Mundo

Por qué Europa requiere a TikTok que modifique su diseño “adictivo”

La Comisión Europea ha emitido conclusiones preliminares que acusan a TikTok, la plataforma de videos cortos de capital chino, de incumplir la Ley de Servicios Digitales (DSA) debido a su diseño adictivo, según una investigación iniciada en 2024.

Francisco Otamendi·12 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

El Ejecutivo comunitario ha determinado de modo preliminar, según un comunicado emitido en Bruselas, que TikTok incumple la DSA (Ley de Servicios Digitales), al no evaluar ni mitigar adecuadamente los riesgos derivados de su diseño, pensado para fomentar un uso compulsivo. La plataforma china podría afrontar multas de hasta el 6% de su volumen de facturación global si no realiza cambios estructurales en su interfaz.

TikTok, red social china, incluye características como el desplazamiento infinito y recomendaciones personalizadas, potencialmente dañinas para el bienestar de usuarios, especialmente menores, según la nota hecha pública por la Comisión. 

Virkkunen: “la adicción a las redes sociales puede tener efectos perjudiciales en las mentes en desarrollo” 

Henna Virkkunen (Joutsa, Finlandia, 1972), vicepresidenta ejecutiva para la Soberanía Tecnológica, la Seguridad y la Democracia del Ejecutivo comunitario, ha destacado que “la adicción a las redes sociales puede tener efectos perjudiciales en las mentes en desarrollo de niños y adolescentes. La Ley de Servicios Digitales responsabiliza a las plataformas de los efectos que pueden tener en sus usuarios. En Europa, hacemos cumplir nuestra legislación para proteger a nuestros hijos y a nuestros ciudadanos online”.

Seis puntos clave

A continuación, se exponen seis puntos clave que explican las razones de la Comisión:

1. Características de diseño que promueven la adicción. TikTok incorpora elementos como el desplazamiento infinito, la reproducción automática, notificaciones push y un sistema de recomendación altamente personalizado. Estos “recompensan» constantemente a los usuarios con nuevo contenido, activando un “modo piloto automático” en el cerebro, que reduce el autocontrol y fomenta un comportamiento compulsivo, según la Comisión.

2. Evaluación inadecuada de riesgos. TikTok no realizó una evaluación exhaustiva de cómo estas características podrían dañar el bienestar físico y mental de sus usuarios, incluyendo menores y adultos vulnerables. La DSA exige a las VLOP (Very Large Online Platform) analizar riesgos sistémicos como los impactos en la salud mental, pero la plataforma ignoró esto.

3. Ignorancia de indicadores clave de uso compulsivo. En su análisis, TikTok omitió el tiempo que los menores pasan en la app durante la noche, la frecuencia con la que abren la aplicación y otras señales de adicción. Esto vulnera la obligación de la DSA de identificar riesgos a la protección de menores y al bienestar general.

Mitigar riesgos

4. Medidas de mitigación insuficientes y no efectivas. Las herramientas actuales de TikTok, como las de gestión del tiempo de pantalla y controles parentales, no parecen mitigar los riesgos de manera razonable, proporcionada y eficaz, como requiere la DSA para las VLOP. “Del mismo modo, los controles parentales pueden no ser efectivos porque requieren tiempo y habilidades adicionales de los padres para introducir los controles”

5. Necesidad de cambios estructurales en el diseño. “La Comisión considera que Tik Tok necesita cambiar el diseño básico de su servicio. Por ejemplo, desactivando características adictivas clave como el ‘desplazamiento infinito’ a lo largo del tiempo, implementando ‘interrupciones de tiempo de pantalla’ efectivas, incluso durante la noche, y adaptando su sistema de recomendación”. 

6. Contexto de la investigación y posibles consecuencias. Las conclusiones preliminares de la Comisión se basan en una investigación iniciada en febrero de 2024. “TikTok tiene ahora la posibilidad de ejercer su derecho a la defensa. Podrá examinar los documentos de los expedientes de investigación de la Comisión y responder por escrito a las conclusiones preliminares de la Comisión”. 

Paralelamente, se consultará al Comité Europeo de Servicios Digitales. “Si finalmente se confirman las opiniones de la Comisión, ésta puede emitir una decisión de incumplimiento, que puede dar lugar a una multa (…) hasta un máximo del 6 %” de su facturación global anual, según la Comisión.

Valoración de TikTok

Al cierre de esta edición, TikTok no había emitido un comunicado oficial en su sala de prensa europea (newsroom.tiktok.com/en-eu/. Sin embargo, la compañía ha rechazado las acusaciones a través de declaraciones a medios. 

Un portavoz de TikTok describió las conclusiones preliminares de la Comisión como “una representación categóricamente falsa y completamente infundada de nuestra plataforma”, y afirmó que la empresa tomará “todas las medidas necesarias para desafiar estas conclusiones”. En una declaración similar, TikTok planea desafiar los hallazgos “a través de todos los medios disponibles”.

El autorFrancisco Otamendi

Vocaciones

Cardenal Bustillo: “ Los sacerdotes tienen que cuidar la salud y la alegría”

El cardenal franciscano, obispo de Ajaccio, ha conversado con Omnes sobre los retos de los sacerdotes en el mundo de hoy tras su participación en "Convivium".

Maria José Atienza·12 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

El Cardenal Francisco Javier Bustillo, OFM Conv., es obispo de Ajaccio en Córcega, una diócesis que, actualmente, cuenta con unos 280.000 fieles, atendidos por unos 80 sacerdotes.

Monseñor Bustillo fue el ponente de la primera jornada de Convivium, la asamblea presbiteral convocada por la Archidiócesis de Madrid, que reunió durante dos días a los sacerdotes de la diócesis para reflexionar sobre su identidad y misión en el contexto actual. 

En este contexto, Omnes pudo entrevistar al cardenal franco – español sobre la identidad sacerdotal, el cuidado de la vocación y la necesidad de cuidar a quienes se acercan a la fe.

En una sociedad tan compleja, marcada por cambios. ¿Cuáles son los retos de los sacerdotes hoy?

–El sacerdote tiene que acordarse que fue ungido por el Espíritu Santo y tiene que despertar la creatividad, la audacia, para poder dar al mundo lo mejor que tiene. El Evangelio dice “vosotros sois la sal de la tierra, la luz del mundo”. Creo que nuestra sociedad necesita encontrar el gusto de la vida y en esas fases de la vida donde vemos muchas páginas bastante sombrías, necesita encontrar la luz y el ánimo.

El Card. Bustillo habla a los sacerdotes de Madrid

¿Cómo desarrollar una vida sacerdotal exigente pero sin terminar “quemado”? 

–Cuando hablo, sobre todo en Francia, a los sacerdotes, les digo que hay un binomio que tenemos que cuidar con mucho esmero: la salud y la alegría. Si un sacerdote, en su ministerio, -que, efectivamente es exigente y nos van a pedir muchas cosas-, pierde la alegría o pierde la salud, pierde el ánimo y pierde la eficiencia también en su misión.

El sacerdote del siglo XXI, y en una ciudad como Madrid, tiene que cuidar, con mucho esmero, la salud y la alegría, sino se pierden. Ha de trabajar su vida interior y su humanidad. Si trabajas tu humanidad y tu vida interior, vas más lejos.

Usted ha resaltado la importancia de la fraternidad sacerdotal. En un momento en el que la polarización se infiltra también en la Iglesia, ¿Cómo equilibrar la diferencia propia de cada sensibilidad con esa fraternidad?

–La polarización la vemos hoy, por desgracia en España, en Francia,…, en Occidente en general y también en el interior de la Iglesia. Es triste que la aplicación política e ideológica de la sociedad a veces se da en la Iglesia.

Nuestro ideal es la comunión, es la unión. Jesús dijo “que seáis uno”, que estéis unidos. Si en la Iglesia estamos divididos, es un problema de coherencia con el testimonio que tenemos que dar.

Cuando miramos al colegio apostólico, encontramos personajes muy distintos. Tenemos a Mateo y tenemos a Simón. Y Jesús les llama. Hoy que hay diferencias en la Iglesia: que uno sea tradicional o el otro carismático, el otro moderno, en vez de ser un problema para la iglesia, es una riqueza.

En vez de ponernos unos contra otros, que no es evangélico, tenemos que andar unos con otros y celebrar que cada uno tiene su camino, cada uno tiene su vida, cada uno tiene su recorrido y somos todos distintos. Y estas diferencias no son un obstáculo, sino que son una suerte y una bendición para la Iglesia. 

Usted viene de Francia que, en los últimos años, ocupa titulares con la vuelta a la fe de tantos jóvenes. ¿Cómo hacer que esta vuelta a Dios no se quede en un chispazo sino que cambie la vida? 

–Lo primero que vemos es el vacío en la sociedad francesa y occidental, después de 60 años con ese lema “Ni Dios, ni Maestro”: no necesitamos a nadie, hacemos lo que queremos. Ha habido mucho progreso tecnológico, científico, humano. Se ha insistido mucho en el poder, el saber, el hacer, el tener, pero se ha dejado en la periferia el ser. Aquello que la persona es, lo que la persona vive. Los jóvenes de hoy buscan un sentido a la vida.

Yo tengo mi diócesis, que es pequeña, más de 303 que van a ser bautizados ahora en Pascua. Eso quiere decir que los jóvenes, que son un poco vírgenes espiritualmente, buscan una identidad, buscan a una familia. 

Lo primero es acogerlos, celebrar su presencia. Después, tenemos una responsabilidad. No podemos quedarnos en decir, ¡qué suerte tenemos que vienen todos a pedir el bautismo en la iglesia católica! Sino que tenemos la responsabilidad de acogerles, de acompañarles y de orientarles para que sean, realmente parte de la familia de la Iglesia y para que puedan aportar un poco de frescura.

FirmasBernard Larraín

Maternidad subrogada

Con el cambio de año y el cierre del Jubileo de la Esperanza, es momento de hacer memoria agradecida de los avances en la defensa de la dignidad humana y en el camino hacia la abolición universal de la maternidad subrogada.

12 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: < 1 minuto

Con el cambio de año y el final del Jubileo de la Esperanza, es importante hacer memoria de los avances en la defensa de la dignidad humana y, en particular, en la causa de la abolición universal del mercado de la maternidad subrogada. 

Antes que todo, cabe recordar al querido Papa Francisco, fallecido en 2025, quien hizo un importante “llamamiento para que la Comunidad internacional se comprometa a prohibir universalmente esta práctica” y proclamó un año jubilar de la Esperanza, que constituye un impulso en la defensa de la dignidad humana.

Su profético llamado ha sido escuchado, pues el año 2025 estuvo marcado por hitos en la causa de la abolición universal: 

En junio, tuvo lugar en Lima (Perú), la Tercera Conferencia de Casablanca para la Abolición Universal de la Maternidad Subrogada, centrada en la protección de la mujer latinoamericana, y contó con la participación de expertos internacionales.

En julio, Reem Alsalem, Relatora Especial de la ONU sobre la violencia contra la mujer, publicó un histórico informe en el que declara que todas las formas de maternidad subrogada constituyen violencia contra las mujeres y recomienda la elaboración de un tratado internacional para abolir este mercado. 

En septiembre, Eslovaquia se convirtió en el primer país en prohibir esta práctica en su Constitución. 

En noviembre, el Parlamento Europeo, en su resolución sobre la Estrategia de Igualdad de Género, condenó explícitamente la gestación subrogada.

Estos importantes hechos son señales esperanzadoras de que ya hay camino recorrido en la causa imperiosa de abolir el mercado de la maternidad subrogada.

El autorBernard Larraín

Evangelio

Cristo, plenitud de la Ley. VI domingo del tiempo ordinario (A)

Vitus Ntube nos comenta las lecturas de la fiesta del VI Domingo del Tiempo Ordinario (A) correspondiente al día 15 de febrero de 2026.

Vitus Ntube·12 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

En la liturgia de este domingo volvemos a encontrar a Jesús sentado en la cátedra del monte. Continuamos la lectura del mismo capítulo de Mateo proclamado en los domingos anteriores, el gran “Sermón de la Montaña”. Después de anunciar las Bienaventuranzas y de revelar la identidad y la misión de los cristianos como sal de la tierra y luz del mundo, hoy encontramos a nuestro Señor hablando con la autoridad del mismo Legislador: “Habéis oído que se dijo a los antiguos … Pero yo os digo”.

Esta expresión decisiva -“Pero yo os digo”- revela la autoridad con la que Jesús enseña. Él no se limita a interpretar la ley; él es la ley. La conoce desde dentro y la conduce a su altura verdadera y definitiva. Jesús es el cumplimiento de la ley. En su propia persona, la ley alcanza su plenitud.

La ley dada por Dios al pueblo elegido por medio de Moisés y de los profetas fue un signo de la revelación amorosa de Dios, y la fidelidad a la ley expresaba la fidelidad de Israel a Él. La obediencia a la ley era, en su núcleo más profundo, un acto de amor. Ahora Jesús declara que él mismo es aquello hacia lo cual apuntaban la ley y los profetas. La relación de amor entre Dios y su pueblo queda ahora definitivamente vinculada a la persona de Cristo.

Desde el comienzo del sermón de la montaña, Jesús es claro: no ha venido a abolir la ley ni los profetas, sino a dar plenitud. ¿Qué significa, entonces, esta plenitud? No se trata de una sustracción, sino de un plus; no de un debilitamiento de la ley, sino de su profundización. Jesús nos conduce más allá de la mera observancia externa, hacia una adhesión interior del corazón. Por eso puede decir: “Porque os digo que si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos”. Este “mayor” no es una competencia, sino una llamada a una conformidad más radical con Cristo mismo y con el bien. La vocación cristiana va más allá de evitar el pecado o de cumplir solo lo mínimo. Estamos llamados a un crecimiento continuo en nuestra relación con Cristo, a una amistad más profunda con él, a una comunión interior que trasciende las observancias externas. Es una afirmación gozosa y positiva de seguir a Cristo más de cerca.

En el Evangelio de hoy, la expresión “pero yo os digo” se repite varias veces, y en cada ocasión Jesús eleva el nivel, exhortándonos a rechazar el pecado desde su raíz. Esto armoniza con la conclusión de la primera lectura del libro del Eclesiástico, que afirma que Dios no incita a nadie a pecar: “A nadie obligó a ser impío, y a nadie dio permiso para pecar”. Dios desea nuestra santidad y, por eso, nos revela con claridad aquello que nos separa de Él. Evitar el pecado es un acto de fidelidad, una respuesta agradecida al amor que Dios nos ha manifestado. El cristiano está llamado a rechazar toda forma de pecado, incluso los veniales, y a esforzarse por vivir las virtudes de manera heroica. Todo pecado, por pequeño que parezca, es una forma de infidelidad al amor que hemos recibido.

Finalmente, Jesús nos recuerda que el Reino de Dios está en juego en nuestra obediencia a la ley. Nuestra relación con el Señor, y en verdad nuestro destino eterno, se ven implicados en lo que pueden parecer cosas pequeñas. Nuestras acciones en esta vida resuenan en la eternidad. No identificarnos con la Ley -es decir, con Cristo mismo- es elegir la separación de Él. De ahí la gravedad de las palabras de Jesús: “Porque os digo que si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos”, y también: “más te vale perder un miembro que ir a parar entero a la gehenna”.

La fidelidad a los mandamientos es fidelidad a Cristo mismo. Estamos llamados a vivir esta fidelidad plenamente -interior y exteriormente-, dejando que la ley, cumplida en Cristo, configure nuestra vida y nos conduzca al Reino de los cielos.

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España

“Level Up!”, un videojuego para saber si estás preparado para el matrimonio

La Conferencia Episcopal lanza en torno al 14 de febrero, San Valentín, un videojuego gratuito en torno a los desafíos y aventuras del noviazgo.

Jose Maria Navalpotro·11 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

“El amor, la aventura más épica” es el mensaje que lanza la Conferencia Episcopal en la campaña “Matrimonio es más”. Y qué mejor que un videojuego para mostrarlo. “Level Up!” es el producto audiovisual que ha realizado Artex Games, a propuesta de la Subcomisión Episcopal para la Familia y Defensa de la Vida y que está disponible -y de forma gratuita- en la dirección matrimonioesmas.org/juego. Desde el próximo viernes 13, también estará accesible en la web matrimonioesmas.org.

“Que la Conferencia Episcopal cree un videojuego es una locura”, aseguraba Lía Jurado, alumna de publicidad en la Universidad Pontificia de Salamanca e integrante del equipo creativo que ha desarrollado el producto. La “locura” es una iniciativa surgida de las aulas de los alumnos de Publicidad de la Universidad Pontificia de Salamanca, a quienes se les consultó.

Está pensado para validar si el jugador está preparado para un amor definitivo, para un compromiso completo. 

Cómo funciona

En el videojuego, que funciona tocando la pantalla, se propone un recorrido que, a través de opciones virtuosas, valida la decisión de adoptar un compromiso definitivo con la pareja. Los protagonistas son dos jóvenes normales, Fran y Elena, que viven diversas aventuras, entendidas como situaciones cotidianas a las que se enfrenta una pareja: la figura del ex, las tribulaciones en un piso compartido, las tradiciones de las familias, cómo afrontar las cargas económicas… También se plantean virtudes de pareja, presentadas como “Dones coleccionables”, obtenidos a través de diferentes acciones.

La historia, que se desarrolla en siete niveles, se plantea como una novela romántica, más que como un videojuego de acción. Y hay diferentes finales (puede haber boda, o no), en función de las decisiones tomadas por el jugador y de su libertad, como en la vida real.

“Level up! El juego de dos” se presenta en torno a la fecha de San Valentín (14 de febrero), en el contexto de la campaña “Matrimonio es +” de la Conferencia Episcopal. Aprovechando esta fiesta, todas las diócesis celebran la Semana del Matrimonio, en la que se desarrollan múltiples propuestas para mostrar la belleza del matrimonio cristiano. 

Es el quinto año de campaña. La primera fue “Matrimonio es más de lo que crees”, a la que siguieron “Forever dates” (la más exitosa), “Forever match”, “Llena su corazón, hazlo latir”. En esta, el título es muy significativo: “Level up! El juego de dos”. Y el mensaje: “El amor, la aventura más épica”. 

El videojuego se ha realizado profesionalmente, con un diseño de Federico Peinado, de Narratech Laboratories, y ejecutado por Artax Games.  La idea partió de las estudiantes de Publicidad Lía Jurado, Eva Gangoso, Dana Sierra y Carolina González. 

La campaña quiere mostrar la belleza del matrimonio cristiano. Miguel Garrigós, de la Subcomisión para la Familia y la Vida de la Conferencia Episcopal, ha subrayado que “el matrimonio es un tesoro. Queríamos trasmitir la idea de que cuando algo vale la pena uno se plantea hacer lo que sea para superar dificultades. Queríamos que el juego trasmitiese esta idea”. Valora que, además, el videojuego “ayuda a entender lo que hace crecer el amor”.

Más propuestas para seguir

Además, Garrigós ha explicado que, al terminar el videojuego, se ofrece el enlace a la web www.matrimonioesmas.org con recursos, propuestas, enlaces y la app “matrimonio” de la Conferencia Episcopal, con diferentes iniciativas de acompañamiento. La campaña no se dirige principalmente a los “ya convencidos” sino que pretende que las parejas que quieren un compromiso estable se planteen la opción de un matrimonio por la Iglesia.

Level up! El juego de dos se presentará en un evento público en el Centro Príncipe Pío de Madrid el 14 de febrero, donde los asistentes podrán jugar online desde las 10 de la mañana a las diez de la noche.

Vaticano

Roma-Lourdes-Chiclayo, eje de la protección de la Virgen a los enfermos

La invocación del Papa León XIV a la Virgen de Lourdes en los Jardines Vaticanos, y la celebración en el santuario de Nuestra Señora de la Paz, en Chiclayo (Perú), de la Jornada Mundial del Enfermo, presidida por el cardenal Michael Czerny, S.I, marcan la petición por los enfermos y sus familiares a la Virgen María este 11 de febrero de 2026.

Francisco Otamendi·11 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

El Papa León XIV, con su petición a la Virgen de Lourdes en la gruta de los Jardines Vaticanos esta mañana, tras la Audiencia general. Y la solemne celebración en el santuario de Nuestra Señora de la Paz de Chiclayo (Perú), en la Jornada Mundial del Enfermo, centran este día 11 la oración de la Iglesia por los enfermos y por sus familiares.

En la Audiencia general, el Papa León XIV ha rezado por los enfermos y por todos los romanos y peregrinos presentes en el Aula Pablo VI, pidiendo “que la Virgen de Lourdes, a quien hoy celebramos, os acompañe maternalmente, interceda por vosotros ante Dios y os obtenga las gracias que os sostengan en vuestro camino”.

Después, ha anunciado: “Al término de la audiencia, me dirigiré a la gruta de Lourdes en los Jardines Vaticanos y encenderé una vela, signo de mi oración por todos los enfermos, a quienes hoy, Jornada Mundial del Enfermo, recordamos con especial afecto”.

“Me uno espiritualmente a cuantos hoy se reúnen en Chiclayo, Perú”

Al dirigirse a los peregrinos de lengua española, una de las nueve lenguas en las que el Papa ofrece los miércoles su catequesis, el Papa León ha dicho: “Me uno espiritualmente a cuantos hoy se reúnen en Chiclayo, Perú, para celebrar solemnemente la Jornada Mundial del Enfermo y confío a todos, especialmente a los enfermos y a sus familiares, a la protección maternal de la Santísima Virgen María”.

Al mismo tiempo, ha encomendado” a las víctimas y a todos los afectados por las graves inundaciones en Colombia, “mientras exhorto a toda la comunidad a sostener con la caridad y la oración a las familias damnificadas. Que Dios los bendiga. Muchas gracias”.

Perú: que los enfermos ofrezcan “los malestares de su vida” por la paz

En la Carta enviada por el Pontífice al enviado especial a Chiclayo, cardenal Czerny, prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, el Papa se refirió el 21 de enero a la “querida tierra del Perú, cuyos fieles, guiados por la piedad y el amor, buscan con confianza refugio bajo la protección de la Santísima Virgen María”. 

León XIV confió a los fieles que desde hace doce años, cuando “en la catedral dedicada a Santa María Madre de Dios, fuimos elevados al sagrado orden del episcopado para la diócesis de Chiclayo, tan querida para nosotros”, “hemos encomendado incesantemente con solicitud a la Santísima Virgen no solo nuestra misión apostólica, sino también el progreso en la fe cristiana del santo pueblo de Dios y, ahora de manera especial, de toda la Iglesia”.

“Pedimos humildemente por ellos”

Y formuló su petición: “en especial unión de oración con la Iglesia extendida por todo el mundo por todos los fieles enfermos afectados por enfermedades, patologías o dolores, pedimos humildemente que ellos, sostenidos por esta maternal intercesión, quieran ofrecer benignamente a Dios misericordioso, por medio de María, por la paz de este mundo, todos los malestares de su vida”.

“De hecho, como muy acertadamente enseña san Agustín, el ánimo humano es inquieto, y solo en la caridad inefable de Dios y en su aplicación a la vida cotidiana y espiritual puede encontrar la paz verdadera y duradera (cfr. S. Agustín, Confesiones, I, 1, 1)”.

El miércoles próximo comienza la Cuaresma

En la Audiencia, al dirigirse a los peregrinos de lengua inglesa, el Santo Padre ha recordado que “el próximo miércoles día 18 comienza el tiempo de Cuaresma. Es un tiempo para profundizar en nuestro conocimiento y amor al Señor, para examinar nuestros corazones y nuestras vidas, así como para volver a centrar nuestra mirada en Jesús y en su amor por nosotros.”.

“Que estos días de oración, ayuno y limosna”, ha alentado, “sean una fuente de fortaleza en nuestro esfuerzo diario por tomar nuestra cruz y seguir a Cristo. Sobre vosotros y vuestras familias invoco la alegría y la paz de nuestro Señor Jesucristo. ¡Que Dios os bendiga!”.

De Tierra Santa, polacos, santos Cirilo y Metodio, unidad europea

El Papa ha saludado a los “fieles de lengua árabe, en particular a los procedentes de Tierra Santa, de la escuela de las Hermanas de Nazaret de Haifa”. Y al referirse a los polacos, ha dicho que “estos días recordamos a los santos Cirilo y Metodio, apóstoles de los eslavos y patrones de Europa, padres del cristianismo, de la lengua y de la cultura de los pueblos eslavos”.

“Volvamos a su obra apostólica —como exhortaba San Juan Pablo II— en la construcción de una nueva unidad del continente europeo, para superar tensiones, divisiones y antagonismos religiosos y políticos (cf. Slavorum Apostoli). ¡Mi bendición a todos!”, ha saludado.

En sus palabras a los de lengua italiana, el Papa ha saludado “a los participantes en el curso de formación sacerdotal promovido por la Pontificia Universidad de la Santa Cruz, la parroquia del Sagrado Corazón de Andria y la Comunidad de la Resurrección de Roma”.

“Vínculo profundo entre la Palabra de Dios y la Iglesia”. Leer con frecuencia la Biblia

En su catequesis, el Sucesor de Pedro ha señalado que “la Constitución dogmática Dei Verbum reflexiona sobre el vínculo profundo que existe entre la Palabra de Dios y la Iglesia. La Biblia tiene su origen en el Pueblo de Dios, y a él va dirigida; esto significa que su fuerza y su significado se manifiestan plenamente en la vida y en la fe de la comunidad cristiana”.

En esta línea, tras citar a Benedicto XVI y a san Jerónimo, ha dicho a los peregrinos y fieles de lengua alemana: “Queridos hermanos y hermanas de lengua alemana, a la Iglesia se le ha confiado la misión de custodiar y anunciar la Palabra de Dios para que llegue a todos los hombres y alimente la vida de los creyentes. Por eso, os invito a leer con frecuencia la Biblia para crecer en el conocimiento de Jesucristo y para dar testimonio de la Palabra viva de Dios con vuestra vida”.

Amor y familiaridad a las Sagradas Escrituras

Antes, en su discurso, el Papa había manifestado que “Cristo es la Palabra viva del Padre, el Verbo de Dios hecho carne, nuestro Salvador. 

Por eso, todos los fieles están llamados a acercarse con amor y familiaridad a las Sagradas Escrituras, especialmente en la celebración de la Eucaristía y de los otros sacramentos”.

León XIV ha concluido afirmando que “todas las Escrituras anuncian su Persona y su presencia que salva, para todos nosotros y para toda la humanidad. Abramos, entonces, el corazón y la mente para acoger este don, siguiendo a María, Madre de la Iglesia”.

El autorFrancisco Otamendi

Mundo

“No tengas miedo”: el mensaje del único marista en Siria

El hermano George Sabe lidera en Alepo una red de ayuda humanitaria y educativa que que ayuda a cristianos y musulmanes.

Javier García Herrería·11 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

El hermano George Sabe es hoy el único hermano marista destinado en Siria. Desde Alepo, coordina una amplia red de ayuda a cristianos y musulmanes a través de los Maristas Azules. 

George Tabeé nació en Alepo, Siria, y descubrió su vocación marista siendo alumno de un colegio de la congregación en su ciudad natal. Pertenece hoy a la provincia mediterránea de los Hermanos Maristas y su trayectoria le ha llevado por distintos países de Oriente Medio y África, incluyendo una etapa en Costa de Marfil. Estos días visita España para presentar la campaña de Manos Unidas, que apoya proyectos educativos, de desarrollo y de reconstrucción del tejido social en el país.

Habla árabe y francés como lenguas maternas y conserva un fluido español aprendido hace más de cincuenta años, cuando realizó su noviciado en España. “Aprendí el español allí y sigo practicándolo”, explica con sencillez a sus 74 años.

En 2012, al inicio de la guerra en Alepo, regresó definitivamente a Siria. Desde entonces vive y trabaja en una ciudad devastada por más de una década de conflicto.

La mano de Dios

Entre los recuerdos más duros de su misión, el hermano George relata el secuestro de un padre de familia en 2013. Él mismo negoció con el grupo armado y llevó el dinero para su liberación, enfrentándose directamente a hombres armados.

En esos momentos, recuerda que le “vinieron las palabras de Jesús: ‘No tengas miedo’”. Días después, el secuestrado fue liberado. “Ahí descubrimos que el Señor estaba presente, acompañando e iluminando nuestras decisiones”.

Una experiencia que, como tantas otras, sostiene su convicción de que incluso en la guerra es posible educar, acompañar y sembrar esperanza. 

Maristas Azules: una Iglesia al servicio de todos

Actualmente, el hermano George forma parte de la asociación Maristas Azules, nacida en 2012 como respuesta directa a la guerra y al desplazamiento masivo de población. El proyecto hunde sus raíces en una iniciativa anterior, “Oreja de Dios”, creada en 1986 para apoyar a los cristianos más pobres de Alepo.

Con el estallido del conflicto, la acción se amplió y se transformó. Hoy, los Maristas Azules desarrollan 14 proyectos activos, centrados en tres ejes fundamentales: educación, desarrollo humano —especialmente de la mujer— y atención a emergencias.

“Somos 160 voluntarios”, explica, “y creemos en una Iglesia local al servicio de la población local, cristiana y musulmana”.

El único marista en Siria

En la actualidad, George es el único hermano marista presente en Siria. “Se necesita hablar árabe y aceptar la realidad de la guerra”, afirma. Sin embargo, subraya que no está solo: una amplia red de laicos formados en la espiritualidad marista sostiene el trabajo diario.

La mayoría de los proyectos atienden conjuntamente a cristianos y musulmanes. Algunos programas educativos están dirigidos incluso al 100% a niños musulmanes, como expresión de una misión basada en el servicio y no en la pertenencia religiosa.

El apoyo de Manos Unidas ha sido clave para sostener y ampliar estos proyectos. La ONG apostó por entrar en Siria de la mano de los maristas, financiando iniciativas educativas, programas de desarrollo para mujeres y microproyectos económicos.

“La educación es esencial para educar en la paz, la no violencia y el respeto al diferente”, subraya el hermano George. En cuanto al desarrollo de la mujer, destaca su impacto transformador en una sociedad donde la identidad femenina suele definirse en relación con otros. “Creemos que la mujer tiene su propia identidad y capacidades”.

Los microproyectos, impulsados desde 2014, buscan preparar a la población para un futuro en paz, permitiendo que las familias puedan vivir dignamente de su propio trabajo.

Cristianos en Siria: respeto, pero heridas abiertas

Según George, los cristianos no son una comunidad perseguida por el régimen actual, que, pese a su carácter islamista, ha mostrado respeto hacia la vida cristiana. “Celebramos la Eucaristía, vivimos nuestra fe con normalidad”, afirma.

Los ataques que se producen ocasionalmente, explica, proceden de grupos vinculados al Estado Islámico, no de las autoridades. “Lo que sufren los cristianos es lo mismo que sufre toda la población siria”, resume.

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Vaticano

Elise Ann Allen: “León XIV no es un Francisco II, tiene su propio estilo”

Elise Ann Allen ha sido la primera periodista en entrevistar a León XIV. Su trabajo quedó recogido en un libro que se publicó en todo el mundo. Omnes habla con ella sobre los primeros meses de pontificado.

Giovanni Tridente·11 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: 7 minutos

En los primeros meses de su pontificado, León XIV ha empezado a delinear un estilo propio: continuidad con Francisco en las prioridades sociales y pastorales, pero con un modo de gobernar más colegial y una voluntad explícita de diálogo. Para comprender mejor el perfil del nuevo Papa -sus raíces, su mirada global y su capacidad de “construir puentes”- Omnes conversa con la periodista Elise Ann Allen, una de las vaticanistas estadounidenses en Roma y quien realizó la primera entrevista a Robert Prevost tras su elección.

Su trayectoria ofrece, además, una perspectiva particularmente valiosa: al conocimiento del Vaticano suma una familiaridad directa con el Perú, un país decisivo en la biografía del Papa León XIV. En esta entrevista, Allen repasa gestos, prioridades y desafíos: desde la sinodalidad y la misión hasta la paz, la inteligencia artificial, la comunicación y el delicado capítulo de los abusos.

Usted fue la primera en entrevistar a León XIV tras su elección y en dedicarle un libro. ¿Cuándo se dio cuenta de que ya no estaba simplemente narrando una vida, sino que estaba empezando a perfilarse un pontificado?

—Durante la entrevista, cuando empezamos a hablar del periodo que pasó y de su trabajo en Perú, quedó claro hasta qué punto esa experiencia fue decisiva para toda su visión pastoral. Lo moldeó como persona, pero sobre todo como sacerdote, superior y obispo. Su trabajo con los pobres, los numerosos proyectos sociales en los que estuvo implicado, el modo en que los agustinos estructuran sus parroquias, su manera de relacionarse con el liderazgo político local y nacional, y su perspectiva sobre el Concilio Vaticano II y la teología de la liberación son claves que ofrecen una mirada única a su mentalidad y a su instinto.

Usted es estadounidense y corresponsal vaticanista en Roma desde hace años. ¿Qué aporta su experiencia para entender a León XIV mejor que otros analistas?

—Me permite comprenderlo. Como el Papa León XIV, yo también soy estadounidense y conozco el Vaticano, pero además conozco el Perú por experiencia personal, anterior a mi trabajo como vaticanista. Por eso conozco los tres mundos de Robert Prevost, hoy León XIV, y creo que eso me da una perspectiva privilegiada para interpretar lo que dirá y hará.

¿Qué elementos de las raíces de Prevost –su familia en Chicago, la doble ciudadanía estadounidense y peruana, su sensibilidad multicultural y los recientes hallazgos sobre sus orígenes afroamericanos– ayudan a comprender su modo de ser Papa hoy?

—Todos. No se puede tomar un solo elemento y pretender conocer y comprender a León XIV. Es una persona profundamente abierta: de mente, abierta a nuevas ideas y perspectivas, pero también a nuevas experiencias y a las personas que le rodean, incluidas aquellas nuevas que va encontrando. Ha sido –y sigue siendo– moldeado por las personas y las culturas que ha conocido a lo largo de su vida, incluidas las experiencias de racismo vividas en la infancia. Por eso, para comprenderlo, es esencial conocer su trasfondo y esa apertura fundamental.

En el retrato que emerge de su libro, León XIV es descrito a menudo como un “constructor de puentes” y un “ciudadano del mundo”. ¿Qué gestos –incluso pequeños pero significativos– le parecen revelar mejor esa actitud?

—Creo que su primera aparición en el balcón de San Pedro y sus primeras palabras fueron las señales más elocuentes. Incluso su modo de vestir es, en cierto modo, un “puente”, porque combina la sencillez de Francisco y, al mismo tiempo, recupera algunos elementos de la indumentaria tradicional del Papa, que muchos asocian al ministerio petrino y que lamentaron haber visto desaparecer. También ha querido encontrarse con figuras percibidas como muy distintas entre sí: por ejemplo, con el padre James Martin, considerado por algunos como “progresista” y cercano a la comunidad LGBTQ+, y también con el cardenal Raymond Burke, visto como “conservador” y favorable a la eliminación de restricciones sobre la Misa tradicional en latín. Quiere hablar con todas las partes.

Pienso, además, que su encuentro con el rey Carlos III y la oración juntos en la Capilla Sixtina fueron gestos especialmente significativos para construir puentes ecuménicos, al igual que sus viajes a Turquía y al Líbano. 

El Año Santo recién concluido y la muerte del Papa Francisco enmarcan el inicio del nuevo pontificado. ¿Dónde ve las principales continuidades y dónde, en cambio, algún acento nuevo?

—La mayor parte de las prioridades de León XIV están en plena continuidad con las de Francisco: atención a los pobres, cuidado pastoral de migrantes y refugiados, clima y crítica a las desigualdades. En nuestra conversación habló incluso del creciente desequilibrio salarial entre empleadores y empleados, que creo que seguirá siendo una de sus banderas. La novedad estará sobre todo en el estilo: Francisco gobernaba de forma muy directa; León XIV, en cambio, prefiere trabajar en equipo y colaborar estrechamente con los cardenales y con la curia.

Además, emergerán nuevos temas, como la atención a la inteligencia artificial y un nuevo enfoque sobre las finanzas vaticanas. Está también muy preocupado por la familia y por la polarización: quiere sanar divisiones y hará de la unidad un rasgo distintivo de su pontificado.

«La mayor parte de las prioridades de León XIV están en plena continuidad con las de Francisco: atención a los pobres, cuidado pastoral de migrantes y refugiados, clima y crítica a las desigualdades…»

Elise Ann Allen

Ya se ha celebrado un primer consistorio de León XIV. ¿Qué lectura hace de ese encuentro y de los temas que se pusieron sobre la mesa?

—Era un consistorio pensado para profundizar en varios temas: Evangelii gaudium, la reforma de la Curia, el camino sinodal y también la liturgia. Sin embargo, el Papa dejó que los propios cardenales eligieran dos, y optaron por Evangelii gaudium y por el camino sinodal.

Para mí dice mucho que quisieran dar prioridad a la identidad misionera de la Iglesia y a una manera de ser Iglesia más colaborativa, más capaz de escuchar y menos clerical. También muestra la distancia entre la agenda mediática y lo que realmente preocupa al pueblo católico.

Y este consistorio muestra igualmente el estilo de León XIV: no es común iniciar un pontificado tomando como hilo conductor el magisterio del predecesor. León XIV ha visto en Francisco a un gran visionario y quiere continuar ese trabajo. Muchos lo presentan como un “Francisco II”, pero no es así: tiene su propio estilo, aunque su agenda está en plena continuidad con Francisco.

En su libro aborda sin rodeos el capítulo de los abusos y el caso de la diócesis de Chiclayo. ¿Qué revelan las palabras del Papa –el sufrimiento por la lentitud de la justicia y el deseo de reforma– sobre su modo de ejercer la autoridad y de pedir perdón?

—Sus palabras muestran una amplia experiencia en cargos de autoridad y en el afrontamiento de la crisis de los abusos. Ha tratado este tipo de casos durante casi toda su carrera: como juez, como superior y como obispo, y más tarde en Roma como cardenal y prefecto, también en situaciones delicadas que implicaban a obispos por abusos o encubrimientos.

