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Globalizar la solidaridad: ética y humanidad en la política internacional

“Globalizar la solidaridad” propone un enfoque humanista de la política internacional, centrado en la ética, la dignidad humana y la cooperación frente a los desafíos globales.

Antonio Barnés·19 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

«Globalizar la solidaridad. Ética política internacional» es fruto de la experiencia y reflexión personal del autor tras diez años como Jefe de Estudios de la Escuela Diplomática del Ministerio de Asuntos Exteriores (España). Por su formación filosófica y teológica (fue, además, profesor en  la Univ. Eclesiástica S. Dámaso de Filosofía y en el CEU S. Pablo de Doctrina Social de la Iglesia), más sus estudios y práctica profesional en Relaciones Internacionales, resulta un volumen interdisciplinar de pensamiento humanista muy inspirado en la visión social católica. Aunque propiamente no se trata de un estudio teológico sino de reflexión teórica e historia de la Política Internacional. 

El resultado es un volumen sugerente y estimulante para abordar el análisis y el estudio del panorama internacional -y más hoy- desde claves como la ética, la solidaridad, la dignidad personal y la unidad del género humano, tan queridas para la tradición occidental y cristiana. A lo que se añade una visión más esperanzada y moderadamente optimista de lo habitual. En este sentido, siempre sitúa en el centro a la persona y su intrínseca dimensión trascendente como fundamento del posible abordaje conjunto de los retos planteados a la comunidad humana global, en continuidad con la tradición hispánica de la Escuela de Salamanca e hitos posteriores. 

Promover la paz

En este orden, se desarrolla con cierto detalle dos ideas subrayadas por San Juan Pablo II (la globalización de la solidaridad) y por el Papa Francisco (la cultura del encuentro). Sobre estos dos ejes pivota la obra. Digamos que inspirada en ellas, desarrollo sus fundamentos desde las ciencias humanas y sociales. Hace pocas semanas Susana Tamaño, la exitosa escritora italiana, urgía a los intelectuales a respaldar el propósito de León XIV de promover una paz “desarmada y desarmante” y esta monografía es un buen ejemplo.

Si nos atenemos a la etimología por solidaridad hemos de entender aquello que es sólido, lo que es compacto. Y en esa dirección debiera apuntar la globalización (mundialización en francés) para construir una comunidad humana global más cohesionada de cara a los grandes retos que se le presentan: IA, cambio climático, migraciones masivas, graves tensiones bélicas, etc. No se puede dejar de citar el interesante capítulo inicial, en el que se enmarca el constante deseo histórico de unidad del género humano desde la Antigüedad clásica hasta nuestros días (gobernanza global, democracia planetaria, etc.) junto con la acertada mención a la tradición hispánica -que fue una concreción del proyecto de monarquía universal soñado por Dante- e inspirado en una visión antropológica más equilibrada que la luterana y protestante adoptada posteriormente por el mundo anglosajón.

La razón moral frente a los desafíos globales

El camino propuesto en esta obra es el ejercicio de la razón moral frente a la mera razón técnica (diagnóstico que ya señaló la Escuela de Frankfurt) y, frente a una concepción pesimista fruto de la comprensión del orden mundial como el ámbito del caos, el poder, la violencia o la amoralidad. Se plantea un «idealismo sin ilusiones» (en afortunada expresión de G. Weygel, biógrafo de S. Juan Pablo II) que ofrece una mejor razón de la política internacional que el puro realismo (Realpolitik) o el voluntarista idealismo utópico.

No se queda el libro en meras ensoñaciones ilusorias sino que argumenta con éxito y demuestra con hechos históricos que esta apuesta de comprensión de la compleja política global es más correcta, más acertada, y que, además, permite afrontar con moderado y cauto optimismo el futuro de la Humanidad y del planeta. No se trata en este caso de buenos deseos sino de constatar que la comunidad humana posee recursos éticos, ya comprobados y puestos en juego en el pasado reciente, que le pueden permitir actuar conjuntamente de cara a ciertos retos inquietantes. En este orden de cosas, se expone con acierto la evolución positiva del desarrollo humano, concebido ahora como integral, la mayor sensibilidad hacia la necesidad de la paz y las necesarias limitaciones de las guerras (ius ad/in bellum), la relevancia de la solidaridad internacional o el papel pacificador de las diferentes culturas, religiones y cosmovisiones -en especial de la occidental-. En definitiva, razones se ofrecen de peso para ver algo de luz en un panorama internacional que, a menudo, se nos presenta demasiado sombrío y convulso.

Globalizar la solidaridad. Ética política internacional

Autor: Gabriel Alonso-Carro y García-Crespo
Editorial: Última Línea
Páginas: 236
Año: 2025
El autorAntonio Barnés

Profesor de Literatura española en la Universidad Complutense.

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Argumentos

Paolo Benanti: «el problema de la IA es la complejidad»

La inteligencia artificial está cambiando la manera de relacionarnos, informarnos y trabajar. El teólogo y experto en la ética de la IA Paolo Benanti advierte de sus riesgos en tiempos de polarización y poder de los algoritmos.

Jose Maria Navalpotro·19 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 6 minutos

La tecnología digital ha contribuido a la polarización. Al reforzar las ideas propias y desechar las ajenas, el algoritmo contribuye a que disminuya el dialogo y, así, se conozca menos lo que piensa el otro. Esta es una de las tesis que sostiene el franciscano Paolo Benanti en su último libro, El colapso de Babel, publicado por Encuentro. Pero la polarización no es ni mucho menos el único riesgo.

A principios de enero se sabía la polémica que ha surgido a raíz de que Grok, el modelo de IA de Elon Musk facilitaba la creación de imágenes de índole sexual a partir de imágenes que algunas mujeres habñian subido a la red social “X”.

Fray Paolo Benanti (Roma, 1973), teólogo moral, es uno de los máximos expertos mundiales en la ética de la Inteligencia Artificial (IA). Preside el grupo de trabajo de IA del gobierno italiano y de la comisión de expertos de la ONU sobre esta cuestión. Su punto de vista es especialmente autorizado para hablar sobre un tema de actualidad, que preocupa a gobiernos y a la sociedad.

La última vez que se le ha podido escuchar en España fue hace dos meses, en la Fundación Telefónica y en EncuentroMadrid, el evento anual que organiza Comunión y Liberación, en Cuatro Vientos (Madrid). En esta edición, Benanti habló precisamente sobre “La inteligencia artificial y la fabricación de lo eterno”. 

¿Quién vigila la IA?

– Cuando hablamos de inteligencia artificial, no hablamos de una sola tecnología, sino de una familia de algoritmos, muy diferentes entre ellos. Alguno es muy explicable. Recuerda un poco a los primeros GPS. ¿Cuántas veces el GPS te dice que salgas por la derecha para volver a entrar inmediatamente después hacia la izquierda? Era inteligente, pero entendíamos que era inteligente porque era más corto. Esa inteligencia artificial hace un trabajo, que es lo mismo que una inteligencia natural haría.

Pero son una caja negra. Algunos de estos algoritmos pueden tener resultados mucho más inteligentes, pero son una caja negra.

La cuestión es: ¿Podemos usar todo tipo de algoritmos para todo tipo de funciones? 

Este es uno de los problemas éticos de la IA. Imagina que quieres usar la IA para seleccionar los granos de café en una fábrica que produce café. Es algo que antes se hacía a mano, se seleccionaba grano a grano porque si un solo grano de café tiene moho, da mal sabor a todos los demás.

Este proceso se hace con un algoritmo que se llama Deep Learning. Pero no es explicable.

Lo peor que puede suceder es que nosotros tiremos granos de café que valen. Pero quizá eso sea más económico que contratar a una persona que elige grano a grano. 

Pero ese mismo algoritmo se puede usar en urgencias de un hospital para elegir qué paciente entra primero.

Se puede entender que no es un problema del algoritmo, sino de dónde lo ponemos funcionando dentro de la estructura social. 

El problema de la IA hoy ya no es una cuestión técnica, sino un problema de justicia social que nos dice qué función tiene que desarrollar un hombre o un algoritmo. Esto requiere multidisciplinariedad. 

Ahora, lo interesante de esto es que es la matriz de la doctrina social de la Iglesia. Y es el motivo por el que el Papa León XIV, en su primer discurso público, afirmó que los católicos, como tales, lo único que podemos ofrecer es la doctrina social de la Iglesia, que no son respuestas, sino preguntas. Las preguntas que intentan tutelar la dignidad del hombre y del trabajo del hombre.

No tenemos miedo de los cambios, pero queremos ponernos de parte del hombre. 

El segundo elemento es que Papa Francisco, cuando escribió las líneas para la formación católica, sobre todo para los futuros presbíteros, habla de interdisciplinariedad y transdisciplinariedad. Por tanto, otra vez, el desafío es más que técnico, cultural. Esta es la frontera en la que hoy se suceden los debates. 

Detrás de la IA

Pero, detrás de esta tecnología, ¿quién está?

– Lo primero que hay que comprender es que esta tecnología cambia la forma en la que nos acercamos al problema. Todo el siglo XIX ha visto una fractura en la racionalidad científica. Antes estábamos convencidos de un modelo determinístico.

Pero si uno piensa en lo que ha sucedido con la física subatómica, donde gracias al principio de indeterminación de Heisenberg no sabemos dónde está un electrón, o a qué velocidad va, hemos tenido que mutar a un modelo probabilístico. Lo mismo sucede con la astrofísica, donde lo que dijo Einstein habla de una relatividad. Desde un modelo de la certeza hemos pasado a un modelo de la probabilidad.

Si el modelo es estadístico, no hay una mente que determine los pasos, sino que hay una máquina que extrae modelos de los datos que tiene delante.

Este modelo hace muy complejo responder si hay alguien detrás o no. A menudo se habla de “prejuicios”, que en inglés se expresa con la palabra “bias”. Pero bias también se puede traducir como “preferencia sistemática”.

Supongamos que yo quiero crear un automóvil autónomo. Tomo todos los datos de cómo se conduce en Madrid. Y la máquina ve que hay una preferencia sistemática en pararse con el semáforo en rojo (hablo de Madrid, no de Roma…). Yo quiero que exista esa preferencia sistemática.

Pero, por ejemplo, la máquina podría ver que el coche no se detiene de la misma manera cuando cruza un niño o un adulto. Y podría decidir no frenar cuando hay niños. ¿Por qué? Porque el niño es menos visible y el conductor lo ve después. Por tanto, aquí la máquina tiene un bias, un prejuicio, con los niños. Podría ocurrir lo mismo por la noche con, por ejemplo, las personas de piel oscura. ¿Alguien sería malo por aplicar ese “prejuicio”?

Hay tantos datos que no hay una mente humana que pueda controlar a todos. ¿Cuál es el problema? Silicon Valley nos dice que estamos cambiando el mundo. Pero no sabemos, nadie sabe hasta el fondo, cuáles son los esquemas que la máquina (el ordenador) ha encontrado.

Es un problema epistemológico. Y ético. Y legal. ¿Quién es el responsable si el coche golpea al niño? ¿El propietario? No está conduciendo. ¿El productor? ¿El ingeniero del software? Es muy complejo. 

El verdadero problema de la inteligencia artificial es la complejidad. 

Por otra parte, nos puede hacer ahorrar mucho dinero. Por tanto, se produce una tensión y de alguna manera debemos regular esta tensión para evitar que los que decidan lo hagan solo por intereses económicos o por miedo. 

La IA y el trabajo

La inteligencia artificial, ¿puede acabar convirtiendo en superfluo el trabajo humano?

– Una inteligencia artificial no es capaz de hacer todas las tareas de la misma manera. Hay una paradoja, que fue desarrollada por un informático llamado Moravec, que dice que es mucho más sencillo para una máquina realizar una tarea intelectual alta que una baja. O sea, una calculadora solar que hace una raíz cuadrada la compras en internet a un euro. Pero una mano robótica que toma una cucharilla y gira el café, cuesta de 150.000 a 200.000 euros. Aplícalo al trabajo. 

Un banquero trabaja con muchos números. Un trabajador manual, del metal, trabaja con mucho martillo. Esto significa que los primeros trabajos que van a saltar son los mejor pagados. Ello podría generar una tensión social que si no se gestiona políticamente podría dañar el sistema democrático. 

¿Y, en concreto, en el campo, por ejemplo, del periodismo? 

– ¿El periodista es simplemente alguien que transforma algo en texto? Lo podemos reemplazar con replicar con una máquina de texto. ¿O es una función social que garantiza un espacio democrático? 

Yo soy presidente de la Comisión del gobierno italiano para el estudio del impacto de la IA sobre el periodismo y el mundo editorial. Y hemos concluido que el periodista tiene una función fundamental para la democracia. Pero lo que permite tener periodistas es que haya una industria editorial que les pueda pagar.

Pero entonces hay que reconocer un problema, que no nace con la IA, sino con las redes sociales. ¿Por qué si ustedes los periodistas escriben algo pueden ser llevados frente a un juez, pero si es una red social nadie le dice nada?

¿Por qué un director puede ser llevado a juicio? Y un algoritmo de una red social que elige lo que yo leo, es libre de todo. Hoy a esto se añade la capacidad de escribir del ordenador. Pero aquí el problema de nuevo no es la capacidad de la máquina. Es la conveniencia económica. 

En la naturaleza de la profesión está que sea esencial para la supervivencia del espacio democrático. 

Hace años unos científicos pedían una moratoria sobre la IA para ver qué hacer con ella.

– Hay demasiado, demasiado dinero en juego. Hay demasiados intereses geopolíticos. La competición entre China y Estados Unidos es demasiado alta para que ninguno se fíe del otro en esa supuesta moratoria. 

El año pasado hizo cambiar mucho la narrativa sobre esto. Antes hablábamos de ciencia y tecnología, actividades en las que, si yo descubro algo (pienso por ejemplo en los premios Nobel), es para todos. Todos se benefician.

Pero hoy se habla de carrera. Si yo gano, vosotros perdéis. Esto hace que el planteamiento sea imposible.

Vaticano

El Papa: 5 temas para rezar estos días

El Papa León XIV ha animado a rezar en el Ángelus de este domingo por 3 temas, a los que se añaden 2 de estos días. Destacan la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, hasta el 25, y algunos países africanos.  

Francisco Otamendi·18 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

Estos son algunos de los temas por los que el Papa León XIV ha alentado a rezar y considerar estos próximos días. 

1.- Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos

En el Ángelus de hoy, el Papa se ha detenido en la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, ocho días hasta la fiesta de la Conversión de San Pablo, el día 25.

El origen de esta iniciativa es del Papa León XIII, ha recordado. El tema de este año se toma de la Carta a los Efesios, “Un solo cuerpo y un solo Espíritu, como una sola es la esperanza a la que hemos sido llamados”.

Las oraciones y las plegarias han sido preparadas por un grupo ecuménico coordinado por el departamento de relaciones interreligiosas de la Iglesia Apostólica Armenia. “Por tanto, invito a todas las comunidades católicas a fortalecer en estos días la oración por la plena unidad de todos los cristianos. Este compromiso por la unidad se debe acompañar coherentemente por la paz y la justicia en el mundo”, ha alentado.

 2.- África

El Papa ha rezado este domingo por África, concretamente por el Este de la República Democrática del Congo, y por las víctimas de inundaciones en el África meridional. 

“La población del Este de la República Democrática del Congo, obligada a huir de su propio país, especialmente hacia Burundi, a causa de la violencia, que afronta una grave crisis humanitaria. Oremos para que entre las partes en conflicto prevalezcan siempre el diálogo, la reconciliación y la paz”, ha invitado el Santo Padre.

3.- Aprendamos de san Juan Bautista.

Basándose en el Evangelio de este domingo (cf. Jn 1,29-34), el Santo Padre ha manifestado que el Bautista era un hombre muy querido por las multitudes, hasta el punto de ser temido por las autoridades de Jerusalén (cf. Jn 1,19). 

“Le habría sido fácil aprovecharse de esta fama; en cambio, no cede en absoluto a la tentación del éxito y la popularidad”, ha dicho León XIV. “Frente a Jesús, reconoce su propia pequeñez y le da espacio a su grandeza. Sabe que ha sido enviado para preparar ‘el camino del Señor»’ (Mc 1,3; cf. Is 40,3), y cuando el Señor viene, reconoce su presencia con alegría y humildad y se retira de la escena”.

“No necesitamos estos ‘sucedáneos de la felicidad’, ha dicho el Papa. “Nuestra alegría y nuestra grandeza no se basan en ilusiones pasajeras de éxito y de fama, sino en sabernos amados y deseados por nuestro Padre que está en los cielos”.

“Aprendamos de Juan el Bautista a mantener alerta el espíritu, amando las cosas sencillas y las palabras sinceras, ha animado el Pontífice. “Viviendo con sobriedad y profundidad de mente y de corazón, conformándonos con lo necesario y encontrando cada día, en cuanto sea posible, un momento especial en el que detenernos en silencio para rezar, reflexionar, escuchar. En definitiva, para “ir al desierto”, y allí encontrarnos con el Señor y estar con Él

Que nos ayude en esto la Virgen María, modelo de sencillez, sabiduría y humildad, ha concluido. 

El Papa León XIV abraza a un joven al final de su audiencia general semanal en el Aula Pablo VI del Vaticano el 14 de enero de 2026. (Foto CNS/Vatican Media).

4.- A los jóvenes: “Es siempre mejor verse en persona, no solo en las pantallas”.

El Papa León XIV abrazó a los jóvenes de Roma –tanto literalmente como con sus palabras– durante una reunión celebrada hace unos días con los jóvenes de la diócesis de Roma, en la que les dijo que eligieran las relaciones reales en lugar del aislamiento digital, informó Paulina Guzik, de OSV News

«Es siempre mejor verse en persona y no solo en las pantallas», dijo el Papa León a la multitud, y añadió: “Es muy importante que intentemos construir relaciones humanas, buenas amistades y, sobre todo, la amistad con Jesús”.

5.- Irán, Venezuela

Son países a los que se ha referido recientemente el Papa León XIV, pidiendo oraciones. En esta ocasión, Vatican News recoge la “gran preocupación” ante la “tragedia infinita” que está sacudiendo Irán. Nos preguntamos “cómo es posible atacar a su propio pueblo”. Y el compromiso a favor de una solución pacífica en Venezuela. 

Son dos consideraciones manifestadas por el cardenal Secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, al responder a las preguntas de los periodistas al margen de la celebración eucarística con la exposición de las reliquias de San Pier Giorgio Frassati. Esta exposiicón tuvo lugar la tarde del 17 de enero, en la iglesia de la Domus Mariae en Roma.

El autorFrancisco Otamendi

FirmasArturo Lliteras

Lo que he aprendido de la precariedad de Cuba

Manuel me enseñó que incluso quien tiene hambre puede seguir compartiendo. En las parroquias humildes de Cuba descubrí que la esperanza nace de gestos pequeños, capaces de transformar la fe en vida concreta.

18 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

El pasado 30 de julio de 2025 me subí a un avión con destino a La Habana, Cuba, para desde allí continuar hacia la diócesis de Pinar del Río, donde colaboraría como párroco y administrador de dos parroquias. Aunque ya había estado anteriormente en Cuba, no sabía realmente qué me esperaba, pues los cambios en el país son constantes y se producen día a día.

Parroquias pequeñas, fe viva y pocos niños

Llegué a mi primer destino: la parroquia de la Sagrada Familia, ubicada en el barrio Mayka. Se trata de una parroquia pequeña, situada en un barrio marginal, con una población mayoritariamente adulta y muy pocos niños.

De hecho, para mi sorpresa, era necesario salir a la calle, recoger a los niños y pedirles que nos llevaran a sus casas para preguntar a sus padres si podíamos recibirlos en el catecismo. Una forma muy particular de buscar catecúmenos. Allí me recibió un matrimonio que se había casado por la Iglesia el año anterior: él era el administrador de la parroquia y ella asistente de catequesis, aunque en muchas ocasiones era quien impartía directamente la catequesis.

La segunda parroquia que me tocó acompañar durante esta experiencia de tres meses fue la de San Francisco de Asís. Resultaba muy singular, ya que se trataba de una casa que había sido comprada para convertirla en iglesia mientras se esperaba el permiso del gobierno para poder construir un templo. Al igual que en la otra comunidad, la mayoría de los fieles eran personas mayores y había pocos niños.

Me llamó la atención la labor caritativa de ambas parroquias, ya que contaban con un comedor que atendía tres veces por semana a personas en situaciones aún más precarias de lo habitual.

La caridad en medio de la precariedad

Para mí era impresionante ver cómo personas que tenían que preocuparse por si llegaba el agua, si había electricidad o si encontrarían algo para comer, eran capaces de sacar tiempo y recursos para ayudar a otros más necesitados que ellos mismos. Esto me interpeló y me exigió una entrega mayor, pues yo contaba con comodidades y seguridades que ellos no tenían.

Así comprendí que mi labor allí consistía, sobre todo, en estar presente, escuchar, acompañar y brindar alegría y esperanza. No siempre era fácil, ya que en muchos casos no había forma de escapar de la precariedad en la que vivían. Sin embargo, cuando llegaba el momento de celebrar o de ser solidarios, se entregaban por completo, bajo el lema: “hoy por ti, mañana por mí”.

Manuel, el rostro concreto de la esperanza

Este pensamiento, tan desprendido, se hizo carne en una persona concreta: Manuel, un hombre sencillo y humilde, participante del comedor del Mayka. Había sido maestro y posteriormente fue enviado como soldado a Angola, una experiencia que lo marcó profundamente y le dejó como secuela cierta dificultad para hablar, pues quedó algo tartamudo. A pesar de ello, conservaba un corazón grande y generoso.

Un domingo, Manuel llegó a la parroquia y, en medio de la consagración, se acercó al altar y comenzó a hablarme. Como no se le entendía bien, la gente le pidió que se sentara. Al finalizar la misa, se acercó a mí para pedirme disculpas y simplemente me dijo: “Padre, es que tengo hambre”.

Mi reacción inmediata fue buscar algo para darle de comer, algo bastante normal cuando uno siente compasión. Sin embargo, la verdadera enseñanza me la dio él. Al día siguiente, Manuel regresó a la parroquia con dos frutas que le habían regalado y quiso dármelas a mí, para que yo también tuviera algo que comer. Aunque le dije que no hacía falta, insistió. Luego se dio la vuelta, gritó “¡bendición, padre!”, y se fue.

Manuel era siempre agradecido y no le gustaba abusar de la bondad de los demás, algo que debería ser ordinario en nuestra vida cotidiana. Por eso, recemos por nuestros hermanos cubanos, que están atravesando momentos difíciles, para que sus corazones permanezcan siempre abiertos a la compasión.

El autorArturo Lliteras

Sacerdote.

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Libros

Benedicto XVI más íntimo

Maria José Atienza·18 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

La figura de Joseph Ratzinger -Benedicto XVI está llamada a marcar un hito en la historia y el Magisterio de la Iglesia. Aunque gran parte de su producción filosófico – teológica está ya publicada, queda aún una importante parte de esa Opera Omnia por llegar al gran público. 

Mientras tanto, Ediciones Encuentro nos regala El Señor nos lleva de la mano, un volumen en el que se recogen las homilías privadas de Benedicto XVI, pronunciadas en las Misas que celebraba en su capilla y a las que sólo asistían las Memores Domini que le cuidaban y sus secretarios. 

El libro no recoge las homilías de manera cronológica, sino en relación a los diferentes tiempos litúrgicos, y fiestas señaladas, en el calendario de la Iglesia. De este modo, el lector puede sumergirse en la oración de manera continuada y adecuada a las lecturas de los diferentes tiempos de la Iglesia. 

Se trata de un Benedicto XVI más cercano, más sencillamente contemplativo, que combina unas reflexiones sobre los evangelios de una impresionante altura teológica y moral, con una piedad confiada, de tono filial, casi infantil. 

En las homilías recogidas en El Señor nos lleva de la mano, el Papa bávaro se dirige confiadamente al Señor, con una especial incidencia en la oración de petición y poniendo, siempre, a Cristo en el centro y la raíz de su reflexión homilética. Como ejemplo, estas palabras que dirigía en la homilía del VII Domingo de Pascua en 2013, apenas unas semanas después de su renuncia a la sede de Pedro: “Me parece que estas dos cosas siguen siendo siempre importantes para nosotros: la centralidad de Dios – reconocer a Dios como el punto de referencia de nuestra vida, no perder de vista a Dios como Creador, como Redentor, como Juez- y crear espacio para Dios”.

Un libro maravilloso, más que recomendable para todo católico y de gran ayuda para una profunda oración contemplativa y evangélica, pero que, al mismo tiempo, no olvida los problemas de la Iglesia y la sociedad actuales. 

Un modo de conocer y compartir la oración del corazón de uno de los grandes teólogos de nuestro tiempo.

El Señor nos lleva de la mano

Autor: Joseph Ratzinger
Editorial: Encuentro
Número de páginas: 316
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    Vaticano

    Chris Pratt prepara un documental sobre la tumba de San Pedro

    Con el fragor de diciembre, Navidad y Reyes, quizá ha pasado inadvertida la audiencia del Papa al actor estadounidense Chris Pratt. “¡Qué honor tan extraordinario, Papa León XIV! Gracias por invitarme”, escribió en X Chris Pratt, que trabaja en un documental sobre la tumba de San Pedro, y estrena Mercy el 23 de enero.

    Francisco Otamendi·17 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

    Hay cuentas en redes sociales que no aportan apenas información. Sin embargo, hay excepciones, como la del actor estadounidense Chris Pratt en X (@prattprattpratt, con más de 8 millones de seguidores).

    Hace 4 días, el icónico Pratt (Jurassic World, Guardianes de la Galaxia), colgó en X su audiencia con el Papa León XIV del 10 diciembre. “¡Qué honor tan extraordinario, Papa León XIV! Gracias por invitarme”, escribió el actor, nacido en Virginia, Estados Unidos.

    Sobre el actor

    Chris Pratt aparece en alguna foto con la Basílica de San Pedro al fondo, visitando San Pedro con su mujer, Catherine, con la que tiene tres hijos. Pratt tiene además un hijo mayor, nacido de su matrimonio anterior en 2012. Tres días más tarde, el 13, el actor publicó un post de cariñosa felicitación a su esposa Catherine en la misma red X.

    El actor estadounidense ha declarado públicamente su fe cristiana, y ha hablado con frecuencia sobre su relación con Dios y Jesús en redes sociales y entrevistas.

    Fue bautizado en la Iglesia católica, pero no se identifica formalmente como católico practicante, según sus declaraciones, aunque asiste con su esposa a Misa y participa en actividades católicas debido a la familia y educación de sus hijos.

    Proyectos y estrenos

    El próximo 23 de enero se estrena en cines ‘Mercy’, thriller de ciencia ficción, con Pratt de protagonista. En ella interpreta a un detective que debe probar su inocencia ante un tribunal gobernado por inteligencia artificial. También tiene en marcha ‘The Super Mario Galaxy Movie’ en el papel de Mario para el 3 de abril.

    “Fundamental para la fe cristiana”

    Unos días antes de su audiencia con el Papa, la agencia vaticana informó de un documental sobre la tumba de San Pedro, guiado por Chris Pratt.

    En efecto, el actor estadounidense ha estado rodando en el Vaticano en esas fechas un documental producido por Vatican Media, la Fabbrica di San Pietro y AF Films, que se estrenará en 2026, con motivo del 400 aniversario de la inauguración y dedicación de la actual Basílica.

    El actor estadounidense guiará a los espectadores en este viaje entre fe, historia y arqueología, ha escrito Vatican News. “Es un honor extraordinario” –declaró Pratt– “colaborar con el Papa León y el Vaticano en este proyecto. La historia de San Pedro es fundamental para la fe cristiana y estoy profundamente agradecido por la confianza y el acceso que se me han concedido para ayudar a llevar su legado a la pantalla”. El documental ha sido escrito por Andrea Tornielli con la asesoría de Pietro Zander.

    Centro de devoción y culto

    «La historia de la Basílica se entrelaza con la vida de san Pedro, el pescador de Galilea a quien Jesús encomendó la guía de la Iglesia, martirizado en Roma, en el Monte Vaticano, en el año 64 d. C.», narra la agencia vaticana. Desde los primeros siglos, el área de su sepultura se convirtió en un centro de devoción y culto: muchos cristianos quisieron ser enterrados junto a él. 

    En un viaje a través del tiempo y mediante imágenes exclusivas nunca antes vistas, el espectador será involucrado en un recorrido apasionante que le llevará al descubrimiento de la tumba de Pedro, que el emperador Constantino quiso preservar despejando el Monte Vaticano para construir la primera gran Basílica, en la que se incorporó el área de la tumba.

    El Papa, con actores y actrices

    Unos días antes, a mediados de noviembre, el Papa León XIV recibió a conocidos actores y actrices, y algunos directores. Entre otros, Gus Van Sant y Spike Lee, y los actores Monica Bellucci, Cate Blanchett, Viggo Mortensen y Sergio Castellitto, informó Cindy Wooden, de OSV News. 

    Y todavía antes, durante el Jubileo, León XIV había recibido al actor Robert De Niro (82), dos veces ganador de un Óscar, estadounidense pero con raíces italianas. “¡Good morning! Es un placer conocerlo”, dijo el Papa. “Para mí también”, contestó De Niro, que estuvo acompañado por varias personas, que recibieron de León XIV un rosario.

