la Iglesia.

Por tanto, se trataba de compaginar la trinidad de personas con la unidad de naturaleza. En el fondo los argumentos centrales del Tratado de Trinitate en el que todos creían y habían crecido en la fe y en la vida de fe, requería ser explicitado.

La cuestión cristológica

La segunda gran cuestión sería cómo compaginar las dos naturalezas de Cristo, la divina y la humana, en la única persona de Jesucristo. No olvidemos que desde la extensión de la herejía de Manes estaba muy extendida la idea de un Dios del bien y otro del mal, lo cual era rechazado por cualquiera que pensara un poco en la substancia divina.

La discusión teológica pasó del ámbito científico y especializado al pueblo sencillo y a la calle, gracias, por ejemplo, a las canciones pegadizas de Arrio, y las discusiones abiertas se convirtieron en públicas y apasionadas.

La Virgen María

Finalmente, recordemos la figura de Nestorio, Patriarca de Constantinopla (428-431),quien planteó otra cuestión muy delicada. En su opinión convenía llamar a la Virgen Santísima, “Madre de Cristo” en vez de “Madre de Dios” no fuera a ser que algunos ignorantes del pueblo pensaran que la Virgen era Dios. 

Recogemos a continuación unas palabras de san Josemaría comentando esa discusión teológica y la solución en el Concilio de Éfeso que provocó: ”Esa ha sido siempre la fe segura. Contra los que la negaron, el Concilio de Éfeso proclamó que «si alguno no confiesa que el Emmanuel es verdaderamente Dios, y que por eso la Santísima Virgen es Madre de Dios, puesto que engendró según la carne al Verbo de Dios encarnado, sea anatema» (Concilio de Éfeso, can. 1, Denzinger-Schön. 252). La historia nos ha conservado testimonios de la alegría de los cristianos ante estas decisiones claras, netas, que reafirmaban lo que todos creían: «el pueblo entero de la ciudad de Éfeso, desde las primeras horas de la mañana hasta la noche, permaneció ansioso en espera de la resolución… Cuando se supo que el autor de las blasfemias había sido depuesto, todos a una voz comenzaron a glorificar a Dios y a aclamar al Sínodo, porque había caído el enemigo de la fe. Apenas salidos de la iglesia, fuimos acompañados con antorchas a nuestras casas. Era de noche: toda la ciudad estaba alegre e iluminada» (S. Cirilo de Alejandría, Epistolae, 24 (PG 77, 138). Así escribe San Cirilo, y no puedo negar que, aun a distancia de dieciséis siglos, aquella reacción de piedad me impresiona hondamente”.

Indudablemente, estas palabras resaltan cómo la devoción a la Virgen se apoyó siempre en considerarla como Madre de Dios y madre de los hombres y sobre ese privilegio maternal se apoyaron los demás títulos y privilegios marianos, como ha recordado recientemente el Dicasterio de Doctrina de la fe.

El autorJosé Carlos Martín de la Hoz

Miembro de la academia de historia eclesiástica. Profesor del máster de Causas de los Santos del Dicasterio, asesor de la Conferencia Episcopal Española y director de la oficina de las causas de los santos del Opus Dei en España.

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Evangelización

Dedicación de las Basílicas de San Pedro y San Pablo en Roma

La liturgia conmemora el 18 de noviembre la Dedicación de las basílicas de San Pedro y San Pablo en Roma, que une en una sola memoria a los dos grandes apóstoles columnas de la Iglesia, martirizados bajo el mandato de Nerón en el siglo I.  

Francisco Otamendi·18 de noviembre de 2025·Tiempo de lectura: 2 minutos

La festividad de hoy recuerda no sólo la construcción material de los templos erigidos sobre sus sepulcros, sino, sobre todo, la dedicación. Es decir, la consagración de los edificios a Dios y al culto divino, por la que se convierten en lugares santos. Y también la realidad espiritual que representan para la fe católica: la continuidad apostólica y la unidad de la Iglesia edificada sobre el testimonio martirial de san Pedro y san Pablo.

La basílica de San Pedro marca el lugar donde, según la tradición, el primer Papa sufrió el martirio. Su dedicación original data del siglo IV, bajo el emperador Constantino. La basílica actual, reconstruida entre los siglos XVI y XVII, es símbolo visible del ministerio petrino, al cual Cristo confió la misión de confirmar en la fe a los hermanos (cf. Lc 22,32). 

La Iglesia ve en este templo, cuya construcción duró 170 años, bajo 20 Pontífices, un signo de la unidad en torno al Sucesor de Pedro. “Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella”, le dijo Jesús (Mt. 16, 18-19).

San Pablo Extramuros

La basílica de San Pablo Extramuros, levantada sobre la tumba del apóstol de los gentiles, se fundó también en el siglo IV, y posteriormente fue reconstruida tras el incendio de 1823, que destruyó casi todo. Tuvo lugar una reconstrucción monumental que terminó en 1854. Se conservan vestigios como el claustro y el arco triunfal. Hoy es un importante centro de peregrinación y una de las cuatro basílicas papales (las otras tres son San Pedro, San Juan de Letrán y Santa María la Mayor).

La última gran celebración en la basílica de San Pablo Extramuros, que está situada a 11 kilómetros de la basílica de san Pedro, tuvo lugar recientemente, con la histórica participación en un servicio de oración ecuménica del rey Carlos III de Gran Bretaña, y la reina Camila.

El autorFrancisco Otamendi

Vaticano

Qué importa más en la Iglesia, ¿práctica pastoral o estudio y formación?

¿Importa más en la Iglesia el estudio, la preparación, o la práctica pastoral? ¿Qué piensa el Papa sobre el tema? ¿Dónde está poniendo el acento? Quizá en las dos cosas, pero con matices. He aquí uno de ellos.      

CNS / Omnes·18 de noviembre de 2025·Tiempo de lectura: 3 minutos

– Cindy Wooden, Ciudad del Vaticano, CNS

A veces se habla de Papas más pastorales, o más intelectuales. ¿Qué debe prevalecer en la formación de sacerdotes y laicos en la Iglesia, qué importa más? ¿El estudio, o la tarea pastoral? O las dos patas… Son análisis frecuentes que se plantean. 

El Papa León XIV ha aclarado más la cuestión, en la inauguración oficial del año académico 2025-2026 de la Pontificia Universidad Lateranense, el 14 de noviembre. Un centro al que se denomina a menudo “la Universidad del Papa”, y que ocupa “un lugar especial” en su corazón, como ha afirmado.

“La investigación científica y el trabajo de investigación son necesarios”

“Para servir verdaderamente a la Iglesia y al mundo”, dijo el Papa León, “la universidad debe mantener los más altos estándares académicos. La excelencia científica debe ser promovida, defendida y desarrollada”. 

“A veces nos encontramos con la idea de que la investigación y el estudio son inútiles para la vida real, que lo que importa en la Iglesia es la práctica pastoral en lugar de la preparación teológica, bíblica o legal”.

Sin embargo, el riesgo reside en “caer en la tentación de simplificar cuestiones complejas para evitar la carga del pensamiento, con el peligro de que, incluso en la acción pastoral y su lenguaje, podamos caer en la banalidad, la aproximación o la rigidez”, prosiguió.

“Necesitamos laicos y sacerdotes capacitados y competentes”.

“La investigación científica y el trabajo de investigación son necesarios. Necesitamos laicos y sacerdotes capacitados y competentes. Por lo tanto, les exhorto a no bajar la guardia en materia científica, sino a perseguir con pasión la búsqueda de la verdad y a involucrarse estrechamente con otras ciencias, con la realidad y con los problemas y dificultades de la sociedad”, dijo en su discurso.

“Contrarrestar el riesgo de vacío cultural”

La fe debe estudiarse de manera que permita expresarla “dentro de los contextos y desafíos culturales actuales”, afirmó, pero esos estudios también son una forma de «contrarrestar el riesgo del vacío cultural que, en nuestra época, se está volviendo cada vez más generalizado».

La Facultad de Teología de la universidad, dijo el Papa, debe encontrar la manera de resaltar la «belleza y credibilidad» de la fe cristiana «para que pueda aparecer como una propuesta plenamente humana, capaz de transformar la vida de los individuos y de la sociedad, de provocar cambios proféticos en respuesta a las tragedias y pobrezas de nuestro tiempo, y de alentar la búsqueda de Dios».

Diálogo y respeto

Todo lo que hace una universidad católica, dijo el Papa León, debe hacerse con diálogo, respeto y con el objetivo de construir una verdadera comunidad de hermanos y hermanas.

Ese sentido de fraternidad, dijo, es esencial para contrarrestar “el atractivo del individualismo como la clave del éxito en la vida”. Esto tiene “consecuencias preocupantes en todos los ámbitos: la gente se centra en la autopromoción, se alimenta la primacía del ego, la cooperación se dificulta. Crecen los prejuicios y las barreras hacia los demás, especialmente hacia aquellos que son diferentes, se confunde la responsabilidad en el servicio con el liderazgo solitario y, al final, se multiplican los malentendidos y los conflictos”.

En el plano humano y religioso, dijo el Papa León, una universidad católica está llamada a promover el bien común y a preparar a los estudiantes para contribuir al bien de sus iglesias y comunidades.

“El objetivo del proceso educativo y académico debe ser formar personas que, guiadas por la lógica de la gratuidad y por la pasión por la verdad y la justicia, puedan convertirse en constructoras de un mundo nuevo, fraterno y solidario”, afirmó. “La universidad puede y debe difundir esta cultura, convirtiéndose en signo y expresión de este nuevo mundo y de la búsqueda del bien común”.


El autorCNS / Omnes

Cine

«Los renacidos»: una historia de superación en el Congo

La producción de la Fundación Amigos de Monkole pone rostro al drama de la infancia abandonada en Kinshasa y destaca el poder transformador de la educación.

Redacción Omnes·18 de noviembre de 2025·Tiempo de lectura: 2 minutos

La Fundación Amigos de Monkole presentará el próximo jueves 27 de noviembre en los Cines del Palacio de la Prensa de Madrid el documental Kobotama Lisusu (Los renacidos), una conmovedora historia real de superación rodada en Kinshasa (República Democrática del Congo) y dirigida por Álvaro Hernández Blanco.

El filme, producido por la Fundación Amigos de Monkole y con Gabriel González-Andrío como productor ejecutivo, narra la experiencia de Fils y Ruth, dos hermanos que fueron acusados de brujería, maltratados y expulsados de su hogar durante su infancia. Su lucha por sobrevivir y acceder a una educación digna se convierte en un símbolo de esperanza para miles de niños congoleños en situación similar.

Según datos de UNICEF y Save the Children, entre 50.000 y 70.000 niños han sido acusados de brujería en la República Democrática del Congo. Solo en Kinshasa, donde viven unos 20 millones de personas, más de 30.000 menores sobreviven en las calles, y el 80 % de ellos fueron expulsados y abandonados por estas mismas razones.

“Las acusaciones de brujería y los conflictos armados son las principales causas de exclusión escolar masiva”, señala Enrique Barrio, presidente de la Fundación Amigos de Monkole. “Por eso hemos puesto en marcha un Programa de Becas que permitirá escolarizar a 50 niños de dos orfanatos de Kinshasa. Creemos que la educación es la clave para el desarrollo y la igualdad de oportunidades”.

Esperanza en Kinshasa

El director del documental, Álvaro Hernández Blanco, destaca que Kobotama Lisusu “busca arrojar luz y esperanza sobre historias reales de niños que, pese a todo, logran salir adelante”.

“Queremos que Ruth y Fils no sean excepciones, sino referentes”, añade. “Se suele escuchar aquello de que los documentales «conciencian», pero con Kobotama Lisusu queremos ir un paso más allá al poner al alcance medidas muy tangibles para involucrar al público en el cambio”, concluye.

Por su parte, Fils Makani, uno de los protagonistas, asegura: “estoy entusiasmado con este documental y creo que conmoverá y cambiará la vida de muchas personas, incluida la nuestra. Quiero dar las gracias a Amigos de Monkole porque gracias a su ayuda ha cambiado nuestro futuro”.

La premiere del documental cuenta con la colaboración de Omnes Magazine, los cines del Palacio de la Prensa de Madrid, Antonio Gamboa (The Art Warriors, Madrid Content School) y la periodista del Canal 24 Horas, Laura Pavía.

Mundo

El mundo se tiñe de rojo por los cristianos perseguidos

Más de 600 iglesias y monumentos se teñirán de rojo en la #RedWeek 2025, una iniciativa mundial de Ayuda a la Iglesia Necesitada para denunciar la persecución religiosa y apoyar la libertad de fe.

Redacción Omnes·17 de noviembre de 2025·Tiempo de lectura: 2 minutos

Desde Viena hasta Bogotá, pasando por Sídney y París, más de 600 iglesias y monumentos de todo el mundo se iluminarán de rojo entre el 15 y el 23 de noviembre como parte de la #RedWeek 2025, una campaña internacional organizada por Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN) para visibilizar la difícil situación de los cristianos perseguidos y promover la libertad religiosa.

El día central de la campaña será el #RedWednesday, el 19 de noviembre, con más de 100 eventos programados, incluyendo oraciones, actos públicos, conciertos, reuniones escolares y marchas. Se espera la participación directa de más de 10.000 personas y que el impacto llegue a más de 500.000 participantes a través de medios y plataformas digitales.

Entre los testimonios más destacados figuran la religiosa colombiana Gloria Narváez, secuestrada durante casi cinco años por extremistas islamistas en Malí, que hablará en México, y el misionero alemán Hans-Joachim Lohre, también secuestrado en Malí, quien dará su testimonio en Suiza. En Alemania, siete grandes eventos contarán con la presencia del obispo nigeriano Wilfred Chikpa Anagbe, incluida una misa solemne en la catedral de Ratisbona, iluminada de rojo.

Unidos en un mismo gesto

Durante la #RedWeek, más de 635 iglesias y monumentos de ciudades como Viena, Roma, Zúrich, Lisboa, Londres, Bruselas, Berlín, París, Dublín, Toronto, Ciudad de México y Bogotá se iluminarán de rojo, símbolo de la sangre de los mártires. Por primera vez, monumentos emblemáticos de París como el Obelisco de la Concordia y el Puente de las Artes también se sumarán a la campaña.

En Alemania, más de 190 iglesias se han registrado, mientras que Holanda iluminará unas 200, y Portugal lo hará en Lisboa, Braga, Oporto y Viana do Castelo. Algunas de las catedrales más representativas que participarán incluyen la catedral basílica de San Miguel y la catedral María Reina del Mundo en Canadá, la catedral del santuario de Las Lajas en Colombia y varias catedrales en Australia y Nueva Zelanda, entre ellas Perth, Hobart, Melbourne y Newcastle.

En Londres, la catedral de San Jorge será el centro del principal evento nacional de ACN Reino Unido con una misa presidida por el obispo Nicholas Hudson y la entrega del premio Courage to be Christian a Tobias Yayaha, catequista de Sokoto, Nigeria.

Un fenómeno global

Según el Informe Libertad Religiosa en el Mundo 2025 de ACN, 413 millones de cristianos viven en países donde su libertad religiosa está gravemente limitada, y 220 millones sufren persecución directa (1 de cada 10 cristianos). Los cristianos enfrentan violencia, discriminación y destrucción de propiedades en 32 países, agresiones físicas o verbales en 73 países, y desplazamientos forzados en 33 países.

ACN invita a todas las parroquias, escuelas y comunidades a unirse iluminando sus iglesias de rojo, simbolizando la sangre de los mártires, organizando momentos de oración y difundiendo mensajes en redes sociales con las etiquetas #RedWeek2025 y #RedWednesday2025, en un gesto de solidaridad global por los millones de cristianos perseguidos en el mundo.

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Evangelización

Santa Isabel de Hungría, princesa y servidora de enfermos y pobres

Al concluir el Jubileo de los Pobres, la liturgia celebra el 17 de noviembre a Santa Isabel de Hungría, princesa que casó joven, tuvo tres hijos, y falleció a los 24 años. Dedicó su breve vida a socorrer a débiles, pobres y enfermos, y erigió y construyó hospitales. La tacharon de loca por su generosidad.

Francisco Otamendi·17 de noviembre de 2025·Tiempo de lectura: 2 minutos

Santa Isabel, princesa de Hungría y gran condesa de Turingia, en Alemania, nació en 1207, hija del rey Andrés II y de Gertrudis de Andechs-Merano, y fue plasmada por Murillo “curando tiñosos”, enfermos, en el siglo XVII.

Siguiendo los usos de la nobleza medieval, Isabel fue prometida como esposa a un príncipe alemán de Turingia. Casó a los catorce años con Luis IV, landgrave o gran conde de Turingia, y tuvo tres hijos. Germán, el heredero del trono, Sofía y Gertrudis. Ésta última nació cuando ya había muerto su esposo (1227), víctima de la peste, como cruzado camino de Tierra Santa. Ella contaba solamente 20 años. Santa Isabel falleció a los 24, en 1231, y fue canonizada por Gregorio IX en 1235. Un récord de vida densa y sacrificada.

Isabel de Hungría es la figura femenina que más genuinamente encarna el espíritu penitencial de Francisco, dice el santoral franciscano. La predicación de los frailes menores entre el pueblo, que habían aprendido de san Francisco de Asís, consistía en exhortar a la vida de penitencia, y ejercitarse en las obras de misericordia. La breve vida de Isabel provocó escándalo en la corte de Wartburgo, muchos la tenían por loca, por su misericordia.

Socorrió a los débiles e impulsó hospitales

Cuando era todavía gran condesa y en ausencia de su marido, tuvo que afrontar una emergencia que hundió al país en el hambre. Vació los graneros del condado para socorrer a los menesterosos, pobres y enfermos. Isabel veía la persona de Cristo en los necesitados.

Puso la inteligencia al servicio de su obra asistencial. Y en vida de su marido, contribuyó a fundar hospitales en Eisenach y Gotha. Luego construyó el de Marburgo (1229), obra predilecta de su viudedad. Para atenderlo fundó una fraternidad religiosa con sus amigas y doncellas, y lo puso bajo la protección de san Francisco, canonizado pocos meses antes.

El autorFrancisco Otamendi

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Libros

Habermas: Cambio estructural en la esfera pública

Jürgen Habermas propone recuperar el debate democrático buscando el bien común y no simplemente chocar o convencer al adversario. Y fortalecer las bases de los conceptos democráticos y jurídicos en los que sustentamos el edificio del Estado y de las estructuras de poder.

José Carlos Martín de la Hoz·17 de noviembre de 2025·Tiempo de lectura: 4 minutos

El profesor Jürgen Habermas (1929), ya casi al final de su vida, se ha erigido en el maestro de toda una generación de pensadores empeñados en alcanzar una ética global para esta nueva civilización que está surgiendo al comienzo del nuevo milenio, y que está muy necesitada del equilibrio fe y razón y de la unidad de las ciencias sobre la base de una antropología común.

Que esa ética común que se está buscando esté abierta a la trascendencia es señal de un gran sentido común y de una apertura de mente, pues desde hace XXI siglos hay muchos hombres y mujeres de gran inteligencia que han vivido de acuerdo con su fe en una revelación divina acorde con la dignidad de la persona humana y por tanto merecedora de ser tenida en cuenta. Efectivamente, la trascendencia del hombre, en la filosofía del límite, enriquece la dignidad de la persona humana, asunto trascendental para construir la casa común.

En primer lugar, en el estudio que ahora presentamos acerca del cambio estructural de la esfera pública, Habermas se referirá al concepto de “política deliberativa” gracias al cual se puede recuperar el debate democrático buscando el bien común y no simplemente chocar o convencer al adversario, incluso ni considerar al otro como adversario sino parte interesada en el diálogo.

Mejor “esfera pública” que “opinión pública”

Para Habermas, es importante ampliar el concepto de “opinión pública” ya demasiado manoseado y con claras trazas de manipulación de la misma, e intercambiarlo por el de “esfera pública” donde podamos todos estar cómodos.

Lógicamente, Habermas recordará desde el comienzo de su exposición lo que ha cambiado la sociedad desde la caída del muro de Berlín, el fin del comunismo y, a la vez, el hundimiento de la civilización del bienestar, pues estamos dirigidos a un individualismo atroz y también a unas excesivas cargas impositivas por el Estado para mantener las excesivas cargas sociales, las cuotas de la seguridad social y el dinero de los pensionistas. Finalmente, señalará que seguimos en una sociedad democrática capitalista pero propensa a las crisis financieras constantes.

Fortalecer conceptos democráticos y jurídicos

Enseguida afirmará que deben fortalecerse las bases de los conceptos democráticos y jurídicos en los que sustentamos el edificio del Estado y de las estructuras de poder: “Con la Declaración de los derechos humanos y de los derechos fundamentales, la esencia de la moral racional migró al medio del derecho constitucional imperativo, construido a partir de derechos subjetivos”.

Por tanto señalará algunas contradicciones profundas que experimentamos en la sociedad actual: “con la secularización del poder estatal surgió un vacío de legitimidad. Dado que en las sociedades modernas el poder legitimador de la fe en la elección divina de las dinastías gobernantes ya no era suficiente, el sistema democrático tuvo que legitimarse desde dentro de sí mismo”.

Humanismo cristiano

Es interesante constatar que el humanismo cristiano tuvo la virtualidad de ayudar a la sociedad de la posguerra en la declaración universal de los derechos humanos, pues pudieron legitimarlos en la antropología teológica. El hombre “es imagen y semejanza de Dios”, y por tanto, en la declaración de derechos humanos de 1948 los derechos humanos se legitimaban en los derechos humanos, es decir, se autolegitiman, fundamentados en la dignidad humana y en un consenso racional universal.

Volvamos enseguida a Habermas para recordar que “La estrecha relación entre estatus social y participación electoral está bien documentada (…). Solo funciona mientras las elecciones democráticas conduzcan a la corrección de desigualdades sociales graves y estructuralmente arraigadas”.

Enseguida Habermas terminará su argumentación dejando en el aire o en suspenso el tema: “por el momento hay poco que decir a favor del deseable cambio de política orientado a una agenda sociológica con rumbo a una mayor integración del núcleo europeo”.

Importancia del sistema de medios de comunicación

Inmediatamente, acometerá el gran problema de la unidad de intereses en la vida política y la importancia que está adquiriendo la comunicación y los estados de opinión en la esfera pública.

Es lógico que se detenga a señalar: “el sistema de medios de comunicación es de una importancia crucial para el papel de la esfera pública política como generadora de opiniones públicas que compitan entre sí y que cumplan con las pautas de la política deliberativa”.