León XIV ha escuchado a muchas víctimas y comprende bien lo que les duele en estos procesos. Por eso insiste en la importancia no solo de escuchar, sino de creer a las víctimas. Al mismo tiempo, como canonista y juez, sabe que un sistema judicial debe ser objetivo y proteger los derechos de todas las partes: es un equilibrio difícil y lento.

Ucrania, Gaza, relaciones con Rusia e Israel, diálogo con el mundo islámico, ecumenismo, aniversario de Nicea: ¿cuál es, a su juicio, el “sello” de León XIV en el ámbito de la paz y del diálogo, en comparación con sus predecesores?

—Podemos decir que el “sello” de León XIV, en este campo, es precisamente construir puentes y facilitar el diálogo. No es algo nuevo, pero él lo llevará adelante con toda la fuerza y la energía de las que dispone. No es un hombre de polémicas: quiere rebajar la agresividad y aportar un sentido de calma, tanto en la retórica política como en el terreno de las armas.

En cuanto a Gaza y Ucrania, ya hemos visto que su postura es quizá algo más clara que la de Francisco. Ya en nuestra entrevista dijo públicamente –sin expresarlo de manera directa– que lo sucedido en Gaza era un genocidio. Y se está reuniendo con frecuencia con las autoridades ucranianas: se ha encontrado tres veces con el presidente Zelenski desde su elección. Por tanto, está muy implicado y buscará siempre vías de salida que respeten el derecho internacional y eviten una mayor escalada.

«León XIV es un comunicador muy cercano. Sabe hablar el lenguaje de hoy con los medios de hoy… Se expresa de manera directa y clara, y ofrece respuestas prudentes pero honestas»

Elise Ann Allen

El Papa ha vinculado su nombre a León XIII y a Rerum novarum, citando explícitamente la revolución de la inteligencia artificial y el futuro del trabajo. ¿Qué visión de la IA emerge de su lenguaje y de sus prioridades, y qué aportación puede ofrecer este pontificado a la doctrina social de la Iglesia?

—La aportación que León XIV puede ofrecer es, sobre todo, una búsqueda de equilibrio. Ya en sus palabras –tanto en lo que me dijo a mí, como en sus discursos públicos de estos meses– ha hablado de la creatividad humana y de todas las posibilidades que existen para hacer el bien y ayudar a la humanidad mediante la inteligencia artificial, pero también de los numerosos riesgos. Entre ellos está el riesgo de olvidar nuestra propia humanidad: aquello que distingue al ser humano de otras criaturas. Pero también el riesgo de perder de vista la verdad. Vivimos en una época de “fakes”: fake news, imágenes falsas, contenidos falsos y difíciles de verificar. Y está, además, todo el componente económico: hay miles de millones detrás de esta tecnología, que enriquecen a algunos mientras un número cada vez mayor de personas vive en la pobreza, con la tierra y el propio trabajo explotados por grandes empresas dominadas por el “1 %”, por decirlo así.

León XIV es un hombre que quiere fomentar la creatividad humana, también en el ámbito tecnológico, pero de un modo justo, que respete la dignidad humana y en el que las personas –sobre todo los pobres– no sean olvidadas.

Usted recuerda que León XIV, incluso antes de la elección, ya utilizaba las redes sociales, incluido WhatsApp. ¿Qué tipo de comunicador le parece y hasta qué punto ese estilo influye en su manera de ejercer el ministerio petrino?

—Es un comunicador muy cercano. Sabe hablar el lenguaje de hoy con los medios de hoy, incluso con un uso muy competente de los emojis en las aplicaciones móviles. Se expresa de manera directa y clara, y ofrece respuestas prudentes pero honestas. Es una persona muy capaz, muy atenta a lo que ocurre en el mundo, y alguien que dialoga y sabe cómo dialogar con el mundo.

Sabe dónde está la gente y sabe cómo estar presente ahí, con ellos. Quiere seguir promoviendo ese diálogo y, de hecho, está especialmente preparado para hacerlo.

Si tuviera que señalar a los lectores de Omnes una sola escena de su libro que “cuente” mejor quién es León XIV, ¿cuál elegiría y por qué?

—Elegiría el momento en que León XIV relata su llegada a Perú por primera vez, en 1985. Ahí está, para mí, la clave para entenderlo. Habla del choque cultural de pasar de Roma a Chulucanas en aquellos años, de la pobreza y del terrorismo, de haber enfermado de tifus y de tener que conducir tres horas para llegar a la clínica más cercana. Fue en esas condiciones –enfermo y sufriendo, en medio de la nada y de una pobreza extrema– cuando comprendió con claridad la llamada de Dios y decidió aceptarla sin mirar atrás. Después del “sí” al sacerdocio, aquel fue su primer “sí” a la misión: a una llamada de Dios que lo llevaría al mundo entero y, finalmente, a la sede de Pedro.

Evangelización

Alfonso Carrascosa: “Las científicas católicas han existido y existen”

“Las científicas católicas han existido, existen y seguirán existiendo. La fe no se pierde por investigar”, asegura Alfonso Carrascosa, autor de ‘100 católicas y científicas españolas’. El investigador reflexiona sobre trayectorias femeninas olvidadas, la ciencia y la fe, y referentes que amplíen el relato histórico de la ciencia.

Eliana Fucili·11 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

Con motivo del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, que se celebra el 11 de febrero, conversamos con Alfonso Carrascosa, autor de ‘100 católicas y científicas españolas’. Doctor en Ciencias Biológicas por la Universidad Complutense de Madrid, y científico del CSIC, Carrascosa considera que “las científicas católicas han existido, existen y seguirán existiendo».

Alfonso Carrascosa inició su trayectoria profesional en el ámbito de la microbiología. Con el paso del tiempo, su interés se orientó hacia la historia de la ciencia, donde ha desarrollado una línea de investigación singular: la recuperación y visibilización de científicas católicas españolas cuyas trayectorias han quedado, en muchos casos, relegadas al olvido o narradas de manera fragmentaria.

El investigador ha publicado ahora el libro 100 católicas y científicas españolas’, una obra que reúne más de un centenar de semblanzas biográficas y que pone de relieve una convicción central de su trabajo: que ciencia y fe no solo son compatibles, sino que han convivido de forma fecunda a lo largo de la historia contemporánea. 

En esta entrevista, Carrascosa reflexiona sobre los motivos que le llevaron a explorar este campo de estudio, los desafíos historiográficos que implica y la importancia de ofrecer referentes femeninos que integren vocación científica y vida creyente.

¿Qué le  inspiró a investigar y escribir sobre mujeres científicas católicas españolas?

Este tema siempre me ha interesado profundamente. Me di cuenta de que nadie lo estaba abordando de manera sistemática, a pesar de que existen muchas mujeres que encajan claramente en este perfil. Visibilizarlas permite demostrar, con hechos concretos, que la ciencia y la fe católica no solo son compatibles, sino que han coexistido y se han enriquecido mutuamente a lo largo del tiempo.

Mi objetivo ha sido aportar nombres, trayectorias y contextos: mujeres católicas practicantes que desarrollaron una labor científica o docente de primer nivel, muchas de ellas en el ámbito universitario.

En ‘100 católicas y científicas españolas’ propone una mirada poco habitual sobre estas trayectorias. ¿Dónde cree que reside la principal novedad de su planteamiento?

– La principal novedad del proyecto reside en la articulación de esas tres dimensiones: mujeres, científicas y católicas. No se trata de rasgos secundarios, sino de aspectos constitutivos de sus trayectorias vitales y profesionales. Hasta ahora, la dimensión religiosa de estas mujeres había sido en gran medida ignorada o directamente eliminada del relato historiográfico. En algunos casos, su vida espiritual era completamente desconocida; en otros, se la consideraba irrelevante para comprender su trabajo científico.

El objetivo no es añadir un dato anecdótico, sino recuperar una dimensión esencial de sus biografías. Una historia de la ciencia que prescinde sistemáticamente del hecho religioso ofrece, necesariamente, una visión parcial e incompleta.

¿Cuáles han sido los principales desafíos al investigar estas trayectorias?

– Sin duda, demostrar su condición de creyentes católicas practicantes. Esto ocurre tanto en mujeres como en hombres. Muchas personas han evitado manifestar públicamente su fe por miedo a posibles consecuencias profesionales o académicas. Hoy, en muchos ámbitos, expresar la fe es una actitud testimonial, casi martirial.

Paradójicamente, ese silencio refuerza la narrativa laicista dominante, que sostiene que no existen científicas católicas. Mi trabajo demuestra que eso es falso. Para reconstruir estas trayectorias han sido fundamentales las entrevistas a familiares, el trabajo en archivos personales y la consulta de documentación inédita.

En tus investigaciones aparece con fuerza el CSIC. ¿Por qué es un ámbito clave?

El Consejo Superior de Investigaciones Científicas marca el nacimiento del científico profesional en España. Entre su fundación en 1939 y 1975, la presencia femenina en su plantilla se triplica y supera el 30% del total. Es un dato objetivo del que apenas se habla.

Lo más significativo es que la inmensa mayoría de esas mujeres eran católicas practicantes. Sin embargo, persiste la idea de que durante ese periodo la ciencia en España estuvo paralizada, lo cual es falso. El desarrollo del CSIC demuestra exactamente lo contrario.

¿Qué papel juega la Iglesia en la formación intelectual de estas mujeres?

– Un papel decisivo en muchos casos. En el libro aparecen grupos relevantes de científicas vinculadas a realidades eclesiales como el Opus Dei, la Asociación Católica de Propagandistas o las teresianas, fundadas por san Pedro Poveda. Estas instituciones ofrecieron a muchas mujeres espacios de formación intelectual, académica y profesional de alto nivel.

Un caso emblemático es el de Ángeles Galino, la primera catedrática universitaria de la España contemporánea, que era teresiana. Hasta que documenté su trayectoria, este dato era prácticamente desconocido.

¿Cómo ha sido la recepción de sus trabajos?

– En general, muy positiva y, sobre todo, sorprendente. Muchas personas desconocían la existencia de tantas mujeres creyentes dedicadas a la investigación científica. Tanto en el ámbito académico como fuera de él, estas biografías se valoran como ejemplos vivos de la compatibilidad entre ciencia y fe.

Por eso tengo una fuerte vocación por escribir y publicar estas semblanzas: creo que es una forma de enriquecer el conocimiento histórico y de ofrecer una narrativa más completa y honesta.

Desde su experiencia, ¿cómo describiría la relación entre ciencia y fe?

– Como una relación complementaria y, en muchos casos, sinérgica. Dios se deja conocer a través de sus obras, y la ciencia busca describirlas y comprenderlas. Nunca he visto a un científico perder la fe por investigar; al contrario, en muchos casos la investigación refuerza la apertura a la trascendencia.

La supuesta incompatibilidad entre ciencia y fe católica refleja más bien la expansión de ciertos discursos ateos, no una contradicción real entre ambas.

Para cerrar, ¿qué consejo darías a las jóvenes científicas que desean integrar su fe con su vocación profesional?

– Les diría que no tengan miedo. Las científicas católicas han existido, existen y seguirán existiendo. La fe no se pierde por investigar; puede ser una fuente de fortaleza y de sentido.

Les animaría a apoyarse en las realidades eclesiales que ofrece la Iglesia y a no ocultar, aunque sea de manera sencilla, que fe y ciencia son compatibles. Ese testimonio puede ser un gran bien para otros y, también, para ellas mismas.

El autorEliana Fucili

Centro de Estudios Josemaría Escrivá (CEJE) 
Universidad de Navarra

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Mundo

El empresario católico Jimmy Lai, condenado a 20 años de prisión en Hong Kong

El conocido empresario de medios de comunicación, defensor de la democracia y católico, Jimmy Lai, cuyo arresto hace casi seis años provocó indignación en todo el mundo, ha sido sentenciado a 20 años de prisión.

OSV / Omnes·10 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

– Junno Arocho Esteves, OSV News

Un tribunal de Hong Kong ha condenado el 9 de febrero al empresario de medios católico Jimmy Lai a 20 años de prisión, tras considerarle culpable de conspirar con fuerzas extranjeras para poner en peligro la seguridad nacional. 

Se cree que es la sentencia más severa impuesta bajo la llamada ley de seguridad nacional de China, que penaliza la secesión, la subversión, el terrorismo y la colusión con fuerzas extranjeras. 

Ley utilizada para silenciar la disidencia

La ley ha sido criticada por su vaguedad y su uso para silenciar la disidencia, limitar la libertad de prensa y procesar a figuras de la oposición, como Lai, quien fue condenado por sedición y dos cargos de conspiración para llegar a acuerdos con fuerzas extranjeras el 15 de diciembre.

“Hoy es otro día oscuro para la justicia», dijo la familia de Lai en un comunicado publicado poco después de que se dictara la sentencia.

“Condenar a mi padre a esta draconiana pena de prisión es devastador para nuestra familia y pone en peligro su vida”, declaró Sebastian, el hijo de Lai. “Significa la destrucción total del sistema legal de Hong Kong y el fin de la justicia. Tras más de cinco años de persecución implacable de mi padre, es hora de que China haga lo correcto y lo libere antes de que sea demasiado tarde”.

‘Una sentencia desgarradoramente cruel’

Claire, la hija de Lai, calificó los 20 años de prisión como «una sentencia desgarradoramente cruel».

He visto cómo la salud de mi padre se deteriora drásticamente y cómo las condiciones en las que lo mantienen empeoran cada vez más. Si se ejecuta esta sentencia, morirá como un mártir entre rejas, dijo.

Lai, ciudadano británico que fundó el ahora desaparecido periódico prodemocrático Apple Daily, hizo campaña en Hong Kong por la libertad de prensa y la libertad de expresión durante décadas. Hong Kong fue designada Región Administrativa Especial de China en 1997, cuando el dominio británico terminó después de más de 150 años. 

“Alto grado de autonomía” 

Se supone que la Ley Básica de Hong Kong permitiría a la región “ejercer un alto grado de autonomía y disfrutar de poder ejecutivo, legislativo y judicial independiente, incluido el de decisión final”.

Sin embargo, después de un año de protestas a favor de la democracia en 2019, China impuso la ley de seguridad nacional, bajo la cual Lai fue arrestado en agosto de 2020 y ha estado encarcelado desde diciembre de ese año. 

Tras la sentencia, la secretaria de Relaciones Exteriores del Reino Unido, Yvette Cooper, dijo que los 20 años de prisión eran “una sentencia de cadena perpetua en la práctica”. Y calificó su condena como “un proceso con motivaciones políticas bajo una ley que fue impuesta para silenciar a los críticos de China”.

Un llamamiento a las autoridades de Hong Kong

“Una vez más hago un llamamiento a las autoridades de Hong Kong para que pongan fin a esta terrible experiencia y lo liberen por razones humanitarias, para que pueda reunirse con su familia”, escribió Cooper el 9 de febrero en una declaración publicada en X.

El primer ministro británico, Keir Starmer, quien visitó China del 28 al 31 de enero, fue criticado por no hacer lo suficiente para lograr la liberación de Lai. Según BBC News, el Grupo Parlamentario Multipartidista del Reino Unido sobre Detenciones Arbitrarias y Asuntos de Rehenes emitió un comunicado en el que afirmaba que el fracaso en lograr la liberación del empresario británico se había “desperdiciado por una diplomacia débil”.

“Estas oportunidades le costarán la vida a Jimmy Lai”, decía el comunicado. 

Starmer planteó el caso de Lai ante Xi

Sin embargo, Cooper dijo que Starmer había planteado el caso de Lai “directamente con (el presidente chino Xi Jinping) durante su visita”, lo que había “abierto una discusión sobre nuestras preocupaciones más agudas directamente con el gobierno chino al más alto nivel”.

“Tras la sentencia de hoy, abordaremos rápidamente más a fondo el caso del Sr. Lai”, dijo. 

La sentencia también fue condenada por Amnistía Internacional, calificándola como “otro hito sombrío en la transformación de Hong Kong de una ciudad gobernada por el estado de derecho a una gobernada por el miedo”. 

“Con esta sentencia, vemos una vez más cómo se utiliza la Ley de Seguridad Nacional de Hong Kong para distorsionar las libertades fundamentales y convertirlas en actos delictivos”, declaró la organización de derechos humanos. “El encarcelamiento de Jimmy Lai es un ataque despiadado a la libertad de expresión que ejemplifica el desmantelamiento sistemático de los derechos que una vez definieron a Hong Kong”.

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Junno Arocho Esteves es corresponsal internacional de OSV News. Síguele en @jae_journalist.

Esta información ha sido publicada en OSV News, y pueden consultarla aquí.

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El autorOSV / Omnes

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Evangelización

La tilma de la Virgen de Guadalupe: los ojos y más cuestiones inexplicables

Desde 1531, la historia de la Virgen de Guadalupe y el indígena Juan Diego ha fascinado a católicos y no católicos, y a investigadores. La tilma o manto en la que la Virgen dejó impresa su imagen tiene al menos 9 hechos inexplicables para la ciencia.

Francisco Otamendi·10 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

La Virgen María se apareció en varias ocasiones al indígena Juan Diego Cuauhtlatoatzin en el cerro del Tepeyac, hoy Ciudad de México. En una de sus visitas al obispo fray Juan de Zumárraga, franciscano, Nuestra Señora dejó impresa su imagen en la tilma de ayate, tela rala de fibra, del indio Juan Diego. 

Existen numerosos hechos, al menos nueve, que los expertos han concluido como inexplicables científicamente, al analizar el ayate o tilma del indígena Juan Diego, con la imagen impresa de la Señora. Estas conclusiones versan sobre la propia tilma y, sobre todo, acerca de los ojos de Nuestra Señora.

Se mencionan a continuación estos hechos, tal como han sido explicados por el Dr. Andrés Brito en una documentada exposición recogida en un video de Nazaret TV, que pueden ver más abajo. Debido a su amplitud, 1h.14’ 53”, se recoge una síntesis.

Fotografía de una imagen de la tilma de Nuestra Señora de Guadalupe, tomada en 1994 (Lyricmac, Wikimedia commons).

Breve historia

Antes de ofrecer la síntesis, vean una breve sinopsis de los hechos históricos, muy conocidos, que recuerda el Dr. Andrés Brito en el video.

Según la tradición guadalupana, en diciembre de 1531 la Virgen María se apareció varias veces al indígena Juan Diego Cuauhtlatoatzin en el cerro del Tepeyac. En esas apariciones, la Virgen le pidió que fuera a ver al obispo fray Juan de Zumárraga para solicitarle la construcción de un templo en ese lugar, y transmitir su mensaje de amor. El obispo pidió una señal como prueba de la autenticidad del mensaje.

En la siguiente aparición, nuestra Madre Santa María de Guadalupe indicó a Juan Diego que cortara rosas de Castilla que milagrosamente florecieron en el Tepeyac —algo imposible en ese tiempo, diciembre, y lugar— y que las llevara al obispo envueltas en su tilma. 

Al desplegarla ante fray Juan de Zumárraga, cayeron las flores y quedó impresa de manera prodigiosa la imagen de la Virgen María en la tilma de Juan Diego, revelando su rostro y figura. Ante este signo, el obispo creyó y mandó edificar el templo solicitado, dando origen a la profunda devoción guadalupana en México, en toda América, y en el mundo.

9 conclusiones a la luz de la ciencia

“Da la impresión de que la tilma es indestructible”, señala el ponente. Y por ahí van las primeras conclusiones. En efecto, afirma, “es científicamente inexplicable” lo siguiente:

1. “Que el ayate (la tela, la propia tilma), haya pervivido 480 años, de los que 116 estuvo sin protección alguna.

2. “Que la imagen no se haya deteriorado en absoluto”.

3. “Que haya resistido el contacto con el ácido nítrico en 1795”.

4. “Que haya permanecido intacto tras la detonación explosiva de 1921”. Sobrevivió a un atentado con explosivo de dinamita ese año.

5. “Que los códices presentes en la tilma sean un códice dirigido a los indígenas mesoamericanos del siglo XVI. San Juan Pablo II lo llamó “una perfecta inculturación”.

“No se conocen pigmentos”

6. “Que no se conozcan pigmentos ni el procedimiento mediante el cual fue “impresionada” la imagen a un lienzo en el que no hay pinceladas.

El Dr. Richard Kuhn, premio Nobel de Química, manifestó en 1938 que “no se conocen pigmentos como éstos en la naturaleza de este planeta. Los pigmentos de la imagen no son ni de origen animal, ni de origen vegetal, ni de origen mineral, ni de origen sintético”.

Oftalmólogos

7. “Que los ojos respondan a las características de una córnea humana viva”.

8. “Que existan 13 figuras humanas en los reflejos de las córneas sólo visibles con tecnología contemporánea, lo que excluye cualquier posibilidad de casualidad o fraude”.

El Dr. Enrique Graue, oftalmólogo, rector de la Universidad Autónoma de México, “autoridad en la materia, descubre que los ojos de la Virgen de Guadalupe reflejan la luz exactamente igual a como lo haría un ojo humano vivo. (…) Lo cual es imposible en una pintura hecha con mano humana”.

Desde 1950, una veintena de conocidos oftalmólogos han estudiado los ojos de la Virgen María en la tilma, y han confirmado sus observaciones, señala el investigador Dr. Brito.

El Dr. Rafael Torija, oftalmólogo, señaló que las imágenes aparecen reflejadas en ambos ojos, y que “respetan las proporciones ópticas de Samson-Burkinje” (en un ojo vivo pueden reflejarse hasta tres imágenes de lo que está frente a él debido a las superficies curvas de córnea y cristalino). “No es una pareidolia, son imágenes reales”, añade.

Dr. José Aste Tonsmann: trece figuras en los ojos de la Virgen

“Donde definitivamente tiran la toalla los incrédulos”, señala el ponente en el video (53’), es con el Dr. José Aste Tonsmann, ingeniero especialista en Computación de la Universidad de Cornell, también profesor de la Universidad Iberoamericana de México, fallecido en 2024.

El Dr. Tonsmann es quien descubrió trece figuras en los ojos, diminutas, casi microscópicas. Para ello, necesitó elaborar con un ordenador “cuadrículas de un  mm. cuadrado en las córneas. 1.600 cuadrículas de 15 x 15 micrones. ampliar la imagen 2.500 veces. Y captar doscientos tonos de gris, frente a los 30 que capta el ojo humano” (57′ y ss).

“Trece figuras de 8 mm, entre ellas la de fray Juan de Zumárraga, la de fray Juan González, el intérprete que estaba a su lado, la del propio indio Juan Diego desplegando la tilma, que pueden verse también, la de un indigena sentado…”.

Las imágenes están publicadas en el libro del Dr. Tonsmann, las mismas figuras en el ojo derecho y en el ojo izquierdo, respetando las leyes de Samson-Burkinje, y un grupo familiar, para completar las trece figuras”.

9. (También inexplicable): “Que las estrellas del manto muestren con precisión matemática las constelaciones visibles el 12 de diciembre de 1531”. Pueden consultar en el video éste y otros aspectos.

San Juan Diego Cuauhtlatoatzin, indígena vidente de la Virgen Santa Maria de Guadalupe, fue canonizado por san Juan Pablo II el 31 de julio de 2002 en la Basílica de Guadalupe en la Ciudad de México. 

Tilma de Nuestra Señora de Guadalupe, en la nueva Basílica (Karla T. Beltrán, Wikimedia commons).

El autorFrancisco Otamendi

Contra ansiedad, magnanimidad

La ansiedad puede paralizar la vida diaria, pero la fe, la acción y la magnanimidad muestran caminos para recuperar la paz y la esperanza.

10 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

Carlos sentía una opresión en el pecho por miedo a perder el empleo, era tal su temor que actuó de manera que provocó él mismo su despido. Magdalena imaginaba los peores escenarios si su esposo tardaba en llegar; su mortificación la llevaba al hospital pensando que se estaba infartando…tras la crisis volvía a casa, había experimentado un ataque de pánico. Jorge, un adolescente de 13 años, temía relacionarse con otros, se encerraba en su habitación casi todo el día. Si debía hablar con alguien se le agitaba el corazón y le faltaba el aire. Odiaba sentir esto pero no podía controlarlo, vivía aislado. Estas escenas se repiten cada día más. Se trata de diversas manifestaciones de trastornos de ansiedad que son la enfermedad mental más común a nivel mundial. América Latina reporta que el 7 % de su población la padece y sólo uno de cada cuatro personas está recibiendo tratamiento.

El miedo gobierna la mente y el cuerpo

La ansiedad es una respuesta adaptativa que nuestro cuerpo utiliza para responder a situaciones amenazantes (reales o imaginarias), son respuestas desproporcionadas, se da una activación excesiva que afecta integralmente la vida de quien la padece.

La persona ansiosa tiene miedo de lo que pasará, imagina las peores posibilidades y entra en un bucle de pensamientos negativos de los que experimenta que no puede salir. 

Si estás padeciendo ansiedad hay unos primeros auxilios básicos que tienen que ver con una respiración profunda, saber detener los pensamientos negativos poniendo atención al momento presente (qué estoy escuchando, viendo, oliendo, sintiendo); un cambio de hábitos saludables (cuidar el sueño, hacer un poco de ejercicio cada día, disminuir el consumo de alcohol y cafeína, consumir omega 3…). La atención profesional terapéutica es de gran ayuda.

La fe, roca firme frente a la inquietud

Pero hay que realizar todos estos esfuerzos sobre la roca firma de nuestra fe, por eso es recomendable:

  • Incrementar tu conocimiento de la Palabra de Dios, de vidas ejemplares que inspiran, y
  •  comprometerte en una buena causa por la que valga la pena dar la vida. 

Ya no está presente en nuestro sistema de creencias un Dios Bueno que vela por nuestro bien.  No leemos las escrituras que contienen estas palabras pronunciadas por Jesucristo: “no te preocupe tu vida, con qué te alimentarás; no te inquietes por tu cuerpo, con qué ropa vestirás. Mira las aves del cielo, tejer no es su ocupación; ni Salomón en su gloria con tal belleza vistió. Busca primero el reino de Dios y su justicia divina, y de su mano recibirás por añadidura lo demás”. (Mt.6, 27-32).

Los criterios del mundo han ahogado la Palabra Divina y se han llevado nuestra paz. Ahí donde crece el miedo, no hay lugar para la fe. Nuestra confianza esta puesta en nosotros mismos, y algo realmente nos falta. No es que una persona de fe no pueda padecer ansiedad, sino que cuando llega, sabe darle su lugar, la cuestiona confrontado sus miedos con la Verdad y se libera con prontitud. 

Los santos con sus vidas nos recuerdan que la primera actividad del creyente no es la lucha contra el mal desde una actitud negativa, sino desde una actitud confiada, creativa y restauradora. Así el creyente, aunque sufra, construye la paz , se entrega a un camino sacrificial, de ofrecimiento continuo; solo así logramos liberarnos de los límites que impone la ansiedad: ensanchando el corazón.   

Magnanimidad: el camino para ensanchar el corazón

Santo Tomás de Aquino hizo una sugerencia excelente que hoy es avalada por la ciencia. Decía que la angustia y la ansiedad te hacen sentir pequeño y perdido. Para cambiar esto y reconocer tu potencial y valor hay una actitud que desarrollar.

La palabra “ansiedad” viene del latín, anxietas, que significa estado de agitación, inquietud o zozobra. Deriva de la raíz indo-europea angh-ank, que conlleva el sentido de estrechez, dolor o presión (ahogo). Esta raíz latina está asociada con palabras como angor y angus.La palabra angustia por su parte, proviene también del latín y significa angosto, estrecho, difícil. 

¡Su opuesto es la puerta de salida!

Para enfrentar esta sensación que paraliza, Santo Tomás de Aquino propuso cultivar la magnanimidad que es ensanchamiento del ánimo, significa que puedes salir de ti mismo y entregarte a algo grande, que te rebase y te impulse. Pensar en hacer un bien mayor y acometer a ello.

El testimonio de Martha

Es así como Martha sanó su ansiedad. Ella tenía miedo de todo, de que se cayera el niño, de que le dañara la comida, de que hubiese un accidente si usaban el auto; si la invitaban a colaborar con algo sentía que no lo haría bien, constantemente pensaba que los demás la veían mal. Temía si podría tener problemas de tiroides u hormonales. Se hacía chequeos que salían bien pero dudaba de los resultados.

Un día se encontró con Almudena, buena amiga de su juventud que la invitó a sumarse a una causa social: el apoyo a mujeres embarazadas y desamparadas y la defensa de los pequeñitos no nacidos.

Martha aceptó con miedos incluidos, pero cuando convenció a una mamá joven de que recibiera a su bebé, sintió que su corazon se ensanchaba. Sentía la alegría de haber salvado una vida, acompañó durante el embarazo a esta jovencita y conoció a la pequeña bebita que estuvo a punto de no nacer. Sentía que había hecho algo valioso. En ese tiempo no tuvo tiempo para alimentar sus miedos; se decía a sí misma: este miedo no impedirá que hoy haga el bien a alguien más. ¡Magnanimidad!

Eres tan grande como las cosas que te preocupan. ¡Véncete: mira alto, piensa noble, actúa valiente!

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Ecología integral

En el Perú, los pobres del Padre Ranera ayudan a los más pobres

La labor en diversos lugares del Perú del Padre Miguel Ranera (Pastrana, Guadalajara, España, 1960), en favor de los pobres ha sido ingente. Desde el “rescate” de “pirañitas” (chicos vagos que paran en las calles para robar lo que puedan), hasta colegios, centros médicos y viviendas para los más pobres, a través de su ONG, Coprodeli.

P. Manuel Tamayo·10 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

Coprodeli, una ONG sin fines de lucro y de inspiración cristiana en Perú, cuya denominación corresponde a Comunión, Promoción, Desarrollo y Liberación, lleva décadas luchando contra la pobreza y la exclusión social en Perú, y también en Ecuador, Estados Unidos y España.

Pero lo hace con una peculiaridad: moviliza muchas mujeres y jóvenes en situación de pobreza, como voluntarios. Son pobres que ayudan a los más pobres, y parroquias que se convierten en “comunidades en acción” para solucionar los problemas de su propia gente. Es “gente que ayuda a su gente”.

En la actualidad beneficia a más de 100.000 personas al año, que en un 60% vive en situación de pobreza extrema, principalmente en las regiones de Callao y Lima.

Personas de escasos recursos en uno de los centros de Coprodeli (@Coprodeli).

P. Miguel Ranera: de Alcalá de Henares al Callao de Perú

Su promotor y presidente es el Padre Miguel Ranera, español de Pastrana (Guadalajara), que se educó en un convento fundado por Santa Teresa de Jesús, llevado por los misioneros Franciscanos. A los 14 años marchó con su familia a Alcalá de Henares (Madrid), y descubrió su vocación tras dos años de formación y apostolado en el oratorio del “hospital de Antezana”, donde San Ignacio de Loyola había vivido y desarrollado su caridad.

A los 17 años ingresó y se formó en una comunidad religiosa. Al terminar sus estudios eclesiásticos vino al Perú en 1982, se ordenó sacerdote el 23 de julio de 1983, incardinándose en la diócesis del Callao, con 23 años. Y en el Callao comenzó su labor en los barrios más pobres de la diócesis. Formó un comedor, un pequeño taller, una guardería y poco a poco fue creciendo.

El P. Miguel Ranera y personas de uno de los centros de Coprodeli (@Coprodeli).

En sectores urbano-marginales y zonas rurales

La labor social terminó excediendo a la parroquia, y fundó en 1989 Coprodeli con gente de la misma parroquia, que eran pobres pero que querían ayudar a los más pobres. La misión era, y es, contribuir al desarrollo integral de los sectores urbano-marginales y de las zonas rurales y eliminar la pobreza y la exclusión social en el Perú y Ecuador. Y contribuir al desarrollo integral de los sectores urbano marginales y trabajar por el derecho de las personas a una vida digna.

El P. Miguel Ranera constituyó la ONG movilizando muchas mujeres y jóvenes como voluntarios de inspiración cristiana, que organizan comedores, distribuyen ayuda humanitaria y solucionan los problemas de los excluidos. Pobres que ayudan a los más pobres.

Rescatar a “los pirañitas” en Lima

El P. Miguel comenzó a rescatar a los “pirañitas” (chicos vagos que paran en las calles para robar lo que puedan), del centro de Lima, para darles ropa, alimentos y consejos. Así nació el primer colegio de Coprodeli, el Agustín de Hipona, reconociendo la educación como motor de desarrollo integral de las personas.

Con el tiempo aumentaron los cooperadores que eran voluntarios norteamericanos y españoles para hacer viable estas iniciativas de ayuda. Ahora, Coprodeli tiene colegios, centros médicos y viviendas para los más pobres. Se han construido más de mil en distintas urbanizaciones de Cañete, Chincha, Pisco e Ica.

Mujeres en otro centro (@Coprodeli).

El colegio Coprodeli, Cristo Sacerdote, en Lurín

El Colegio “Coprodeli, Cristo Sacerdote” se fundó en Lurín, dentro de la provincia de Lima a 15 kilómetros de la capital. El nuevo colegio, calificado como “público de gestión privada”, cuenta con niveles de educación inicial, primaria y secundaria. Dispone de 14 aulas, laboratorios científicos, biblioteca, comedor, capilla y campos deportivos, en un terreno cedido por la diócesis de Lurín.

El proyecto ha sido promovido por la Asociación Coprodeli, entidad que forma parte de una red de 30 colegios concertados en el sur de Lima. Este modelo educativo, amparado en el convenio entre la Asociación y la UGEL 01, busca garantizar una educación accesible y de calidad para las familias más vulnerables.

P. Miguel Ranera (@Coprodeli).

Proyecto en El Callao

Por otra parte, en la provincia del Callao se inauguró el Proyecto de Construcción de Aulas en la Institución Educativa Pública de Gestión Privada San Juan Macías, ubicada en el Centro Poblado Ciudadela Pachacútec, distrito de Ventanilla, Callao. 

La obra fue ejecutada por la misma asociación Comunión, Promoción, Desarrollo y Liberación, ya mencionada, en el marco del Programa de Asistencia Financiera No Reembolsable para Proyectos Comunitarios de Seguridad Humana (APC).

El autorP. Manuel Tamayo

Sacerdote peruano

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Vocaciones

Convivium: Los sacerdotes de Madrid reflexionan sobre su misión en una jornada marcada por la fraternidad

La asamblea presbiteral Convivium ha reunido a más de 1.000 sacerdotes de la diócesis de Madrid en una jornada de reflexión sobre su identidad y misión.

Maria José Atienza·9 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

La diócesis de Madrid cifra en unos 2500 sus sacerdotes incardinados. un gran número de ellos, más de 1200 estaban inscritos, se ha dado cita en la Fundación Pablo VI para los dos días clave de Convivium, la asamblea presbiteral convocada por la Archidiócesis de Madrid, y que estos días reúne a los sacerdotes de la diócesis para reflexionar sobre su identidad y misión en el contexto actual. 

El aula de la Fundación Pablo VI no ha sido suficiente para acoger a los sacerdotes de Madrid reunidos en la asamblea sacerdotal que han tenido que repartirse en tres salas.

Los días clave de reuniones han comenzado con la oración conjunta, un vídeo sobre Madrid acompañado de la voz de Joaquín Sabina, el canto del himno compuesto para esta Asamblea y la lectura de la carta que el Papa León XIV ha dirigido a los sacerdotes de Madrid con ocasión de esta reunión. 

El Papa a los sacerdotes de Madrid: “Ninguno debe sentirse solo” 

El Papa valora, en esta misiva, la entrega de los sacerdotes, a veces en circunstancias complicadas y apunta que los sacerdotes que necesita Madrid han de ser “varones configurados con Cristo, capaces de sostener su ministerio desde una relación viva con El”. 

“No se trata de inventar modelos nuevos ni de redefinir la identidad que hemos recibido, sino de volver a proponer, con renovada intensidad, el sacerdocio en su núcleo más auténtico —ser alter Christus—, dejando que sea Él quien configure nuestra vida”, destaca el Papa en esta carta en la que, tomando como modelo la Catedral madrileña, el pontífice ha querido apuntar como “nadie debería sentirse solo en el ejercicio del ministerio” y animar a los sacerdotes a la confesión y a beber de la Fuente que luego han de dar. 

Asimismo, el Papa ha recordado la necesidad de los distintos carismas en la Iglesia, “con los distintos carismas y espiritualidades mediante los cuales el Señor enriquece y sostiene vuestra vocación. Cada uno recibe una forma particular de expresar la fe y de nutrir la interioridad, pero todos permanecen orientados hacia el mismo centro”, que es Cristo. 

Cardenal Cobo: “No somos francotiradores del Evangelio”

Por su parte, el cardenal Cobo ha puesto a san Isidro Labrador como ejemplo y ha puesto también el acento en la fraternidad sacerdotal destacando que “el milagro que hoy el señor nos regala es no tener que “arar solos’”. 

“También trabajamos campos que no vemos florecer, pero sabemos que no somos francotiradores del Evangelio, sino hermanos en una diócesis”, ha recordado el prelado. 

“Pidamos que este tiempo nos haga ‘más curas’”, ha subrayado para terminar el arzobispo de Madrid. 

Cardenal Bustillo: “Un pastor no gestiona a su rebaño, lo ama” 

El Cardenal Francisco Javier Bustillo OFMConv, obispo de Ajaccio (Córcega), ha sido el encargado de conducir la ponencia inaugural “Situación de los sacerdotes en el tiempo actual”. El franciscano ha desarrollado una interesante ponencia estructurada alrededor de 5 frases, algunas extraídas directamente del Evangelio, para resaltar el perfil y retos del sacerdote hoy.