    El autorFrancisco Otamendi

    Educación

    Marta Ripollés: “La inclusión de los alumnos con discapacidad mejora a todos”

    Fundación Tacumi Integración trabaja en Madrid desde hace 15 años por la inclusión escolar de niños y jóvenes con discapacidad intelectual en las aulas ordinarias. Su lema, ‘Juntos y revueltos’. Marta Ripollés, directora general, explica a Omnes que “cuando todos aprenden juntos, no solo se forman mejores alumnos…, se forman mejores personas”.

    Francisco Otamendi·17 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 6 minutos

    Marta Ripollés, directora general de Fundación Tacumi, es licenciada en Derecho, y madre de 3 hijos; la mayor, síndrome de Down. Esto explica que Ripollés lleve más de 15 años en el tercer sector, y que haya trabajado en fundaciones que prestan apoyo a personas con discapacidad intelectual y en riesgo de exclusión severa. 

    En una entrevista con Omnes, esta madre, especializada, muestra una convicción personal y de la Fundación Tacumi. “Todos los niños tienen derecho a aprender juntos y todos los padres tienen derecho a elegir el modelo de enseñanza que quieren para sus hijos, independientemente de las capacidades de cada uno”.

    Tacumi busca la integración plena en el ámbito educativo (y profesional), por tanto, de niños y jóvenes con discapacidad intelectual. Ésta es su apuesta: juntos y revueltos” en las aulas de los colegios ordinarios, porque se forman “mejores alumnos… y mejores personas”. He aquí la conversación con Marta Ripollés.

    ¿Qué objetivo impulsa Fundación Tacumi?

    – Con el lema ‘Juntos y Revueltos’, la Fundación lleva 15 años apoyando la inclusión escolar de niños y jóvenes con discapacidad intelectual y otras necesidades educativas específicas a través del programa “Aulas itinerantes”.

    ¿Y en qué consiste ‘Aulas itinerantes’?

    ‘Aulas itinerantes’ es un programa en el que profesionales especializados entran en las aulas de colegios ordinarios para apoyar a los alumnos que más lo necesitan, ayudándoles a avanzar junto a sus compañeros, adaptando materiales, apoyando al profesorado y creando entornos inclusivos.

    @Fundación Tacumi.

    Cuéntenos qué subyace en el fondo…

    Durante los últimos 15 años, en Fundación Tacumi hemos trabajado en Madrid por una convicción tan sencilla como poderosa: todos los niños tienen derecho a aprender juntos y todos los padres tienen derecho a elegir el modelo de enseñanza que quieren para sus hijos, independientemente de las capacidades de cada uno. 

    Quizá sea interesante contar que la Fundación Tacumi nació hace más de 15 años gracias a la Fundación Talita de Barcelona. Unos padres de niños con discapacidad intelectual se interesaron por lo que Talita hacía en Barcelona e implantaron el mismo modelo en Madrid.

    ¿En cuántos colegios están?

    Hoy estamos en 12 colegios de la Comunidad de Madrid, apoyando, dentro del aula, a 35 alumnos, pero con un efecto multiplicador mucho mayor: cambiando la cultura de esos colegios, sensibilizando a compañeros, familias, profesorado.

    Cuando un niño con discapacidad entra en un aula ordinaria, no solo está

    aprendiendo matemáticas o lengua. Está aprendiendo —y también enseñando— algo mucho más importante: que todos tenemos un lugar. Que las diferencias no nos separan… sino que nos enriquecen.

    @Fundación Tacumi.

    ¿Cómo resulta esa inclusión, o integración, de los alumnos con discapacidad? ¿Qué consecuencias se aprecian?

    – La inclusión no cambia solo la vida del niño que recibe apoyo. Cambia la vida de todos los que le rodean. Los compañeros descubren que la empatía no se enseña en un libro. Se aprende en la convivencia. Aprenden que ayudar, esperar, escuchar, valorar… también son formas de inteligencia.

    La inclusión no es solo un derecho. Es una oportunidad. Una oportunidad para construir escuelas más humanas, donde cada niño —con o sin discapacidad— sienta que pertenece.  Porque cuando todos aprenden juntos, no solo se forman mejores alumnos…se forman mejores personas.

    ¿Qué es para ustedes ‘inclusión’?

    Por lo que le vengo contando, cuando hablamos de inclusión, no hablamos solo de ellos. Hablamos de nosotros. De la sociedad que queremos construir. De un futuro donde cada niño, sin excepción, sepa que su presencia importa. Por eso necesitamos que se nos conozca, para poder seguir creciendo. Queremos llegar a más colegios y a más familias para que ningún niño se quede sin la oportunidad de crecer, avanzar y aprender con sus compañeros.

    ¿Puede contar brevemente cómo es la mecánica de ese apoyo que prestan?

    – Cuando una familia, o un colegio, se pone en contacto con nosotros porque tiene un alumno con discapacidad intelectual o cualquier necesidad educativa específica, de apoyo, que haga que esa falta de apoyo le haga estar excluido en la clase, nosotros intervenimos.

    Lo que hacemos es prestar un apoyo en determinadas sesiones a lo largo de la semana -no estamos todo el día, porque eso no sería inclusión, sino otra cosa-. Lo que hacemos es una valoración inicial por parte de nuestra coordinadora, y se determina entre 4 y 8, quizá alguna más, sesiones a la semana, en lengua, matemáticas, historia, física, en la que el niño, el alumno, necesite cierto apoyo. 

    Porque el alumno es del colegio, nosotros somos un apoyo puntual, y lo que hacemos es favorecer esa inclusión. Si estuviéramos todo el día no sería inclusión, sería otra cosa, ni siquiera sería educación especial. 

    Nosotros lo que intentamos es que a través de ese apoyo puntual semanal, establecer unas pautas, tanto para el profesorado, que está con el alumno todo el día, porque el alumno es del centro, y hacer un seguimiento con los departamentos de orientación, es decir, se marcan unos objetivos para ese alumno.

    El educador, la persona que interviene dentro del aula, es nuestra, una persona contratada por la Fundación, pero el recurso lo pagan las familias, el centro no paga nada.

    ¿De qué centros les llaman, o a qué centros se dirigen más?

    – Principalmente, necesitamos llegar a centros privados. Por ejemplo, tenemos un convenio con Fomento, y estamos en muchos colegios de Fomento. Hay muchas familias que lo necesitan. Es verdad que somos una fundación pequeña, pero con muchas ganas de seguir creciendo, sobre todo en Madrid. Nos llaman cantidad de familias. Con hijos, con necesidades específicas, que no saben qué hacer. A raíz de la entrevista con Voz Pópuli, a primeros de diciembre, se pusieron en contacto bastantes familias. 

    Yo tengo una hija con síndrome de Down que va a cumplir ahora 24 años. Yo no sabía que existía la integración en mi época. Mi hija María fue a un colegio de educación especial, y ha estado feliz, y yo he estado feliz en educación especial. Pero ahora que veo las ventajas de la inclusión -llevo unos años en la Fundación-,  sobre todo hasta cierta edad, y hasta Secundaria, por ejemplo, se aprovecha un montón. Ya no solo en beneficio del niño que tiene esa necesidad, sino en beneficio del entorno, de sus compañeros, de la sensibilización, cómo cambian la mirada. Esto es como se suele decir, win-win, al final ganan los dos. La persona con discapacidad, y el entorno. Cómo cambia la mirada, la empatía, el trabajo en equipo…

    Vamos terminando. ¿Los niños con discapacidad tienen derecho a estar en la educación ordinaria, o se les debe derivar a educación especial? ¿Qué dice la ley?

    – Si una familia quiere que su hijo vaya a un colegio de educación ordinaria, el niño tiene derecho a estar en ese colegio. ¿Qué pasa? Que luego los centros, desgraciadamente, cuando les llega un niño con discapacidad intelectual o con un problema de conducta, etc., no tienen los medios para prestar apoyo. Pero no por culpa suya, sino porque no les proporcionan esos medios, o porque no tienen el personal con la formación adecuada. 

    Lo que suele pasar es que los centros invitan a esas familias a ir a educación especial. Pero en verdad, la ley dice que ese niño tiene derecho a estar en ese colegio. Y el centro tendrá que poner los apoyos que ese niño necesita. La realidad es que no hay medios para esos apoyos, y los centros se desbordan. Por eso nació Tacumi. Porque a muchas familias que apostaban por la educación ordinaria, los centros les decían, fenomenal, te lo cojo, pero yo no tengo los medios, ponlos tú.

    Y la última, hábleme un momento del coste.

    – Es verdad que es un recurso que no es barato. Nosotros atendemos y efectuamos una primera valoración sin ningún compromiso, y se les pasa presupuesto. Y luego está el cheque servicio, que es muy importante. Las familias que tienen concedida la ley de Dependencia tienen una subvención económica, que puedes aplicar a ayuda doméstica, o la aplicas a un servicio de formación. Y las familias que tienen cheque servicio, lo llaman así, pagan parte de la cuota con lo que les da la Administración pública a través de la ley de Dependencia.

    Estas ayudas hacen mucho, dice Marta Ripollés al concluir. No le pedimos datos, pero los da. “A mí, por ejemplo, me dan 300 euros al mes, y la formación de mi hija María son 600 euros. Bueno, pues es la mitad. Al final, quien tiene una necesidad, busca los medios para poder solventar esa necesidad”.

    El autorFrancisco Otamendi

    Cultura

    La creación del hombre. El Jardín de las Delicias, de El Bosco

    El Tríptico del Jardín de las Delicias está formado por tres paneles de roble. El de la izquierda hace referencia a El Paraíso.

    Eva Sierra y Antonio de la Torre·17 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 7 minutos

    COMENTARIO ARTÍSTICO

    El Tríptico del Jardín de las Delicias está formado por tres paneles de roble. Las dos alas se pliegan sobre el panel central, continuación del paisaje del Jardín del Edén. Los colores brillantes de esta composición contrastan notablemente con el panel derecho que representa el infierno. Cuando el tríptico está cerrado, todo lo que vemos es una representación en grisalla de la creación del mundo (analizado previamente).

    La escena nos muestra a Dios Padre haciendo la presentación de Eva a Adán, un tema inusual (El Bosco inicialmente incluyó la creación de Eva, como revela el análisis técnico de la reflectografía infrarroja). 

    Simbolismo en el Edén

    La elevada línea del horizonte permite una composición panorámica que presenta tres planos superpuestos alternando bandas de azul y verde para crear una sensación de perspectiva. El cielo queda reducido a una fría banda montañosa que da profundidad al paisaje mediante el uso de la perspectiva aérea (una neblina azulada en la que los objetos se desvanecen debido a la distancia). El interés de El Bosco se centra en la narrativa y en el programa iconográfico. Lo que parece una representación bastante ingenua del paraíso está, por el contrario, llena de significado. Podemos apreciar el mérito estético de la pintura, la detallada representación de una vasta gama de vegetación y diferentes tipos de criaturas que habitan el mundo recién creado, realzados gracias al uso de la pintura al óleo tradicional en esa época. La túnica rosa de Dios, la única figura vestida en la composición está modelada al estilo flamenco. El otro objeto rosa es la fuente que se encuentra en el centro de la tabla, en línea recta encima de Dios: una probable alusión a la fuente del agua de la vida procedente del trono de Dios. A su derecha, una palmera con una serpiente enrollada es la única referencia a la caída y al pecado en este panel. Es interesante señalar que el árbol de la vida a la izquierda de Adán es una copia de un drago de las Islas Canarias, conocido en Flandes a través de grabados (La Huida a Egipto, Martin Schongauer, c. 1470-75).

    Adán y Eva: Prefiguración de Cristo y la Iglesia

    La escala y centralidad de las tres figuras principales destaca la importancia dada por El Bosco. Muchas representaciones de Adán y Eva suelen mostrar a Adán durmiendo durante la creación de Eva por Dios, pero en esta escena de la creación, la iconografía ha sido modificada. Los pies de Adán están cruzados, tocando el pie de Dios, con las piernas extendidas. Para los espectadores en la Edad Media, esto se asociaba fácilmente con las representaciones de Cristo en la Cruz. Dios sostiene la mano de Eva mientras ella se arrodilla frente a Él, una escena que tiene paralelismos con la institución del matrimonio: Dios instituyó el matrimonio—el amor humano—y les instruyó para que fueran fecundos y se multiplicaran (lo cual se muestra en el panel central, Paraíso). Cristo, aquí representado como Adán, era visto como el novio, que, junto con su novia, la iglesia (la “Nueva Eva”), restauró esta institución mediante la reunión de la humanidad y Dios en la Cruz. El mensaje medieval probablemente era conocido por El Bosco, representando aquí el futuro matrimonio del novio y la novia como una restauración de la “imagen y semejanza” a Dios en la que Adán y Eva habían sido originalmente creados.

    Esta interpretación del simbolismo requiere un cierto nivel de educación del espectador. No sabemos mucho sobre el encargo de este tríptico. El significado es claramente moralizador, pero el hecho de que incluya hombres y mujeres desnudos, en grupos o parejas, manteniendo relaciones amorosas en clara alusión al pecado, podría no parecer apropiado para ser exhibido en una iglesia. La tabla aparece mencionada por primera vez en 1517, por Antonio de Beatis, que la sitúa en el palacio de Nassau en Bruselas. Podemos pensar que la audiencia a la que estaba dirigida sería una audiencia erudita, que sería capaz de leer entre líneas esta hermosa pintura, diseñada gracias al poder de invención de El Bosco: su creatividad era una característica distintiva, que le hacía  destacar entre otros pintores y que no pasó desapercibida por Felipe II.

    Panel izquierdo: El Paraíso.

    COMENTARIO CATEQUÉTICO

    El primer capítulo del Génesis presentaba la obra creadora de Dios como el diseño y la construcción de un maravilloso escenario en el que se pudiera representar la historia de la humanidad. En este cuadro, El Bosco nos presenta la segunda parte de esta obra, que en la terminología de la teología medieval que inspiró el cuadro se podía denominar opus ornatus (los días cuarto a sexto de la Creación), la labor de vestición de un mundo ya estructurado en el opus distinctionis (los días primero a tercero de la Creación), que se representó en los paneles cerrados de esta pintura.

    El Bosco no representa aquí la obra del cuarto día, las luminarias celestes, sino que despliega toda su energía artística para dar una cumplida imagen de los días quinto (cuando el mar hace surgir peces y aves) y sexto (cuando la tierra produce los animales que la habitan), en los que culmina la creación visible. El mundo aquí pintado rebosa diversidad de especies y muestra un cuidadoso ordenamiento de los seres vivos. La parte inferior del cuadro, por otra parte, nos expresa en los enigmáticos simbolismos propios del artista la compleja interrelación que existe entre ellos.

    El interesante equilibro que consigue entre la cuidada y ordenada composición y la inagotable e inimaginable diversidad de vegetales y animales, nos está expresando muy bien que el Creador ha querido dotar a su obra de orden y de diversidad, dejando en cada una de las criaturas, y en la interdependencia que existe entre ellas, un reflejo de su bondad y de su perfección; en definitiva, un breve reflejo de su infinita hermosura.

    El hecho de emplear un horizonte alto, que deja mucho espacio para la representación de la creación visible, es como una evocación de la inmensidad del mundo creado (reforzada por la lejana perspectiva aérea) y de su diversidad. Esta se manifiesta no sólo en el número, sino también en los extraños animales que pululan por el cuadro, que quizás deban sus fantasiosas formas a las noticias sobre los extraños animales que las expediciones marítimas castellanas y portuguesas estaban descubriendo a finales del siglo XV. Este admirable escenario, así pintado, se destina en el capítulo primero del Génesis para la humanidad, siendo esta su centro y su sentido.

    Un custodio para un paraíso

    Sin embargo, para situar la creación de la humanidad, El Bosco, como la inmensa mayoría de la tradición pictórica occidental, recurre al capítulo segundo del Génesis. En él se sigue un orden inverso: en un mundo desierto, en el que sólo se encuentran Dios y un manantial de agua (ambos presentes en el cuadro compartiendo el color rosa y la situación central que les da presidencia) se modela el ser humano, y sólo después se planta un paraíso de plantas y animales para que él lo custodie.

    Para el que contempla el cuadro desde este capítulo que le da sentido, queda claro que toda la inmensa riqueza de diversidad y orden que Dios ha pintado en el mundo se ofrece a la humanidad como escenario, como regalo y, también, como responsabilidad y tarea. El ser humano está llamado a descubrir y valorar el orden y la bondad de la creación, así como a respetar la correcta interrelación entre las criaturas y sus delicados equilibrios. El ser humano es puesto en el centro del escenario no como un actor que vaya a lucirse y aprovecharse de él; si se planta para él un jardín no es para que lo maltrate abusivamente y lo arruine. En ese escenario, varón y mujer deben desempeñar su labor de custodios de la Creación en respeto a ella y en relación inmediata con su Creador.

    La relación como elemento esencial del ser humano, en su condición de persona creada a imagen del Creador, queda expresa en la significativa mirada que Adán dirige a Dios como en respuesta a la bendición que está recibiendo de su Mano derecha. La humanidad recibe el don de ser creada, por tanto, en vista a la comunión con Dios y a su alianza con Él, destino que se cumplirá plenamente en Jesucristo, el Nuevo Adán, que hará posible que esta alianza en la fe (por la que el ser humano sirve y ama a Dios) pueda realizarse plenamente.

    Iguales y complementarios

    También es significativo que, con su Mano izquierda, Dios acoja la mano de Eva para presentársela a Adán. En efecto, expresa que la relación del ser humano con el Creador ha de vivirse también en la relación personal con sus semejantes. Por otro lado, como enseña el capítulo segundo del Génesis, la relación entre el varón y la mujer no es sólo de comunicación, sino de complementariedad: ninguna de las numerosísimas criaturas que habitan el cuadro basta para completar el deseo y la personalidad del ser humano. Como el lector del Génesis ya sabe, sólo Eva es la ayuda adecuada para Adán. 

    Dios hace pasar ante Adán todas las criaturas, pero ninguna le completa, sino tan sólo la mujer que ha creado para él en igualdad de valor y dignidad (ambos tienen el mismo tamaño en la composición, y aparecen referidos el uno al otro, a través de la mediación de la Mano del Creador). Si varón y mujer se requieren mutuamente con la diversidad y complementariedad querida por el Creador y plasmada cuidadosamente en este cuadro, parece claro que proteger su unión es fundamental no sólo para la supervivencia biológica de la especie humana, sino también para que cada persona encuentre la plenitud de la vocación humana en la donación y entrega libre y sincera a otra persona.

    De ahí la evocación del sacramento del Matrimonio, que queda como dibujado por las dos Manos divinas, que unen y bendicen. Las mismas Manos del Creador que modelaron a la humanidad del barro de la tierra, según este capítulo segundo del Génesis, son las que en este cuadro construyen, bendicen y protegen la unión de la pareja humana, para que en su unión la obra del Creador de la humanidad quede cumplida. 

    Varón y mujer quedan así en armonía entre ellos, ante el Creador y con la creación entera, viviendo el estado de justicia original que la serena composición y los suaves tonos cromáticos del cuadro evocan. Sin embargo, la presencia de la serpiente en el árbol, distante aún pero ya amenazadora, recuerda al espectador la fragilidad de esta armonía, que la Mano de Dios debe proteger y tendrá que reparar, una vez perdida de la manera que se nos narrará en el siguiente cuadro de esta serie.

    Datos técnicos de la obra

    Título: El jardín de las delicias. Panel de El Paraíso
    Autor: El Bosco
    Fecha: 1500-1505
    Dimensiones: 220 × 389 cm
    Material: Óleo sobre tabla
    El autorEva Sierra y Antonio de la Torre

    Historiadora del arte y doctor en Teología

    Mundo

    ¿Cuáles son las prioridades de Venezuela tras la captura de Maduro?

    Lorent Saleh, desterrado a España, exige una “transición democrática real” y asegura que “el centro del debate no es el petróleo, deben ser las personas, los rehenes”.

    Jose Maria Navalpotro·16 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

    El mundo se debate con opiniones contrapuestas tras la intervención de Estados Unidos en Venezuela. El pasado 9 de enero, en su discurso al Cuerpo Diplomático, el Papa León XIV pedía “que se respete la voluntad del pueblo venezolano y se trabaje por la protección de los derechos humanos y civiles de todos y por la construcción de un futuro de estabilidad y concordia”. Pocos días después Lorent Saleh, Premio Sajarov del Parlamento Europeo, actualmente desterrado en España, reclamaba una “transición democrática real” y, como prioridad, que se liberen los presos políticos.

    Según The New York Times, las fuentes oficiales hablaban de que se se habían liberado hasta el momento 166 personas, aunque hasta el martes 13 por la tarde , Foro Penal, la principal organización de derechos humanos de Venezuela, solo había confirmado 56 excarcelaciones.

    Lorent Saleh y su trayectoria como activista

    Lorent Saleh (Lorent Enrique Gómez Saleh, San CristóbalTáchira, Venezuela, 1988) pasó cuatro años en La Tumba y el Helicoide, las peores cárceles del régimen chavista. Comenzó su activismo por los derechos humanos como líder universitario, frente a Chávez, en 2007. Su actividad le hizo merecedor del Premio Sajarov, que otorga por el Parlamento Europeo en 2017. Ello le permitiría salir de Venezuela, donde se encontraba detenido desde 2014.

    Ahora, tras la intervención de Estados Unidos, entiende que “hoy más que nunca, debemos estar movilizados, organizados y coordinados para seguir presionando por una transición democrática real”. 

    Exigencias para una transición democrática

    Para el activista, esa transición debe tener “objetivos concretos y humanos”. Y, para ello, solicita una serie de puntos: 

    -La liberación de todos los presos políticos y el cierre definitivo de los centros de tortura.

    -El cese inmediato de toda forma de persecución a la disidencia.

    -El retorno seguro de los exiliados, perseguidos y presos políticos liberados a sus hogares.

    -La convocatoria a elecciones democráticas, libres y verificables.

    Saleh asegura en unas declaraciones a las que ha tenido acceso Omnes, que “hoy, cuando el país y su dolor están en el centro de la atención global, lo que Venezuela necesita no es que la expliquen desde el eurocentrismo y esa arrogancia intelectual mezquina (propia del pensamiento colonial que tantos han criticado), sino que la miren de frente, con verdad y humanidad, sin sesgos ideológicos”.

    Llamado a la comunidad internacional

    En este sentido, Saleh ha manifestado que “mientras en Europa se discuten narrativas como si la vida real fuese un panfleto de la Guerra Fría, en Venezuela hay más de ochocientas personas secuestradas por el régimen, rehenes en centros de tortura denunciados por la Corte Penal Internacional y las principales organizaciones de derechos humanos del mundo”. Entre ellos hay periodistas, activistas, dirigentes sociales, líderes indígenas, sindicalistas, militares, maestros, menores de edad y adultos mayores. “Todos, encarcelados y torturados por lo mismo: pensar distinto”, asegura.

    Según Saleh, “los crímenes de lesa humanidad en Venezuela han sido documentados, archivados y judicializados durante años ante organismos internacionales. Este proceso ha costado la vida y la libertad de muchos defensores de derechos humanos”. Por eso pide: “no podemos olvidar lo esencial: el único lado correcto es el de las víctimas. Del lado de los victimarios, jamás”.

    Para Saleh, es necesario centrar el debate. “Basta de obligarnos a mirar el mundo desde lógicas binarias de izquierda o derecha, como si en los eslóganes cupiera la dignidad y la complejidad humana. El centro del debate no es el petróleo, deben ser las personas, los rehenes, los que hoy no tienen voz”.

    Por eso, se pregunta: “Un mensaje directo para quienes sermonean desde estudios y tribunas ideológicas: ¿Pretenden que las víctimas sientan culpa por ver a su verdugo esposado frente a un tribunal? ¿Culpa por celebrar justicia y soñar con la posibilidad de regresar a nuestro hogar y reencontrarnos con nuestras familias y amigos?”. El activista de derechos humanos aclara: “Culpa es callarse ante la tortura. Culpa es maquillar tiranos desde la comodidad del mundo libre. Culpa es abandonar a los que no pueden hablar”.

    Acaba sus declaraciones con una llamada: “Del lado de las víctimas. Siempre. Por eso pido que me ayuden a levantar la voz por la liberación de los rehenes en Venezuela. Este debe ser nuestro centro de debate, nuestra misión social, nuestra tarea y responsabilidad”.

    Prioridades inmediatas

    En unas declaraciones al programa de Albert Castillón realizadas el 12 de enero, Lorent Saleh insistió en la prioridad de “la liberación de todos los presos políticos”. Y luego, “ el cese por completo de la persecución y el retorno de todos los exiliados y perseguidos y finalmente que se puedan dar unas elecciones libres y democráticas donde todos puedan participar”. 

    “Lo menos que le preocupa a los venezolanos es el petróleo. Es algo ridículo cuando nos hacen mención de eso porque nosotros nunca hemos disfrutado de ese petróleo y lo poco que se hizo con el petróleo fue justamente cuando no cuando no había llegado al chavímo y estaban ahí más empresas norteamericanas. Entonces, nuestro sueño es que liberen a los presos políticos. Ese día que cierren La Tumba y El Helicoide yo podré dormir tranquilo. Si eso lo hace Trump, que no es de mi agrado, se lo voy a agradecer eternamente porque habrá hecho lo que ni toda la comunidad internacional hizo durante todos estos  años”.

    El papel de la Iglesia en la crisis venezolana

    Hace unos meses, Saleh habló sobre el papel de la Iglesia en su país, en una entrevista en Mundo Cristiano: “El Papa Francisco quiso evitar que en Venezuela la Iglesia terminara como en Nicaragua, expulsada, perseguida por completo. Hubo muchas expectativas de lo que podía haber hecho el Papa Francisco. Yo soy muy respetuoso con la Iglesia y además creo que ha hecho cosas muy importantes y que no son muy públicas, pero ha contribuido a ayudar y a proteger a muchas personas en mi país”. 

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    ¿Cuánto vale casarse?

    La edad media para casarse aumenta cada vez más: hoy es de 38,8 años en España y 37,8 en Chile. Este dato permite observar uno de los factores que inciden en ese retraso: el costo y la organización de la celebración matrimonial.

    16 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

    Según el informe publicado este año por el World Population Review, el promedio de edad para casarse ha aumentado a niveles escalofriantes. España lidera el ranking con 38,8 años, y el siguiente país en la lista es Chile, con 37,8. ¿Qué está pasando? Mientras unos pocos se casan jóvenes para iniciar la loca aventura familiar, miles de jóvenes prefieren mirar al suelo y postergar la decisión. ¿Por qué? En esta columna quiero fijarme en el factor económico-lúdico. En algunos casos las parejas solo están ahorrando para seguir la moda de organizar una fiesta millonaria.

    De acuerdo con un reportaje de El Mercurio (8-11-2025), en Chile, un matrimonio de alto estándar que contrata banquetera para unos 300-400 invitados, calefacción, luces, fotógrafo, pista de baile, DJ, cabina de fotografías instantáneas, entre otros detalles que populariza Instagram, puede llegar a costar unos ¡60 millones de pesos! (56.000 €).

    La organización empieza casi un año antes: largas listas de invitados, precios desorbitados por cada comensal, abundancia de alcohol. Poco a poco, la cuenta corriente se va desangrando. “Yo tengo cuatro hijas pequeñas… ¡cuatro! —me decía un amigo—.  Cuando quieran casarse, espero que esta moda haya cambiado para que no me arruinen”.

    ¿Es razonable que la fiesta de matrimonio se haya convertido en un evento tan exigente? La unión entre familias siempre ha sido un motivo de alegría. No solo para esos clanes, sino para toda la ciudad. Es una celebración del amor y la fecundidad. Los novios se prometen fidelidad y respeto para todos los días de su vida. Quienes eran adolescentes se instalan en la vida, maduran, y aspiran a patrocinar el bien más importante de la Nación: los hijos. El modo de canalizar este desborde de dicha es compartiéndola. De ahí que las familias organicen una comida, para hacer partícipes a los demás de su contento.

    Sin embargo, un sinfín de parejas han perdido el foco. Y el problema no es solo el gasto desproporcionado, sino también ¡la abundancia de tiempo que derrochan en la organización! El afán de gastar provoca que las pocas personas que se casan enfrenten el estrés de incorporar a sus agendas prácticamente un segundo trabajo. Además de la jornada laboral diurna como profesores o ejecutivos en alguna parte, asumen una jornada vespertina como productores del evento.

    ¡Pinchemos la burbuja de la opulencia! ¡Volvamos a la antigua sencillez! Cuando la fiesta se ha convertido en una barrera de entrada para el matrimonio, significa que ha llegado el momento de detenerse y reflexionar: ¿qué significa casarse?

    El autorJuan Ignacio Izquierdo Hübner

    Abogado de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Licenciado en Teología de la Pontificia Universidad de la Santa Cruz (Roma) y Doctor en Teología de la Universidad de Navarra (España).

    ¿Por qué se ha saltado ya la dieta?

    Ya casi hemos abandonado los propósitos de Año Nuevo: la dieta, el gimnasio, ese libro prometido… Y no pasa nada. Más que un fracaso, son recordatorios de nuestra fragilidad, de que señalar a otros es fácil y reconocernos débiles, difícil.

    15 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

    A estas alturas del mes, seguro que ya ha tenido tiempo de incumplir alguno de los propósitos que se había planteado en fin de año: se ha saltado la dieta, ha dejado de ir al gimnasio, no ha leído aquel libro que le esperaba en la repisa o ha vuelto a fumar. No es preocupante excepto si es usted una de esas personas que, aun así, se creen consecuentes con sus acciones y jurarían, sin empacho, ser personas íntegras.  