Efectivamente, gran parte del cambio estructural acaecido en la Comunidad Europea, por ejemplo, se basa en los medios de comunicación, gabinetes de asesoramiento y maneras de exponer las diversas actitudes: “desde la aparición de las sociedades mediáticas, nada ha cambiado significativamente en la base social de tal separación entre la esfera pública y las esferas privadas de la vida. (…). Es más, se observa una tendencia creciente a alejarse de la percepción tradicional de la esfera pública política y de la política en sí misma”.

Varias entrevistas

Seguidamente, el editor de este libro reúne varias entrevistas a Habermas, que pueden ayudarnos a entender algunos de los conceptos que ha señalado en la primera parte de su trabajo.

Por ejemplo en algunas respuestas, retomará algunas de las cuestiones señaladas y perfilará asuntos tan importantes como los siguientes: “en las disputas políticas mejoramos nuestras convicciones y nos acercamos a la solución correcta de los problemas”.

Nos parece importante lo siguiente: “la mayoría de las decisiones políticas se basan en compromisos. Pero las democracias modernas combinan la soberanía popular con el imperio de la ley”. Casi al terminar Habermas señalará, como exigencia constitutiva, la importancia de “racionalizar el poder político mediante el control democrático y el debate crítico”.

Un nuevo cambio estructural de la esfera pública y la política deliberativa

Autor: Jürgen Habermas
Editorial: Trotta
Páginas: 112
Año: 2025
Ecología integral

Consejos para la vida espiritual de personas con TDAH 

Las personas con TDAH pueden desarrollar una vida espiritual sana entendiendo las particularidades de su modo de ser e integrándolas con paz en sus prácticas espirituales.

Javier García Herrería·17 de noviembre de 2025·Tiempo de lectura: 3 minutos

Vivir la fe con un Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) no parece un desafío especialmente difícil, pero sí es bueno saber tener en cuenta algunas consideraciones que pueden ayudar a desarrollar una vida espiritual sana. 

Algunos síntomas del TDAH como la inconstancia, la impulsividad, la dificultad para concentrarse o mantener rutinas parecen enemigos de la oración y del recogimiento interior. Sin embargo, los creyentes con TDAH pueden descubrir que sus limitaciones pueden ser también una vía singular de encuentro con Dios. 

El doctor Carlos Chiclana ha elaborado una guía gratuita en PDF con recomendaciones para personas con TDAH. Este recurso online está diseñado específicamente para ellos, empleando un diseño gráfico que facilita enormemente su lectura.

La obra recoge consejos como los que se exponen a continuación:

Un camino de aceptación y confianza

Las personas con TDAH pueden descubrir que su propio modo de ser —inquieto, cambiante, sensible— puede reflejar algo del dinamismo del Espíritu Santo. El camino espiritual no consiste en eliminar la distracción, sino en aprender a amar a Dios desde la distracción.

Al final, se trata de volver a las palabras del testimonio inicial: “Me siento en un banco de la iglesia y le digo al Señor: aquí estoy, qué bien estamos, ¿no?”.  Quizás ahí, en ese abandono sencillo, está el corazón de toda vida espiritual.

Tiempos más cortos

La oración no necesita durar una hora para ser profunda. En el caso del TDAH, mejor orar poco y bien, que mucho y mal. Fracciones de 10 o 15 minutos, repartidas a lo largo del día, pueden ser mucho más fecundas. Lo importante es ser fiel, no perfecto.

Tratarse amablemente

La primera regla es la compasión con uno mismo. “No te puedes ver como un ser enfermo”, explica uno de los testimonios. El TDAH no es un defecto moral, sino una forma distinta de percibir, sentir y reaccionar. Desde la fe, se trata de mirarse con los ojos de Dios, que “no ha podido crearme imperfecto, porque Él es perfecto”.

Quien vive con TDAH debe aprender a agradecer más que a lamentar, a descubrir la gracia escondida en cada intento fallido. Cambiar la autocrítica por gratitud es ya un acto de humildad profunda. “Un día me di cuenta de que hay más motivos para dar gracias que para pedir perdón, y eso me ayudó a enfocar la lucha en positivo”.

Desarrollar conciencia de las propias dificultades

La autoconciencia no es resignación, sino un ejercicio de lucidez espiritual. Saber que la inconstancia, la desorganización o la impulsividad no son pecado, sino parte de la propia condición, permite dejar de castigarse y empezar a crecer.

“Ser diagnosticado fue una herramienta de comprensión —afirma otra persona—. Me ayudó a dejar de culpabilizarme y a entender por qué me costaba tanto mantener hábitos o concentrarme en la oración.” 

El consejo es claro: identificar, aceptar y redirigir. Ser conscientes de los patrones permite volver a centrar la atención y evitar la “bola de nieve” de frustración y culpa.

Hacer de las dificultades tema de oración

Las distracciones, el cansancio o la ansiedad no deben excluirse del diálogo con Dios, sino convertirse en materia de oración. “Converso con el Señor sobre cómo me encuentro e intento ver las cosas con sus ojos”, escribe alguien con TDAH. Orar no es alcanzar la calma perfecta, sino presentarse ante Dios tal como uno está.

A veces, escuchar música espiritual, rezar con un audio o anotar pensamientos puede ayudar a sostener el diálogo interior. Lo importante no es el método, sino mantener el corazón abierto.

Momentos de reflexión y recomienzo

El TDAH tiende a dispersar la atención y a romper rutinas, por eso es clave introducir pequeños “puntos de control”: cinco minutos al final del día para revisar cómo ha ido la jornada, qué se ha cumplido y qué se puede recomenzar.

Esa costumbre, tan sencilla, permite vivir el perdón diario y la esperanza. No importa cuántas veces uno se distraiga, sino que siempre puede volver a prestar atención, sin frustración: “Con intentar vivir el aquí y el ahora, ya tengo mucho ganado”.

Apoyarse en tareas concretas durante la oración

Las personas con TDAH rezan mejor cuando la oración se vuelve activa: escribir una carta a Jesús o a la Virgen, dibujar lo que se medita, leer biografías de santos, escuchar música que ayude a conectar con lo divino. Son herramientas que canalizan la energía y la emotividad, y que convierten la creatividad en oración.

Orden y rutina

El orden externo puede sostener la paz interior. Por eso, establecer rutinas realistas es vital: levantarse temprano, asistir a misa, hacer algo de ejercicio, comer a horas regulares.

El orden no es rigidez, sino un soporte que libera la mente del caos. “Me intento poner metas realistas —dice un testimonio— y centrarme en que todo esfuerzo sea por amor, no por sentir que progreso.”

Apoyo en otras personas

Nadie puede sostener su vida espiritual en solitario. La comunidad, la dirección espiritual o el acompañamiento psicológico y pastoral son anclas fundamentales. Hablar con un sacerdote, participar en una comunidad o rezar con otros ayuda a mantener el rumbo cuando el cansancio o la desmotivación aparecen. “La dirección espiritual me ayuda mucho con la culpa y la preocupación”, confiesa uno de los participantes.

FirmasVictor Torre de Silva

El tiempo de la Iglesia

Los primeros meses de un nuevo pontificado suelen generar gran expectación mediática y opiniones inmediatas sobre cada gesto del Papa. Esta reflexión invita a poner pausa: comprender que las decisiones de la Iglesia requieren tiempo para madurar y que una mirada serena y esperanzada permite apreciar mejor su significado y frutos.

17 de noviembre de 2025·Tiempo de lectura: < 1 minuto

Los primeros meses del pontificado del Papa León XIV han estado marcados por el furor informativo que caracteriza estos tiempos. Todos los medios han querido ser los primeros en contar cada detalle del sucesor de Pedro: su origen, sus estudios, su ministerio, las personas que lo han acompañado. Pero mientras la novedad se apaga, el Papa empieza a tomar decisiones de calado: nombramientos en la Curia, la publicación de su primera exhortación apostólica, un motu proprio sobre las finanzas vaticanas o el anuncio de su próximo viaje a Turquía y Líbano.

Cada uno de estos gestos genera una avalancha de comentarios, vídeos, artículos o publicaciones en redes sociales que buscan revelar la “verdadera interpretación” o el “significado oculto” de lo que hace el Papa. Algunos opinan con buena voluntad; otros, en cambio, aprovechan para agitar los ánimos o alimentar divisiones. En cualquier caso, conviene recordar que las decisiones en la vida de la Iglesia, como los documentos magisteriales o los frutos de los viajes apostólicos, necesitan tiempo para madurar.

La historia enseña que las reacciones apresuradas pueden ser malas consejeras. En 1277, el cardenal Tempier condenó algunas tesis del aristotelismo latino, y durante años se miró con recelo la obra de santo Tomás de Aquino, hoy doctor de la Iglesia. También san Pablo VI fue duramente criticado tras publicar Humanae Vitae, pero medio siglo después, la mayoría de fieles y pastores reconoce su sabiduría y valentía ante las mareas ideológicas del momento.

El tiempo de la prensa no es el tiempo de la Iglesia. Las valoraciones rápidas o alarmistas corren el riesgo de caducar muy pronto y pueden quitar la paz. Una mirada pausada, orante y esperanzada suele ofrecer una comprensión más fiel a la naturaleza de la Iglesia y a su modo de obrar en la historia. 

El autorVictor Torre de Silva

Vaticano

El Papa asegura a los pobres que Dios les ama y pide acción a los gobiernos

Antes de unirse a más de mil personas para almorzar, el Papa León XIV celebró la Misa del Jubileo de los Pobres y oró para que todos los cristianos compartieran “el amor de Dios, que acoge, venda las heridas, perdona, consuela y sana”. El Pontífice pidió “una cultura de la atención para romper el muro de la soledad”.

CNS / Omnes·16 de noviembre de 2025·Tiempo de lectura: 5 minutos

– Cindy Wooden, Ciudad del Vaticano, CNS

Antes de unirse a cientos de personas para almorzar, el Papa León XIV celebró la Misa del Jubileo de los Pobres, y oró para que todos los cristianos compartieran “el amor de Dios, que acoge, venda las heridas, perdona, consuela y sana”.

“En medio de la persecución, el sufrimiento, las luchas y la opresión en nuestras vidas personales y en la sociedad, Dios no nos abandona”, aseguró el Papa León a miles de migrantes, refugiados y personas sin hogar.

El Señor “se revela como aquel que se pone de nuestro lado”, añadió el Papa en su homilía del 16 de noviembre, día de la celebración de la Jornada Mundial de los Pobres por parte de la Iglesia.

Voluntarios de organizaciones benéficas católicas del Vaticano, diocesanas y con sede en Roma se unieron a las personas a las que ayudan para la Misa. La organización benéfica francesa Fratello organizó una peregrinación internacional, llevando a cientos de personas a Roma.

Almuerzo con más de 1.300 personas, patrocinado por los Padres Vicentinos

El Vaticano informó que 6.000 personas asistieron a la Misa en la basílica, y otras 20.000 la siguieron a través de pantallas gigantes en la Plaza de San Pedro. Para cuando el Papa León XIV dirigió el rezo del Ángelus, unas 40.000 personas se encontraban en la plaza.

Tras el Ángelus, y como parte de la celebración del 400 aniversario de su fundación, los Padres Vicencianos patrocinaron y sirvieron un almuerzo al Papa y sus invitados. Miembros de las Hijas de la Caridad y voluntarios de organizaciones vicentinas ayudaron a servir la comida y repartieron 1.500 mochilas con alimentos y artículos de higiene.

El almuerzo consistió en un primer plato de lasaña de verduras, seguido de chuletas de pollo con verduras y, para finalizar, baba, un pequeño pastel napolitano bañado en almíbar. También se ofrecieron panecillos, fruta, agua y refrescos.

El Papa León XIV habló a los invitados al almuerzo servido por los Padres Vicentinos, más de mil trescientos, al que asistieron también miembros de organizaciones asistenciales (CNS photo/Lola Gomez).

Hogares para pobres en el mundo

Antes de la misa, el padre Tomaž Mavric, superior general de los Vicentinos, entregó simbólicamente al Papa León las llaves de las casas de la «Campaña de las Trece Casas» de los Paúles. El nombre del proyecto, que ha construido hogares para los pobres en todo el mundo, es un homenaje a San Vicente de Paúl y a su decisión en 1643 de utilizar una donación del rey francés Luis XIII para construir 13 pequeñas casas cerca de la sede vicentina en París para cuidar a niños abandonados.

‘Dilexi te’, ‘Yo te he amado’”

En su homilía durante la Misa, el Papa León XIV señaló cómo la Biblia está «tejida con ese hilo dorado que narra la historia de Dios, que siempre está del lado de los pequeños, los huérfanos, los extranjeros y las viudas».

En la vida, muerte y resurrección de Jesús, “la cercanía de Dios alcanza la máxima expresión de amor”, afirmó. “Por eso, la presencia y la palabra de Cristo se convierten en alegría y júbilo para los más pobres, puesto que vino a proclamarles la buena noticia y a anunciar el año de la gracia del Señor”.

Si bien el Papa agradeció a los católicos que ayudan a los pobres, dijo que quería que los propios pobres escucharan “las palabras irrevocables del Señor Jesús: ‘Dilexi te’, ‘Yo te he amado’”.

El Papa León XIV celebra la Misa del Jubileo de los Pobres en la Basílica de San Pedro en el Vaticano el 16 de noviembre de 2025 (Foto CNS/Lola Gómez).

“Una cultura de la atención, para romper el muro de la soledad”

“Sí, ante nuestra pequeñez y pobreza, Dios nos mira como a nadie más y nos ama con amor eterno”, dijo el Papa. “Y su Iglesia, incluso hoy, quizás especialmente en nuestro tiempo, todavía herida por formas antiguas y nuevas de pobreza, espera ser ‘madre de los pobres, lugar de acogida y justicia’”, añadió, citando su exhortación sobre el amor a los pobres.

Si bien existen muchas formas de pobreza —material, moral y espiritual—, lo que las atraviesa a todas y que afecta particularmente a los jóvenes es la soledad, afirmó.

“Nos invita a mirar la pobreza de forma integral, porque si bien es cierto que a veces es necesario responder a las necesidades urgentes, también debemos desarrollar una cultura de la atención, precisamente para derribar los muros de la soledad”, manifestó el Papa . “Estemos, pues, atentos a los demás, a cada persona, dondequiera que estemos, dondequiera que vivamos”.

Llamamiento a Jefes de Estado y líderes: ‘No puede haber paz sin justicia’

La pobreza es un desafío no solo para quienes creen en Dios, dijo, y formuló un llamamiento  a «los jefes de Estado y a los líderes de las naciones para que escuchen el clamor de los más pobres”.

«No puede haber paz sin justicia», dijo el Papa León XIV. Y los pobres nos lo recuerdan de muchas maneras: a través de la migración, de sus gritos, que a menudo son sofocados por el mito del bienestar y el progreso que no tiene en cuenta a todos, e incluso olvida a muchos individuos, dejándolos a su suerte”.

Unas 40.000 personas se congregaron en la Plaza de San Pedro del Vaticano para acompañar al Papa León XIV en el rezo del Ángelus el 16 de noviembre de 2025 (CNS photo/Vatican Media).

Ángelus: los cristianos, víctimas de discriminación y persecución

“Hoy, en diversas partes del mundo, los cristianos son víctimas de discriminación y persecución”, dijo el Papa León XIV ante unas 40.000 personas congregadas en la Plaza de San Pedro para el rezo del Ángelus.

“Pienso en particular en Bangladesh, Nigeria, Mozambique, Sudán y otros países de donde frecuentemente llegan noticias de ataques contra comunidades y lugares de culto”, añadió el Pontífice. 

“Acompaño con mi oración a las familias de Kivu, en la República Democrática del Congo”, señaló también, donde en estos días ha habido una masacre de civiles, con al menos veinte víctimas a causa de un ataque terrorista. “Recemos para que cese cualquier violencia y que los creyentes colaboren por el bien común”. Pero, concluyó el Papa León XIV, “¡Dios es un Padre misericordioso y desea la paz entre todos sus hijos!”.

Persecución con mentiras y manipulaciones, los mártires

“La persecución de los cristianos, de hecho, no sólo se produce con armas y maltratos, sino también con palabras, es decir, a través de la mentira y la manipulación ideológica”, añadió León XIV.

“Sobre todo, cuando estamos oprimidos por estos males, físicos y morales, estamos llamados a dar testimonio de la verdad que salva al mundo, de la justicia que redime a los pueblos de la opresión, de la esperanza que indica a todos el camino de la paz”.

“Queridos hermanos, a lo largo de toda la historia de la Iglesia, son sobre todo los mártires quienes nos recuerdan que la gracia de Dios es capaz de transfigurar incluso la violencia en signo de redención”, concluyó.

Oración por la paz en Ucrania

El Santo Padre no olvidó Ucrania. “Sigo con dolor las noticias de los ataques que continúan golpeando numerosas ciudades de Ucrania, incluida Kiev. Estos ataques han causado víctimas y heridos, entre ellos también niños, e ingentes daños a las infraestructuras civiles, dejando las familias sin casa mientras el frio avanza. Aseguro mi cercanía a la población en esta dura prueba. No podemos habituarnos a la guerra y a la destrucción. Oremos juntos por una paz justa y estable en la martirizada Ucrania”.

El autorCNS / Omnes

Las casualidades no existen, las causalidades sí

Tanto creyentes como ateos no tienen argumentos concluyentes sobre la existencia o no de un ser creador. Esas creencias, en ambas direcciones, se apoyan en evidencias, que no pruebas, de la existencia o no de Dios, dice el autor, que cita a Heisenberg: nuestro mundo no es fruto del azar. Hay algo que armoniza la creación, afirman numerosos científicos.  

16 de noviembre de 2025·Tiempo de lectura: 3 minutos

Las creencias infantiles que nos han enseñado, transmitido o inculcado sobre la existencia de Dios por parte de nuestros padres, abuelas, profesores, catequistas,… se desmoronan cada vez más rápido en nuestra sociedad, como la Nada progresa destruyendo Fantasía en La Historia Interminable. 

Dicho de otra manera, cuando escuchas a Ignacio Varela, Pedro García Cuartango, Fernando Savater,… y a múltiples periodistas, intelectuales, artistas, dan a entender que esos cuentecillos fantásticos son superados siempre al palpar la realidad cruel y demoledora en la que vivimos. Estos pensamientos de personas de “letras” son de los científicos y pueden ser del mismo estilo o más radicales, quizá con más motivo. Aunque no tiene por qué. 

Por ejemplo, Werner Heisenberg, el famoso físico que estableció el Principio de Incertidumbre, decía: “El primer trago del vaso de las ciencias naturales te convertirá en ateo, pero al fondo del vaso, Dios está esperándote”. 

Pensándolo fríamente, las grandes argumentaciones para demostrar la no existencia de Dios tampoco existen, son puras ideas, intuiciones. Y las grandes teorías y explicaciones del universo son incompletas y siempre no demostradas en plenitud. Entonces, ¿negar o afirmar la existencia de Dios es una mera creencia? ¿Hay pruebas concluyentes en alguna dirección, o es una disputa opinable pero no científica? ¿Es un acto de fe en ambos casos? 

Claramente sí, ya que tanto la Fe como la Ciencia, en esta cuestión, no tienen una respuesta clara en ningún sentido. Tanto las “historietas religiosas”, como la imposibilidad de negar empíricamente la existencia de Dios, nos hacen ver que, tanto creyentes como ateos, no tienen argumentos concluyentes sobre la existencia o no de un ser creador. Por lo que llama la atención cualquier desprecio hacía al que tiene un pensamiento opuesto al propio, ya que discrepar no supone discriminar. 

Tener convicciones no da derecho a ofender

Podemos concluir que tener convicciones no nos da el derecho a ofender al que piensa de manera diferente a nuestros pensamientos en ningún caso, y menos si las pruebas no lo avalan. Y quizá el religioso es el que “paga el pato” en esta cuestión, ya que muchas veces es ofendido gratuitamente por ser creyente y pensar que existe un ser creador, ordenador o mantener de la realidad en la que vivimos, cuando no está demostrado ni esto ni lo contrario.

Podemos decir que esas creencias, en ambas direcciones, se apoyan en evidencias, que no pruebas, de la existencia o no de Dios. No son pura creencia. Son razonadas y creíbles.

Científicos teístas

Albert Einstein, Arturo Compton, Louis de Broglie, Kurt Gödel, George Lemaitre, David Berlinski, Wernher von Braun, Gregor Mendel, Francis Collins, Werner Heisenberg, Louis Pasteur, Jhon Barrow, Tulane Frank Tripler, Richard Smalley, Freeman Dyson, Ramón y Cajal, John Eccles,… Son científicos que, en algún momento, han manifestado que el orden del universo puede tener una intencionalidad o un propósito, que hace que esté “colocado” y “ordenado”. Llamémoslo Dios, programador de algoritmos o gran inteligencia armonizadora, pero en algo así concluyente tras sus investigaciones. Es decir, son hombres de rigor intelectual que concluyen que hay algo que armoniza la creación.

Científicos católicos

Si ya parece una contradicción decir “científico teísta» decir «científico católico” es algo que suena mal, seguramente porque en España decir católico es como decir “integrista”, pero no es así en la angloesfera, ya que católico significa universal, es decir abierto a la realidad, por lo que son términos compatibles.

Los libros publicados en los últimos años por científicos católicos sobre este tema no son concluyentes. El famoso libro “Dios. La ciencia. Las pruebas” escrito por Michel–Yves Bolloré y Olivier Bonnassies, un bestseller en Francia, o “Nuevas evidencias científicas de la existencia de Dios” de José Carlos González-Hurtado, aportan ideas muy interesantes, pero como ya hemos dicho no son realmente “pruebas científicas” sino más bien “evidencias científicas” en una dirección. La tesis de estos libros redunda en la idea de Heisenberg, cuanto más se profundiza en la explicación de cómo funciona nuestro mundo, más claro queda que no es fruto del azar.  

IV Congreso Sociedad de Científicos Católicos de España

Del 2 al 4 de octubre se celebró en Madrid el IV Congreso de la Sociedad de Científicos Católicos de España, organizado por la Sociedad de Científicos Católicos (Society of Catholic Scientists) sección de España, este año en la Universidad CEU San Pablo. En él ha participado un grupo variado de científicos de diferentes disciplinas, que gozan de la inquietud de profundizar y entender mejor el mundo y para saber explicar mejor la relación entre Fe y Ciencia. Enrique Solano, presidente de la Sociedad de Científicos Católicos de España (SCCE), quiere empoderar al científico católico, por eso dice: “Nuestra obsesión es mostrarnos a la sociedad, que el científico católico deje de ser invisible”. 