Los puntos desarrollados han sido: 

El sacerdote es un hombre auténtico

El sacerdote no puede ser artificial ni superficial. Tiene que ser coherente con el Evangelio. En este punto, el franciscano, poniendo de ejemplo algunos títulos literarios, ha destacado la necesidad de preguntarse “¿He vivido de verdad? Esta pregunta es importante para nosotros sacerdotes. Tenemos una vida frenética pero, ¿nos llena o nos vacía? Podemos caer en la tiranía de la mirada social o eclesial. Actuar para ser mirados”. 

La palabra de Dios a Jonás: ponte en marcha 

El cardenal Bustillo ha animado a los sacerdotes a aprovechar un momento en el que “Hay jóvenes con sed de vidas mejores. Muchas vidas necesitan orientación. El mundo de la fe está ahí a pesar de todo, la Fe cristiana vive todavía y la espiritualidad cristiana ayuda al hombre a emerger del vacío y encontrar sentido”.  Para ello, ha apelado a la necesidad de la “vitamina C del sacerdote: la energía del Espíritu Santo” y les ha animado a cuidar la alegría y la salud para responder a los retos de hoy. 

Dadles vosotros de comer. Solo tenemos 5 panes y 2 peces

Este tercer punto ha sido quizás, el más extenso y profundo de la ponencia del obispo de Ajaccio, que ha querido subrayar, repetidamente que “el sacerdote es un hombre de fe, no un gestor”. El sacerdote ha de ser capaz de integrar cambios y pasajes. Jesús arriesga siempre, deja el ‘siempre lo hemos hecho así’.” En este sentido, ha abogado por “salir de una concepción demasiado humana de la fe, vinculada muchas veces a tácticas y estadísticas y desarrollar mentalidad pascual, capaz de crear y de creer en la apertura de nuevos pasajes”. 

Los sacerdotes, ha reiterado Bustillo, tienen que evitar tres peligros 

Amnesia : olvidar el primer amor que fue fortalecido en su ordenación. El sacerdote no recibe esos dones para acumularlos sino para compartirlos.

Tibieza: La tibieza convierte nuestra vida en un cementerio, es la paz de los cementerios. La tibieza es la crisis de la no elección. 

Anemia: impide arriesgar y darse totalmente. La lógica del don, en la vocación lleva a imitar a Jesús, que lo dio todo. Los sacerdotes están para dar la vida, no un 20 %.

Pedro, me amas? Pastorea mis ovejas

En este cuarto punto, François-Xavier Bustillo ha destacado que “somos sacerdotes para amar, no para la organización. El sacerdote no es un líder, es un pastor discípulo de Jesús. Jesús plantea la pregunta del amor, porque el amor precede a la misión de guiar el rebaño. De la primacía del amor al Señor fluye la misión y no al revés. El pastor es lo contrario de un funcionario. Un pastor no gestiona a su rebaño, aunque sea eficiente. Lo am”. Dentro de esta primacía del amor, el obispo de Ajaccio ha incidido en que “la fraternidad sacerdotal es la manifestación de este amor”. 

Hago nuevas todas las cosas

Por último, monseñor Bustillo ha subrayado que “Jesús es una novedad para nosotros. Él dice ‘Habéis oído,…pero yo os digo’, nos propone una vida nueva”. En esta línea, “la Iglesia tiene que hacer soñar, no llorar. No se trata de borrar la tradición sino de enriquecer la vida de la Iglesia” y para esto, “vivir el sacerdocio con fidelidad. En la fidelidad y en la alegría hay siempre fecundidad”.

La jornada ha continuado con una serie de encuentros por grupos y, ya por la tarde, continuará con Focus groups sobre los temas propuestos en las preasambleas, a los que los sacerdotes se habrán apuntado según sus preferencias seguidos de la Plenaria y la Santa Misa en la catedral de la Almudena. 

Durante las semanas previas se han llevado a cabo diversos grupos de trabajo organizados en 28 grupos temáticos para debatir cuestiones específicas, tales como:

  • La santidad y la afectividad del sacerdote.
  • El cuidado de los sacerdotes mayores.
  • Los retos de la migración y la pobreza en Madrid.
  • El ejercicio de la autoridad y la sinodalidad.
  • La salud mental y relacional de los pastores.
Evangelización

Arregui, un pastor con visión de eternidad y pies en la tierra

Algunos pastores dejan huella no solo por lo que hicieron, sino por cómo vivieron su entrega. Mons. Antonio Arregui fue uno de ellos: una vida de servicio al Ecuador durante más de seis décadas, con alma de místico y determinación de “agente 007” de Dios.

Juan Carlos Vasconez·9 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

Hace más de 30 años, cuando apenas era un estudiante, un profesor me dijo algo que nunca olvidé: «Conozco a un obispo que parece un superagente«. Al conocerle personalmente poco después de graduarme, entendí que no era una exageración. Don Antonio Arregui poseía esa rara y admirable mezcla de profundidad mística y una eficacia práctica asombrosa. Siempre pensé en el como el agente 007.

Su entrega no se improvisó; tenía raíces profundas. Pidió la admisión en el Opus Dei en 1957 y, tras su ordenación sacerdotal en 1964, llegó al Ecuador en 1965 para no marcharse más. Fue aquí donde su vocación de servicio se fraguó en momentos de una densidad espiritual sorprendente. Estuvo 62 años sirviendo al país.

En 1974, vivió la paradoja de la fe al recibir a San Josemaría en Ecuador: la inmensa dicha del encuentro frente al peso del dolor por la salud del Fundador. Fueron días donde la alegría de tener a nuestro Padre se mezcló con la vigilia constante, pues el mal de altura golpeó con fuerza su cuerpo ya cansado. Fue una gran enseñanza de como servir en la fragilidad.

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Don Antonio acompañando a San Josemaría en su llegada a Quito junto con el Beato Alvaro

Esa misma fidelidad la vimos cuando sucedió a Mons. Juan Larrea como Vicario del Opus Dei en Ecuador, y más tarde al seguir sus huellas como Obispo de Ibarra y Arzobispo de Guayaquil. A pesar de las dificultades —que nunca faltaron— jamás perdió la sonrisa ni dejó de extender su mano para ofrecer un detalle, una palabra o un consuelo a quien lo necesitara.

Siguió los pasos de Mons. Juan Larrea Holguín

Don Antonio fue un constructor en el sentido más amplio de la palabra. Gracias a su visión y a su estrecha relación con la Iglesia Alemana y diversas fundaciones internacionales, gestionó los recursos necesarios para levantar numerosos templos y financiar proyectos emblemáticos como el mejoramiento de la Catedral de Guayaquil. Pero su legado fue mucho más allá de la piedra: impulsó con fuerza la gestión del Banco de Alimentos Diakonía, la red de dispensarios de salud Redima y fortaleció la red educativa de colegios católicos, convencido de que la caridad, la salud y la educación son los pilares donde se asienta la dignidad humana.

Fue, sin duda, el gran paladín de la causa provida en nuestro país. Con una inteligencia sutil y una perseverancia incansable, se dedicó a formar líderes y a defender la verdad sobre el matrimonio y la familia. A su prudencia y buenas artes le debemos, en gran medida, que nuestra Constitución mantenga una esencia provida. Recuerdo como me insistió para que le dedique tiempo a sacar algo en ese ámbito, que gracias a Dios se consolidaron algunos proyectos.

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En 2008 con el movimiento provida

Ante las dificultades, nunca se dejó ganar por el desánimo; seguía trabajando en silencio, con la paz de quien sabe que está haciendo la voluntad de Dios, para revertir la cultura del descarte.

Hombre intachable a quien no se le puede comprometer en ningún escándalo.

Más allá de sus grandes logros de gestión, prefiero recordarlo como el caballero que fue. Fui testigo en estos últimos años de su entrega pastoral. Atendía las actividades programadas con esmero, pocas veces debíamos reemplazarle.

Guardo con especial afecto el recuerdo de su agudeza y su fino sentido del humor, plasmados en esas cartas ingeniosas y llenas de cariño que escribía personalmente para festejar a los cumpleañeros en las celebraciones. En esos pequeños detalles se veía al hombre que sabía amar en lo concreto.

Doy gracias a Dios por su vida y porque Mons. Antonio Arregui fue un reflejo vivo de la promesa del profeta Jeremías que se recoge en Jer 3:15: “Entonces les daré pastores según mi corazón, que los guiarán con conocimiento y entendimiento”.

¡Gracias por tanto, Don Antonio! Descanse en la paz del Señor e interceda por nosotros, el agente 007.

Libros

Biblia para Zoquetes: cuando la Biblia te mira y te dice «esto no lo habías pensado»

Biblia para Zoquetes 2 no pretende gustar a todos. Pretende provocar, despertar preguntas y devolver a la Biblia algo que a veces se pierde: la capacidad de asombro.

Javier García Herrería·9 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

Leer la Biblia puede ser una experiencia sobrecogedora, iluminadora… o francamente intimidante. María Vallejo-Nágera no pretende resolver ese dilema con un tratado académico ni con un manual piadoso. Su propuesta es otra cosa: provocar la curiosidad, descolocar al lector y, si todo sale bien, dejarle con ganas de ir directamente al texto bíblico. Así nace Biblia para Zoquetes 2, la segunda entrega de una serie tan poco convencional como deliberadamente personal.

Una serie nada neutral (y orgullosa de serlo)

En los dos últimos años, Vallejo-Nágera ha publicado los dos primeros volúmenes de esta serie pensada para conocer la Biblia y animar a leerla, no para explicarla de forma exhaustiva. No estamos ante un ensayo divulgativo al uso ni ante un catecismo encubierto. Biblia para Zoquetes es una apuesta narrativa, con una voz muy reconocible: desenfadada, femenina, aguda, provocadora y amena.

La autora escribe desde un lugar concreto: tras dos años de estudio bíblico en Harvard y la Universidad Pontificia Comillas, y después de impartir cursos de divulgación bíblica, decide poner por escrito una parte de lo aprendido. El resultado no aspira a la exhaustividad, sino al impacto.

Vallejo-Nágera explica que su camino como divulgadora bíblica nació de forma casi espontánea, cuando estaba “tan fascinada por la Biblia” que no podía dejar de hablar de ella. “La devoraba”, recuerda, y se la contaba a todos sus amigos hasta que pensó: “esto no puede ser”. Y decidió montar “una escuelita chiquitita”, sin pretensiones académicas ni institucionales, pensada únicamente “para un grupito de amigas”. Todas eran católicas, pero, como reconoce con humor, “no tenían ni idea”, así que buscó un gancho inesperado: el arte. “Como les encanta el arte, comencé a explicarles la Biblia delante de los cuadros del Prado”. Así nació la «Escuelita Virgen de Guadalupe», un proyecto que comenzó de manera informal y que, “hace ya nueve años”, se convirtió en el germen de una forma distinta y muy personal de acercar la Biblia a nuevos lectores.

Pocas ideas centrales y muchas sorpresas

¿Y qué encontramos en las páginas de la «Biblia para zoquetes 2»? Un puñado de ideas clave y una lluvia de curiosidades de lo más interesante. El objetivo es que el lector se sorprenda: que descubra detalles en los que nunca había reparado y una auténtica galería de personajes secundarios con historias de todo tipo —inquietantes, divertidas, nobles, miserables— que pueblan el texto bíblico y suelen pasar desapercibidos.

El ojo de la autora para formular preguntas incómodas o inesperadas es, sencillamente, brillante. Vallejo-Nágera se fija justo ahí donde muchos leen de largo… y se pregunta: ¿y esto? ¿por qué ocurre así? ¿qué hay detrás?

Si conectas con el estilo, lo pasas en grande

Este punto es clave y conviene decirlo sin rodeos: este libro no es para todo el mundo. Y no pasa nada. El estilo narrativo de Vallejo-Nágera es muy marcado. Si conectas con él, lo disfrutas muchísimo. Si no, dejarás el libro a las pocas páginas, pero sin duda merece la pena darle una oportunidad y experimentarlo en primera persona.

No hay término medio. Es como ese amigo brillante que hace bromas todo el tiempo: o te ríes con él o prefieres sentarte en otra mesa. En mi caso, he disfrutado enormemente del libro, aunque no he conectado con los chistes gráficos que la autora intercala en la narración. Pero el conjunto funciona. Y funciona muy bien.

Historias que abren el apetito bíblico

Biblia para Zoquetes 2 no pretende sustituir la lectura de la Escritura, sino abrir el apetito. Ya lo hace, por ejemplo, cuando aborda la tradición judía de Lilith, o cuando se detiene en figuras apenas mencionadas en el texto bíblico, pero fundamentales para su comprensión.

En varias escenas, la autora completa el contexto bíblico con referencias a las revelaciones particulares de la beata Catalina Emmerich, que a menudo arrojan una luz sorprendente sobre pasajes difíciles. Es especialmente esclarecedora su aportación para comprender el famoso episodio de la lucha entre Jacob y Dios, un texto tan fascinante como desconcertante.

O también cuando presenta a Melquisedec, ese personaje que aparece en apenas una línea de la Biblia y, sin embargo, resulta clave para la tradición sacerdotal judía y cristiana. Vallejo-Nágera explica por qué su figura es tan relevante, «hasta el punto de que la Iglesia ordena a los sacerdotes como «sacerdote para siempre según el rito de Melquisedec».

El recurso de acudir a Emmerich, usado con libertad y sin complejos, refuerza el carácter personal del libro: Vallejo-Nágera no esconde desde dónde mira ni qué tradiciones le ayudan a leer.

En este segundo volumen, Vallejo-Nágera reconoce que se ha “desparramado” con uno de esos personajes “chiquititos” que aparecen en la Biblia y ante los que el lector atento se ve obligado a frenar en seco: «un momento, un momento, un momento… ¿qué acaba de decir el texto de esta pobre?», señala la autora. Se trata de Dina, “la hermanita de las doce tribus”, una figura casi olvidada cuya historia —marcada por la violencia y el silencio— suele pasar inadvertida.

A partir de “los pequeños versículos que hablan de ella, que son poquitos”, la autora decidió “meterse a saco” para investigar qué decía el Talmud, consultar artículos recomendados por sus profesores y reconstruir un relato que califica de “fascinante”. El resultado es un capítulo completísimo que devuelve a Dina su lugar en la historia bíblica. La sorpresa llegó después, cuando Vallejo-Nágera descubrió que Catalina Emmerich también la mencionaba: “ahí ya me quedé totalmente alucinada”, confiesa, confirmando que incluso los márgenes del texto sagrado esconden historias que piden ser leídas con otros ojos.

Entender el corazón humano sin anacronismos

Uno de los mayores aciertos del libro es su capacidad para explorar la naturaleza humana tal como aparece en la Biblia. Los celos, la venganza o el resentimiento nos resultan familiares; no tanto el honor personal y familiar, una categoría decisiva en el mundo bíblico y profundamente transformada en la cultura contemporánea.

Lejos de proyectar sensibilidades actuales sobre textos antiguos, esta obra hace justo lo contrario: se esfuerza por entender a los personajes en su contexto, sin edulcorarlos ni juzgarlos desde parámetros modernos. En ese sentido, el tratamiento del corazón humano, especialmente el de la mujer y su situación histórica, está trabajado con inteligencia y sensibilidad.

Biblia para Zoquetes 2 no pretende gustar a todos. Pretende provocar, despertar preguntas y devolver a la Biblia algo que a veces se pierde: la capacidad de asombro. Si el lector entra en el juego, el viaje merece mucho la pena. Y, con suerte, terminará donde la autora quiere llevarlo desde el principio: abriendo la Biblia por su cuenta.

Biblia para zoquetes 2

Autora: María Vallejo-Nágera
Editorial: Palabra
Páginas: 320
Año: 2025
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Vaticano

Jornada contra la Trata: “La paz comienza con la dignidad”, enfatiza el Papa

En la memoria de santa Josefina Bakhita, el Papa León XIV ha recordado en la XII Jornada Mundial de Oración y Reflexión contra la Trata de Personas, que “la paz comienza con la dignidad”. Además, ha puesto al beato ‘cura Valera’ como “estímulo para los sacerdotes”, y ha rezado por Nigeria, y por Italia, Marruecos, Portugal y Andalucía (España), afectados por inundaciones.   

Redacción Omnes·8 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

En un Ángelus con numerosas intenciones de oración, el Papa se ha centrado en “reavivar la alegría con gestos concretos de apertura y de atención a los demás”. Luego, ha recordado la fiesta de la religiosa sudanesa santa Josefina Bakhita, esclavizada de niña, para reafirmar que “la paz comienza con la dignidad”.

Además, ha agradecido “a las religiosas y a todos aquellos que se comprometen para eliminar las actuales formas de esclavitud”. 

En su mensaje para la XII Jornada Mundial de Oración y Reflexión contra la Trata de Personas, el Santo Padre reafirma el compromiso de la Iglesia católica de combatir este flagelo. También agradece a quienes sirven con delicadeza y consideración al acercarse a las víctimas de la trata, incluidas las redes y organizaciones internacionales. “Renuevo firmemente la urgente llamada de la Iglesia a afrontar y poner fin a este grave crimen contra la humanidad”. 

‘Cura Valera”: estímulo para los sacerdotes, “para que sean fieles en la vida cotidiana”

Junto a este llamamiento, el Santo Padre informó sobre el recién beatificado don Salvador Valera Parra, ‘cura Valera’, en Huércal-Overa (Almería, España), “párroco plenamente entregado a su pueblo, humilde y solícito en la caridad pastoral. Que su ejemplo de sacerdote centrado en lo esencial sea un estímulo para los sacerdotes de hoy, para que sean fieles en la vida cotidiana vivida con sencillez y austeridad”.

El prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos, cardenal Marcello Semeraro, dijo ayer que el nuevo beato, sacerdote diocesano, arcipreste y párroco, en todas las circunstancias, incluso en las más arriesgadas, siempre estuvo al lado de los más débiles. «Los enfermos, los pobres y los necesitados que recorrían las calles y habitaban las casas de esta tierra”.

El Papa León XIV reza el Ángelus en la Plaza de San Pedro del Vaticano, el 1 de febrero de 2026. (Foto de OSV News/Matteo Pernaselci, Vatican Media).

Oración por Nigeria, y solidaridad con los afectados por inundaciones

“Con dolor y preocupación he sabido de los ataques en Nigeria, que han causado grandes pérdidas de vidas humanas. Expreso mi cercanía orante a todas las víctimas de la violencia y del terrorismo. Deseo que las autoridades competentes sigan actuando con determinación para garantizar la seguridad y la tutela de cada ciudadano”, añadió el Papa.

También ha asegurado el Papa su oración por las poblaciones de Portugal, Marruecos, España, en particular Grazalema de Andalucía, e Italia meridional, especialmente en Niscemi (Sicilia), afectados por grandes inundaciones. “Animo a las comunidades a permanecer unidas y solidarias, con la materna protección de la Virgen María”, ha dicho.

“Dios nunca nos descarta”, “atención a los demás para reavivar la alegría”

Después de haber proclamado las Bienaventuranzas, el Papa ha meditado hoy en el Àngelus sobre este mensaje de Jesús: “Ustedes son la sal de la tierra. […] Ustedes son la luz del mundo» (Mt 5,13-14).”.

“Pareciera que Jesús pone en guardia a quien lo escucha para que no renuncie a la alegría. La sal que ha perdido sabor, dice, ‘ya no sirve para nada, sino para ser tirada y pisada por la gente’ (Mt 5,13)”.

El Sucesor de Pedro ha manifestado que “Jesús nos anuncia a un Dios que nunca nos descarta, a un Padre que custodia nuestro nombre y nuestra unicidad”, y que “los gestos concretos de apertura y de atención a los demás son los que reavivan la alegría”.

Jesús mismo fue tentado, en el desierto, por otros caminos, ha subrayado: hacer valer su identidad, exhibirla y tener el mundo a sus pies. “Pero él rechaza los caminos en los que hubiera perdido su verdadero sabor, aquel que hallamos cada domingo en la fracción del Pan: la vida entregada, el amor que no hace ruido”.

“María, Puerta del cielo”

“A María, Puerta del cielo”, ha concluido el Papa, “dirijamos ahora la mirada y la oración, para que nos ayude a ser y a permanecer como discípulos de su Hijo”.

El autorRedacción Omnes

Educación

Alfonso Aguiló: “En la educación quizá ha faltado más comunión entre carismas”

Alfonso Aguiló aborda algunos desafíos de la escuela católica en la actualidad: la necesidad de conjugar identidad cristiana con excelencia académica, la autoridad de los padres y profesores, una normativa demasiado garantista y la importancia de la financiación pública.

Javier García Herrería·8 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

Entrevistamos a Alfonso Aguiló Pastrana, una de las voces más reconocidas en el ámbito educativo en España y fuera de nuestras fronteras. Ha dedicado gran parte de su vida profesional a la gestión educativa, la reflexión pedagógica y la promoción de proyectos con identidad cristiana. Ha sido director del Colegio Tajamar en Madrid y actualmente preside la Red Educativa Arenales, que agrupa a más de treinta centros en Europa, África y América, así como la Confederación Española de Centros de Enseñanza (CECE), que representa aproximadamente un tercio de la enseñanza privada y concertada del país. Además, asesora instituciones educativas en decenas de países y es autor de más de cuatrocientos artículos y una docena de libros sobre educación, sociedad y antropología.

Desde tu experiencia como gestor, ¿qué dirías que es hoy lo más difícil para conseguir ofrecer una educación verdaderamente católica?

-Es difícil hacer un diagnóstico general, porque a cada proyecto le ocurren cosas distintas. Pero, de forma global, vemos varios escenarios. Hay proyectos que van muy bien; otros, en cambio, han perdido bastante su identidad cristiana; otros la mantienen en lo pastoral, pero menos en los temas de fondo; otros al revés; y otros han perdido casi toda manifestación pública de la fe.

A eso se suma otro problema importante: hay personas con una identidad cristiana muy clara pero que no son buenos gestores. También hay buenos gestores con una identidad cristiana débil. El reto no es elegir entre una cosa u otra, sino la unidad de todos los aspectos. La visión cristiana atiende a la persona y a la escuela en su totalidad.

Si tuviera que subrayar algo hoy, diría que la escuela católica debería distinguirse especialmente por la buena formación en el uso de la razón y por el interés por todo el conocimiento. Hay problemas morales, sí, pero creo que hay problemas aún mayores relacionados con la falta de pensamiento riguroso. Si una persona aprende a pensar bien y a ser buena persona, la identidad cristiana encuentra un camino bien abonado para el crecimiento.

«Aquí hay un problema creciente: una minoría de familias muy demandantes, amparadas por una normativa demasiado garantista, está generando una cultura de desconfianza. El profesor se siente desprotegido, pierde autoridad, y eso deteriora el encuentro personal, que es lo más valioso de la educación».

Alfonso Aguiló

Has mencionado la dimensión intelectual y académica. ¿Qué otros elementos consideras esenciales para que una escuela sea verdaderamente cristiana?

-La viabilidad del proyecto es esencial. Si una familia da una educación cristiana excelente pero gestiona mal sus recursos, algo falla. Lo mismo ocurre con una escuela. La viabilidad económica y organizativa también forma parte de hacer rendir los talentos. La identidad cristiana no consiste en ser un personaje fuera de la realidad, con discursos muy elevados, pero que luego arruina los proyectos que dirige.

Yo lo relaciono mucho con la parábola de los talentos. Hemos recibido talentos y estamos llamados a hacerlos rendir: en el aspecto más estrictamente de gestión empresarial —porque un colegio también es una empresa— y en el aspecto de identidad, propósito y misión.

¿Cuál es, a su juicio, el papel clave que deben desempeñar los padres en la escuela, y qué problemas o conflictos surgen actualmente en la relación entre familia y centro educativo?

-Es fundamental lograr el protagonismo de los padres, en línea con el magisterio de la Iglesia: familia y escuela deben actuar de forma coordinada. Pero a veces se confunde ese protagonismo con el gobierno del centro.

En un buen hospital, el paciente y su familia están en el centro, pero no son quienes diagnostican, operan o gestionan. En la escuela ocurre algo parecido: la familia debe ser central en la atención educativa, no necesariamente en la gestión técnica.

Aquí hay un problema creciente: una minoría de familias muy demandantes, amparadas por una normativa demasiado garantista, está generando una cultura de desconfianza. El profesor se siente desprotegido, pierde autoridad, y eso deteriora el encuentro personal, que es lo más valioso de la educación.

No es un problema de la escuela católica o en la educación en general; ocurre también en la medicina y en otros ámbitos profesionales.

¿Crees que la normativa actual está influyendo en esta situación?

-Sí. Hay una tendencia a proteger -con toda la buena intención- los derechos del niño, pero con un efecto colateral: el profesor se siente jurídicamente demasiado vulnerable. Sin autoridad no se puede generar cultura, y sin cultura no se educa de verdad. La escuela no es solo transmisión de contenidos —eso cotiza claramente a la baja—. Lo que cotiza al alza es la comunidad humana que se crea, y esa se ve afectada por un exceso de defensividad.

Creo que es necesario revisar ciertas normativas para devolver autoridad al profesor. Sin autoridad no puede generar una cultura educativa sana. No hablo de eliminar normas, sino de ajustarlas. Todas las leyes necesitan revisión; eso es la democracia.

En muchos países parece crecer la idea de que quien quiera educación católica debería pagarla íntegramente. ¿Qué opina al respecto?

-Esa idea es profundamente equivocada. En casi todos los países del mundo existe financiación pública de la educación privada porque, tras la Segunda Guerra Mundial, se entendió que para alejarse de los horrores de los totalitarismo hay que hacer más para que la sociedad sea plural, y para ello necesita una educación plural. Y para que el acceso a ella sea plural, hay que financiarla.

Solo entre el 7 % y el 10 % de la población puede pagarse una educación privada sin apoyo público. Si no hay financiación, no hay libertad real de elección. El Estado no financia a la Iglesia: financia a las familias que quieren un proyecto educativo acorde con sus convicciones. No hacerlo sería discriminatorio. Igual que se financian partidos políticos o sindicatos -instituciones privadas que actúan en el espacio público-, es natural que existan centros educativos privados financiados con dinero público que garanticen pluralismo, libertad y democracia. Negar eso no es moderno ni democrático; es un retroceso en derechos.

«Hay una tendencia a proteger -con toda la buena intención- los derechos del niño, pero con un efecto colateral: el profesor se siente jurídicamente demasiado vulnerable».

Alfonso Aguiló

En Estados Unidos existen organizaciones que evalúan la “catolicidad” de universidades y centros educativos mediante análisis cualitativos y datos objetivos. ¿Crees que algo así ayudaría en otros países?

-Soy partidario de las métricas, porque ayudan a complementar las impresiones. Pero medir quién es “más católico” es arriesgado. Sería como hacer un ranking de quién es mejor persona.

Los criterios para “ser católico” no debería fijarlos una entidad privada, sino la Iglesia, y sinceramente no creo que tenga interés en hacerlo. Lo que sí me parece razonable es analizar elementos objetivos: presencia de sacramentos, oración, acción social, calidad como comunidad humana, cuidado de la creación, etc. Luego cada familia dará más peso a unos u otros según su sensibilidad. Esa pluralidad es muy sana en la Iglesia.

Formas parte del Consejo General de la Iglesia en la Educación de la Conferencia Episcopal Española. ¿Qué fruto esperas de ese trabajo?

-Creo que uno de los frutos más interesantes es generar una cultura de colaboración entre las instituciones. Históricamente cada carisma ha cuidado mucho lo propio, lo cual es lógico y muy positivo, pero ha faltado más comunión entre carismas. El mensaje cristiano de fraternidad debería manifestarse también en una mayor colaboración institucional dentro de la Iglesia.

Evangelización

Nerea Castellanos tras superar un cáncer: «lo único que me calmó fue ofrecer el sufrimiento»

La joven alicantina, Nerea Castellanos, se enfrentó a un tumor cerebral del tamaño de una pelota de tenis. Superó el cáncer con optimismo, mucha fe y de la mano de su ángel de la guarda.

Teresa Aguado Peña·7 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: 5 minutos

Durante años, Nerea Castellanos (Alicante, 1995) vivió con un tumor del tamaño de una pelota de tenis sin saberlo. Lo que comenzó en abril de 2023 como dolores de cabeza, vómitos y problemas de visión —atribuidos inicialmente a migrañas y a una contractura cervical— terminó en un diagnóstico que le cambió la vida: un astrocitoma de grado 3 en el lóbulo frontal derecho del cerebro. A pesar de dos cirugías, radioterapia y quimioterapia, Nerea afirma que compartía su testimonio en Instagram, entre otras cosas, porque quería recordar todo aquello.

Desde el principio tuvo una certeza que no la abandonó: «sabía que se iba a curar». Efectivamente, en apenas nueve meses, el 25 de enero de 2024 recibió la buena noticia: «no hay enfermedad». Lo primero que hizo fue rezar ante el sagrario del Hospital Universitario San Juan. Hoy mira hacia atrás todo aquello y da testimonio de la fe que la sostuvo y del sentido que tuvo su sufrimiento.

En esta entrevista, Nerea cuenta cómo afrontó su paso por el cáncer. Podemos vislumbrar su optimismo en pequeños gestos cotidianos, como la decisión de arreglarse y vestirse con colores alegres cada vez que acudía a oncología, una forma sencilla pero firme de plantar cara a un entorno marcado por la tristeza y el sufrimiento.

Cuando te dijeron que tenías un tumor cerebral, ¿cómo fue el primer impacto? ¿Qué papel jugó la fe?

Ha tenido todo el papel. A mí desde que me lo dijeron, yo pensaba «qué hay que hacer ahora». A lo mejor sin ser consciente, el Espíritu Santo y el Señor estaban en mí, porque en ningún momento tuve preocupación.

La gente me decía que mi actitud no era normal. Ahora soy todavía más consciente de que esa paz fue un don que el Señor me regaló en ese momento, y eso que yo siempre he sido muy positiva y muy risueña. De hecho, yo era como la que tenía que consolar a todo el mundo porque yo sabía que me iba a curar.

¿Por qué decidiste compartir tu testimonio en redes?

Estaba viviendo tantísimas cosas que no quería que nada se me olvidase: las anécdotas del hospital, mis hermanos viniendo del extranjero a verme, conversaciones profundas con mi familia… Me hice una segunda cuenta privada de Instagram a modo de diario para guardar todo ahí, pero nunca llegué a subir nada. Sentía que no tenía sentido separar un “Instagram bonito” del real.

En el fondo, lo único que me frenaba era el miedo a que pareciera que buscaba pena o atención. Al final pensé: «esta es mi realidad, quiero guardarla para mí y también compartirla por si a alguien le sirve o se siente identificado. Y si a alguien le molesta, siempre puede dejar de seguirme».

De hecho, cuando me diagnosticaron el tumor me leí el libro de Elena Huelva, la chica que falleció de cáncer. Su testimonio me ayudó muchísimo, porque sentía que, de alguna forma, estaba hablando con ella. Por mucho que hablara con mis amigas u otras personas, no era lo mismo. Ella describía pruebas, sensaciones y momentos por los que yo también estaba pasando, y me sentía muy identificada. Aunque no pudiera hablar directamente con ella, me acompañó mucho. Por eso pensé que quizá yo también podría ayudar a alguien contando mi historia, sobre todo porque el cáncer cerebral, como fue mi caso, asusta mucho, y no siempre tiene por qué acabar mal.

¿Has visto frutos tras compartir tu testimonio?

Sí. Ha habido algunos casos muy especiales. Uno de ellos es un padre al que tengo muchísimo cariño. Me contactó porque su hija de un añito tenía el mismo tumor que yo. De hecho, peor. Y es que le había llamado la atención cuando conté que lo único que me dio paz fue ofrecer el sufrimiento. Él quiso entender mejor esto.

Se sentía culpable, pensaba que la enfermedad de su hija era un castigo de Dios y hablamos sobre ello. Al final pude conocerlos en persona cuando vinieron a Alicante por el tratamiento. Pasé tiempo con la niña, jugando con ella, y fue un regalo. A día de hoy seguimos escribiéndonos.

¿Qué fue para ti ofrecer ese sufrimiento?

Lo que más saco en claro de todo lo que me ha pasado es el ofrecer el sufrimiento. Para mí fue una revelación.

Un día, después de decirme que ya habían quitado prácticamente todo el tumor, yo tenía la cabeza puesta en volver a casa. Pero, a última hora, me avisaron de que tenían que ponerme una inyección en la tripa. Puede parecer una tontería, pero me entró un ataque de pánico: sentía que ya no podía más, que no tenía fuerzas para nada más. Y, para colmo, me explicaron que tendría que ponérmela cada día durante al menos quince días.

Al día siguiente me desperté angustiada, esperando el momento en que alguien entrara por la puerta para pincharme. Lloraba, intentaba distraerme con música o dibujando, pero nada me calmaba. Hasta que algo hizo clic dentro de mí y pensé: “lo voy a ofrecer”.

Fue instantáneo. De repente el sufrimiento tenía sentido, me dio paz. Entendí que no era en vano, que podía ofrecerlo por alguien, por el Señor. Y eso lo cambió todo.

Antes de la primera operación, te dijeron que podías salir sin vida ¿Cómo enfrentaste la posibilidad de morir?

En ese momento estaba a solas con mi padre y empezamos a hablar sobre ello. Le dije: “Papá, si me muero, no me voy a enterar. No voy a sufrir, voy a estar dormida”. Además, le expliqué que si me moría, habría llegado a la meta, al mejor sitio en el que puedo estar, habría llegado al cielo con el Señor y que estaría mejor que aquí.

Él entendía lo que decía, aunque le doliera. Yo sabía que ellos lo iban a sufrir por el apego humano que tenemos, pero para mí era una paz muy real. No estaba haciéndome la fuerte: lo sentía de verdad. Ahora pienso que era el Espíritu Santo sosteniéndome, porque, si no, no se explica.

¿Has visto cómo en esa enfermedad se ha reforzado tu relación con Dios?

Sí, ahora soy más consciente de la confianza que tuve en Él y de la gracia que me dio. Veo su presencia en mi vida y estoy más agradecida.

Unos meses antes de todo esto yo ya estaba muy fortalecida en la fe. De hecho, una amiga incluso me dijo que parecía que el Señor me estaba preparando para ese momento. No voy sobrada de fe ni muchísimo menos, pero sí que ya entonces me veía con mucha fuerza.

También se reforzaron otros aspectos, como mi relación con mi ángel de la guarda. Antes de la operación, un sacerdote sugirió a mi padre que hablase mucho con mi ángel y con los ángeles de la guarda del quirófano, y lo hice así. Desde entonces lo tengo muchísimo más presente y hablo con él muchas veces al día.

¿Qué lugar ha ocupado la Virgen en ese proceso?

Yo dormía todas las noches en el hospital con el rosario enrollado en mi mano. Al fin y al cabo es mi madre, literalmente.

Todos los días mi madre de la tierra dormía conmigo y me daba la mano; casi siempre se quedaba ella. El día de la operación, sin embargo, tuve que pasar la noche en reanimación y allí no podía entrar.

Esa noche sentí de verdad que la Virgen estaba conmigo, como si me estuviera dando la mano. No podía ver bien ni usar el móvil, pero conseguí poner música y pasé toda la noche escuchando Acaso no estoy yo aquí, que soy tu madre de Atenas y Tranquilo de Luis Po. No dormí nada, pero esas canciones me sostuvieron, especialmente la de la Virgen, que dice algo así como: “estoy aquí, soy tu madre, no tengas miedo”.

Después de recibir la noticia de que no hay enfermedad, ¿qué sientes que te pide Dios?

Eso todavía lo sigo descubriendo. Pero sentía muy claro que quería hacer algo que ayudara de verdad, tanto a nivel laboral como personal. Tenía mucha incertidumbre, pero también la convicción de que el Señor me había salvado porque tenía un plan para mí. Yo se lo preguntaba constantemente: “Señor, ¿qué quieres de mí?”.

Con el tiempo me regaló el trabajo en el que estoy ahora, en una fundación para personas con problemas de salud mental, donde soy muy feliz. Allí también conocí a mi pareja, con quien me caso el año que viene, y lo vivo como un regalo de Dios.

Siento que me ha salvado para este plan y que seguiré descubriendo más cosas, pero tengo claro que no puedo dejar de hablar de Él ni de intentar ayudar y ser su instrumento.

Familia

El perdón en la pareja: lo que la psicología revela sobre volver a confiar

Un estudio publicado en una revista científica Q1 (Scopus) valida en España una herramienta clave para medir el perdón en la pareja. La investigación desmonta mitos y muestra que perdonar es un proceso interior, libre y complejo.

Javier García Herrería·7 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

El perdón no es olvidar ni reconciliarse automáticamente, sino un proceso interior, complejo y profundamente humano. Así lo demuestra una investigación reciente liderada por la psicóloga Agata Kasprzak y María Pilar Martínez-Díaz, que acaba de ser publicada en Journal of Marital and Family Therapy, una revista científica de referencia internacional en terapia familiar y de pareja.

El estudio valida en población española la Marital Offense-Specific Forgiveness Scale (MOFS), un instrumento internacional que permite medir de forma rigurosa cómo las personas afrontan el perdón tras una ofensa específica dentro de la relación de pareja. El trabajo ha sido realizado por investigadoras de la Universidad Francisco de Vitoria y la Universidad Pontificia Comillas, y supone un avance relevante tanto para la investigación psicológica como para la práctica clínica.

Medir el perdón para comprenderlo mejor

Lejos de reducir el perdón a una actitud superficial o a una fórmula bienintencionada, la escala validada permite analizarlo como un cambio motivacional profundo. Según explica Agata Kasprzak, “desde la psicología entendemos el perdón como un cambio en la motivación hacia el otro: cuando hay perdón, disminuyen la evitación, el rencor y el deseo de venganza, y puede aparecer una disposición distinta hacia el encuentro y la reparación”.

La herramienta evalúa dos grandes dimensiones. Por un lado, la evitación y el resentimiento, que reflejan la tendencia a alejarse emocionalmente, rumiar el daño o mantener viva la herida. Por otro, la benevolencia, entendida no como ingenuidad ni justificación de lo ocurrido, sino como “una disposición interna a volver a mirar al otro sin hostilidad, una vez que la herida ha sido reconocida y elaborada”.