    Debilidades humanas y propósitos incumplidos

    Yo, qué quieren que les diga, no me fío un pelo de mí mismo. La dieta me la salté al día siguiente de empezarla con un formidable roscón de Reyes; el libro aquel continúa mirándome desde la repisa mientras hago scroll infinito y, aunque no fumo desde hace años, en el fondo sé que sigo siendo fumador y a la mínima de cambio… Al gimnasio es que ni me he apuntado. No me enorgullezco, pero tampoco me flagelo. Yo soy así, así seguiré, nunca cambiaré. 

    Al hilo de la famosa canción de Alaska y la debilidad humana, me llama la atención esa ola de supertacañonismo liderada por los mismos que convirtieron en himno el tema de «¿A quién le importa?». Parecía que cantaban contra una sociedad moralmente opresora, pero no, porque ahora son muchos de ellos los que señalan, apuntan con el dedo y susurran a la espalda. Y no solo lo hacen con esa minoría que se dicen católicos practicantes, sino hasta con quienes se atreven a reconocer que creen en Dios, aunque solo sea a su manera.

    Artistas de la más diversa índole, científicos, políticos o deportistas que manifiestan en público sus creencias, no son de fiar para los nuevos censores encargados de preservar la nueva moral y buenas costumbres. En estas cuatro décadas no ha desaparecido el puritanismo, sólo ha cambiado quién lo ejerce. Para comprobarlo, busquen la letra de este clásico de la movida madrileña a ver si no podría ser cantada ahora, verso a verso, por Hakuna en la mismísima Puerta del Sol contra los nuevos censores. ¡Si Tierno Galván levantara la cabeza!

    Hipocresía

    Caer en el mismo fallo que criticamos de otros es una gran enseñanza de la vida que debería servirnos para reducir la polarización, para darnos cuenta de que el otro no es un enemigo, sino un hermano o hermana, débil como yo, y capaz de meter la pata. El Papa Francisco les decía a los presos: «cada vez que entro en una cárcel, me pregunto: «¿Por qué ellos y no yo?». Todos tenemos la posibilidad de equivocarnos: todos. De una manera u otra, nos hemos equivocado», y afirmaba que «señalar con el dedo a quien se ha equivocado no puede ser una excusa para esconder las propias contradicciones».

    Es lo que han hecho históricamente los fariseos, sean de la religión, ideología o corriente política que sean, esconder sus propias contradicciones. Y luego llegan los escándalos: demócratas que actúan de espaldas al pueblo, defensores del feminismo pillados repartiéndose mujeres como cromos, políticos de discurso proletario convertidos en capitalistas, pastores que ejercen de lobos, expertos en violencia machista denunciados por abusos, adalides de la ley y la paz que usan la fuerza sin legitimación… Y un largo etcétera. 

    Reconocimiento del pecado, humildad y necesidad de Dios

    Por eso me fío poco de quien se fía mucho de sí mismo porque, o no se conoce, o nos está mintiendo descaradamente. Lamentablemente, los seres humanos estamos programados para seguir a líderes seguros de sí mismos y de ello viven los populismos, las sectas y todos los mesianismos que, al final, terminan destruyendo a sus seguidores porque se fundan en una mentira. 

    Frente a la Verdad, que es Cristo, ningún ser humano por muy santo que sea, supera el test. Todos somos débiles, inconsecuentes, capaces de equivocarnos buscando el bien o de buscar el mal directamente. San Pablo explica como nadie esta contradicción típicamente humana cuando dice: «no hago lo bueno que deseo, sino que obro lo malo que no deseo.

    Y si lo que no deseo es precisamente lo que hago, no soy yo el que lo realiza, sino el pecado que habita en mí». Creer en ese pecado que habita en cada uno de nosotros no nos exculpa ni significa tirar la toalla y no tratar de levantarse después de cada caída, pues Dios siempre nos ofrece una nueva oportunidad para enderezar el rumbo, pero sí que nos debe poner en alerta para no andar por el mundo a ciegas como hacen las ideologías que niegan el pecado y creen que el hombre tiene arreglo por sí mismo. ¡Necesitamos a Dios para ser auténticamente libres y no esclavos del pecado!

    Así que ya sabe por qué se ha saltado la dieta. No se preocupe, es normal. Quizá es una señal para que tenga misericordia de quienes caen desde más alto porque, cualquier día, el batacazo gordo se lo pegará usted.

    El autorAntonio Moreno

    Periodista. Licenciado en Ciencias de la Comunicación y Bachiller en Ciencias Religiosas. Trabaja en la Delegación diocesana de Medios de Comunicación de Málaga. Sus numerosos "hilos" en Twitter sobre la fe y la vida cotidiana tienen una gran popularidad.

    Libros

    Francisco de Vitoria y la paz 

    El mensaje navideño del papa León XIV invita a redescubrir el legado de Francisco de Vitoria y la Escuela de Salamanca, cuyo pensamiento sobre la dignidad humana y la paz está en el origen del derecho internacional moderno.

    José Carlos Martín de la Hoz·15 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

    El discurso del Santo Padre León XIV en la primera Navidad en la cátedra de san Pedro ha seguido la línea de sus predecesores con un claro y contundente contenido a favor de la verdadera paz en el mundo.

    Precisamente, en este nuevo año de 2026 celebraremos el V Centenario del comienzo del magisterio de Francisco de Vitoria (1483-1546) en la Universidad de Salamanca y, por tanto, del comienzo de la fecunda Escuela de Salamanca que impulsó la paz en el mundo y cuyos principios están detrás del enunciado de la Declaración de Derechos humanos de 1948 que ha marcado el camino de la paz en el mundo desde el final de la “Segunda guerra mundial”.

    Es un buen momento para releer, con el impulso del papa León XIV, las grandes Relecciones teológicas y jurídicas que pronunció Francisco de Vitoria entre 1528 y 1539 en Salamanca y que cambiaron el rumbo del gobierno del imperio de Carlos V y de los reinos cristianos y sus principios terminaron por ser recogidos en el nuevo derecho internacional que enriqueció el derecho de gentes.

    Francisco Vitoria y el nacimiento del derecho internacional

    El catedrático, profesor e investigador Luis Frayle Delgado (Salamanca 1931) recogerá en el volumen publicado por Tecnos, que vamos a comentar seguidamente, las tres grandes relecciones de Francisco de Vitoria sobre el derecho de gentes que originaron el derecho internacional y marcaron un freno a la guerra justa hasta intentar hacerla desaparecer: “de modo que se llegue a la guerra por obligación sólo en caso de necesidad y contra la propia voluntad” (Sobre el derecho a la guerra n. 60, p. 212).

    Estas tres relecciones, “El poder civil”, “sobre los indios” y “sobre el derecho a la guerra” fueron pronunciadas en la Universidad de Salamanca ante el claustro y los alumnos de todas las Facultades universitarias entre los años 1528 y 1539 y están incluidas ya desde la primera edición de las Relecciones del maestro Vitoria, realizada a su muerte en Lyon por Jacques Boyer en 1557.

    Estas relecciones abordan el nuevo orden internacional creado por la ruptura luterana y el comienzo de las guerras de religión y, por tanto, la desaparición, de hecho, del concepto de Cristiandad para entrar de lleno en el sistema de equilibrios entre las naciones.

    La dignidad de la persona como fundamento del orden jurídico

    Ciertamente, el gran acierto de Francisco de Vitoria fue haber contribuido con su magisterio y la pléyade de discípulos que llevaron sus ideas y el método teológico impulsado por él a todas las universidades europeas y a las incipientes de América, África y Asia. 

    Vitoria y la Escuela de Salamanca pasaban con toda naturalidad de la Teología al Derecho y de ahí a la economía, sencillamente porque tenían una antropología basada en la dignidad de la persona.

    Recordemos que tanto el derecho romano como la fe cristiana que manejaron los maestros salmantinos se sustentaba en la dignidad de la persona humana y, especialmente, en que el hombre era considerado como “imagen y semejanza de Dios” (Cfr. Gen 1, 26). Esta convicción produjo el giro del humanismo pagano al humanismo cristiano que ha durado hasta nuestros días.

    Ciertamente, Francisco de Vitoria estará, siglos más tarde, en la base de la declaración de los derechos humanos de 1948 que ha sustentado desde entonces la sociedad democrática occidental y, especialmente, ha proporcionado la base jurídica del derecho global. Los derechos humanos se sustentan en que el hombre es persona y ha sido creado a imagen y semejanza de Dios, si no fuera así estaríamos ante unos derechos humanos que se fundamentarían en los propios derechos humanos.

    Autoridad, ley justa y bien común

    En primer lugar, el maestro Vitoria recuerda la importancia de la armonía entre el poder civil y eclesiástico y el concierto de las naciones en la búsqueda del bien común y en la tarea de facilitar el camino hacia la eterna bienaventuranza de los fieles cristianos.

    Inmediatamente, subrayará la importancia de la libertad personal y la responsabilidad para colaborar y obedecer las leyes justas de modo que la sociedad se desarrolle en la paz de los hijos de Dios. Lógicamente, al ser los indígenas “in partibus infidelium” dueños de sus tierras y posesiones y gobernados por sus legítimos señores no ha lugar a privarles del dominio ni hacerles la guerra.

    Dios es quien posee la autoridad civil que la entrega al pueblo y este mediante el juramento de fidelidad lo entrega a los monarcas quienes han de proveer para que la sociedad civil sea gobernada en orden a la paz de las conciencias y a eterna bienaventuranza como señala el libro de las Partidas de Alfonso X el sabio en la Partida primera, titulo primero y ley primera.

    Las leyes civiles en consonancia con la ley natural y la ley eterna son de obligado cumplimiento y por tanto la armonía entre el orden natural y sobrenatural han de ser observados. También señalará Vitoria la importancia de un orden fiscal justo para no ahogar a las familias en su desarrollo económico y mantenimiento de su dignidad.

    Equilibrio internacional, libertad y paz entre las naciones

    Es muy interesante que Francisco de Vitoria ha asumido el fin de la cristiandad, tanto por la ruptura luterana de la unidad de la fe cristiana y la atomización de las comunidades reformadas que llevará a un nuevo orden mundial en la Paz de Westfalia de 1648.

    Asimismo, Vitoria subrayará la imposibilidad de la constitución de un solo imperio o del imperio de una nación sobre las demás. Por tanto, el nuevo orden mundial desde Westfalia deberá apoyarse en el equilibrio entre las naciones y el derecho internacional.

    Los principios de la libertad personal y de la dignidad de la persona humana estarán detrás de la necesidad de respetar el libre comercio y la libertad de movimientos, siempre respetando el orden legislativo y administrativo de las diversas naciones del orbe. Vitoria se adelantará al Concilio Vaticano II promoviendo el principio de libertad religiosa y la llamada a la predicación evangélica bajo el respeto a la libertad y mediante la persuasión evangélica y el respeto a las conciencias.

    Sobre el poder civil. Sobre los indios. Sobre el derecho a la guerra

    Autor: Francisco de Vitoria
    Editorial: Tecnos
    Páginas: 212
    Año: 2021
    Evangelización

    Erik Varden: “Creo que el giro católico es real y hay que tomarlo en serio”

    El obispo de Trondheim reflexiona, en esta entrevista con Omnes, sobre la vivencia del dolor con perspectiva cristiana y el reto de la Iglesia para responder a las cuestiones de los jóvenes de hoy.

    Maria José Atienza·15 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 5 minutos

    Hace pocos días, el obispo de Trondheim, Erik Varden visitó Madrid. De la mano de este medio, de la Editorial Encuentro, donde ha publicado su libro Heridas que sanan, y la Fundación cultural Ángel Herrera Oria, Varden fue el invitado estrella de un Foro Omnes que reunió a más de 250 personas. 

    Poco antes, el monje trapense y obispo noruego, hablaba con Omnes sobre la propuesta de oración y reflexión cristiana a través de las heridas de Cristo que realiza en su última publicación en español así como de otras cuestiones de actualidad. 

    Cercano y profundo al mismo tiempo, Varden destaca que la experiencia universal del sufrimiento y la limitación cambia, completamente, bajo el prisma de la fe, a través de la que “adquiere una dimensión totalmente diferente y empezamos a tener la posibilidad de ver nuestras propias heridas como algo que potencialmente da vida y la mejora”.  

    Al inicio de Heridas que sanan, usted señala -como una de las características de nuestra sociedad actual- la cantidad de personas que se identifican con sus heridas. Como cristianos, ¿cómo equilibrar la conciencia de estar heridos pero, también, salvados?

    –Hasta cierto punto, creo que ahí es donde necesitamos fe o, al menos, algún ideal moral elevado; alguna percepción de la vida que permita trascendernos a nosotros mismos para ver el significado fuera y más allá de mi propia experiencia.

    Porque, si creo que yo soy la última realidad de mi existencia, si sufro, eso es la totalidad de mi realidad. Entonces, por supuesto, quiero contárselo a todo el mundo y me encierro en mí mismo. Pero ahí es donde necesitamos algo a lo que aspirar que esté fuera de nosotros mismos.

    Me refiero a trascendencia en términos generales porque, obviamente, hay personas que no son cristianas o no son creyentes y que a veces viven con mucho valor heridas, enfermedades, pérdidas.

    Obviamente, si eres cristiano y crees que Dios ha entrado en nuestra naturaleza humana y se ha dejado herir en nuestra naturaleza, con el fin de sanar nuestras heridas, entonces, por supuesto, la cosa adquiere una dimensión totalmente diferente y empezamos a tener la posibilidad de ver nuestras propias heridas como algo que potencialmente da vida y la mejora.Y potencialmente también como fuentes de sanación. Esa es la paradoja fundamental. 

    Por eso puse, en el libro, como epígrafe esa frase de Isaías: “Por sus heridas hemos sido sanados”. En la medida en que dejamos que nuestras heridas se unan a sus heridas, entonces nuestras heridas también pueden ser fuentes de sanación para nosotros mismos y para los demás. 

    Como cristianos, la pasión no acaba en sí misma, sino en la Resurrección. ¿Cómo vivir  esas dos caras de la misma moneda, –la fe pascual y el camino de la Pasión–, sin excluir una u otra? 

    –Lo que señalas ahí es el desafío cristiano fundamental: No perdernos en una vaga nube de optimismo, que sería una caricatura de la resurrección, y no perdernos en las profundidades de la oscuridad y el dolor. 

    El mejor remedio es entrar profundamente en la vida de Cristo, tal y como se nos presenta en las Escrituras, y tal y como se nos presenta en la liturgia de la Iglesia. Vivir la liturgia por completo.

    En última instancia, esta es una tensión que se resuelve en cada Misa, que es una presencia viva de la Pasión y, sin embargo, una afirmación absolutamente decidida de la Resurrección. Así que creo que la clave sería vivir profundamente la vida eucarística.

    La reflexión católica sobre el sufrimiento de Cristo, ¿la hemos perdido por miedo, por rechazo o por una mala comprensión de esta posibilidad que luego, sin embargo, emerge en toda vida? 

    –Hay algo de cierto en eso. Una de las cosas maravillosas de ser católico es que tenemos una larga experiencia a la que recurrir, que, si nos preocupamos por recordarla, nos ayuda a vernos a nosotros mismos en perspectiva. La mayoría de las veces, no nos preocupamos por recordar, así que nos obsesionamos con nuestra propia reflexión. 

    Cuando se mira la historia de la Iglesia ha habido momentos y períodos en los que el misterio de la Pasión ha estado en su máxima expresión y momentos en los que ha sido parcialmente eclipsado por otras partes del Misterio. Eso es natural, porque es extremadamente difícil mantener esos extremos de los que hablamos antes en tensión constante. Y, ¿sabes qué? Me alegro de reproducirlo en el libro en la imagen del Cristo sonriente del monasterio de Lerins, en el sur de Francia. Porque esa imagen es, en cierta medida, la cristalización de una percepción colectiva. Ha logrado la dulzura, una dulzura en medio de la Pasión que es totalmente insensible. Ha logrado interiorizar esta idea de que la pasión es una fuente de alegría, que es lo que proclamamos el Viernes Santo.

    Esa frase me golpea como un puñetazo en el estómago cada Viernes Santo. Por la cruz entra la alegría en el mundo. Desde la perspectiva de quien no tiene fe, eso parece una afirmación absurda, incluso perversa, pero los cristianos creemos que es cierto. 

    Después de la Segunda Guerra Mundial – que obviamente fue un trauma inmenso, y más en España, con el trauma de la Guerra Civil – hubo en Europa un esfuerzo muy decidido por reconstruir, por avanzar. Y esa voluntad de reconstruir y reconstruir coincidió, obviamente, con los años 50 y 60, cuando la industria y la tecnología dieron grandes pasos adelante, cuando de repente hubo una nueva prosperidad. Y había una gran fe en un mundo nuevo, lo cual era una convicción sana y necesaria en aquel momento. 

    Este pensamiento en cierta medida, está presente en parte del impulso del Concilio Vaticano II, quizás especialmente en Gaudium et Spes, sobre la Iglesia en el mundo moderno. De una manera que no es en absoluto ingenua, pero que da por sentado que estamos en medio de este gran proceso de avance y renovación, reconstrucción de relaciones, reconciliación, tantas cosas que parecían posibles.

    En el contexto de ese movimiento cultural sentimental, se hizo natural centrarse mucho en la resurrección. Podemos pensar en esos banales y de alguna manera ahora encantadores estribillos litúrgicos de la década de 1970, “somos un pueblo de alegría, aleluyaaa”. No lo somos, pero hay algo de verdad en eso.

    En términos de nuestra sensibilidad colectiva, nadie se sentía muy inclinado a obsesionarse con las heridas, porque lo que nos preocupaba era salir de la enfermedad y alcanzar una nueva salud. Así que no se trata de reducir la Teodicea a la sociología, sino que la Teodicea está condicionada por los estados de ánimo, las aspiraciones y los retos de la época. 

    Creo que ahora estamos en un espacio totalmente diferente. Por eso, Candem, la canción de Gracie Abrams de la que a veces he hablado, es tan interesante, porque muchos de nuestros jóvenes ahora no son nada esperanzados, ni optimistas. 

    Vivimos en un mundo tan expuesto y en peligro de tantas maneras, con tantas cosas frágiles; tantas cosas que se derrumban; tantas estructuras que solían ser fiables y que, simplemente, desaparecen de la noche a la mañana. Así que, de repente, toda la iconografía de la herida adquiere una forma diferente. 

    Lo que debemos evitar como cristianos, y en particular aquellos de nosotros que predicamos, enseñamos y escribimos, es asegurarnos de que conectamos de alguna manera este estado de ánimo de nuestro tiempo con el misterio y la plenitud cristianos, y no dejar que se convierta en algo meramente sentimental.

    En España se habla de un “giro católico”, quizás debido a una conciencia de la inutilidad de las respuestas vacías de una sociedad sin Dios y la evidencia de estas heridas, especialmente en los jóvenes. ¿Cree en esta vuelta a la fe?

    –Creo que es real y creo que hay que tomarlo en serio. Si durará es otra cuestión. 

    Dentro del mundo católico en Europa, hemos sido muy conscientes durante varias décadas de que todas las estadísticas estaban bajando: la asistencia a misa, los bautismos, las vocaciones, el terrible legado de abusos y escándalos financieros, etc. Todo iba mal.

    Nos hemos acostumbrado a vivir en un estado de emergencia. Estamos desesperados porque nos tranquilicen y decirnos a nosotros mismos: “¡Ha sido un pequeño bache!  Ahora todo ha vuelto a la normalidad”. Creo que, por eso, debemos ser cautelosos pero también creo que hay una gran autenticidad en este giro de los jóvenes, en particular ahora, hacia la fe. 

    Hay una gran autenticidad y sinceridad en las preguntas que hacen, en su búsqueda. La pregunta es: ¿encontrarán en nuestras parroquias, nuestras comunidades, nuestros monasterios, nuestras diócesis, una realidad cuya autenticidad corresponda a su auténtica búsqueda? 

    Este es, potencialmente, un momento de gran gracia y, como siempre, un momento de gracia es un momento de conversión. Por eso, el gran reto para la Iglesia ahora no es decir: “Podemos relajarnos de nuevo”, sino: “Tenemos que empezar a vivir una vida buena, coherente, centrada en Cristo y creíble”.

    Evangelio

    El testimonio de Juan y nuestra misión. Segundo domingo del Tiempo Ordinario (A)

    Vitus Ntube nos comenta las lecturas de la fiesta del II Domingo del Tiempo Ordinario (A) correspondiente al día 18 de enero de 2026.

    Vitus Ntube·15 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

    Hemos entrado en el Tiempo Ordinario, y la lectura del Evangelio de hoy es una continuación adecuada del relato del Bautismo. El domingo pasado celebramos la fiesta del Bautismo de Jesús -el primer domingo del Tiempo Ordinario-. Hoy contemplamos el testimonio de Juan el Bautista sobre ese acontecimiento.

    El año litúrgico, con sus lecturas cuidadosamente ordenadas, nos introduce progresivamente en los misterios de Cristo. Cada ciclo del año está acompañado por un Evangelio sinóptico particular: Mateo para el Año A, Marcos para el Año B y Lucas para el Año C. Curiosamente, aunque estamos iniciando el Ciclo A, la lectura de hoy proviene de Juan. Aunque los cuatro evangelios difieren en su énfasis, fueron escritos para audiencias distintas y reflejan la personalidad propia de cada autor sagrado, todos tienen algo en común: Jesús es su centro.

    En el Evangelio de hoy, Juan el Bautista declara dos veces que da testimonio. Testifica, primero, que “tras de mí viene un hombre que está por delante de mí, porque existía antes que yo”, y más adelante: “He contemplado al Espíritu que bajaba del cielo como una paloma, y se posó sobre él”. Lo sorprendente de estos testimonios es que Juan afirma repetidamente después: “Yo no lo conocía”.

    Pero, ¿qué quiere decir Juan? ¿Podría, quien saltó en el seno materno al escuchar el saludo de María, decir realmente que no conocía a Cristo? ¿Pudo haber vivido más de treinta años sin conocer a su propio primo? Juan entendía su misión; sabía que venía alguien más grande que él, alguien que existía antes que él. Sabía que había sido enviado a bautizar con agua. Sin embargo, la identidad plena de Jesús permaneció “encriptada”, por así decirlo, hasta que el Espíritu se la reveló. Juan recibió la clave para descifrar este misterio y señalar claramente a Jesús: el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo, y finalmente, el Hijo de Dios.

    Como Juan, también nosotros estamos llamados a dar testimonio de Jesús con nuestra vida y nuestras acciones. Para muchos a nuestro alrededor, Jesús sigue siendo un “mensaje encriptado”, aún no comprendido del todo. Juan retoma la profecía de Isaías –“Te hago luz de las naciones para que mi salvación alcance hasta el confín de la tierra”- y la lleva a plenitud apuntando directamente al Hijo de Dios. Dar testimonio de Cristo requiere profundizar en nuestro propio conocimiento de Él, pasando del “no lo conocía” a una confesión más profunda de quién es Él.

    Esta se convierte en nuestra misión al inicio del año civil y al comenzar el Tiempo Ordinario: ser apóstoles. La segunda lectura de hoy es simplemente la introducción de la primera carta de san Pablo a los Corintios, donde el apóstol presenta su identidad y su vocación. Curiosamente, no entramos en el contenido de la carta, sino únicamente en su introducción. La Iglesia nos invita a hacer lo mismo: a tomar el modelo de Pablo e insertar nuestro propio nombre: “[Tu Nombre], llamado a ser apóstol de Cristo Jesús por la voluntad de Dios”. Se nos anima a ser como Juan: a profundizar en nuestro conocimiento de Cristo y luego dar testimonio, para que otros puedan reconocer y comprender mejor quién es Cristo.

    Vaticano

    “Dios nos habla, nos llama a ser sus amigos”, invita el Papa

    En la audiencia general de hoy, León XIV profundizó en la Constitución “Dei Verbum” del Concilio Vaticano II. El Papa ha señalado que “estamos llamados a hablar con Dios, a ser sus amigos”.

    Francisco Otamendi·14 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

    León XIV ha dedicado la Audiencia de esta mañana a profundizar y comentar la Constitución dogmática Dei Verbum del Concilio Vaticano II., sobre la divina revelación. En su catequesis, ha afirmado que “el documento conciliar nos recuerda un punto fundamental de la fe cristiana: Jesucristo transforma radicalmente las relaciones del ser humano con Dios. Nuestro vínculo con Él consiste en una relación dialógica de amistad, cuya única condición es el amor”.

    Enseguida, el Papa ha recordado que este texto “nos recuerda también esto: Dios nos habla. (…) Dios se nos revela como Aliado que nos invita a la amistad con Él”.

    Desde esta perspectiva, la primera actitud que hemos de cultivar es la escucha, ha proseguido el Santo Padre, “para que la Palabra divina pueda penetrar en nuestras mentes y en nuestros corazones. Al mismo tiempo, estamos llamados a hablar con Dios, no para comunicarle lo que Él ya sabe, sino para revelarnos a nosotros mismos”.

    Necesidad de la oración

    De ahí “la necesidad de la oración, en la que estamos llamados a vivir y a cultivar la amistad con el Señor. Esto se realiza, primeramente, en la oración litúrgica y comunitaria, en la que no somos nosotros quienes decidimos qué escuchar de la Palabra de Dios, sino que es Él mismo quien nos habla por medio de la Iglesia”. 

    Además, se cumple en “la oración personal, que tiene lugar en el interior del corazón y de la mente. Durante la jornada y la semana del cristiano no puede faltar el tiempo dedicado a la oración, a la meditación y a la reflexión. Solo cuando hablamos con Dios podemos también hablar de Él”.

    Si Jesús nos llama a ser sus amigos, ha invitado León XIV en la Audiencia, “intentemos no desoír su llamada. Acojámosla, cuidemos esta relación, y descubriremos que la amistad con Dios es nuestra salvación”.

    San Agustín: la gracia puede hacernos amigos de Dios

    Al comentar este pasaje del cuarto Evangelio (“Ya no los llamo servidores, porque el servidor ignora lo que hace su señor; yo los llamo amigos”), “san Agustín insiste en la perspectiva de la gracia, que es la única que puede hacernos amigos de Dios en su Hijo” (Comentario al Evangelio de Juan, Homilía 86), ha añadido el Papa. “Nosotros no somos iguales a Dios, pero Dios mismo nos hace semejantes a Él en su Hijo”.

    “Con la venida del Hijo en la carne humana, la Alianza se abre a su fin último: en Jesús, Dios nos hace hijos y nos llama a hacernos semejantes a Él a pesar de nuestra frágil humanidad. Nuestra semejanza con Dios, entonces, no se alcanza mediante la transgresión y el pecado, como sugirió la serpiente a Eva (cfr. Gen 3,5), sino en la relación con el Hijo hecho hombre”.

    En el silencio e intimidad del corazón

    En su saludo a los romanos y peregrinos, el Papa ha animado “a cultivar la amistad con el Señor, que es fuente de gozo y salvación, dedicando momentos serenos de oración y meditación de la Palabra, para escucharlo y hablar con Él en el silencio y la intimidad del corazón. Que Dios los bendiga. Muchas gracias”.

    El autorFrancisco Otamendi

    Sin extraescolares, lo mejor para leer y desarrollar la imaginación

    Frente a la hegemonía de la actividad constante y la obsesión por llenar cada hora con extraescolares, me atrevo a hacer una defensa de lo doméstico, de la casa habitada sin plan. Los niños y los jóvenes no necesitan desfogarse sin descanso; esa necesidad, en gran medida, nos la hemos inventado los adultos.

    14 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

    Me encantan las argumentaciones en defensa de la lectura que nos animan a volver a leer un poco más frente a la hegemonía de lo audiovisual. Sin embargo, me gustaría ampliar la argumentación y meter una perspectiva más, ya que se suele hablar de la lectura como si leer fuera algo inmediato y casi automático: abrir un libro, pasar páginas y ya está, estamos leyendo.

    Todos sabemos que no es así. Con frecuencia leemos sin leer. Nuestros ojos avanzan, pero la mente se dispersa. Volvemos atrás, repetimos una frase, tratamos de gobernar la imaginación para que capture el sentido de las palabras. Solo cuando la mente logra unirse al ritmo del texto ocurre la magia de la literatura: se abre un mundo nuevo ante nosotros. Una ciudad inglesa del siglo XIX, con su modo elegante de hablar y de vestir; una España rural donde la infancia era pobre y sencilla; vidas ajenas que, misteriosamente, se vuelven nuestras.

    Para que esto suceda —para leer de verdad y, más aún, para disfrutar de un buen libro— un adolescente necesita algo más que libros: necesita un contexto. Un contexto de quietud, de pasividad, incluso de aburrimiento. Necesita quedarse en casa.

    Frente a la hegemonía de la actividad constante y la obsesión por llenar cada hora con extraescolares, me atrevo a hacer una defensa de lo doméstico, de la casa habitada sin plan. Los niños y los jóvenes no necesitan desfogarse sin descanso; esa necesidad, en gran medida, nos la hemos inventado los adultos. Nos aterra verlos aburridos. Tememos el conflicto, el ruido, las peleas, el desorden. Y para evitarlo, los sacamos de casa, los agotamos, los mantenemos ocupados. Queremos que se muevan, que se cansen, que duerman pronto y que molesten poco. Sin darnos cuenta, les quitamos algo esencial: el contexto de un hogar donde se puede estar toda la tarde sin un objetivo concreto.