El profesor Javier Sánchez-Cañizares, físico y teólogo, asistente al congreso, entre muchas cosas, dice que la contingencia y la convergencia del universo pueden ser una muestra de la actuación de Dios, sin ser una prueba científica, pero sí una intuición. Igual que la diversificación, la espontaneidad y el potencial crecimiento de la naturaleza pueden ser una explicación de que existe un Dios personal, que no es solo creador sino que también quiere a sus criaturas.

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El Autor

Álvaro Gil Ruiz

Profesor y colaborador habitual de Vozpópuli.

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El autorÁlvaro Gil Ruiz

Profesor y colaborador habitual de Vozpópuli.

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Pobres

La fe fomenta la solidaridad y la conciencia de la dignidad humana, invitando a imitar la pobreza de Cristo para alcanzar la verdadera libertad y reconocer en los pobres una riqueza que nos revela la verdad del Evangelio.

16 de noviembre de 2025·Tiempo de lectura: 4 minutos

«La pobreza más grave –afirma León XIV en su mensaje para la Jornada Mundial de los Pobres– es no conocer a Dios». Toda una bomba en medio de una sociedad que considera a Dios como su archienemigo y que cree también erróneamente que la pobreza se combate con dinero.

Dios ha sido considerado por algunos como el opio del pueblo, una fantasía infantil que aleja al ser humano de la lucha por la justicia, que lo aliena para no rebelarse contra los poderosos, cuando lo cierto es que es todo lo contrario. La fe, si es en Jesucristo, el Hijo de Dios, ilumina a hombres y mujeres para hacernos conscientes de nuestra propia dignidad y de la de nuestros hermanos.

Creer en un Padre común nos hace hermanos, nos hace prójimos, nos predispone a la distribución justa de la riqueza pues somos de la misma familia. Ahí están Cáritas, Manos Unidas y tantas organizaciones nacidas en el seno de la comunidad católica liderando, año tras año, la lucha contra la pobreza. Lo hacen con obras por todos conocidas; pero también con palabras proféticas, denunciando la injusta situación en la que viven millones de hermanos nuestros. Y lo hacen, siendo consecuentes, desde la pobreza evangélica, desde la sencillez, sin los poderosos medios con que cuentan otras instituciones.

Mientras tanto, las ideologías y los –económicamente dopados por ellas– agentes sociales se enzarzan en sus propias luchas con los pobres por bandera. Todos creen tener la solución para acabar con la pobreza; unos subiendo impuestos a los ricos para repartir entre los pobres; otros, promoviendo que se genere más riqueza para que así haya más que repartir con los que menos tienen; pero, en uno y otro caso, desde la idolatría al dinero, como si el dinero solo tuviera el poder de acabar con la pobreza.

Pero esto no es así. Nada más que hay que echar un vistazo a la estadística de personas arruinadas tras ganar un premio de la lotería. Según un estudio, hasta el 70 por ciento de ellos acaba en bancarrota en cinco años. ¿La razón? Hay una pobreza humana que es superior a cualquier pobreza material y que nos hace no ser capaces de dominar al dinero, sino que éste nos domine a nosotros. Si, con poco, nadie está libre de caer en la tentación de satisfacer deseos absurdos, egoístas, cuando no nocivos; ¡cuánto más si nos cae una lluvia de dinero! A nuestras sociedades ricas les está pasando lo mismo. Cada vez hay más dinero, pero estamos más endeudados y los pobres son cada vez más pobres. ¿Cómo es posible? El amor al dinero nos aleja de Dios y, por tanto, de todo aquello que nos hace humanos: la solidaridad, la pertenencia a una comunidad, la sobriedad, el dominio de sí. Derrochamos en políticas absurdas y no invertimos en lo que de verdad genera riqueza: las personas.  

La propia palabra «solidaridad», esgrimida por muchos que se inician en el mundo de la política o las organizaciones que luchan contra la pobreza va perdiendo fuelle conforme van ascendiendo en la escala social hasta que, salvo honrosas excepciones, el brillo del dinero que han ganado y la vanidad, les impiden ver la pobreza de la que no han hecho más que salir. Pobrecillos, no tienen más que dinero que los arrastra y domina. 

A una semana de la celebración de la fiesta de Cristo Rey, un rey que se presenta pobre y humilde, con una corona de espinas y un corazón traspasado de amor a los hombres, la Jornada Mundial de los Pobres nos invita a reinar con Él sobre los poderes humanos a quienes maneja el dinero porque «no podéis servir a dos señores». Y nos anima a imitarlo en su pobreza, en su desapego de toda seguridad humana, apoyándonos solo en el Padre cuya Providencia es más poderosa que cualquier banco o fondo Next Generation.

Es la libertad que sintieron tantos santos como San Francisco de Asís o San Roque, desprendiéndose de sus riquezas para vivir la auténtica libertad. Desde ahí abajo, podemos empezar a ver a los pobres no como un estorbo, no solo como un problema a solucionar, sino como una riqueza porque ellos son, nos recuerda León XIV, «los hermanos y hermanas más amados, porque cada uno de ellos, con su existencia, e incluso con sus palabras y la sabiduría que poseen, nos provoca a tocar con las manos la verdad del Evangelio». 

«Pobres siempre tendréis entre vosotros», profetizó el Señor. Y no lo dijo para que tiráramos la toalla porque es un problema sin solución, sino para que fuéramos conscientes de que nuestra libertad, nuestra salvación, la tenemos siempre al alcance de la mano. No hay que irse muy lejos para encontrar un pobre, como hacen quienes prefieren tranquilizar su conciencia sin implicarse.

A veces duermen en los soportales del centro de las grandes ciudades, sí, pero otras veces tienen el rostro de un conocido que está en el paro y al que se le han acabado las ayudas. A veces están en los países de misión, sí, pero otras tienen forma de un familiar que reclama cuidados que son incompatibles con nuestro nivel de vida. A veces están en la cárcel, sí, pero otras viven en nuestra propia casa encarcelados por la adicción a los videojuegos porque nadie les hace caso. A veces están en el psiquiátrico, sí, pero otras son amigos o vecinos que necesitan nuestro afecto, tiempo y comprensión porque sufren problemas mentales y la convivencia se hace difícil… 

«Pobres siempre tendréis entre vosotros», profetizó el Señor. Y es que, allá donde haya un pobre, un necesitado, una persona que sufre, más cerca o más lejos de nosotros, estará Él esperándonos para ayudarnos a salir de nosotros mismos, para ayudarnos, por tanto, a salir de la más severa de las pobrezas que es vivir sin Él.

El autorAntonio Moreno

Periodista. Licenciado en Ciencias de la Comunicación y Bachiller en Ciencias Religiosas. Trabaja en la Delegación diocesana de Medios de Comunicación de Málaga. Sus numerosos "hilos" en Twitter sobre la fe y la vida cotidiana tienen una gran popularidad.

Recursos

¿Qué pasa después de la muerte?

La muerte no es el final, sino el paso hacia la vida eterna con Dios a través de la resurrección, el juicio y la purificación del alma.

Santiago Zapata Giraldo·16 de noviembre de 2025·Tiempo de lectura: 11 minutos

Uno de los temas principales es “¿Qué pasa después de la muerte?” Muchas cuestiones sobre algo que es incierto a los ojos humanos, en cambio a los ojos de la fe se ve como aquel “volver a Dios” de donde hemos salido. 

La muerte como fin del ser humano

La muerte, ciertamente, le revela al hombre una “finitud” inminente de la que no puede escapar que es causa del pecado, ese morir lo abre también a otra realidad que se abandona su alma totalmente a la voluntad de Dios, el hecho de “fin” no se interpreta la pérdida total, sino un nacer a la vida nueva, eterna y verdadera.

El catecismo es claro, un fin pero también un inicio “Frente a la muerte, el enigma de la condición humana alcanza su cumbre” (GS 18). En un sentido, la muerte corporal es natural, pero por la fe sabemos que realmente es “salario del pecado” (Rm 6, 23; cf. Gn 2, 17). Y para los que mueren en la gracia de Cristo, es una participación en la muerte del Señor para poder participar también en su Resurrección (cf. Rm 6, 3-9; Flp 3, 10-11. CEC 1006). 

Pero ¿Hasta aquí llega todo? La escatología cristiana enseña que tal como hemos salido de Dios, volveremos a Él como aquel primer principio de todo lo creado. Ahora bien, ¿qué pasa después de morir? Partamos de una primera idea, el hombre conoció el pecado, con el pecado vino la muerte, la finitud de su vida se hizo presente por sí misma. Con cristo todo cambia, todo vuelve a surgir con la esperanza de la resurrección total en Dios. Su muerte no es causa de un pecado, es causa de vida para aquellos que quieren la eternidad. 

Entendemos primeramente que el hombre debe morir, pero una muerte que trae vida, si entendemos que morimos para vivir eternamente con Cristo en el Cielo, esperando la resurrección de la carne, no como un eterno dormir, sino que nuestra alma verá a Dios. La fe en Cristo y la confesión en que por el vino toda la salvación, garantiza transitar el camino de la vida, y no morir eternamente “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá” (Jn 11, 25) Cristo es el camino para la salvación, pero ¿vivir eternamente, que significa? La muerte no ha reinado sobre la vida, no logra destruir al hombre, subsiste el alma, más el cuerpo aguarda la resurrección. 

 “El alma racional es la forma propia del hombre” (S.T I, q, 76, c, 1, a 1) santo Tomas, afirma positivamente que el alma es forma del cuerpo, se entiende esto en tanto que existe la materia, si existe la materia “informada” que no posee forma, cuando adopta una forma que en nuestro caso es el alma, entonces puede avanzar hacia una perfección.

El alma viene de Dios, esto es algo evidente, al encontrar que no hay en la naturaleza, ni en la materia una cualidad propia que venga de la misma que explique los sentidos y la inteligencia que posee el hombre en comparación de otras criaturas. Si el alma viene enteramente de Dios y volverá a Él ¿para qué está el cuerpo? “para que el alma se perfeccione en el conocimiento de la verdad necesita unirse al cuerpo” (S.T I, q 76, c, 1, a 2) el alma para conocer la verdad de Dios necesita de un cuerpo, y el cuerpo necesita quien le de forma que es alma. 

Entender la muerte como final, es una idea que negaría la acción de Cristo en el mundo, vivir con la esperanza de la resurrección es vivir conforme a lo que Dios quiere, esa Pascua eterna en la que veremos a Dios “tal cual es” (cf. 1Jn 3,2) 

La esperanza cristiana en la resurrección

“Creemos firmemente, y así lo esperamos, que del mismo modo que Cristo ha resucitado verdaderamente de entre los muertos, y que vive para siempre, igualmente los justos después de su muerte vivirán para siempre con Cristo resucitado y que Él los resucitará en el último día (cf. Jn 6, 39-40)” (CEC 989). La resurrección no significa solamente la vida terrena (con un Cielo nuevo y Tierra nueva) sino, una transformación total de ser humano en la gloria de Dios, donde ya la corrupción del pecado (la muerte) no tenga espacio entre los hombres “solo al final del mundo recibirán los hombres la eficacia de la plena resurrección, a saber, la superación de la muerte como castigo del pecado, cuando Cristo resucite con su poder a todos los muertos” (Gerhard Müller “la resurrección futura” Dogmática, teoría y práctica de la teología).

La resurrección de los cuerpos, en un cuerpo glorioso, unido a Dios, de donde hemos salido, la consumación de la creación se da cuando suceda la aparición gloriosa del Señor. Donde el amor de Dios abarca todo y a todos, en un mismo amor que vence incluso la muerte.

No significa un retorno a la vida de la misma forma en el que estamos ahora, esto llevaría a una teoría reencarnación que negaría totalmente el misterio de la redención por el hecho de que nuestra vida volvería a empezar de cero, el hecho de profesar que volveremos a un cuerpo que no es el nuestro, y volveremos a “empezar” trae consigo muchos negaciones a la fe, es afirmar además que existen millones de ciclos de muerte, además de esto; negaríamos totalmente la acción completa del hombre, donde solo se revestiría de un cuerpo.

El catecismo (1013), dice textualmente: “La muerte es el fin de la peregrinación terrena del hombre, del tiempo de gracia y de misericordia que Dios le ofrece para realizar su vida terrena según el designio divino y para decidir su último destino. Cuando ha tenido fin “el único curso de nuestra vida terrena” (LG 48), ya no volveremos a otras vidas terrenas. “Está establecido que los hombres mueran una sola vez” (Hb 9, 27).

No hay «reencarnación” después de la muerte”. Afirmar la reencarnación es negar la unión del alma y del cuerpo, porque si pensamos que el alma buscara después de usar el cuerpo es porque no estaba unido a él, y esto llevaría a ver el cuerpo simplemente como una “cárcel” de la cual se escapa al morir y volver a empezar con la misma alma. De igual forma, la reencarnación llevaría a pensar que nunca veríamos a Dios, no existiría la visión beatifica y nuestra esperanza estaría nula, ya que es una continua supervivencia en diferentes cuerpos. 

La fe en la resurrección de los muertos es incompatible con la reencarnación, pues no somos como un ser anónimo, sino una persona, unidad que esta llamada por Dios a vivir con Él, la resurrección es una transformación divina. Y si la resurrección viene de Cristo es porque nuestra alma y cuerpo son personales, naturalmente unidas, que forman un ser unido y único que es amado. Por lo tanto, afirmar la reencarnación seria negar la acción de Dios, de igual forma la redención de cada persona por el misterio de la Cruz.

El juicio

“Ha de venir a juzgar vivos y muertos” estas palabras que repetimos en las solemnidades, tienen un trasfondo de esperanza. En el Evangelio de Juan que leemos: “El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Unigénito de Dios” (3, 18) Cristo no condena: Él es la pura salvación. Siendo así, la pura salvación es la propia persona quien se juzga, bien lo leemos del apóstol Juan, “ya está juzgado” el juicio también nace de un libre albedrio.

El aceptar a Cristo, con todo lo que conlleva, es llegar a la salvación; el alejarse de Dios trae consigo la separación del Bien y por lo tanto la condenación. Joseph Ratzinger afirma que: “El juicio consiste en la caída de las máscaras que implican la muerte” (“Escatología la muerte y la vida eterna”).

La idea de juicio, en la concepción cristiana, introduce un cambio radical respecto de la noción de condenación eterna: es Dios quien se hace hombre, el que puede juzgar y que también lo hace es el mismo que busca al hombre, para que conozca la verdad, para que se aleje de las sendas de muerte y viva eternamente con Él en el Cielo. Por lo tanto, el hombre en sus decisiones es quien se hace juez de sí mismo, Cristo no niega caminar por las sendas de su verdad. Él, que hizo carne y habito entre nosotros, manifestó durante su vida terrenal el plan divino de la salvación, anunciando el Reino. 

Jesús no solo habla del Reino, sino que Jesús es el Reino de Dios “Igualmente vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el reino de Dios” (Lc 21, 31) El Reino ha llegado, es una persona, es Cristo mismo, por la cual accedemos al Padre. Sigue actuando, no como un futuro, sino como un “ahora” por el Espíritu Santo: “Jesús es el reino no meramente en su presencia física, sino mediante la irradiación del Espíritu Santo” (Joseph Ratzinger “Escatología, la muerte y la vida eterna”). Actúa en el mundo, se mantiene en la Eucaristía como realidad permanente de lo que un día esperamos ver en todo su esplendor, ya no como apariencia de pan. La liberación del hombre por medio de Cristo instaura el señorío de Dios en el mundo, y por esa acción de Dios en el mundo, Cristo es el Reino de Dios. 

Infierno, Cielo y purgatorio. 

Encontramos en las realidades donde el alma se puede encontrar después de morir. El infierno, del cual es la separación total de la criatura de Dios, que respeta la libertad de su creatura, por lo tanto, existe también que se condenen por su propio libre albedrio. El “sí” del hombre al amor de Dios para que llegue a la salvación es ciertamente una respuesta mutua. Cristo baja al infierno, pero no trata a los hombres como quien no puede, no como infantes, sino que los hace responsables de su libertad, les deja el derecho de su condenación. 

El darlo todo del cristiano, el “apostarlo” todo por su salvación, con la vista en el Cielo, el tomárselo en serio por su propia alma. Joseph Ratzinger menciona: “Dios sufre y muere, lo malo para Él no es lo irreal. Para Él, que es amor, el odio no es pura nada. Él supera el mal no por la dialéctica de la razón universal, que puede convertir todas las negaciones en afirmaciones. No supera el mal en un viernes santo especulativo, sino en un totalmente real” (Escatología, la muerte y vida eterna).

El mal existe, quiere que Dios no reine en el mundo, es una presencia real, que no puede ser ignorada o transformada mediante conceptos. Hegel intenta resolver el mal en ideas, donde desarrolla que el mal como momentos necesarios para el desarrollo de la conciencia, se vuelve una idea.  No afirma que el mal desaparezca, en un sentido histórico. Dios supera el mal, no como una idea, o dialécticamente, sino en un evento concreto y real, con el sacrificio del cordero.

Cuando el mal se pone en concreto, Dios responde con el descenso de Jesús para liberar del lugar de los muertos. Esa es su respuesta de amor. El alcance de la liberación, solo se puede ver a través de la fe, pero que acompaña a Jesús, que se sumerge en su persona, una experiencia espiritual que se vuelve existencial: “no hay hombre que pueda mirar o, a lo más, solo puede mirar en la medida en que se adentra también el en esa oscuridad mediante una fe que sufre” (Joseph Ratzinger, escatología, la muerte y vida eterna). Es vivir la “noche oscura” que dice san Juan de la Cruz, es vivirla a la luz de la redención de Cristo, del sufrimiento por la salvación de las almas, el trono de Cristo es su cruz, nuestra salvación es la Cruz de Cristo. 

El purgatorio

El catecismo de la Iglesia nos explica una centralidad de lo que se puede definir como purgatorio: “Los que mueren en la gracia y en la amistad de Dios, pero imperfectamente purificados, aunque están seguros de su eterna salvación, sufren después de su muerte una purificación, a fin de obtener la santidad necesaria para entrar en la alegría del Cielo” (CEC 1030) La imperfección de los hombres se extiende hasta el ultimo momento de su vida terrena, donde su alma pasa a la “purificación” donde tiene que entrar sin tacha a la presencia de Dios. Purificados para hacer nuestro cuerpo, conforme al de Cristo. 

El entrar en esta realidad, nos hace entrarnos al tiempo de Dios, donde no hay leyes físicas que puedan medir el paso por el purgatorio. No es un campo de tortura en otro mundo, es un proceso necesario ya que se hace capaz de Dios, de Cristo y se une al coro de los ángeles para alabar al Señor, “el oro se acrisola a fuego” (1Pe 1,7) donde tenemos que purificarnos, pasar por el fuego que nos haga imagen completa de Cristo, donde es realmente ahí es donde ocurre la liberación, donde todo el pecado que puede tender es purificado por la gracia. La Iglesia llama purgatorio a esta purificación final de los elegidos que es completamente distinta del castigo de los condenados. (CEC 1031).

Podríamos afirmar que nos encontramos en una “sala de espera” donde nuestra alma no se encuentra completamente perdida, sino que quiere ver a Dios. Los que aun peregrinamos en la Tierra, esta Iglesia militante, ayuda a la Iglesia purgante rezando por aquellos que han muerto, que confiamos a la misericordia de Dios, esta ayuda, especialmente con el sacrificio de la eucaristía, ayuda a los fieles a rezar por el alma de lo que queremos que vean a Dios, para que ellos también intercedan como Iglesia triunfante por nosotros. 

El Papa Benedicto XVI afirma: “Cristo mismo, el Juez y Salvador. El encuentro con Él es el acto decisivo del Juicio. Ante su mirada, toda falsedad se deshace. Es el encuentro con Él lo que, quemándonos, nos transforma y nos libera para llegar a ser verdaderamente nosotros mismos. En ese momento, todo lo que se ha construido durante la vida puede manifestarse como paja seca, vacua fanfarronería, y derrumbarse” (Spe salvi n. 47) el fuego de amor es el que purifica, saber que estamos configurándonos con Cristo, que lo intentamos en la Tierra y que ahora solo viviremos con Él en el Cielo es la muestra del amor infinito de Dios. Ciertamente dolorosa, pero que trae libertad, por la cual podemos ser nosotros mismos, tal cual somos donde ya no habrá nada oculto que no se haya revelado. 

El Cielo

Vivir en el Cielo es «estar con Cristo» (cf. Jn 14, 3; Flp 1, 23; 1 Ts 4,17). Los elegidos viven «en Él», aún más, tienen allí, o mejor, encuentran allí su verdadera identidad, su propio nombre (cf. Ap 2, 17). La esperanza del Cielo que tantas veces en la Tierra pensamos, que podemos imaginar como una continua ver a Dios. Incorporados por Él, Jesús nos abre el Cielo, cuando baja al sheol (lugar de los muertos) donde iban todos los muertos, en la espera de la liberación del mesías.

Cristo baja a la morada de los muertos, como cumplimiento de la salvación, baja para que todos llegue la voz del Padre, para que todos vivan. Jesús abre el Cielo, desciende a la muerte, y así conociendo también la muerte, es enviado a anunciar la salvación, ya que todos: vivos y muertos están inscritos en el plan salvífico de Dios. Las almas de los justos antes de Cristo esperaban en el seno de Abraham y eso nos recuerdo a la parábola del rico epulón (cf. Lc 16, 19-31): Lázaro como un pobre y justo que sufrió en este mundo, esperaba en el seno de Abraham, a que llegara el Mesías. 

Ahora bien, muchas concepciones de ver la escritura traen de nuevo la idea del sheol donde la propia interpretación, a la luz de su propia razón explica que esperaremos en un estado de sueño, esto después de morir, esto especialmente viene de grupos del siglo XIX. Si traemos de nuevo la idea de un “sueño” a la espera de la parusía de Cristo, esto llevaría a que la acción de Cristo no es redentora, sino solo de un mensaje que no trae consigo acción.

Por Cristo, con Él y en Él hemos sido redimidos, se nos ha abierto el Cielo. Si entendemos el descenso al lugar de los muertos como la soledad sin Dios, Cristo penetra con su amor completamente para dar vida. Da vida, la separación total de Cristo es el infierno, nuestra alma no pasa a dormir hasta que vuelva Cristo, si no que es juzgada. Por lo tanto, pensar de nuevo en una idea de “sheol” trae consigo el no creer en que Cristo abrió el Cielo. 