El perdón no es olvidar ni negar el daño

Uno de los principales aportes de la investigación es ayudar a desmontar ideas simplistas sobre el perdón, muy extendidas socialmente. “Perdonar no es olvidar lo que ha ocurrido, ni hacer como si no hubiera pasado, ni reconciliarse automáticamente”, subraya Kasprzak. “El perdón es ante todo una respuesta libre al daño. No nace del hecho en sí, sino de la posición que yo adopto frente a lo que me ha pasado”.

En este sentido, la psicóloga insiste en que perdonar no implica minimizar la herida: “Perdonar no significa negar el dolor, sino reconocerlo sin dejar que esa herida me defina”. Por eso, añade, el perdón puede darse incluso cuando la relación no continúa: “Es un acto interior. Yo puedo perdonar incluso cuando no hay reconciliación”.

Un proceso lento, incómodo y no exigible

La investigación, apoyada en años de trabajo clínico con parejas, pone de relieve que el perdón es un proceso largo y, en ocasiones, incómodo. “Es una experiencia humana muy compleja”, explica Kasprzak. Frente a la idea de que el tiempo lo cura todo, advierte: “El tiempo puede aliviar la intensidad del dolor, pero no sustituye el proceso del perdón, que solo es posible desde la libertad de quien ha sido herido”.

Por eso, recalca, el perdón no puede exigirse. “El perdón pertenece siempre a la libertad de quien ha sido herido; por eso no puede reclamarse como un derecho, sino recibirse como un don”. En muchos casos, cuando las relaciones quedan bloqueadas en dinámicas de silencio, distancia o reproche mutuo, la intervención de un tercero, como un terapeuta, puede ser clave para desbloquear el proceso.

Rigor científico y aplicación clínica

El estudio se realizó con más de 700 personas en relaciones de pareja estables, a las que se pidió recordar una ofensa específica y responder a los ítems de la escala a partir de esa experiencia real. Además de validar estadísticamente el instrumento en España, las investigadoras comprobaron su equivalencia con muestras estadounidenses, lo que permite comparar resultados a nivel internacional.

La publicación en una revista Q1 (Scopus) refuerza el valor científico del trabajo y su impacto en el campo de la psicología de la pareja. Pero, más allá de los indicadores académicos, el estudio ofrece una aportación de fondo: ayudar a comprender mejor qué es —y qué no es— el perdón, y por qué resulta tan decisivo para la salud de los vínculos humanos.

Como concluye Kasprzak, “el perdón no es sumisión ni ingenuidad; es un proceso activo que permite decidir qué hago yo con lo que me pasó y cómo quiero seguir viviendo”.

Vaticano

El Papa a los formadores: “sin sacramentos no hay vida cristiana”

El Papa León XIV ha manifestado en la sesión plenaria del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, que el formador es más “padre” que “pedagogo”: “engendrar en la fe” es “compartir lo que vivimos, con generosidad, amor sincero por las almas”. Con Benedicto XVI, ha dicho que “sin sacramentos no hay vida cristiana”.

Redacción Omnes·6 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

León XIV ha reflexionado esta mañana sobre la formación cristiana, siguiendo un tema muy querido por San Pablo, ha recordado. En la sesión plenaria del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, ha asemejado la tarea del formador más a la de “un padre capaz de engendrar en la fe”, que a la de un “pedagogo”. Y ha transmitido con Benedicto XVI que “sin sacramentos no hay vida cristiana”.

Tras citar a san Pablo, el Sucesor de Pedro ha evocado que “después de la Resurrección, Jesús confía a los Apóstoles el mandato misionero diciéndoles que ‘hagan discípulos a todas las naciones’, que ‘los bauticen’ y que ‘les enseñen a observar sus mandamientos’ (cf. Mt 28,19-20)”.

“Bautismo y Sacramentos, o su redescubrimiento”

“Recuerdo estas expresiones”, ha subrayado, “porque en ellas encontramos resumidos otros elementos fundamentales de la misión del formador, que también quisiera subrayar”.

“En primer lugar, la necesidad de favorecer itinerarios de vida constantes, envolventes y personales, que conduzcan al Bautismo y a los Sacramentos, o a su redescubrimiento, porque sin ellos no hay vida cristiana (cf. Benedicto XVI, Exhort. ap. Sacramentum caritatis, 22 de febrero de 2007, 6)”.

“Nuestra misión es más elevada: como padres que se sacrifican por el bien de sus hijos”

En la Iglesia, a veces, la figura del formador como ‘pedagogo’, comprometido con la transmisión de instrucciones y competencias religiosas, ha prevalecido sobre la del ‘padre’ capaz de engendrar en la fe, ha recordado el Papa.

Sin embargo, “nuestra misión es mucho más elevada, por lo que no podemos limitarnos a transmitir una doctrina, una observancia, una ética, sino que estamos llamados a compartir lo que vivimos, con generosidad, amor sincero por las almas, disponibilidad a sufrir por los demás, dedicación sin reservas, como padres que se sacrifican por el bien de sus hijos”.

San Pablo: “soy yo quien os ha engendrado en Cristo Jesús”

El Pontífice ha señalado al principio unas conocidas palabras de San Pablo a los corintios que han guiado su breve discurso.

“Este es un tema muy querido por el Apóstol y presente en varios pasajes de sus cartas. Por ejemplo, cuando se dirige a los corintios y dice: ‘Podéis tener diez mil pedagogos en Cristo, pero ciertamente no muchos padres: soy yo quien os ha engendrado en Cristo Jesús por medio del Evangelio’ (1 Cor 4,15)”.

El Apóstol se dirige a los Gálatas y los llama ‘hijos míos’, refiriéndose al ‘parto’ con el que, no sin sufrimiento, los ha llevado a acoger a Cristo, ha meditado el Papa.

“La formación se sitúa así bajo el signo de la ‘generación’, del ‘dar vida’, del ‘dar a luz’, en una dinámica que, aunque dolorosa, conduce al discípulo a la unión vital con la persona misma del Salvador, viva y actuante en él o en ella, capaz de transformar la ‘vida en la carne’ (cf. Rom 7,5) en ‘vida de Cristo en nosotros’ (cf. 2 Cor 13,5; Gál 2,20)”.

“Respeto de la vida humana en todas sus etapas”, y prevención de “toda forma de abuso” 

El Papa ha continuado exhortando, de modo “indispensable”, a “cuidar en nuestras comunidades los aspectos formativos orientados al respeto de la vida humana en todas sus etapas, en particular aquellos que contribuyen a prevenir toda forma de abuso contra menores y personas vulnerables, así como a acompañar y apoyar a las víctimas”.

Y se ha referido también a la dimensión comunitaria. “Así como la vida humana se transmite gracias al amor de un hombre y una mujer, también la vida cristiana se transmite por el amor de una comunidad. No es el sacerdote solo, ni un catequista o un líder carismático, quien engendra en la fe, sino la Iglesia (cf. Francisco, Exhort. ap. Evangelii gaudium, 24 de noviembre de 2013, 111)”.

Se trata de “la Iglesia unida, viva, formada por familias, jóvenes, solteros, consagrados, animada por la caridad y, por lo tanto, deseosa de ser fecunda, de transmitir a todos, y sobre todo a las nuevas generaciones, la alegría y la plenitud de sentido que vive y experimenta”. 

“El arte de formar no es fácil y no se improvisa”

Así se ha expresado León XIV en la Asamblea del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, cuyo Prefecto es el cardenal Kevin Farrell.”El arte de formar requiere paciencia, escucha, acompañamiento y verificación, tanto a nivel personal como comunitario, y no puede prescindir de la experiencia y la compañía de quienes la han vivido, para aprender y tomar ejemplo”. 

Así, a lo largo de los siglos, “han surgido gigantes del espíritu como San Ignacio de Loyola, San Felipe Neri, San José Calasanz, San Gaspar del Bufalo y San Juan Leonardi.  Y es en esta perspectiva en la que también San Agustín, recién elegido obispo, compuso su tratado ‘De catechizandis rudibus’, cuyas indicaciones siguen siendo útiles y valiosas hasta hoy”.

El Papa León XIV se arrodilla en oración en la Iglesia de San Pellegrino del Vaticano, en un video publicado el 5 de febrero de 2026 por la Red Mundial de Oración del Papa, por su intención de oración de febrero: por los niños con enfermedades incurables. (Captura de pantalla de OSV News/Red Mundial de Oración del Papa).

Encuentros mundiales

Al comenzar su discurso, el Papa había mencionado los Encuentros Mundiales, que “involucran a un gran número de participantes y requieren un complejo trabajo de organización, en escucha y colaboración con las comunidades locales y con personas y organismos, muchos de los cuales cuentan con una larga y valiosa experiencia en la evangelización”.

“No debéis desanimaros”

Al concluir, el Papa ha reconocido que “los retos a los que os enfrentáis, a veces, pueden parecer superiores a vuestras fuerzas y recursos. Pero no debéis desanimaros”.

Comenzad por lo pequeño, siguiendo, en la fe, la lógica evangélica del ‘grano de mostaza’ (cf. Mt 13,31-32), confiados en que el Señor nunca os hará faltar, en el momento oportuno, las energías, las personas y las gracias necesarias. 

Y “mirad a María: al darnos a Cristo, ‘ha cooperado mediante el amor a engendrar a la Iglesia de los fieles, que forman los miembros de esa cabeza» (S. Agustín, De sancta virginitate 6, 6). Imita su fe y confía siempre en su intercesión”.

El autorRedacción Omnes

FirmasMaría Paz Montero

«¡Al menos lee!»: El peligroso espejismo de la novela erótica juvenil

Como sociedad hemos reconocido el daño que la pornografía puede causar; no ignoremos ahora su versión impresa, maquillada de sensibilidad.

6 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

Hace años que educadores, psicólogos y familias alertan sobre el consumo masivo de pornografía entre adolescentes. Sabemos —porque los estudios lo confirman— que la exposición comienza cada vez más temprano, que afecta la percepción del cuerpo y distorsiona la comprensión del consentimiento. Esa preocupación es legítima. Pero mientras mirábamos hacia esa orilla, ha ido creciendo silenciosamente otro fenómeno que merece la misma atención: la popularización de novelas eróticas difundidas por redes sociales, clubes de lectura y plataformas como BookTok.

Hoy basta entrar a cualquier librería para comprobarlo. La sección “juvenil” está inundada de portadas con advertencias de spicy, corazones en llamas y etiquetas que clasifican el nivel de contenido explícito. A veces son obras de ficción para jóvenes; otras, dirigidas claramente a adultos, pero adquiridas masivamente por adolescentes. En casi todas, las tramas giran en torno a vínculos hipersexualizados, celos normalizados y una dependencia presentada como el ideal del amor romántico.

Este giro editorial no es azaroso. Responde a la explosión de comunidades en TikTok, donde el hashtag #BookTok ha transformado los algoritmos en las vitrinas más potentes de la década. Bajo etiquetas como Dark Romance o Romantasy, títulos que hasta hace poco habitarían nichos para adultos hoy lideran los rankings de ventas globales. En Chile, basta observar el protagonismo de estas obras en ferias y grandes cadenas: ediciones de lujo con bordes pintados y estéticas irresistibles diseñadas para capturar el deseo de coleccionismo de una generación que, paradójicamente, consume fantasías de posesión y violencia emocional bajo una apariencia de algodón de azúcar.

Y aquí aparece un ingrediente inquietante: la ingenuidad —o resignación— de algunos padres. Mientras sus hijos devoran libros voluminosos, suspiran aliviados: por lo menos no están frente a una pantalla. Preguntan poco y revisan menos. A veces no quieren saber. Pero la lectura no es un bien absoluto por sí mismo: importa el contenido y cómo este moldea la imaginación afectiva de un menor.

No se trata de demonizar la literatura; la palabra escrita tiene el poder de abrir mundos y sanar heridas. Sin embargo, los libros educan —incluso sin pretenderlo— y el consumo masivo de ciertas narrativas modela la idea de deseo y vínculo. Cuando una adolescente lee, una y otra vez, historias donde amar significa perderse en el otro o justificar cualquier exceso en nombre de la atracción física, el mensaje no es neutro. Aprenderá, por ósmosis, que el amor absorbe y controla.

La narrativa erótica contemporánea no solo erotiza: también pedagogiza. Enseña qué es aceptable en una pareja y qué se puede exigir o tolerar. Para muchos jóvenes sin experiencia real, estas obras funcionan como manuales emocionales. Y si los modelos son tóxicos, la huella también lo será. Algunos dirán que “son solo ficciones”, lo mismo que se suele argumentar sobre la pornografía. Sin embargo, ambas construyen expectativas irreales. Cuando la sexualidad aparece sin contexto humano, las fronteras del consentimiento se vuelven borrosas: lo que en la realidad sería una agresión, en el papel se celebra como “pasión irresistible”.

Y en medio de este fenómeno, la industria editorial ha encontrado una veta de oro: mover la frontera de lo “apto” mientras maquilla el contenido como empoderamiento femenino. Se empaquetan relaciones de control, poder asimétrico o dependencia emocional bajo el discurso de la libertad y el deseo propio. Pero si el empoderamiento consiste en soportar daño en nombre del amor, algo grave estamos confundiendo. El mercado vende una educación afectiva de bajísimo costo ético y altísima rentabilidad emocional.

No podemos dejar toda la responsabilidad en el criterio del menor o en el ojo cansado de los padres. Cuando se etiqueta como juvenil una trama que contiene dinámicas de abuso y relaciones disfuncionales romantizadas, se prioriza la venta por sobre la protección del desarrollo emocional. Y el resultado es que muchos adolescentes están recibiendo, sin mediación adulta, una “educación sexual” que no se reconoce como tal.

¿Qué hacer? Prohibir no basta; lo clandestino siempre atrae. Lo que necesitamos es conversación y alfabetización emocional. Así como pedimos educación sexual integral, necesitamos también una mirada crítica del consumo cultural. Leer con ellos, preguntar: ¿esto es amor o es control? ¿Dónde aparece el respeto? ¿Qué imagen del cuerpo y de la mujer se transmite?

Como sociedad hemos reconocido el daño que la pornografía puede causar; no ignoremos ahora su versión impresa, maquillada de sensibilidad. No basta con celebrar que nuestros hijos pasen las páginas: el verdadero desafío es ayudarlos a leer con lucidez para que no confundan un corazón en llamas con un vínculo que los consume. Porque amar no es poseer, ni anularse, y ninguna novela —por muy exitosa que sea— debería enseñarnos lo contrario.

El autorMaría Paz Montero

Periodista y profesora de Lenguaje y Literatura. Combina su trabajo docente —en enseñanza media y universitaria— con proyectos de difusión cultural, lectura y escritura.

Diez ideas de la Doctrina Social de la Iglesia que se oyen poco

Es tiempo de que la narrativa eclesial recupere la totalidad de su tesoro doctrinal. Una Iglesia que repite únicamente los eslóganes del mundo corre el riesgo de dejar de ser sal de la tierra para convertirse en un eco irrelevante.

6 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

En el discurso eclesial contemporáneo parece haberse instalado una cierta visión parcial de la Doctrina Social de la Iglesia (DSI): se subrayan de forma insistente algunos de sus principios mientras otros, igualmente vinculantes, quedan relegados al silencio. Recuperarlos no significa “ideologizar” la fe, sino devolverle su equilibrio y su coherencia interna, indispensables para un análisis honesto de la realidad social.

A continuación, propongo diez ideas fundamentales, firmemente ancladas en el Magisterio, que hoy rara vez ocupan un lugar central en el debate eclesial.

1. Soberanía y orden en las fronteras

La caridad cristiana es universal, pero el derecho a la inmigración no es absoluto. El Catecismo de la Iglesia Católica (n. 2241) recuerda que las autoridades civiles pueden regular este derecho en función del bien común del país que acoge. El orden no es enemigo de la acogida; es su condición de posibilidad. Ayudar al necesitado exige también reconocer las dificultades reales de estos procesos y plantear soluciones responsables que eviten efectos contraproducentes.

2. El derecho a no emigrar

Con frecuencia se pone el foco casi exclusivo en el país de destino, mientras se silencia la responsabilidad de los gobiernos de origen. La verdadera justicia social pasa por crear condiciones dignas para que nadie se vea obligado a huir. Como han denunciado obispos africanos, fomentar la salida de las personas mejor formadas es un grave daño para los países pobres y una forma encubierta de expolio.

3. La justicia conmutativa como base de la justicia social

Hablar de justicia social sin insistir en la justicia conmutativa —cumplir los contratos, pagar lo debido, respetar los acuerdos— es construir sobre arena. Sin honestidad en los intercambios, no hay paz social posible. Reclamar la condonación de deudas sin exigir reformas, responsabilidades y mejoras estructurales puede condenar a los países pobres a la exclusión financiera futura.

4. La inmoralidad de la deuda pública estructural

El endeudamiento permanente del Estado para sostener el bienestar presente supone una pesada carga para las generaciones futuras. La DSI recuerda que el sistema financiero debe estar al servicio de la persona; hipotecar el mañana para pagar el hoy vulnera la justicia intergeneracional y erosiona la responsabilidad política.

5. Exigencia y mérito en la educación

La educación auténtica fomenta la responsabilidad personal y el esfuerzo. El facilismo académico, cada vez más extendido, empobrece a los alumnos, debilita su carácter y limita su capacidad de contribuir al bien común con sus talentos.

6. El emprendimiento como vocación

La figura del empresario y la iniciativa económica suelen verse con recelo en el discurso eclesial. Sin embargo, crear riqueza y empleo no es codicia, sino una expresión legítima de la inteligencia y la libertad humanas. El emprendimiento fortalece la autoestima del trabajador y sostiene el tejido social.

7. Crítica al Estado asistencialista

La Doctrina Social de la Iglesia defiende con claridad el principio de subsidiariedad. Un Estado que invade todos los ámbitos termina anulando la iniciativa social y convierte al ciudadano en un cliente dependiente del poder, debilitando la responsabilidad comunitaria.

8. Ética del trabajo

La Iglesia no es solo defensora de los derechos laborales o sindicales; también lo es del trabajo bien hecho. La pereza, el absentismo injustificado, el abuso de ayudas sociales o la falta de profesionalidad atentan contra el bien común tanto como la explotación del trabajador.

9. Identidad política sin complejos

La participación de los laicos en la vida pública no consiste en diluir la fe en el consenso dominante. El compromiso político del católico debe ser reconocible en la defensa de la vida, la familia y la libertad educativa, sin rebajas ni complejos.

10. Ecología con verdad

Frente a los discursos catastrofistas que absolutizan la naturaleza, la Iglesia propone una ecología humana integral. Benedicto XVI advirtió que la persona no puede quedar subordinada al medio ambiente y que la preocupación ecológica debe apoyarse en la razón, no en exageraciones ideológicas que frenen el desarrollo legítimo de los pueblos.

Es tiempo de que la narrativa eclesial recupere la totalidad de su tesoro doctrinal. Una Iglesia que repite únicamente los eslóganes del mundo corre el riesgo de dejar de ser sal de la tierra para convertirse en un eco irrelevante.

El autorJavier García Herrería

Redactor de Omnes. Anteriormente ha sido colaborador en diversos medios y profesor de Filosofía de Bachillerato durante 18 años.

Mundo

¿Qué sabes sobre Irán? 5 respuestas sobre el régimen de los ayatolás

Las cinco cuestiones son éstas: ¿Qué está pasando en Irán? ¿Cuántas grandes protestas se han sucedido desde la revolución iraní en 1979? ¿Cuál ha sido la represión del régimen? ¿Qué hechos novedosos ha habido? ¿Cómo es el islam chiita iraní? El reciente libro ‘La sombra del ayatolá’ explica la historia y la ideología de la República Islámica.

Francisco Otamendi·6 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

¿Quiere someterse a un test de cinco preguntas, como un ‘Pasapalabra’ formato reducido, sobre la República Islámica de Irán? Si ha leído la serie en Omnes del escritor e historiador Gerardo Ferrara, publicada a comienzos de 2024, lo tiene más fácil.

Si no lo ha hecho, o lo tiene en perspectiva, puede añadir también la última aportación de Javier Gil, investigador del Instituto Cultura y Sociedad ICS) y profesor de relaciones internacionales en la Universidad de Navarra. El libro se titula ‘La sombra del AYATOLÁ’, editado por Ciudadela Libros. Su actualidad es manifiesta. 

Los trabajos de Gerardo Ferrara, más sintéticos, y de Javier Gil, son complementarios, aunque éste último aporta, además de su marcado acento histórico, la variable geopolítica en Oriente Medio, dada su especialidad en la política exterior norteamericana en la zona.

Como ésta no es una reseña convencional, vamos con las preguntas y respuestas, que sintetizamos del análisis del investigador del ICS en su libro sobre Irán, esbozadas en su presentación en el campus de la Universidad de Navarra en diciembre, y en sendas aportaciones en enero en ‘El Mundo’ y en emisoras como RNE.

1. ¿Qué está pasando en Irán? 

Tres años después del último gran desafío popular al régimen (2022), los iraníes han salido a las calles. El descontento económico ha servido de impulso, y las protestas han reivindicado el derrocamiento de la República Islámica.

El régimen irani ha pasado de ser instaurado con el respaldo masivo de la ciudadanía a sobrevivir de forma violenta ante una oposición que se aprecia mayoritaria de la población. En las últimas elecciones de 2024, la participación apenas alcanzó el 39,9% en las presidenciales y el 41% en las legislativas. 

2. ¿Cómo ha sido la represión del régimen ahora?

Según agencias de derechos humanos, el número de muertos ha llegado hasta varios miles, con miles de heridos, y también miles de detenidos. El gobierno iraní ha informado de más de 3.000 muertos, y la ONU y sus agencias han elevado notablemente la cifra.

Además, el régimen ha tomado medidas extraordinarias como el corte de internet y líneas telefónicas, que se va restableciendo parcialmente.

Manifestantes en una concentración bajo el lema «Apoyemos a Irán – Apoyemos la Libertad» en la Puerta de Brandeburgo de Berlín el 11 de enero de 2026, en apoyo a las protestas nacionales en Irán. (Foto de OSV News/Lisi Niesner, Reuters).

3. ¿Cuántas grandes protestas se han sucedido desde la revolución iraní en 1979?

En síntesis, han sido las siguientes.

Primera) Verano de 1999. Las fuerzas del régimen asaltaron el campus de la Universidad de Teherán. Cientos de heridos y detenidos.

Segunda) En 2009. Segundo gran período de contestación social. Candidatos opositores en las presidenciales encabezaron protestas que acabaron dando forma al llamado Movimiento Verde. Lucha entre reformistas y partidarios de la línea dura (Jamenei). 

Tercera) Partidarios de la línea dura del régimen alentaron una gran protesta en diciembre de 2017, para debilitar al gobierno reformista.

Cuarta) 2019. Disturbios y huelgas por el recorte de subsidios al precio de la gasolina. Comenzó a exigirse el fin de la República Islámica. Cientos de muertos.

Quinta) 2021, contra gestión de recursos hídricos del país y cortes de agua.

Sexta) 2022. Muerte de Masha Amini, joven arrestada por llevar mal puesto el velo. Nuevos disturbios mayores en participación y virulencia que los de 2019. Catalizadores: imposición del velo y derechos de las mujeres. Centenares de muertos y miles de detenciones.

Séptima) 2025/2026. Descontento económico, nuevas protestas, también contra la República Islámica. La represión se ha descrito en el punto 2.

4. ¿Qué hechos novedosos se han producido?

a) En estas protestas, los manifestantes podrían haber llegado a un cierto consenso en torno a una figura simbólica, el príncipe heredero en el exilio, Reza Pahlevi, aunque hay sensibles divergencias entre los opositores en la diáspora iraní. 

b) mayor unidad entre los manifestantes, que no se limitan sólo a la coyuntura económica o a los derechos humanos. El investigador opina que “hay que ser cautos”, al no apreciarse fractura en el régimen.

c) El régimen cuenta, de momento, con el respaldo de Rusia y China

5. ¿Cómo es la ideología del islam chiita iraní?

Sonia Sánchez, profesora de relaciones internacionales de la universidad Francisco de Vitoria, que participó en la presentación del libro, definió el régimen iraní como una “Ayatolacracia, la tragedia de cuando unos fanáticos se hacen con el poder”. 

Elías Cohen, también profesor de la misma especialidad de la Universidad Francisco de Vitoria, manifestó que «Irán tiene un papel hegemónico en Oriente Medio”, y con la toma del poder por los clérigos, “la religión chiita queda en manos del Estado, que lo tutela todo”.

El investigador y autor Javier Gil explicó la génesis, y tras explicar los “46 años de guerra fría entre Irán y EEUU”, se refirió a la ideología subyacente en la Revolución Islámica.

Ideología revolucionaria

A su juicio, se trata de una “politización del chiismo”. La revolución islámica transformó el quietismo tradicional del chiismo o islam chiíta (90 % de Irán), en “una religión de protesta que combinaba ingredientes tomados del nacionalismo, marxismo y populismo, para ponerlos al servicio de una reinterpretación revolucionaria del islam”. En Irán se gestó un “islam ideologizado y revolucionario”, esxcribe el autor (ver pp. 35 y ss). 

Pero la presencia iraní en varios países de Oriente Medio se ha ido tornando en una carga insoportable para las finanzas del país, le arrastró a guerras interminables, y fue sometido a sanciones económicas (pp. 268 y ss).

Por si fuera poco, el 7-O del 2023, Hamás lideró un ataque sorpresa contra Israel. Murieron 1.200 personas y capturaron más de 200 rehenes. El objetivo era desbaratar un inminente acuerdo entre Israel y Arabia Saudí. Irán negó su participación, pero sus líderes mostraron apoyo a Hamás. El resto ya lo saben. 

La sombra del Ayatolá. Una historia de la República Islámica de Irán

Autor: Javier Gil Guerrero
Editorial: Ciudadela Libros
Páginas: 288
Año: 2025
El autorFrancisco Otamendi

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Evangelización

Bárbara Bustamante. Las “aventuras de Dios”

La joven comunicadora chilena Bárbara Bustamante está inmersa en la evangelización digital. Presenta sonriente los pódcast de Mantita y Fe (Fundación Gospa Arts), cuyos reels superan los 27 millones de visualizaciones (2023- junio de 2025). Hablamos con Bárbara de las “aventuras de Dios”.

Francisco Otamendi·6 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

Merece la pena ver un pódcast de Mantita y Fe (@MantitayFe en Instagram), y escuchar a Bárbara Bustamante con sus entrevistados. Por ejemplo, el de una guía para la Adoración eucarística y la visita al Santísimo. O la Catequesis en el hogar, con Olatz (@Blessings.es), para enseñar la fe a los hijos en casa. Ahora ha lanzado otro sobre el arte que da vida, con Javier Viver. Todos atrapan.

Conversamos con Bárbara de su inquietud evangelizadora. Nos atiende por teléfono, a punto de tener a su tercer hijo, Santiago. La mayor tiene dos años y el segundo está en el Cielo. 

Vengo de una familia católica, pero poco practicante, aunque había momentos en que sí. Mis padres me bautizaron, incluso sin tener toda la conciencia de lo que significaba el don del Bautismo. Fue el regalo más grande junto con mi hermana”, comenta agradecida. “Me hizo ser hija de Dios desde el principio”. Cuando comenzó su camino de fe, “digamos, por convicción, en la adolescencia”, el diálogo con sus padres consistió en poner “una cuota de entendimiento entre ellos y yo”.

“Preguntas incómodas…”

Enseguida, la comunicadora explica que “Dios se fue metiendo en mi vida con preguntas incómodas, existenciales. Somos cuatro hermanos, pero tengo una hermana un año mayor que yo; nos queríamos, pero cuando peleábamos, era a muerte. Cuando pasaba esto, me quedaba sin mi amiga, sin mi hermana. Yo, ¿con quién juego ahora?” 

“La experiencia de la frustración empecé a sentirla muy fuerte desde muy pronto”, reconoce. Primero fue lo de su hermana, y a medida que iba creciendo, “por qué hay tantas guerras en el mundo, por qué la política hace tanto daño en la familia, por qué hay que aspirar a algo en la vida si al final me voy a morir, y no va a pasar nada… De la frustración a la desilusión”. A sus 14 años, Bárbara tenía con Dios “una actitud muy defensiva”, revela, “una imagen de Dios bastante lejana, como que no se hacía cargo de los horrores que vivía la humanidad”. 

Así llegó a encontrarse “cara a cara con Dios. Y Él, en lugar de responderme desde el raciocinio, simplemente me amó”, asegura. “Y por eso creo que se me reveló en la Eucaristía. Fue un encuentro que me impactó totalmente, y que me hizo bajar las defensas, y querer conocerlo de verdad”.

Vocación profesional, laical, matrimonio

También me preguntaba: ‘¿cómo voy a ganar yo un sueldo predicando el Evangelio?’ Al final estudié traducción, una herramienta para poder anunciar al Señor”.

“El Señor salió a mi encuentro –otra aventura de Dios–, y sin querer, con mi hermana, que era periodista, tomé contacto con la agencia Aciprensa. Por esa puerta, entré a traducir noticias para la audiencia hispanoamericana en Estados Unidos. Dios quería hacer de mí una comunicadora católica integral”, cuenta.

En paralelo, su fe se iba consolidando, “y veía claramente que mi vocación era laica, el matrimonio. Y al mismo tiempo, no sin dificultades, porque en mi parroquia hubo casos de abusos de conciencia, que hicieron que mucha gente se alejara, pero gracias a Dios nunca perdí la fe, y se robusteció”.

En ese momento, el Señor se metió de nuevo en su vida. Fue responsable de la cobertura del Papa Francisco en Chile, y corresponsal en la JMJ de Panamá, con Aciprensa. “Pero de repente el Señor me movió el corazón para atender a los pequeños, y me fui como responsable de comunicación a una diócesis mayoritariamente rural, Villarrica, con mucha comunidad indígena”. 

Un cambiazo. Una experiencia de misión que considera “preciosa”, acompañando al obispo con los mapuches. En Villarrica, además, conoció a un sacerdote misionero español, y luego a un sobrino suyo, madrileño. “Y se produjo un enamoramiento fuerte. Comenzamos una relación a distancia, tuvimos un noviazgo normal, y nos casamos en febrero de 2022 en Madrid”. “Yo estoy en España por mi marido, básicamente”, comenta. 

En los pódcast de Mantita y Fe, a Bárbara Bustamante le gusta “escuchar mucho”, “porque en realidad es como me habla el Señor”. A la gente le ha gustado lo que denomina la “teología del hogar”, explica, “cómo hacer presente a Dios en mi casa”, y “una evangelización coherente dentro y fuera de casa”.

Puedes hacer click aquí abajo para escuchar uno de los episodios de su pódcast.

El autorFrancisco Otamendi

FirmasÁlvaro Presno

En defensa de una palabra incómoda: Jesús Sanz y la cuestión migratoria 

La tradición franciscana —de Buenaventura a Escoto, y en autores más cercanos y recientes— ha insistido con notable equilibrio en que la caridad no es una energía informe, sino un amor ordenado, un ordo amoris que respeta la arquitectura del bien común.

5 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

De todas las disciplinas que integran la teología, la moral es, a mi juicio, la más exigente. No se eleva, quizá, a las  cumbres abstractas de mi amada metafísica, pero tampoco puede permitirse refugiarse en ellas. Está obligada a descender al terreno áspero de la historia y a confrontarse con el mundo tal como es: un entramado de complejidades, luces y sombras, injusticias persistentes y dinámicas difíciles de descifrar que gravitan en torno a la libertad humana, con frecuencia contaminada por intereses espurios, culpables debilidades y heroicas resistencias. 

Allí donde la especulación busca coherencia en lo eterno, la teología moral debe discernir en lo contingente, entre  voluntades frágiles y decisiones interesadas que configuran, para bien o para mal, la trama de lo real. Su objeto no es la proclamación abstracta del bien, sino su determinación prudencial en contextos atravesados por factores jurídicos, culturales, económicos y demográficos. Exige sostener simultáneamente principios universales y circunstancias concretas, sin sacrificar los primeros al sentimentalismo ni las segundas a la abstracción. 

Por eso la tradición nunca ha permitido que el juicio moral se reduzca a un reflejo retórico —una cita  descontextualizada, un eslogan con pretensión de conciencia—, sino que lo ha sometido al arte mayor de la prudencia: esa virtud intelectual que discierne, pondera, ordena medios y fines y asume la responsabilidad de los efectos. No es una virtud sencilla —ninguna lo es—: requiere memoria de lo pasado, inteligencia de lo presente, docilidad para aprender y circunspección para prever consecuencias. 

Ante cuestiones complejas, la honradez moral consiste precisamente en resistir la tentación de la consigna. La misericordia auténtica no se avergüenza de la prudencia, porque sabe que la paz es un orden justo, y que un orden  justo exige discernimiento, gradualidad, límites y deberes recíprocos. Calificar de “extremismo” esa  responsabilidad puede ser, paradójicamente, una forma de superficialidad moral: la sustitución del juicio por el gesto, de la verdad por el aplauso, del bien común por una estética de la bondad que rehúye mirar de frente la  realidad. 

Un ejemplo elocuente es la cuestión migratoria, de renovada centralidad y dolorosa densidad humana y política.  Precisamente por su cercanía concreta y por la carga de sufrimiento que comporta, resulta comprensible que el  impulso primero sea el de la acogida inmediata; pero la tradición cristiana no se agota en el impulso, sino que lo somete al juicio prudencial. La Iglesia ha hablado siempre en una doble clave que no admite atajos: la dignidad  irreductible de toda persona y la responsabilidad propia de toda autoridad —en cuanto tal— respecto del orden  social, entendido como condición del bien común y no como mera estrategia coyuntural. 

La tradición franciscana —de Buenaventura a Escoto, y en autores más cercanos y recientes— ha insistido con notable equilibrio en que la caridad no es una energía informe, sino un amor ordenado, un ordo amoris que respeta la arquitectura del bien común. El orden jurídico no constituye un límite extrínseco a la caridad, sino su condición institucional. Sin estabilidad normativa y una mínima cohesión cultural, lo que se presenta como compasión puede  derivar en crueldad estructural: la comunidad se fragmenta, la ley se debilita y los vulnerables —de dentro y de  fuera— terminan pagando el coste. 

Por ello resultan difíciles de comprender ciertas manifestaciones públicas de perplejidad y censura que, ante juicios prudenciales emitidos por pastores en el ejercicio de su legítima responsabilidad, adoptan un tono de impugnación más propio del debate faccional que del discernimiento eclesial. En tiempos de agitación discursiva, la tradición recuerda que la fecundidad eclesial no brota de la visibilidad sin responsabilidad, sino de la coherencia virtuosa. La obediencia —entendida como inserción humilde en un orden recibido—, el trabajo silencioso por el bien común, la caridad efectiva traducida en obras antes que en declaraciones, y una sobriedad que desconfía del protagonismo moral han sido siempre los pilares de la acción cristiana.  

El autorÁlvaro Presno

Doctor en Ingeniería y doctor en Matemáticas. Forma parte del grupo de trabajo en Inteligencia Artificial de la Sociedad de Científicos Católicos en España.

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Mundo

Elegidos los nuevos responsables del Regnum Christi y de los Legionarios de Cristo

El capítulo general de los Legionarios de Cristo, que tiene lugar en Roma, ha elegido nuevo Director General. Se trata del mexicano P. Carlos Gutiérrez López, L.C., quien asume el encargo para el periodo 2026-2032, y sustituye al padre John Connor, L.C.

Redacción Omnes·5 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

La elección del nuevo Director General de los Legionarios de Cristo ha tenido lugar en Roma en la sede de la Dirección General. El elegido es el sacerdote P. Carlos Gutiérrez López, L.C., de 51 años, natural de Hermosillo, Sonora (México).

El P. Carlos asume “el encargo de acompañar la vida y la misión de la Congregación en una etapa marcada por la consolidación del camino recorrido en los últimos años y por los desafíos actuales de la evangelización”, según la información hecha pública.

Sa abre ahora “una nueva etapa en el camino que la Congregación continúa recorriendo, con el deseo de servir a la Iglesia desde una vida religiosa renovada, fiel a su carisma y atenta a los signos del tiempo”.

Asambleas generales y audiencia del Papa León XIV

La elección se ha realizado en el marco del Capítulo General de los Legionarios de Cristo, la Asamblea General de las Consagradas y la Asamblea General de los Laicos Consagrados del Regnum Christi, que se celebra en Roma en 2026.

El Papa León XIV recibió en audiencia privada, el pasado 29 de enero, a los participantes de las Asambleas de las Consagradas y de los Laicos Consagrados. El Pontífice les animó a vivir con fidelidad el carisma recibido, a ejercer un gobierno evangélico al servicio de las personas y a profundizar la comunión dentro de la Iglesia y del Regnum Christi. La audiencia fue vivida como un gesto de cercanía pastoral y de impulso espiritual para el contexto actual.

Capítulo General

El P. Carlos Gutiérrez López, L.C., sustituye al padre John Connor, L.C., quien ha sido Director General desde 2020. El Capítulo General, órgano supremo de gobierno de la Congregación, está integrado por 60 sacerdotes de 13 países. En los próximos días continuará su trabajo en la elección del Gobierno General y en la reflexión sobre diversos aspectos de la vida y la misión de la Legión de Cristo.

Ha trabajado en América y Europa

El P. Carlos, 51 años, ingresó a la Congregación en 1999 y recibió la ordenación sacerdotal en 2009. A lo largo de su ministerio ha servido en diversos países de América y Europa, con responsabilidades pastorales y de gobierno en Chile, Italia, Colombia, Venezuela y México. Hasta su elección se desempeñaba como Director Territorial del Norte de México.

Su formación académica combina estudios en ingeniería industrial y de sistemas en el Instituto Tecnológico de Monterrey. Bachillerato en filosofía y teología en el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum. Y una maestría en psicología en la Divine Mercy University, en Estados Unidos, que ha marcado su servicio en ámbitos de acompañamiento, formación y gobierno.