    Yo aún recuerdo el primer libro que me hizo disfrutar de verdad: uno de la colección Kika Superbruja, en 5º de primaria. Recuerdo también los cómics que me acompañaron en casa —La familia Trapisonda, Carpanta, El botones sacarino, Rompetechos—. Vivía sus vidas. Mi imaginación se ensanchaba. Mi actividad intelectual era inmensa. Vivía muchas vidas sin moverme del sofá.

    Ahora, con mis propios hijos, he comprendido con más claridad algo que ya intuía: para leer hacen falta libros, sí, pero hace falta algo más. Hace falta un contexto. Cuando yo misma leo un libro —no un texto desde el móvil— estoy creando en casa un clima, una atmósfera que fomenta otro tipo de actividades: estudiar, pintar, escribir, mirar por la ventana, leer, inventar, rezar, reflexionar. De esta manera, y sin plantearlo siempre como una obligación académica o moral, la lectura puede volver a ser una aventura.

    Como digo, este contexto no se improvisa. No lo crean los libros por sí solos. Lo crea alguien leyendo. ¿Qué sería una biblioteca sin lectores? Un simple almacén. Lo mismo nos puede ocurrir en casa. Nuestros muebles de biblioteca donde colocamos los libros pueden ser solo eso: muebles. O también pueden ser la puerta a otro universo, habitado por todo tipo de criaturas, lleno de historias y aventuras, que nos hablan de guerras, de amor, y que ensanchan las paredes de nuestro hogar y nos llevan a lugares y tiempos imposibles. 

    El autorAlmudena Rivadulla Durán

    Casada, madre de tres hijos y Doctora en Filosofía

    Libros

    Europa medieval en imágenes: un viaje fascinante por las rutas del conocimiento

    Viajar por la Europa medieval nunca fue tan fascinante: Franco Cardini combina imágenes y saber para mostrar cómo ciudades, artistas y pensadores trazaron las rutas del conocimiento que dieron forma al Renacimiento y a nuestra civilización.

    José Carlos Martín de la Hoz·14 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

    Si una imagen vale más que mil palabras, conviene imaginarse lo que es un libro con imágenes y palabras: una verdadera enciclopedia de sabiduría y de ciencia. Ese es el trabajo que desarrolla Franco Cardini (1940) catedrático de Historia Medieval de la Universidad de Florencia.

    Imágenes que hablan

    El profesor Cardini recoge en este trabajo que ahora presentamos, una pequeña parte de sus conocimientos y de sus imágenes acumuladas y seleccionadas a lo largo de la vida académica, para realizar un magnífico recorrido intelectual por la Europa Medieval y poder explicitar lo que denomina sencillamente: “las rutas del conocimiento”.

    Hay que reconocer que el profesor Cardini es un incansable divulgador, capaz de hacer llegar al gran público cuestiones y detalles hasta ahora reservadas a una minoría de incansables investigadores.

    Indudablemente, este trabajo se ha quedado corto, muy corto, pues para sacar partido al texto hubiera requerido una edición a todo color de mapas, grabados, imágenes sacadas de los museos, archivos y bibliotecas de modo que el lector pudiera leer este delicioso texto a modo de explicación y comentario de una historia del arte y de la cultura a partir de las grandes ciudades del medievo y su aportación a la civilización occidental.

    Los puentes culturales del medievo

    Nuestro autor comenzará glosando en la introducción el concepto del viaje, de la libertad, de la interconexión de las culturas y de las ciudades del medievo, pues la fe cristiana era el puente de unidad de todas ellas y, por tanto, hay muchas conexiones intelectuales del viajero en cualquier lugar de la civilización occidental. 

    A la vez, la diversidad es vista como riqueza, como ensanchamiento del alma y origen de sabiduría y entendimiento. La unidad es útil y necesaria y la uniformidad ni es útil ni es necesaria.

    Artistas, mecenas y ciudades clave

    Me detengo ahora, brevemente, en el capítulo dedicado al humanismo renacentista del siglo XIV-XV en adelante, por sencillas razones de urgencia académica y para disfrutar de los comentarios del profesor Cardini. En efecto, no quedaremos defraudados sino muy enriquecidos por los comentarios, imágenes y sugerentes referencias a uno de los movimientos artísticos, culturales y filosóficos de nuestra ya larga historia.

    El Renacimiento se caracterizaría “por una dinámica más estrictamente elitista y una apuesta más clara por la libertad de sus protagonistas en términos de producción literaria y artística, pero al mismo tiempo por un mayor interés también con respecto a las dimensiones culturales en el ámbito técnico y científico y por una estrecha relación entre el artista y el comitente” (245).

    Nuestro autor irá delineando la transformación de la pequeña ciudad francesa de Aviñón en un lugar de importancia mundial: “Por la corte de Aviñón también pasaron personajes como Francisco Petrarca y Simone Martini, que contribuyeron a convertirla en centro de atracción de prestigiosas fuerzas culturales. Los papas del período aviñonés fueron a menudo políticos sagaces y generosos mecenas, así como financieros competentes; de hecho, la ciudad francesa se convirtió en destino  de los más grandes banqueros de la época” (249).

    En seguida, se centrará en el triángulo Aviñón, Florencia y Roma para delinear la gran trasformación de la decadente Europa del siglo XIV espectadora de la caída de Constantinopla de 1454 para convertirse en un movimiento de regreso a los clásicos griegos y latinos e impregnar de un humanismo pagano las cortes europeas en muy pocos años.

    El humanismo que cambió el mundo

    Con suma maestría Franco Cardini va reconstruyendo el nacimiento del humanismo: “el príncipe esperaba celebridad y gloria del poeta o el arquitecto a los que protegía y financiaba, y de hecho la mayoría de las obras de ate del siglo XIV y XV, incluidas las mejores, son obras celebrativas realizadas por encargo. (…). En resumen, la libertad, la independencia de criterio y la audacia de ciertos proyectos culturales humanistas nacieron no ya enfrentadas al poder o a espaldas de este, sino, por el contrario, amparadas por su sombra” (251).

    Enseguida se centrará en la figura de Lorenzo Valla quien en 1440 publicaría su famoso tratado “de falso credita et ementita Constantini donatione” que negaba la veracidad historia de la “donación constantiniana” que produciría una indudable alteración en el tablero político italiano. Si los legados pontificios para los estados pontificios desde Cola di Rienzo y el cardenal Albornoz entre 1343 y 1354 habían impulsado la renovación de los Estados Pontificios (249), ahora debían mantenerse firmes para evitar la disgregación (257).

    La conclusión del autor

    La conclusión de nuestro autor es que el humanismo renacentista y cívico se volvió convergente: “los tiempos avanzaban rápidamente hacia una concentración tanto de la riqueza como del poder y, por lo tanto, cada vez más hacia formas políticas elitistas, oligárquicas y autocráticas; por otro lado, los literatos y artistas, necesitaban la protección de nobles señores o ricos empresarios, de padres-patrones que les protegieran y apoyaran su costosa labor” (258).

    También nos hablará del estrecho vínculo entre “la cultura humanista y renacentista y el ejercicio del poder, ya subrayado, explica cómo en el transcurso del siglo XV se afirmaron una serie de invenciones y descubrimientos que literalmente cambiaron la faz de lo que hasta entonces había sido el mundo conocido” (259).

    El mundo renacentista cambiaría radicalmente a partir del descubrimiento de América y de la entrada de Holanda y de Inglaterra en el mundo naval. Los viajes oceánicos cambiarían el humanismo: “la gran época de las explotaciones oceánicas fue el resultado del avance de las técnicas prácticas, las tecnologías, las capacidades de representación gráfica y las reflexiones teóricas” (268).

    Las rutas de conocimiento. Un recorrido intelectual por la Europa medieval

    Autor: Franco Cardini
    Editorial: Alianza editorial
    Páginas: 291
    Año: 2025
    Mundo

    Gänswein sobre Benedicto XVI: «una huella indeleble»

    El arzobispo Georg Gänswein, nuncio en los países bálticos y antiguo secretario del Papa Benedicto XVI, compartió en Vilna reflexiones personales sobre su misión, la vivencia de la Navidad en Lituania y la formación espiritual recibida junto al pontífice alemán.

    Bryan Lawrence Gonsalves·14 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

    El arzobispo Georg Gänswein, nuncio apostólico en los países bálticos y secretario personal durante muchos años del Papa Benedicto XVI, compartió sus sinceras reflexiones sobre su misión diplomática, su formación espiritual bajo el mandato de Benedicto XVI y la celebración de la Navidad en Lituania durante un acto público celebrado el 7 de enero.

    El evento

    El acto fue organizado por Kelionė, una revista católica lituana trimestral dedicada a explorar la fe, la cultura, la sociedad, la vida familiar y el crecimiento espiritual personal desde una perspectiva cristiana. Está publicada por las Hermanas de la Sagrada Familia.

    El evento, titulado «Encuentros que inspiran: testimonios de los héroes de Kelionė», se celebró en la Biblioteca Nacional de Lituania y reunió a colaboradores y lectores para celebrar el testimonio vivido dentro de la comunidad católica.

    «Vengo de la parte más bonita de Alemania, pero he vivido en Roma la mayor parte de mi vida», dijo Gänswein. «Como recompensa y agradecimiento por todo mi trabajo, me asignaron una misión en los países bálticos», bromeó. 

    Cuando se le preguntó sobre las diferencias entre la Navidad en Roma y en la región báltica, el arzobispo respondió con su característico humor: «He celebrado la Navidad en Roma durante 28 años y en Vilna durante dos. La primera diferencia es el frío». Añadió que las decoraciones navideñas de Lituania le causaron una fuerte impresión, destacando «las preciosas decoraciones navideñas» y diciendo que los árboles de Navidad «son muy bonitos, quizá incluso más que los de la plaza de San Pedro, en el Vaticano».

    Gänswein también expresó su gratitud por el hecho de que la celebración del nacimiento de Cristo en Lituania no sea meramente cultural o superficial. Dijo que ha percibido una reverencia en la que «se siente su profundidad aquí», señalando una fe que permanece atenta al misterio que se encuentra en el corazón de la temporada.

    Un acto de la Divina Providencia

    El arzobispo dedicó gran parte de su discurso a relatar su colaboración de décadas con Joseph Ratzinger, quien se convirtió en el Papa Benedicto XVI. Gänswein describió sus años con Ratzinger no solo como una cooperación académica o administrativa, sino como una formación de toda la persona.

    «Todos los años de cooperación juntos han dejado una experiencia indeleble», dijo. «No fue solo una formación intelectual y teológica, sino también la formación del corazón, el alma y todo lo que podemos llamar vida».

    El primer contacto de Gänswein con Ratzinger fue a través de los escritos del futuro Papa durante sus años como seminarista en Alemania. Dijo que estudió con atención los artículos y libros de Ratzinger, reconociendo en ellos una mezcla de brillante intelecto y fe genuina y vivida.

    Tras su ordenación sacerdotal en 1984, Gänswein ejerció como vicario parroquial antes de cursar estudios de doctorado. Finalmente llegó a Roma, donde conoció al cardenal Ratzinger durante el mandato de este como prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Gänswein dijo que Ratzinger le llamó para colaborar, una invitación que consideró un regalo de la Divina Providencia.

    «¿Para qué me llamó? No lo sé», admitió. «Pero lo considero un gran regalo de la Providencia». En 2003, Gänswein se convirtió en secretario personal de Ratzinger.

    Oración y canonización

    Reflexionando sobre la muerte de Benedicto XVI en 2022, el arzobispo Gänswein compartió una visión profundamente personal de su continua relación espiritual con el difunto Papa. «Ahora, cuando el Papa Benedicto XVI se ha ido para estar con el Señor, me doy cuenta de que no rezo tanto por él, sino a él, pidiéndole su ayuda», dijo. Reconoció que esta experiencia de oración se produjo incluso durante su misión en los países bálticos, cuando buscó la intercesión de Benedicto.

    Al mismo tiempo, Gänswein destacó la sabiduría y la prudencia de la Iglesia a la hora de promover las causas de canonización. «La Iglesia es una madre muy sabia y muy prudente», dijo, explicando que se necesita tiempo para discernir la auténtica santidad, al margen de la fama mundana.

    Así, para el arzobispo Gänswein, la velada volvió finalmente a un tema que ha marcado su vida sacerdotal, que es la fidelidad moldeada por la fe y la gratitud. Un recordatorio de que el auténtico testimonio cristiano no se forja en la prominencia o el reconocimiento, sino en la perseverancia silenciosa, la oración y una vida constantemente moldeada por la verdad.

    El autorBryan Lawrence Gonsalves

    Fundador de “Catholicism Coffee”

    Mundo

    Jornada de la Infancia Misionera: «los niños también evangelizan»

    Con el lema “Tu vida, una misión”, la Jornada de Infancia Misionera recuerda que, con su oración y generosidad, los más pequeños participan activamente en la evangelización y en la ayuda a niños de todo el mundo.

    Redacción Omnes·13 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

    Los niños también son agentes activos y necesarios para la evangelización. ‘Tu vida, una misión’ es el lema de la jornada de la infancia misionera, una red internacional de niños que se forman en la misión y comparten sus aportaciones para ayudar a los misioneros en su trabajo con la infancia.

    Aunque Infancia Misionera es una iniciativa mundial, la celebración de su jornada no es simultánea en todos los países. En España tiene lugar este II Domingo del Tiempo Ordinario (18 de enero en 2026).

    «Misionero es todo bautizado, sin distinguir edades» afirma José María Calderón, director nacional de Obras Misionales Pontificias (OMP). El objetivo de esta jornada es entusiasmar a los niños, pedirles oración y llamarles a desprenderse y dar limosna a misioneros de países lejanos. Así, OMP quiere recordar a los niños que ellos también son misioneros.

    España, líder en generosidad

    En todo el mundo, en 2025, se recaudaron 14 millones de euros, siendo España el país que más dinero aportó (alrededor de 2 millones de euros). Con todo ello se han podido apoyar más de 2600 proyectos de educación (55 %), salud y protección de la vida (25 %) y evangelización (20 %).

    En 2025, Infancia Misionera España ha apoyado 473 proyectos, llegando a 36 países. Las cantidades enviadas a las misiones proceden, en buena medida, de la colecta llevada a cabo en la Jornada de Infancia Misionera en la que se ofrece acompañamiento a los niños desde adviento y Navidad hasta la jornada, un vídeo para los más pequeños en el que un niño que quiere ser superhéroe encuentra en su tío misionero una mayor inspiración, un concurso nacional de dibujo hasta el 6 de febrero, materiales catequéticos y más recursos.

    Un fondo económico común para todas las misiones

    Lo que Infancia Misionera recauda en todo el mundo se pone a disposición del Papa, en el Fondo Universal de Solidaridad de Infancia Misionera.

    Desde la Santa Sede se analizan todas las peticiones de ayuda que reciben desde las misiones, y se distribuye el dinero de una forma equitativa. Con él se apoyan proyectos infantiles que se desarrollan en los 1.131 territorios de misión que dependen de la segunda Sección del Dicasterio para la Evangelización -el «ministerio» misionero del Papa-. De esta forma, se apoya el trabajo que los misioneros realizan con niños en todo el mundo.

    Un aventurero en el Sáhara

    El aventurero Telmo Aldaz de la Quadra-Salcedo tiene una amplia experiencia en colaborar con misioneros en las múltiples expediciones que organiza cada año en todo el mundo. Invitado por Obras Misionales Pontificias ha visitado uno de estos proyectos sostenidos cada año por Infancia Misionera. De la mano del misionero P. Mario León Dorado, ha conocido el Centro de discapacitados de Dajla.

    En Sáhara muchas veces la discapacidad es vista como una maldición. En este centro tratan de recordar que todos somos amados por Dios, atendiendo así a decenas de niños con diferentes discapacidades. Telmo ha compartido en la rueda de prensa de OMP su experiencia allí.

    «Tan necesaria es la comida como sentirse acogido en el espíritu» comenta Telmo tras contar cómo fue acogido con una misa en la que participaron cientos de personas de África. Con entusiasmo afirma que todos los misioneros que ha conocido tienen esperanza y se muestran positivos en su labor a pesar de las dificultades.

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    Evangelización

    Llamados 2026: El Movistar Arena se convirtió en una insólita catedral

    Llamados 2026 estrenó el escenario madrileño con una tarde de adoración, alabanza, testimonios y oración pocas veces visto en España.

    Maria José Atienza·13 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

    El Movistar arena no acogió la noche del 12 de enero de 2026 a ninguna estrella del pop, pero las mas de 6000 personas reunidas allí, la mayor parte de ella jóvenes y familias, vibraron más que con un concierto.

    Llamados 2026 estrenó el escenario madrileño con una tarde de adoración, alabanza, testimonios y oración pocas veces visto en España. 

    Oración de misericordia, alabanza y testimonios. Este es el resumen de Llamados 2026, una iniciativa de Alpha España, junto a la parroquia Santo Domingo de la Calzada de Algete y la diócesis de Alcalá de Henares, y que protagonizó un lleno absoluto del Movistar Arena en el centro de Madrid.

    Una novedosa combinación de oración y worship, un camino que parece haberse asentado en España como un medio de evangelización privilegiado en una época marcada por el lenguaje audiovisual y la necesidad de sanación. 

    Más de 6000 personas llegadas de diversos puntos de Madrid, como Algete o Villaverde, pero también de Colombia, Miami e Italia, pudieron disfrutar de los testimonios de René ZZ, María Lorenzo y Quique Mira y Casilda Finat. 

    «No tengáis miedo a hablar de la fe”

    El creador de contenido René ZZ fue el encargado de abrir el encuentro con una pequeña intervención en la que compartió con los presentes su experiencia de conversión, a través de un sueño: “soñé que Dios me amaba, y sólo eso, el amor de Dios”. 

    René destacó además la importancia de dejarse moldear por Dios: ”Cuando Dios me regaló su amor, pensé “si Dios existe igual quiere algo de mí. Yo ya lo he intentado por mi mismo, ahora voy a dejar mi voluntad a un lado y a permitir que la suya vaya moldeando. Dios trabaja de manera misteriosa, cuando dejas que suya vaya moldeando voluntad se haga, no te importa lo demás”.  Y esto, terminó, “no podemos hacerlo solos. Podéis ser la luz para muchas personas. No tengáis miedo a hablar de la fe”.

     «Hay un auge del Espíritu Santo auténtico»

    Tras sus palabras, Casilda Finat, María Lorenzo y Quique Mira de Aute, y el propio René compartieron una conversación en la que pusieron en común sus experiencias como “influencers católicos”.

    Entre otras cosas, Mira, uno de los impulsores de Aute, destacó que el “giro católico” o esta vuelta de los jóvenes a Dios “si es algo superficial, el tiempo lo vas decir. Una fe de verdad se vive cada día. Creo que hay un auge del Espíritu Santo auténtico, pero cada uno tiene que responder”. 

    Con la mirada en 2033

    Otro de los platos fuertes de la noche fue la intervención de Nicky Gumbel, promotor de Alpha, una realidad por la que más de 30 millones de personas en 175 países y 100 idiomas han pasado en estos años.

    Gumbel compartió su sueño den que en 2033 “todo el mundo puedan hacer escuchado de Jesús e hizo una fuerte llamada a la unidad de los cristianos.

    Su intervención giró en torno a cuatro consideraciones: una nueva visión, la de Cristo, que han de compartir todos los cristianos; la motivación enraizada en el amor que Dios tiene por cada uno de sus hijos; la clave de la oración y el potencial inmenso de una época “privilegiada”: “Los campos están listos para la siega” animó el pastor anglicano iniciador de Alpha, “hay un gran interés de los jóvenes por Jesús”. 

    Adoración eucarística

    Tras las intervenciones y testimonio tuvo lugar la Adoración al Santísimo Sacramento y la oración de Misericordia.

    Unos momentos de impresionante silencio en una sala de conciertos y en los que varios jóvenes compartieron testimonios de sanción para terminar con una procesión eucarística por el interior del recinto y la oración personal de los miles de asistentes. 

    La tarde de oración culminó con la despedida de los organizadores y el rezo de un Padrenuestro al que se unieron los miles de asistentes de este primer encuentro Llamados 2026.

    Vaticano

    Cómo el primer consistorio del Papa León XIV reveló su estilo de gobierno

    León XIV no es un papa común: matemático y agustino, combina lógica y espiritualidad para liderar con orden. Su primer consistorio mostró su método: priorizar lo esencial, poner a Dios primero y dejar que todo lo demás siga su curso.

    Bryan Lawrence Gonsalves·13 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

    El papado nunca ha tenido un único «tipo». Algunos papas llegan como estadistas, otros como eruditos y otros como misioneros. Algunos se forjan a través del sufrimiento, otros a través de la larga disciplina del gobierno. La Iglesia no elige de un catálogo. La providencia proporciona al pontífice una historia y esa historia tiende a aflorar en su forma de liderar.

    Si quieres una pista rápida sobre el papa León XIV, no es un eslogan ni una escuela de teología, sino un título. Es matemático, y eso dice mucho.

    Estudió en la Universidad de Villanova, dirigida por los agustinos, y se licenció en matemáticas en 1977, antes de ingresar en la Orden de San Agustín ese mismo año. Ese detalle no es decorativo, sino diagnóstico, ya que nos dice qué tipo de mente ocupa ahora la Silla de Pedro.

    Las matemáticas no solo te enseñan a ser «bueno con los números». Te enseñan a ser implacable con la estructura. Aprendes a detectar patrones, a poner a prueba hipótesis y a demostrar lo que afirmas. Y lo más importante, aprendes que el orden importa.

    Si la secuencia es incorrecta, incluso los elementos correctos producen un resultado falso. Si la secuencia es correcta, el problema se aclara. De forma lenta y limpia, como los primeros rayos de sol que disipan la oscuridad de la confusión.

    Este es el hábito mental que el papa León XIV aporta a una Iglesia que a menudo se siente tironeada en cuatro direcciones a la vez.

    Cuando los números se encuentran con Agustín

    Luego viene la segunda formación, que no es académica, sino más bien de naturaleza espiritual.
    El Papa es agustino. Y una de las ideas fundamentales de San Agustín es que el desorden espiritual no suele provenir de amar las cosas malas, sino de amar las cosas buenas en el orden equivocado. La tradición lo llama ordo amoris, el orden correcto del amor.

    También es profundamente práctica. El mismo Cristo da una secuencia cuando se le pregunta por el mandamiento más importante: ama a Dios primero, luego ama a tu prójimo. La cuestión no es sentimental, sino más bien proporcional. Pon a Dios en primer lugar y el resto encontrará su camino y su medida. Si se pone cualquier otra cosa en primer lugar, incluso los amores nobles se convierten en cargas.

    Aquí es donde las dos perspectivas del Papa comienzan a superponerse. Las matemáticas insisten en la secuencia correcta. La lógica agustiniana insiste en el orden correcto. Juntas forman un instinto: resolver primero lo primero, para que podamos tener la paz necesaria para hacer lo que hay que hacer.

    La implicación para el liderazgo

    Visto a través de esa perspectiva, el probable estilo de gobierno del papa León XIV cobra sentido.
    No perseguirá cada titular urgente. No tratará a la Iglesia como una máquina que hay que optimizar. Volverá, una y otra vez, a los principios fundamentales. ¿Para qué sirve la Iglesia? ¿Qué hay que proteger para que todo lo demás siga siendo católico? ¿Qué hay que simplificar para que la misión no se ahogue en el movimiento?

    Porque la Iglesia moderna no adolece de una falta de buenas prioridades. Adolece de un exceso de ellas. La evangelización, la protección de las necesidades de los pobres, la formación y la claridad doctrinal, la unidad interna, la diplomacia externa, etc. Todo ello es necesario. Todo ello es bueno. Pero no todo es prioritario. Y no todo a la vez.

    Ahí es donde la disciplina de un matemático se convierte en pastoral. Rechaza la tiranía del «todo ahora». Obliga a plantearse una pregunta más difícil: ¿qué debe ser lo primero para que todo lo demás sea posible?

    El consistorio que reveló el método

    Por eso fue tan importante el primer consistorio extraordinario de León XIV, celebrado los días 7 y 8 de enero de 2026. No porque generara titulares inmediatos, sino porque mostró un método.
    «Estoy aquí para escuchar», dijo a los cardenales en la apertura. Les pidió que hablaran con concisión para que todos pudieran intervenir. Luego utilizó una antigua máxima romana: Non multa sed multum: no muchas cosas, sino mucho.

    No era el lenguaje de un hombre ansioso por dominar la sala. Era el lenguaje de alguien que intentaba poner orden en la agenda antes de intentar «resolverla», con un enfoque profundo.
    Y el primer resultado concreto encaja casi demasiado bien en la narrativa.

    De los cuatro temas propuestos, los cardenales votaron por clara mayoría centrar la reflexión futura en la misión y la sinodalidad, dejando la reforma de la curia y la liturgia para más adelante. El papa León XIV les dijo que necesita «poder contar con ustedes» a medida que la Iglesia avanza. Enmarcó el consistorio en términos cristológicos. Explicó que no es la Iglesia la que atrae, sino Cristo; y advirtió que la división dispersa a los fieles.

    Lo que hace único este enfoque es que el papa León XIV ya ha señalado que este ritmo consultivo continuará. Está previsto un segundo consistorio extraordinario para los días 27 y 28 de junio, y los informes del Vaticano indican que quiere que estas reuniones se conviertan en algo habitual, incluso anual. El papa también ha confirmado la Asamblea Eclesial de octubre de 2028, apuntando a un horizonte lejano en lugar de soluciones rápidas.

    En la gramática de un matemático agustino, este fue el primer paréntesis. El resto de la ecuación vendrá después. Por ahora, el orden está establecido: primero Dios, luego el trabajo.

    El autorBryan Lawrence Gonsalves

    Fundador de “Catholicism Coffee”

    ¿Por qué tenemos que sufrir?

    Frente al dolor, la pérdida y el miedo, nuestra fe nos invita a mirar más allá de lo efímero: aceptar y ofrecer nuestro sufrimiento junto a Cristo puede darle sentido y transformarlo en camino de gracia y esperanza.

    13 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

    Ante nuestros ojos se despliegan miles de escenas dolorosas: injusticias, abusos, guerras, enfermedades, abandonos…

    Una buena mujer me preguntaba hace poco cómo podía enfrentar el tiempo de rehabilitación que debía pasar después de la operación de su brazo, me dijo que estaba desesperada, en realidad no hubiera querido vivir todo lo que implicó su operación. Cuántas veces hemos renegado del dolor y repetimos la cuestión ¿por qué a mi?. Reclamamos ante nuestras pérdidas y aunque no vivamos nuestra fe, nos sentimos movidos a culpar a Dios por permitir el sufrimiento en nuestras vidas. 

    ¿Por qué tenemos que sufrir? La siguiente frase de Chesterton me da la pauta para esgrimir una posible respuesta, él dijo: “Nuestro tiempo impone fácilmente la angustia de lo efímero a los desertores de la eternidad”.

    Una cultura sin eternidad

    Los organismos internacionales y las instituciones especializadas en salud mental, nos presentan cifras alarmantes del aumento de angustia, ansiedad y depresión en todo el mundo agravándose durante y después de la más reciente pandemia (2020).  Todos estos síntomas son formas de experimentar el miedo. Existe un miedo desmedido a sufrir, a desconocer lo que viene, a no tener el control de los acontecimientos. Nuestra cultura, que ha abandonado a Dios, no sabe sufrir. Si dejamos de mirar la eternidad, nos volvemos esclavos de lo efímero. Si no ponemos nuestra confianza en Dios, la ponemos en nosotros mismos, demasiado pequeños para los retos de la vida.

    Necesitamos retomar el sentido auténtico de nuestra existencia, vivimos en este mundo pero no pertenecemos a él, estamos “de paso” hacia la eternidad en presencia d Dios. Nuestro Creador existe y nos ha hablado con nitidez. ¡Se hizo hombre!, Jesucristo vino a darnos las respuestas a las preguntas más profundas de nuestro ser, él es el rostro visible del Dios invisible. 

    Cristo y el sentido redentor del dolor

    No saldremos de este bucle de debilidad emocional sin fe, sin referencia a lo divino. El hombre sólo puede reconocerse mirándose en el espejo de Cristo. El verdadero antídoto a la ansiedad y la depresión -al miedo subyacente- es saber ofrecer el dolor. 

    Cristo modeló para nosotros esta realidad. Pudo erradicar el dolor con su venida pero en su lugar lo asumió ¡y le dió sentido redentor!. 

    Ante el inminente momento de su libre entrega, vivió momentos inenarrables de intensa angustia, pero, obediente hasta el extremo, Jesucristo aceptó el dolor, lo abrazó y lo ofreció. 

    Pretendemos eliminar el dolor a toda costa y olvidamos la Palabra de Dios que dice: todo coopera para nuestro bien (Rom. 8, 28). ¡Todo!, lo bueno y lo malo. Somos libres y estamos viviendo consecuencias de elegir libremente el mal. Toda la historia de la salvación se desenvuelve entre una desobediencia a la voluntad de Dios y la obediencia total de Cristo; por la primera entró el dolor y la muerte, por la segunda, la alegría genuina y la vida eterna. 