El Cielo esta abierto, sabemos que ya está la Iglesia triunfante, por los santos, anónimos y los reconocidos por la Iglesia, los mártires, con santa María, viendo y adorando continuamente a Dios en sus tres personas. Si existe Cielo es porque el mismo Cristo se ha hecho hombre, ha muerto y resucitado. El Cielo es la participación del cuerpo de Cristo, llevar a cabo la vocación por la cual somos bautizados. La unidad entre Dios y los hombres. Todos unidos con otros, la comunión de los santos que unidos a Cristo como cabeza, este es el Cielo, cuando vuelva el Señor y todo el cuerpo este unido con su cabeza, unido en uno solo, en la unidad, ese día que ha de venir, ese día solo habrá alegría y jubilo.

Santa María y el Cielo

Santa María, la madre de Dios, que es la gran intercesora, en nuestra vida aquí en la Tierra, pero también cuando llegue el momento de nuestra purificación. Ella que fue asunta al Cielo por el poder de Dios, en cuerpo y alma, su totalidad. “El enunciado central del dogma de la Asunción dice que dado que María tuvo, en la fe y en la gracia, una vinculación tan singular con la obra redentora de Cristo participa también de su forma resucitada como la primera criatura plena y absolutamente redimida” (Gerhard Müller, “Dogmática, teoría y práctica de la teología”).

María goza de modo singular una intercesión mas completa gracias a su vinculación con la obra redentora, al ser el prototipo y modelo de los redimimos de su hijo, ya que está configurada más plenamente con Él. A ella como Señora de la Merced (de la Misericordia) acudimos todos los días, en las oraciones diarias, en el Sacrificio del altar para que nos alcance las gracias de poder llegar un día a contemplar a su hijo.

El autorSantiago Zapata Giraldo

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Evangelización

San Alberto Magno, obispo y Doctor de la Iglesia

La liturgia de la Iglesia celebra el 15 de noviembre al dominico san Alberto Magno, obispo de Ratisbona, Doctor de la Iglesia, y maestro de santo Tomás de Aquino. A san Rafael de San José, en el siglo Kalinowski, nacido en Vilna (Lituania), que trabajó mucho en la expansión del Carmelo en Polonia. Y también al protomártir de Uganda, san José Mkasa Balikuddembé.

Francisco Otamendi·15 de noviembre de 2025·Tiempo de lectura: 2 minutos

San Alberto nació en Alemania alrededor del año 1200. Desde joven fue a estudiar a Padua, Bolonia y Venecia. Estudió Teología en Colonia, pero su espíritu filosófico crítico y sistemático tuvo que enfrentarse a cuestiones teológicas difíciles, señala el santoral vaticano.

En Italia, Alberto se hizo dominico, y recibió el hábito del beato Jordán de Sajonia, sucesor inmediato de santo Domingo. Éste le envió primero a Colonia y luego a París, donde durante algunos años ocupó la cátedra de Teología. Allí conoció a santo Tomás de Aquino, al que llevó consigo cuando la Orden le destinó a Colonia para fundar allí un Centro de estudios teológicos. El estudio y la enseñanza, con el amor al Señor, eran sus pasiones.

Integración de filosofía aristotélica y verdades reveladas

En Colonia, se ganó el apodo de “Magno”. Estudió y enseñó las obras de Aristóteles, de modo que hizo accesible el aristotelismo dentro del pensamiento cristiano, mostrando que no era incompatible con la Teología. Sentó así las bases para que otros, de modo especial santo Tomás de Aquino, desarrollaran una síntesis más profunda, con su metafísica.

En 1256, san Alberto fue enviado a Roma, y luego, de modo inesperado, el Papa le nombró obispo de Ratisbona. En 1274 fue invitado por Gregorio X a participar en el segundo Concilio de Lyon, y en su camino de regreso le dieron la noticia de la muerte de Tomás. Fue un duro golpe para san Alberto, que comentó: “La luz de la Iglesia se ha apagado”. Fue canonizado en 1931 por Pío XI, quien también le proclamó Doctor de la Iglesia. 

San Juan Pablo II ante su tumba en Colonia

Es conocida la oración de san Juan Pablo II, arrodillado ante su tumba en Colonia, en 1980, que pueden leer aquí. El santo Papa polaco presentó a san Alberto Magno como un símbolo de la conciliación entre la ciencia (o la razón) y la fe, asunto que luego desarrollaría su sucesor, Benedicto XVI.

El autorFrancisco Otamendi

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Ecología integral

Primera Casa Cuna de Hogar de María, para madres y bebés vulnerables

Este 16 de noviembre, coincidiendo con la Jornada Mundial de los Pobres 2025, la asociación Hogar de María inicia una nueva etapa. El obispo Xabier Gómez bendice su primera Casa Cuna en Molins de Rei (Barcelona), junto a la parroquia de Sant Miquel Arcángel. Un nuevo hogar donde ya viven madres con sus bebés, en situación de vulnerabilidad.      

Francisco Otamendi·15 de noviembre de 2025·Tiempo de lectura: 4 minutos

La inauguración comenzará con la visita y bendición de la Casa Cuna por parte del obispo dominico  de Sant Feliu de Llobregat, Mons. Xabier Gómez, quien después presidirá la misa parroquial con bautizos, confirmaciones y primeras comuniones de varias familias acompañadas por la asociación.

La Casa Cuna Llar Magdalena Bonamich es fruto de la colaboración entre la parroquia Sant Miquel Arcángel y la asociación Hogar de María. La antigua casa parroquial, que había cesado su actividad en 2024, vuelve a tener vida acogiendo a mujeres embarazadas o con bebés pequeños en situación de vulnerabilidad.  

“Todas las madres de los bautizados se vuelcan estos días en las flores, los pasteles… El domingo va a bendecir el obispo porque Hogar de María inicia una nueva etapa con la inauguración de la primera Casa cuna”, explica su vicepresidenta, Maite Oriol. 

“El párroco nos ha facilitado que podamos estar, y hay capacidad para que varias madres puedan lograr autonomía de vida, con sus bebés. La Casa Cuna es una torre de dos pisos con jardín, un taller y un huerto. en la que se alojan 5  ó 6 madres con sus bebés, acompañadas por una coordinadora, que vive y duerme allí”. 

“Es muy alegre, muy bonita, y ya está en marcha desde antes de verano. Ahora estoy pintando un muro de colores. Está a un minuto de la parroquia”, añade.

Madres con sus bebés acogidas al proyecto de Hogar de María @HogardeMaría.

Impulso de laicos, de la mano de parroquias

Hogar de María es una asociación que nace del impulso de laicos que, convencidos de que toda vida es un don de Dios, acompañan y sostienen a mujeres embarazadas en situación de vulnerabilidad. De la mano de diferentes parroquias y bajo la protección de la Virgen, ofrece un hogar y una comunidad donde cada madre y cada bebé son acogidos con fe, esperanza y amor.

Desde 2014, ha atendido a más de 2.000 familias gracias al trabajo de una red de voluntarios —psicólogos, trabajadores sociales, orientadores y educadores— en más de 25 sedes parroquiales de toda España.

Su lema es claro: defender y acoger la vida y la dignidad de cada mujer y su hijo. En cada una de sus casas y proyectos se ofrece apoyo psicológico, asesoramiento social y orientación laboral, además de espacios de formación y acompañamiento espiritual. El nuevo hogar de Molins de Rei integra todo ello en una convivencia diaria que refuerza la autonomía y la esperanza de las madres. 

Maternidad y evangelización

“Nuestro proyecto se basa en dos pilares, que son la maternidad y la evangelización”, explica  Maite Oriol. “Efectivamente tenemos 26 sedes, cinco en Madrid, una en San Sebastián, una en Polonia, y el resto en Cataluña, en Barcelona y alrededores. En cada sede se forman grupos de un máximo de 30 madres. La cercanía y el vínculo que se genera entre ellas, y con nosotras, constituyen una auténtica familia”.

Párrocos, los más entusiastas

“Estamos en las parroquias, que son lugares que por la mañana no se usan, y así estamos cerca del párroco, es importantísimo que el párroco pueda estar cerca de ellas”, dice Maite.

“Los párrocos son los más entusiastas del proyecto, se crean unas dinámicas estupendas, con mucha alegría. Es la realidad de las madres que pensaban abortar y no han abortado, y son vidas logradas y felices aunque no tengan nada”.

En la parroquia se crean dinámicas de ayuda, de voluntariado, de recogida, de presencia, de testimonio, de fe, y de numerosos bautizos. 

2024: atención de más de 500 madres

La Casa Cuna está gestionada por un equipo interdisciplinar y sostenida por donaciones. En 2024, Hogar de María atendió a más de 500 madres y nacieron cerca de 380 bebés. Pero más allá de las cifras, es un ejemplo de cómo la Iglesia puede dar respuesta concreta a los desafíos sociales y espirituales.

La vicepresidenta de Hogar de María, Maite Oriol, explica que la iniciativa quiere servir de modelo replicable para otras parroquias y diócesis que deseen implicarse en la defensa de la vida desde la cercanía y el acompañamiento personal. 

“Hay que distinguir entre estas Casas Cuna, y lo normal, que es, una vez a la semana, los martes, las madres van a las parroquias, están juntas, se cuentan sus problemas, etc., y se van a su casa. Cada una tiene su habitación, su pareja, su madre… Tienen siempre problemas de buscar alojamiento, pero no podemos darlo a todas, no tenemos sitio para tantas madres, más de trescientas”.

Convivir en la Casa cuna, y la actividad en la parroquia

Pero en la Casa Cuna, prosigue Oriol, “es bonito esto, estas madres aprenden a vivir en familia, y duermen allí. Se atienden mucho más como una familia, y entre ellas se ayudan, cocinan, etc. Y luego, estas madres van a la actividad de Hogar de María en la parroquia, a la que van otras 20 ó 30 madres también, que lleva la misma coordinadora. Y hay otro grupo de madres, llamadas campeonas, de 15 a 21 años, que se tratan un poco aparte, porque son muy adolescentes, muy jóvenes, se animan entre ellas”. 

El proyecto está encomendado a la Virgen María, y en sus paredes se respira el mismo espíritu de confianza y entrega que caracteriza toda la labor de la asociación. En palabras de uno de sus voluntarios, “en Hogar de María no sólo se acoge a una madre y a su hijo: se acoge a Dios que llega con ellos”.

Bautizos y amor: la esperanza hecha casa

En una época en que tantas mujeres afrontan la maternidad en soledad, esta Casa Cuna se convierte en un signo luminoso de la misericordia y la esperanza cristiana, recordando que cada vida merece un comienzo digno y lleno de amor, afirman.

En su reciente mensaje para la Jornada Mundial de los Pobres 2025, el Papa León XIV recuerda que “la pobreza más grave es no conocer a Dios” y que los pobres “no son una distracción para la Iglesia, sino los hermanos y las hermanas más amados”. Así pues, esta casa es también una respuesta concreta: en ella la esperanza se arraiga, la fe se encarna y la vida vuelve a tener terreno para florecer.

El autorFrancisco Otamendi

Cultura

La Belleza que nos eleva: Vermeer y el deseo de Dios

Abel de Jesús explica que la Belleza nos saca de la lógica del cálculo y la productividad, revelando el deseo profundo de Dios. Como "El geógrafo" de Vermeer, basta con levantar la mirada. En esa luz que se filtra por la ventana está todo: el deseo, la belleza, el amor.

Sonia Losada·15 de noviembre de 2025·Tiempo de lectura: 3 minutos

En la segunda sesión del curso de Arteología, Abel de Jesús confiaba a sus alumnos que un día contemplar una obra de Vermeer le conmovió hasta las lágrimas. Fue una emoción serena y profunda, de esas que no se buscan ni se planifican, sino que acontecen como un don. La obra que contemplaba era “El geógrafo”. Descubrió algo más que un cuadro: la irrupción de la Belleza indisponible, esa que no pertenece al mercado del gusto ni al catálogo de lo útil.

El geógrafo de Vermeer trabaja concentrado, afanado en su mapa, cuando de pronto levanta la mirada. Y en esa mirada alzada hay una revelación. “Así vivimos también nosotros —dice Abel de Jesús—: en lo computacional, en lo previsible, hasta que una luz nos saca del cálculo y nos recuerda que estamos hechos para otra cosa”.

Esa “otra cosa” tiene un nombre: el deseo. No el deseo caprichoso de poseer o de consumir, sino el anhelo profundo que Dios ha inscrito en cada persona para conducirla hacia la plenitud. “¿Qué deseas?” —pregunta Abel—. No “¿qué te gusta?” ni “¿qué te entretiene?”, sino “¿qué deseas de verdad?”. Porque en esa pregunta, insiste, Dios imprime su llamada.

La lógica de la productividad

Vivimos en la lógica de las aritméticas: productividad, conveniencia, respetos humanos. Pero el Evangelio —recuerda Abel— no se mide por balances. Jesús no tuvo una vida productiva: treinta años de silencio y tres de palabras. No fundó empresas, ni dejó buenos balances contables, pero su luz sigue acompañando la historia. Nos enseña que la plenitud no está en el rendimiento, sino en la correspondencia amorosa con el Logos, ese principio de orden, armonía y sentido que es Dios mismo.

“La teología del Logos —dice— nos recuerda que Dios no impone lo que no es: no te pide nada contra tu naturaleza. Las cosas no son buenas porque las quiera Dios, sino que Dios las quiere porque son buenas y bellas”. Ese Logos es la razón de ser del mundo y el corazón de la revelación: un Dios que no actúa por capricho, sino por amor, porque su ser es desbordamiento amoroso.

Durante la sesión, Abel recorre la historia de la fe como un despliegue pedagógico: del ojo por ojo al perdón de los enemigos, del templo de piedra al templo del corazón, del Dios lejano al Dios encarnado, que se hace hombre para que el hombre recupere su plenitud. “La encarnación —dice— no es un hecho más, como el estreno de un disco o un suceso histórico. Es un salto eterno: el momento en que Dios entra en la historia y la historia toca lo eterno”.

Ese misterio tiene rostro concreto; el rostro de Jesús. En el portal de Belén, los primeros que adoran son pastores y magos: los pobres y los sabios, los márgenes y la inteligencia. “En ellos se abraza todo el mundo: lo que el mundo desprecia y lo que el mundo admira. Todos se arrodillan ante un Niño que es Dios”.

Belleza y cruz

En su lectura de «La Gloria» de Hans Urs von Balthasar, Abel recuerda que Jesús no solo desciende a los infiernos, sino hasta el punto donde no queda fe ni esperanza, para redimir incluso eso. “La muerte, el vacío, el mal no tienen la última palabra”. Por eso, la Belleza y la Luz triunfan sobre la oscuridad, no porque todo vaya a salir bien, sino porque al final nos espera un amor que nos trasciende.

Abel se pregunta si Jesús fue feliz, o María, o José. A la medida del mundo, seguramente no. Pero en la medida del amor, sí fueron plenos. “La felicidad que hoy se nos vende —advierte— es una trampa: más opciones, más estímulos, más distracción. Pero más no siempre es mejor”. Recuerda los cines de pueblo donde se proyectaba una sola película a la semana y todos éramos felices. Hoy hay muchas salas de cine en una ciudad y miles de opciones para ver en las plataformas digitales, y a menudo nos vamos a la cama tratando de elegir sin decidirnos por alguna. “Buscar el propio agrado no termina nunca —dice—, mientras que entregarse a los demás sí nos puede colmar”.

La cruz, escándalo para unos y necedad para otros, se convierte así en la respuesta definitiva al misterio del dolor humano. No promete una vida fácil, sino una vida fecunda: negarse a sí mismo no para anularse, sino para llenarse del Otro. “Dios destruye nuestros castillos —concluye Abel— para que descubramos que no estaba ahí la felicidad. Incluso nuestra religión puede volverse costumbre. Sin embargo, la gracia no se fuerza con méritos personales: sencillamente se acoge”.

Como el geógrafo de Vermeer, basta con levantar la mirada. En esa luz que se filtra por la ventana está todo: el deseo, la belleza, el amor. La Belleza indisponible de Dios sigue llamándonos, silenciosa, para que recordemos que fuimos hechos no para producir, sino para contemplar, amar y dejarnos transformar.

El autorSonia Losada

Periodista y poeta.

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Libros

Luna Miguel: la censura más profunda nace de nosotros

De san Basilio a Luna Miguel, la obra "incensurable" ofrece una reflexión sobre la lectura, la dignidad humana y los límites de la censura literaria.

José Carlos Martín de la Hoz·15 de noviembre de 2025·Tiempo de lectura: 4 minutos

El trabajo de Luna Miguel (1990), escritora y editora de éxito y una de las mejores plumas de la literatura española actual, me ha parecido muy interesante y muy oportuno, pues el tema abordado, la censura literaria, no es una cuestión de los tiempos franquistas sino que, como demuestra la autora, la censura la llevamos dentro, de fábrica.

Los orígenes del sentido crítico y la censura interior

En efecto ya san Basilio el Grande (p. 330-379), uno de los grandes padres de la Iglesia del siglo IV, cuando la Iglesia había obtenido carta de naturaleza y, por tanto, podía expresarse con total libertad, es el primero que se dirige a los jóvenes de su tiempo y de todos los tiempos para hablarle de sentido crítico en el momento de la lectura de los clásicos griegos y latinos que van a poder leer al entrar en las escuelas de Retórica y Oratoria para comenzar su formación.

El consejo que ha trascendido a todos los tiempos y culturas es de una gran sabiduría: hay que leer y mucho para poder aprender a conocer quien es Dios, el hombre, el mundo y la naturaleza y así poder gobernar el mundo que Dios nos ha entregado por heredad (Dt 3,18) y, por tanto, convivir con los demás hará construir el reino de Dios y, finalmente, para adquirir la necesaria sabiduría de la vida con la que aportar a nuestro tiempo los valores y dones que hemos recibido de la familia y de nuestros maestros.

El segundo consejo, todavía más concreto, era el de saber sacar de los libros toda la grandeza que encierran para construir en nosotros la grandeza de la dignidad de la persona humana, de toda persona humana de toda clase y condición. Lógicamente, como creyente añadía que esa grandeza de la persona se fundamentaba en ser imagen y semejanza de Dios. A la vez, hay que saber elegantemente dejar de lado lo que atente contra la dignidad de la persona humana, la rebaje o disminuya en cualquier medida.

La experiencia de Luna Miguel con Lolita y la censura

Luna Miguel nos contará en esta ocasión en primera persona, la génesis y el desarrollo de una conferencia que debía dictar ante un público universitario sobre un tema tan amplio como el de la censura y el placer, dentro de un ciclo de literatura y erotismo. 

Enseguida, nos explicará que para poder decir algo que fuera valioso y que los asistentes a la conferencia pudieran llevarse de la exposición cualquier idea de interés se le ocurrió poner el ejemplo personal de lo que había sucedido en su persona y en su entorno cuando, tras muchos esfuerzos, en plena adolescencia había logrado hacerse con la novela del ruso Vladimir Nabokov publicada en Estados Unidos en 1955 donde narraba las peripecias del protagonista, un hombre obsesivo Humbert Humbert, que se había enamorado perdidamente de una adolescente de 14 años llamada Lolita y terminaría por casarse con la madre de Lolita para poder acercarse a la niña y aprovecharse de ella.

En primer lugar, Luna Miguel rebaja el clima de tensión que habría creado en breves páginas, es decir, explica crudamente que la novela tiene mucho más de propaganda que de realidad, pues pasados los años ni la temática era tan cruda, ni la narración es tan explícita y finalmente tampoco es que sea tan creíble la exposición. Es decir, que actualmente su reedición no tendría ningún éxito.

Evidentemente, lo más interesante de este trabajo es la bibliografía que ha incorporado al final del libro, pues denota que lo que ha escrito lo ha pensado mucho y sobre todo, lo ha expresado con buen humor, enloquecidamente y documentadamente.

Lógicamente, al hilo de la narración de su caso particular nos aportará todos los datos que ha podido recoger del impacto de la famosa novela contemporánea que según el New York Times de la época se convirtió en un “best seller” mundial con traducción a todas las lenguas occidentales.

Asimismo, nos narrará el escándalo que supuso en grandes sectores de la sociedad europea y americana, diez años después del final de la Segunda guerra mundial, cuando la secularización estaba avanzando lentamente y casi diez años antes de la revolución del sesenta y ocho, el movimiento hippie y el pacifismo mundial por la guerra de Vietnam.

Reflexiones sobre la libertad, la literatura y la mujer

Como explica claramente la autora, de modo muy personal, el libro ahora tanto por la temática como por la manera de redactarlo en realidad tiene mucha menos metralla que muchas obras que se están publicando por todas partes, series de televisión, etc.

De todas formas, es interesante que los consejos recibidos por la autora cuando era una adolescente tanto de sus padres, como de la bibliotecaria o de su profesora de literatura era de esperar un tiempo a leerlo para disponer de las formación necesaria, criterio más completo y capacidad crítica para que el libro para extraer de ahí lo necesario para conocer mejor la dignidad de la persona humana y rechazar lo que la rebajara.

En el trasfondo de este interesante trabajo se comprueba que todavía hay mucha tensión en todo lo que se refiera al tratamiento de la mujer en la literatura, el mundo audiovisual o el arte en general. Evidentemente, se nota mucha desconfianza en este libro: “No seamos ingenuas. Aún no hemos roto el texto de cristal. Basta con conocer un poco la historia de nuestro género para darse cuenta de que tras el avance de nuestros derechos y libertades siempre hay una ola de inquina que nos obliga a retroceder” (p. 33).

Hay que reconocer que el trabajo irá adquiriendo fuerza y acabará convirtiendo el tema de Lolita es un nudo de comentarios de interés: ¿se puede distinguir la obra del autor? ¿Se puede leer esta obra sin extraer la conclusión obvia de que está mal el maltrato psicológico? (p. 37). Este trabajo se irá “complicando” por momentos, pero también aporta argumentos que hacen pensar tanto a los lectores de novelas como a los autores. 

Es interesante que nuestra autora, en un momento de desvarío, escriba unas palabras que resumen una queja sin sentido contra el sentido común: “daba igual que lo censuraran, ella los tenía en su cabeza y por lo tanto los volvería a escribir si le daba la gana; para acabar con la literatura, primero tendrían que terminar con ella” (p. 72-73).