Servicio evangelizador 

Entre otros encargos, el P. Carlos Gutiérrez L.C. sirvió como Director Territorial de Colombia-Venezuela entre 2018 y 2022. En esta etapa acompañó a comunidades y obras apostólicas en un contexto social especialmente complejo. Desde 2022 ejercía la dirección territorial del Norte de México.

El Regnum Christi y los Legionarios de Cristo destacan que el encargo del Capítulo General fortalece “su aportación al conjunto del Regnum Christi y el servicio evangelizador a todas las personas, con una atención particular a las realidades más frágiles y necesitadas de esperanza”.

Consejo General de consagradas del Regnum Christi

Durante la III Asamblea General Ordinaria, las consagradas del Regnum Christi han elegido al nuevo consejo del gobierno general, que acompañará la vida y la misión de la Sociedad durante los próximos seis años.

El gobierno general quedó conformado de la siguiente manera. Nancy Nohrden (Estados Unidos), reelegida directora general. Perla Guadalupe González de la Fuente (México), vicaria general y primera consejera. Eugenia (Uge) Álvarez Espinoza (Venezuela), segunda consejera general. Kathleen Murphy (Canadá), tercera consejera general. Y Camila Melo (Brasil), cuarta consejera general.

Este consejo, integrado por la directora general y cuatro consejeras, desempeña un papel clave en el acompañamiento de la vida y la misión de la Sociedad de Vida Apostólica.

El autorRedacción Omnes

¿Quién quiere un funeral ateo?

Llevamos un tiempo en el que el Gobierno se ha empeñado en sustituir los funerales de Estado católicos por homenajes laicos, con una liturgia que recuerda en parte a la que las religiones han creado para dar culto a Dios.

5 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: 5 minutos

En 1907 Robert Hugh Benson escribió su novela más conocida, Señor del mundo. Se trata de una distopía de ficción al estilo de 1984 o de Un mundo feliz, en el que el autor se adentra con una gran intuición en el mundo que estaba viviendo. Cuando uno lee este libro no puede evitar sentir que está ante un relato profético que es una gran denuncia y una terrible advertencia sobre el futuro. Sobre nuestro presente.

En el libro se nos narra el advenimiento de un mesías laico, Julian Felsenburgh, un diplomático, un sabio, un líder carismático y poderoso que consigue traer la paz al mundo en un momento de gran tensión y que instaura una filosofía humanitarista en la política. La trama no quiero desvelarla, pero sobrecoge ver como paso a paso se van cumpliendo muchas de las predicciones realizadas por el autor. Desde la apostasía general y una secularización que deja la religión en un rincón de la vida social, hasta las leyes de la eutanasia ola creación de la Unión Europea y  el poder emergente de China. Al final solo queda la Iglesia como último reducto de una visión trascendente que Julian Felsenburgh quiere destruir.

Me ha venido al recuerdo esta sugerente novela al ver el debate que ha suscitado en estos días el funeral ateo, homenaje laico le llaman, que el Gobierno socialista de Pedro Sánchez ha querido celebrar a raíz de las víctimas del accidente de tren de Adamuz en el que han fallecido 46 personas.

En la novela el Gobierno promovido por Felsenburgh promueve unas nuevas festividades, la de la Paternidad y la Maternidad y establece el culto que los ciudadanos deben prestar. Francis, un antiguo sacerdote apóstata, se presenta en representación de un grupo de ex clérigos para organizar toda la liturgia, pues saben él y el Gobierno que los hombres necesitan de ritos y de fe, y que la liturgia cobra una especial relevancia en ello. Nadie mejor que él, antiguo sacerdote católico, lo sabe.

Llevamos un tiempo en el que el Gobierno se ha empeñado en sustituir los funerales de Estado católicos por homenajes laicos, con una liturgia que recuerda en parte a la que las religiones han creado para dar culto a Dios. Lo vimos por primera vez en la pandemia que provocó al COVID-19, lo volvimos a contemplar en el homenaje tras las inundaciones de Valencia, y han querido hacerlo también ahora, ante el terrible accidente ferroviario.

Pero esta vez las víctimas se han negado a hacerle el juego al Gobierno y finalmente el ejecutivo de Sánchez ha pospuesto su propuesta sine die. Se celebró efectivamente un funeral católico al que acudieron los reyes de España y muchas autoridades civiles. Solo falto el presidente del Gobierno… por motivos de agenda, dijeron.

Liliana Álvárez, hija de una de las víctimas, tomó la palabra al inicio del acto y fue clara al respecto: «Gracias a nuestra diócesis por este funeral, el único funeral que cabía en esta despedida, pues la única presidencia que queremos a nuestro lado es la del Dios que se ha hecho presente en el pan y el vino».

¿Por qué este empeño del Gobierno en organizar funerales en los que se deje de lado cualquier alusión a la trascendencia, a la religión, a Dios? ¿Quién quiere un funeral ateo en el momento más trágico y doloroso de la vida? «Solo Dios nos puede consolar ahora», decía una de las víctimas del accidente al inicio del funeral. 

Cuando un Gobierno decreta que hay que sustituir una ceremonia religiosa por otra atea está imponiendo su propia visión de la vida, que en este caso es la negación de Dios, y está entrando en un ámbito que no le corresponde, que es el de las conciencias y el de la religiosidad. Y lo hace sustituyendo un rito por otro, una liturgia religiosa por un rito ateo —como en la novela de Benson— porque saben que los hombres necesitamos de liturgias y de ritos. 

La excusa es una media verdad-media mentira. Según este Gobierno hay personas de distintas confesiones o sin confesión alguna y no se debería brindar un funeral de Estado en el rito de una confesión concreta. Como se ve estamos en el equívoco tantas veces manido entre Estado aconfesional y Estado ateo. Es verdad que el Estado en nuestro país no tiene ninguna religión oficial, pero debe ser un Estado que acoja y respete la vida de sus ciudadanos, muy especialmente en lo que respecta a la práctica de sus convicciones más profundas como son las religiosas. El Estado es aconfesional, sus ciudadanos tienen creencias y fe. La forma de respetar la pluralidad que hay en la sociedad no es imponer el silencio a todos, sino generar un espacio público donde cada uno puede ser él mismo en libertad.

En realidad, lo que se pretende con este tipo de homenajes sustitutivos de los funerales religiosos es ofrecer una visión del sentido de la vida materialista, sin ninguna referencia a lo espiritual ni mucho menos a la vida después de la muerte.  Pero ¿por qué el Estado ha de asumir este puesto de ofrecer el sentido de la vida y la trascendencia que le corresponde a las religiones? ¿No sería más normal que las autoridades acompañasen a las víctimas y a sus familiares en el funeral que corresponda a sus convicciones religiosas? Imaginemos que por una desgracia fatídica los que muriesen en un accidente fuesen todos musulmanes. ¿No tendría sentido que nuestros gobernantes los acompañasen en ese momento de dolor en un funeral que fuese acorde a su vivencia religiosa? 

Pero el problema es que no se trata de una cuestión de respeto a la fe de todos los ciudadanos, sino de imponer su visión atea de la realidad, en la que el Estado sustituye al propio Dios. Benedicto XVI habla de esta tentación cuando analiza cómo fue tentado Jesús en el desierto al inicio de su misión en su libro Jesús de Nazaret.

Aquí aparece claro el núcleo de toda tentación: apartar a Dios que, ante todo lo que parece más urgente en nuestra vida, pasa a ser algo secundario , o incluso superfluo y molesto. Poner orden en nuestro mundo par nosotros solos, sin Dios, contando únicamente con nuestras propias capacidades, reconocer como verdaderas solo las realidades políticas y materiales, y dejar a Dios de lado como algo ilusorio, ésta es la tentación que nos amenaza de muchas maneras.

El Estado tiene su función, sin duda. Ha de resolver y gestionar los problemas concretos de la vida de los ciudadanos, entre ellos el mantenimiento de unas correctas infraestructuras. Pero nunca debe rebasar los límites que le lleven a invadir ámbitos de la vida de la conciencia de las personas. Esa pretensión es peligrosa y lleva, tarde o temprano, al totalitarismo, más o menos encubierto.

Las víctimas del accidente de Adamuz así lo han entendido y se lo han hecho llegar con dignidad y coraje al Gobierno. Ya les digo yo que el pospuesto funeral de Estado irá para largo y no se celebrará. Porque en definitiva también en este tipo de actos, para ellos cuenta más el cálculo político que mostrar cercanía a las víctimas. El presidente del Gobierno no estuvo en el funeral católico porque temía los abucheos a la entrada o salida y solo convocará un acto de cualquier tipo si tiene algún rédito político o puede ir introduciendo su particular y personal visión de la vida.

Las víctimas de Adamuz han dado un ejemplo de dignidad y de fe. Cuando escuché las palabras de Liliana Álvarez en el funeral me emocioné y lloré. Y comprendí, con orgullo, que la fe en Dios llena de luz hasta los momentos más oscuros de nuestra vida. Que ningún Estado ni Gobierno puede ofrecernos el consuelo que Dios nos da en la hora de la muerte.

El autorJavier Segura

Delegado de enseñanzas en la Diócesis de Getafe desde el curso 2010-2011, ha ejercido con anterioridad este servicio en el Arzobispado de Pamplona y Tudela, durante siete años (2003-2009). En la actualidad compagina esta labor con su dedicación a la pastoral juvenil dirigiendo la Asociación Pública de Fieles 'Milicia de Santa María' y la asociación educativa 'VEN Y VERÁS. EDUCACIÓN', de la que es Presidente.

Evangelización

¿Cómo está la Iglesia en Dinamarca? Su obispo lo explica en esta entrevista

En Dinamarca, la Iglesia católica es hoy un oasis de nacionalidades en el desierto de la secularización del norte de Europa.

Junno Arocho Esteves·5 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: 5 minutos

La revista Katolskt magasin entrevista al obispo de Copenhague, Czesław Kozon, quien habla de los desafíos y las esperanzas que ve para su diócesis y para la Iglesia en Dinamarca.

Hubo un tiempo en que la Iglesia católica fue la piedra angular de la sociedad danesa. La evangelización del país comenzó ya en el año 826, cuando el emperador Ludovico el Piadoso envió al misionero franco san Oscar, el “apóstol del Norte”, para anunciar el Evangelio en Dinamarca y Suecia durante la época vikinga.

El paganismo mantuvo durante largo tiempo una fuerte influencia, pero la labor misionera de Oscar dio fruto algo más de un siglo después, cuando el rey danés Harald Blåtand se hizo bautizar. Solo con la Reforma, en 1536, se prohibió la fe católica en Dinamarca, una prohibición que se mantuvo hasta 1849.

Hoy los católicos representan menos del 1 por ciento de la población. Sin embargo, desde mediados del siglo XX la Iglesia ha crecido gracias a la inmigración procedente de países de tradición católica. Aun así, Dinamarca sigue siendo, como en tiempos de san Oscar, un terreno difícil para la misión. La diferencia es que hoy es la secularización la que desafía la evangelización, aunque la Iglesia evangélica luterana sea formalmente la Iglesia nacional.

«Muchos políticos afirman que Dinamarca es un país cristiano», dice el obispo Czesław Kozon, «pero en la vida cotidiana de las personas apenas se encuentran rastros del cristianismo».

Señala que, naturalmente, no se puede comparar la situación actual con la Edad Media, pero que las raíces cristianas del país no deberían olvidarse. «No debería considerarse antidanés ser católico, pero muchos piensan que un auténtico danés debe ser luterano. Por eso debemos mostrar que también se puede ser un buen y auténtico danés siendo católico. A menudo se argumenta contra el carácter danés de la Iglesia católica que es, en gran medida, una Iglesia de inmigrantes, como ocurre también en el resto de los países nórdicos».

Un triple desafío para la Iglesia

El obispo Kozon dirige la diócesis de Copenhague desde 1995 y es solo el tercer danés de nacimiento que ha sido obispo desde la Reforma. Nació en 1951 en Brovst, en el norte de Jutlandia, y su propia historia refleja el carácter actual de la Iglesia: es hijo de inmigrantes polacos que llegaron a Dinamarca para trabajar. Tras estudiar filosofía y teología en Roma, fue ordenado sacerdote en 1979 y sirvió en varias parroquias y como vicario general, antes de que el papa san Juan Pablo II lo nombrara obispo.

Como pastor de la única diócesis católica de Dinamarca —que además incluye Groenlandia y las Islas Feroe—, describe tres desafíos principales: ser una minoría cristiana en una sociedad fuertemente secularizada; ser una minoría católica en un contexto luterano dominante; y crear una comunidad católica integrada en una Iglesia que hoy está formada en su mayoría por personas recién llegadas. Reconoce que algunos católicos daneses pueden sentirse minoría incluso dentro de su propia Iglesia, pero considera la diversidad más como una riqueza que como un problema.

«»Lo veo como un enriquecimiento. Somos una Iglesia universal y está en nuestra naturaleza acoger a católicos vengan de donde vengan», explica. Al mismo tiempo, subraya que, aunque muchos inmigrantes católicos no se sientan minoría dentro de la Iglesia, sí lo son en la sociedad danesa y pueden sentirse excluidos si no buscan activamente integrarse en la comunidad eclesial.

Las posturas católicas son ignoradas

Según el obispo Kozon, alrededor del 60 por ciento de la población está registrada como miembro de la Iglesia luterana. La Iglesia católica es el segundo grupo cristiano del país, pero cuenta solo con unos cincuenta y cinco mil miembros.

«Probablemente haya entre diez y veinte mil más, pero aun así estamos muy lejos de la Iglesia luterana en número», afirma.

Ser cristiano en la Dinamarca actual es, en general, un gran desafío, especialmente en cuestiones relacionadas con el matrimonio y la familia, el aborto y la eutanasia. La visión moderna sobre estos temas está ampliamente aceptada en la sociedad y entre los políticos, por lo que los argumentos cristianos rara vez son bienvenidos en el debate público.

La Iglesia católica toma posición en estas cuestiones, pero debido al reducido número de católicos su voz no se toma en serio, explica el obispo. «Muchos conocen lo que la Iglesia defiende, a menudo con un tono negativo, pero nuestras declaraciones suelen encontrarse con el silencio. Somos ignorados», concluye.

Un cambio de actitud

Las últimas estadísticas anuales del Vaticano muestran que la población católica mundial ha crecido de 1,39 a 1,41 mil millones. Europa es la región menos dinámica, con un aumento de solo el 0,2 por ciento, aunque varios países han registrado un notable incremento en el número de bautismos. Francia, “la hija mayor de la Iglesia”, alcanzó cifras récord de bautismos a comienzos de 2025, a pesar de la profunda secularización que desde hace tiempo caracteriza al país.

Preguntado por si Dinamarca vive algo parecido, el obispo Kozon responde que han observado un aumento en la participación en cursos para adultos sobre la fe católica, aunque las cifras siguen siendo modestas. «Se trata de unas cien personas al año», matiza.

No obstante, percibe un cambio positivo: hoy la gente se atreve más a hablar de su fe. «Hace unas décadas no era así. Entonces era algo muy privado, incluso de mala educación, preguntar a alguien si era creyente. Eso ha cambiado», explica el prelado.

Mirando al futuro

En cuanto a las vocaciones, el obispo explica que actualmente hay setenta y tres sacerdotes en Dinamarca, mientras que el número de religiosas ha descendido a menos de cien. Por esta razón sostiene que «desde el punto de vista vocacional no estamos especialmente fuertes. En este momento no tenemos ningún seminarista danés de nacimiento en formación sacerdotal».

Al mismo tiempo, surgen nuevas vocaciones gracias al seminario Redemptoris Mater de Copenhague, que forma parte de los seminarios misioneros diocesanos vinculados al Camino Neocatecumenal. Hasta ahora ha formado a catorce sacerdotes y otros trece jóvenes se están preparando para la ordenación. «Ellos aseguran la disponibilidad de sacerdotes para poder atender nuestras parroquias», explica.

A pesar de ello, la diócesis busca modos de despertar un interés local por el sacerdocio y la vida consagrada. «En Suecia y Noruega hay más vocaciones autóctonas. Intento animar a los jóvenes en las confirmaciones a pensar en el sacerdocio o en la vida religiosa, pero nos faltan recursos para contar con un responsable específico de pastoral vocacional que pueda trabajar directamente con los jóvenes», lamenta el obispo.

Constata que la escasez de vocaciones no es exclusiva de los países nórdicos, sino un fenómeno occidental, especialmente en el caso de las mujeres. «La vida religiosa clásica, sobre todo en las órdenes apostólicas activas, ya no atrae a las jóvenes. Es triste que esta forma de vida esté prácticamente desapareciendo».

A pesar de todas las dificultades, el obispo Kozon mantiene un optimismo fundamental respecto al futuro. «Cuando veo a personas que se alegran de su fe, que incluso muestran entusiasmo —especialmente los jóvenes—, o cuando más personas acuden a la confesión, veo que la fe está viva. Hay personas que realmente quieren profundizar en su fe y transmitirla a otros».

El prelado concluye afirmando que «es decisivo que lo que permanece de la Iglesia sea creíble y que irradiemos alegría y esperanza. Esa es mi esperanza: que podamos hacerlo».


Este artículo apareció originalmente en la revista Katolsk Magazin de Suecia. Se reproduce aquí con permiso del editor.

El autorJunno Arocho Esteves

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Libros

La Iglesia en la calle: transformar el mundo desde dentro

Dios no redime desde fuera, sino entrando en la historia. Esa misma lógica encarnada inspira Gaudium et spes y la misión de una Iglesia llamada a ser alma del mundo.

José Carlos Martín de la Hoz·5 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

En el siglo XI-XII, san Anselmo de Canterbury se preguntaba en un famoso libro: “Cur Deus homo?” Acerca de por qué Dios se había hecho hombre. Ciertamente en los planes redentores de Dios después del pecado original, había un elemento clave: para redimir el mundo e iluminarlo desde dentro de nuevo, parecía necesario hacerlo desde dentro, no bastaba hacerlo desde fuera.

Visto a posteriori, el misterio de la encarnación de la segunda persona de la Santísima Trinidad y la unión hipostática; dos naturalezas, divina y humana, en la única persona de Jesucristo, parecía muy conveniente para llevarse a cabo la obra de la Redención y de la Salvación.

“Gaudium et spes” y la Iglesia como alma del mundo

Precisamente en este reciente aniversario de la Constitución Pastoral “Gaudium et spes” (1965) que acabamos de celebrar, ese elemento de la iluminación del mundo desde dentro, desde la luz de tantos corazones que son un solo, se podría entender la expresión conciliar con hondas resonancias patrísticas: “la Iglesia es el alma del mundo”.

Ramón Sala OSA (Bilbao 1963), profesor de teología en el Estudio Teológico Agustiniano de Valladolid, ha realizado un magnífico trabajo de comprensión de los textos de la Constitución “Gaudium et spes” tomando pie de la vida y la obra de grandes santos que intervinieron en su redacción y en su interpretación de acuerdo con la luz de Dios que habían recibido.

Los papas del Concilio y su aplicación viva

Desde luego la selección de personas y temas elaborados por el profesor Sala no puede ser más adecuada: en primer lugar, dos romanos pontífices: san Pablo VI y san Juan Pablo II, dos santos que supieron hacerse eco del Espíritu Santo, primero como activos protagonistas del y después en su desarrollo o aplicación.

San Pablo VI pudo intervenir en concilio Vaticano II, primero como padre Conciliar y, luego, como Romano Pontífice para llevarlo a cabo y clausurarlo. Ramón Sala nos recomienda leer despacio su Encíclica “Ecclesiam suam” (Roma 6, VIII, 1964), para descubrir muchas concomitancias y sinergias con la Constitución mencionada (26).

Enseguida, san Juan Pablo II quien, primero como padre conciliar y luego como romano pontífice, llevó a cabo la verdadera aplicación del Concilio Vaticano II con los viajes por el mundo entero que pusieron a vibrar en todas las lenguas y las vidas y culturas todas las Iglesias particulares junto a la Iglesia universal, y, sobre todo, con el cuerpo de Encíclicas y exhortaciones apostólicas. Finalmente, con el tesoro del Código de Derecho Canónico de 1983, y el Catecismo de la Iglesia Católica de 1992 y la verdadera liturgia celebrada de la Iglesia en todas las lenguas del mundo o en latín para mostrar la unidad y diversidad del rito latino (215).

La santificación del mundo desde el laicado

Seguidamente, nuestro autor destacará la figura de san Josemaría Escrivá de Balaguer, Fundador del Opus Dei quien habría anticipado la doctrina de la Iglesia conciliar sobre el laicado y especialmente habría articulado la santificación del trabajo ordinario como lugar teológico para soñar con la santificación del mundo desde dentro (30).

Es interesante, la figura del cardenal Pironio quien traería desde América la Acción Católica y el trabajo de tantos años en la aplicación del Concilio en los pueblos y naciones de América y de Europa en ese trabajo capilar de los laicos, como subrayaría san Juan Pablo II en la Exhortación “Christifidelis laici: “La Iglesia misterio de comunión misionera” (187).

Justicia, dignidad humana y opción por los pobres

Es muy interesante la aportación del santo mártir San Oscar Romero, quien aplicó la doctrina conciliar a la Iglesia particular de El Salvador y dio la sangre por la Iglesia pues fue martirizado al pedir respeto por la dignidad del pueblo cristiano y en concreto por los más pobres y despreciados del continente americano. 

La doctrina conciliar de “Gaudium et spes” reconociendo que todos, hombres y mujeres, de cualquier clase y condición, tienen derecho a una vida y a un trabajo digno porque son hijos de Dios: “Sin Cristo no hay verdadera liberación” (118).

El profesor Sala nos recuerda que la Declaración universal de Derechos humanos de 1948 fue profundizada y fundamentada en la Constitución “Gaudium et spes”, cuando el magisterio conciliar recprdó que dicha declaración se apoyaba en la dignidad de la persona humana y la dignidad de la persona humana se fundamentaba en que todo hombre habí sido creado como “imagen y semejanza de Dios”.

La opción fundamental por los pobres característica de la Iglesia desde los comienzos del cristianismo, está presente en “Gaudium et spes” y a la vez fue aplicada valientemente en el mundo entero. Ahí radica el ejemplo de Oscar Romero que fue mártir de la verdad y de otros muchos cristianos que fueron mártires sin morir defendiendo esa causa universal (109).

Misión y testimonio en el mundo contemporáneo

La aportación del prepósito General de los jesuitas, Pedro Arrupe que intervino en las últimas sesiones del Concilio y muy activamente en su aplicación en el mundo entero a través de la misión confiada por Dios y por la Iglesia a la Compañía de Jesús en la misión apostólica de punta (146).

Especialmente, recuerda nuestro autor la misión encomendada por el papa san Pablo VI a los jesuitas del diálogo con los no creyentes y con el ateísmo contemporáneo que azotaba y azota a la humanidad en tantos lugares del mundo. Arrupe “contribuyó de forma directa a comenzar a superar la barrera social, que se interpone todavía hoy entre creyentes y no creyentes” (151).

Esa misión fue concretada en positivo como una opción fundamental por la justicia, la defensa de los derechos humanos, la voz de los sin voz y el empeño diario por promover en todos los países la justicia y el desarrollo de los pueblos: “Llama la atención la insistencia con que Arrupe vinculaba la increencia contemporánea a la injusticia social (149).

La Iglesia en la calle

Autor: Ramón Sala
Editorial: Rialp
Páginas: 264
Año: 2026
Evangelio

Ser luz y dar luz. V domingo del tiempo ordinario (A)

Vitus Ntube nos comenta las lecturas de la fiesta del V Domingo del Tiempo Ordinario (A) correspondiente al día 8 de febrero de 2026.

Vitus Ntube·5 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

El Evangelio de hoy es una continuación directa del domingo pasado. Jesús prosigue su gran discurso como el nuevo Moisés, desarrollando las Bienaventuranzas. Lo que escuchamos hoy es la consecuencia lógica de vivir las Bienaventuranzas: el cristiano se convierte en sal y luz. Estas imágenes revelan otro rasgo esencial del “carnet de identidad” del cristiano. Con las palabras enfáticas “Vosotros sois”, Jesús no ofrece simplemente un consejo; define lo que sus discípulos están llamados a ser. La misión y el testimonio del cristiano se hacen concretos mediante las imágenes de la luz y la sal, realidades que no existen para sí mismas, sino para los demás: para iluminar y para dar sabor.

“Ser luz y dar luz” es un tema constante que recorre las lecturas de hoy, comenzando por la primera lectura. ¿Qué significa para un cristiano dar luz? Significa permitir que el Evangelio brille en la vida cotidiana, mediante actos concretos de amor. Jesús nos dice: “Brille así vuestra luz ante los hombres”, y el profeta Isaías explica cómo sucede esto: “partir tu pan con el hambriento, hospedar a los pobres sin techo, cubrir a quien ves desnudo … Entonces surgirá tu luz como la aurora”. Toda buena acción es luz, pero las obras de caridad -especialmente hacia los pobres y los vulnerables- poseen un resplandor particular.

Existe, sin embargo, una paradoja en ser luz para los demás. No solo damos luz mediante nuestras buenas obras; también recibimos luz en el proceso. La caridad nos ilumina al mismo tiempo que fluye a través de nosotros. Como dice Isaías: “Cuando alejes de ti la opresión, el dedo acusador y la calumnia, cuando ofrezcas al hambriento de lo tuyo y sacies al alma afligida, brillará tu luz en las tinieblas, tu oscuridad como el mediodía”. El bien engendra el bien. Al compartir, recibimos; al dar, se nos da. Esta es una paradoja profundamente cristiana. 

La finalidad última de esta luz no es la exhibición personal, sino la gloria de Dios: “den gloria a vuestro Padre que está en los cielos”. Toda acción cristiana auténtica remite más allá de sí misma a Dios, la verdadera fuente de toda luz. Cuando las buenas obras están motivadas por el interés propio o la vanidad, pierden su sentido más profundo. El cristiano está siempre llamado a recordar que Dios es el origen y la meta de todo acto genuino de amor.

Aunque la luz es la imagen dominante en las lecturas de hoy, no puede pasarse por alto el símbolo de la sal en la identidad del cristiano. Este está llamado a transformar el mundo desde dentro y a elevarlo a su verdadera dignidad, del mismo modo que lo hace la sal. La sal actúa de manera silenciosa. C. S. Lewis lo ilustra bellamente en su libro, Mero Cristianismo.

Imaginemos a alguien que nunca ha probado la sal. Le das una pequeña pizca para que la pruebe, y queda impresionado por su sabor fuerte y penetrante. Luego le dices que, en tu país, la sal se utiliza en casi toda la cocina. Bien podría responder: “Entonces supongo que toda su comida sabe igual, porque esa sustancia que me acaban de dar es tan fuerte que dominaría cualquier otro sabor”. Pero tú y yo sabemos que el verdadero efecto de la sal es precisamente el contrario. En lugar de destruir el sabor del huevo, del arroz o de la lechuga, lo hace mejor. Ellos no revelan su verdadero sabor hasta que se les ha añadido la sal.

Así ocurre con el cristiano como sal de la tierra. Mediante un testimonio fiel y una acción caritativa, el cristiano ayuda a que las realidades terrenas revelen su verdadero significado y su belleza, es decir, su verdadero sabor.

Libros

Corazón indiviso. Misión y virginidad en Carmen Hernández

Una obra que revela la riqueza espiritual de la virginidad y la vocación femenina, invita a vivir la fe con un corazón entregado a Dios.

Teresa Aguado Peña·5 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

Últimamente, el entorno cultural plantea interrogantes incisivos sobre la virginidad: ¿qué sentido tiene en un mundo hipersexualizado? ¿Por qué se está devaluando su valor? ¿Cómo explicar el tesoro de la virginidad?

Corazón indiviso, de Josefina Ramón Berná, ofrece respuestas lúcidas y profundamente enraizadas en la experiencia cristiana. La obra no solo documenta la riqueza espiritual y teológica de Carmen Hernández, coiniciadora del Camino Neocatecumenal, sino que abre una ventana al alma de una mujer totalmente consagrada a Cristo y a la evangelización, con un amor radical, indiviso y libre.

El texto recoge con especial belleza las palabras de Carmen sobre la virginidad, entendida como un don: “En la virginidad es todo gracia, don, que no nace del moralismo sino del mismo Dios”. Esta concepción se despliega en una entrega vivida desde la gratuidad, sin necesidad de votos ni estructuras formales, pero con una fuerza profética y escatológica. Como subraya el P. Mario Pezzi, Carmen fue una mujer “con los ojos puestos en el cielo”, y el libro transmite con fidelidad esa tensión vital, ese deseo ardiente de cumplir la voluntad de Dios hasta el final.

De especial valor resultan los capítulos dedicados a la mujer en la revelación. Hernández eleva la vocación femenina desde sus raíces bíblicas y antropológicas, confrontando con claridad los discursos ideológicos que diluyen la identidad de la mujer y su capacidad generadora. Su visión, luminosa y desafiante, recuerda que la mujer lleva en sí “la fábrica de la vida”, lo cual explica, en sus palabras, por qué el maligno la ataca con tanta fuerza.

No se trata de un libro exclusivo para jóvenes con vocación a la virginidad consagrada, sino de una obra que arroja luz sobre toda la vida cristiana, especialmente en una época marcada por la confusión afectiva, la pérdida de sentido y la crisis vocacional. 

La figura de Carmen Hernández —quien nunca buscó fundar nada, sino servir a la Iglesia— resuena como una llamada urgente a seguir a Cristo con corazón entero.

Corazón indiviso es, sin duda, un regalo para la Iglesia: un libro para leer, meditar, rezar y compartir. Como afirma Kiko Argüello, “los hermanos del Camino tienen derecho a conocer a Carmen”. Y, podría añadirse, también toda la Iglesia.

Corazón indiviso. Misión y virginidad en Carmen Hernández

Autor: Josefina Ramón Berná
Editorial: BAC
Número de páginas: 256
Evangelización

El obispo Erik Varden predicará los Ejercicios al Papa y a los cardenales

El monje trapense y obispo de Trondheim (Noruega), Monseñor Erik Varden, predicará los Ejercicios espirituales de Cuaresma al Papa León XIV y a la Curia del 22 al 27 de febrero. El obispo Varden fue invitado estrella en enero de un Foro Omnes, que llenó el Aula Magna de la Universidad CEU San Pablo de Madrid.

Redacción Omnes·4 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

El obispo de Trondheim (Noruega), monje trapense y escritor, Monseñor Erik Varden, predicará los Ejercicios espirituales de Cuaresma al Papa León XIV, a los cardenales residentes en Roma, y a los jefes de Dicasterio de la Santa Sede, del 22 al 27 de este mes de febrero.

Estos son los primeros Ejercicios espirituales de León XIV como Papa, y tendrán lugar en la Capilla Paulina. La Prefectura de la Casa Pontificia ha informado que el tema general es ‘Iluminados por una gloria oculta’. El  domingo 22 comenzarán con las vísperas a las 17,00 h., y luego una meditación sobre ‘Entrar en Cuaresma’.

Temas de las meditaciones

Los temas de las siguientes meditaciones serán ‘San Bernardo idealista’ y ‘La ayuda de Dios’ (lunes 23). ‘Hacerse libres’ y ‘El esplendor de la verdad’ (martes 24). ‘Mil caerán’ y ‘Yo lo glorificaré’ (miércoles 25). ‘Los ángeles de Dios’ y ‘San Bernardo realista’ (jueves 26). Y ‘Sobre la consideración’ y ‘Comunicar esperanza’ (viernes 27).

Todos los días concluyen con una Adoración eucarística, y vísperas.

En un Foro Omnes, en enero

Hace pocos días, el obispo de Trondheim visitó Madrid. De la mano de Omnes, de Editorial Encuentro, donde ha publicado su libro ‘Heridas que sanan, y la Fundación Cultural Herrera Oria, Varden fue invitado estrella de un Foro Omnes, que reunió a más de 250 personas, y fue patrocinado por Fundación CARF y Banco Sabadell.

Poco antes, el monje trapense y obispo noruego, hablaba con Omnes sobre la propuesta de oración y reflexión cristiana a través de las heridas de Cristo que realiza en su última publicación en español así como de otras cuestiones de actualidad. 

En la entrevista con Omnes, Monseñor Varden afirmó, entre otras cosas: “Creo que el giro católico es real y hay que tomarlo en serio. Si durará, es otra cuestión”.

El autorRedacción Omnes

Mundo

Misionera en Sierra Leona: “La primera conversión es la del misionero”

La hermana Sandra, misionera en Sierra Leona, explica en España su labor educativa con mujeres y jóvenes vulnerables.

Javier García Herrería·4 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

La hermana Sandra trabaja en Sierra Leona y se encuentra estos días en España para dar a conocer la campaña de Manos Unidas “Declara la guerra al hambre”, una iniciativa que busca visibilizar la realidad de los países más pobres y movilizar apoyo para proyectos de desarrollo y educación.

Desde hace ocho años, la religiosa trabaja en Sierra Leona, uno de los países con menor renta per cápita del mundo, donde su congregación desarrolla proyectos educativos y sociales dirigidos especialmente a mujeres y jóvenes en situación de vulnerabilidad.

Una misionera entre México y África

Nacida en México, la hermana Sandra pertenece a la congregación de las Misioneras Clarisas del Santísimo Sacramento, una rama de inspiración franciscana fundada por una antigua clarisa de clausura durante la persecución religiosa en México en los años veinte.

Antes de ingresar en la vida religiosa en 1995, Sandra se licenció en Química Industrial y trabajó en una empresa dedicada a la fabricación de colorantes y pigmentos. “Siempre he sido una persona con ganas de aprender”, explica, una actitud que hoy define como clave para vivir el discipulado cristiano con “mente abierta y dócil al Espíritu”.

Tras experiencias misioneras en distintos países, llegó a Sierra Leona en 2018, donde actualmente coordina varios proyectos educativos de gran impacto social.

Formación para mujeres y jóvenes sin recursos

La hermana Sandra es responsable de una escuela técnico-profesional para mujeres vulnerables, la mayoría madres solteras que abandonaron la educación básica. Allí reciben formación en oficios como costura, peluquería o cocina, lo que les permite acceder a un empleo y mejorar de forma real sus condiciones de vida.

Paralelamente, la congregación ofrece formación profesional en informática y áreas administrativas para jóvenes que han terminado el bachillerato pero no pueden acceder a la universidad. “La capacitación, especialmente en computación, les abre más puertas en un país donde las oportunidades laborales son muy limitadas”, señala.

Algunas de las mujeres formadas han logrado empleo en empresas que prestan servicios a las minas de hierro y bauxita, especialmente en comedores industriales que atienden a miles de trabajadores. “Tener un salario estable les cambia la vida”, afirma.

El apoyo clave de Manos Unidas

La labor educativa de las Misioneras Clarisas se sostiene en gran medida gracias a la cooperación internacional. En este contexto, la hermana Sandra subraya el papel fundamental de Manos Unidas, que desde hace décadas apoya los proyectos de la congregación en Sierra Leona.

En los últimos años, la ONG ha financiado la rehabilitación de edificios escolares en la escuela Nuestra Señora de Guadalupe, que acoge a cerca de un millar de alumnas. “El subsidio estatal es de apenas 2,60 euros por alumna y semestre. Con eso es imposible mantener infraestructuras o mejorar la calidad educativa”, explica.

Las dificultades se agravan por el clima tropical, con largos periodos de lluvias intensas que deterioran rápidamente los edificios. “Sin la ayuda de Manos Unidas no podríamos seguir ofreciendo una educación digna y de calidad”, añade.

Fe y misión en un país mayoritariamente musulmán

Sierra Leona cuenta con una población mayoritariamente musulmana (95%), lo que plantea un desafío particular a la labor misionera. Para la hermana Sandra, esta realidad exige “anunciar la fe con respeto, pero también con libertad”.

“La primera conversión es la del propio misionero”, afirma, convencida de que la experiencia cotidiana entre los más pobres renueva constantemente la fe. Recuerda momentos de profunda vivencia espiritual, como la oración comunitaria con enfermos y niños pobres, que le hicieron sentir que estaba “dentro de una página del Evangelio”.

Aunque los bautismos son pocos —cinco o seis al año—, la religiosa subraya que la evangelización avanza de forma silenciosa y constante. “El Espíritu Santo trabaja despacio, pero no se detiene”.

Una misión sostenida con pocos medios

Actualmente, 27 hermanas de la congregación trabajan en Sierra Leona, once de ellas en la zona de Lunsar, atendiendo cinco escuelas con más de 3.000 alumnos. Además, gestionan un pequeño dispensario que atiende a más de mil enfermos al año.

“Somos pocas y con recursos limitados, pero seguimos adelante”, concluye la hermana Sandra. “Creemos firmemente que la educación es la base para una transformación social real, aunque sea lenta. Por eso estamos aquí”.

España

El 90 % de los españoles creen que la paz mundial es responsabilidad de todos los países

Manos Unidas pasa por ser una ONG máximamente eficiente, destinando sólo el 7 % de su presupuesto a los sueldos de los trabajadores.

Redacción Omnes·4 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

Manos Unidas ha presentado hoy su nueva campaña «Declara la guerra al hambre», una llamada a la acción que pone el foco en la estrecha relación entre los conflictos armados, la pobreza estructural y la inseguridad alimentaria que afecta a millones de personas en el mundo.

La campaña fue dada a conocer en una rueda de prensa en la Asociación de la Prensa de Madrid en la que intervinieron Cecilia Pilar, presidenta de Manos Unidas, y Fidele Pogba, coordinador de estudios de la ONG, acompañados por los testimonios de tres socios locales procedentes de proyectos apoyados por la entidad en Siria, Sierra Leona y Colombia.

Testimonios desde el terreno

Durante el acto, el hermano George Sabe (Siria), la hermana Sandra Ramos (Sierra Leona) y el padre Jesús Albeiro (Colombia) compartieron la dura realidad que viven sus comunidades, profundamente afectadas por la violencia, la inestabilidad política y la falta de acceso a recursos básicos.