    Aceptar, ofrecer y transformar el sufrimiento

    No estamos en este mundo para pasarla bien, hemos venido a santificarnos haciendo el bien. 

    Hay una frase que puntualiza: el dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional. Significa que cuando aceptamos serenamente las contrariedades, cuando somos humildes y reconocemos que no están todas las cosas en nuestras manos, cuando decimos sí, como María, somos capaces de imitar a Nuestro Señor y aceptar, abrazar y ofrecer nuestra pena en reparación de nuestras culpas y por el bien de quienes amamos. El dolor no viene a hacernos desgraciados sino a santificarnos, ¡a llenarnos de gracia!. No se trata de sufrir en modo masoquista sino de entregar a Dios lo que nos pide y llegar incluso a agradecer por lo que nos acontece aunque contraríe nuestros deseos. No se trata de permitir la injusticia sin más, lo que se nos pide es enfrentarla con gallardía y caridad; poner límites al mal en abundancia de bien, proveyendo de medios que nos ayuden a todos a crecer.

    Es un hecho que Dios no quiere el mal ni el sufrimiento, Él puso frente a nosotros el bien y el mal para que elijamos libremente el bien y seamos felices en plenitud. No es dando la espalda a Dios como combatiremos el mal del mundo, es amando, es mejorándonos a nosotros mismos y ofreciendo nuestras dificultades que construiremos la civilización de amor que anhelamos.

    La próxima vez que el dolor toque a tu puerta, recuerda a Cristo que entregó toda su sangre por ti. ¡Él te quiere eternamente feliz! únete a su pasión y muerte, sé un buen cirineo y ofrece tu dolor con confianza total. Él saca bienes de males. Abraza tu cruz, da lo mejor de ti  y de la mano de Dios, espera el buen final. 

    Evangelización

    Nace ‘Rebeldes Podcast’ con Fray Marcos (MasterChef) en el primer episodio

    Este jueves 15 se lanza ‘Rebeldes Podcast”, nuevo proyecto de evangelización audiovisual, conducido por el P. Ignacio Amorós (Se Buscan Rebeldes) y el P. Pablo López (Jóvenes Católicos), evangelizadores digitales. En el primer episodio participa Fray Marcos, religioso dominico conocido por su paso por MasterChef y muy activo en redes sociales.

    Redacción Omnes·13 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

    Redacción Omnes

    ‘Rebeldes Podcast’ propone redescubrir la auténtica rebeldía cristiana a través de diálogos testimoniales con personas cuya vida ha sido transformada por el encuentro con Jesucristo. Su lanzamiento es este jueves día 15 en YouTube, Spotify, Ivoox, Instagram y Facebook. El primer episodio cuenta con la participación de Fray Marcos religioso dominico que pasó por MasterChef.

    ¿Aquél que se despidió de Master Chef con el pin de la inmunidad, que le permitía salvarse de la prueba, pero que decidió no usarlo por solidaridad con sus compañeros? Sí, el mismo Fray Marcos.

    “La rebeldía de vivir el Evangelio hoy”

    Uno de los lemas estrella de sus conductores –Ignacio Amorós (Se Buscan Rebeldes) y Pablo López (Jóvenes Católicos), sacerdotes y evangelizadores digitales con amplia experiencia en comunicación de la fe y acompañamiento espiritual–, es “la rebeldía de vivir el Evangelio hoy”.  Como veremos enseguida, consideran a Jesús de Nazaret “el mayor rebelde de la historia”.

    Testimonios reales, fe encarnada

    Entre los invitados que ya han participado en ‘Rebeldes Podcast’ se encuentran:

    ● Fray Marcos, religioso dominico y participante en MasterChef.

    ● Casilda Finat, empresaria, esposa y madre, influencer y conversa al catolicismo.

    ● Casto Domínguez, músico y empresario, testimonio de fe tras superar un cáncer.

    ● Carlota Valenzuela y Santiago, peregrinos de Finisterre a Jerusalén.

    ● Irene e Israel, matrimonio con 12 hijos, misioneros en China.

    ● Madre Olga, fundadora de las Carmelitas Samaritanas del Corazón de Jesús.

    ● Mons. Raimo Goyarrola, obispo de Helsinki.

    El proyecto propone redescubrir la auténtica rebeldía cristiana: vivir a contracorriente siguiendo a Jesucristo, el único Camino, Verdad y Vida. Pueden ver el trailer aquí.

    A través de diálogos testimoniales, ‘Rebeldes Podcast’ da voz a personas cuya vida ha sido transformada por el encuentro con Dios: conversos, matrimonios, familias numerosas, religiosos, influencers católicos, sacerdotes y laicos. 

    La propuesta es que la fe no sea un discurso lejano, sino una experiencia que se pueda llevar al gimnasio, caminar por la calle, escuchar en el coche o en el autobús, entretenida y formativa a la vez. 

    Si desea contactar, puede escribir a sebuscanrebeldes@gmail.com

    El P. Ignacio Amorós contesta a cuatro o cinco preguntas breves:

    ¿Qué significa ser un rebelde cristiano hoy?

    – “Al decidirnos por esta revolución, nos puede resultar difícil llevarla a cabo. Un amigo me dijo una vez que le encantaba Jesucristo y compartía su mensaje de amor, pero que él era ‘demasiado rebelde’. Entonces le recordé unas palabras de san Josemaría: ‘Mira, en el mundo de hoy, rebelde es el que no le da la gana dejarse llevar por la corriente, el que no quiere vivir como un egoísta, el que no soporta pisar a los demás, el que decide no vivir como un animalito… Rebelde es el que quiere hacer el bien, dar la vida por Dios y por los demás. Sí, esos son los rebeldes que siguen al mayor rebelde de la historia, Jesús de Nazaret’”.

    ¿Qué aporta ‘Rebeldes Podcast’ a la evangelización actual?

    – “Queremos que haya un podcast católico donde se pueda compartir la fe en la vida cotidiana. Que se pueda escuchar mientras haces deporte, paseas, conduces o simplemente estás en casa. Que te guste, que sea entretenido y que te aporte formación católica. Además, invitamos a personas muy interesantes y sugerentes para que compartan sus ideas y testimonios”.

    Los invitados rompen estereotipos del “católico típico”. ¿Es intencionado?

    – “Sí, queremos mostrar que la santidad y la rebeldía no tienen un molde. Haycatólicos tatuados, madres agotadas, empresarios, jóvenes peregrinos, religiosos, obispos… La Iglesia es mucho más humana y fascinante de lo que se suele pensar”.

    ¿A quién va dirigido este podcast?

    – “A cualquiera que tenga inquietudes profundas: creyentes, alejados, personas en búsqueda. Especialmente a quienes sienten que el mundo promete mucho y llena poco. Queremos ser una compañía honesta en ese camino”.

    Si tuviera que resumir el mensaje del podcast en una frase, ¿cuál sería?

    – “Que vale la pena jugarse la vida por Cristo, porque solo Él hace verdaderamente libres”.

    El autorRedacción Omnes

    Cultura

    Las raíces gallegas del Papa León XIV, descubiertas en Porriño (Galicia)

    El Papa tiene sus raíces maternas en San Salvador de Torneiros (Porriño, Pontevedra), según la ‘Biografía de León XIV. El Papa agustino, peregrino hacia Dios’, del historiador Rafael Lazcano, y el reciente estudio realizado por Avelino Bouzón Gallego, canónigo archivero de la Catedral de Tui, respecto a los antepasados gallegos del Papa. 

    Francisco Otamendi·13 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

    Avelino Bouzón Gallego, canónigo archivero de la catedral de Tui, acaba de publicar en la hoja parroquial de San Bartolomeu de Rebordáns (Galicia), la genealogía materna que une al Papa León XIV con la diócesis de Tui–Vigo. En concreto con la parroquia de S. Salvador de Torneiros, ha asegurado a Omnes. 

    Como se publicó tras su elección el 8 de mayo del año pasado, el Papa León XIV, nacido Robert Francis Prevost, vio la luz el 14 de septiembre de 1955 en Chicago (Illinois, EE. UU.), hijo de Louis Marius Prevost, de ascendencia francesa e italiana, fallecido en 1997, y de Mildred Agnes Prevost, de soltera Mildred Martínez, de ascendencia española, fallecida en 1990. El Papa tiene dos hermanos, Louis Martín y John Joseph.

    Los abuelos de León XIV por vía materna fueron, según los datos disponibles, Joseph Martinez y Louise Baquié. 

    Orígenes del estudio de Avelino Bouzón

    El estudio de D. Avelino surge a raíz de la lectura de la biografía del Papa León XIV titulada: ‘Biografía de León XIV. El Papa agustino, peregrino hacia Dios’, escrita por el historiador Rafael Lazcano, y editada por San Pablo.

    En las primeras páginas aparecen unas reseñas genealógicas, en las que afirma que el Papa cuenta con ancestros en Porriño y en Galicia. Concretamente, señala el canónigo archivero de Tui-Vigo, al referirse a un antepasado del Papa por línea materna, dice Rafael Lazcano en la pág. 25:

    “En dicha biografía al comienzo de la misma, el autor señala los orígenes gallegos del Papa por parte materna: “Los padres de Francisco fueron Benito Lorenzo de Bastos, natural de Porriño (Pontevedra), y Antonia González Vázquez, casados el 9 de enero de 1677 en la iglesia del Espíritu Santo de La Habana” (Página 25)”.

    Genealogía ascendente a partir de su madre, Mildred

    Avelino Bouzón ha trabajado en una genealogía ascendente, hacia arriba, del Papa Prevost, por vía materna. Su papel ha sido “encontrar al que fue a Cuba, y a los antepasados de él”.

    Con estos datos, D. Avelino y un colaborador suyo, Luis Arias, indagaron en los libros parroquiales de Santa María de Porriño y S. Salvador de Torneiros. Inmediatamente se descartó la parroquia de Santa María de Porriño ya que los primeros libros parroquiales son de mediados de 1700. Y la búsqueda se centró en los libros del S. Salvador de Torneiros que datan de inicios de 1600.

    Un antepasado del Papa León XIV por vía materna, Benito Bastos Lorenzo, fue bautizado en esta parroquia de San Salvador de Torneiros (Porriño), el primero de diciembre de 1639, según consta el Libro de Bautizados, tal como refiere el canónigo archivero de la catedral de Tui, Avelino Bouzón (@Diócesis de TuiVigo).

    Los antepasados gallegos

    Así en el Libro I de Bautizados consta el asentamiento de Benito Bastos Lorenzo, bautizado en esta parroquia el primero de diciembre de 1639 (Libro I de Bautizados [B], folio 17 recto [f 17r]).

    Los padres de Benito Bastos Lorenzo, vecinos de San Miguel de Pereiras, fueron Benito de Bastos do Lago y María Lorenzo Pérez, ésta bautizada en Torneiros el 31 de marzo de 1613 (libro I de B, f. 1v.); se casaron en Torneiros el 8 de septiembre de 1635 (libro I de Casados [C], f 166v).

    Benito de Bastos do Lago era vecino de Pereiras, donde se casó con María do Lago. María Lorenzo Pérez, era hija de Lorenzo de Riascos e Inés Pérez, ambos vecinos de Torneiros.

    Benito de Bastos Lorenzo, quinto trastatarabuelo 

    Por lo tanto, afirma Avelino Bouzón, “Benito de Bastos Lorenzo es el quinto trastatarabuelo por ascendencia materna de Roberto Prevost (León XIV). 

    Benito de Bastos do Lago ocupa el puesto sexto, y el padre, Juan de Bastos, vecino de Pereiras, el séptimo de los ancestros por línea materna”.

    El archivero explica que “un trastatarabuelo es el padre o la madre del tatarabuelo o tatarabuela de una persona, es decir, un ascendiente directo en línea recta que se sitúa una generación antes del tatarabuelo, siendo “el abuelo del abuelo de los abuelos”de alguien, a veces se le llama también chozno o chozna”.

    En orden ascendente

    Es decir, por la primera generación formada por Louis Marius Prevost y su esposa Mildred Agnes Martínez (”Millie”, en familia), los padres del papa León XIV, conocemos a los abuelos, la segunda generación; luego siguen los bisabuelos, la tercera generación. A partir de ahí comienza la sucesión correlativa de los trastatarabuelos. 

    Los primeros conforman la cuarta generación y continuando el orden ascendente llegamos a Benito Bastos Lorenzo, nacido en San Salvador de Torneiros (A Louriña), sexto trastatarabuelo y novena generación.

    Por el interés genealógico de éstos y otros datos, pueden consultar el certificado de bautismo del antepasado “Benito de Bastos”, que firma el cura Juan Fernandes Parada.

    Benito de Bastos casó en La Habana

    Si Benito de Bastos casó en la Habana en 1677 con 32 años, podemos suponer que emigraría cuando tenía unos 25 años, añade la nota diocesana. “Entonces Cuba era una colonia española en plena transición con una élite azucarera emergente y con escasa población, por ello se producen pequeños contingentes de emigración para sustituir en el ingenio azucarero, a veces en condiciones de semiesclavitud, a los negros y a los indígenas”. 

    “Pasado el tiempo, muchos gallegos y otros ibéricos que habían llegado a la isla se desplazaron después hacia México y los Estados Unidos de América”.

    Genealogía descendente. Audiencia con el Papa

    Avelino Bouzón comenta que “el alcalde de Porriño se apellida Lorenzo, y el párroco, Bastos”, apellidos frecuentes en la zona. El canónigo archivero trabaja ahora en una genealogía descendente, basada en los colaterales. Benito Bastos tuvo 4 hermanos, y vamos siguiendo a sus descendientes, hasta los actuales parientes. 

    “Nuestro objetivo es dar con los actuales familiares del Papa, localizarles, y cuando León XIV venga a España, que el grupo pueda tener un encuentro con él”, revela.

    El autorFrancisco Otamendi

    Evangelización

    Lo que toda mujer debería saber: ¿Cómo la percibe el hombre?

    Álvaro Quesada (@talvezteayude en Instagram) es un joven evangelizador de 21 años comprometido con la Teología del Cuerpo de san Juan Pablo II. En un nuevo episodio del podcast Mantita y Fe explora todo lo que deben saber las mujeres sobre los hombres.

    Redacción Omnes·12 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

    En un contexto cultural donde la identidad masculina y las relaciones de pareja atraviesan una profunda crisis, Álvaro Quesada, un joven de 21 años comprometido con la difusión de la Teología del Cuerpo, ofrece una mirada profunda y refrescante basada en las enseñanzas de San Juan Pablo II.

    “Cómo mira un hombre a una mujer según la Teología del Cuerpo” es el nuevo episodio que publica el popular podcast de evangelización y formación humana, Mantita y Fe, que cuenta con la participación especial del joven Álvaro Quesada, del proyecto Tal Vez de Ayude.

    La presentadora Bárbara Bustamante dialoga con Quesada, sobre temas poco explorados en los medios: el deseo masculino, la ternura auténtica del varón y el desafío de vivir la castidad en pleno siglo XXI.

    Una mirada distinta hacia la mujer

    Álvaro Quesada explica que la Teología del Cuerpo transformó por completo su forma de ver a la mujer. Ya no la percibe como un objeto de deseo efímero, sino como un “santuario de vida”, digno de respeto y admiración. Esta nueva mirada implica reconocer su valor intrínseco y tratarla con una atención que trasciende lo superficial, promoviendo relaciones auténticas y basadas en la dignidad.

    El episodio desafía el estigma de que la sensibilidad y la ternura son signos de debilidad en el hombre. Por el contrario, Quesada subraya que la ternura es una característica esencial de la verdadera masculinidad, que permite al varón relacionarse con respeto, empatía y profundidad emocional, sin perder su identidad ni su fortaleza.

    Castidad y pornografía

    La castidad no se presenta como una represión de los deseos, sino como un estado del alma que ayuda a liberar el corazón. Según Quesada, vivir la castidad en el siglo XXI permite al hombre amar de manera plena y auténtica, orientando sus afectos hacia el bien del otro y cultivando relaciones basadas en la entrega y el respeto.

    El podcast aborda también la necesidad de sanar las heridas de la masculinidad, incluyendo las consecuencias del consumo de pornografía y las experiencias de autoenfoque o egoísmo. Superar estas dificultades es clave para poder salir de uno mismo, entregarse a los demás y construir vínculos sanos y significativos, tanto en el amor como en la vida cotidiana.

    “La teología del cuerpo de San Juan Pablo II es como una bomba de relojería programada para
    estallar en este tercer milenio, y está estallando ahora”, afirma Quesada durante la entrevista.

    El episodio ya está disponible en YouTube, Spotify, Apple Podcast y otras plataformas de podcast a través del canal oficial de Gospa Arts. Este contenido está dirigido no solo a jóvenes, sino también a matrimonios y padres de familia que buscan comprender mejor la identidad masculina y el diseño del amor humano.

    Sobre Mantita y Fe

    Mantita y Fe es un espacio de encuentro y formación que busca profundizar en la fe y los retos de la vida cotidiana desde una perspectiva cercana y espiritual. El proyecto se sostiene gracias a su comunidad en Patreon, ofreciendo contenido exclusivo y encuentros para sus suscriptores.

    Libros

    Cuando la política quiso borrar a los jesuitas

    Pedro Miguel Lamet desvela la intriga histórica detrás de la supresión de los jesuitas: política, religión y poder en el siglo XVIII.

    José Carlos Martín de la Hoz·12 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

    Una de las mezclas más explosivas a lo largo de la historia ha sido siempre la de la política y la religión. Lo abordes por donde lo abordes siempre sales quemado y errado.

    Si lo ves desde la religión no te cuadran las maniobras faltas de sentido sobrenatural, movidas simplemente por la envidia más mezquina. Si lo haces desde el ángulo de la política, siempre te asombra lo corto que se quedó Maquiavelo, a base de pensar en el gobierno sin límites ni escrúpulos.

    El jesuita Pedro Miguel Lamet (Cádiz 1941), uno de los mejores escritores en lengua castellana, acaba de entregarnos una joya literaria de trama histórica acerca de la expulsión de los jesuitas de diversos países de Europa hasta su supresión por el papa Clemente XIV, el 21 de julio de 1773.

    Como siempre, lo más fuerte de las novelas de Lamet estriba en lo ampliamente documentadas que están de modo que se cumple el pacto de caballeros de la novela histórica: todo lo que se narra pudo haber sucedido y seguramente sucedió, aunque con algún nombre o circunstancia cambiada.

    La intriga del Breve Apostólico y la diplomacia europea

    La ventaja de la novela histórica en manos de Lamet es que hace mucho más atractiva la historia pues potencia la inteligente interpretación de los datos históricos por obra y gracia de un fino observador.

    Por ejemplo, basta con leer la magistral escena en la que el futuro conde de Floridablanca enseña a Mateo el Breve Apostólico “Dominus ac Redemptor” en el que el Santo Padre, como fruto de la presión diplomática de los reyes de España, Francia, Portugal y Austria para que suprimiera la Compañía en bien de la unidad de la Iglesia, en ese momento del triunfo máximo de Carlos III, del cesaropapismo, se da cuenta de que esta supresión es “personal”, es falsamente arrancada, temporal, en insuficiente: “un breve se revoca con otro breve” (21), no tiene la fuerza de la razón jurídica de la supresión por una bula pontificia que cuenta con el respaldo de la curia y de los obispos (25).

    Efectivamente, el Papa Clemente XIV ha ganado la partida, se ha quitado la presión diplomática, conserva el máximo poder espiritual, se ha deshecho de sus enemigos y ha logrado salvaguardar la Compañía de Jesús que con un simple Breve volvería a existir purificada y esplendida pocos años después con el apoyo incondicional de toda la Iglesia universal.

    La ambientación histórica de los jesuitas

    Pedro Miguel Lamet ha logrado explicar de un modo ameno, sencillo, uno de los enigmas históricos más estudiados y comentados en los últimos siglos, una demostración de que la Compañía es de origen divino y permanecerá hasta el final de los tiempos. La pregunta siempre ha sido doble y hasta ahora teníamos respuestas parciales.

    En primer lugar, Lamet nos da la ambientación histórica, los ataques sucesivos, diseñados meticulosamente por una fuerza que siempre se ha atribuido a la masoneria pero que Lamet desmonta sencillamente.

    La primera parte del enigma la resuelve Lamet anotando las calumnias y difamaciones de las que fueron objeto y que van corriendo de mano en mano, comprobaremos en suma cómo se puede deteriorar el ambiente, crear un clima de opinión, de maledicencia acelerado por la más simple envidia (121-122).

    Calumnias, conflictos y misiones de los jesuitas

    Anotemos simplemente las explicaciones que van expresando los diversos jesuitas que son presentado a lo largo de esta magnífica novela histórica. En primer lugar, la mezcla de religión y política de las “Reducciones del Paraguay”. Un asunto que para entenderlo hay que retrotraerse a los diversos litigios sobre los límites de la influencia de España y Portugal en América.

    Las “Reducciones”, encargo de una zona de misiones en territorio de influencia española, pasarían a Portugal y el gobierno luso decide terminar con la utopía de Tomás Moro que habían puesto en marcha los jesuitas y entregará las misiones a Brasil que no querrán saber nada y destruirán una de las propuestas de pedagogía de la civilización más interesantes de la historia. Por tanto, los jesuitas irían por libre de las autoridades: un grupo político (38).

    Otras calumnias contra los jesuitas son más simplonas, como el ataque acerca de que predicaban una moral relajada y por tanto serían culpables del deterioro espiritual y moral de las cortes europeas que tenían capellanes jesuitas. Es no entender el probabilismo que afirma que “la ley dudosa no obliga” (82). 

    Otro lugar común, fue atacar al famoso misionero jesuita Ricci y afirmar que para congraciarse con las autoridades chinas habría cambiado el mensaje de Jesucristo por una mezcla de revelación cristiana y tradiciones culturales chinas. La historia ha demostrado que la Iglesia católica en China es fiel a la doctrina de Jesucristo (101).

    No digamos ya de culparles haber dividido a la Iglesia porque en Francia a todos los que no pensaban como ellos en materia moral los llamaban jansenistas y herejes. Eran autoreferenciales en sus libros solo citaban jesuitas. Es muy interesante estudiar las “cartas al provincial” de Pascal, para comprobar que de haber triunfado Pascal ahora todos seríamos escrupulosos. Sus críticas son sencillamente aritmética. frente a prudencia.

    Los motivos de Carlos III y la reforma de la Iglesia

    Finalmente, hemos de ir al fondo de la cuestión, como hace Lamet: la gran pregunta sin respuesta. Efectivamente Carlos III dirá que los motivos reales de la expulsión y supresión quedaban en su real conciencia. 

    ¿Cuáles podrían ser esos motivos “reales”? Lamet responde magistralmente al explicar, sin explicarlo explícitamente, que Carlos III deseaba llevar a cabo la reforma de la Iglesia en el mundo, como ha explicado Henry Kamen, con las manos libres y le estorbaban la Santa Sede y la Compañía. 

    Efectivamente, Carlos III y sus sucesores impusieron las Cortes de Cádiz, el liberalismo, la supresión de las órdenes religiosas, “la cuestión religiosa”, la desamortización de las “manos muertas”, los cupos de seminaristas y noviciados según las necesidades de las diócesis, es decir la Iglesia sometida al Estado dedicándose a explicar la “constitución“ al pueblo y pidiendo permiso al alcalde del pueblo si se iba a marchar de viaje. Es decir: el siglo XIX.

    Menos mal que llegó la democracia, la libertad religiosa, la separación respetuosa de la Iglesia y del Estado, la doctrina social de la Iglesia, el concilio Vaticano II y la llamada universal a la santidad.

    El último jesuita. Expulsión y extinción de la Compañía de Jesús en el Siglo de las Luces

    Autor: Pedro Miguel Lamet
    Editorial: Mensajero
    Páginas: 646
    Año de publicación: 2025
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    Evangelización

    Por qué no debemos salir temprano de Misa (ni llegar tarde)

    ¿Alguna vez has notado que la gente se va de Misa antes de que termine? Para el nuevo converso, es una gran sorpresa ver a alguien recibir la Sagrada Comunión y luego salir de la iglesia. 

    OSV / Omnes·12 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

    – DD Emmons, OSV News

    Al converso se le ha repetido repetidamente que la Misa, y en concreto recibir la Eucaristía, es el centro de la vida católica, el acto supremo de adoración, y que asistir a ella es una obligación fundamental. ¿Cómo puede entonces un católico perderse deliberadamente algo de ella? He aquí una breve reflexión sobre el hecho de salir de Misa antes de que termine, o llegar tarde de forma habitual.

    Al ver a alguien salir inmediatamente de la Sagrada Comunión, te preguntas si estará enfermo. ¿Habrá una emergencia? Pero no, después de un rato, te das cuenta de que la situación no es infrecuente. Al igual que llegar tarde a misa habitualmente, puede ser descortés, maleducado e irreverente, pero no es infrecuente.

    Se escuchó a una feligresa decir que su familia asistía a la Misa de las 11:15. No hay Misa de las 11:15. Explicó entre risas que su familia siempre llegaba 15 minutos tarde, todos los domingos. ¿Acaso esta gente también llega siempre 15 minutos tarde a una cita con el médico o el dentista, o a la parada del autobús escolar?

    Organizar nuestras vidas

    En el curso de los acontecimientos, parece extraño que no podamos organizar nuestras vidas de tal manera que podamos asistir a la Misa en su totalidad. Es como si fuéramos espectadores de una obra de teatro o un partido de béisbol, y decidiéramos llegar al final de la segunda entrada o irnos arbitrariamente antes de que termine el evento. 

    En el teatro o el partido, ni los actores ni los jugadores se van antes de que baje el telón o se haga el último out. De igual manera, están presentes cuando se sube el telón o se hace el primer lanzamiento. Durante la Misa, somos los jugadores; somos los participantes.

    ¿Y ante un presidente, una reina o un Papa?

    Si nos invitan a la presencia de un presidente, una reina o el Papa, ¿no llegaríamos antes que el dignatario y nos quedaríamos hasta que terminara la ceremonia? Es protocolo, respeto y buena educación. ¿Acaso Dios, quien nos creó y dio su vida por nosotros, no merece el mismo respeto? ¿Qué pasaría si Jesús nos pidiera asistir a la Última Cena? ¿Llegaríamos tarde o nos iríamos antes de que terminara?

    Cuándo comienza y termina la Misa

    La Misa comienza con la procesión de entrada y el himno. Termina con la despedida. Todo lo que ocurre entre medias es la Misa.

    Se cuenta que, una mañana, durante la Misa, un sacerdote vio a una señora recibir la Sagrada Comunión y luego dirigirse al estacionamiento. El sacerdote envió a dos servidores con velas para que caminaran junto a ella, pues aún era un tabernáculo de Cristo. Dejó de salir temprano.

    Hubo un tiempo en la historia de la Iglesia en que la gente justificaba que su obligación de asistir a la Misa se satisfacía si asistían al ofertorio, la consagración y la sagrada Comunión. 

    Liturgia de la Palabra y liturgia eucarística

    Esta idea fue eliminada con el Concilio Vaticano II. El ‘Sacrosanctum Concilium’ (Constitución de la Sagrada Liturgia) dice: “Las dos partes que, en cierto sentido, componen la Misa, a saber, la liturgia de la palabra y la liturgia eucarística, están tan estrechamente unidas entre sí que forman un solo acto de culto. 

    Por consiguiente, este sagrado Concilio exhorta encarecidamente a los pastores de almas a que, al instruir a los fieles, les enseñen con insistencia a participar en toda la Misa, especialmente los domingos y fiestas de precepto” (n.º 56).

    Asistir a Misa los domingos y fiestas de guardar

    El Código de Derecho Canónico también afirma: “Los domingos y demás fiestas de precepto, los fieles están obligados a asistir a la Misa” (n.º 1247). Y el Catecismo de la Iglesia Católica, n.º 2180, repite las mismas palabras del derecho canónico sobre nuestra obligación de asistir a la Misa. El primer precepto de la Iglesia Católica también nos dice que estamos obligados a asistir a Misa los domingos y fiestas de precepto.

    No hay ambigüedad aquí. Ninguno de estos documentos insinúa ni infiere remotamente que podamos llegar tarde o irnos temprano, ni que esté bien perderse parte de la Misa. En palabras de Yogi Berra: “No se acaba hasta que se acaba”.

    Otras razones: preparación y dar gracias

    Dejando de lado los documentos y leyes de la Iglesia mencionados, existen otras razones para llegar puntualmente y permanecer hasta el final de la Misa. Esos momentos antes de la Misa, cuando entramos en este lugar sagrado, nos arrodillamos ante el trono de la gracia y reverenciamos a nuestro Dios misericordioso, son momentos para expresar nuestro amor. Este es un tiempo de preparación personal para encontrarnos con Dios en la Eucaristía. 

    Riesgo de trivializar

    Asimismo, el tiempo después de participar en la Sagrada Comunión es un momento especial de reflexión. Acabamos de recibir el cuerpo y la sangre de Cristo, y simplemente marcharnos es una burla a este glorioso tesoro.

    Al llegar tarde o salir temprano, no sólo trivializamos la presencia real de Jesús, no sólo trivializamos la Eucaristía, sino que también perdemos la riqueza plena de la Misa. También es un signo de mala educación hacia el celebrante, los servidores, los ministros, todos aquellos que ayudan a orquestar la Misa.