Y, poniendo en consonancia a Simone de Beavoir con el Marqués de Sade afirmará: “De Beauvoir veía en los diversos malentendidos provocados por la obra del pornógrafo un modo de asesinato. Olvidar su literatura o reducir su vida a un par de anécdotas era, por un lado aquello que destruiría su pensamiento, pero también aquello que, irónicamente, salvaría del fuego su nombre” (p. 95). Es más, afirmará: “la historia de la literatura es la historia de nuestras adicciones, pensé entonces, allí mismo, al llegar la medianoche, con la enorme tristeza de estar sola” (p. 117). Poco después terminará este trabajo con estas significativas palabras: “A ustedes les corresponderá decidir si quieren ser partícipes de este delirio incensurable, o si solo han venido a comprenderlo” (p. 211).

Incensurable

Autor: Luna Miguel
Editorial: Lumen
Año: 2025
Páginas: 225
Ecología integral

Lecciones de J. R. R. Tolkien para tiempos de crisis

Leyendo a Tolkien podemos encontrar cuatro características principales de la vocación y la misión que todo ser humano está llamado a desarrollar en su vida.

José Miguel Granados·14 de noviembre de 2025·Tiempo de lectura: 4 minutos

John Ronald Reuel Tolkien (1892-1973), británico, autor profundamente católico, profesor de lengua y literatura antiguas, fue capaz de construir una impresionante “sub-creación” mitológica, que constituye una auténtica historia de la salvación, con una profunda visión teológica del misterio que entraña el sentido del mundo. Releyendo sus encantadores relatos de la “Tierra media”, podemos sintetizar en cuatro las características principales de la vocación y la misión que todo ser humano está convocado a desarrollar en su vida.

Confianza

    «Es posible que los buenos, e incluso los santos, se vean sometidos a un poder perverso demasiado grande para que ellos lo puedan vencer solos. En este caso, la causa (no el “héroe”) triunfa gracias al ejercicio de la compasión, de la misericordia y del perdón de la injuria: y se produce así una situación en la que todo se revierte y el desastre se evita» (Carta 192).

    Tolkien acuñó el término “eucatástrofe” para explicar la paradoja de cómo un desastre o fracaso concreto puede ser decisivo para alcanzar el rescate definitivo de la existencia. Aquí encontramos un remedo del misterio pascual: en la muerte y en la resurrección de Cristo se revela como la providencia divina logra que la verdad, la justicia y la virtud venzan definitivamente.

    Aunque la libertad creada es real y tiene consecuencias nefastas cuando no se usa conforme a la verdad del bien de las personas, el Dios vivo -denominado en la obra de ficción del autor inglés Eru (el Único) e Illuvatar (Padre de todos)- transforma ingeniosamente el destino, para obtener incluso del mal objetivo el mayor bien de los que viven en su amor (cf. Rm 8,28). Por eso, el cristiano vive por la fe y la esperanza -en medio de sus luchas y esfuerzos- sereno, abandonado en las manos amorosas del Padre todopoderoso, que se ha manifestado cercano y lleno de ternura hacia sus hijos, a los que cuida con desvelos constantes.

    Compasión

      -«¡Qué lástima que Bilbo no matara a esa vil criatura cuando tuvo la oportunidad!», dijo Frodo.

      -«¿Lástima? -contestó Gandalf-. Fue precisamente la lástima lo que detuvo su mano. Lástima y misericordia: no golpear sin necesidad. Y ha sido recompensado, Frodo. Ten por seguro que fue tan poco herido por el mal, y que al final escapó, porque comenzó a ser dueño del anillo de este modo: con lástima» (El Señor de los anillos: I. La compañía del anillo).

      En Válinor, el país de los valares (seres angélicos), Gandalf era discípulo de Nienna, la diosa de la piedad y la compasión con los miserables, así como de la paciencia y del coraje para afrontar las dificultades. La obra de Tolkien -en contraposición a la visión materialista, cerrada a la trascendencia, al misterio del amor y al horizonte de eternidad- transmite la firme convicción del valor inmenso del perdón, la generosidad, el servicio, la humildad y la cordialidad.

      En realidad, los pequeños actos de bondad y de respeto pueden cambiar el curso de las vidas humanas y de las sociedades: son como la palanca con la que cuenta el corazón del Dios que todo lo guía con sabiduría, poder y delicadeza. Pues lo que parece inútil según los parámetros mundanos resulta, en realidad, decisivo en los planes del Señor. De modo que no se pierde ningún esfuerzo -aunque parezca nimio- por construir relaciones y comunidades desde la lógica de la donación y la gratuidad.

      Coraje

      -«Quisiera que esto no hubiera ocurrido nunca», dijo Frodo.

      -«Y yo también», dijo Gandalf. «Y lo mismo todos los que viven en tiempos así. Pero eso no les toca a ellos decidirlo. Todo lo que debemos decidir es lo que vamos a hacer con el tiempo que se nos da» (El Señor de los anillos: I. La compañía del anillo).

      Cuando Frodo, el portador del anillo del poder oscuro, lamenta su tremenda situación, a causa del peso destructivo e insoportable que le ha caído encima, Gandalf le explica que, con frecuencia, en la vida no se nos ofrece la opción de elegir nuestra condición, sino la de cómo afrontar la realidad que nos atañe. La encomienda recibida requiere de cada uno que -asumiendo las circunstancias que le vienen dadas- acierte a resistir en la determinación por cumplir la noble tarea asignada en esta vida.

      Los pequeños y humildes son, en ocasiones, más fuertes y sabios que los poderosos, pagados de su altanería; y, sobre todo, los “talentos medianos” -como los hobbits– resultan a menudo menos proclives a la influencia del mal. En una sociedad corrompida, puede ocurrir que el tesón en el bien obrar que jalona la vida escondida de caracteres generosos, si bien despreciados a los ojos del mundo, sea decisiva para la regeneración de la humanidad.

      Compañía

        -«Pero, dijo Sam, mientras los ojos se le llenaban de lágrimas, yo creía que también usted iba a disfrutar en la Comarca, años y años, después de todo lo que ha hecho».

        -«También yo lo creía, en un tiempo. Pero he sufrido heridas demasiado profundas, Sam. Intenté salvar la Comarca, y la he salvado; pero no para mí. Así suele ocurrir, Sam, cuando las cosas están en peligro: alguien tiene que renunciar a ellas, perderlas, para que otros las conserven. Pero tú eres mi heredero: todo cuanto tengo y podría haber tenido te lo dejo a ti. Y además tienes a Rosa, y a Eleanor; y vendrán también el pequeño Frodo y la pequeña Rosa, y Merry, y Rizos de Oro, y Pippin; y acaso otros que no alcanzo a ver. Tus manos y tu cabeza serán necesarios en todas partes. Serás el alcalde, naturalmente, por tanto tiempo como quieras serlo, y el jardinero más famoso de la historia; y leerás las páginas del Libro rojo, y perpetuarás la memoria de una edad ahora desaparecida, para que la gente recuerde siempre el gran peligro, y ame aún más entrañablemente el país bien amado. Y eso te mantendrá tan ocupado y feliz hasta donde es posible estarlo, mientras continúe tu parte de la historia» (El Señor de los anillos: III. El retorno del rey).

        Samwise Gangee, el sencillo jardinero, prometió no abandonar a Mr. Frodo y se mantuvo leal a su palabra, incluso cuando hubo de acompañarlo a la terrible región de Mordor. La fuerza de la unión y la fidelidad de los personajes modestos hace posible el milagro: en efecto, solos nos perdemos, o nos cansamos, o perdemos la ilusión; pero juntos, gracias al estímulo recíproco, es posible alcanzar la meta de una existencia lograda.

        Al final, el premio de una tierra y una sociedad que recupera la paz y la belleza demuestra el acierto en la elección de las acciones justas y nobles, aunque no parecían rentables o útiles. Como en las parábolas del reino de Dios, un minúsculo fermento (cf. Mt 13,33; Lc 13,20-21), presente con potencia en medio de la masa, llega a fecundar la entera comunidad.

        En definitiva, estas cuatro actitudes: compañía, compasión, confianza, coraje… son algunas preciosas lecciones que podemos llevarnos del mundo de fantasía -enraizado en el mensaje cristiano- imaginado y narrado por Tolkien, “maestro y profeta literario” para las crisis personales y sociales de nuestro tiempo.

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        Evangelización

        Santos Serapio Scott y Nicolás Tavelic, mártires, y san José Pignatelli

        La liturgia celebra el 14 de noviembre al mercedario mártir Serapio Scott, a Nicolás Tavelic y compañeros franciscanos, mártires en Jerusalén en el siglo XIV. Y a José Pignatelli SJ, que trabajó por la restauración de la Compañía de Jesús en el siglo XVIII y primeros del XIX.  

        Francisco Otamendi·14 de noviembre de 2025·Tiempo de lectura: 2 minutos

        Fray Serapio Scott nació en torno al año 1178 en las islas británicas, pariente de la monarquía escocesa. Aunque se desconocen datos de su infancia y juventud, enseguida se sitúa al lado del rey Ricardo Corazón de León en la tercera cruzada, combatiendo en favor de la fe y de la liberación de la tierra de Jesús, escribe la Orden de la Merced en su web. Entonces favoreció a los cautivos que iban liberando en Palestina, y sufrió él también prisión y cárcel.

        San Serapio participó en las batallas contra el islam en España, en Las Navas de Tolosa en 1212. Pocos años más tarde, conoció a san Pedro Nolasco en Daroca e ingresó en la Orden mercedaria.

        Impulsado por la caridad hacia los cautivos llevó a cabo diversas redenciones. Una de las que se le atribuyen la realizó acompañado de san Ramón Nonato en 1229, rescatando a más de 150 cautivos. En la redención de 1240 que llevó a cabo con fray Berenguer de Bañeres en Argel se quedó como rehén. La tradición presenta a san Pedro Nolasco pidiendo ayuda para el redentor. Pero el rescate no llegó a tiempo y fue crucificado en la cruz como san Andrés.

        San Nicolás Tavelic y compañeros, mártires en Jerusalén

        Nicolás Tavelic, Deodato de Rodez, Estaban de Cuneo y Pedro de Narbona, sacerdotes franciscanos, murieron mártires en Jerusalén el 14 de noviembre de 1391. Procedían de distintas provincias franciscanas, como Croacia, Aquitania, Génova y Provenza, y coincidieron en la Custodia de Tierra Santa, confiada por la Santa Sede a la Orden franciscana. 

        Tras consultas, oración y estudio, expusieron la fe cristiana ante el Cadí de Jerusalén, pero fueron invitados a convertirse al Islam. Al no hacerlo, los frailes fueron ejecutados. Les canonizó en 1970 San Pablo VI.

        San José Pîgnatelli trabajó por la restauración

        A José Pignatelli SJ, (Zaragoza 1737- Roma, 1811), se le venera “por haber dado orientación y apoyo a los jesuitas durante los durísimos años en que la Compañía de Jesús estuvo suprimida”, narra la web jesuita. De familia noble, destacó por su vida espiritual y fue ordenado sacerdote la semana anterior a Navidad de 1762. Pasó los cuatro años y medio siguientes en Zaragoza enseñando gramática a los niños, visitando la cárcel y atendiendo a presos y condenados a muerte.

        Durante la expulsión de los jesuitas de España en 1767, mostró fortaleza y caridad, ayudando a sus hermanos desterrados. Tras la supresión de la Compañía por el Papa Clemente XIV, trabajó incansablemente por su restauración, y fue símbolo de fidelidad y esperanza. Murió en Roma en 1811, con un debilitamiento progresivo de su salud, tres años antes de que la Compañía fuera restablecida por Pío VII. Fue canonizado por Pío XII en 1954.

        El autorFrancisco Otamendi

        Cultura

        La Biblia en la cultura contemporánea

        La Biblia es un monumento literario y ha inspirado durante siglos la cultura, el arte, el derecho y la ética. Su influencia en la condición humana no se explica sólo por azar histórico, sino por su carácter de palabra viva y revelada, capaz de seguir irradiando sentido y esperanza en la cultura contemporánea.

        Francisco Varo·14 de noviembre de 2025·Tiempo de lectura: 4 minutos

        George Steiner, reconocido crítico literarío, hablando de la Biblia Hebrea, decía que “todos los demás libros, ya sean historias, narraciones imaginarias, códigos legales, tratados morales, poemas líricos, diálogos dramáticos, o meditaciones teológico-filosóficas, son como chispas, muchas veces desde luego lejanas, que un soplo incesante levanta de este fuego central”.

        En efecto, desde hace muchos siglos la Palabra de Dios testimoniada en la Sagrada Escritura es fermento de creatividad en el pensamiento, el arte, el derecho o la economía. También en el mundo contemporáneo, los motivos bíblicos siguen mostrando destellos de su presencia benéfica incluso en contextos muy ajenos a la cultura cristiana. 

        Ventana de la Paz de Naciones Unidas

        Sin duda, una encrucijada máximamente cosmopolita es la sede de la Asamblea General de las Naciones Unidas, en Nueva York. En sus pasillos, oficinas y salas de conferencias se entrecruzan gentes muy variadas, en unos espacios de trabajo y de descanso deliberadamente asépticos desde el punto de vista religioso.

        Cuando se accede a ese edificio desde la plaza ajardinada situada en el extremo norte, el gran vestíbulo de entrada ofrece un amplio espacio de bienvenida, tamizado por una luz azul que invita a meditar. Esa iluminación procede de una vidriera, especialmente brillante al amanecer, que representa el anhelo del ser humano por la paz.

        Se trata de un vitral de notables dimensiones, 4,6 metros de ancho por 3,7 metros de alto, diseñado por Marc Chagall, con su peculiarísimo estilo, donde se conjugan fantasía, realidad y simbología. En su resplandor se pueden distinguir varios símbolos que, en medio de tensiones, manifiestan una añoranza de paz y de amor. 

        Simbología

        En la parte central brota del suelo un árbol que divide la composición en dos secciones. Podría ser el árbol de la ciencia del bien y del mal, pues tiene a su lado la serpiente astuta que sedujo a Adán y Eva. 

        A la izquierda se contempla una visión paradisiaca donde ángeles, seres humanos y animales flotan en alegría y paz en un espacio luminoso. 

        En la parte central superior, en medio de un ramo de flores rojas y violetas, una criatura angelical acerca con ternura su rostro a una niña. Es un beso de paz que simboliza el amor y la armonía entre el Cielo y la Tierra. E incluso hay quienes se atreven a descubrir en ese dulce gesto un significado más profundo que simbolizaría la unión mística con Dios, o la infusión del Espíritu Santo. Esta escena situada en el centro, ¿podría incluso aludir veladamente a la Encarnación, que vino a cambiar el rumbo de una historia marcada por el pecado desde sus inicios?

        La zona derecha, más oscura, representa el mundo caído. Una gran multitud de personas, hombres y mujeres, niños y ancianos, por encima de los cuales se adivinan en la parte central unos edificios, muestra a personas que, atrapadas en las tensiones del mundo contemporáneo, anhelan la paz. En la parte inferior, una mujer de gran tamaño se arrodilla en señal de dolor, y en medio de la gente, una pareja sostiene y protege tiernamente a su hijo recién nacido. 

        La huella de la Biblia

        Sobre esas figuras, un ángel, con alas doradas de notables dimensiones, entrega desde el Cielo dos tablas, con un diseño análogo a las que la iconografía clásica pone en manos de Moisés cuando desciende del Sinaí con los Diez Mandamientos. Junto a él, un hombre crucificado asume todo el dramatismo del sufrimiento humano para traer la paz al mundo.

        En ese conjunto, dos símbolos bíblicos capitalizan todo el protagonismo: las Tablas de la Ley, que llevan a pensar inmediatamente en la cultura judía, y el Crucificado, que es la imagen cristiana por excelencia. Además, ambas figuras comparten la misma zona superior derecha de la vidriera, estableciendo entre ellas un diálogo del que depende mucho la configuración de una cultura de la paz. Sólo contando con el respeto a la ley natural, sintetizada en el Decálogo, y con la eficacia redentora del misterio pascual de Jesucristo, se podrá retornar a la feliz luminosidad del Paraíso.

        Basta contemplar y admirar esa obra del arte contemporáneo para constatar que hasta esa encrucijada nada religiosa del mundo actual han llegado las chispas de luz que proceden de ese gran hogar que es la Biblia. 

        ¿Cómo es posible que el libro de un pueblo de pastores y agricultores, pobladores de una región pequeña, árida en gran parte de su territorio, y zona de paso entre los grandes imperios de la antigüedad, que fue fraguando en medio de persecuciones sangrientas, deportaciones y ocupaciones, haya terminado por capitalizar primero la cultura del imperio romano, y por extender después su influencia en todo el mundo? ¿Por qué su idea de un Dios personal, creador y providente, justo y misericordioso, se expandió por toda la tierra y arraigó por doquier en todo tipo de culturas nativas? ¿Por qué la Biblia ha tenido una influencia tan grande desde hace algo más de dos milenios? 

        No faltan quienes mantienen que su éxito es consecuencia de una insólita secuencia de acontecimientos fortuitos. Desde el surgimiento de un imperio romano, que fundió un heterogéneo conjunto de elementos de poder en la república de Roma con la idiosincrasia propia de muchos pueblos conquistados para formar una única comunidad política, económica y cultural, que logró un potencial y dimensiones hasta ese momento desconocidos, hasta el acceso casual de Constantino al trono imperial que impulsó desde arriba la expansión del cristianismo, …

        Pero sólo eso no explica que los valores judeo-cristianos hayan tenido una fuerza tan irresistible a lo largo de dos milenios y, menos aún, que sigan manteniendo su plena vigencia para la mayor parte de la población mundial.

        La Biblia como motor cultural

        Una respuesta más profunda habría que buscarla en la huella indeleble que el texto de la Biblia ha dejado en la condición humana: en la ética, el derecho, la literatura, la música o el arte, y todas las manifestaciones culturales que configuran nuestra identidad.

        Ahora bien, tampoco eso basta. A pesar del notable impacto de ese gran clásico que es la Biblia en ámbitos tan diversos e influyentes, se podría decir de modo provocativo, como lo hizo T. S. Eliot, que quienes hablan de la Biblia como un monumento literario, a menudo lo admiran solamente como “un monumento levantado sobre la tumba del cristianismo”. También esto merece una reflexión.

        El enorme potencial como motor de la cultura y el progreso que este clásico de la literatura universal ha demostrado en el tiempo, ¿es independiente de su valor religioso?, ¿no tiene nada que ver con el papel decisivo de la Biblia Hebrea en la configuración del judaísmo, ni con el testimonio de una revelación divina que el lector cristiano reconoce en una lectura en diálogo del Primer y del Nuevo Testamento?

        El carácter fundante de la cultura contemporánea que corresponde a la Biblia no deriva sólo de su fuerza literaria, sino que brota ante todo de que es una palabra verdadera, que viene de Dios y que ha sido donada a la humanidad.


        Contenido facilitado por el profesorado del Máster de Cristianismo y Cultura Contemporánea de la Universidad de Navarra.

        El autorFrancisco Varo

        Profesor ordinario de Sagrada Escritura, Universidad de Navarra

        Cultura

        “Camino”, un “libro vivo”, cumple 100 ediciones en castellano

        Camino, la obra más conocida del fundador del Opus Dei, es el cuarto libro en castellano más traducido de la historia, según el Instituto Cervantes.

        Maria José Atienza·13 de noviembre de 2025·Tiempo de lectura: 2 minutos

        Camino es una de las obras de espiritualidad más conocidas en la actualidad. El libro de “puntos” espirituales, escrito por san Josemaría Escrivá vió la luz en 1939, en Valencia aunque varios años antes, en 1934, el fundador del Opus Dei había publicado el germen de esta obra bajo el título de Consideraciones Espirituales, en Cuenca. 

        Desde entonces, Camino se ha traducido a 142 lenguas y cuenta con más de cinco millones de ejemplares vendidos. La famosa aplicación de oración, Hallow, lo escogió como libro guía para la Cuaresma de 2025 y entre muchas de las anécdotas que ha protagonizado este libro, durante la época de persecución a la fe por el gobierno comunista en Bulgaria, una edición clandestina de Camino, ayudó en su vida espiritual a fieles católicos y de otras confesiones cristianas.

        Camino

        Título: Camino
        Autor: Josemaría Escrivá de Balaguer
        Páginas: 506
        Editorial: Rialp
        Año: 2025

        Edición 100 de Camino en castellano

        La Biblioteca Nacional de España ha acogido la presentación de la edición 100 en castellano de este libro, editado por Rialp y que ha estado coordinada por Fidel Sebastián Mediavilla, especialista en literatura del Siglo de Oro. Esta edición suma, al texto original, notas aclaratorias y una introducción que sitúa al lector en su contexto histórico y espiritual. 

        Un libro “misteriosamente vivo”

        El director de Ediciones Rialp, Santiago Herraiz señaló que “Camino sigue vino, misteriosamente vivo. Un libro de hace casi 100 años, que soporte el peso de los años, no es fácil. Hemos hecho una pequeña edición de Camino, tipo agenda de piel, con 5000 ejemplares y casi se han agotado”.

        Presentación de la edición número 100 de “Camino”

        Por su parte, la poetisa Marcela Duque, apuntó que, en Camino, san Josemaria “logra una unidad entre la forma de expresión y lo expresado y esto también es lo que hace el Opus Dei, como el mismo santo apuntaba: ‘hacer endecasílabos de la prosa diaria’”.

        El editor de la edición centenaria en castellano, Fidel Sebastián, destacó que “una edición crítica busca la voluntad del autor, y se ilumina con lo que haga falta”.

        Sebastián afirmó también que, “al volver a leer Camino, yo descubrí al místico. Para conocer más de esto habrá que esperar a que estén publicados los Apuntes Íntimos. Creo que san Josemaría era un gran místico, como vemos por ejemplo en el punto 555”, fruto de una experiencia en la oración del autor.

        Por último, Fernanda Lopes, coordinadora del comité para el Centenario del Opus Dei, quiso subrayar esos “miles de caminos de intimidad con Cristo que este libro ha producido. Son cien ediciones, pero miles de caminos”.

        Haciendo un paralelismo, Lopes subrayó que “el centenario del Opus Dei se presenta como un camino, performativo, transformador para cada persona del Opus Dei”.





        Estados Unidos

        Inmigración y libre práctica religiosa, prioridad de los obispos de EEUU

        Los obispos de Estados Unidos han elegido al arzobispo Paul S. Coakley, de Oklahoma City, como presidente de la Conferencia episcopal (USCCB), y al obispo Daniel E. Flores, de Brownsville, Texas, como vicepresidente. La inmigración y la defensa de la libre práctica religiosa, marcan la agenda de la asamblea de otoño desde el día 10.    