Sus intervenciones pusieron rostro a las cifras del hambre y mostraron cómo el acompañamiento de Manos Unidas resulta clave para sostener a poblaciones vulnerables, fortalecer la resiliencia local y ofrecer alternativas de desarrollo en contextos de conflicto.

Un compromiso histórico contra el hambre

«Luchar contra el hambre» es un recordatorio del manifiesto fundacional de Manos Unidas, nacido en 1955, cuando las mujeres de la Unión Mundial de Organizaciones Femeninas Católicas (UMOFC) se comprometieron a tratar de erradicar el hambre en el mundo.

Más de seis décadas después, esta carencia sigue siendo una realidad lacerante para casi 700 millones de personas, y continúa siendo tanto causa como consecuencia de muchos de los conflictos activos en el planeta.

Manos Unidas trabaja para romper el círculo vicioso entre hambre, pobreza y violencia, situando la paz en el centro de su misión, tanto a través de la acción humanitaria como de los proyectos de cooperación al desarrollo y la sensibilización social en España.

Las propuestas de acción de la campaña se enmarcan en la invitación del Papa León XIV a abandonar el «paradigma de la guerra» y apostar por modelos de convivencia basados en la justicia, la equidad y el diálogo.

Un mundo cada vez más violento y menos preparado para la paz

Los datos presentados durante la rueda de prensa reflejan un escenario global preocupante. 78 países están involucrados actualmente en guerras más allá de sus propias fronteras, evidenciando el debilitamiento de los mecanismos multilaterales de resolución de conflictos. Existen 59 conflictos armados activos, la cifra más alta desde la Segunda Guerra Mundial y tres más que el año anterior.

Según el Índice Global de Paz 2025, el mundo no solo es menos pacífico, sino también menos capaz de construir paz.

En 2024, la inversión global en construcción y mantenimiento de la paz fue de apenas 47.200 millones de dólares, lo que representa solo el 0,52 % del gasto militar mundial, que alcanzó un récord de 2,7 billones de dólares.

Violencia, recursos naturales y desigualdad

La violencia armada está estrechamente vinculada a la explotación de recursos y a la desigualdad económica, pues cuatro de cada diez conflictos internos en los últimos 60 años han estado relacionados con la explotación de recursos naturales (ONU, 2024). Una de cada ocho personas en el mundo estuvo expuesta a conflictos en 2024, pese a lo cual una encuesta de Manos Unidas de diciembre de 2025, indica que el 90 % de los españoles creen que la paz mundial es responsabilidad de todos los países.

El impacto de Manos Unidas en 2024

Con 67 años de trayectoria, Manos Unidas consolida su impacto internacional con los siguientes datos correspondientes a 2024:

  • Alcance: 1.600.743 personas apoyadas directamente mediante 575 proyectos en 53 países de África, América y Asia.
  • Recaudación: 51,1 millones de euros, con un 83,5 % de fondos de origen privado, que refuerzan la independencia de la organización.
  • Eficiencia: El 89,8 % de los ingresos se destinó directamente a la misión (84,7 % a proyectos en el Sur y 5,1 % a sensibilización en España).
  • Estructura humana: 6.710 voluntarios, 72 delegaciones, 68.398 socios y un equipo técnico de 157 profesionales.
  • Sectores clave: Educación, salud, agua y saneamiento, alimentación, derechos de las mujeres, derechos humanos y medio ambiente.
Evangelización

¿Para qué sirve el dinero de la campaña para Tierra Santa? El Hogar Franciscano de Niños de Belén

El Hogar acoge niños y adolescentes de entre 7 y 18 años que, por diversas razones, se han visto inmersos en contextos muy vulnerables.

Javier García Herrería·4 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

Cada año, cuando los fieles colaboran con la Colecta por los Santos Lugares de Tierra Santa, su generosidad se transforma en ayuda concreta y esperanza real. El dinero entregado no solo sirve para custodiar los lugares santos, sino también para sostener obras sociales y educativas que protegen la vida y la dignidad de las comunidades cristianas locales. 

El Hogar Franciscano de Niños de Belén es un ejemplo vivo de ello: una iniciativa de la Custodia de Tierra Santa donde las donaciones se convierten en educación, atención médica, acompañamiento humano y un futuro posible para niños y jóvenes que han conocido el dolor demasiado pronto.

A pocos pasos de la Basílica de la Natividad, el hogar dirigido por Sandro ha dejado de ser una institución para convertirse en un Belén viviente donde un auténtico espíritu de familia es el verdadero escudo contra la tragedia. En este refugio, la unión es tan profunda que el equipo y los niños han tejido una red de pertenencia que desafía la lógica del conflicto. «Somos una familia y, si nos pasa algo, nos pasa juntos», es el sentimiento que impera en una casa donde la cotidianidad se celebra en los detalles más sencillos, como los niños enseñando a hablar a un loro que se ha convertido en un miembro más de este hogar singular.

Este vínculo ha obrado lo que los adultos de la zona describen como una «gracia especial»: la ausencia total de miedo en los más pequeños a lo largo de los dos años de guerra. Mientras el cielo se teñía con el rastro de las bombas que pasaban sobre sus cabezas, los niños de Sandro dormían «a pierna suelta», asombrando a los mayores con su serenidad. Su secreto, cuentan con emoción, es la cercanía física de la capilla: «Estamos al lado de Jesús», repiten con la certeza de quien sabe que la presencia de la Eucaristía en su propia casa convierte cualquier sótano en un refugio inexpugnable. Para ellos, estar en familia y estar con Dios es, literalmente, la misma cosa.

Los orígenes

El Hogar Franciscano de Niños de Belén es uno de los muchos servicios sociales que ofrece la Custodia de Tierra Santa al servicio de la comunidad cristiana local. Fundado en el año 2007 como afiliado del Colegio Terra Sancta, este Hogar nació con una misión clara: abrir una nueva ventana de esperanza y tender un puente hacia un futuro más digno y luminoso para niños y jóvenes en situación de vulnerabilidad.

Entre las muchas historias que reflejan la misión del Hogar, destaca la de un joven que, tras siete años de silencio, logró retomar el diálogo con su madre. Este proceso de reconciliación familiar simboliza una de las misiones más profundas del Hogar Franciscano de Niños: no sólo acoger y cuidar, sino también sanar heridas, reconstruir vínculos y ayudar a las familias a caminar juntas nuevamente.

Bajo el lema “El hogar no es sólo el lugar donde vives, sino el lugar donde te comprenden”, el Hogar se encuentra en la ciudad de Belén, a pocos pasos del lugar del nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo. 

Está especialmente equipado para acoger a niños y adolescentes de entre 7 y 18 años que, por diversas razones, se han visto inmersos en contextos de dolor y sufrimiento. Entre las causas se encuentran la orfandad, el abandono, la desatención derivada del divorcio, el consumo de drogas en el entorno familiar, el maltrato físico y emocional, así como otros graves problemas socioeconómicos que afectan a la comunidad cristiana palestina.

El hermano Sandro Tomašević, actual responsable del Hogar de Belén

El presente

Actualmente, el Hogar acompaña a unos 30 niños, de los cuales 12 residen de manera permanente en la casa. La Custodia se encarga de cubrir todas sus necesidades: educación, alimentación, atención médica, medicinas, ropa y acompañamiento diario. Un equipo de entre 10 y 13 personas —educadores, profesores, personal de cocina y limpieza— está presente de forma constante para garantizar un ambiente familiar y protector.

Los niños del Hogar Franciscano asisten al Terra Sancta School de Belén, un colegio gestionado por los franciscanos que acoge a más de 1.300 alumnos de la ciudad y sus alrededores. El Hogar fue creado para cuidar y acompañar a niños cristianos con serias dificultades sociales, psicológicas y económicas. Más que un simple refugio, ofrece un entorno seguro, estable y acogedor, donde se atienden sus necesidades educativas, espirituales y humanas. El objetivo es favorecer su crecimiento personal, su adaptación social y su formación integral, preparándolos para convertirse en jóvenes responsables y comprometidos.


Si desea colaborar con el Hogar de Belén puede hacerlo por transferencia bancaria al Franciscan Boys Home. IBAN NO: PS79 ARAB 0000 0000 9050 7285 0053 0. Arab Bank p.l.c Bethlehem branch, swift code: ARABPS22050.

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FirmasVictor Torre de Silva

León XIV elige a sus remeros

Tras el Jubileo, el Papa León XIV inicia su etapa más personal al frente de la Iglesia, afrontando desafíos espirituales, diplomáticos y estructurales con un equipo de confianza que le acompañará en esta nueva etapa.

4 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: < 1 minuto

El pontificado del Papa León XIV inició oficialmente con su elección el pasado 8 de mayo de 2025, pero podría decirse que es ahora cuando comienza su etapa más personal. Sus primeros meses al frente de la Iglesia han estado marcados por una agenda heredada de su predecesor y fuertemente condicionada por la magnitud del Jubileo. Este acontecimiento ha sometido al Papa a un ritmo frenético de audiencias, celebraciones y discursos; un esfuerzo pastoral que sostuvo heroicamente Francisco y que el nuevo Pontífice asumió con generosidad desde el primer día.

El impacto del Jubileo ha sido indudablemente positivo, con millones de peregrinos que han pasado por Roma. Sin embargo, la inmensa dedicación pública que exige un evento de estas características apenas deja margen para esa otra labor de gobierno que requiere tiempos pausados de estudio, oración y despacho. Ahora, con el retorno a la normalidad, se abre ese espacio necesario.

Los desafíos que se presentan ante la Iglesia son conocidos y resonaron con fuerza en las congregaciones generales previas al último cónclave. La persecución silenciosa de los cristianos, la secularización de Occidente, la urgencia de la unidad interna o las delicadas finanzas vaticanas están sobre la mesa. A ello se suman dosieres diplomáticos complejos, como la renovación de acuerdos con China, o eclesiales, como las tensiones litúrgicas en la Iglesia siro-malabar.

Estos asuntos tienen una dimensión técnica y otra profundamente espiritual. El Papa reza y hace rezar por estas intenciones, pero también necesita “manos” para ejecutarlas. Por ello, es de esperar una cascada de nombramientos en la Curia. León XIV está conformando ahora su equipo de confianza, los “remeros”, que le ayudarán a guiar la nave en esta nueva etapa de navegación en mar abierto.

El autorVictor Torre de Silva

Vaticano

San John Henry Newman, Doctor de la Iglesia, se celebrará el 9 de octubre

El Papa León XIV ha dispuesto que la celebración litúrgica en el Calendario Romano General de san John Henry Newman, doctor de la Iglesia, tenga lugar el 9 de octubre.

Redacción Omnes·3 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

El Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos ha publicado hoy un Decreto, fechado el 9 de noviembre de 2025, por el que el Papa León XIV dispone que “san John Henry Newman, presbítero y Doctor de la Iglesia, sea inscrito en el Calendario Romano General y su memoria libre sea celebrada por todos el 9 de octubre”.

Esta nueva memoria será “incluida en todos los calendarios y libros litúrgicos para la celebración de la Misa y la Liturgia de las Horas, haciendo uso los textos litúrgicos adjuntos a este decreto, que serán traducidos, aprobados y, tras la confirmación de este Dicasterio, publicados por las Conferencias Episcopales”.

El Santo Padre León XIV es “consciente del reciente reconocimiento como Doctor de la Iglesia, otorgado a un santo pastor de tan gran importancia para toda la comunidad de fieles”, añade el Decreto, firmado por el Prefecto, cardenal Arthur Roche.

Incansable en la misión, ministerio de la investigación intelectual

Durante su larga vida, se señala, “el cardenal Newman fue incansable en la misión a la que había sido llamado, llevando a cabo el ministerio de la investigación intelectual, de la predicación y de la enseñanza, así como el servicio a los pobres y a los últimos”.

Además, “su mente vivaz nos ha dejado monumentos perdurables de gran importancia en materia teológica y eclesiológica, así como composiciones poéticas y devocionales. Su constante búsqueda de ir más allá de las sombras y las imágenes hacia la plenitud de la verdad se ha convertido en un ejemplo para cada discípulos del Resucitado”. 

Antes pastor anglicano

Como se recordará, el Papa León XIV aprobó el 31 de julio del año pasado la concesión del título de Doctor de la Iglesia a San John Henry Newman (Londres, 1801 – Edgbaston, 1890), eminente teólogo, filósofo y cardenal británico, que había sido inicialmente pastor anglicano antes de su conversión al catolicismo en 1845.

Poco más tarde, el 1 de noviembre, solemnidad de Todos los Santos, Newman fue proclamado oficialmente Doctor de la Iglesia en la Plaza de San Pedro, en el Jubileo de la Educación. Poco antes, el Papa le había nombrado copatrono de la Educación, junto a Santo Tomás de Aquino.

En Omnes se han publicado numerosos artículos sobre el pensamiento de Newman, entre los que destacan:

John Henry Newman, un santo para nuestro tiempo. Sergio Sánchez Migallón.

La influencia de John Henry Newman. Juan Luis Lorda.

Las crisis espirituales de Newman. Pedro Estaún.

Sacerdotes santos: San John Henry Newman. Manuel Belda.

Lutero, Kant y san John Henry Newman. Santiago Leyra.

Entrevista a Jack Valero, portavoz de la canonización de Newman.

Vida de constante conversión

Como puede apreciarse, el teólogo español Juan Luis Lorda publicó hace dos años un texto en Omnes sobre la figura de Newman y su influencia. Según Lorda, “lo más importante de Newman es que es un converso”, no solo por su paso del anglicanismo al catolicismo en 1845, sino porque toda su vida fue una “vida de constante conversión, a la búsqueda de la verdad que es Dios”.

El 1 de noviembre, el Papa León XIV optó por citar en su homilía el poema del santo británico, ‘Guía, luz bondadosa’, ahora un himno popular.

“En esa hermosa oración” de San John Henry Newman, dijo el Papa, “nos damos cuenta de que estamos lejos de casa, nuestros pies son inestables, no podemos interpretar claramente el camino que tenemos por delante. Sin embargo, nada de esto nos impide avanzar, puesto que hemos encontrado nuestro guía” en Jesús. “Guíame, Luz bondadosa, en medio de la oscuridad que me rodea, guíame tú», citó el Papa en inglés mientras leía su homilía en italiano, informó Cindy Wooden, de CNS News.

El autorRedacción Omnes

Mundo

Cada vez más personas se interesan por la Iglesia en Suecia

La diócesis de Estocolmo vive un auge de conversiones jóvenes y seculares que ha triplicado el interés por la fe en solo unos años. Las parroquias responden priorizando la acogida comunitaria y el liderazgo laical frente a la mera instrucción teórica.

Greger Hatt·3 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: 5 minutos

Muchas parroquias de la diócesis católica de Estocolmo informan de un gran interés por la Iglesia católica. El número de participantes en la formación en la fe para adultos ha aumentado notablemente y el número de bautismos de jóvenes mayores de dieciséis años y de adultos crece rápidamente. ¿Cómo afrontan las parroquias este gran interés?

Cuando, tras muchos años de reflexión, en 2008 comprendí que había llegado el momento, sabía a quién acudir, gracias a dos sacerdotes con los que me había encontrado y a los que admiraba profundamente. El franciscano fray Henrik Roelvink me acogió con gran calidez y me dio muchos buenos consejos. «Pero deberías hablar con alguien más cerca de donde vives», me dijo finalmente.

Entonces busqué al padre Erwin Bishofberger en la parroquia de Santa Eugenia, en Estocolmo, y le dije: «Aquí estoy, ¿en qué puedo ayudar?». «Mira un poco a tu alrededor primero», me sugirió con una sonrisa, y después comencé, con paciencia, su legendario curso La doctrina y la vida de la Iglesia.

Un grupo en parte nuevo

Hoy son muchos más que entonces los interesados en la fe católica; algunas parroquias hablan incluso de una triplicado el número en solo unos pocos años. Según el diácono Sten Cedergren, antes acudían entre diez y veinte personas cada año a la formación de adultos en la parroquia de la catedral, mientras que ahora el grupo cuenta con sesenta y cinco participantes.

Varias parroquias señalan también que, en parte, se trata de un nuevo tipo de personas que se acercan a la Iglesia católica. El padre Jan Byström, responsable de la formación de adultos en la parroquia de San Lars, en Uppsala, explica que son más jóvenes y, con mayor frecuencia, carecen de un trasfondo eclesial. Algunos simplemente han «probado» distintas iglesias y hoy perciben a la Iglesia católica como una parte natural del panorama religioso sueco. Vienen a nosotros porque quieren ser cristianos, no principalmente porque quieran hacerse católicos.

Esta amplitud, entre quienes han crecido en hogares seculares y quienes ya conocen bien las diferencias entre las distintas confesiones cristianas, debería suponer un reto especial para quienes organizan los grupos. Sin embargo, explica Sten Cedergren, esas diferencias se van equilibrando cuando se trata más de «entrar a vivir en la Iglesia» que de recorrer una serie de formulaciones doctrinales.

Por supuesto, todos los responsables de los cursos con los que ha contactado el enviado de KM subrayan que son necesarias tanto la doctrina como la vida. Pero en una época en la que el conocimiento teórico está fácilmente disponible en muchos formatos, aumenta la necesidad de que la parroquia trabaje activamente para acoger a las personas en la vida interna y cotidiana de la comunidad. Que la fe pase, por así decirlo, de la cabeza al corazón y a las manos.

Variaciones creativas

Si uno pudiera reunir lo mejor de los buenos ejemplos existentes en las distintas parroquias, ¿cómo sería? La accesibilidad aumentaría si el curso, como en la parroquia de Nuestro Salvador en Malmö, también pudiera seguirse en línea.

«Comenzó durante la pandemia y luego hemos continuado», cuenta el padre Fermin Landa, responsable de la formación de conversos en la parroquia.

La participación de laicos en la enseñanza también ayuda a que los participantes establezcan contactos más rápidamente en la parroquia. En San Lars, en cada encuentro alguien ofrece una exposición inicial, y después se realizan debates en grupos dirigidos por laicos.

«Y entonces nosotros, los sacerdotes, nos retiramos», explica el padre Jan Byström.

En Santo Tomás, en Lund, son tres laicos quienes se han hecho cargo de la enseñanza tras el padre Anders Piltz, que anteriormente era el responsable de los cursos. Se trata, por cierto, de un profesor de teología sistemática (Gösta Hallonsten), un profesor de exégesis (Sten Hidal) y una profesora de religión en secundaria, relata esta última, Malin Loman.

En Santa Eugenia antes se ofrecían dos años de formación con encuentros cada dos semanas: un año con el párroco como responsable y otro con un diácono. Ahora, en cambio, se reúnen cada semana, alternando al párroco y al diácono. La idea es, por una parte, avanzar algo más rápido con quienes están preparados y, por otra, alternar doctrina y vida, explica el diácono Ronny Elia.

En Cristo Rey, en Gotemburgo, los temas de las distintas sesiones del curso introductorio están publicados en la página web y a menudo se invita a ponentes externos. Al mismo tiempo, se invita al resto de la parroquia a participar en esas veladas, según explica Paddy McGuire, responsable de la formación. De este modo, los participantes del curso tienen también la oportunidad de conocer a otros miembros de la comunidad parroquial.

Dificultad para integrarse en la comunidad

Incluso después de la recepción en la Iglesia, no siempre resulta fácil integrarse en la vida parroquial, donde muchos se conocen desde hace años. En la parroquia de la catedral, bajo la dirección del diácono Sten Cedergren, se está probando ahora la creación de una asociación que lleva el nombre del converso de los conversos: Pablo. El objetivo es apoyar a quienes son nuevos en la Iglesia y a quienes desean difundir información sobre el proceso de conversión. El primer encuentro tuvo lugar el 25 de enero, fiesta de la conversión del apóstol san Pablo.

Aunque no sea posible personalizar el acompañamiento cuando hay entre cincuenta y cien interesados, resulta inspirador el método del diácono Conny Strömberg en la parroquia de San Ansgar, en Södertälje: partir del punto en el que se encuentra cada persona en su camino de fe y ofrecer la formación a partir de ahí.

Quizá incluso los grupos grandes podrían dividirse según el punto de partida. Así, quienes deseen debatir cuestiones más «especializadas» podrían hacerlo entre ellos, mientras que quienes son completamente nuevos en el ámbito eclesial podrían comenzar con un círculo de estudio, por ejemplo, con el libro y la serie de vídeos Sycamore de KPN.

Entre san Benito y el mandato misionero

El capítulo 58 de la Regla de san Benito trata sobre la admisión de nuevos monjes: «Si alguien viene y persevera llamando, y después de cuatro o cinco días se muestra paciente soportando las dificultades y la aspereza del acceso, y persevera en su petición, se le concederá la entrada y permanecerá algunos días en la hospedería» (Regla de san Benito, Editorial Veritas).

Pienso en esta tradición monástica prudente, que busca un discernimiento profundo, cuando visito las páginas web de las parroquias más grandes en busca de algo parecido a: «Bienvenido, tú que sientes curiosidad por la vida católica; qué alegría; así es como puedes comenzar».

Para las personas extrovertidas, encontrar el camino adecuado rara vez es un problema: preguntan y llegan. Y quienes se acercan a la Iglesia porque tienen un familiar o un amigo católico —la mitad de los interesados, según un estudio— también tienen a alguien a quien preguntar. Pero ¿qué ocurre con las personas tímidas e introvertidas?

Es fácil que cualquier grupo termine comunicándose sobre todo con quienes ya pertenecen a él. A la luz del mandato de Jesús de «ir por todo el mundo y hacer discípulos a todos», la invitación a los recién llegados debería ocupar un lugar evidente en las páginas web de todas las parroquias, al mismo nivel que las invitaciones a mercadillos parroquiales, y ser un punto habitual en los consejos pastorales, al mismo nivel que las cuestiones inmobiliarias. Teniendo en cuenta los tesoros que la Iglesia ofrece y todas las personas cualificadas que participan en la formación de adultos, la misión merece una mayor visibilidad.


Este artículo fue publicado originalmente en Revista Katolsk Magazin de Suecia. Se reproducen aquí con permiso del editor.

El autorGreger Hatt

Estocolmo

Libros

Camino: la oración de los hijos de Dios

Camino, el texto más difundido de san Josemaría Escrivá, cumple cien años recordándonos que la oración no es huida del mundo, sino amistad con Dios en medio de la vida corriente. Una invitación siempre actual a unir cielo y tierra desde lo cotidiano.

José Carlos Martín de la Hoz·3 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

En estas primeras semanas del nuevo año, ediciones Rialp ha lanzado la edición del centenario de ediciones de “Camino” el célebre texto de san Josemaría Escrivá de Balaguer (1902-1975) difundido por el mundo entero.

Verdaderamente, impresiona considerar que cuando san Josemaría envió a la imprenta en Valencia en 1939, al término de la guerra civil española, los 999 puntos de Camino, nunca pensó que se difundirían tanto en el espacio y en el tiempo y que se convertiría en un tratado clásico de la espiritualidad.

“Notario” de las luces del Espíritu

En honor a la verdad, debemos aclarar desde el primer momento que Camino lo escribió el Espíritu Santo y que san Josemaría lo único que hizo fue constituirse en notario de aquellas inspiraciones, para redactarlas, agruparlas y elaborar un índice que fue el verdadero trabajo del Fundador del Opus Dei.

Esto que acabamos de narrar sucintamente es la verdadera historia de Camino. San Josemaría desde muy joven estaba acostumbrado a anotar las luces que recibía del Espíritu Santo: los nuevos mediterráneos que se abrían ante sus ojos, cuando leía un libro, celebraba la Santa Misa o recitaba la Liturgia de las horas y, también, cuando hablaba con unos y con otros.

Las luces del Espíritu Santo brotaban en cualquier momento, pues hasta el sueño puede ser oración. Sencillamente, san Josemaría había aprendido de su madre, como todos, a amar a Dios y a los demás y, por tanto, practicaba de modo habitual lo que denominaba “oración de complicidad”.

La oración de complicidad en la vida ordinaria

Eso fue lo que le llevó a la santidad en medio del mundo a través de los quehaceres ordinarios de la vida: mantener vivo el hilo de la oración, pero la oración de complicidad. Es muy importante, por tanto, involucrar a Dios en nuestra vida e involucrarnos nosotros en el diálogo con Dios.

Cuando predicaba o cuando hablaba personalmente con aquellos universitarios o profesionales que acudían a su confesionario, siempre traslucía en su conversación chispeantes recuerdos, anécdotas, luces que había recibido en su oración o en cualquier momento de oración durante el día.

Un día, aquellos chicos empezaron a pedirle que pusiera por escrito esas anécdotas para poder ellos revivir los momentos en los que se las habían oído en los medios de formación o en las conversaciones personales que tenía con ellos.

Camino: una espiritualidad laical

El cardenal Luciani, Patriarca de Venecia, el beato Juan Pablo I, describió de manera muy gráfica en el verano de 1978, pocos meses antes de haber sido elegido papa, la diferencia entre san Francisco de Sales y san Josemaría Escrivá de la siguiente manera: el primero, san Francisco, proporcionaba formación para laicos y san Josemaría impartía una formación laical. Efectivamente, la lectura meditada de los puntos de Camino terminará por convertirnos, con la gracia de Dios, en almas de criterio para ser buenos hijos de Dios en medio del mundo en nuestras actividades ordinarias.

Efectivamente, en cualquier momento del día podemos recogernos interiormente y hacer un rato de oración: en el sagrario de nuestra parroquia, en una ermita o catedral o en el metro, en un rincón de la propia casa y levantar nuestro corazón en complicidad de amistad con Dios y leer un punto de Camino para revivir esas luces divinas y hacerlas nuestras o conversar confiadamente con Jesús de nuestras cosas.

Recuerdo una mañana en el bar de la Facultad de Ciencias Geológicas de la Universidad Complutense de Madrid, cuando nos encontramos allí para tomar algo a media mañana los treinta alumnos de la promoción con alguno de nuestros profesores y uno de nosotros tomó una cucharilla con café y depositó un terrón de azúcar blanco sobre esa cucharilla y el café empezó a impregnar el azucarillo de color negro y, en ese momento, todos exclamamos felices: “socavación magmática”. Era el grito alborozado de quienes éramos felices estudiando minerales, rocas y cristales y podíamos exultar con nuestros compañeros sin temor a ser considerados unos locos científicos chiflados como nos había pasado antes de matricularnos.

En ese momento el Espíritu Santo me iluminó y me hizo caer en la cuenta de que con mis ratos de oración meditando puntos de Camino, al elevar el corazón en amor a Dios mientras trabajaba, al juntarme con mis amigos y ayudar a unos y a otros en sus necesidades, mi alma se iba trasformando en socavación magmática y Dios me iba haciendo santo: enamorado del Amor de los amores.

Unir cielo y tierra: un camino para el mundo

La clave de Camino en que es un instrumento laical y secular para convertir la vida corriente de cada día en encuentros personales, cotidianos con Jesucristo y con los demás. Precisamente unas profesoras de la universidad de Navarra han publicado un libro con los cien puntos de camino que hablan del “amor de dios” directamente. Es decir, un 10% de Camino, habla directamente de Amor de Dios, como la levadura en la masa. Y, enseguida descubriremos que el 90% restante son también expresiones del amor de Dios que es la cuestión capital

Ese unir el cielo y la tierra o ese iluminar el mundo desde dentro con el amor de Dios, es el trasfondo de todos los puntos de Camino. Como Afirmaba san Josemaría en otro texto muy conocido: “En el horizonte hijos míos parecen unirse el cielo y la tierra, pero no, es en vuestros corazones cuando vivís santamente la vida ordinaria”. (Conversaciones, n. 116).

Querría terminar comentando un recuerdo de uno de los primeros sacerdotes del Opus Dei, Father Joseph L. Muzquiz que fue enviado por san Josemaría para comenzar la tarea del Opus Dei en Estados Unidos, Japón y otros lugares del mundo.

Él anotaba en sus recuerdos que cuando llegaban a un país nuevo con la bendición de san Josemaría una imagen dela Virgen y poco más, siempre lo hacían confiados en la gracia de Dios y llenos de alegría. Enseguida, añadía, que lo primero que hacían era buscar un trabajo, una casa y empezar a hacer amigos y estar muy unidos entre ellos y a la jerarquía del país y a todos los cristianos de su nuevo país al que debían amar y hacerse uno de ellos.

Finalmente añadía: “preparábamos una edición de Camino para enseñar a hacer oración y buscábamos una casa grande para poner una residencia de estudiantes y vivíamos con buen humos lo que habíamos aprendido de san Josemaría.

Camino

Autor: San Josemaría Escrivá de Balaguer
Editorial: Rialp
Fecha de publicación: 2021
Páginas: 304
Mundo

Tras el “Camino sinodal” y el “Comité sinodal”, ahora llega la “Conferencia sinodal” alemana

El Camino Sinodal alemán pretende convertirse en una entidad permanente. Aunque adopta un nuevo nombre, su objetivo sigue siendo compartir la toma de decisiones sobre la Iglesia en Alemania junto a los obispos.

Javier García Herrería·2 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

El Camino Sinodal alemán, iniciado en diciembre de 2019 como respuesta a la crisis de abusos sexuales y a la pérdida de confianza de los fieles, da un paso más hacia su consolidación: la Conferencia Episcopal Alemana (DBK) planea transformar este proceso temporal en una estructura estable denominada “Conferencia Sinodal”. Sin embargo, el Vaticano ya advirtió en varias ocasiones que un órgano con capacidad de control sobre los obispos no tiene cabida en el Derecho canónico.

El Camino Sinodal fue concebido como un espacio de diálogo abierto entre obispos, clérigos y laicos para debatir sobre poder en la Iglesia, moral sexual, ministerios y participación laical, con el objetivo de proponer reformas organizativas y pastorales.  Sin embargo, ya en su desarrollo comenzaron a evidenciarse signos de ruptura con el gobierno de la Iglesia por ejemplo al pedir la equiparación de decisión entre laicos y obispos, cambios en materia de moral, etc. Varios obispos y participantes, de hecho, han manifestado su oposición a este desarrollo y algunos han abandonado las sesiones.

La intención final de esta nueva estructura es consolidar un mecanismo en el que los laicos no solo deliberen, sino que puedan tomar decisiones junto a los obispos, incluyendo aspectos sensibles como los presupuestos diocesanos. Es decir, no se trata de un órgano consultivo sino ejecutivo.

La nueva propuesta

Tras varias advertencias de Roma sobre la invalidez de un “Consejo Sinodal” como órgano permanente, se constituyó un Comité Sinodal encargado de diseñar una hoja de ruta hacia la nueva estructura. Entre el 29 y el 31 de enero, en Stuttgart, se eligieron los últimos 27 miembros de la Conferencia Sinodal, que ahora sustituye al nombre inicial de “Consejo”. Aunque el cambio de denominación busca reducir tensiones, persiste la sospecha de que se trata de una estructura de seguimiento permanente del episcopado.

La futura Conferencia Sinodal estará integrada por 81 miembros, divididos en tres bloques: 27 obispos diocesanos, 27 delegados del Comité Central de los Católicos Alemanes (ZdK) y otros 27 miembros seleccionados según criterios diversos, incluyendo jóvenes, religiosos y mujeres. Los estatutos ya contaron con aprobación unánime del ZdK, y a final de mes se votarán en la Conferencia Episcopal, prevista entre el 23 y 26 de febrero. Sin embargo, luego requerirá la aprobación final de Roma.

Críticas

León XIV ha expresado su preocupación de que “muchos católicos en Alemania” no se ven reflejados en algunos aspectos del proceso, como demostró el hecho de que cuatro mujeres participantes se separarán de el.

El Papa también recordó que el Camino Sinodal no es “el único” camino posible en el país. Según Vatican News, el pontífice percibe similitudes con la sinodalidad de la Iglesia universal, pero también “diferencias significativas”.

El apoyo social al proceso se muestra limitado: una encuesta de septiembre de 2025 indica que solo el 21% de los católicos alemanes se declara a favor, frente a un 17% en contra, mientras que el 58% no respondió.

Entre los obispos, la percepción también es diversa. Incluso el cardenal Reinhard Marx, arzobispo de Múnich y uno de los impulsores del Camino Sinodal, declaró un querer “una instancia superior que me controle constantemente como obispo. No es posible. Eso es precisamente lo que Roma no quería”.

Por su parte, el cardenal Rainer Maria Woelki, de Colonia, uno de los más críticos, declaró hace unas semanas que para él el Camino Sinodal “ha terminado” y no participará en la asamblea final ni en los pasos para establecer el organismo permanente.

El presidente de la Conferencia Episcopal Alemana, Mons. Georg Bätzing, insistió en que la Conferencia Sinodal no comenzará a funcionar sin la aprobación de Roma, calificando de “provocación innecesaria” cualquier intento de avanzar sin el consentimiento de la Santa Sede. Bätzing subrayó que la Iglesia en Alemania no pretende actuar al margen de la Iglesia universal, manteniendo abierta la puerta al diálogo con el Vaticano.

Cultura

Jelly Roll sacude los Grammy con unas palabras sobre su encuentro con Jesucristo y la Biblia

El artista de Nashville se convierte en el gran protagonista de la gala al proclamar su fe de manera explícita, tras alzarse con el premio al Mejor Álbum de Country Contemporáneo.

Javier García Herrería·2 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

La gala de los Grammy 2026 no será recordada solo por los récords de ventas o los despliegues tecnológicos, sino por un momento de cruda honestidad espiritual. Jelly Roll, el gigante del country-rock que ha conquistado las listas de éxitos, sorprendió en el Crypto.com Arena al convertir su discurso de agradecimiento en una sentida apología de su fe.

Con una Biblia en la mano, el artista lanzó un mensaje que ha resonado más allá de la industria musical: «Creí que la música tenía el poder de cambiar mi vida y que Dios tenía el poder de cambiar mi vida», afirmó visiblemente emocionado. En un momento de máxima polarización social, Jelly Roll quiso marcar distancias con el uso ideológico de la religión, sentenciando que «Jesús es para todos. Jesús no es propiedad de un partido político».

El mensaje de redención del cantante fue especialmente potente al referirse a su pasado delictivo y sus años en prisión: «Hubo un momento en mi vida en el que todo lo que tenía era una Biblia y una radio en una celda de 2 por 2 metros. Y creí que esas dos cosas podían cambiar mi vida», recordó ante una audiencia que lo ovacionó en pie. Su cierre fue una declaración rotunda de gratitud: «Jesús es Jesús y cualquiera puede tener una relación con Él. ¡Te amo, Señor!».

¿Quién es Jelly Roll?

Detrás del rostro tatuado y la apariencia ruda de Jason Bradley DeFord (Nashville, 1984), conocido como Jelly Roll, se esconde una de las historias de superación más impactantes de la música estadounidense. Criado en un entorno de pobreza y adicciones, pasó gran parte de su juventud entrando y saliendo de la cárcel por delitos graves.

Tras años en el circuito del hip-hop underground, su salto al country le permitió canalizar su pasado a través de letras que hablan de la culpa, la adicción y, sobre todo, la esperanza. Hoy es un icono de la clase trabajadora americana, representando a aquellos que sienten que la sociedad les ha dado la espalda pero que han encontrado en la espiritualidad una tabla de salvación.

Un resurgir espiritual en las listas de éxitos

Las palabras de Jelly Roll no son un hecho aislado, sino la punta de lanza de un fenómeno que los analistas musicales han bautizado como el «nuevo resurgir cristiano» en el pop y el country.

En los últimos meses, hemos asistido a una ruptura de los muros que separaban la música contemporánea de la fe. Artistas como Brandon Lake, que anoche compartió escenario con Jelly Roll, o el fenómeno de Shaboozey y Lainey Wilson, están integrando referencias explícitas a Dios en géneros tradicionalmente seculares. A diferencia de la música cristiana de décadas pasadas, este nuevo movimiento no busca el aislamiento en emisoras religiosas, sino que compite cara a cara en las listas globales, demostrando que existe una audiencia masiva ávida de mensajes de trascendencia en tiempos de incertidumbre.

Vaticano

Continúan las asambleas generales del Regnum Christi y los Legionarios de Cristo en Roma

El Papa León XIV recibió en audiencia privada, el pasado 29 de enero, a los participantes de las Asambleas de las Consagradas y de los Laicos Consagrados.

Javier García Herrería·2 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

Durante los meses de enero y febrero de 2026 se celebran en Roma el Capítulo General de los Legionarios de Cristo, la Asamblea General de las Consagradas y la Asamblea General de los Laicos Consagrados del Regnum Christi. Estos encuentros marcan una etapa decisiva de discernimiento, evaluación y proyección del camino común de toda la familia espiritual.

En este contexto, el Papa León XIV recibió en audiencia privada, el pasado 29 de enero, a los participantes de las Asambleas de las Consagradas y de los Laicos Consagrados. El Pontífice animó a vivir con fidelidad el carisma recibido, a ejercer un gobierno evangélico al servicio de las personas y a profundizar la comunión dentro de la Iglesia y del Regnum Christi. La audiencia fue vivida como un gesto de cercanía pastoral y de impulso espiritual para el contexto actual.

Comunión

Para Jorge López, delegado en la Asamblea General de los Laicos Consagrados y director general del Regnum Christi entre 2014 y 2020, “la audiencia fue un gesto de solicitud del Papa León XIV hacia las consagradas y laicos consagrados del Regnum Christi e indirectamente hacia toda la familia del Regnum Christi”. En continuidad con el camino iniciado en años anteriores, recordó que “al igual que hizo el Papa Francisco en 2020, se nos invita a continuar y profundizar un proceso de renovación”, subrayando que el mensaje del Papa pone el acento en “vivir la vocación en fidelidad al carisma y a la misión común”.

López destacó especialmente la llamada a la comunión: el Papa, dijo, “nos invita a vivir nuestra vocación en fidelidad al carisma recibido y a la misión común. También incluye una invitación explícita a vivir la comunión dentro de la familia del Regnum Christi”, algo que considera esencial, ya que “el propio encuentro con el Papa lo hemos vivido así: un momento de comunión entre nosotros, como Iglesia”.