    Lo que escribió san Juan Pablo II

    San Juan Pablo II, en una carta apostólica del 31 de mayo de 1998 titulada «Sobre la santificación del Día del Señor», escribió lo siguiente. “Como el primer testigo de la Resurrección, los cristianos que se reúnen cada domingo para experimentar y proclamar la presencia del Señor Resucitado están llamados a evangelizar y dar testimonio en su vida diaria”. 

    “Por ello, la Oración después de la Comunión y el Rito de Conclusión —la Bendición Final y la Despedida— necesitan ser mejor valorados y apreciados, para que todos los que han participado en la Eucaristía puedan llegar a un sentido más profundo de la responsabilidad que se les confía”. 

    Los discípulos de Emaús

    “Una vez que la asamblea se dispersa, los discípulos de Cristo regresan a su entorno cotidiano con el compromiso de hacer de toda su vida un don, un sacrificio espiritual agradable a Dios (cf. Rm 12,1). 

    Se sienten en deuda con sus hermanos y hermanas por lo que han recibido en la celebración, de manera similar a los discípulos del camino de Emaús que, una vez que reconocieron a Cristo Resucitado ‘en la fracción del pan’ (cf. Lc 24,30-32), sintieron la necesidad de volver inmediatamente a compartir con los hermanos la alegría del encuentro con el Señor (cf. Lc 24,33-35)”.

    Sabemos que encontraremos a Cristo Resucitado en el santo sacrificio de la Misa. ¿Cómo podríamos perdernos alguna parte?

    El autorOSV / Omnes

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    Cultura

    Valorar el trabajo de quienes cuidan personas mayores

    El envejecimiento poblacional en Europa requiere políticas públicas para valorar social y económicamente a los cuidadores de personas mayores, cuyas condiciones laborales son precarias. Los principios de la Doctrina Social de la Iglesia pueden facilitar el cambio cultural para que esto se lleve a cabo.

    Gregorio Guitián·12 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

    Uno de los retos de la sociedad actual es, ciertamente, el envejecimiento de la población, y la consecuente atención que requieren las personas mayores. La Unión Europea estima que, dentro de veinticinco años, 38,1 millones de europeos tendrán necesidad de cuidados de larga duración, mientras que, actualmente, lo necesitan 30,8. En el caso de España, la población potencialmente dependiente pasará de 2 millones en 2019, a 2,32 millones en 2030 y a 2,92 en 2050.

    Al mismo tiempo, las autoridades señalan también la creciente dificultad para lograr atraer más trabajadores al sector de los cuidados de larga duración. Los informes de Cáritas proporcionan datos de primera mano sobre la dureza de las condiciones laborales en términos de salario, horarios, etc. Además, muchas familias no pueden afrontar económicamente la asistencia por parte de profesionales, de modo que, según las estimaciones disponibles, las personas que prestan esos cuidados carecen de una formación profesional específica, y en su mayoría son inmigrantes. Este último factor puede añadir a la experiencia de estos trabajadores (prevalentemente mujeres), más dificultades a la hora de integrar su trabajo en el conjunto de su vida. Piénsese, por ejemplo, en el personal que vive en el propio hogar de la persona que necesita los cuidados, en ocasiones con una carga psicológica mayor por falta de independencia. 

    Por todo ello, desde hace un tiempo, varios economistas plantean la necesidad de políticas públicas para atraer a empresas y trabajadores al sector de los cuidados de larga duración. En mi opinión, en esta cuestión sería enriquecedor prestar atención a las consideraciones de la Doctrina Social de la Iglesia, porque nadie puede negar que la experiencia de la Iglesia católica en el cuidado de los mayores y de otras personas vulnerables es incomparable. 

    La Doctrina Social de la Iglesia

    Como decía el Papa Francisco, se debe reconocer “en primer lugar y como deber de justicia, que el aporte de la Iglesia en el mundo actual es enorme. Nuestro dolor y nuestra vergüenza por los pecados de algunos miembros de la Iglesia, y por los propios, no deben hacer olvidar cuántos cristianos dan la vida por amor: ayudan a tanta gente a curarse o a morir en paz en precarios hospitales, o acompañan personas esclavizadas por diversas adicciones en los lugares más pobres de la tierra, o se desgastan en la educación de niños y jóvenes, o cuidan ancianos abandonados por todos, o tratan de comunicar valores en ambientes hostiles, o se entregan de muchas otras maneras que muestran ese inmenso amor a la humanidad que nos ha inspirado el Dios hecho hombre” (Evangelii gaudium 76). 

    La reciente Exhortación Apostólica de León XIV, Dilexi te, refuerza la comprensión de la contribución de la Iglesia católica en este terreno.

    El enfoque de la Doctrina Social de la Iglesia mantiene unida la atención a la dignidad de cada persona con la mirada al conjunto, al bien común, la solidaridad y la subsidiaridad. Por ejemplo, la subsidiaridad llevaría a plantearse cómo ayudar a las familias para que puedan afrontar estos cuidados, pues dentro de lo posible, el ambiente primero y más apropiado para cuidar a las personas mayores es la propia familia.

    El papel de los gobiernos

    No obstante, las políticas públicas que puedan venir necesitan abordar paralelamente un cambio de mentalidad, un cambio cultural que se traduzca en los mensajes que transmite la autoridad pública, la sociedad civil y los medios sobre dos puntos muy sensibles: la valoración social y económica de quienes trabajan en este sector y la de los mayores y discapacitados. 

    Hasta la propia Unión Europea, con todas sus contradicciones, se da cuenta de lo que está en juego. En sus propias palabras, “la manera en que valoramos el cuidado debería reflejar la forma en que queremos que sean valorados los niños, las personas mayores, las personas con discapacidades y quienes les cuidan” (European Commission, On the European Care Strategy. 7.9.2022. Brussels, 23). 

    Crecimiento de la eutanasia

    Ahí está precisamente el núcleo de la cuestión: ¿cómo valoramos a los niños, a los discapacitados, a los mayores y a quiénes los cuidan? 

    Las sociedades que se enfrentan al desafío de revalorizar el sector de cuidados de larga duración se caracterizan por haber hecho una opción fundamental por la defensa de la autonomía y libertad del individuo; y por la máxima extensión posible de sus derechos de autodeterminación. 

    Tan sólo una muestra: la despenalización de la eutanasia y la progresiva expansión de los supuestos en los que cabe acogerse a ella, hasta convertirla en un derecho que debe ser garantizado por el Estado, es cada vez más común en países aquejados por la situación demográfica que describimos. Se quiera o no, transmite a las personas dependientes el mensaje de que para ellos, en el contexto de una pérdida de autonomía o una calidad de vida disminuida, se abre una opción de libertad: el suicidio asistido. 

    Con las proyecciones demográficas que tenemos, es muy razonable concluir que crecerá la (encubierta y sutil) presión social sobre los mayores para que terminen su vida mediante la eutanasia. Ellos mismos llegarán a la conclusión de que es la opción más razonable, considerada la situación económica personal y del país, la disponibilidad de medios sanitarios y su situación familiar.

    Con esto se quiere mostrar que el enfoque individualista característico de nuestras sociedades tiene difícil encontrar argumentos coherentes para promover el sector de los cuidados de larga duración, así como un cambio en el modo en que valoramos a estos trabajadores.

    Por otro lado, una parte importante del problema estriba en cómo lograr una mejora salarial que haga más atractivo el trabajo en ese sector. Sin embargo, y con toda la importancia que pueda tener la cuestión salarial, es necesario abordar antes la revalorización social de los profesionales del cuidado (y de los mayores). Haría falta un empeño público semejante al que el Estado y los poderes mediáticos han hecho y hacen en muchos países con las cuestiones de género. 

    Aprender de la pandemia

    La profesora Mary Hirschfeld ha mostrado que en la raíz de la tan denunciada desigualdad económica de nuestras sociedades se encuentra la arraigada convicción de que el éxito social se encuentra sobre todo en la acumulación de riqueza, considerada como fin último. Las personas se vuelven visibles o invisibles en función de su riqueza económica. Pero la pandemia nos ha hecho ver con mucha claridad el valor de esos trabajos para el bien común: cuidadoras, repartidores, personal de limpieza, y un largo etcétera. 

    Pienso que en el año de la pandemia y en atención a la contribución al bien común tan decisiva como extrema y meritoria, la autoridad competente se podría haber planteado premiar tanto aplauso y reconocimiento social con beneficios fiscales en ese año para los profesionales de ciertos sectores. 

    En definitiva, hace falta afrontar el reto de los cuidados de larga duración con algo más que la mejor política económica y el subrayado de la autonomía de las personas. La Doctrina Social de la Iglesia puede ayudar subrayando otros principios igualmente cruciales: el bien común, la solidaridad y la subsidiaridad.

    El autorGregorio Guitián

    Profesor de Máster de Cristianismo y Cultura Contemporánea de la Universidad de Navarra

    Vaticano

    El Papa bautiza a recién nacidos y pide oraciones por Irán, Siria y Ucrania

    En la fiesta del Bautismo de Jesús, en la que el Papa ha bautizado a varios bebés recién nacidos, León XIV ha renovado nuestro Bautismo, el sacramento que nos hace cristianos, liberándonos del pecado y transformándonos en hijos de Dios. Además, ha rogado oraciones por Irán y Siria, y por Ucrania.  

    Redacción Omnes·11 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

    Según la costumbre de la fiesta del Bautismo de Jesús, el Papa León XIV ha bautizado este domingo a algunos recién nacidos, hijos de empleados de la Santa Sede.

    Luego, en el Ángelus, ha manifestado que extiende su bendición a todos los niños que han recibido o recibirán el Bautismo en estos días, en Roma y en todo el mundo, confiándolos a la protección maternal de la Virgen María. 

    De modo particular, ha añadido, rezo por los niños nacidos en condiciones más difíciles, tanto de salud como por los peligros externos. Que la gracia del Bautismo, que los une al misterio pascual de Cristo, actúe eficazmente en ellos y en sus familiares.

    El Bautismo nos transforma en hijos de Dios

    Antes del rezo de la oración mariana, de modo breve, ha realizado una catequesis básica sobre qué es el Bautismo, es decir, “el sacramento que nos hace cristianos, liberándonos del pecado y transformándonos en hijos de Dios, por el poder de su Espíritu de vida”. 

    En la homilia de la Misa, había dicho: “Este es el sacramento que celebramos hoy para sus niños; que Dios los ama, y se convierten en cristianos, en nuestros hermanos y hermanas”.

    Y en el Ángelus, ha reflexionado también sobre el amor de Dios, que “no mira el mundo desde lejos, al margen de nuestra vida, de nuestras aflicciones y de nuestras esperanzas. Él viene entre nosotros con la sabiduría de su Verbo hecho carne, haciéndonos parte de un sorprendente proyecto de amor para toda la humanidad.

    Sacramento que nos introduce en la Iglesia

    El sacramento del Bautismo nos introduce “a cada uno de nosotros en la Iglesia, que es el pueblo de Dios, formado por hombres y mujeres de toda nación y cultura, regenerados por su Espíritu”.

    “Dediquemos entonces este día a hacer memoria del gran don recibido, comprometiéndonos a testimoniarlo con alegría y coherencia. Precisamente hoy he bautizado a algunos niños, que se han convertido en nuestros nuevos hermanos y hermanas en la fe”, ha comentado. 

    Y expansionando el corazón ante las familias presentes, se ha referido a la hermosura del sacramento: “Qué hermoso es celebrar como una única familia el amor de Dios, que nos llama por nuestro nombre y nos libera del mal. El primero de los sacramentos es un signo sagrado, que nos acompaña para siempre. En las horas oscuras, el Bautismo es luz; en los conflictos de la vida, el Bautismo es reconciliación; en la hora de la muerte, el Bautismo es la puerta del cielo”.

    Recemos juntos a la Virgen María, pidiéndole que sostenga cada día nuestra fe y la misión de la Iglesia, ha alentado antes del rezo del Ángelus.

    A los padres y madres: tras la vida, la fe

    En la Misa, dirigiéndose a los padres y madres, ha subrayado la importancia de la fe. “Los hijos que ahora tienen en brazos se convierten en criaturas nuevas. Así como de ustedes, sus padres, han recibido la vida, ahora reciben también el sentido para vivirla: la fe. Queridos hermanos, si el alimento y el vestido son necesarios para vivir, la fe es más que necesaria, porque con Dios la vida encuentra la salvación”.

    El amor providente de Dios se manifiesta en la tierra a través de ustedes, mamás y papás, que piden la fe para sus hijos, ha manifestado el Papa. “El Bautismo, que nos une en la única familia de la Iglesia, santifique en todo momento a todas sus familias, otorgando fuerza y constancia al afecto que los une”.

    Después del Ángelus: diálogo y paz para Oriente Medio y Ucrania

    Tras el rezo de la oración a la Virgen María, el Papa ha dirigido su pensamiento “a lo que está sucediendo en estos días en Oriente Medio, en particular en Irán y en Siria, donde tensiones persistentes están provocando la muerte de muchas personas. Espero y rezo para que se cultiven con paciencia el diálogo y la paz, buscando el bien común de toda la sociedad”.

    A continuación, se ha referido a “Ucrania, donde nuevos ataques, particularmente graves, dirigidos sobre todo contra infraestructuras energéticas, precisamente cuando el frío se vuelve más intenso, golpean duramente a la población civil. Rezo por quienes sufren y renuevo el llamamiento a cesar las violencias y a intensificar los esfuerzos para llegar a la paz”.

    Finalmente, ha saludado a romanos y peregrinos, y ha deseado a todos un feliz domingo.

    El autorRedacción Omnes

    Vaticano

    El Santo Sudario de Turín, en los móviles de todo el mundo, con “Avvolti”

    El Santo Sudario como nunca se había visto. El Papa León XIV fue el primero, el 9 de enero, en participar en la experiencia de lectura, visión digital y recorrido por la Sábana Santa de Turín (Italia), creada por “Avvolti” (envueltos). El programa le fue presentado por el custodio pontificio del Sudario, el cardenal Roberto Repole, arzobispo de Turín. Todo el mundo puede hacerlo ahora.  

    Redacción Omnes·11 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

    La lectura y visión digital de la imagen del Sudario Santo de Turín es una novedad absoluta. De hecho, es posible conectarse en Internet al programa desde el sitio web avvolti.org como desde la web oficial sindone.org con cualquier dispositivo: smartphone, tableta, ordenador, con acceso desde todo el mundo. El Papa León XIV ha sido el primero en acceder a este recorrido por la imagen de la Sábana Santa, el día 9 en el Palacio Apostólico.

    Recorrido explicado por la imagen

    Gracias al programa, es posible “recorrer” la imagen sindónica en la pantalla, ampliando los detalles más significativos (el rostro, la corona de espinas…), en un recorrido explicado y estructurado. Son las siguientes: 1. Deposición 2. Cara/Rostro 3. Coronación 4. Flagelación 5. Transporte 6. Crucifixión 7. Herida en el pecho 8. Quemaduras

    Cada ampliación va acompañada de explicaciones y enlaces a los pasajes de los Evangelios que describen la pasión de Jesús.

    Foto de archivo del Sudario, durante una vista previa para periodistas en la catedral de San Juan Bautista en Turín, Italia (CNS photo/Paul Haring).

    Acercar al gran público la Sábana Santa

    La lectura digital tiene como objetivo acercar al gran público, en todo el mundo, a la imagen de la Sábana Santa y a sus significados. A pesar del rigor científico de los textos y las imágenes, se ha intentado crear un producto accesible para todos, más que una iniciativa destinada a especialistas, explica el arzobispado de Turín, en una nota difundida también por la agencia vaticana oficial.

    La experiencia digital “global”, accesible a través de Internet en cualquier parte del mundo, forma parte de “Avvolti”, la iniciativa que la diócesis de Turín ha llevado a cabo para el Jubileo 2025. 

    En 2025, una carpa visitada en Turín en 8 días por más de 30.000 personas de 79 países

    La pasada primavera se instaló una carpa de “Avvolti” en la plaza Castello de Turín. En la carpa se presentó, entre otras propuestas, la experiencia de lectura digital que reproducía la imagen de la Sábana Santa a escala 1:1, sobre una mesa especialmente diseñada para ello, de 5 metros de largo. La carpa fue visitada por más de 30.000 personas de 79 países durante los 8 días que estuvo abierta (del 28 de abril al 5 de mayo). 

    Ahora, el programa presentado en la “Mesa”, debidamente adaptado, está disponible para todos en la red. Las imágenes y los textos de la experiencia se pueden encontrar en la página web www.avvolti.org y en las redes sociales (Facebook e Instagram).

    El cardenal arzobispo de Turín es recibido por el Papa León XIV el 9 de enero de 2026 (Foto @Archidiócesis de Turín).

    Cardenal Repole: pastoral sindónica

    El cardenal Repole recordó que la publicación de la experiencia digital global forma parte del programa de “pastoral sindónica” que la diócesis de Turín inició en 2024 y del que “Avvolti” constituyó el eje central para el año jubilar 2025.

    En los próximos meses se programarán y elaborarán otras iniciativas, con el fin de realizar un camino de acompañamiento hacia el Jubileo de 2033, dice la nota.

    Qué es el Santo Sudario

    La Sábana Santa de Turín es una de las reliquias de Nuestro Señor que más interés despierta en la comunidad científica. Se trata de una tela de lino, tejida en espiga, que muestra la imagen, por delante y por detrás, de un hombre golpeado y torturado, que presenta marcas y traumas corporales como los que pueda haber en una crucifixión. Mide 436 cm de largo, y 113 cm de ancho, como se ha explicado en Omnes.

    Se custodia en Turín, en una capilla propia construida en el siglo XVII, dentro del complejo compuesto por la catedral, el palacio real y el denominado palazzo Chiablese.

    Orígenes y texto del Evangelio

    Muchos sostienen que se trata de la ropa que cubrió el cuerpo de Jesucristo al ser enterrado, y que la figura que quedó grabada en esa tela es la suya.

    El relato evangélico (Mc, 15, 46), dice: “José de Arimatea compró una sábana, bajó el cuerpo de Jesús de la cruz, lo envolvió en ella, y lo colocó en un sepulcro excavado en la roca. Luego rodó una piedra a la entrada del sepulcro”.

    El escritor e investigador William West presentó en Sidney en marzo del año pasado varias pruebas que apoyan la importancia histórica y científica del sudario. 

    Algunas pruebas de West

    En 2024, West publicó el libro ‘The Shroud Rises, As the Carbon Date is Buried’, en el que sugiere que la fecha de carbono de 1988 para el sudario “ha demostrado finalmente ser seriamente defectuosa”. Pruebas de datación más recientes han indicado que el sudario tiene 2.000 años de antigüedad.

    “Está cubierto de sangre. Es una de las primeras cosas que se notan en el sudario”, explicó. No sólo son evidentes las heridas obvias –como el gran flujo de sangre del costado–, sino que cada marca de azote, tanto en el anverso como en el reverso de la tela, va acompañada de manchas de sangre. “La investigación ha demostrado muy claramente que esos flujos y coágulos de sangre son 100 % exactos y están intactos”, dijo entre otras cosas.

    El autorRedacción Omnes

    Mundo

    Más allá de las emociones: aprender a vivir la misericordia

    Vilna acogerá en 2026 el Congreso Apostólico de la Misericordia, una cita que, desde la cuna de esta devoción, quiere impulsar no solo encuentros y celebraciones, sino una vivencia concreta de la misericordia en la oración, los sacramentos y la vida diaria.

    Bryan Lawrence Gonsalves·11 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 6 minutos

    En una estrecha calle empedrada del casco antiguo de Vilna, peregrinos y lugareños se adentran en un santuario que rara vez cierra sus puertas. Muchos se arrodillan ante el Santísimo Sacramento expuesto; otros se quedan boquiabiertos ante la pintura original de Jesús de la Divina Misericordia que se conserva en el santuario.

    En junio de 2026, Vilna acogerá el Congreso Apostólico de la Misericordia, que atraerá a los católicos a la ciudad donde, a través de Santa Faustina Kowalska y su confesor, el Beato Michał Sopoćko, la devoción tomó forma visible y comenzó a difundirse. 

    Para muchos católicos, será una oportunidad de viajar a una ciudad estrechamente vinculada a la devoción a la Divina Misericordia y de rezar en el lugar donde el mensaje tomó forma visible antes de extenderse por todos los continentes. 

    Sin embargo, si se pregunta a las personas más cercanas a esta devoción para qué sirve realmente el congreso, hablan de conversiones, confesiones y de construir los cimientos de la misericordia en nuestras sociedades cambiantes. 

    Dos voces en Vilna nos permiten vislumbrar esa realidad más profunda: el padre Povilas Narijauskas, que supervisa como rector el Santuario de la Divina Misericordia de Vilna, que permanece abierto para que los peregrinos puedan hacer algo más que pasar por allí, y la hermana Marcelina Weber, madre superiora del convento de las Hermanas de Jesús Misericordioso de Vilna, cuya comunidad salvaguarda y promueve la devoción a través de la oración, el servicio y los actos diarios de misericordia. Ambos hablaron con Omnes sobre su visión de la misericordia.

    Un santuario para quedarse

    El padre Povilas ha observado lo rápido que la peregrinación puede convertirse en una lista de cosas que hacer. Durante la misa, a veces entran grupos, echan un vistazo a la imagen, toman fotografías y se van. «Pueden decir: «Oh, estuve en el santuario. Vi la imagen original»», dice. «Pero no se trata solo de verlo. También debemos pasar tiempo con Él». 

    Vuelve a una frase que funciona como una barrera de protección para la devoción: «La imagen no es solo para exhibirla». El santuario permanece abierto las 24 horas del día para que las personas puedan volver en cualquier momento a rezar cuando sientan el impulso de Dios para hacerlo.

    En la conversación, el padre Povilas no trata la misericordia como un tema abstracto para conferencias. Vuelve una y otra vez a las prácticas que el santuario hace posibles: la oración constante ante el Santísimo Sacramento, el tiempo para la confesión y las misas diarias a lo largo del día. Le preocupa que las grandes concentraciones puedan dejar a la gente impresionada pero sin cambiar, y espera que el congreso enseñe a los peregrinos a permanecer con el Señor una vez que termine el programa y se desvanezcan las emociones. 

    La misericordia en los sacramentos

    Cuando el padre Povilas habla de la Divina Misericordia, se centra en la Eucaristía. «Lo que más alegría me da sigue siendo la Santa Misa», afirma. «Para mí, el pan se convierte en Su Cuerpo. No estoy simplemente dando pan. Estoy dando a las personas al Jesús real y vivo. Sigue siendo un milagro». 

    Ese «milagro», dice, atrae a las personas hacia la reconciliación. «Todos los días, por la mañana, por la tarde y por la noche», dice, «hay personas que vienen a confesarse». 

    Cuando se le pregunta si el mensaje de la Divina Misericordia ha sido plenamente recibido en el mundo, se niega a sacar una conclusión clara. «No lo suficiente, todavía puede ser recibido con más fuerza», afirma. En su opinión, la misericordia no llega a una meta final; debe ser recibida repetidamente, de modo que se convierta en un reflejo interior y exterior practicado, y no solo en un raro momento espiritual destacado.

    El rosario y la crisis del mundo

    El padre Povilas se cuida mucho de afirmar la amplitud de la oración católica. «Todas las oraciones están inspiradas y todas las oraciones son buenas», señala. Sin embargo, insiste en que el rosario de la Divina Misericordia ocupa un lugar distintivo debido a la forma en que fue entregado. «Fue dictado a Santa Faustina de la misma manera que Cristo dictó el «Padre Nuestro» a sus discípulos», explica. 

    Esa afirmación lleva a una conclusión práctica sobre las prioridades. «Antes nos centrábamos en el «Padre Nuestro» y en todas las demás oraciones», explica. «Ahora debe ser nuestro padre, luego el rosario de la Divina Misericordia y luego todas las demás oraciones». 

    Describe el rosario como una especie de «medicina» espiritual e insta a la gente a dejar de regatear con él. Su consejo es directo, pero impactante. «Toma esta oración y reza sin dudar».

    A continuación, conecta la devoción con el mundo en general. «Cuando miramos un mundo en guerra, donde están sucediendo tantas cosas terribles, ¿por qué es así? ¿Es porque no hay Dios? ¿O es porque no hay suficiente misericordia?», reflexiona. «Si queremos más misericordia, primero tenemos que pedirla a Dios. No podemos dar misericordia a los demás si primero no tenemos suficiente misericordia dentro de nosotros».

    Esa última frase es una afirmación teológica y psicológica. La misericordia no es simplemente una virtud social que hay que cultivar, es una gracia que hay que recibir. En el marco del padre Povilas, el rosario no es un eslogan para los problemas del mundo, sino una postura diaria de dependencia: una forma de admitir la necesidad, pedir misericordia y dejar que Cristo remodele lo que una persona puede dar a los demás. 

    A los peregrinos tentados de considerar el congreso como el comienzo de su camino hacia la misericordia, les insiste: «Empiecen ahora. No mañana, ni pasado mañana, ahora». 

    La misericordia de las interrupciones

    La hermana Marcelina ilustra los aspectos prácticos de la misericordia con un ejemplo de la vida cotidiana de su comunidad.

    Cada día, a las tres en punto, las monjas se reúnen para rezar en su convento. Sin embargo, a menudo se ven interrumpidas por los peregrinos que llaman al timbre del convento con la esperanza de rezar en la misma capilla donde rezaba Santa Faustina. La interrupción es importante. Rompe el silencio, interrumpe el recogimiento y obliga a las hermanas a elegir entre proteger su oración personal y responder al anhelo de otra persona. La misericordia, entonces, se convierte en una decisión que tiene un coste. «¿Qué es más importante», pregunta, «permanecer con Jesús o ser misericordiosa con esta persona que llama al timbre?». Las monjas siempre responden al timbre.

    Su argumento no es que se deba abandonar la oración, sino que la oración debe producir un corazón capaz de ser misericordioso ante la imprevisibilidad de la vida. La misericordia, explicó, se practica a menudo eligiendo la paciencia amable y la bondad silenciosa en lugar de la irritación y la rudeza. «Es muy fácil, pero muy importante», dijo, porque estas elecciones se producen «durante todo el día».

    Aclaró que esa misericordia no es solo el resultado del esfuerzo personal. «Somos capaces de hacerlo rezando: «Jesús, confío en ti»», explicó, señalando la oración central de la devoción como fuente de gracia. Anima a los demás a hacer lo mismo.

    El silencio que hace posible la misericordia

    La hermana Marcelina también habla de las condiciones modernas que pueden dificultar la misericordia, concretamente las distracciones del mundo que hacen difícil escuchar la voz de Dios. Su congregación se ocupa activamente del Santuario de la Divina Misericordia. Allí, explica, el silencio es constante. «El silencio en este momento es muy importante», dice, porque «nuestro corazón y nuestra alma necesitan tiempo para escuchar a Dios».

    Su observación tiene implicaciones prácticas para el congreso. Un peregrino puede asistir a todas las charlas y seguir sin cambiar si nunca aprende a escuchar la voz de Dios. En opinión de la hermana Marcelina, la misericordia comienza antes de que suene el timbre y antes de que se produzca una conversación difícil; comienza cuando una persona permite que Dios hable y permite que esa voz ablande su corazón.

    Después de que los peregrinos se marchan

    Ambas voces siguen centrando la atención de la Divina Misericordia en una formación que no puede delegarse en ningún evento. El padre Povilas quiere que la devoción se convierta en una rutina de oración diaria y en parte de la vida sacramental; la hermana Marcelina quiere que la misericordia influya en nuestras decisiones diarias y en cómo tratamos a los demás. Ella les dice a los peregrinos que «abran su corazón» y vengan preparados para recibir. 

    Si esos hábitos se arraigan, el congreso no será recordado solo por lo que ocurrió en Vilna, sino por lo que ocurrió después: si las personas regresaron a casa más capaces de permanecer con Cristo y más dispuestas a encontrarse con su prójimo con la misericordia que han recibido gratuitamente.

    El autorBryan Lawrence Gonsalves

    Fundador de “Catholicism Coffee”

    FirmasVictor Torre de Silva

    La trastienda de una ordenación

    La ordenación del pasado 22 de noviembre en Roma me enseñó, de manera profunda y sensible, que el servicio silencioso sostiene toda vocación cristiana.

    11 de enero de 2026·Tiempo de lectura: < 1 minuto

    En mi vida he tenido la fortuna de asistir a varias ordenaciones en Roma, pero ninguna ha sido tan especial como la del pasado 22 de noviembre. Ese día, junto a diecisiete compañeros provenientes de doce países diferentes, fui ordenado diácono. La ceremonia fue una manifestación visible de la catolicidad de la Iglesia y una lección imborrable sobre el núcleo de nuestra nueva misión.

    En los meses previos, la formación teológica y espiritual insiste en una idea central: el diácono se identifica con Cristo Siervo. Se habla del servicio del altar, de la Palabra y de la caridad hacia todos. Es una verdad profunda que se asimila con la cabeza, pero que ese día aprendí de una forma nueva: a través de los sentidos.

    En los momentos inmediatamente anteriores y durante la liturgia, pude experimentar de cerca la belleza del servicio oculto. Fue una lección de humildad recibir el cuidado de tantas manos: las personas que prepararon con delicadeza las vestiduras sagradas para facilitar la tarea a unos ordenandos nerviosos; quienes compusieron los adornos florales que daban luz al presbiterio; o el coro, que con sus voces elevaba la oración de todos. Toda la ordenación estuvo sostenida por un servicio oculto, discreto y eficaz, que es fuente de verdadera vida.