        OSV / Omnes·13 de noviembre de 2025·Tiempo de lectura: 7 minutos

        – Julie Asher, Baltimore (EEUU), OSV News 

        Desde la apertura hasta el cierre de la sesión del 11 de noviembre, el tema de la inmigración ocupó un lugar destacado durante gran parte del primer día de la asamblea plenaria de otoño de los obispos de Estados Unidos en Baltimore, y ha seguido marcando la reunión. La agenda del día incluía las elecciones para la nueva dirección de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB), y un informe sobre la situación de la inmigración en Estados Unidos bajo la Administración Trump.

        También están teniendo lugar presentaciones preliminares sobre posibles revisiones de las «Directivas éticas y religiosas para organizaciones católicas de servicios médicos y de cuidado de salud» de los obispos. Y la presentación de una nueva versión en inglés de la Biblia para Estados Unidos que se publicará en 2027. Se informó que una traducción al español del Nuevo Testamento estará disponible para el Miércoles de Ceniza de 2026.

        Los obispos aprobaron asimismo una iniciativa diocesana local para presentar la causa de canonización del padre jesuita Richard Thomas (1928-2006), quien durante más de 40 años dirigió diversos ministerios para los pobres de El Paso, Texas, y Ciudad Juárez, México.

        Nuevos presidente y vicepresidente, ya con León XIV como Papa

        Los obispos eligieron al arzobispo Paul S. Coakley, de Oklahoma City, como presidente de la USCCB, y al obispo Daniel E. Flores, de Brownsville, Texas, como vicepresidente de la conferencia episcopal estadounidense.

        Las elecciones de 2025 han marcado el primer cambio de liderazgo en la conferencia desde que el Papa León XIV, el primer pontífice nacido en Estados Unidos, comenzó su ministerio petrino en mayo.

        Seguirán apoyando a los migrantes

        La jornada comenzó con un mensaje de los obispos al Papa León XIV al inicio de su reunión del 10 al 13 de noviembre. Los obispos estadounidenses dijeron al Papa que “seguirán apoyando a los migrantes y defendiendo el derecho de todos a practicar libremente la religión sin intimidación”.

        “Como pastores en Estados Unidos, nos enfrentamos a una visión del mundo cada vez más extendida que a menudo entra en conflicto con el mandato evangélico de amar al prójimo”, escribieron. “En ciudades de todo Estados Unidos, nuestros hermanos y hermanas migrantes, muchos de los cuales son católicos, se enfrentan a una cultura del miedo, dudando en salir de sus casas e incluso en asistir a la iglesia por temor a ser acosados o detenidos”.

        “Santo Padre, sepa que los obispos de Estados Unidos, unidos en nuestra preocupación, seguiremos apoyando a los migrantes y defendiendo el derecho de todos a practicar su culto sin intimidación”, escribieron los obispos. “Apoyamos las fronteras seguras y ordenadas y las medidas policiales en respuesta a actividades delictivas peligrosas, pero no podemos permanecer callados en estos momentos difíciles, mientras se socava el derecho a practicar la religión y el derecho al debido proceso”.

        Hay varios puntos de conflicto en todo el país por las tensiones que genera la política migratoria de línea dura de la Administración Trump, con protestas regulares frente a varias oficinas locales del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

        Obispos estadounidenses asisten a una sesión de la asamblea general de otoño de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, celebrada el 11 de noviembre de 2025 en Baltimore. (Foto de OSV News/Bob Roller).

        Se deniegan sacramentos a los detenidos

        Entre las preocupaciones de los católicos por cómo se está aplicando esta política en las ciudades estadounidenses, se encuentra la denegación de los sacramentos a los detenidos, una cuestión que se ha puesto de relieve sobre todo en un centro de tramitación de inmigración al oeste de Chicago. El 1 de noviembre, festividad de Todos los Santos, se impidió, por segunda vez en tres semanas, a una delegación católica –que esta vez incluyó a clérigos, religiosas y laicos, así como un obispo auxiliar de Chicago–, llevar la Eucaristía a católicos detenidos allí.

        El tema de la posibilidad de que los inmigrantes detenidos por el ICE reciban los sacramentos «es una de nuestras principales preocupaciones», afirmó el 11 de noviembre el obispo Kevin C. Rhoades, de Fort Wayne-South Bend, Indiana, durante la rueda de prensa celebrada al mediodía en la plenaria de los obispos. El obispo es presidente del Comité para la Libertad Religiosa de la USCCB.

        Según él, los obispos se han centrado en “el derecho de la Iglesia a prestar servicios caritativos a los inmigrantes”.

        «Realmente no previmos lo que estamos enfrentando ahora con los centros de detención, pero tan pronto como nos dimos cuenta de ello, pasó a ser nuestra principal prioridad», dijo.

        «Es desgarrador», añadió el obispo Rhoades, “cuando piensas en el sufrimiento y especialmente en aquellos que han sido detenidos, separados de sus familias… necesitan apoyo espiritual en esto, y necesitan los sacramentos”.

        “You are no alone” (No estás solo, no estás sola).

        En una presentación realizada por la tarde, el obispo Mark J. Seitz, de El Paso, Texas, presidente saliente del comité de migración de los obispos, dijo que el “compromiso inquebrantable” de la administración Trump con la deportación masiva, así como la “restricción de la inmigración legal” y las deportaciones a “terceros países que les son completamente desconocidos”, dejan claro que “esto es solo el comienzo”.

        El obispo Seitz dijo que el comité de migración, su personal y sus socios en misión están trabajando en una iniciativa titulada “You are no alone” (No estás solo, no estás sola). Se centrará “en cuatro áreas temáticas de ministerio, apoyo familiar y en situaciones de emergencia, acompañamiento y atención pastoral, comunicación y enseñanza de la Iglesia y, en cuarto lugar, solidaridad a través de la oración y el testimonio público”.

        Un rayo de esperanza con las visas de trabajadores religiosos

        Sin embargo, ofreció un rayo de esperanza en relación con las visas para trabajadores religiosos, un proceso paralizado desde la primavera de 2023. Afirmó que se sentía
        “muy optimista” respecto a que los esfuerzos para resolver los retrasos en la tramitación de los visados para trabajadores religiosos, que estaban avanzando  gracias a la posible nueva legislación y al diálogo con la actual administración presidencial.

        Elecciones reñidas

        En una reñida contienda entre diez posibles candidatos, el arzobispo Coakley fue elegido presidente en la tercera ronda de votaciones en una segunda vuelta con el obispo Flores. A continuación, los obispos estadounidenses eligieron al obispo Flores en la primera ronda de las elecciones a la vicepresidencia.

        Sus mandatos de tres años comienzan al término de esta asamblea plenaria de Baltimore. Suceden, respectivamente, al arzobispo Timothy P. Broglio, de la Arquidiócesis para los Servicios Militares de Estados Unidos, y al arzobispo William E. Lori, de Baltimore, que completarán sus mandatos de tres años al término de la asamblea de otoño.

        Antes de las elecciones, el arzobispo Broglio, como presidente saliente de la USCCB, pronunció su último discurso presidencial. Hizo hincapié en la necesidad de “convencer a la gente de que se escuche mutuamente” en medio de la polarización.

        «Debemos recurrir a nuestra unidad para ilustrar que el diálogo civil no solo es posible, sino que es la forma más auténticamente humana de avanzar», afirmó.

        El nuncio Pierre: enseñanzas del C. Vaticano II

        El cardenal Christophe Pierre, nuncio apostólico en Estados Unidos, se dirigió a continuación a la USCCB. Sus comentarios en la plenaria de este año fueron los primeros como representante del Papa León XIV.

        «¿De dónde venimos y hacia dónde vamos?», preguntó, señalando “una luz guía: las enseñanzas y la visión del Concilio Vaticano II”. Hizo hincapié en que el Vaticano II “sigue siendo la clave para comprender qué tipo de Iglesia estamos llamados a ser hoy en día, y el punto de referencia para discernir hacia dónde nos dirigimos»

        Día 12: Mensaje pastoral sobre inmigración

        La inmigración volvió a ocupar ayer un lugar central en la asamblea plenaria de otoño de los obispos estadounidenses en Baltimore. Los prelados aprobaron un “mensaje pastoral especial sobre la inmigración”, expresando “nuestra preocupación por los inmigrantes”, con ideas que se han reflejado arriba.

        La declaración se ha producido en un momento en que un número creciente de obispos han reconocido que algunas de políticas migratorias de la administración Trump corren el riesgo de presentar a la Iglesia desafíos prácticos en la administración del apoyo pastoral y las iniciativas caritativas, así como desafíos a la libertad religiosa.

        En otro orden de cosas, los obispos eligieron un nuevo secretario para su conferencia: el obispo Kevin C. Rhoades, de Fort Wayne-South Bend, Indiana.

        El obispo Kevin C. Rhoades de Fort Wayne-South Bend, Indiana, sonríe tras ser elegido secretario de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB) en la asamblea de otoño. A la izquierda, el obispo auxiliar emérito de Chicago, Joseph N. Perry. (Foto de OSV News/Bob Roller)

        Otras cuestiones

        Los obispos aprobaron también de forma abrumadora una versión actualizada de su documento rector sobre la atención médica católica, con revisiones sustanciales que incluyen prohibiciones explícitas contra la llamada atención “de afirmación de género”. También dieron luz verde a la celebración del XI Congreso Eucarístico Nacional en el verano de 2029.

        En relación a la declaración especial sobre inmigración, el arzobispo Richard G. Henning, de Boston, dijo a OSV News en una entrevista que la sensación de que “tenemos que decir algo” y mostrar solidaridad con los inmigrantes ha estado “surgiendo de forma natural entre los obispos”.

        “Somos pastores”, dijo. “Nos preocupamos por las personas a las que servimos, y lo que escuchamos de ellas es miedo y sufrimiento. Por eso es difícil no querer responder a eso”.

        Al publicar el texto de la declaración a última hora de la tarde, un comunicado de prensa de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB) indicó que era “la primera vez” en 12 años que la conferencia episcopal “recurría a esta forma particularmente urgente de expresarse como cuerpo de obispos. La última declaración, emitida en 2013, fue en respuesta al mandato del gobierno federal sobre anticonceptivos”.

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        – Julie Asher es editora senior de OSV News. Kate Scanlon, Lauretta Brown y Gina Christian, de OSV News, colaboraron con este artículo.

        – Esta información y la Declaración pastoral sobre inmigración han sido publicadas originariamente en OSV News en inglés, y pueden consultarla aquí.

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        El autorOSV / Omnes

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        Evangelización

        El prelado del Opus Dei anima a socorrer los sufrimientos de los necesitados

        Fernando Ocáriz invita a vivir la caridad, afrontando las pobrezas y sufrimientos del mundo con oración, servicio y ayuda concreta, recordando que amar al prójimo es inseparable del amor a Dios.

        Redacción Omnes·13 de noviembre de 2025·Tiempo de lectura: 2 minutos

        El prelado del Opus Dei, monseñor Fernando Ocáriz, en un nuevo mensaje difundido este jueves, ha exhortado a los fieles a vivir la caridad cristiana de manera práctica y comprometida ante las múltiples pobrezas y sufrimientos del mundo actual.

        “Cada día, de diversos modos, a todos nos llegan noticias sobre los sufrimientos de innumerables personas, producidos por las actuales guerras, injusticias, pobrezas y carestías en tantas partes del mundo” introduce.

        Ante esta realidad, Ocáriz invita a meditar las palabras de san Josemaría Escrivá: «Un hombre o una sociedad que no reaccione ante las tribulaciones o las injusticias, y que no se esfuerce por aliviarlas, no son un hombre o una sociedad a la medida del amor del Corazón de Cristo… De otro modo, su cristianismo no será la Palabra y la Vida de Jesús: será un disfraz, un engaño de cara a Dios y de cara a los hombres (Es Cristo que pasa, n. 167)».

        El prelado subraya que, aunque “ante la magnitud de los problemas del mundo, resulta natural sentir la propia impotencia para resolverlos”, el cristiano no puede permanecer indiferente. Recuerda que “la fe nos asegura que podemos ayudar mucho con la oración, que no conoce fronteras” y anima a descubrir que “todos –cada uno en su lugar– podemos hacer más de lo que pensamos”.

        La pobreza

        En su mensaje, Ocáriz cita también al Papa León XIV, quien en Dilexi te recuerda que “existen muchas formas de pobreza: aquella de los que no tienen medios de sustento material, la pobreza del que está marginado socialmente… la pobreza del que no tiene derechos, ni espacio, ni libertad”.

        El prelado añade que la labor del Opus Dei busca contribuir a aliviar esas necesidades, evocando las palabras de san Josemaría: «Nuestra misión tiende a que haya cada vez menos ignorantes y menos indigentes, y a esto trataremos de contribuir en todas partes» (Carta 15, n. 193).

        Agradece que “innumerables personas –también muchas del Opus Dei– desarrollan actividades asistenciales y formativas en ambientes especialmente necesitados de los cinco continentes”, e invita a todos a colaborar “con la oración, con el trabajo realizado con espíritu de servicio y con la ayuda material que nos es posible”.

        Finalmente, Ocáriz recuerda que la caridad no es solo una obra social, sino una exigencia esencial del amor cristiano: «La caridad, el amor a las personas, [es] inseparable del amor a Dios». Y cita a san Agustín para concluir: «Piensa que tú, que aún no ves a Dios, merecerás contemplarlo si amas al prójimo, pues amando al prójimo purificas tu mirada para que tus ojos puedan contemplar a Dios» (Trat. Ev. S. Juan, 17, 7-9).

        Evangelización

        Madre Eliswa Vakayil, beatificada en Kerala (India)

        El Papa León informó en la Audiencia de ayer que la Madre Eliswa Vakayil, fundadora de la primera Tercera Orden de Carmelitas Teresianas Descalzas, fue beatificada el sábado en Kochi, estado indio de Kerala. Por otra parte, la liturgia celebra hoy a los santos Leandro de Sevilla y Diego de Alcalá.

        Francisco Otamendi·13 de noviembre de 2025·Tiempo de lectura: 2 minutos

        El valiente compromiso de la Madre Eliswa Vakayil con la emancipación de las niñas más pobres es fuente de inspiración para todas las personas que trabajan por la dignidad de la mujer en la Iglesia y la sociedad. Así se refirió ayer el Papa León XIV a la religiosa india al final de la Audiencia, en la que mencionó también al obispo San Josafat, “mártir por su incansable celo por la unidad de la Iglesia”.

        “Un modelo, un espejo en el que toda hija, toda madre, toda mujer —laica, consagrada y religiosa— puede identificarse y reconocerse”. De este modo describió el cardenal malasio Sebastián Francis, obispo de Penang, a la Madre Eliswa Vakayil, fundadora de la primera Tercera Orden de Carmelitas Descalzas (TOCD) indígena para las mujeres en India. 

        En efecto, antes de la llamada a la vida consagrada, la Madre Eliswa fue esposa, madre de una hija y viuda. Alimentada por la frecuente adoración ante el Santísimo Sacramento, entre 1831 y 1913, la Madre Vakayil abrió las puertas de la vida consagrada a las mujeres católicas de rito latino y siro-malabar.

        Santos Leandro de Sevilla y Diego de Alcalá

        San Leandro de Sevilla (Cartagena, 540 – Sevilla, 599), fue hermano de los santos Fulgencio, Florentina e Isidoro. El año 578 fue nombrado arzobispo de Sevilla. Sufrió persecución y destierro por su empeño en la conversión a la fe católica del pueblo visigodo, que era arriano. Presidió el Concilio III de Toledo (año 589), en el que se logró la conversión del rey visigodo Recaredo y la unidad católica de la nación. 

        San Diego de Alcalá nació en San Nicolás del Puerto (Sevilla) hacia 1400, de familia humilde. Muy joven eligió la vida eremítica en la serranía de Córdoba. A los 30 años ingresó en la Orden franciscana como hermano laico. Era analfabeto y se dedicó a los oficios más humildes, cuenta el santoral franciscano. Evangelizó Canarias, y tras un traslado a Roma, falleció en Alcalá en 1463.

        El autorFrancisco Otamendi

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        Los premios invisibles

        En un mundo obsesionado con los logros y los reconocimientos, los hijos viven entre diplomas, medallas y rankings que parecen medir su valía. Esta reflexión invita a mirar más allá de los premios: valorar el esfuerzo, aprender del fracaso y reconocer que el amor incondicional de la familia es el verdadero triunfo que acompaña toda vida.

        13 de noviembre de 2025·Tiempo de lectura: 2 minutos

        Confieso que me encantan las cifras: las encuestas, los rankings y esas listas que nos dicen quiénes “son los mejores”. Me atraen los hechos concretos, esos que parecen darnos certezas y me ayudan a decidir con calma, sin dejarme llevar por la subjetividad.  Pero en la vida —esa que no cabe en una planilla Excel—, y sobre todo cuando se trata de los hijos, corremos un riesgo. Y no menor.  

        En Chile se acerca el fin de año, y con él la época de premios, diplomas y pruebas de ingreso a la universidad. Todo gira en torno a los reconocimientos: la vida se mide en becas, en notas de excelencia, en medallas que pesan más por el orgullo que por el metal. Los niños que reciben esos premios, ¿se los merecen? Probablemente sí. Y sus padres también, porque detrás de cada logro hay esfuerzo silencioso y amor incondicional.  

        Pero tal vez valga la pena mirar de frente la otra cara: la del fracaso, la de no ser elegido, la de la injusticia que a veces se cuela entre los aplausos. ¿Diste tu 100 % y aun así no te eligieron? ¿Eras el mejor y otro se llevó la medalla? ¿Te sentiste humillado porque no confiaron en ti? 

        Duele. Claro que duele. Pero, ¿cuánto aprendiste en ese proceso? ¿Pensaste que el camino puede valer más que la foto en Instagram? A veces, ese golpe a la vanidad es también una lección de libertad: aprender a depender menos de la opinión ajena y lanzarse al vacío con el corazón expuesto.  

        Quizás sea una conversación para la sobremesa. Que nuestros hijos sepan que el diploma puede no estar colgado en la pared, pero que el amor de su familia estará siempre impreso en su alma.  Porque, al final del día, ese es el premio que nadie ve, pero que en la historia de cada uno brilla más que cualquier medalla.

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        Familia

        Por qué el que «inventó» la píldora anticonceptiva se arrepintió de su descubrimiento

        La opinión pública desconoce que el inventor de la píldora anticonceptiva, Carl Djerassi, se arrepintió de su invento y apostó por el reconocimiento natural de la fertilidad.

        Valle Rodríguez Castilla·13 de noviembre de 2025·Tiempo de lectura: 3 minutos

        En 1950, el científico Carl Djerassi logró sintetizar en México un derivado de la progesterona con dos características revolucionarias: era un anovulatorio muy potente y era resistente a la digestión, lo que permitió su administración por vía oral ―una vía de administración muy funcional para las usuarias―.

        Sin embargo, cuando Djerassi comenzó a trabajar con esta hormona, el control de la natalidad no era su objetivo. Prueba de ello es que en su autobiografía confesó: «Ni en nuestro sueño más salvaje (…) lo imaginamos»; así como, citando a Bernard Shaw, escribió también: «La ciencia está siempre equivocada: nunca soluciona un problema sin crear diez nuevos».

        En este sentido, hacia el final de su vida, en su último artículo científico, publicado en la revista Science en 1990, nos dejó en herencia el desafío de enseñar a las mujeres a reconocer su ovulación de un modo fácil y asequible (él hablaba de la posibilidad de unas «barras» que informaran del estado hormonal). Verdaderamente consciente de que, después de la Revolución sexual, el mundo había cambiado, Carl Djerassi insistió en dejar de lado su invento apostando por el reconocimiento de la fertilidad, lo que hoy se conoce como «Reconocimiento Natural de la Fertilidad».

        Con este sentir, Carl Djerassi no admitió ser reconocido como el inventor de la píldora; él se autodenominó «la madre de la píldora»; y a Gregory Pincus, «el padre de la píldora». Y es que, en la década de los 50, otros dos científicos, Gregory Pincus y John Rock, aprovecharon el invento de Djerassi y, con el apoyo económico de la activista Margaret Sanger y la filántropa Katherine McCormick, desarrollaron los ensayos clínicos ―en poco tiempo, con dosis muy altas y sin mucha información― entre mujeres puertorriqueñas.

        Así, en 1960, en EEUU, la farmacéutica G.D. Searle & Company comercializó Enovid®, la primera píldora anticonceptiva legalmente disponible en el mundo. Con ello, se abrió para la mujer una vía anticonceptiva hormonal muy funcional.

        Controversias sobre los efectos secundarios de la píldora

        En la década de los 70, la comercialización de la píldora avanzó a la par que las controversias sobre sus efectos secundarios en algunas de las usuarias. Es por ello que, desde entonces, empezaron a desarrollarse formulaciones con nuevas combinaciones y dosis hormonales más bajas, a la vez que se aconsejaba la temporalidad del tratamiento.

        Hoy por hoy, la estela de los efectos colaterales de la píldora persiste: disminución de la libido, cefaleas y migrañas, náuseas y vómitos, sangrado irregular, aumento de peso, retención de líquidos, cambios de humor…

        Una revisión de Williams et al. en el año 2021 refiere algunos de estos efectos y, sobre todo, otros más adversos, como, por ejemplo, el incremento del riesgo de:

        • transmisión de VIH;
        • enfermedades cardiovasculares;
        • progresión diabética;
        • depresión y otros desórdenes emocionales ―mucho más acentuados entre adolescentes―;
        • cáncer del cuello del útero, cáncer de endometrio; cáncer de mama ―este último también recogido en un estudio más reciente de la Universidad de Oxford en Plos Medicine (2023); y todos ellos más acentuados en mujeres con antecedentes familiares en estos cánceres.

        Respecto a algunos de estos efectos adversos, el estudio identificó una información sesgada a las mujeres usuarias en la prescripción facultativa.

        A pesar de estos efectos, la píldora anticonceptiva cumple 65 años

        Como podemos intuir, incluso sin considerar el desorden antropológico que la píldora ha provocado —en la mujer, en el varón y en la pareja—, la anticoncepción hormonal, vista únicamente desde la perspectiva de la biología femenina, induce un estado fisiológico artificial que, en ciertos casos, puede derivar en un estado patológico.