Miembros del Regnum Christi antes de la audiencia con el Papa

Temas tratados

Los trabajos del Capítulo General y de las Asambleas Generales tienen como objetivos evaluar la gestión del periodo anterior, elegir a los nuevos gobiernos para los próximos seis años y discernir, a la luz del Espíritu Santo, los desafíos actuales de la misión evangelizadora. Todo ello busca aportar acentos específicos que enriquezcan la misión común y fortalezcan el camino del Regnum Christi en continuidad con la Convención General de 2024.

En el Capítulo General de los Legionarios de Cristo abordan, entre otros temas, la formación en la identidad, la vida religiosa y sacerdotal, la promoción vocacional y su misión dentro del Regnum Christi. Las Consagradas del Regnum Christi reflexionan sobre su visión hacia 2032, la sostenibilidad financiera, la vivencia de la pobreza, la formación permanente y posibles modificaciones a su derecho propio. Por su parte, los Laicos Consagrados profundizan en la vida espiritual y comunitaria, la vivencia de la pobreza evangélica, la proyección apostólica, la estructura orgánica y el Regnum Christi entendido como familia espiritual y cuerpo apostólico.

Estos encuentros en Roma se desarrollan en un clima de discernimiento compartido y responsabilidad eclesial, con la mirada puesta en fortalecer la identidad, la misión y la comunión de toda la familia del Regnum Christi al servicio de la Iglesia y del mundo.

Libros

¿Vengarse o bendecir? Lo que enseña el conde de Montecristo

El conde de Montecristo es una de esas novelas que, bajo su trama de aventuras, obliga a mirar de frente la venganza, la identidad y el lugar al que llamamos hogar.

Gerardo Ferrara·2 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: 5 minutos

Cuando un amigo me regaló «El conde de Montecristo», lo primero que hice fue comprobar el número de páginas: ¡1215, un ladrillo! Pero, a pesar de mis dudas sobre si sería capaz de terminarlo, acabé sumergido en su trama compleja pero perfectamente articulada, impregnada de emociones muy intensas que te abruman página tras página.

La escritura cambia

Como narrador, sentí envidia de Alejandro Dumas. Vivió en la época dorada de la novela por entregas, cuando los capítulos se publicaban con meses de diferencia y los narradores podían permitirse interminables digresiones para entretener a las lectoras aristocráticas entre una entrega y otra.

Hoy en día estamos obligados a cumplir con límites estrictos y a escribir de forma rápida y escenográfica. Desde la llegada del cine, de hecho, el narrador debe desaparecer: el lector quiere encontrarse en el centro de la escena sin filtros. Eugenio Corti lo llamaba «escritura por imágenes».

El nacimiento de una obra maestra

Alejandro Dumas (1802-1870), hijo de un general napoleónico de origen haitiano, es uno de los gigantes de la literatura francesa del siglo XIX. Autor prolífico (más de 300 obras, entre ellas Los tres mosqueteros), solía trabajar con colaboradores y no era muy meticuloso: hay muchas inexactitudes históricas y geográficas en sus novelas. Pero su genio narrativo es indudable. El conde de Montecristo se publicó por entregas entre 1844 y 1846, inspirada en la historia real de François Picaud, un zapatero encarcelado injustamente que luego se vengó de sus acusadores.

La trama

Edmond Dantès, un joven marinero marsellés, está a punto de casarse con Mercedès cuando tres hombres le destruyen la vida: Danglars (que quiere su puesto), Fernand (que quiere a Mercedès) y el magistrado Villefort (que lo sacrifica para proteger a su padre bonapartista). Acusado falsamente de conspiración, es encerrado durante catorce años en el castillo de If.

Allí conoce al abad Faria, también encarcelado, quien le transmite su inmenso conocimiento y, antes de morir, le revela la ubicación de un tesoro en la isla de Montecristo. Dantès se fuga, encuentra el tesoro y regresa al mundo como un misterioso magnate para urdir tremendas venganzas.

No es solo la trama aventurera lo que hace de esta novela una obra maestra: es la arquitectura narrativa, similar a un pulpo con mil tentáculos, cada uno de los cuales se extiende libremente en el mar, pero que luego se envuelve, junto con los demás, para cautivar al lector poco a poco, apretándolo cada vez más y dándole la sensación, como a una de las víctimas de Dantès, de no entender ya de dónde y cómo ha llegado la mano justiciera de Dios que el protagonista cree representar.

La venganza como ciencia exacta

Dantès no quiere simplemente matar a sus enemigos: quiere aniquilar lo que para ellos es «vida» (la riqueza para uno, la posición social para otro, la familia y la reputación para otro más). Y para ello se mueve como una araña en el centro de una telaraña que ha tejido durante años, multiplicando identidades, llevando máscaras. Es, según las necesidades, un conde maltés, un lord inglés, un sacerdote, un marinero aventurero: cada máscara es perfecta, estudiada, impenetrable.

Sin embargo, en un momento dado, algo en él se resquebraja. Una inocente corre el riesgo de ser víctima de su tremendo mecanismo de venganza y el conde se da cuenta de que ha ido demasiado lejos. La duda se apodera de él: ¿es justicia o solo venganza ciega? Sí, porque la venganza, como la «suerte», no tiene ojos. Y si la suerte sonríe a quienes no lo merecen, la venganza no perdona a quienes no tienen culpa.

Por lo tanto, Dantès, que antes no parecía dudar de que las culpas de los padres debían recaer también sobre los hijos, se pregunta si realmente fue un instrumento de la Providencia, como se había convencido, o simplemente un hombre devorado por la obsesión.

Esperar y esperar

La amarga reflexión del protagonista, plasmada en una carta escrita a un amigo, desemboca en la conciencia de haber perdido la inocencia, no por lo que ha sufrido, precisamente de forma inocente, sino por lo que ha hecho sufrir voluntariamente. Sin embargo, concluye con un deseo que es también una identidad recuperada: «esperar y esperar», «attendre et espérer».

Es la confesión de un hombre que ha pasado años tramando venganzas, que siempre ha actuado en lugar de esperar, que ha buscado justicia con sus propias manos en lugar de esperar, pero que se da cuenta de que tal vez se ha equivocado. Si, como él mismo admite, solo quien ha conocido la infelicidad extrema puede saborear la verdadera felicidad, también es cierto que, como se desprende de la historia, esa felicidad solo puede ser dada y recibida, no conquistada con mil y mil subterfugios.

Esto me hizo pensar también en una hermosa metáfora de Friedrich Nietzsche: las tres metamorfosis del espíritu, descritas en Así habló Zaratustra.

Nietzsche distingue tres transformaciones realizadas por el hombre:

El camello que recorre el desierto identifica el espíritu cargado con el peso de los valores recibidos o de las cargas impuestas por otros o por la tradición y la moral a la que está sometido: «yo debo».

El león es la rebelión, el espíritu que dice «yo quiero» y ya no «yo debo». En esta fase hay libertad negativa, rechazo: el león destruye, lucha, conquista su libertad a través de la negación de lo que era antes y de quienes lo hicieron ser así.

El niño representa la inocencia recuperada, la capacidad de crear nuevos valores de forma espontánea: «yo soy». Es decir «sí» a la vida sin resentimiento, sin sumisión ni arrepentimiento, creyendo libremente, jugando, viviendo el presente.

Edmond Dantès y José

Al leer «El conde de Montecristo», me llamó la atención una extraña similitud: la que existe entre Edmond Dantès y José, el patriarca bíblico arrojado a un pozo y vendido por sus hermanos.

Ambos fueron víctimas de una gran injusticia; ambos estuvieron encarcelados durante años (Dantès en el castillo de If, José en las cárceles egipcias); ambos fueron traicionados por quienes debían amarlos o respetarlos; ambos, una vez fuera de la cárcel, se encuentran en condiciones de hacer el bien a sí mismos y a los demás, dotados de un poder y unos recursos impensables. Sin embargo, eligen caminos opuestos.

Dantès vive para vengarse. Multiplica identidades, se disfraza, se pone máscaras. Su «hogar» no es un hogar (¡de hecho, lo cambia constantemente!), vive en el exilio de una maldición que lo atenaza, del rencor que lo persigue y lo habita en cada palacio que conquista. Vive solo para destruir a quienes le han hecho daño. Y, sobre todo, ya no es él mismo, Edmond, sino siempre otra persona.

Giuseppe, en cambio, se encuentra por un momento en la piel de otro (que no es su negación, sino una evolución de sí mismo). Y, cuando sus hermanos, llegados a Egipto, no lo reconocen, se enfrenta a una elección: ¿vengarse o ayudarlos? Al final, decide seguir siendo él mismo, al darse cuenta de que vivir para maldecir es solo una pérdida de tiempo, una pérdida de «energía vital», como se diría hoy.

Cuando finalmente se revela a sus hermanos, José llora. No de rabia, sino de reconocimiento. Y pronuncia una frase que lo cambia todo: «Vosotros pensasteis mal contra mí, pero Dios lo encaminó a bien» (Gn 50, 20). No es ingenuidad ni debilidad, sino la toma de conciencia de que todo contribuye al bien, y no de forma «mágica», sino cuando se elige custodiar el propio bien, la propia salud mental, el deseo de bendecirse a uno mismo y a los demás, de ser bendición y no maldición.

Dónde vivimos realmente

«Hogar», entonces, no es Montecristo ni París, ni Israel ni Egipto, sino ese lugar —interior o físico— donde no necesitamos disfraces ni adornos, donde todas las cosas que amamos, somos, creemos y deseamos dejan de pelearse entre sí. El lugar donde podemos decir: «I belong. I am home» (Pertenezco. Estoy en casa). Y «hogar» es también donde dejamos de vivir para maldecir y volvemos a vivir para bendecir, ante todo a nosotros mismos.

Familia

María Álvarez de las Asturias y Mercedes Honrubia: «El amor de verdad crece cuando ‘se usa'»

María Álvarez de las Asturias y Mercedes Honrubia comparten en esta entrevista con Omnes algunas claves de su último libro "Crisis, no ruptura".

Maria José Atienza·2 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: 8 minutos

María Álvarez de las Asturias y Mercedes Honrubia llevan más de 25 años acompañando matrimonios y parejas de novios en su camino de relación.

Fruto de esta experiencia, estas expertas han publicado «Crisis, no ruptura», un libro editado por Palabra en el que se recogen los cimientos básicos para una relación matrimonial sana y líneas clave para prevenir y afrontar las posibles crisis durante el matrimonio.

Un libro útil y realista, dirigido a novios y matrimonios en cualquier punto de su relación y en el que las autoras han querido subrayar la necesidad de la comunicación en la pareja, la honestidad, la necesidad de pedir ayuda o consejo antes de «pasar por un bache» y la conciencia de que las crisis no son siempre un sinónimo de ruptura, sino una oportunidad de crecimiento.

Con este trasfondo, Omnes ha hablado con las autoras sobre matrimonio, noviazgo, temas clave y cómo detectar a tiempo esa «bola de nieve», que puede estar formándose en una relación.

En una época en la que la terminología está muy dañada, ¿qué diferencia el matrimonio de cualquier otra relación amorosa? 

M.A.A. –Lo que diferencia al matrimonio de otro tipo de uniones es que es el compromiso de vivir el amor para siempre. Ese compromiso, -que muchas veces asusta porque pensamos que nos quita libertad o que no vamos a poder mantener-, es, en realidad, una ayuda.

El compromiso recoge los elementos del amor: “qué a gusto estamos juntos” y, como estamos a gusto juntos, nos dedicamos tiempo para ver qué pensamos sobre la vida, sobre el amor, sobre el matrimonio, sobre la familia, sobre el trabajo…, sobre todo. Cuando las dos cosas encajan, -estoy a gusto junto y voy descubriendo más cosas que me hacen estar más a gusto contigo-  ahí se decide si esto es lo que queremos vivir siempre: el compromiso.

El compromiso es una brújula. He decidido esto, voy a ir en esta dirección, y las dificultades que puedan venir las vamos a superar juntos. Eso es el compromiso y eso es el matrimonio. 

Entonces…, ¿qué es el noviazgo? 

M.A.A. –El noviazgo es una relación que tiene que terminar de alguna manera. Un buen noviazgo es el que termina, o en boda, o en la decisión pensada y meditada de “esto no tiene futuro”. Eso es un noviazgo. 

Elegir a la persona ¿si la otra persona no quiere ser elegida. uh 

Pues si la otra persona no quiere ser elegida no cabe más que respetar la libertad del otro, no puedes imponerte. Por tanto, te tienes que alejar de esa persona. y ¡ojo!, desenamorarse no es automático. Lleva un tiempo, hay que pasar un proceso de duelo para sacar a esa persona del corazón y ese lugar pueda ser ocupado por otra persona. Esto siempre, evidentemente, cuando hablamos de noviazgo. El caso del matrimonio es completamente distinto. 

Crisis, no ruptura

Autor: María Álvarez de las Asturias y Mercedes Honrubia
Páginas: 240
Editorial: Palabra
Año: 2025

¿Se puede prometer el amor “para siempre”?¿no pecamos de idealistas?

M.H. – ¡Qué buena pregunta! Creo que el anhelo que todos tenemos es amar y ser amados. Ese amar y ser amados es algo que uno anhela para siempre. Las circunstancias cambian, igual que las personas cambian. 

Se trata de no quedarnos en las mariposas de los inicios, sino que es una elección libre donde yo actualizo ese sí, cada día. Actualizar ese sí cada día, -en presente-, implica construir un futuro. Si yo voy conociendo a la otra persona y me voy conociendo a mí, voy aceptando mis circunstancias y voy aceptando las circunstancias del otro, es desde ahí desde donde yo puedo ir actualizando ese sí. Por eso es un sí para siempre. 

Cuando escuchamos “acompañamiento matrimonial”, parece que siempre pensamos en “problemas en el matrimonio”, ¿es así? 

M.A.A. –Los acompañamientos personales, familiares y matrimoniales profesionales han surgido porque hay personas que los han pedido. Hasta hace un tiempo relativamente corto, en las familias, más o menos, había una unidad de criterio de pensamiento sobre temas importantes.

Ahora nos encontramos con que hay muchas personas que tienen una forma de ver la familia y el matrimonio que no comparten con el resto de su entorno. Y, cuando tienen una pequeña duda o una dificultad que no es muy seria, no encuentran a alguien con sus valores y sus principios a quien dirigirse dentro de este entorno cercano. A nosotras se nos ha acercado gente a pedirnos ese acompañamiento porque saben que compartimos su forma de entender la vida, el amor y el matrimonio. 

Muchas veces, las parejas no vienen porque tengan una dificultad, sino también para reafirmarse en el camino que han elegido, para poner unas buenas bases antes del matrimonio o porque ya han puesto esas bases y quieren ampliar su conocimiento y la forma de llevarlas a la práctica. 

Decir las cosas delante de un tercero neutral es mucho más fácil. Para empezar, porque se pueden decir las cosas de forma objetiva y ver si, realmente, eso era importante o no. Además, el pacto de la sesión de acompañamiento es la escucha del otro.

Muchas veces, cuando se manifiestan esas cosas que se tenían calladas, delante de un tercero, la otra persona se sorprende porque “no tenía ni idea de esto”. Por eso el acompañamiento no necesariamente es para los momentos en los que se está pensando en una ruptura sino muchísimo antes, para evitar esas rupturas.

Cuando hay algo que se está atragantando, que se está haciendo bola en una pareja, se pide una sesión de acompañamiento y se deshacen esos pequeños nudos

¿Cómo distinguir una situación insalvable de una crisis “de crecimiento” en la relación?  

M.H. –Ése es un tema que tratamos en “Crisis, no ruptura”. Es importante conocer que hay crisis evolutivas: igual que la persona va cambiando, el matrimonio también va evolucionando, va creciendo y va madurando.

Conocer esos momentos, esas etapas de la vida, te sitúa en una perspectiva desde la que, cuando ves que aparece la crisis, no te asusta, porque sabes que forma parte de tu propio crecimiento. Conocer dá seguridad para poder superar. 

Otra cosa son las circunstancias que no dependen de uno, sino que vienen y no sabemos cómo abordarlas. Ahí es donde se pueden adoptar dos posturas.

La primera es considerar que es una crisis, pero no en sentido negativo, sino que me puede permitir conocerme mejor para poder superar esta dificultad.

La segunda, por el contrario, que en una pareja, ante esta situación, una de las personas no quiera trabajar esa relación y eso implique una ruptura. 

A veces, nos encontramos con situaciones así, en las que una de las partes no quiere y, por mucho que la otra esté comprometida no se puede superar. En el libro también hablamos de esas situaciones en la que ya no se puede tener el control, por ejemplo ante una patología, o una enfermedad o dependencia de alcohol, y en las que quizás haya que optar por una separación. 

Hay etapas en las que los matrimonios tienen muchos frentes abiertos a la vez: crianza de los niños, despliegue profesional, los padres se están haciendo mayores… Entonces es muy bueno tener en cuenta que el matrimonio es una carrera de fondo.

Hay etapas que son como una sucesión de vallas en la carrera, pero tenemos que ser conscientes de que éso es temporal, pero que nuestra unión es definitiva. Que es una carrera de fondo y que tenemos mucho tiempo para seguir trabajando lo nuestro. 

¿Qué temas clave tenemos que tener claros ya en el noviazgo?

M.A.A. –Cuando, en el noviazgo, se piensa en “una vida juntos”, se trata de elegir a la persona y qué tipo de relación de amor quiero vivir con ella. Para elegir a la persona tengo que conocerla. Por eso, hablamos mucho del tiempo de noviazgo. No podemos ir muy deprisa, porque a las personas no se las conoce de un día para otro. 

Necesitamos dedicar tiempo en el noviazgo para saber cómo es el otro, qué piensa, qué ilusiones tiene, qué temores, qué miedos, qué heridas, qué cosas le gustan, qué cosas le preocupa en todo esto. Una vez que tienes claro que esta es la persona, a la que conoces con sus aspectos positivos y también los negativos, entonces hay que hablar de qué tipo de relación queremos. 

Si elegimos el matrimonio, ésta es la base sobre la que construimos. No podemos “quitar” después elementos de la relación que hemos elegido. O sea, si vamos a una unión de hecho, después podremos añadir el compromiso para siempre. Pero si elegimos una unión para siempre, no es juego limpio quitar el elemento del compromiso. Y esto es inmutable. 

Todo lo demás, -que viene alrededor de esta unión de los dos y que hemos llamado “proyecto familiar” para distinguirlo-, no depende de nosotros. No podemos preverlo todo porque, quizás queríamos hijos y no vienen, o uno de los dos se queda sin trabajo, o los padres no están de repente

En todo esto, que va cambiando, es donde se van a dar las crisis, porque son alteraciones de la realidad que estamos viviendo que no podemos controlar. Como no podemos controlarlas, se trata de que las conozcamos juntos, las afrontemos juntos, las resolvamos juntos. 

En el noviazgo se puede hablar de “lo que nos gustaría”, pero no son decisiones que podamos tomar a priori. Hablando de “lo que nos gustaría”, se conoce mucho al otro.

Por eso, en el noviazgo, hemos de conocer a la persona, el tipo de relación que queremos y los elementos del proyecto familiar que a cada uno nos gustan. Porque, si son incompatibles radicalmente, seguramente eso me va a hacer decidir que no es la persona con la que me puedo comprometer. 

En su último libro tocan dos temas dolorosos y complicados, lo que denominan “muerte súbita” del matrimonio  y la infidelidad. ¿Cómo afrontar estas realidades tan complejas?

M.H. –En el libro tenemos un capítulo aparte donde tratamos, tanto la infidelidad como la muerte súbita del matrimonio. Son dos temas diferentes. 

Quizás en la muerte súbita puede haber incluso infidelidad, que es lo que lleva a tomar esa decisión y la otra persona se encuentra con ello sin verlo venir. 

Muchas veces, la muerte súbita lo que implica es haber callado durante mucho tiempo, no haber dicho lo que uno necesitaba decir. Entonces, la otra persona cree que todo va bien, sigue funcionando porque cree que todo va bien. 

A veces, no se habla para evitar un conflicto, por heridas o circunstancias que vienen acumuladas del pasado y que impiden tener esa comunicación asertiva. Por eso, en el libro hablamos mucho de la importancia de la comunicación. Cuando alguien dice “se acabó” ya ha llevado un proceso de elaboración de ese duelo, para tomar esa decisión y muchas veces es irreversible. 

La infidelidad es otro tema diferente. Hay diferentes tipos de infidelidad y creo que ninguna es justificable. La infidelidad es una traición. Una traición a la persona, ya sea hombre o mujer, y una traición a la relación. Ahí sí que estás dando en la línea de flotación del compromiso. 

Es verdad que se puede superar una infidelidad, pero la herida de traición es muy difícil de sanar. Requiere mucho tiempo y recuperar una confianza que está absolutamente devastada. Para eso se necesita, no solamente que la persona que ha sido traicionada quiera trabajar esa relación y quiera trabajar un perdón hacia el otro, sino que la persona que ha cometido esa infidelidad también necesita trabajar en recuperar la confianza y, sobre todo, trabajar en ese ser equipo, porque ahí nos comprometemos los dos.

Van a surgir muchas preguntas, muchas dudas, muchas cuestiones de las que, quizás en un momento dado el que ha sido infiel ya quiere pasar página porque ha pedido perdón y parece que todo ya está reestructurado y, sin embargo, la persona a la que se le ha sido infiel necesita como asegurar constantemente que verdaderamente la otra persona está aquí.

A veces, la infidelidad no es la causa sino que puede ser “la consecuencia”. Generalmente es consecuencia de una mala comunicación dentro de la relación: no confiar en el otro, no poder decir como estoy en un momento determinado, lo que necesito de ti…, puede provocar que se ponga el corazón en una persona que no es la que hemos elegido.

Nunca es justificable y se puede trabajar, se puede perdonar, pero es una herida que cuesta cicatrizar. 

La herida de la infidelidad ataca en la línea de flotación de la autoestima. Hay que trabajar mucho esa autoestima y esa forma de comunicar. Todo lo que a veces se necesita decir, aunque duela, para que la otra persona también ponga toda la carne en el asador. 

Esa frase manoseada del mundo del famoseo: “Se nos gastó el amor de tanto usarlo”…, ¿es real? 

M.A.A. –El amor de verdad crece cuando se usa. Lo que pasa es que hay que cuidarlo. Nosotras hablamos mucho de los gestos de cariño. Amor, no “mariposas”.

Por un lado llegan consultas de personas que dicen, “yo no siento esas mariposas”. Me parece que hemos exagerado mucho esa efervescencia del enamoramiento. 

El enamoramiento, más que una efervescencia, es un calor del corazón que se tiene con una persona y no se tiene con otra. Y ese calor del corazón hay que mantenerlo a lo largo de toda la vida del amor.

¿Y eso cómo se hace? Con gestos de cariño, con una pequeña nota, con un WhatsApp, con un ir de la mano…,con todos los gestos del noviazgo. Si se ha aprovechado bien el noviazgo, se ha ido despacio y se han dado todos los pasos que se pueden dar habremos aprendido a valorar esos pequeños gestos.  

Después, hay que saber que, si hay momentos en los que los dos estamos muy cansados, -porque muchas veces más que desgaste de la relación lo que hay es mucho cansancio-, pues hemos de asumirlo y hablar de qué podemos hacer -de manera realista- para seguir avivando esto. 

También decimos que, de la unión del corazón vamos a la unión del cuerpo, y de la unión del cuerpo resurge la unión del corazón, por eso a las parejas que vienen “desgastada” les preguntamos: ¿Cuánto hace  que no estáis juntos? ¿Que no habláis? ¿Que no tenéis media hora para vosotros? Cuando recuperan esos momentos para reconectar, el amor vuelve a usarse y no a desgastarse. 

Enseñanzas del Papa

La paz “desarmante” y la fidelidad

¿No es cierto que la paz que se nos está ofreciendo es paradójicamente una “paz armada”? Pero esa falsa “paz” es el resultado del miedo. Por otros caminos discurre la insistencia de León XIV, aunque parezca solo en su intento.

Ramiro Pellitero·2 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: 7 minutos

Entre sus enseñanzas de las últimas semanas, en la estela del Jubileo de la Esperanza, nos centramos en su mensaje para la 59ª Jornada Mundial de la paz, que marca el comienzo del año 2026, y su carta apostólica Una fidelidad que genera futuro, con motivo del 60º aniversario de los decretos conciliares Optatam totius y Presbyterorum ordinis.

La revolución de una paz desarmante

El mensaje de León XIV para la Jornada Mundial de la paz (1-I-2026) se titula: La paz esté con todos ustedes: hacia una paz ‘desarmada y desarmante’. Se trata de un eco, directo y ampliado, de las primeras palabras que pronunció al salir al balcón de la basílica de San Pedro en el Vaticano (8-V-2025). 

La paz que trae Cristo resucitado –observa en la introducción– no es un mero deseo, sino que “realiza un cambio definitivo en quien la recibe y, de ese modo, en toda la realidad” (cfr. Ef 2, 14). La misión cristiana, que comporta la paz con su aspecto luminoso respecto a las tinieblas y oscuridades de los conflictos, sigue adelante. Con el anuncio de los sucesores de los apóstoles y el impulso de tantos discípulos de Cristo, es “la más silenciosa revolución”.

Una “lucha” desarmada

Cristo trae “una paz desarmada” porque, frente a los conflictos y a la violencia, Él trae un camino distinto. “Envaina tu espada”, le dice a Pedro (Jn 18, 11; cfr. Mt 26, 52). 

La paz de Jesús resucitado es desarmada –afirma el Papa–, porque desarmada fue su lucha, dentro de circunstancias históricas, políticas y sociales precisas. Los cristianos, juntos, deben hacerse proféticamente testigos de esta novedad, recordando las tragedias de las que tantas veces se han hecho cómplices”. 

Jesús propone, en cambio, el camino –el protocolo, lo llamaba el Papa Francisco– de la misericordia (cfr. Mt 25, 31-46). 

Paradójicamente, hoy, “en la relación entre ciudadanos y gobernantes se llega a considerar una culpa el hecho de que no se nos prepare lo suficiente para la guerra, para reaccionar a los ataques, para responder a las agresiones”. 

Pero esto es como la punta del iceberg de un problema más profundo y extendido a nivel mundial: la extendida lógica justificativa del miedo y del dominio. “En efecto, la fuerza disuasiva del poder y, en particular, de la disuasión nuclear, encarnan la irracionalidad de una relación entre pueblos basada no en el derecho, la justicia y la confianza, sino en el miedo y en el dominio de la fuerza”. 

Que la ética prevalezca sobre los intereses económicos

No se trata, dice León XIV, de negar los peligros que se ciernen sobre nosotros a causa del dominio de otros. Se trata, primero, del coste del rearme, con los intereses económicos y financieros que comporta. Y, en segundo lugar, y más al fondo, de un gran problema cultural que afecta a las políticas educativas. Se deja así de lado el camino de la escucha, del encuentro y del diálogo, como aconsejó el Concilio Vaticano II (cfr. Gaudium et spes, 80).

De ahí que se vuelva necesario, de un lado, “denunciar las enormes concentraciones de intereses económicos y financieros privados que van empujando a los estados en esta dirección”. Y, al mismo tiempo, fomentar “el despertar de las conciencias y del pensamiento crítico” (cfr. Fratelli tutti, 4).  

El Papa pide que unamos esfuerzos “para contribuir recíprocamente a una paz desarmante, una paz que nace de la apertura y de la humildad evangélica”. Y todo ello, atención, no solo como respuesta ética, sino también con atención a la fe cristiana, que promueve la unidad. 

Promover la confianza recíproca

De entrada, en la perspectiva cristiana la bondad es desarmante.Quizás por eso Dios se hizo niño”. Dios quiso asumir nuestra fragilidad; mientras que nosotros, como señalaba el Papa Francisco, “tendemos con frecuencia a negar los límites y a evadir a las personas frágiles y heridas, que tienen el poder de cuestionar la dirección que hemos tomado, como individuos y como comunidad” (Francisco, Carta al director del “Corriere della Sera”, 14-III-2025). 

En su carta magna del pensamiento cristiano sobre la paz (la encíclica Pacem in terris, de 1963), san Juan XXIII introdujo la propuesta de un “desarme integral”, sobre la base de “una renovación del corazón y de la inteligencia”. Para ello, confirma ahora León XIV, la lógica del miedo y de la guerra debe sustituirse por la confianza recíprocaentre los pueblos y naciones; sin ceder a la tendencia a “transformar incluso los pensamientos y las palabras en armas”

Las religiones, plantea el Papa León XIV, deben ayudar a dar este paso y no al contrario: sustituir la fe por el combate político hasta –denuncia de modo clarividente– “bendecir el nacionalismo y justificar religiosamente la violencia y la lucha armada”.

Por eso, y se dirige ante todo a los creyentes, propone: “junto con la acción, es cada vez más necesario cultivar la oración, la espiritualidad, el diálogo ecuménico e interreligioso como vías de paz y lenguajes del encuentro entre tradiciones y culturas”

Y esto tiene una traducción educativa: que cada comunidad cristiana se convierta en una casa de paz y una escuela de la paz, “donde aprendamos a desactivar la hostilidad mediante el diálogo, donde se practique la justicia y se preserve el perdón”;hoy más que nunca, en efecto, es necesario mostrar que la paz no es una utopía, mediante una creatividad pastoral atenta y generativa”.

Claramente, añade el sucesor de Pedro, esto corresponde de modo especial a los políticos: “Es el camino desarmante de la diplomacia, de la mediación, del derecho internacional, tristemente desmentido por las cada vez más frecuentes violaciones de acuerdos alcanzados con gran esfuerzo, en un contexto que requeriría no la deslegitimación, sino más bien el reforzamiento de las instituciones supranacionales”.

Desarmar el corazón, la mente y la vida

En continuidad con sus predecesores, León XIV denuncia el afán de dominar y de avanzar sin límites, a base de sembrar la desesperanza y suscitar la desconfianza, incluso disfrazada detrás de la defensa de algunos valores.

A esta estrategia –propone como fruto del Jubileo de la Esperanza– hay que oponer el desarrollo de sociedades civiles conscientes, de formas de asociacionismo responsable, de experiencias de participación no violenta, de prácticas de justicia reparadora a pequeña y gran escala”. Todo ello, basado tanto en razones antropológicas como teológicas, en el horizonte de la fraternidad humana (cfr. León XIII, Rerum novarum, 35).

Esto, concluye el Papa, requiere, ante todo para los creyentes, “redescubrirse peregrinos y comenzar en sí mismos ese desarme del corazón, de la mente y de la vida al que Dios no tardará en responder –con el don de la paz– cumpliendo sus promesas” (cfr. Is 2, 4-5). 

Fidelidad sacerdotal fecunda

La carta apostólica Una fidelidad que genera futuro, firmada por León XIV el 8 de diciembre de 2025, fue publicada a finales de diciembre.

El título contiene ya la propuesta dirigida a los sacerdotes y especificada al comienzo: “Perseverar en la misión apostólica nos ofrece la posibilidad de interrogarnos sobre el futuro del ministerio y de ayudar a otros a percibir la alegría de la vocación presbiteral” (n. 1). La “fidelidad fecunda” es un don que se entiende y se recibe en el marco de la Iglesia y su misión. Al mismo tiempo, el ministerio sacerdotal tiene un papel importante en la anhelada renovación de la Iglesia (cfr. Optatam totius, Proemio). 

De ahí la invitación de León XIV a releer los decretos conciliares Optatam totius y Presbyterorum ordinis, donde se deseaba reafirmar la identidad sacerdotal y, a la vez, abrir el ministerio a nuevas perspectivas de profundización doctrinal. Una relectura que debe ser iluminada por el hecho de que, tras el Concilio, “la Iglesia ha sido conducida por el Espíritu Santo a desarrollar la doctrina del Concilio sobre su naturaleza comunional según la forma sinodal y misionera” (n. 4). 

Mantener vivo el don de Dios y cuidar la fraternidad

Ante fenómenos dolorosos, como los abusos o los abandonos del ministerio por parte de algunos sacerdotes, el Papa subraya la necesidad de una respuesta generosa al don recibido (cfr. 2 Tm 1, 6). La base debe ser el “seguimiento de Cristo, con el apoyo de la formación integral y continua. En esta formación destaca, desde la etapa del seminario, el aspecto “afectivo”(aprender a amar como Jesús), la madurez humana y la solidez espiritual. “Comunión, sinodalidad y misión no pueden realizarse, en efecto, si en el corazón de los sacerdotes la tentación de la autorreferencialidad no cede el paso a la lógica de la escucha y del servicio” (n. 13). Así serán eficaces en su “servicio” a Dios y al pueblo encomendado.

Dentro de la “fraternidad” fundamental que surge en los cristianos a raíz del Bautismo, hay en los sacerdotes, por el sacramento del orden, un vínculo fraternal particular, que es don y tarea. Así lo expresa el Concilio: “Cada uno está unido con los demás miembros de este presbiterio por vínculos especiales de caridad apostólica, de ministerio y de fraternidad” (Presbyterorum ordinis 8). 

Dice el Papa que esto significa, en primer lugar, por parte de cada uno, “superar la tentación del individualismo” (n. 15) y una llamada a la fraternidad, cuyas raíces están en la unidad en torno al obispo. Institucionalmente hay que promover la equiparación económica, la previsión para la enfermedad y la vejez, el cuidado recíproco, y también “formas posibles de vida en común”, que favorezcan el cultivo de la vida espiritual e intelectual, evitando los posibles peligros de la soledad (cfr. Presbyterorum ordinis 8). 

Sacerdocio y sinodalidad para la misión

Anima a los sacerdotes a participar en los procesos sinodales en marcha, remitiendo al Documento final del sínodo sobre la sinodalidad: “Parece fundamental que, en todas las Iglesias particulares, se emprendan iniciativas adecuadas para que los presbíteros puedan familiarizarse con las directrices de este Documento y experimentar la fecundidad de un estilo sinodal de Iglesia” (n. 21 de la carta).

En cuanto a los sacerdotes, esto debe manifestarse en su espíritu de servicio y cercanía, acogida y escucha. Han de rechazar un “liderazgo exclusivo”, escogiendo en cambio el camino de la colegialidad y de la cooperación con los demás ministros ordenados y todo el Pueblo de Dios. Es necesario –señala– evitar la identificación entre la potestad sacramental y el poder, lo que llevaría a poner al sacerdote por encima de los demás (cfr. Evangelii gaudium, 104). 

Por lo que respecta a la misión: “La identidad de los presbíteros se constituye en torno a su ‘ser para’ y es inseparable de su misión” (n. 23 de la carta). 

El Papa pone en guardia a los sacerdotes frente a dos tentaciones: el activismo (dar prioridad a lo que se hace sobre lo que se es) y el quietismo (vinculado a la pereza y al derrotismo). Señala la caridad pastoral como principio unificador de la vida sacerdotal (cfr. Pastores dabo vobis, 23). Así “cada sacerdote puede encontrar el equilibrio en la vida cotidiana y saber discernir lo que es beneficioso y lo que es proprium del ministerio, según las indicaciones de la Iglesia” (n. 24). 

También de este modo podrá encontrar la armonía entre contemplación y acción, y la sabiduría de desaparecer cuando y como convenga, en medio de una cultura que exalta la exposición mediática. Podrá promover la unidad con Dios y la fraternidad y el compromiso de las personas en el servicio de las actividades culturales, sociales y políticas, tal como propone el Documento final del sínodo (cfr. nn. 20, 50, 59 y 117).

Con referencia al “futuro” y ante la escasez de las vocaciones, León XIV propone la oración y la revisión de la praxis pastoral, de modo que se renueven tanto el cuidado de las vocaciones existentes como la llamada en los contextos juvenil y familiar.

Esperanza en lo cotidiano

El grado de civilización de una sociedad se mide por el trato a los presos. Cuando las mismas manos que cometieron delitos son capaces de crear algo sagrado, como las hostias que encarnan el camino del renacer, eso es pura poesía.

2 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

Para Romano Guardini, la esperanza estaba ligada a la paciencia, a la capacidad de vivir en la tensión entre lo que se es y lo que se desea, encontrando una fuerza tranquila y profunda para crecer y afrontar el devenir de la vida, sin huir del sufrimiento, sino abrazándolo como vía para experimentar el ser en el naufragio. Una esperanza activa, que no se detiene en la perfección, sino que se encarna en lo cotidiano.

Si hay un lugar donde es fácil perder la esperanza es entre rejas; es el llamado “síndrome del preso”. El prisionero se siente solo y desubicado, y la idea de rehacer su vida lo angustia.

En prisión, el interno experimenta que se encuentra solo en el mundo real, probablemente sin nadie que lo espere a su salida, lo que supone una pérdida de autoestima y, tal vez, del sentido de la vida.

Es difícil que una persona libre se haga cargo de lo que significa estar privado de libertad, y solamente la intuición de ello nos estremece.

Cuando, en un hospital, encontré un establecimiento donde se vendía pan hecho por prisioneros, entré sin dudarlo. “El pan de hoy lo ha amasado, la noche pasada, alguien que está en la cárcel”, dije a los míos durante la cena, y percibí un abrazo invisible hecho de silencio sagrado.

Me ha conmovido saber que, en una cárcel, unas mujeres han creado un taller que produce hostias para la Misa, lo que les ofrece una ocasión de crecimiento personal y profesional.

Mujeres que cada día se empeñan en sacar adelante este trabajo, llevando a cabo un proyecto que une dimensión educativa, responsabilidad civil y un camino de rescate.

El grado de civilización de una sociedad se mide por el trato a los presos. Cuando las mismas manos que cometieron delitos son capaces de crear algo sagrado, como las hostias que encarnan el camino del renacer, eso es pura poesía.