    Pero esa percepción es solo el inicio de una mirada más amplia. Al mirar atrás, uno descubre que su vocación se sostiene sobre el servicio silencioso de tantos otros. Padres, hermanos, amigos, colegas, compañeros…, quienes, quizá sin saberlo, han sido maestros de servicio e instrumentos de Dios para moldear, a pesar de nuestras evidentes limitaciones, a quienes Él ha elegido.

    Ante esto, solo cabe el agradecimiento y pedir oraciones para que seamos fieles a lo recibido, y que el Dueño de la mies siga enviando operarios dispuestos a servir.

    El autorVictor Torre de Silva

    Vaticano

    11 rasgos entre bastidores del primer consistorio del Papa León XIV

    Tras una intensa jornada de mesas redondas, los cardenales, con las pilas bajas pero muy satisfechos, concluyeron el primer consistorio extraordinario histórico convocado por el papa León XIV en un espíritu de fraternidad, con la sensación de conocerse mejor y afirmando haber “descubierto” al Papa. Vean aquí un resumen entre bastidores del consistorio.

    OSV / Omnes·10 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 5 minutos

    – Pâulina Guzik, Ciudad del Vaticano, OSV News

    Las dos jornadas del primer Consistorio extraordinario convocado por León XIV, los días 7 y 8 de enero, han permitido a los cardenales tener una visión clara del nuevo Pontífice para una Iglesia que se preocupa por los demás.

    El Papa tiene la intención de continuar los debates con los cardenales una vez al año. El próximo consistorio está previsto para finales de junio y los siguientes están previstos una vez al año, con una duración de 3-4 días, confirmó Matteo Bruni, director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, durante la conferencia de prensa vespertina.

    El Papa, según Bruni, dijo a los cardenales el 8 de enero que el consistorio está diseñado como una “continuidad con lo que se solicitó durante las reuniones de los cardenales antes del cónclave y también después del cónclave”. Y que la metodología sinodal utilizada “fue elegida para ayudarles a reunirse y conocerse mejor”.

    1. El Colegio Cardenalicio se ha fortalecido

    El cardenal salesiano Cristóbal López Romero, de Rabat (Marruecos), dijo a los periodistas que esperaban a los cardenales frente al Aula Pablo VI que, con el nivel de fraternidad alcanzado durante apenas 15 horas de debates del consistorio, “el Colegio Cardenalicio se ha fortalecido”.

    Dijo estar “muy contento”, porque el encuentro “nos ha permitido conocernos un poco mejor, compartir y porque además va a continuar”.

    Creo que ha sido una forma de reafirmar que hay continuidad, no tanto con el papa Francisco, sino con el Evangelio, con el Concilio Vaticano II y con todo el magisterio que ha surgido como consecuencia de este. En ese sentido, estoy muy satisfecho con los resultados, dijo. 

    2. Conocernos mejor, y ayudar al Papa León

    El cardenal Stephen Brislin de Johannesburgo, presente en la conferencia de prensa vespertina en la Oficina de Prensa del Vaticano, dijo a los periodistas: “La importancia de este consistorio no estuvo solo en la discusión que tuvo lugar”, sino en la posibilidad “de escucharnos unos a otros y conocernos”, ya que los prelados “no se conocían muy bien”.

    Subrayó que el encuentro “ha sido una ayuda” al Papa León “como sucesor de San Pedro” y que ha demostrado que la sinodalidad es “un modo de ser Iglesia” —y una “disposición” de la Iglesia—. 

    3. Sinodalidad, tratando de alcanzar la armonía

    El segundo día del consistorio recordó a los cardenales el Sínodo sobre la sinodalidad, con intervenciones de tres minutos de los participantes en discusiones de grupo, compartiendo comidas y reflexiones. Desde “el tesoro que el Evangelio es para la misión”, pasando por la necesidad de acercarse a las “vidas rotas de las personas con humildad”, hasta la sinodalidad como “una herramienta para hacer crecer las relaciones”, dijo Bruni.

    El cardenal Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá, Colombia, también presente durante la rueda de prensa, agregó que “a veces hay críticas o posiciones diferentes, pero tratamos de llegar a la armonía, que no significa uniformidad, sino volver a las raíces”, a las que se refirió como el Concilio Vaticano II.

    4. “El Papa quiere ser colegial”

    Cuando se le preguntó si había tensiones, especialmente al eliminar la liturgia y el gobierno de la Iglesia de la lista de temas a discutir, y dejar ‘Evangelii Gaudium’ y la sinodalidad sobre la mesa, el cardenal sudafricano Brislin dijo que fue una “experiencia agradable, una experiencia amistosa”. “El Papa quiere ser colegial” y aprender de “la riqueza que proviene de las experiencias de las personas” que vienen de diferentes partes del mundo.

    Los temas del consistorio de junio aún no se han definido y no fueron especificados cuando OSV News preguntó durante la conferencia de prensa si la liturgia u otros temas urgentes que han surgido serán abordados en el próximo consistorio.

    Los cardenales que salieron del Aula Pablo VI confirmaron a OSV News que durante el consistorio del 7 y 8 de enero no hubo tiempo para discutir la liturgia.

    5. ‘Estamos contigo y nos sentimos cerca de ti’

    La lista de cardenales que participaron en el consistorio extraordinario no ha sido publicada, solo el número: 170. Pero el Vaticano dijo que el Papa se reunió con el cardenal Joseph Zen, de 93 años, el 7 de enero. Y el 8 de enero, el Pontífice agradeció específicamente a los cardenales de mayor rango hacer el esfuerzo de asistir.

    El cardenal Zen, obispo emérito de Hong Kong, tuvo que obtener permiso de las autoridades judiciales de Hong Kong para asistir al consistorio.

    Al transmitir las palabras del Papa a los periodistas, Bruni dijo que el Papa enfatizó: “’Vuestro testimonio es verdaderamente precioso’, reafirmando su cercanía a los cardenales de todo el mundo que no pudieron venir”. 

    6. El Papa escuchaba y tomaba notas

    “Estamos con ustedes y nos sentimos cerca de ustedes”, dijo, repitiendo las palabras del Papa, ya que algunos cardenales, como el cardenal Baltazar Porras, de Venezuela, cuyo pasaporte diplomático fue confiscado por el régimen, no pudieron venir.

    El cardenal Pablo David de Kalookan, Filipinas, presente en la conferencia de prensa, dijo: “Fue realmente refrescante ver que el Santo Padre estaba más escuchando que hablando” durante el consistorio y agregó que si bien no se han tomado decisiones concretas, “estaba tomando notas muy, muy en serio, así que debe estar tramando algo”.

    7. Momento para descubrir la personalidad de León XIV

    El cardenal dominico Jean-Paul Vesco, de Argel (Argelia), hablando con los periodistas fuera del Aula Pablo VI, dijo que el consistorio fue “un momento maravilloso”, enfatizando que no solo fue una ocasión para que los cardenales se conocieran entre sí, sino para que descubrieran la personalidad del Papa León.

    “Este Papa es… un Papa al que uno quiere amar. Es… profundamente bondadoso. Ama. Estuvo allí, presente, con sencillez. Fue hermoso”, declaró a la prensa el cardenal, quien podría ver al Papa llegando a su país siguiendo los pasos de San Agustín. 

    8. Un Papa que quiere amar, y los cardenales quieren amarlo

    Describió al pontífice como “coherente” y “directo” en su “sencillez”. Dijo que sale del consistorio con la sensación de que los cardenales “se sienten amados” por su jefe y “quieren amarlo”. Un fruto claro del encuentro es el nivel de fraternidad.

    “Lo logró completamente desde el primer momento”, dijo el cardenal Vesco, que fue el que conversó durante más tiempo con periodistas, incluido OSV News.

    9. Iglesia misionera, Iglesia que se preocupa

    Enfatizando la necesidad del trabajo en equipo en la Iglesia, el Papa dijo a los cardenales en su discurso improvisado del 7 de enero: “Siento la necesidad de poder contar con ustedes: ¡ustedes son quienes llamaron a este siervo a esta misión!”, añadiendo en su Discurso introductorio que el consistorio “señalará el camino a seguir”.

    El cardenal Vesco dijo que, incluso en una reunión tan breve, queda claro que el papa León “quiere una Iglesia […] que sea a la vez una Iglesia misionera que proclama el Evangelio, pero también una Iglesia que se preocupa”, y “eso es precisamente lo que se refleja en esta forma de comunión y fraternidad”.

    “Antes que nada, en lugar de limitarse a hablar de las cosas, las hace. Y eso me parece muy sólido”, dijo el cardenal Vesco, subrayando que “podemos sentir claramente que esta reserva de confianza” que el Papa deposita en el Colegio Cardenalicio “es un valor, un valor que resistirá el paso del tiempo”.

    10. El énfasis está más en la relación, como un líder

    “El énfasis está más en la relación que en el contenido”, declaró a OSV News el padre Jordi Pujol, profesor asociado de la Universidad Pontificia de la Santa Cruz en Roma. Si bien un día y medio es demasiado poco tiempo para tratar a fondo cualquier tema, y ​​mucho menos los cuatro previstos al inicio de la reunión, el padre Pujol enfatizó que el Papa “quería demostrar que inicia su pontificado como un buen líder, y un buen líder es lograr que los cardenales se conozcan entre sí”. 

    11. No esperen todo de mí, el equipo impulsará las cosas

    Un buen líder, añadió el padre Pujol, es aquel que dice: “No esperen todo de mí; es el equipo el que impulsará las cosas. Esto demuestra que no es personalista y define su estilo de escuchar primero”, afirmó el profesor de ética y derecho de los medios de comunicación en la Facultad de Comunicación de la Iglesia.

    El cardenal Claudio Gugerotti, prefecto del Dicasterio para las Iglesias Orientales, se hizo eco de este sentimiento en sus breves comentarios a los periodistas, incluido OSV News, diciendo que el Papa “también estaba muy ansioso por intercambiar algunas palabras, por conectarse con otros de una manera muy sencilla e informal, y eso fue muy agradable”. 

    Bromeando sobre el carácter italiano del consistorio vaticano, añadió: “El almuerzo estuvo excelente. Por desgracia, nos perdimos la siesta”.

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    Paulina Guzik es editora internacional de OSV News. Síguela en X @Guzik_Paulina.

    Esta información se ha publicado originariamente en OSV News en inglés, y pueden consultarla aquí.

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    El autorOSV / Omnes

    Foco

    Cómo regular la IA aprendiendo de los Estados Unidos

    La inteligencia artificial ya forma parte de la vida cotidiana y plantea desafíos éticos y legales que exigen una regulación multinivel.

    Gonzalo Meza·10 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 5 minutos

    La inteligencia artificial evoca imágenes diversas: desde humanoides robóticos hasta las escenas de ‘Tiempos Modernos’ de Chaplin, pasando por herramientas como ChatGPT que usamos a diario. Pero la IA ya es una realidad cotidiana en Estados Unidos, presente en múltiples aspectos de nuestra vida. Andrew Ng señaló que la inteligencia artificial es “la nueva electricidad”, un instrumento que permeará todas las áreas humanas. Esta promesa ha captado la atención de los inversionistas: se estima que para 2026 la inversión en IA superará los 500,000 millones de dólares. Esto plantea desafíos éticos y la urgencia de establecer marcos legales apropiados por sectores y desde las bases: local, estatal, nacional e internacional.

    Mencionaré cuatro áreas donde la IA se integra a la vida cotidiana en Estados Unidos para después señalar las regulaciones propias en esos sectores.

    Transporte: Vehículos autónomos

      En varias ciudades californianas operan los robotaxis, vehículos autónomos que transportan pasajeros sin conductor. Equipados con cámaras, radares y sistemas de aprendizaje, estos vehículos son cada vez más comunes en Los Ángeles y otras zonas del país.

      Comercio: Mercados sin cajeros, “Just Walk Out” (tómalo y listo)

        En ciudades como Washington DC y Los Ángeles existen mercados gestionados por Amazon bajo el concepto “Just Walk Out”. Los usuarios entran identificándose con la palma de la mano, toman sus productos (pan, leche, arroz, etc.) directamente poniéndolos en sus bolsas o cestos y un sistema de multicámaras y sensores registra automáticamente las compras. Al salir, el cliente recibe la factura por correo electrónico. No hay cajas ni filas. Naturalmente, esto requiere un pre-registro en el sistema con datos personales y financieros.

        Logística: Centros de distribución

          Los megacentros de distribución de Amazon representan quizá la interacción más espectacular entre IA y humanos. El más grande, ubicado en Ontario, California, abarca más de 400 mil metros cuadrados. Estas bodegas funcionan como “organismos vivos” con miles de robots móviles que se desplazan en carreteras para ir y venir entre estanterías llevando y trayendo productos a los operadores (humanos). Este sistema de IA en los centros de distribución predice el tráfico, optimiza inventarios y colabora con el personal. Esto me parece interesante y no hay que perder de vista: un directivo de Amazon señalaba que el objetivo de la IA no es reemplazar el trabajo humano sino facilitarlo y crear nuevos puestos integrados al sistema. 

          Educación

            La IA ha penetrado profundamente las prácticas educativas estadounidenses. Gran parte del profesorado, desde educación básica hasta superior, utiliza herramientas de inteligencia artificial para el diseño de clases, la gestión administrativa, la planificación didáctica, el análisis del desempeño y el desarrollo de recursos pedagógicos. En el contexto universitario, el 90% de los estudiantes la incorpora en sus procesos de aprendizaje.

            Salud y bienestar

              En el sistema sanitario norteamericano, las instituciones emplean IA para apoyar diagnósticos —especialmente de imágenes—, refinar análisis, procesar datos masivos y automatizar tareas administrativas. Para los pacientes, existen aplicaciones cotidianas: chatbots de salud, sistemas de triaje en línea y “wearables” para monitorear actividades físicas o signos vitales.

              Los desafíos

              Aunque estas aplicaciones son positivas, también existen usos peligrosos de la IA: desarrollo de armas letales autónomas, ciberataques, manipulación de información y violación de la privacidad.

              La necesidad de una normativa ética y legal

              Ante estas realidades, es necesario establecer normativas legales y directivas éticas para el uso de la inteligencia artificial, desde el nivel local hasta el internacional. Aunque sería ideal contar con legislación internacional vinculante, para países como Estados Unidos —principal desarrollador y usuario de IA— un tratado de tal envergadura resulta poco plausible. En todo caso, sería solo una pieza del engranaje normativo emanado a nivel local y nacional.

              Ejemplos de regulación actual en Estados Unidos

              Reglamentación de vehículos autónomos

              Existen reglas específicas para los robotaxis. Cuando uno de estos vehículos sufre un accidente, la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico y el Departamento de Transporte exigen notificación inmediata en un registro a nivel nacional. Asimismo, en estados como California, Arizona, Texas o Nueva York hay marcos jurídicos que regulan permisos, términos del servicio y responsabilidades en accidentes de los robotaxis. ¿A quién se responsabiliza en caso de accidente? A la compañía que gestiona los vehículos. En California existe un protocolo para reportar incidentes directamente a la agencia. Estas reglas se extienden también a las aseguradoras. Los costos de las pólizas para vehículos autónomos son elevados, lo que obliga a las empresas a evitar infracciones. Como es IA, las máquinas van registrando lo permitido y lo prohibido.

              Educación

              En el ámbito educativo estadounidense existen guías orientadoras y reglamentaciones estatales. El Departamento de Educación publicó en 2025 una guía sobre el uso de IA que exige respetar la privacidad, los derechos civiles y las normas de integridad académica. Muchos estados han emitido guías oficiales. Cabe mencionar que, a diferencia de muchos países, los distritos escolares son entidades independientes que elaboran sus propias políticas en coordinación con leyes estatales y federales.

              Las universidades californianas operan bajo el mismo principio: cada una define su marco normativo. Sin embargo, existe consenso nacional: las regulaciones contra el plagio se extienden al uso de IA. Las instituciones han adoptado herramientas avanzadas que detectan textos generados íntegramente por inteligencia artificial. Su uso es generalizado.

              Salud

              Aunque no hay una única norma legal específica sobre IA en salud, existe un mosaico regulatorio que implican a la IA, por ejemplo, la Ley de Portabilidad y Responsabilidad del Seguro Médico (HIPAA por sus siglas en inglés), que protege los datos médicos de los pacientes y exige a las entidades que los manejan (hospitales, aseguradoras, clínicas) cumplir con estrictas reglas de privacidad y seguridad.

              El camino regulatorio de la IA apenas comienza. Pero considero que este debe darse en cada sector (educación, salud, finanzas) y partiendo de la base: local, estatal, nacional e internacional. Pensar en una ley universal supranacional que regule la IA es impensable, pues muchos marcos jurídicos —particularmente el norteamericano, que es uno de los mayores inversionistas y desarrolladores de IA. EU controla los modelos, el hardware (chips de compañías como NVIDIA) y la infraestructura (Google Cloud, AWS) que hacen posible la IA, por ende, los posibles marcos regulatorios de la IA deben venir de EUA para después, en otro nivel, engranarse con acuerdos no vinculantes a nivel internacional. En ese sentido ¿Qué papel puede tener la Iglesia en dicho esfuerzo normativo? 

              Hacia la creación, desarrollo y aplicación de un marco ético de uso de la IA en la Iglesia

              La Iglesia ha sido pionera en la elaboración, promoción y uso de un marco ético para el uso de la inteligencia artificial. Esto ya se da desde hace al menos dos años. Destacan algunos documentos como “Antiqua et Nova”, nota sobre la relación entre la inteligencia artificial y la inteligencia humana del Dicasterio para la Doctrina de la Fe y el Dicasterio para la Cultura y la Educación del 14 de enero de 2025.

              También destacan las intervenciones de los pontífices, el Papa Francisco y el Papa León XIV sobre IA, tales como el mensaje para la Jornada Mundial de la Paz de 2024 del Papa Francisco y los diversos discursos del Papa León XIV sobre el tema, notablemente su mensaje en la Segunda Conferencia sobre Inteligencia Artificial del 17 de junio de 2025.

              Estas intervenciones recientes se fundamentan en los principios de la Doctrina social de la Iglesia los cuales deben aplicarse al uso de la inteligencia artificial, especialmente en temas de dignidad humana, bien común y solidaridad. Estas normas éticas sobre uso de IA podrían también desarrollarse y aplicarse a nivel de cada jurisdicción eclesiástica especialmente en los sectores donde la Iglesia ejerce sus funciones como las escuelas u hospitales católicos, seminarios, centros de formación, etc.  Hay algunas diócesis que ya cuentan con guías al respecto, por ejemplo, las diócesis de Biloxi (Mississippi), Orange (California), y los obispos de la Conferencia Católica de Maryland que abarca Baltimore, Washington y Wilmington.

              Hacia la creación de marcos legales multisectoriales y multiniveles

              A nivel internacional, la Santa Sede puede contribuir decisivamente a la construcción de un marco normativo sobre inteligencia artificial a nivel de las Naciones Unidas. Es importante notar este marco debería ser un acuerdo no vinculante ya que un tratado vinculante enfrentaría obstáculos significativos —tanto por la incompatibilidad con sistemas jurídicos como el estadounidense, como por la necesidad de respuestas diferenciadas según sectores y niveles jurisdiccionales—. De esa forma me parece más viable y efectivo promover uno o varios acuerdos no vinculantes en el seno de la ONU que orienten la regulación de la IA a escala global, respetando así la autonomía normativa de cada país.

              Mundo

              Cardenal Koovakad: “Hay que superar el odio en nombre de la religión”

              El cardenal George Jacob Koovakad, prefecto del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso, reflexiona sobre el estado de las relaciones entre las religiones a la luz del Jubileo que acaba de concluir, del reciente viaje del Papa León XIV a Turquía y del 60º aniversario de la declaración Nostra Aetate.

              Giovanni Tridente·10 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 7 minutos

              Creado cardenal por el Papa Francisco hace exactamente un año y prefecto del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso, George Jacob Koovakad es hoy una de las figuras clave del compromiso de la Iglesia católica en la promoción del encuentro y la cooperación entre las religiones. En esta entrevista con Omnes, repasa las etapas más significativas de este camino, se detiene en los retos que plantean los conflictos y la violencia, habla del valor del encuentro entre creyentes de diferentes religiones y recuerda la responsabilidad común de las religiones en la promoción de la paz, la fraternidad y el bien común, con una mirada atenta a las nuevas generaciones.

              Su creación como cardenal por el Papa Francisco y su posterior nombramiento como prefecto lo han situado rápidamente en el centro del diálogo interreligioso. ¿Qué aspectos de su trayectoria vital considera importantes para afrontar esta responsabilidad?

              —Considero decisivo, ante todo, haber nacido y crecido en Kerala, India, en una sociedad multicultural y multirreligiosa, donde todas las religiones son respetadas y garantizan la armonía social. Las diferencias son una riqueza: se podría decir que llevo en mi ADN el tema de la convivencia entre religiones muy diferentes entre sí. Luego presté servicio en varias nunciaturas apostólicas: en Argelia, Corea del Sur, Irán, Costa Rica y Venezuela. Esto me permitió conocer tanto las religiones predominantes en países donde el cristianismo es minoritario, como los países de mayoría cristiana, pero pertenecientes a culturas muy diferentes a las anteriores. 

              Este “panorama” se amplió aún más cuando, en septiembre de 2021, el Papa Francisco me nombró organizador de los viajes apostólicos: las más de diez visitas realizadas han sido nuevas oportunidades de encuentro y colaboración con personas de diferentes continentes y contextos sociales muy diferentes. Recientemente acompañé al Papa León XIV a Turquía y Líbano, un viaje con numerosos factores relacionados con el diálogo interreligioso.

              Destacaría en particular dos aspectos que me parecen reseñables de estas experiencias: por un lado, poder ser testigo directo de los innumerables gestos de amistad, cercanía y relaciones sinceras, a los más diversos niveles, de los pontífices hacia personas de otras tradiciones religiosas. En segundo lugar, la posibilidad de conocer diferentes culturas: este es un elemento importante para poder establecer relaciones, que a su vez son la base indispensable para entablar un diálogo.

              El Jubileo que ahora concluye también ha involucrado al Dicasterio en varios momentos de encuentro con otras tradiciones religiosas. Entre las iniciativas realizadas, ¿cuál le parece particularmente reveladora del estado actual del diálogo interreligioso?

              —A este respecto, me gustaría destacar un importante acontecimiento que tuvo lugar en el Aula Pablo VI, en presencia del Santo Padre, el 28 de octubre de 2025. Los presentes se encontraron inmersos en una sala con mucha variedad: religiones, lenguas, procedencias, edades, expresiones culturales y artísticas. ¿Cuál era el objetivo de esta celebración? Celebrar un aniversario redondo: los 60 años de la declaración Nostra Aetate, un documento conciliar que marcó un punto de inflexión trascendental para la Iglesia católica, expresión concreta de una Iglesia que “se convierte en coloquio”, en diálogo, como afirmó San Pablo VI en la encíclica Ecclesiam suam (1964). 

              Al reconocer abiertamente la presencia de valores positivos no solo en la vida de los fieles de otras religiones, sino también en las tradiciones religiosas a las que pertenecen, se ha pasado de una actitud de monólogo a una actitud de diálogo y escucha, sin renunciar a los fundamentos tradicionales de la identidad católica. La presencia de elementos de verdad y santidad en otras religiones, que son “rayos de esa verdad que ilumina a todos los hombres”, como afirma Nostra Aetate, nos impulsa a prestar atención a los demás, a escucharlos, a interesarnos por ellos, a tomarlos en serio. 

              Entonces, si quisiéramos buscar una confirmación del estado actual del diálogo, bastaría con observar esa sala “multicolor”, disfrutar de las armonías de los ritmos peculiares de las diferentes culturas, escuchar los fuertes testimonios de un diálogo que se convierte en vida, acogida, respeto y confianza mutuos. Obviamente, es difícil condensar en una sola velada los progresos realizados en el camino interreligioso, pero ver a los más de dos mil asistentes marcharse al final de la jornada llevando consigo una bolsita de semillas con la intención de “propagar” aún más estas semillas de diálogo y paz allí donde cada uno vive, en su vida cotidiana, fue una confirmación de que el camino continúa.

              “La fe cristiana es capaz de inculturarse: los cristianos están llamados a ser semilla de fraternidad para todos”.

              Cardenal KovakaadPrefecto del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso

              El Documento sobre la Fraternidad Humanade Abu Dabi de 2019 sigue inspirando muchas relaciones internacionales. ¿Qué muestra, aún hoy, la vitalidad de esa iniciativa?

              —A través de este histórico documento, firmado por el Papa Francisco y el gran imán de al-Azhar, Ahmed al Tayeb, los dos líderes religiosos expresaron un fuerte mensaje a favor de la inclusión en lugar de la exclusión y la discriminación de las minorías, especialmente en países donde el islam o el cristianismo son la religión mayoritaria. El documento subraya que todos somos hijos del mismo Dios, todos somos hermanos y hermanas; todos necesitamos que se reconozcan y respeten nuestros derechos y, más aún, que se pase de la tolerancia a la ciudadanía. Además, los dos líderes condenan conjuntamente la violencia. La firma de este documento, que tuvo lugar en presencia de setecientos líderes religiosos, no es un caso aislado, sino el resultado de un camino profético, recorrido por toda la Iglesia, y representa un excelente ejemplo de cómo las religiones pueden inspirar la acción diplomática y política de los estados para promover con más valentía aquellos valores y tradiciones que exaltan la dignidad humana universal.

              Habiendo realizado muchos viajes siguiendo al Papa, ¿cómo cambia la percepción del diálogo interreligioso cuando se observa desde países marcados por conflictos, minorías religiosas o tensiones culturales?

              —Después de la pandemia pensábamos que la vida sería más pacífica, más tranquila, pero no ha sido así. Cada día nos enfrentamos a nuevos retos: conflictos étnicos, guerras… La humanidad parece dirigirse hacia un abismo… Hay países en los que los conflictos internos que causan violencia y muerte se prolongan desde hace años, lamentablemente lejos ya de los focos de los medios de comunicación, alargando la lista de guerras “olvidadas”. Hay otros, sociedades multiétnicas y multirreligiosas, caracterizadas por un clima de convivencia pacífica, donde de repente se desata el horror del terrorismo, como hemos visto en los recientes trágicos acontecimientos de Sídney. 

              Dado que el diálogo interreligioso no puede sustituir el papel de la diplomacia y las instituciones en la resolución de conflictos, como creyentes, todos tenemos el deber de ser testigos de la paz y la comunión. Quisiera lanzar aquí un sincero llamamiento: hay que superar el odio en nombre de la religión. Toda guerra, toda violencia en nombre de Dios es una perversión religiosa. El odio, la brutalidad y la discriminación son incompatibles con cualquier experiencia religiosa auténtica. Todo ser humano es titular de derechos y libertades inalienables y, en este contexto, el papel de la religión es, por su naturaleza, un papel de paz y nunca puede ser motivo de destrucción. 

              Por otra parte, si nos fijamos en el reciente viaje del Papa León XIV, en su discurso con las autoridades y representantes de la sociedad civil, el Pontífice citó precisamente la invitación de su predecesor san Juan XXIII —que fue Administrador del Vicariato Latino de Estambul y Delegado Apostólico en Turquía y Grecia de 1935 a 1945— a los católicos, para que no se alejaran de la vida civil del país. Esas palabras, explicó el Papa León XIV, siguen irradiando mucha luz y continúan inspirando una lógica evangélica y más auténtica, que el Papa Francisco ha definido como “cultura del encuentro”

              Podemos decir, pues, que esta última visita ha sido también una ocasión para derribar prejuicios y acelerar el proceso de crecimiento de la confianza mutua, así como para profundizar las relaciones que ya existían desde hacía tiempo entre la Santa Sede, tanto con los chiítas como con los sunitas.

              Antes citaba Nostra Aetate. ¿Qué queda por hacer, después de sesenta años, para valorar plenamente esta Declaración?

              —Sin duda, existen oportunidades de crecimiento, como la profundización de las relaciones con los seguidores de religiones que aún no se mencionaban en el documento, como los sijs, los jainistas, los confucianos y los taoístas; el desarrollo y la implementación de la espiritualidad del diálogo, y el surgimiento de nuevos movimientos religiosos. Sin duda, el tema de la fraternidad, de la hermandad universal, es fruto de la semilla sembrada por este magnífico documento. La fe cristiana es capaz de inculturarse: los cristianos están llamados a ser semilla de fraternidad para todos. Todo esto no significa renunciar a la propia identidad, sino más bien ser conscientes de que la identidad no es ni debe ser nunca un motivo para levantar muros o discriminar a los demás, sino siempre una ocasión para tender puentes. 

              El diálogo interreligioso no es simplemente un diálogo entre religiones, sino entre creyentes llamados a dar testimonio en el mundo de la belleza de creer en Dios y practicar la caridad fraterna y el respeto mutuo. Como creyentes, somos mayoría en el mundo, pero a menudo permanecemos en silencio o estamos divididos. Sin embargo, cada vez es más importante unirnos y dar testimonio, trabajar juntos por el bien común. Todos los que nos dedicamos a este campo tenemos la responsabilidad de seguir contemplando los misteriosos caminos de Dios: es Él quien abre los caminos.

              “El diálogo interreligioso no es simplemente un diálogo entre religiones, sino entre creyentes llamados a dar testimonio en el mundo de la belleza de creer en Dios y practicar la caridad fraterna y el respeto mutuo”.