        A pesar de todo, la píldora anticonceptiva sigue cumpliendo años: en este aniversario ha alcanzado los 65. Según datos de Zapata et al., publicados en 2021, en todo el mundo 254 millones de mujeres entre 19 y 45 años —casi un 14% del total— la utilizan. Vemos que la píldora avanza en su camino, indiferente a lo que deja tras de sí; y su consumo sigue presentándose como parte de un derecho… con cara, pero sin cruz.

        El autorValle Rodríguez Castilla

        Licencia en Farmacia. Experta en educación afectivo- sexual, Género y Teología del Cuerpo

        Libros

        Mis días con Benedicto XVI

        Alfred Xuereb, ex secretario de Benedicto XVI, comparte en su libro recuerdos y anécdotas que revelan la humanidad y cercanía del Pontífice.

        Maria José Atienza·13 de noviembre de 2025·Tiempo de lectura: 2 minutos

        Alfred Xuereb ha sido, quizás, la sombra de la sombra. Este maltés, actualmente Nuncio apostólico en Marruecos, sirvió como segundo secretario del Papa Benedicto XVI desde 2007 hasta 2013, tras la renuncia de Joseph Ratzinger. En un libro – diario, el obispo recoge algunos de sus principales recuerdos de sus años al lado del Papa bávaro. 

        En este libro, editado bellamente por Palabra e ilustrado por cientos de fotografías, muchas de ellas poco conocidas e incluso inéditas, Xuereb repasa conversaciones con Benedicto XVI o con su inmediato superior, mons. Georg Ganswein. En sus páginas se suceden anécdotas cargadas de humor, de cercanía y trato familiar con el Santo Padre en su época al frente de la Iglesia. Xuereb recuerda, por ejemplo, el conocido amor a la música del Papa Ratzinger, su afición por los gatos (a pesar de que no tuvo uno nunca) y divertidos golpes de humor a propósito de pequeños detalles de la convivencia diaria o el trabajo. 

        El relato, escrito con la viveza de los recuerdos más recientes, ahonda, además, en la trastienda de momentos clave de la vida de Ratzinger: el sufrimiento de un Papa que decidió echarse a un lado al ser consciente de sus limitaciones físicas y los meses llenos de tensión; también el sufrimiento del Papa ante problemas generados por una interpretación equivocada de sus palabras o malentendidos, como el episodio de Ratisbona. Junto a estos episodios quizás más conocidos, Xuereb relata también pequeñas pruebas de fortaleza ante las que el Papa reaccionaba de manera sorprendente, como cuando un pequeño incendio quemó un belén perteneciente a la familia Ratzinger y al que Benedicto XVI guardaba especial cariño. El trato delicado con su hermano mayor, o la preocupación del Papa porque, tanto él como el primer secretario, pudieran atender a sus familiares y los detalles con las Mémores Domini que lo atendían son también una constante en un libro que da gusto leer y contemplar como un álbum de fotografías familiar. 

        Un libro accesible para todos los grados de lectura y que gustará especialmente a quienes hayan seguido la vida y obra del Papa Benedicto XVI, gracias a la cual se extraen nuevos detalles de su figura y su pontificado que apuntalan la idea de un papado liderado por una de las cabezas más privilegiadas del siglo XX -XXI unida a una humildad y cercanía con Dios inolvidables. 

        Mis días con Benedicto XVI

        Autor: Alfred Xuereb
        Editorial: Palabra
        Número de páginas: 376

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        Evangelio

        Las pruebas de cada día. Domingo XXXIII del tiempo ordinario (C)

        Joseph Evans nos comenta las lecturas del domingo XXXIII del tiempo ordinario (C) correspondiente al día 16 de noviembre de 2025.

        Joseph Evans·13 de noviembre de 2025·Tiempo de lectura: 2 minutos

        Lo que el profeta Malaquías describe de forma resumida en la primera lectura de hoy, Nuestro Señor lo expone con mayor detalle en el Evangelio. El profeta anuncia un “día” “en el que todos los orgullosos y malhechores serán como paja; los consumirá el día que está llegando, dice el Señor del universo, y no les dejará ni copa ni raíz”.

        Es la destrucción total de todo mal y de todos los malhechores. Por el contrario, dice Malaquías, “pero a vosotros, los que teméis mi nombre, os iluminará un sol de justicia y hallaréis salud a su sombra”. Para los malvados, el fuego de la destrucción; para los justos, ese mismo fuego divino que tiene poder para destruir actuará como un sol que calienta y sana.

        Jesús nos dice más en el Evangelio y conecta deliberadamente dos cosas: profetiza la destrucción del Templo de Jerusalén (que realmente ocurrió en el año 70 d. C.) y mezcla esto con referencias a la destrucción del mundo al final de los tiempos. Explica que los justos se verán envueltos, al menos en parte, en este fuego. Será como un purgatorio, un fuego probador, aunque todavía en la tierra. Y así los cristianos serán perseguidos. “Os entregarán al suplicio y os matarán, y por mi causa os odiarán todos los pueblos”.

        Nosotros también podríamos sentirnos tentados a sentir terror ante tanta agitación. Pero Nuestro Señor nos dice: “no os alarméis, porque todo esto ha de suceder, pero todavía no es el final”. La destrucción de Jerusalén fue un acontecimiento histórico y los primeros cristianos, atendiendo a la advertencia de Cristo, escaparon a tiempo. El fin del mundo y toda la agitación que lo acompañará es un acontecimiento futuro. Pero cada día los cristianos debemos enfrentarnos a pruebas e incluso a persecuciones por nuestras creencias; podemos sufrir odio por causa de Cristo, especialmente si defendemos la verdadera enseñanza moral.

        Los profetas hablan del “día” del Señor, y también era un tema frecuente en las epístolas de san Pablo (por ejemplo, 2 Tim 1, 12.18; 4, 8). Los profetas lo veían como un día de juicio, de visita divina, en el que Dios castigaría a los malvados y recompensaría a los justos. Podría ser un acontecimiento histórico concreto, pero en última instancia sería el día final, el día del juicio final. Pero nosotros vivimos ese día todos los días. Todos los días somos puestos a prueba, y cualquier día podría ser el último, cuando nos presentemos ante Cristo: “Velad, porque no sabéis el día ni la hora” (Mt 25, 13).

        Evangelización

        La fraternidad libra de egoísmos, divisiones y prepotencias, afirma León XIV

        La fraternidad no es un hermoso sueño imposible y es uno de los grandes desafíos para la humanidad. “Nos libra de los egoísmos, de las divisiones, de las prepotencias", ha dicho el Papa León XIV en la Audiencia general de hoy.  

        Francisco Otamendi·12 de noviembre de 2025·Tiempo de lectura: 3 minutos

        Lo dijo el Papa en varias ocasiones durante la Audiencia de esta mañana en una soleada Plaza de San Pedro, por ejemplo a los peregrinos de lengua francesa e inglesa, y hoy también en croata.  “La fraternidad que nos brindó Cristo muerto y resucitado nos libra de las lógicas negativas de los egoísmos, de las divisiones, de las prepotencias”. 

        En su catequesis, centrada en el tema ‘la espiritualidad pascual anima la fraternidad’, León XIV subrayó que “la fraternidad es sin duda uno de los grandes desafíos para la humanidad contemporánea”, pero no “un hermoso sueño imposible», o «un deseo de unos pocos ilusos”. La fraternidad se basa en el mandamiento de Jesús, “que nos amó y se entregó por nosotros, así podemos amarnos y dar la vida por los demás».

        “Omnes fratres”, todos hermanos

        Como era lógico, el Papa León mencionó en la Audiencia a san Francisco de Asís, que se dirigía a todos llamándolos “hermano”, “omnes fratres’, todos hermanos. Algo que fue retomado por el Papa Francisco, recordó el Pontífice, después de 800 años, en la encíclica ‘Fratelli tutti’.

        Así lo citó León XIV: “Esto demuestra la necesidad, hoy más urgente que nunca, de volver a considerar el saludo con el que San Francisco de Asís se dirigía a todas y a todos, independientemente de su procedencia geográfica y cultural, religiosa o doctrinal: omnes fratres era el modo inclusivo con el que Francisco ponía en el mismo plano a todos los seres humanos, precisamente porque les reconocía en el destino común de dignidad, de diálogo, de acogida y de salvación”.

        Rasgo esencial del cristianismo

        Ese “tutti”, señaló el Sucesor de Pedro, expresa “un rasgo esencial del cristianismo, que desde el inicio fue el anuncio de la Buena Noticia destinada a la salvación de todos, nunca de forma exclusiva o privada». Además, el Papa señaló que la fraternidad es profundamente humana, nace de la capacidad de relacionarnos. Sin relaciones no podremos sobrevivir, crecer, aprender. Y ha llegado a calificar la enemistad como “un veneno”.

        “Si nos encerramos en nosotros mismos, corremos el riesgo de enfermarnos de soledad e incluso de un narcisismo que se preocupa solo de los demás por interés. El otro se reduce, entonces, a alguien de quien tomar, sin que estemos nunca dispuestos verdaderamente a dar, a entregarnos”, ha dicho.

        Después, ha hecho notar que “a menudo pensamos que el papel de hermano, de hermana, se refiere al parentesco, al hecho de ser consanguíneos, de pertenecer a la misma familia. En realidad, sabemos bien que los desacuerdos, las fracturas y a veces el odio pueden devastar también las relaciones entre parientes, no solo entre extraños”.

        “Jesús nos amó hasta el final”

        Solo a la luz de la Resurrección de Jesús, podemos comprender la fraternidad. Como dice el Evangelio, “Jesús nos amó hasta el final”, ha subrayado. “Y los discípulos se convierten plenamente en hermanos, después de tanto tiempo de vida en común, no solo cuando viven el dolor de la muerte de Jesús, sino, sobre todo, cuando lo reconocen como el Resucitado, reciben el don del Espíritu y se convierten en testigos”. “El Resucitado nos indicó el camino a recorrer junto a Él, para sentir, para ser ‘fratelli tutti’ (hermanos todos)”.

        “Inútil masacre de la I Guerra Mundial: custodiemos la paz”

        En su saludo a los polacos, el Papa recordó que “ayer conmemoramos el fin de la inútil masacre de la I Guerra Mundial, después de la cual para muchos pueblos, incluido el vuestro, llegó el alba de la independencia. Damos gracias a Dios por el don de la paz. De la cual, como afirmaba san Agustín, nada hay absolutamente mejor. Custodiémosla con el corazón enraizado en el Evangelio, en el espíritu de fraternidad y de amor a la patria”. 

        El autorFrancisco Otamendi

        Entrega tus cargas a Dios

        La oración y la confianza en Dios pueden guiar nuestras decisiones, aliviar la angustia y abrir camino a la reconciliación y la paz en la familia.

        12 de noviembre de 2025·Tiempo de lectura: 4 minutos

        Me encanta rezar con los salmos por varias razones. En primer lugar siento que recurro a palabras que usó el mismísimo Jesucristo. ¡Él oraba con los salmos!  Eso me hace sentir que rezo a su lado y ya experimento paz solo por ello. Además, me cautiva el hecho de que en ellos se reflejan todo tipo de emociones: alegrías y penas, celebraciones y duelos, esperanza y desconcierto, ira y serenidad, confianza y arrepentimiento, alabanzas y reclamos. Es como si el mejor escuchador me acompañara y me comprendiera en cada apartado de mi vida. 

        Es maravillosa la Palabra de Dios, en verdad está viva. 

        Meditaba con el salmo 55, en donde el escritor sagrado expresa angustia y, suplica ayuda a Dios. Ya no puede más, una pena sigue a otra y quisiera huir, elevarse como paloma, volar alto y conseguir descanso. En el desenlace se hace un llamado a entregar la carga a Dios:  “Confía al Señor todas tus preocupaciones y Él cuidará de ti” (Sal. 55, 22).

        Me preguntaba qué quieren decir estas palabras. ¿Significan que ante un problema debo dejar de actuar? O que, con la certeza de que tengo un Padre que me ama, haga todo aquello que está en mis manos, poniendo en las Suyas lo que no está en las mías.  

        Un salmo que cobra vida

        Tuve una respuesta clara cuando, después de mi oración recibí la visita de una buena amiga que me relató la siguiente historia: “Me separé de mi esposo. Fue una medida necesaria. Hace algunos años él perdió su empleo y se lanzó a invertir en lo que consideraba un buen negocio. No funcionó e intentó nuevamente. En un par de años había perdido todo. Puse de mi parte y empecé a trabajar pues debíamos sacar adelante a nuestros 4 hijos. 

        La actitud de mi esposo me desconcertaba cada vez más. Estaba enojado conmigo, me culpaba de todo y me hablaba con desprecio. Mi esposo me ofendía insinuando que yo coqueteaba con otros. Nuestras discusiones eran presenciadas por nuestros hijos. Yo trabajaba hasta el cansancio y no recibía ninguna clase de apoyo por parte suya. Al llegar a casa agotada lo encontraba durmiendo. ¡Había cambiado tanto! Estaba frío, distante, grosero, desconsiderado.

        La gota que derramó el vaso fue una discusión que tuvimos y que grabó uno de mis hijos. Al verme en ese video me desconocí. Me vi tan grotesca como lo veía a él. Me di cuenta que estábamos dañándonos y lastimando profundamente a nuestros hijos. 

        Busqué ayuda, necesitaba orientación. Yo me casé para siempre, pero no para vivir de este modo. Quería hacer la voluntad de Dios pero dudaba si se trataba de soportar todo esto sin más.  

        Mi párroco me dio luces brillantes para mi discernimiento. Sabía que debía poner un alto al maltrato sin destruir a mi esposo sino procurando construir el hogar que Dios quiere para todos. Era necesario que él cambiara su conducta y yo la mía. Le propuse con sana conciencia y palabras de bendición: “amor, necesitamos ayuda. No podemos seguir así. Vamos por un matrimonio en donde haya amor, ayuda mutua, respeto y confianza. Pondré todo de mi parte pues quiero llegar al final contigo”.

        Su respuesta: “haz como quieras. Yo soy como soy, no voy ir a ningún lado”.

        Con el corazón roto, en oración y con los consejos de mi párroco, decidí que era necesaria la separación. Él debía darse cuenta que su actitud destruía a quienes más amaba. Puse toda mi confianza en Dios pues sabía que esto llevaba riegos muy grandes. Le pedí que me ayudara, que salvara nuestro hogar. Hice lo que me correspondía: poner límites claros. Busqué un pequeño lugar para mudarme con mis hijos. Le anuncié mi decisión y respondió con prepotencia. 

        Yo no cesaba en mi oración por él. Mi fe me sostenía. Mientras tanto, Dios tejía un milagro para los dos.

        Un mes después de mi partida murió mi mamá. Él acudió al velorio y se comportó como el caballero más gentil. Fue amabilísimo conmigo y con mis hijos. Mi familia lo recibió con tanto cariño que se sintió sorprendido. Me preguntó si ellos sabían algo de nuestra situación y le dije que para mi era un tema muy íntimo, no lo había comentado con ellos y no deseaba que se quedara así. Yo  quería la reconciliación y el cambio de los dos. 

        Unos días después él me ofreció acudir a una terapia matrimonial. Dijo que también estaba interesado en una mejor relación, ofreció poner lo que estaba de su parte. Iniciamos un proceso aunque seguíamos separados. Seis meses después murió su papá.  Nuevamente nos reunimos en familia para mostrarle nuestro  apoyo. Todos nos estábamos comportando como la familia unida que habíamos soñado. 

        En terapia comprendí que la actitud de él respondía a la depresión por la que atravesaba debido a la pérdida de su empleo. No supo manejar sus emociones y las disfrazó con ira. Mi respuesta no le ayudaba sino que empeoraba su frustración. Los dos aceptamos que nos habíamos lastimado, nos perdonamos y la reconciliación llegó. 

        ¡Dios es maravilloso! Es verdad que Él cuida de nosotros cuando elegimos confiar en Él y no en los criterios del mundo. Hice lo correcto y recibimos bendición. ¡Una bendición mucho mayor a la esperada! Mi esposo recibió una herencia que nos permitió saldar deudas y recuperar la casa que habíamos perdido”. 

        Poner nuestras preocupaciones en manos de Dios es actuar correctamente, es buscar la voluntad de Dios en cada situación, es elegirlo a Él y no a nosotros mismos, es tener la certeza de que el buen final llegará porque Él nos ama.

        Después de escuchar su relato, conmovida reconocí que ella había hecho vida este salmo.

        “Confía al Señor todas tus preocupaciones y Él cuidará de ti” (Sal. 55, 22).

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        Evangelización

        San Josafat, obispo y mártir, buscó la unidad de ortodoxos y católicos

        En el siglo XVII, san Josafat Kuncewyc, nacido en Volinia, hoy Ucrania, y luego obispo en Rutenia, dedicó su vida a buscar la unidad de la Iglesia greco-ortodoxa con la Iglesia católica. La liturgia le celebra el 12 de noviembre.  

        Francisco Otamendi·12 de noviembre de 2025·Tiempo de lectura: 2 minutos

        San Josafat Kuncewycz nació en el año 1580 en Volinia, región que hoy forma parte de Ucrania, en el seno de una familia perteneciente a la Iglesia ortodoxa. Desde joven mostró honda inclinación religiosa y vida de piedad. Josafat buscó la unidad entre los cristianos de Oriente y Occidente, en un contexto de tensiones entre la Iglesia ortodoxa y la católica,

        Ingresó como monje basiliano en el monasterio de la Santísima Trinidad en Vilna (actual Lituania), donde adoptó el nombre de Josafat. Allí destacó por su austeridad, celo apostólico y capacidad para el estudio teológico. En 1609 fue ordenado sacerdote y pronto se convirtió en promotor de la Unión de Brest (1596). Por este acuerdo, parte de la Iglesia rutena aceptó la autoridad del Papa de Roma, conservando su rito oriental.

        Su labor evangelizadora le llevó a ser nombrado arzobispo de Polotsk en 1617. Trabajó por la formación del clero, la enseñanza de la doctrina católica y la reconciliación entre los fieles divididos. Su firmeza doctrinal y su vida ejemplar le ganaron admiradores, y también enemigos, especialmente entre quienes se oponían a la unión con Roma.

        Mártir de la comunión cristiana

        Por su apertura a la pluralidad de expresiones que respetaban la única fe, sus detractores comenzaron a acusarlo de ser “secuestrador y ladrón de las almas” de la Iglesia ortodoxa, señala el santoral vaticano. En realidad, Josafat nunca había dejado las expresiones litúrgicas orientales. Pues mantuvo la lengua eslava antigua, y basó su enseñanza esencialmente en dos fundamentos: la fidelidad a la sede de Pedro y a la tradición de los Padres.

        El 12 de noviembre de 1623, mientras visitaba Vitebsk, una multitud hostil irrumpió en su residencia. San Josafat fue golpeado y asesinado por defender la unidad de la Iglesia, convirtiéndose en mártir de la comunión cristiana. Su cuerpo fue arrojado al río Dvina, aunque más tarde fue recuperado y venerado como reliquia sagrada. El Papa Pío IX le canonizó en 1867, y le proclamó patrono de la unidad entre católicos y ortodoxos.

        El autorFrancisco Otamendi

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        Educación

        María Lacalle: «el testimonio es el vehículo más directo para transmitir valores»

        Frente al mercantilismo educativo, la UFV apuesta por una educación que forme personas completas, con la ética, el acompañamiento y el testimonio del profesor como claves para crear "nuevos mapas de esperanza".

        Teresa Aguado Peña·12 de noviembre de 2025·Tiempo de lectura: 5 minutos

        En la Carta Apostólica “Diseñar nuevos mapas de esperanza”, el Papa León XIV invita a que las escuelas y universidades se conviertan en auténticos “laboratorios de esperanza” en donde se priorice la dignidad frente la eficacia o el mercantilismo educativo.

        Propone así una educación que ponga a la persona en el centro, promoviendo el diálogo entre fe y razón, y la colaboración de toda la comunidad educativa —profesores, familias, estudiantes y sociedad civil— en una tarea coral. Subraya, además, la responsabilidad del educador, cuyo testimonio personal vale tanto como su enseñanza, y la necesidad de formar integralmente a los futuros profesionales con la mente, el corazón y las manos.

        En este contexto, conversamos con María Lacalle Noriega, vicerrectora de Profesorado y Modelo Formativo y directora del Instituto Razón Abierta de la Universidad Francisco de Vitoria, para conocer cómo una universidad católica puede responder hoy a este llamado del Papa y convertirse en un verdadero espacio de transformación humana y social.

        La Carta Apostólica “Diseñar nuevos mapas de esperanza” propone que la escuela católica sea un “laboratorio de esperanza” frente al mercantilismo educativo. ¿Cómo interpreta usted este llamado del Papa en el contexto de las universidades católicas? 

        –En el contexto actual, uno de los principales peligros que enfrenta la universidad reside en la tendencia a concebir su función como meramente técnica y enfocada únicamente en la capacitación profesional. Es cierto que una gran mayoría de los estudiantes no busca otra cosa, y que muchas empresas reclaman precisamente ese tipo de formación. Esta dinámica ha llevado a que algunas instituciones universitarias adopten ese enfoque reduccionista, respondiendo a las exigencias del mercado y, hay que reconocerlo, obteniendo buenos resultados económicos.  

        Sin embargo, la misión de la universidad va mucho más allá de la mera capacitación profesional pues abarca a toda la persona, y busca “que la profesionalidad esté impregnada de ética, y que la ética no sea una palabra abstracta, sino una práctica ordinaria”, como dice el Papa León.  Cuando la universidad cumple con su verdadera vocación y logra formar y transformar a sus alumnos, estos no solo se convierten en mejores personas, sino también en mejores profesionales. De este modo, la universidad realiza una aportación valiosa al bien común y contribuye activamente a la construcción de una sociedad más justa y mejor convirtiéndose, así, en un auténtico “laboratorio de esperanza”.

        El Papa resalta que “los educadores están llamados a un testimonio que vale tanto como su enseñanza”. ¿Cómo puede una universidad católica implicar más a su profesorado en la tarea evangelizadora?

        –El contexto educativo actual está marcado por el predominio del relativismo en la mayoría de nuestros alumnos, por lo que la eficacia de los argumentos y razonamientos teóricos es muy limitada. Los discursos racionales, por sí solos, pocas veces logran convencer, e incluso se encuentran con una gran dificultad para captar el interés de los alumnos. Frente a esta realidad, el testimonio personal se erige como un vehículo mucho más directo y potente de transmisión de valores y convicciones.