Vaticano

El Papa llama al diálogo de Cuba y EEUU, y recuerda la vocación a la santidad

El Papa León  XIV ha llamado en el Ángelus a “un diálogo sincero y eficaz para evitar la violencia” ante la tensión entre Cuba y Estados Unidos. Ayer, junto a los obispos peruanos, inauguró un nuevo mosaico mariano y una estatua de Santa Rosa de Lima, y recordó la llamada universal a la santidad del Concilio Vaticano II.

OSV / Omnes·1 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: 5 minutos

– Paulina Guzik, OSV News.

En el Ángelus de este primer domingo de febrero, y IV domingo del Tiempo Ordinario, el Papa León ha manifestado su “gran preocupación por las noticias sobre el incremento de tensión entre Cuba y los Estados Unidos de América, dos países cercanos”, y ha invitado a todos los responsables “a promover un diálogo sincero y eficaz para evitar la violencia y toda acción que pueda incrementar el sufrimiento del querido pueblo cubano”. 

Tras estas palabras, pronunciadas tras el rezo del Ángelus, ha rezado para que “la Virgen de la Caridad del Cobre asista y proteja a todos los hijos de esta amada tierra”. 

Bienaventuranzas: “luces que el Señor enciende en la historia”

En su meditación previa a la oración mariana del Ángelus, ante los miles de romanos y peregrinos en la Plaza de San Pedro, el Santo Padre ha reflexionado sobre el Evangelio de las Bienaventuranzas, que la liturgia propone este domingo.

El Papa ha manifestado que “son luces que el Señor enciende en la penumbra de la historia, revelando el proyecto de salvación que el Padre realiza por medio del Hijo, con el poder del Espíritu Santo”.

“Él es el pobre que comparte su vida con todos, el manso que persevera en el dolor, el que trabaja por la paz y es perseguido hasta la muerte en cruz”, ha dicho el Sucesor de Pedro. “De este modo, Jesús ilumina el sentido de la historia; no la que escriben los vencedores, sino la que Dios realiza salvando a los oprimidos”.

R.D. Congo, Portugal, Mozambique, JJ OO en Italia

El Pontífice ha asegurado también su oración por las numerosas víctimas del derrumbe en una mina en la República Democrática del Congo. “Que el Señor sostenga a este pueblo, que sufre tanto”, ha dicho.  A continuación ha alentado a rezar por los difuntos y por quienes sufren a causa de las tormentas que en días pasados han golpeado Portugal, Italia meridional, y también en Mozambique, gravemente afectada por las inundaciones.

Los Juegos Olímpicos de Invierno en Italia, que se iniciarán el viernes próximo, y los Juegos Paralímpicos, han sido también objeto de la atención del Papa. León XIV desea “que estas grandes manifestaciones puedan constituir un fuerte mensaje de fraternidad, y revivir la esperanza de un mundo en paz”.

El papa León XIV, durante la inauguración de nuevo mosaico de la Virgen María y una estatua de Santa Rosa de Lima en los Jardines Vaticanos, el 31 de enero de 2026. (OSV News/Vincenzo Livieri, Reuters).

Mosaico de la Virgen María, y estatua de santa Rosa de Lima

Los Jardines del Vaticano dieron la bienvenida ayer a un nuevo mosaico mariano y una estatua de Santa Rosa de Lima, ambos creados por jóvenes artistas del Perú. La ceremonia emocionó al Papa León XIV, un Papa nacido en Estados Unidos que tiene al Perú en “un lugar especial” en su corazón, informa Paulina Guzik, editora internacional de OSV News.

Al calificar la ceremonia de “ocasión alegre” mientras llovía sobre el Vaticano, el Papa dijo que la donación de los obispos peruanos, revelada con ocasión de su visita ad limina, “renueva los profundos lazos de fe y amistad que unen al Perú, un país tan querido para mí, con la Santa Sede”.

Profundos lazos con Perú

El embajador del Perú ante la Santa Sede invitó al Papa León a venir al Perú durante la ceremonia. Durante el acto del 31 de enero, Jorge Fernando Ponce San Román, compartió la “infinita gratitud de todo el pueblo del Perú a nuestro Papa León XIV por esta nueva expresión de cariño”, al colocar el mosaico y la estatua de la querida santa del Perú en los Jardines del Vaticano.

Monseñor Carlos Enrique García Camader, obispo de Lurín y presidente de la Conferencia Episcopal Peruana, afirmó que la Santísima Virgen María en los Jardines Vaticanos “representará por siempre a nuestro pueblo, a nuestro pueblo peruano, profundamente mariano”. Ella, añadió el obispo, “en sus diversas advocaciones, representará lo que es el Perú: una fe inquebrantable, una esperanza firme y un pueblo marcado por la caridad”.

Obispos peruanos posan para una fotografía, con el nuevo mosaico de la Virgen María en los Jardines vaticanos a sus espaldas, el 31 de enero de 2026. El mosaico y una estatua de Santa Rosa de Lima fueron bendecidos por el Papa León XIV. (OSV News/Vincenzo Livieri, Reuters).

Artesanos de Don Bosco

“Reunidos en este hermoso lugar, donde todo nos habla del Creador y de la belleza de la creación, deseo expresar mi gratitud, en primer lugar, a los artistas que crearon estas obras y a todos los que hicieron posible que hoy podamos disfrutar de esta feliz ocasión. Y a toda la familia salesiana, justo en este día de la fiesta de san Juan Bosco”, dijo el Papa León XIII en los Jardines Vaticanos.

La creación de las dos obras fue confiada a la Familia de Artesanos Don Bosco, una comunidad de jóvenes artistas de los Andes peruanos, formados en arte e investigación religiosa por el padre Ugo De Censi, sacerdote salesiano que pasó 70 años en los Andes, creando entre otras obras eclesiales, escuelas artesanales para jóvenes desfavorecidos.

El joven artista peruano, Edwin Morales, creó la escultura, en mármol travertino blanco de Huancayo, Perú. Lenin Álvarez Medina, responsable del mosaico de la Virgen María, recordó al Padre Ugo como alguien que le cambió la vida. “Tuvo un profundo impacto en mi vida y en la vida de miles de jóvenes en Italia y Sudamérica”, dijo sobre el sacerdote que murió en 2018 después de fundar varios seminarios y escuelas artísticas en la región.

La imagen central de la Virgen Inmaculada del rico mosaico está rodeada por “siete de las advocaciones marianas más representativas del Perú”, señaló el artista, “entrelazadas con los colores nacionales como símbolo de unidad nacional”.

Llamada universal a la santidad

“Las dos figuras evocadas, nuestra Madre celestial y la primera santa latinoamericana, Santa Rosa de Lima, nos remiten al tema de la santidad”, afirmó el Papa al final de la ceremonia de descubrimiento de las dos obras, que bendijo y roció con agua bendita.

“Estas hermosas imágenes que contemplamos hoy nos recuerdan la grandeza de la vocación a la que Dios nos llama, es decir, la vocación universal a la santidad. Los animo a ser, con la gracia de Dios, testigos y ejemplos de esa santidad en el mundo de hoy”, dijo el Papa. 

“Porque esa es la voluntad de Dios: nuestra propia santificación (cf. 1 Ts 4,3; Ef 1,4), añadió, tras citar la Constitución Lumen Gentium, n. 40, del Concilio Vaticano II.

“Que la Virgen María y todos los santos intercedan en nuestro camino hacia la Patria celestial. Con gratitud, los bendigo de corazón”, concluyó el Papa.

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– Paulina Guzik es editora internacional de OSV News. Síguela en X @Guzik_Paulina

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El autorOSV / Omnes

El sentido de la existencia 

En un mundo centrado en la eficiencia y las competencias, la educación católica recuerda que educar es acompañar la existencia. No se trata solo de formar profesionales, sino de ofrecer sentido, poniendo a la persona en el centro como lugar donde el Espíritu sigue actuando.

1 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

“La historia de la educación católica es la historia del Espíritu en acción”. Así se expresa el Papa León XIV en la carta apostólica Diseñar nuevos mapas de esperanza, escrita con ocasión del 60.º aniversario de la Declaración Conciliar Gravissimum Educationis, en la que el Concilio Vaticano II recordaba, entre otras cosas, que la educación no es una actividad accesoria, sino que constituye el tejido mismo de la evangelización.

En pleno siglo XXI, la pregunta sobre la pertinencia de la identidad católica en el terreno de la educación sigue siendo objeto de controversia. ¿Qué hace que una educación sea verdaderamente católica? ¿Podemos ofrecer algo al mundo que no pueda ser subsanado por la técnica, por la digitalización o por la inteligencia artificial?

La respuesta es afirmativa, evidentemente, pero no por su evidencia deja de ser complicada y retadora de llevar a cabo: el sentido de la educación iluminada por la fe es esto mismo: ofrecer un sentido. Cuando una institución de enseñanza de carácter católico olvida su ADN y adopta otras identidades, por muy loables que sean humanamente, traiciona la misma clave de su existencia. Poner a la persona en el centro es otorgar ese sentido de trascendencia: saber que cada ser humano “es un rostro, una historia, una vocación”, no un “perfil de competencias” (cfr. Carta Apostólica Diseñar nuevos mapas de esperanza, 4).

En un mundo obsesionado con la productividad, las notas de acceso y las competencias digitales, la educación católica tiene el reto de proponer una visión humanista de su labor, en la que se llegue no solo a la preparación profesional, sino a la comprensión de la vida de manera integral y hacerlo desde una plena vivencia de la comunión, en Cristo y con los demás. “Poner a la persona en el centro significa educar en la mirada larga de Abraham: hacerles descubrir el sentido de la vida, la dignidad inalienable, la responsabilidad hacia los demás”, subraya el Papa en el número 5 de Diseñar nuevos mapas de esperanza.

Educar es la primera tarea de todo ser humano: ya sea como profesor o como alumno. Este acompañamiento en el encuentro con el sentido de la vida comienza en la familia y se va ampliando, cada vez más, en los diferentes círculos sociales de cada uno de los seres humanos. Y una vez más, el testimonio emerge como la clave de esta tarea: pasar del adoctrinamiento al testimonio, de la teoría a la vivencia, es el reto que hoy y siempre marca la existencia, no solo de toda institución educativa católica, sino de cada uno de nosotros.

Educación

5 errores de la educación religiosa, según Dietrich von Hildebrand

En octubre de 1969, la revista Palabra (nº 50) publicaba un artículo del famoso filósofo y teólogo alemán Dietrich von Hildebrand sobre la enseñanza de la religión. Publicamos este mismo artículo con motivo del 60 aniversario de Omnes.

Dietrich von Hildebrand·1 de febrero de 2026·Tiempo de lectura: 17 minutos

Si queremos exponer las verdaderas notas de la educación en materia religiosa es indispensable que incluyamos el desenmascaramiento de los errores actuales que llenan el ambiente; debemos rebatir los «slogans» que confunden a mucha gente fiel y piadosa, porque no alcanzan a comprender el carácter herético de estos «slogans» y su incompatibilidad con la verdadera fe cristiana.

Hay cinco errores básicos que están abriéndose camino en la supuesta «reforma» de la enseñanza de la religión. Vamos a examinar brevemente cada uno de ellos.

1. El mito del «hombre moderno» 

El primer error es el mito del «hombre moderno» que proclama el cambio total de la naturaleza del hombre de nuestro tiempo. Se aduce que el hombre ha cambiado tan radicalmente que no podemos esperar que tenga la misma forma de acercarse a la fe y a la Iglesia, que tuvo en los pasados dos mil años. Porque el hombre vive ahora en un mundo industrializado, se cree que ha sufrido un cambio total; cada vez puede dominar más al mundo a través del progreso tecnológico. Y esto, supuestamente, le hace una criatura diferente. 

El mito del «hombre moderno» ha sido inventado por unos cuantos sociólogos, pero ha sido, desgraciadamente, aceptado por muchos como una verdad sencilla e indudable.

Ciertamente, la vida exterior ha cambiado mucho, pero el hombre mismo no ha cambiado. Los principios de su felicidad son los mismos que han sido siempre: el amor, el matrimonio, la familia, la amistad, la belleza, la verdad y, sobre todo, la paz del alma, una buena conciencia. Sus peligros morales son los mismos que lo fueron antes: la soberbia, la concupiscencia y sus frutos, las malas pasiones, la ambición desorbitada, la envidia, el deseo ciego de poder, la avaricia, la codicia, etc. Lo mismo puede decirse de las virtudes morales, cuya práctica se le exige: justicia, integridad, pureza, generosidad, humildad y caridad.

El hombre tiene hoy la misma condición que tenía antes, las mismas capacidades de inteligencia, de conocimiento y de voluntad libre; el mismo corazón que puede alegrarse y sufrir, el mismo destino. Tiene tanta necesidad de redención como antes. Las palabras de san Agustín se le aplican tanto como antes: «Nos has creado, Señor, para Ti, y nuestros corazones están inquietos hasta que encuentren su descanso en Ti».

En realidad, ¿cuál es la fuente de que se sirven los sociólogos para saber que el hombre de hoy ha cambiado totalmente? ¿En qué basan la existencia de este «hombre moderno»? ¿Han hecho, quizá, una encuesta y preguntado a cada hombre si él es un “hombre moderno”, con necesidades completamente diferentes, a quien ya no se aplican las mismas normas morales? Indudablemente, no.

¿Y cómo pueden, aquellos que proclaman al mismo tiempo que todo conocimiento está limitado por el tiempo, asumir que sus tesis sobre «hombre moderno» no serán objeto de risa dentro de cincuenta años?

 a) La naturaleza del hombre no cambia 

En realidad, la naturaleza del hombre no ha cambiado a través de la historia. Basta leer los diálogos de Platón o de Herodoto para ver que el hombre permanece siempre el mismo en su estructura básica. Hay un solo cambio radical en la historia: la venida de Cristo, la Redención del hombre a través de su muerte en la cruz, el don de la vida de la gracia a través del bautismo. Así, por su vocación a la santidad todo hombre está llamado a realizar este cambio dentro de sí mismo. 

A pesar de la identidad de la naturaleza del hombre a través de todas las épocas de la historia, hay, naturalmente, grandes diferencias entre hombres y hombres, en su mentalidad, en sus criterios morales e intelectuales… Pero estas diferencias se encuentran entre los hombres de cualquier época.

La pretensión, por tanto, del cambio completo en el hombre es un mito, no únicamente porque la naturaleza del hombre no ha cambiado básicamente, sino también porque el mismo «hombre moderno» es un mito: ¡como si en una época todos los hombres tuvieran la misma mentalidad y estructura! Es esta una pretensión completamente arbitraria sin ningún fundamento científico. De hecho, la diferencia de mentalidad entre los hombres de la misma época es aún más grande que el contraste entre las diferentes épocas. 

b) Una influencia fatal 

Este mito del «hombre moderno» tiene una influencia fatal en la educación, especialmente en la educación religiosa.

Existen demasiados pedagogos de religión que creen que al niño de hoy debe dársele una dieta religiosa completamente distinta. Dan por supuesto que la educación religiosa de tiempos pasados no puede ser provechosa hoy, y esto no porque tuviera defectos, sino porque iba dirigida a un joven que hoy ya no existe. Dan por supuesto que los métodos de enseñanza e incluso el contenido de la enseñanza, deben ser adaptados a este ser mítico, al «hombre moderno». Olvidan reconocer la igualdad básica de la naturaleza del hombre en todos los tiempos, incluso la identidad de la juventud.

El hombre ha tenido siempre las mismas necesidades espirituales, los mismos peligros (tal como el engaño de sí mismo), la misma falta de madurez durante la pubertad, las mismas tentaciones de la carne, la misma sed esencial de Dios del ánima naturaliter christiana, del alma «naturalmente cristiana».

La naturaleza del hombre está siempre propensa a la misma rebeldía contra la autoridad, por una parte; y es, por otra, el mismo ser fascinado por los falsos «maestros». El hombre siempre tiene en lo profundo de su alma la misma necesidad y la misma sed de dirección ejercida por una autoridad verdadera.

En lugar de ver todo esto, esos pedagogos caen víctima del ilusorio concepto del «joven moderno» que, por lo visto, sólo puede ser alcanzado a través de un tipo de educación religiosa completamente nuevo. Pero el peor efecto de este mito es que estos pedagogos creen que no solamente los métodos deben ser cambiados, sino también el contenido mismo de la educación religiosa… Es decir, la misma verdad religiosa debe adaptarse a esta mente moderna. Tal actitud lleva claramente a la vacuidad de querer modificar la revelación divina confiada al Magisterium de la Santa Iglesia y de querer adaptarla al supuesto espíritu de una época, lo cual es una contradicción. 

2. La experimentación 

El segundo error básico de la creencia de que para hallar el camino más eficaz de guiar las almas de la gente joven a una vida religiosa no formalista, sino vital ha de recurrirse a la experimentación. La base de esta noción de experimentación es la fetichización de la ciencia natural, la ingenua creencia de que el único método de conseguir cualquier certeza en el conocimiento es el del laboratorio; de ahí el «ángulo de visión experimental». Se olvida que esto puede conducir a resultados sólo en ciertos campos, y que su uso en otros es la máxima expresión del método anticientífico.

No tiene sentido —y es completamente imposible— usar el ángulo experimental en campos espirituales como la moralidad, religión, matrimonio, amor; y en materias intelectuales como lógica, epistemología, metafísica, estética o ética. En todos estos objetos, la única forma de obtener resultados es a través de un método completamente diferente. Todos estos son asuntos en los cuales puede y debe obtenerse un conocimiento intuitivo, una verdadera evidencia. Para todas estas cosas, los experimentos no tienen sentido. Nadie diría: debemos hacer experimentos para saber que 2 y 2 son 4, o para descubrir el principio de contradicción. 

Pero la experimentación en algunos de estos campos no puede ser desechada solamente porque no tiene razón de ser, porque es inaplicable y esteril, es decir, por razones epistemológicas; en algunos casos debe ser desechada también porque es inmoral, incompatible con la reverencia que ciertas cosas exigen o con la misma naturaleza de un ser.

La experimentación implica la posibilidad de un control y la repetición de un suceso bajo las mismas circunstancias. Ahora bien, hay muchos campos en los que las mismas circunstancias no pueden producirse en intentos sucesivos y en los que someter algo a prueba contradice, además, la misma naturaleza de ese algo.

Supongamos un hombre que dice: «vamos a hacer experimentos sobre la contrición»; debes primero cometer un robo, luego adulterio y después observaremos si tu contrición tiene las mismas características en ambos casos. Lo absurdo e inmoral de tal proposición debe parecer evidente a cualquiera que esté en su sano juicio.

No se trata únicamente de que la gravedad de cualquier pecado prohíba tal investigación experimental, sino que, además, es imposible hacer del pecar un objeto de experimentación. Ni la observación por otra persona, ni la observación propia pueden conducir a ningún resultado digno de consideración, porque la verdadera contrición está dirigida hacia Dios y basada en el hecho de que nosotros le hemos ofendido. En cuanto hago de ella un «experimento» a base de verla con una actitud neutral de laboratorio, deja de ser contrición. 

Esta clase de experimentación, terrible y vacía, no es sino una acción engañosa del tipo de las que se encuentran en el desafortunado libro de Masters y Johnson, donde la relación sexual se hace objeto de estudio de laboratorio. 

Todos sabemos el entusiasmo con que muchos defienden la experimentación en los campos de la liturgia y de la educación religiosa. Se cree que la experimentación es el remedio para superar el convencionalismo en la educación, que indudablemente se ha difundido mucho en los últimos tiempos.

La experimentación es aclamada como un método realista; nos pone en contacto vivo con la realidad, sustituye teorías por hechos, nos permite escuchar la realidad en su plenitud y variedad. Pero esta misma creencia de que la experimentación es la única forma de entrar en contacto vivo con la realidad, es teoría pura, abstracta y, además, errónea. Convierte la vida y la plenitud del ser, con todo su sabor, riqueza y belleza en un mero laboratorio. 

Para saber cuál es el mejor método de educación religiosa debemos ciertamente atender a la realidad. Pero este atender se opone, no sólo a teorías abstractas, sino también, en la misma medida, a la experimentación.

Atender a la realidad, en este contexto, significa, por una parte, un profundo análisis de la naturaleza de la religión, y, por otra, un análisis de la forma adecuada de transmitir la verdad religiosa a las almas. Esta segunda tarea exige un análisis del alma humana en general, y de la naturaleza de cada joven en particular. Lo que aquí es esencial es una actitud reverente, una admiración que es la base de la verdadera filosofía.

Supuesta esta actitud y también el deseo de comprender los elementos inteligibles del ser en su verdadera naturaleza, podemos esperar alcanzar un entendimiento más profundo de las verdaderas notas de la educación religiosa y descubrir las causas de fallos pasados. Tales verdades sólo se dejan captar por esta actitud reverente, cooperativa, y nunca por aquel acceso neutral de laboratorio. 

Es sencillamente inmoral hacer de las almas de los niños un objeto de experimentación con respecto a la única cosa necesaria, a la fundamental cuestión de la fe, de la unión con Cristo. Este enfoque socava ab ovo cualquier educación religiosa verdadera; es una especie de vivisección espiritual, una abominación a los ojos de Dios. 

3. La acomodación

El tercer error básico es el equívoco concepto de la «vitalización». Los nuevos pedagogos dicen que la religión no debería ser algo abstracto para el joven, algo separado de su vida diaria, algo sobre lo que él piensa en la Iglesia, pero que olvida rápidamente cuando sale; algo que es tan extraño, que está tan a las nubes que nunca se siente cómodo en ello, algo a lo que nunca se acaba de acostumbrar. Por eso, continúan estos seudo-reformadores, debemos presentar la religión de una manera que encaje en la vida diaria del joven, que se haga parte del mundo en el cual él normalmente se mueve y vive.

Debemos adaptar el contenido de la religión al tiempo presente; debemos adaptarla a la mentalidad de nuestra época de forma tal que el joven la pueda aceptar con facilidad. Las lecciones de religión se deben combinar con cosas que le diviertan y atraigan. 

Así también —siguen— el culto debe ser adaptado. La misa debe ser entremezclada con jazz y rock and roll para que el joven se encuentre como en casa. Verá entonces el culto religioso, no como una mera obligación aburrida, sino como algo alegre y vivo.

Como he señalado en mi libro El caballo de Troya en la ciudad de Dios, esta idea de una «religión viva» descubre una ignorancia completa de la naturaleza de la religión y de la revelación cristiana. Trae consigo, no la vivificación, sino el entierro de la religión. La verdadera vivificación de la religión consiste precisamente en lo opuesto. 

Sin duda, el mal de una religión meramente «convencional» estaba en los últimos muy extendido en los cincuenta años antes del Concilio Vaticano Il. Por religión convencional entiendo aquella en que el hombre considera su relación con Cristo y con su Iglesia como una simple legalidad, similar a la que tiene hacia el Estado del que es ciudadano. Es católico porque nació católico y pertenece a la Iglesia, igual que pertenece a su familia y a su país. Cumple las obligaciones derivadas de este hecho como algo que se espera de él: así va a misa los domingos, y al menos una vez al año se confiesa y comulga. Se casa en la Iglesia, y no se vuelve a casar si tiene la desgracia de separarse, etc. 

De esta forma la religión se considera como una parte normal de la vida convencional del hombre, algo que encaja en su forma de vivir. Este hombre no tiene el más ligero deseo de inquirir sobre la religión en la que nació. Pero nunca realiza una confrontación real con Cristo Nunca se da cuenta de la necesidad que el hombre tiene de redención; nunca llega a hacerse cargo de que Cristo nos ha redimido. Nunca siente el mundo de Dios, un mundo absoluto, nuevo y sagrado. No tiene ojos espirituales para la realidad sobrenatural que se nos ha revelado en la Santa Humanidad de Cristo.

Este hombre religioso convencional nunca se ha asombrado ante el milagro que es la existencia misma de la Iglesia, ante el hecho de que ella ha engendrado innumerables santos, siendo cada uno de ellos una prueba inequívoca de la redención del mundo por Cristo. Nunca ha visto en el santo un ejemplo luminoso del motivo mismo de nuestra vida, la mismísima razón de ser de nuestra existencia: glorificar a Dios a través de nuestra transformación en Cristo, llegar a ser una nueva criatura en Cristo. 

Tan pronto como hemos comprendido la verdadera naturaleza de la religión viva, existencial, que es la antítesis genuina de una religión meramente convencional, vemos fácilmente que el intento de enturbiar la diferencia entre lo natural y lo sobrenatural es precisamente la forma de convencionalizar la religión, y de socavar la posibilidad de un verdadero cristianismo vivido.

Los fallos del pasado tenían sus raíces en el hecho de que las verdades religiosas eran presentadas de una manera abstracta, conceptual. La sorprendente realidad de lo sobrenatural y su radical diferencia de lo natural, nunca fue elaborada de una forma y con un estilo correcto; es decir, de manera que diera al estudiante una conciencia viva e intuitiva de las grandes cosas que tenía delante de sí. 

La fe, entonces, se hizo convencional, porque nadie preparaba suficientemente las almas de los niños para un conocimiento de la belleza y gloria infinitas de la Revelación de Cristo; nadie desarrolló suficientemente su sentido hacia lo sagrado, la belleza intrínseca de la santidad, para percibir el abismo que separa la santidad de la simple eficiencia; nadie le descubrió suficientemente la diferencia entre cualquier felicidad humana y la felicidad última que sólo Jesús puede derramar en el alma de todo el que cree en Él y le ama, una felicidad que puede estar presente y ser saboreada ya en esta vida terrena. 

Una amarga ironía 

¡Y qué amarga es la ironía con que ahora nos enfrentamos! Lo que antes se omitía como una especie de modorra burocrática es aquello a lo que algunos de hoy apuntan de una forma sistemática, explícita y consciente: el oscurecimiento de la diferencia entre lo sagrado y lo profano, la supresión del sentido de lo sobrenatural. Y esto se hace a guisa de desconvencionalizar la fe y de hacerla viva. Es una cura singular que intenta combatir la enfermedad a base de producir una mayor abundancia de la misma enfermedad. Y conste que no es éste un caso de inmunizar por inoculación.

La «cura» del secularismo es prescrita por esos pedagogos que han perdido la verdadera fe. Ya no entienden los planos radicalmente diferentes en el alma del hombre: aquél al que Dios llama y donde el hombre es atraído hacia Él, y aquél al que llaman los placeres mundanos, el espíritu del mundo. Están satisfechos con que la gente joven se sienta atraída a la enseñanza religiosa. Nunca preguntan por qué los jóvenes son atraídos: ¿están atraídos por el auténtico mundo de Cristo? ¿o es que lo que se les ofrece ha sido adaptado al ambiente y al espíritu que les rodea, en un mundo desacralizado y deshumanizado que, naturalmente, tiene un atractivo propio hasta tal punto que el contenido de la religión está completamente falsificado? 

4. Un credo secularizado

Y esto me lleva a la consideración de un cuarto error. En su afán por hacer que la enseñanza de la religión tenga éxito, los «nuevos pedagogos» olvidan la naturaleza del verdadero éxito, que es lo único que interesa. Están satisfechos si un medio tiene éxito, aunque este éxito sea completamente antitético a su fin genuino. Socavan el significado auténtico y raison d’être de la educación religiosa, que es exclusivamente transmitir a la gente la enseñanza de la Iglesia, plantar en sus almas una fe profunda, viva, inconmovible y promover en ellos el amor a Cristo, un deseo pleno de seguirle y de vivir de acuerdo con los mandamientos de Dios. 

Estos pedagogos se felicitan por el brillante éxito de su «nuevo enfoque» en la enseñanza religiosa; no parecen darse cuenta de que el atractivo de su método se compró a base de repudiar, por su parte, las mismas verdades y realidades sobrenaturales que supuestamente trataban de impartir.

Su «éxito», entonces, es comparable al del cirujano que se jacta: «La operación ha sido un éxito brillante, pero el paciente ha muerto». Así, el fin al que tienden y que da su sentido a la operación se sacrifica por la brillantez de la operación.

La fe de cualquier joven que ha sufrido este tratamiento desgraciado no es ya la verdadera fe cristiana. Un credo secularizado y humanitario que carece de las características básicas de la Revelación de Cristo, ha sido inculcado en su mente. No cree ya en el pecado original, en la necesidad de redención, en el hecho de que hemos sido redimidos por la muerte de Cristo en la Cruz. No cree ya en la única cosa necesaria: nuestra transformación en Cristo, nuestra amorosa relación personal con Cristo.

Ignoran completamente la verdadera caridad que puede nacer exclusivamente en el corazón del que ama Dios sobre todas las cosas; a Dios tal y como se ha revelado a Sí mismo en Cristo. El conocimiento de la fe que tienen no incluye el papel de la contrición, el horror al pecado, la gloriosa unión sobrenatural de todos los miembros en el Cuerpo Místico de Cristo. 

¿Qué sentido, qué significación tiene una enseñanza religiosa, qué derecho tiene a existir si lleva a un credo que tiene más afinidad con el New York Times que con el Evangelio y el depósito de la fe? ¿Qué importa que muchos jóvenes sean atraídos a esta enseñanza seudo religiosa?

¿Por qué la gente es atraída a esta enseñanza seudo religiosa? ¿Qué tiene de particular que este seudo catolicismo sea fácil y alegremente aceptado por la juventud; que «coopere» con el maestro sin dificultad? Este éxito es, en realidad, un éxito falso. Puede quizá, satisfacer la vanidad del maestro, pero es el sepelio de la fe verdadera y la traición de la verdadera vocación del maestro. Esta operación de enseñar ha sido realmente un «éxito»: ¡la fe de los estudiantes está muerta! 

Hay que presentar la fe auténtica 

La verdadera antítesis de un cristianismo convencional es la vitalidad enraizada en la auténtica fe católica, la fe inconmovible en el Credo que nuestro Santo Padre el Papa Pablo VI proclamó solemnemente al final del año de la fe. Es el profundo amor a Cristo, la decisión de seguirle, el anhelo por Él, el amor a su Iglesia, el alcance y la posesión de su belleza y esplendor, la honda gratitud a Dios por todos sus dones. 

Si entendemos lo que antecede, podemos más claramente elaborar las notas de una verdadera educación religiosa y los requisitos para que sea realmente fructífera.

En primer lugar, el contenido de nuestra fe no puede presentarse como un tema más del saber, a la manera de la historia o de las matemáticas. Debe presentarse en su absoluta singularidad, en el espíritu de la misa del Sábado de Pascua: Anuntio vobis gaudium magnum, os anuncio un gran mensaje de alegría.

Las verdades fundamentales deben presentarse a los jóvenes oyentes de tal forma que les sea transmitida la atmósfera inefablemente santa de la revelación. Un aura sobrenatural debe rodear estas verdades: la creación del mundo y del hombre, la caída de Adán, el pecado original, la Revelación del Antiguo Testamento, Dios que habla a Abrahám y a Moisés, la formidable Revelación del Decálogo y la voz solemne, abrumadora de todos los profetas, especialmente de Jeremías e Isaías, y luego el inefable misterio de la Encarnación, la Epifanía de Dios en Cristo, la revelación del mismo Dios en la Santa Humanidad de Cristo, los milagros de Cristo. Sus palabras eternas, su muerte en la cruz, su gloriosa Resurrección y Ascensión, y Pentecostés, el nacimiento de la Santa Iglesia. 

5. El maestro

Todo esto requiere una fe profunda por parte del maestro. Nunca podemos sobreestimar la importancia de la irradiación de la personalidad del maestro, su propio acercamiento reverente a estos misterios y su delicadeza por evitar cualquier impresión de dejadez, autocomplacencia y vulgaridad en su estilo.

No solamente debe estar hondamente enraizado en la fe cristiana -en su amor y fidelidad a la Iglesia—, sino que debe también emanarlo en su manera de enseñar, en su diálogo con los estudiantes. Su profundo sentido de lo sobrenatural y su amor a Cristo deben empapar su enseñanza. Y en ese momento el estudiante no debe ser para él un chiquillo que va a la escuela, un alumno corriente como en las otras asignaturas, sino más bien un alma infinitamente amada por Cristo. 

El maestro de religión que quiera tener verdadero éxito ha de evitar una falta que se ha cometido con frecuencia en el pasado: el abuso de autoridad. La autoridad dura, pedante, burocrática impuesta a los niños y jóvenes es, en sí misma, algo desafortunado, y lo es dentro del contexto de la educación religiosa. Sin embargo, debemos insistir enérgicamente en que una ausencia completa de autoridad es todavía mucho peor: un débil ceder a los caprichos de los jóvenes o una familiaridad afectada, un tono de camaradería, el usar un tono, como expresión francesa, de frère et cochon. 

Al acercarse al muchacho de una manera recalada, en la que una noble reserva se entrelaza con un gran amor, el maestro deberá actuar con una auténtica autoridad. Debe también tratar de mostrar a la gente joven la belleza y dignidad de la verdadera autoridad y su diferencia de la seudo autoridad que tan fácilmente se apodera de la juventud. Me refiero a la seudo autoridad de aquellos que tienen la habilidad de impresionar a los jóvenes con sus slogans, con su supuesta independencia y a base de presentarse como los pioneros del futuro, como los oráculos modernos, de moda.

Una tarea grande e importante, especialmente hoy, es estimular en la gente joven una actitud escéptica hacia esos profetas modernos pero falsos. Estos profetas han de ser desenmascarados y reconocidos como lo que son: hombres superficiales. Sus teorías, en su mayor parte contradictorias, han de ser puestas al descubierto. Y ellos mismos han de ser estigmatizados, dada su condición pasajera, como moscas efímeras. 

Libertad o esclavitud 

Nunca será bastante todo lo que el maestro haga para mostrar que ser fascinado por la seudo autoridad de los falsos profetas es la mayor esclavitud intelectual y una abdicación de la propia libertad. Por el contrario, someternos a la sagrada autoridad de Dios y de su Santa Iglesia, nos hace libres. Nos da la posibilidad de verla todo en su verdadera luz, de descubrir la verdadera jerarquía de bienes, de ser liberados de los instintos gregarios y, sobre todo, de la esclavitud a nuestra propia soberbia. 

En este contexto debe mencionarse un gran fallo de la educación religiosa del pasado: la omisión de mostrar la belleza y profundidad de los bienes naturales nobles como el amor humano, la amistad, el matrimonio y la belleza en la naturaleza y en el arte. Esto fue una gran equivocación.

Cuando el maestro despierta en el muchacho su sentido por los bienes naturales nobles y muestra la diferencia entre estos y los bienes meramente pasajeros o bienes mundanos está preparando el alma de su alumno para la ascensión a bienes incomparablemente más altos, a los bienes sobrenaturales. Estos bienes naturales nobles son un reflejo de la gloria infinita de Dios, un gran regalo de su bondad. Tienen la capacidad de evocar la nostalgia por el Absoluto, a quien reflejan de una manera natural. San Agustín subraya esto admirablemente en sus Confesiones. 

Ciertamente los bienes creados pueden separarnos de Dios si nos apegamos demasiado a ellos, si los convertimos en ídolos. Pero, por otra parte, también tienen esta gran misión positiva: arrastrar nuestras mentes hacia arriba y preparar nuestras almas para el mensaje sobrenatural de Dios.

Y cuando hemos encontrado a Cristo, cuando nuestro corazón ha sido tocado por el bien sobrenatural, cuando llegamos a aprehender la incomparable superioridad de lo sobrenatural sobre lo natural, entonces los verdaderos bienes naturales no se descartan. Antes bien, son transfigurados por Cristo y somos incluso capaces de comprender su valor más hondamente. «En la luz vemos la luz», dice el salmista.

Una de las tareas más urgentes de la educación religiosa hoy día es desarrollar el sentido moral de los alumnos, despertar en sus almas el sentido de la fascinadora belleza y esplendor de los valores morales y un profundo horror al síntomas más catastróficos de decadencia espiritual y una amenaza singular para una relación verdadera con Cristo.

Y también aquí debemos decir que, con frecuencia, el mundo de la moralidad ha sido presentado de una manera demasiado abstracta, demasiado negativa. Afirmaciones sobre la bondad y maldad de un acto se han basado sobre argumentos débiles. Esto tiene que ser corregido. Hay que exponer la importancia última de las categorías del bien y del mal moral. Hay que insistir en la primacía de los valores morales sobre todos los demás valores. Solamente los valores morales tienen proyección eterna. Ya Sócrates veía esta primacía de una manera grandiosa cuando dijo: «Es mejor para el hombre sufrir la injusticia que cometerla.» 

Una responsabilidad grave 

La responsabilidad del educador religioso en el momento presente es grande. En medio de las olas de apostasía entre los católicos, en medio de la deplorable desintegración que está ocurriendo en la Iglesia, es una tarea difícil pero hermosa remar contra corriente y ayudar a establecer una fe católica firme e inconmovible en las almas de los jóvenes.

Es bella la tarea de despertar en los jóvenes el verdadero amor a Cristo, el deseo fuerte de una mayor unión con Él, la decisión firme de seguir los mandamientos de Dios y el propósito de acercarse a todos los bienes naturales nobles con la luz de Cristo y con profunda gratitud a Dios.

Para cumplir esta tarea a conciencia, el educador religioso tendrá que enfrentarse con muchas persecuciones provenientes no sólo del mundo, sino también, y especialmente, de los falsos hermanos. Pero tales persecuciones nunca le seducirán hasta el punto de llevarle a hacer componendas. Las palabras de Nuestro Señor deberán estar siempre en la mente del maestro: «Al que escandalizare a uno de estos pequeñuelos que creen en mí, más le valiera que le colgasen al cuello una piedra de molino de asno y le hundieran en el fondo del mar». 

Como en todas las tareas difíciles, sin embargo, podemos sacar gran consuelo de las palabras de San Pablo: «Nada puede separarnos del amor a Cristo». Que los fieles maestros de religión emprendan su tarea, grande y noble, llenos de esperanza y de ardor ferviente. Que recuerden que Nuestro Señor dijo: «El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.»

El autorDietrich von Hildebrand

Filósofo y teólogo alemán. Converso al catolicismo en 1914, tuvo que huir de Alemania por su firme oposición de intelectual al nacional socialismo.