        El ejemplo auténtico y coherente del profesor tiene una capacidad de impacto que supera ampliamente la fuerza de los argumentos teóricos. Cuando el docente no solo expone y defiende racionalmente una determinada concepción de la vida, sino que además vive de acuerdo con esos principios y lo demuestra en su día a día, su influencia se multiplica. De esta manera, el convencimiento que genera es doble: por un lado, a través del razonamiento lógico y, por otro, mediante la credibilidad y coherencia de su propio testimonio vital.

        Esta combinación de argumentación y testimonio resulta fundamental en la formación integral de los alumnos y en la labor evangelizadora de la universidad católica, ya que facilita la comprensión intelectual de los valores propuestos y muestra su viabilidad y sentido en la vida real. Así, el profesor se convierte en un verdadero referente, capaz de inspirar y guiar a los estudiantes tanto desde la palabra como desde el ejemplo.

        ¿Cómo se fomentan las humanidades en la UFV? 

        –En la Universidad Francisco de Vitoria, todos los alumnos de grado participan en un plan transversal de formación humanística, independientemente de la titulación que estén cursando. Y es importante destacar que las asignaturas de humanidades ocupan un lugar central en el modelo formativo de la universidad; no son un complemento, sino el núcleo fundamental sobre el que se articula la formación integral de los alumnos.

        El objetivo principal de este itinerario es lograr una formación completa que combine la excelencia profesional con una formación integral sólida. Se busca que los alumnos desarrollen tanto sus capacidades técnicas como su dimensión humana, que aprendan a pensar con rigor, a situarse críticamente ante la realidad y a asumir con responsabilidad las riendas de su propia vida.

        Las distintas asignaturas del itinerario de humanidades están diseñadas para invitar al alumno a formularse preguntas sobre la persona, la verdad, el bien y el sentido, en definitiva, por los interrogantes más profundos de la persona y de la sociedad. Esta reflexión se lleva a cabo a través de una pedagogía experiencial que vincula la reflexión humanística con el grado que están estudiando y con su propia vida. Los profesores tienen una función esencial en este proceso: su tarea principal consiste en despertar en los alumnos esas preguntas para, después, ofrecerles criterios que les permitan buscar y descubrir por sí mismos las respuestas, haciéndolas parte de su propio crecimiento personal y profesional.

        ¿Cómo hacen en la UFV para acompañar a los alumnos personalmente?

        –En la UFV contamos con un modelo formativo que orienta y sustenta todo nuestro quehacer docente. Y hemos comprobado con alegría que el Papa resalta y da importancia a algunas cuestiones que para nosotros son también esenciales, como la comunidad, la búsqueda de la verdad, la relación, el diálogo entre razón y fe, la educación entendida como una tarea de amor y el papel del profesor como auténtico maestro. Todos estos elementos están presentes en el modelo formativo de la UFV, cuya base es una visión de la persona como ser en relación y cuyo eje central reside en la relación entre profesor y alumno. 

        Conocedores de la potencia educativa de la relación, vivimos en el campus una cultura del acompañamiento que se materializa, por una parte, en una atención personalizada por parte del profesorado, y, por otra, en un itinerario de mentorías que recorren todos los alumnos. Un equipo de más de 300 mentores acompaña a nuestros estudiantes durante todo su proceso formativo, ayudándoles a conectar la reflexión humanista con su propia experiencia vital mediante preguntas significativas. De esta manera, acompañamos sus preguntas, escuchamos sus inquietudes, caminamos junto a ellos en busca de la verdad, y crecemos juntos. 

        En un tiempo dominado por la tecnología y la inteligencia artificial, ¿Cómo puede la universidad católica formar profesionales que mantengan esa humanidad frente a la digitalización?  

        –La educación es la clave que nos permitirá aprovechar todo lo bueno que nos aportan la tecnología y la inteligencia artificial sin perder humanidad. Y me atrevo a decir que, dentro de la educación universitaria, la formación humanística es imprescindible para dar sentido y autenticidad a todo en los entornos digitales y globales en los que vivimos. 

        Creemos que es preciso abordar la cuestión en toda su amplitud, evitando el riesgo de formular la pregunta por la tecnología en la educación de manera excesivamente simple, como si fuera una cuestión meramente instrumental: ¿con qué educamos? Considerar que se trata simplemente de elegir esta o aquella herramienta nos llevaría a un reduccionismo ciertamente arriesgado. Por eso consideramos necesario ir más allá de la utilidad inmediata de las herramientas tecnológicas y abordar la cuestión con una mirada amplia, incluyendo la “reflexión teológica y filosófica”, como afirma el Papa León, o desde una “razón abierta” según la propuesta de Benedicto XVI que hemos adoptado en la UFV. Esto implica valorar cómo la tecnología y la manera de usarla puede afectar a las personas, a sus relaciones y a su manera de estar en el mundo, a su comprensión de la realidad, así como al bien común y al futuro de la humanidad. Así podremos llegar a planteamientos prudentes y sensatos que permitan aprovechar todo lo bueno de la tecnología y a evitar sus riesgos.

        ¿Qué objetivos tiene la UFV para los próximos años? 

        –Nuestro objetivo principal es consolidar nuestro modelo formativo, que lleva por título Formar para transformar. Estamos convencidos de que la formación universitaria puede transformar vidas y sociedades enteras. Nuestro compromiso es formar personas que buscan la verdad y el bien, líderes capaces de afrontar los grandes retos del mundo con visión humanista, innovación y responsabilidad. Queremos ser un espacio donde la ciencia y la fe dialogan, donde la excelencia académica se une al compromiso social, y donde cada alumno, y también cada profesor, descubre el sentido de su existencia y la necesidad de comprometerse para transformar la sociedad. Aspiramos a poner todo de nuestra parte para “diseñar nuevos mapas de esperanza”, como nos pide el Papa León XIV.

        Evangelización

        San Martín de Tours, apóstol de las Galias

        La liturgia celebra el 11 de noviembre a san Martín de Tours, primero soldado, después monje y obispo del siglo IV, llamado ‘el apóstol de las Galias’. Es célebre porque tras compartir su capa con un mendigo, tuvo un sueño en el que se le apareció Jesucristo vestido con el trozo de manto que dio al pobre.

        Francisco Otamendi·11 de noviembre de 2025·Tiempo de lectura: < 1 minuto

        Pocas personas pueden ver resumida su historia en un solo gesto, como san Martín. El suyo tuvo lugar alrededor del año 335. Como soldado de la guardia imperial, el joven realizaba rondas nocturnas. Y en una de éstas, durante el invierno, se encontró a caballo con un mendigo semidesnudo, cerca de Amiens. Martín tuvo compasión por él, se quitó el manto, lo cortó en dos y le regaló la mitad al pobre. 

        La noche siguiente se le apareció Jesús en sueños vestido con ese trozo del manto, y decía a los ángeles: “He aquí Martín, el soldado romano que no está bautizado: él me ha vestido”. Este sueño impresionó mucho al joven soldado, que en la fiesta de la Pascua siguiente fue bautizado, cuenta el santoral vaticano.

        Nacido en Sabaria (hoy Hungría) cuando era provincia romana de Panonia, hijo de un oficial romano pagano, san Martín, tras recibir el bautismo y abandonadas las armas, fundó un monasterio en Ligugé (Francia). Allí llevó vida monástica bajo la dirección de San Hilario. Luego se ordenó sacerdote y fue elegido obispo de Tours. Evangelizó la región de las Galias y fundó varios monasterios.

        Misericordia 

        Cuando aceptó el obispado, el ex soldado rechazó vivir como un príncipe para que la gente en la miseria, presos y enfermos encontraran una casa bajo su manto. Vivió junto a las murallas de la ciudad, en el monasterio de Marmoutier, el más antiguo de Francia.  Otro aspecto importante fue su defensa de la misericordia frente a la violencia. Intervino ante el emperador para frenar la ejecución de herejes, apartados de la doctrina. A sus exequias, en el 397, asistió una muchedumbre que lo reconoció como persona generosa y solidaria.

        El autorFrancisco Otamendi

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        Ecología integral

        Dios y el gobierno

        El debate sobre el suicidio asistido en Reino Unido presupone la necesidad de excluir los principios cristianos del ámbito público, bajo la falsa premisa de una "neutralidad" del estado. El autor argumenta que una visión de Estado basada en la fe es superior, pues promueve la dignidad humana y el bien común limitando el poder estatal y fomentando la libertad.

        Philip Booth·11 de noviembre de 2025·Tiempo de lectura: 7 minutos

        La idea de que el gobierno deba basarse en principios cristianos está siendo constantemente atacada, sobre todo en varias ocasiones durante el debate sobre el suicidio asistido. No solo la ley propuesta es incompatible con los principios cristianos, sino que muchos de quienes la proponen han sugerido que los cristianos no deberían participar en el debate o que los principios cristianos no deberían determinar nuestra postura al respecto.

        ¿Se mezclan Dios y el gobierno?

        La llamada ateo-humanista a mantener a Dios fuera de la esfera pública parece resonar intuitivamente en muchas personas hoy en día. Incluso algunos religiosos parecen pensar que religión y política no deberían mezclarse. A menudo se argumenta que, si tuviéramos un Estado ampliamente liberal, podríamos tener una sociedad pluralista en la que las personas pudieran practicar su religión en privado sin que interfiriera en la política.

        Pero este argumento falla, incluso a nivel lógico, por no hablar del nivel práctico. Consideremos, por ejemplo, el concepto de un «Estado ampliamente liberal y pluralista». Tales creencias presuponen un conjunto de valores que deben tener algún origen. ¿Por qué, por ejemplo, un Estado ampliamente liberal y pluralista en lugar de un Estado totalitario o la anarquía total?

        De hecho, tenemos una mejor respuesta a esa pregunta que los ateos humanistas. Esto se debe a que creemos en el libre albedrío otorgado por Dios. Y también creemos en el pecado original. Por lo tanto, comprendemos los peligros del totalitarismo y la anarquía; y entendemos por qué el Estado debe servir a los individuos, las familias y la sociedad civil, y no al revés.

        Los ateos humanistas (y sus afines) argumentan que nuestra política y derecho deberían basarse únicamente en la razón y la evidencia empírica. Defienden esta visión como neutral. Pero no lo es. Sostener que no hay nada en la vida más allá de la razón, la evidencia y las experiencias físicas es un acto de fe tan grande como creer en la existencia de Dios, que debería influir en nuestra vida pública. De hecho, el 90% de la población mundial, y la mayor parte de la población de nuestro país, cree que existe algo más allá de la razón y la evidencia empírica. Y es un hecho que nuestras leyes e instituciones —incluida la monarquía— se basan en principios cristianos. El grado de explicitud con que esto se manifestó en la coronación del rey Carlos III fue muy notable.

        Gobierno sin Dios

        Y podemos preguntarnos: «¿Adónde conduce un gobierno sin Dios?»

        En su discurso ante el Parlamento en 2010, el Papa Benedicto XVI afirmó: «La cuestión central, pues, es la siguiente: ¿dónde reside el fundamento ético de las decisiones políticas? La tradición católica sostiene que las normas objetivas que rigen la acción correcta son accesibles a la razón… Según esta concepción, el papel de la religión en el debate político no consiste tanto en proporcionar dichas normas, como si fueran desconocidas para los no creyentes… sino más bien en contribuir a purificar e iluminar la aplicación de la razón al descubrimiento de principios morales objetivos». En otras palabras, fe y razón se complementan, y la fe ayuda a purificar la razón.

        En efecto, como señaló el mismo Papa, cuando intentamos perfeccionar la sociedad únicamente mediante la razón, podemos acabar en la tiranía, como en el caso del terror de la Revolución Francesa o los millones de muertos a manos de regímenes comunistas. Estos fueron el resultado de ateos radicales que, al intentar construir el paraíso en la tierra, terminaron creando un infierno. Observamos esto, en menor medida, en las políticas de los ateos humanistas contemporáneos. Exigen explícitamente, por ejemplo, que las escuelas católicas no sean financiadas por los contribuyentes, como si los católicos no pagaran impuestos y pudiera existir, de algún modo, una escuela con valores neutrales. En realidad, se trata de una petición de los ateos humanistas para que el Estado monopolice la educación laica, dictada por sus valores.

        Una sociedad construida sobre principios religiosos correctamente ordenados no es motivo de temor, incluso para quienes no son religiosos. Creemos en el pecado original y, por lo tanto, rechazamos la idea de que podamos construir coercitivamente la sociedad perfecta o permitir que prevalezca la anarquía. Creemos en el libre albedrío y, por lo tanto, no queremos construir una teocracia. Pero también creemos en la dignidad humana inherente a todas las personas, por lo que rechazamos la idea utilitarista de que algunas personas puedan ser sacrificadas por el bien común. Y también rechazamos la idea de que una sociedad libre degenere en un estado en el que los débiles sean abandonados a su suerte.

        Si no fuera religiosa y me presentaran alternativas realistas sobre cómo organizar un Estado, elegiría esta concepción religiosa. No deberíamos tener reparo en señalar que nuestra concepción del Estado es un gran aporte para el mundo.

        ¿Cuál es el propósito del gobierno?

        Esto nos lleva a la pregunta de “¿cuál es el propósito de un gobierno con principios cristianos?”.

        En la tradición católica, el papel del gobierno es promover la dignidad humana y el bien común. Existe un amplio debate entre los cristianos sobre la mejor manera de utilizar las estructuras del Estado para promover la dignidad humana en un sentido general. Sin embargo, cabe mencionar, en el contexto de los debates recientes, que la dignidad humana no se protege si no se protegen adecuadamente las vidas de los más dependientes, los más vulnerables y los más débiles (por ejemplo, los no nacidos y las personas con discapacidad) y de quienes se acercan a la muerte: la dignidad humana se aplica a todos.

        A menudo se piensa que el bien común es (porque incluso los cristianos tienden a absorber una narrativa secular por ósmosis) una especie de eufemismo para el «bienestar general» (en contraposición, por ejemplo, a mis propios intereses individuales). Pero no somos utilitaristas benthamianos. El bien común se refiere tanto a lo que es bueno como a lo que es común.

        En el ámbito político, el bien común se relaciona con ese conjunto de condiciones comunes que pueden llevarnos, individual y colectivamente, a esforzarnos eficazmente por alcanzar la perfección o la plenitud. Y la justicia social, esa expresión tan utilizada —y raramente definida—, es la forma de justicia que promueve el bien común.

        Nuevamente, existe la posibilidad de malentendidos y diferentes perspectivas. Pero lo primero que cabe decir es que la idea de una sociedad donde todos puedan alcanzar la perfección no suena mucho mejor que el ideal comunista o revolucionario francés, que termina en tiranía. Puede sonar a teocracia, pero no lo es. Creemos en el libre albedrío y en el pecado original. Nuestra creencia en el pecado original nos indica que el poder del gobierno debe ser limitado. Nuestra creencia en el libre albedrío nos indica que no alcanzamos la verdadera perfección hasta que podemos elegir lo que es bueno.

        Por lo tanto, el papel del gobierno aquí es desarrollar instituciones que fomenten la libertad en el mejor sentido de la palabra: la libertad de elegir lo que es bueno. La primera de estas instituciones, por supuesto, es la familia; otra es la Iglesia y todas sus obras de caridad. De hecho, debe haber una amplia variedad de instituciones libres que tengan su propio bien común y que, a la vez, contribuyan al bien común de todos.

        Un gobierno que permite la delincuencia violenta, la corrupción política o la inflación descontrolada, o que impone castigos crueles sin posibilidad de reforma ni redención, no promueve el bien común ni la dignidad humana. Esto pone de manifiesto las responsabilidades obvias del gobierno. Si debemos prohibir o regular la pornografía, los alimentos grasos o los juegos de azar, o regular los mercados laborales, y en qué medida y bajo qué circunstancias, son cuestiones que competen a lo que denominamos «juicio prudencial».

        El papel de los funcionarios públicos

        ¿Qué papel podrían desempeñar los funcionarios públicos o los administradores gubernamentales en este esquema de pensamiento? Soy un gran admirador de la serie de televisión «Sí, Ministro». Muchos funcionarios la consideran una serie de capacitación para mejorar su desempeño laboral. Pero no es así. Es todo lo contrario. De hecho, «Sí, Ministro» tiene raíces académicas. Uno de los autores asistió a seminarios impartidos por un premio Nobel de Economía sobre la disciplina de la economía de la elección pública: estos seminarios trataban sobre cómo los grupos de interés y los funcionarios públicos podían anteponer sus propios intereses en una democracia a los intereses del pueblo.

        No es función de los funcionarios públicos establecer la agenda política imponiendo sus puntos de vista, sino ayudar al gobierno a implementarla. Sin embargo, pueden verse tentados a perseguir sus propios intereses. Y existe el peligro, por supuesto, de que los buenos funcionarios y reguladores comprendan su función y la cumplan adecuadamente y con moderación, mientras que aquellos con una agenda contraria a los principios cristianos se extralimiten y persigan sus propios intereses, abusando así de su poder.

        Como escribió el Papa Francisco en Fratelli Tutti : “Otros pueden seguir viendo la política o la economía como un escenario para sus propias luchas de poder. Por nuestra parte, fomentemos lo bueno y pongámonos a su servicio”.

        Los funcionarios públicos, por supuesto, se enfrentan a problemas complejos. ¿Qué deben hacer si su trabajo consiste en implementar una legislación claramente inmoral? ¿Podrían, desde una perspectiva católica, mejorar la legislación secundaria ocultando información al ministro o mintiéndole? ¿Qué ocurre si un funcionario presencia un acto de deshonestidad y su puesto corre peligro si lo denuncia?

        Tras la crisis financiera, muchos católicos del mundo empresarial reflexionaron sobre las virtudes cardinales católicas; esta forma de pensar tiene eco entre los no creyentes. Pensaron en cómo integrar las virtudes de la valentía, la justicia, la prudencia y la templanza en su trabajo diario. Esto mismo podría aplicarse al trabajo de quienes sirven al gobierno, tal vez mediante el análisis de casos prácticos.

        Tenemos, por supuesto, el ejemplo de Santo Tomás Moro, quien demostró todas estas virtudes y, al final, tuvo que elegir desobedecer al rey y perder la cabeza. De nuevo, citando al Papa Benedicto XVI: «En particular, recuerdo la figura de Santo Tomás Moro… ​​a quien admiran creyentes y no creyentes por igual por la integridad con la que siguió su conciencia, incluso a costa de disgustar al soberano… porque eligió servir a Dios ante todo».

        Si vamos a integrar a Dios en el gobierno, los cristianos que trabajan para el gobierno deberían integrarlo en su trabajo diario. El obispo Richard Moth, presidente de la Conferencia Episcopal Católica de Inglaterra y Gales, declaró en su mensaje con motivo del jubileo de los trabajadores: «También pido a los católicos que intenten encontrar un momento para la oración durante la jornada laboral, aunque solo sea un instante».

        Stalin preguntó cuántas divisiones tenía el Papa. Si de verdad creemos que el mundo se rige por algo más que la razón y la evidencia empírica, quienes trabajan en el gobierno jamás deberían olvidar invocar nuestras divisiones celestiales en su labor diaria, incluyendo, por supuesto, la intercesión de Santo Tomás Moro.


        El original de este artículo se publicó en inglés en la web Catholic Social Thought de la Universidad de St Mary´s.

        El autorPhilip Booth

        Profesor de Pensamiento Social Católico y Políticas Públicas en la Universidad de St. Mary's Twickenham y Director de Políticas e Investigación en la Conferencia de Obispos Católicos de Inglaterra y Gales.

        Evangelización

        San León Magno, Papa y Doctor de la Iglesia

        La Iglesia celebra el 10 de noviembre a “uno de los más grandes Pontífices que han honrado la Sede romana”. Así definió Benedicto XVI a San León Magno, Papa (siglo V). Pasó a la historia por haber inspirado el Concilio ecuménico de Calcedonia, y por haber frenado a Atila, rey de los Hunos, que invadió ciudades italianas.  

        Francisco Otamendi·10 de noviembre de 2025·Tiempo de lectura: 2 minutos

        Nació en la Tuscia y fue diácono de la Iglesia de Roma. En el año 440, León es enviado por la emperatriz Galla Placidia a pacificar Galia. Pocos meses después, muere el Papa Sixto III, y le sucede León, su consejero. El Papa León, el 45 de la historia de la Iglesia, comenzó su ministerio petrino el 29 de septiembre del 440. Fue defensor y promotor del Primado de Roma, y es Doctor de la Iglesia.

        Su Pontificado duró 21 años y batió diversos récords, señala el santoral vaticano. Primer Obispo de Roma que lleva el nombre de León. El primero en ser llamado “Magno”, de quien nos ha llegado la predicación –casi 100 sermones y 150 cartas–. Uno de los dos Pontífices (el otro es san Gregorio Magno) que ha recibido, por decisión de Benedicto XIV (1754), el título de “Doctor de la Iglesia”. 

        Según los historiadores, León Magno es también el primer Papa en ser sepultado, tras su muerte el 10 de noviembre del 461, dentro de la Basílica Vaticana. Sus reliquias se conservan en San Pedro, en la Capilla de la “Virgen de la Columna”, añade la web vaticana.

        Detiene a los Hunos y a los Vándalos

        En el año 452 d.C., los Hunos de Atila conquistaron y saquearon las ciudades de Aquilea, Padua y Milán. Cerca de Mantua, sobre el río Mincio, el Papa León Magno encabeza una delegación de Roma, se encuentra con Atila y le disuade de proseguir su invasión. Dice la leyenda que Atila se retira tras haber visto, detrás del Papa León, a los Apóstoles Pedro y Pablo, armados con espadas. 

        Tres años después, en el 455, el “Papa Magno” detiene a las puertas de Roma a los Vándalos de África. La ciudad es saqueada, pero no incendiada. Permanecen en pie las Basílicas de San Pedro, San Pablo y San Juan, en las que encuentra refugio gran parte de la población.

        Inspira el Concilio de Calcedonia

        San León I Magno ha pasado también a la historia por impulsar el Concilio ecuménico de Calcedonia (hoy Kadiköy, en Turquía), que reconoce y afirma la unión en Cristo de las dos naturalezas –humana y divina–. “Se rechazaba así la herejía de Eutiquio, que negaba la esencia humana del Hijo de Dios”, escribe Vatican News. Cuando se leyó su documento a los 350 Padres conciliares, hubo aclamación: “Pedro ha hablado por boca de León, León ha enseñado según la piedad y la verdad”.

        El autorFrancisco Otamendi