              Cardenal Kovakaad Prefecto del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso

              ¿Qué criterio utilizar para superar aquellas situaciones en las que el diálogo se ve obstaculizado por radicalizaciones, discriminaciones o violencias?

              —El nuestro es un tiempo de conversión y renovación, una ocasión para dejar atrás las disputas y comenzar un nuevo camino: trabajando juntos, cada uno con sus propias responsabilidades, podemos construir un mundo en el que cada uno pueda realizar su humanidad en la verdad, la justicia y la paz. La esperanza ilumina el camino y, al mismo tiempo, se renueva y se alimenta cada vez, tanto en la vida cotidiana, -con gestos sencillos y concretos de acogida, solidaridad, escucha recíproca y diálogo sincero-, como en los contextos oficiales, con la firma de un memorándum o un documento conjunto. Ambos aspectos son importantes. Es fundamental caminar siempre entre el realismo y la esperanza.

              El diálogo interreligioso se reconoce cada vez más como un componente de la diplomacia, la construcción de la paz y el desarrollo. Se habla también más de “diplomacia religiosa”. Quienes trabajan en estos campos deberían incluir en sus estrategias a los actores religiosos y las organizaciones confesionales. Las instituciones religiosas deben pasar de un diálogo basado en acontecimientos específicos a un diálogo como práctica relacional continua, que implique la formación, la educación y la colaboración en cuestiones de justicia social.

              Las nuevas generaciones muestran una sensibilidad diferente a la del pasado. ¿Hay preguntas que ve surgir por parte de ellos hacia la Iglesia católica?

              —En cuanto a las diferentes sensibilidades de las nuevas generaciones, hay que tener en cuenta algunos aspectos importantes. A menudo, los jóvenes nacen y crecen en sociedades multiétnicas y, por lo tanto, multiculturales y multirreligiosas. Es una experiencia que influye en su concepto de “diferente”. Comparten espacios, amistades y trayectoria escolar. O bien son hijos de inmigrantes que, a menudo, viven en primera persona el contraste entre las tradiciones culturales y religiosas de su familia y la realidad que encuentran en la sociedad fuera de casa, con sus compañeros y amigos.

              La acogida y la apertura hacia lo diferente son necesidades genuinas y, en esto, la Iglesia católica puede dar testimonio. Conocemos situaciones cada vez más frecuentes, solo por poner un ejemplo, de acogida en los oratorios de jóvenes de otras religiones, que encuentran en ellos un entorno seguro fuera de su familia. El mundo de los adultos debería ser más abierto y sensible para comprender las necesidades de las nuevas generaciones.

              Usted es antiguo alumno de la Pontificia Universidad de la Santa Cruz, ¿qué recuerdos conserva de sus años de estudio?

              —Guardo excelentes recuerdos de mis años de estudio en la Universidad de la Santa Cruz, una formación muy importante tanto entonces como después para mi futuro. En primer lugar, fue una experiencia de internacionalidad, de universalidad (también una base importante para mi servicio actual), y sobre todo recuerdo la oportunidad de intercambiar ideas con estudiantes de otros países de Asia, un continente muy bien representado en aquel entonces. Recuerdo la importancia que se daba a la formación de los laicos. Era muy valiosa la atención personalizada que se prestaba a cada estudiante, la prioridad que se daba a la asimilación y a la formación, respetando los ritmos de aprendizaje individuales. En resumen, fue una época de crecimiento tanto humano como intelectual.

              Evangelización

              Erik Varden sobre el sufrimiento: Dios no elimina el dolor, lo carga con nosotros

              El obispo de Trondheim y escritor Erik Varden ofreció en el Foro Omnes una reflexión sobre el sufrimiento humano desde la fe cristiana, subrayando que la respuesta del cristianismo no es una explicación teórica del dolor, sino la presencia de Dios que lo asume y lo redime.

              Redacción Omnes·9 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

              Más de 250 personas se dieron cita en el Aula Magna de la Universidad CEU San Pablo de Madrid para asistir al Foro Omnes con Erik Varden. El obispo de Trondheim y escritor reflexionó este viernes sobre el sufrimiento humano y su sentido cristiano.

              El Foro, organizado por Omnes junto a Ediciones Encuentro y la Fundación Cultural Ángel Herrera Oria, contó además con el patrocinio de Fundación CARF y Banco Sabadell.

              Autor de obras como Castidad, Sobre la conversión cristiana o Heridas que sanan, Varden abordó una de las cuestiones que más escándalo provoca en la fe contemporánea: cómo puede concebirse a un Dios que sufre.

              El porqué del sufrimiento

              El obispo noruego subrayó que el porqué del sufrimiento humano no tiene una respuesta sencilla. “Muchos abandonan la Iglesia a causa del escándalo del sufrimiento”, afirmó, para añadir que el cristianismo no ofrece explicaciones que anulen el dolor, sino una profunda reverencia ante su misterio. La condición humana —recordó— es una condición dolorosa, pero no definitiva.

              En este contexto, Varden explicó que el núcleo del misterio cristiano está en la encarnación: Dios, siendo absoluta trascendencia, entra en la condición humana para sanarla desde dentro. “La encarnación tiene lugar en vistas a la redención”, señaló, insistiendo en que el sufrimiento no es el final de la historia.

              Vista parcial de asistentes al Foro Omnes con Erik Varden

              Erik Varden refleja en un sencillo ejemplo la posición del cristiano ante el sufrimiento. En Crimen y castigo, los hermanos hablan sobre el dolor injusto y uno de ellos acaba gritando de ira ante esta realidad gritando «no puede haber una respuesta para esto». Uno de ellos no intenta corregir la ira de su hermano ni refutar sus palabras sino que cuando el otro deja de hablar, él permanece en silencio y fija la mirada en la imagen de la cruz. Esa es la respuesta cristiana: no una explicación que anule el dolor, sino una presencia silenciosa ante el sufrimiento.

              Dos respuestas actuales ante el sufrimiento

              Varden señala dos tendencias ante el sufrimiento. Por un lado, mencionó la “tendencia de Instagram”, que empuja a proyectar una existencia ideal, invulnerable y perfecta. Por otro, señaló la creciente inclinación a la victimización y a la autovictimización, en la que las heridas personales se exponen públicamente exigiendo reconocimiento y reparación. Aunque reconoció que en ocasiones es necesario mostrar las heridas, advirtió del riesgo de convertirlas en identidad: “cuando decimos ‘mi herida soy yo’”.

              Según Varden, quedarse atrapado entre estas dos dinámicas —la negación del dolor y su absolutización— destruye la perspectiva cristiana. En este sentido, invitó a reflexionar sobre el lugar histórico de los símbolos cristianos en la vida pública. Durante siglos —recordó— procesos de enseñanza, justicia y vida social han tenido lugar bajo la imagen del Cristo sufriente. Esa imagen se honra no por el dolor en sí, sino porque los cristianos saben lo que ocurrió al tercer día: el sufrimiento no tiene la última palabra.

              La cruz y su libertad

              La aspiración contemporánea a la perfección, añadió, revela una verdad profunda: el ser humano ha sido creado para la plenitud y la belleza. El problema surge cuando se intenta alcanzar esa perfección por las propias fuerzas, lo que conduce fácilmente a la frustración. Frente a ello, Varden defendió que no ser autosuficientes no implica no ser libres. “Para la libertad, Cristo nos ha liberado”, afirmó.

              Al contemplar la cruz —con los clavos atravesando la carne y la movilidad anulada— puede parecer que estamos ante la negación absoluta de la libertad. Sin embargo, leída desde la fe, la cruz revela una libertad extrema: “Si es posible, que pase de mí este cáliz, pero que se haga tu voluntad”. Para Varden, esta escena muestra que incluso cuando la libertad física está gravemente limitada, sigue siendo posible una respuesta interior plenamente libre.

              La posición cristiana es que el hecho de no ser autosuficientes o autónomos no significa que no seamos libres. Para la libertad, cristo nos ha liberado. La fe nos enseña que podemos responder con perfecta libertad incluso cuando nos pasan cosas que restringen nuestra libertad física. La mera idea de los clavos atravesando la carne y de una persona que se asegura de quitarle movilidad es una imagen perversa y al mismo tiempo leída a la luz de la fe la cruz nos habla de una extrema libertad. Si es posible que pase de mi este cáliz pero que se haga tu voluntad. La cruz nos enseña que podemos responder con máxima libertad interior a acontecimientos que nos paralizarían.

              Varden habla de sanar heridas

              El obispo insistió también en que la sanación de las heridas no es instantánea. La conversión no elimina automáticamente el dolor ni hace que todo termine bien. Algunas fracturas, dijo, no desaparecerán, pero eso no las sitúa fuera del alcance de la gracia. La fe cristiana no proclama solo a un Dios omnipotente capaz de eliminar el sufrimiento, sino a un Dios que lo carga con nosotros y lo transforma en fuente de sanación y, en ocasiones, de salvación. “Por sus heridas hemos sido curados”, recordó, subrayando que los cristianos, como miembros del Cuerpo de Cristo, participan de esta realidad redentora.

              La redención —afirmó— es un hecho histórico ya realizado, cuyos efectos siguen desplegándose en el tiempo hasta el final de los tiempos. En este sentido, citó la imagen de Cristo que permanece en la cruz, no como un episodio que deba descartarse, sino como la certeza de que todo sufrimiento puede ser confiado a un amor omnipotente. “Decir: ‘Señor, esto es tuyo’”, explicó, puede convertir las heridas en puentes de sanación. “Yo he visto esto”, añadió.

              “Vivimos en este mundo como en un valle de lágrimas”, concluyó, “pero es un valle iluminado por la luz de Cristo”. Para el obispo, cada persona está llamada a descubrir e interpretar su propia “canción”, aquella para la que ha sido creada. Aunque existen ejemplos admirables de personas —con o sin fe— que afrontan el sufrimiento con valentía, cuando este está iluminado por la fe cristiana se vive con la convicción de que Dios está con nosotros y de que nosotros estamos hechos para vivir en Él. Así, cada experiencia humana, incluso la más dolorosa, puede convertirse en un camino de comunión con Dios.

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              Vaticano

              15 ideas sobre la restricción de derechos humanos y libertades que denuncia el Papa

              En un denso discurso ante el Cuerpo Diplomático, que sintetizamos en 15 puntos, el Papa León XIV ha denunciado hoy el “cortocircuito de derechos humanos” en el mundo, contra las libertades de expresión, de conciencia, religiosa, y la persecución y discriminación de los cristianos. Y ha rechazado con firmeza el “llamado derecho al aborto seguro”, la subrogación y la eutanasia, para defender la familia.

              Francisco Otamendi·9 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 7 minutos

              La restricción y “cortocircuito” de derechos humanos en el mundo, la lesión de libertades fundamentales, en especial la de expresión y la libertad religiosa, con la objeción de conciencia, la defensa de la vida humana y de la familia, con el rechazo del “llamado derecho al aborto seguro”, de la maternidad subrogada y de la eutanasia, han sido aspectos nucleares del amplio Discurso del Papa León XIV ante el Cuerpo Diplomático acreditado ante la Sante Sede, que se resumen aquí.

              Diplomacia basada en la fuerza

              Junto a ello, el Pontífice ha denunciado que “la diplomacia que promueve el diálogo y busca el consenso entre todas las partes está siendo sustituida por una diplomacia basada en la fuerza, ya sea por parte de individuos o de grupos de aliados”. 

              “La guerra vuelve a estar de moda y el entusiasmo bélico se extiende”, ha señalado al principio de su discurso. “Se ha roto el principio establecido tras la Segunda Guerra Mundial, que prohibía a los países utilizar la fuerza para violar las fronteras ajenas”. 

              “La paz sigue siendo un bien difícil, pero posible”

              A juicio del Papa, “la paz ya no se busca como un regalo y como un bien deseable en sí mismo (..). En cambio, se busca mediante las armas como condición para afirmar el propio dominio. Esto compromete gravemente el estado de derecho, que es la base de toda convivencia civil pacífica”, y ha reivindicado la importancia de respetar el “derecho internacional humanitario”.

              Sin embargo, tras analizar alqunos de los conflictos más conocidos que sacuden el mundo, como el de Ucrania, Israel y Palestina en Oriente Medio, Haití, la región africana de los Grandes Lagos, Myanmar, o Venezuela, el Papa ha concluido señalando que “a pesar de la trágica situación que tenemos ante nuestros ojos, la paz sigue siendo un bien difícil, pero posible”.

              Como nos recuerda san Agustín, ha subrayado, “nuestros supremos bienes consisten en la paz, porque es el objetivo mismo de la ciudad de Dios, a la que aspiramos, incluso inconscientemente, y de la que podemos disfrutar un anticipo incluso en la ciudad terrenal”.

              Venezuela: buscar soluciones políticas pacíficas

              Al referirse a Venezuela, León XIV ha renovado su “vehemente llamamiento para que se busquen soluciones políticas pacíficas a la situación actual, teniendo presente el bien común de los pueblos y no la defensa de intereses partidistas. Esto es especialmente válido para Venezuela tras los recientes acontecimientos”. 

              Renuevo mi llamamiento, ha dicho, “para que se respete la voluntad del pueblo venezolano y se trabaje por la protección de los derechos humanos y civiles de todos y por la construcción de un futuro de estabilidad y concordia, encontrando inspiración en el ejemplo de dos de sus hijos, a quienes tuve la alegría de canonizar el pasado mes de octubre, José Gregorio Hernández y la hermana Carmen Rendiles”. 

              De este modo, “se podrá construir una sociedad fundada en la justicia, la verdad, la libertad y la fraternidad, y así salir de la grave crisis que aflige al país desde hace muchos años”. 

              El tráfico de drogas, lacra para la humanidad

              “Entre las causas de esta crisis se encuentra, sin duda, el tráfico de drogas, que es una lacra para la humanidad y requiere el compromiso conjunto de todos los países para erradicarlo y evitar que millones de jóvenes de todo el mundo se conviertan en víctimas del consumo de drogas”, ha manifestado el Papa. 

              “Junto a estos esfuerzos, debe haber una mayor inversión en desarrollo humano, educación y creación de oportunidades de empleo para personas que, en muchos casos, se ven envueltas en el mundo de las drogas sin saberlo”. 

              Otros ejes centrales de su discurso: derechos fundamentales y libertades

              Como se ha mencionado, la crítica profunda a las amenazas a los derechos humanos, y la defensa de derechos fundamentales como la libertad religiosa y la vida han sido ejes centrales de su discurso. 

              “Estamos asistiendo a un auténtico “cortocircuito” de los derechos humanos”, ha diagnosticado el Papa. “El derecho a la libertad de expresión, la libertad de conciencia, la libertad religiosa e incluso el derecho a la vida están siendo restringidos en nombre de otros pretendidos nuevos derechos, con el resultado de que el propio marco de los derechos humanos está perdiendo su vitalidad y dejando espacio para la fuerza y la opresión. Esto ocurre cuando cada derecho se vuelve autorreferencial y, especialmente, cuando se desconecta de la realidad, la naturaleza y la verdad”.

              La objeción de conciencia no es rebelión

              En su reflexión ante el Cuerpo Diplomático, el Papa ha criticado con dureza la restricción de derechos humanos fundamentales, “empezando por la libertad de conciencia. En este sentido, la objeción de conciencia permite a las personas rechazar obligaciones legales o profesionales que entran en conflicto con principios morales, éticos o religiosos profundamente arraigados en sus vidas personales”. 

              La objeción de conciencia no es rebelión, sino un acto de fidelidad a uno mismo, ha dicho. “En este momento de la historia, la libertad de conciencia parece ser cada vez más cuestionada por los Estados, incluso por aquellos que dicen basarse en la democracia y los derechos humanos”. 

              Una sociedad verdaderamente libre no impone la uniformidad, sino que protege la diversidad de conciencias, previniendo las tendencias autoritarias y promoviendo un diálogo ético que enriquece el tejido social, ha subrayado.

              Libertad religiosa restringida: una petición a las naciones

              De manera similar, la libertad religiosa corre el riesgo de verse restringida, ha manifestado más adelante. Como recordó Benedicto XVI, este es “el primero de todos los derechos humanos, porque expresa la realidad más fundamental de la persona”.

              Los datos más recientes muestran que las violaciones de la libertad religiosa están aumentando y que el 64 % de la población mundial sufre graves violaciones de este derecho. “Al solicitar que se respeten plenamente la libertad religiosa y el culto de los cristianos, la Santa Sede pide lo mismo para todas las demás comunidades religiosas”. 

              En este apartado, el Papa no ha querido pasar por alto que “la persecución de los cristianos sigue siendo una de las crisis de derechos humanos más extendidas en la actualidad, que afecta a más de 380 millones de creyentes en todo el mundo”.

              Discriminación de los cristianos

              Al mismo tiempo, el Papa no ha olvidado “una forma sutil de discriminación religiosa contra los cristianos, que se está extendiendo incluso en países donde son mayoría, como en Europa o América. 

              Allí, a veces se les restringe su capacidad de proclamar las verdades del Evangelio por razones políticas o ideológicas, especialmente cuando defienden la dignidad de los más débiles, los no nacidos, los refugiados y los migrantes, o promueven la familia”. 

              Defensa de la familia 

              Una parte importante del discurso del Papa se ha centrado en la familia. Desde una perspectiva cristiana, los seres humanos han sido creados a imagen y semejanza de Dios, quien, “al llamarlos a la existencia por amor, los ha llamado al mismo tiempo al amor”, ha recordado, citando a san Juan Pablo II. 

              “Esta vocación se manifiesta de manera privilegiada y única dentro de la familia. Es en este contexto donde aprendemos a amar y desarrollamos la capacidad de servir a la vida, contribuyendo así al desarrollo de la sociedad y a la misión de la Iglesia. A pesar de su importancia, la institución de la familia se enfrenta hoy en día a dos retos cruciales”, ha señalado el Santo Padre.

              Se subestima su papel social fundamental

              Por un lado, existe una preocupante tendencia en el sistema internacional a descuidar y subestimar su papel social fundamental, lo que conduce a su progresiva marginación institucional. Por otro lado, no podemos ignorar la creciente y dolorosa realidad de las familias frágiles, rotas y que sufren, afectadas por dificultades internas y fenómenos inquietantes, como la violencia doméstica.

              La vocación al amor y a la vida, que se manifiesta de manera importante en la unión exclusiva e indisoluble entre una mujer y un hombre, implica, según el Papa León XIV, “un imperativo ético fundamental para que las familias puedan acoger y cuidar plenamente la vida por nacer. Esto es cada vez más una prioridad, especialmente en aquellos países que están experimentando un dramático descenso de la natalidad”. 

              “La vida, un don inestimable” 

              “La vida, de hecho, es un don inestimable que se desarrolla dentro de una relación comprometida basada en la entrega mutua y el servicio. A la luz de esta profunda visión de la vida como un don que hay que apreciar, y de la familia como su guardiana responsable”, “rechazamos categóricamente cualquier práctica que niegue o explote el origen de la vida y su desarrollo”, ha dicho el Papa.

              “Entre ellas se encuentra el aborto, que interrumpe una vida en crecimiento y rechaza acoger el don de la vida. En este sentido, la Santa Sede expresa su profunda preocupación por los proyectos destinados a financiar la movilidad transfronteriza con el fin de acceder al llamado “derecho al aborto seguro”. 

              Asimismo, “considera deplorable que se asignen recursos públicos para suprimir la vida, en lugar de invertirlos en apoyar a las madres y las familias. El objetivo principal debe seguir siendo la protección de todos los niños no nacidos y el apoyo efectivo y concreto a todas las mujeres para que puedan acoger la vida”.

              Subrogación: se viola la dignidad de ambos

              De manera similar, existe la práctica de la subrogación. “Al convertir la gestación en un servicio negociable, se viola la dignidad de ambos, tanto del niño, que queda reducido a un “producto”, como de la madre, al explotar su cuerpo y el proceso generativo y alterar la vocación relacional original de la familia”. 

              Eutanasia: falsa compasión

              Consideraciones similares se aplican también a los enfermos y a las personas mayores y solas, que a veces tienen dificultades para encontrar una razón para seguir viviendo. “La sociedad civil y los Estados también tienen la responsabilidad de responder de manera concreta a las situaciones de vulnerabilidad, ofreciendo soluciones al sufrimiento humano, como los cuidados paliativos, y promoviendo políticas de auténtica solidaridad, en lugar de fomentar formas falsas de compasión como la eutanasia”. 

              Una reflexión análoga puede aplicarse a tantos jóvenes que se enfrentan a numerosas dificultades, entre ellas la adicción a las drogas. Se necesita un esfuerzo conjunto de todos para erradicar esta lacra de la humanidad y el narcotráfico que la alimenta, ha reiterado el Papa, con el fin de evitar que millones de jóvenes en todo el mundo sean víctimas del consumo de drogas.

              Reafirmar la tutela del derecho a la vida

              Como conclusión, León XIV ha dicho: “Es necesario reafirmar con fuerza que la tutela del derecho a la vida constituye el fundamento imprescindible de cualquier otro derecho humano. Una sociedad sólo está sana y desarrollada cuando protege la sacralidad de la vida humana y se esfuerza activamente por promoverla”. 

              Apoyar signos de esperanza para la paz

              Tras recordar signos de esperanza valiente en nuestro tiempo para la paz (Acuerdos de Dayton que pusieron fin a la sangrienta guerra en Bosnia y Herzegovina, o la declaración conjunta de paz entre Armenia y Azerbaiyán), y la necesidad de apoyarlos constantemente, el Papa ha recordado la celebración en octubre del octavo centenario de la muerte de san Francisco de Asís, «un hombre de paz y diálogo, reconocido universalmente incluso por quienes no pertenecen a la Iglesia católica». 

              “Un corazón humilde y artesano de paz es lo que deseo para cada uno de nosotros y para todos los habitantes de nuestros países al comienzo de este nuevo año”, ha concluido.

              El autorFrancisco Otamendi

              Familia

              Carlota y Santi, un matrimonio centrado en hacer la voluntad de Dios

              Hay muchos caminos para buscar la santidad personal en el matrimonio. Carlota y Santi están construyendo el suyo tratando de descubrir y corresponder a lo que Dios les pide en cada momento.

              Javier García Herrería·9 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 6 minutos

              Carlota Valenzuela y Santi Roldán se conocieron en noviembre de 2024 y se casaron en septiembre de 2025. Ella es de Granada y él de Buenos Aires. Tuvieron un noviazgo breve, pero consciente, que puso el conocimiento mutuo y la oración en el núcleo de su relación. Su amor no fue fruto de un enamoramiento precipitado, sino de un discernimiento vivido con seriedad. 

              Carlota, conocida por miles de personas desde que peregrinó a pie desde Finisterre hasta Jerusalén hace tres años y por compartir en redes sociales su vida de fe con más de 120.000 seguidores, explica hoy cómo él y su marido, un argentino, construyen con su matrimonio una vocación compartida.

              La formación en su noviazgo ha sido clave: retiro de Amor Conyugal, teenstar, cursillo prematrimonial y hablar regularmente con un sacerdote para comprender el valor real del sacramento. Insisten en que hay que cambiar el relato que muchas veces tienen los creyentes sobre el matrimonio: hace falta hablar de su belleza, mostrar matrimonios felices y devolver la esperanza.

              Cuando se les pregunta qué significa para ellos el matrimonio en referencia a imitar a Dios y a hacer su voluntad, sorprende la naturalidad con la que hablan de algo poco habitual en matrimonios recién casados: haber decidido explícitamente vivir buscando la voluntad de Dios. Esa decisión no se queda en una idea abstracta, sino que se encarna en una práctica diaria muy concreta: rezar juntos. 

              Rutina de oración

              Su día comienza siempre de la misma manera. Encienden una vela, se colocan frente a una imagen de la Virgen y rezan los laudes. Carlota explica que ya en ese primer momento del día se transparenta lo que cada uno lleva dentro, porque “en las preces de los laudes, además de las propuestas de la Iglesia, nosotros pedimos por aquello que tenemos en el corazón, y ahí yo ya de buena mañana empiezo a ver lo que Santi tiene en su corazón y Santi ve lo que yo tengo en el mío”. Después leen las lecturas del día y las comentan, intentando ver “cómo resuenan las lecturas del día en nuestra realidad concreta”. Así, dice ella, empieza su jornada.

              El día termina también en oración, con una práctica que aprendieron en el retiro del Proyecto Amor Conyugal y que se ha convertido en una de las columnas de su vida matrimonial. Se trata de una oración conyugal en la que cada uno habla personalmente con Jesús en voz alta delante del otro. Carlota lo describe como “un terreno neutral” en el que Santi puede volcar “las cosas que le pesan, las cosas que le generan ilusión, las cosas de las que se arrepiente, las cosas que le han dolido que yo he hecho a lo largo del día”, mientras el otro es simplemente testigo. Después, ella hace lo mismo, siempre a la luz del Evangelio del día y de su vida concreta como esposos.

              Santi subraya que esa oración con Jesús no es uniforme ni previsible. “La relación con Jesús no siempre es igual”, explica; hay días en los que le habla de un pecado contra el que está costando más, en otros comparte una preocupación o un miedo, y en otros simplemente le agradece “porque el día fue muy lindo”. Lo decisivo, insiste, es que “mi mujer escucha lo que yo tengo en el corazón, sin interrumpir y sin intervenir”, lo que me permite mostrar lo que tengo dentro “de una forma muy honesta y muy abierta, sin necesidad de negociar nada”.

              Falta de tiempo

              Por la mañana dedican entre media hora y cuarenta minutos a la oración, y por la noche unos diez. ¿Es mucho o poco tiempo? Depende de con qué se compare. En muchas ocasiones la falta de tiempo —el trabajo, los hijos, las prisas— dificultan la vida de oración conyugal pero Carlota aconseja a quienes creen que no tienen tiempo que “revisen las métricas de su teléfono móvil y vean cuánto tiempo han empleado en redes sociales o en leer la prensa”. 

              Carlota aclara que cuando hay días en los que están cansados la oración es breve, pero “nunca nos vamos a la cama sin haber hecho esa oración”. Incluso en circunstancias más incómodas, por ejemplo si uno está enfermo, “la oración puede durar un minuto, pero nunca nos dormimos sin rezar”.

              Oración y gestión de los conflictos

              Para Carlota y Santi, la oración conjunta no es un añadido piadoso, sino algo estructural: “Un matrimonio unido es la base de todo en la vida”, y por eso “priorizar la oración conjunta es muy importante”. 

              Han visto matrimonios en los que uno de los cónyuges tiene una gran vida de fe y el otro no, y como eso genera un desgaste silencioso, porque “por mucho que uno reme, si los dos no reman en la misma dirección todo es más difícil”, añade Carlota. La oración personal es necesaria, pero la conyugal es, “como el pegamento del matrimonio” y “la caldera que alienta al hogar”.

              Ese espacio de oración tiene efectos muy concretos en la gestión de los conflictos cotidianos. Santi explica que en el matrimonio siempre existe la tentación de evitar ciertos temas por pereza o por miedo a discutir. “Tenés la opción de no hablar cosas”, reconoce, pero aclara que lo que se guarda “no desaparece mágicamente”. La oración les obliga a hablar, a tener esas conversaciones difíciles que uno intentaría evitar, y les ayuda “a construir juntos algo”. 

              Carlota, lejos de idealizar la convivencia, reconoce con humor que, aunque se lleven muy bien, “hay veces que vuelan los sillazos”, especialmente en sus ciclos emocionales, cuando pasa de pensar que Santi es maravilloso a que le moleste incluso cómo respira. En esos momentos, explica, la oración le ayuda a “sospechar de mí misma”, porque al ponerse delante de Dios entiende “quién es Dios y quién eres tú”, recuerda que el perfecto es Él y no ella, y se reconoce “hija amada, perdonada y redimida”. Desde ahí puede aceptar que, si hay conflicto, probablemente ella también tiene responsabilidad, aunque sea en pequeños gestos cotidianos. Recordando una frase de su abuelo —“dos no se pelean si uno no quiere”— insiste en que cuando hay problemas “es movida de los dos” y que la oración sitúa en una humildad realista desde la que se puede perdonar y pedir perdón.

              Santi completa esta idea explicando que la vida de oración les ayuda a no vivir desde el reclamo. “Si vivo en el reclamo dejo de ver a Carlota como un don, como un regalo de Dios, y empiezo a verla como algo que se me debe”. 

              En cambio, cuando se vive al otro como un don, “la cosa cambia mucho”. Reconocer los propios errores permite que el otro se convierta en ayuda y no en enemigo, y evita caer en la acusación constante, que él identifica claramente: “El demonio es el acusador, y los esposos no estamos exentos de eso”. Para salir de esa dinámica, insiste, hace falta la humildad de reconocer que uno ha hecho algo mal y aceptar ayuda.

              En este inicio de matrimonio han descubierto algo que consideran una auténtica estrategia vital: priorizar al otro. Carlota lo expresa con claridad al afirmar que “tu prioridad es el otro no solo como opción de vida, sino como estrategia vital”, porque el trabajo cambia, los hijos se van y las circunstancias varían, pero el matrimonio es “tu camino al cielo y tu felicidad diaria”. Cuidarlo, concluye, no es un añadido, sino la gran inversión de la vida.

              Miedo al futuro

              Cuando se les pregunta por sus miedos, ninguno menciona grandes crisis futuras, sino un peligro más sutil. A Carlota le da miedo “normalizar los milagros” y pensar que lo que va bien es solo fruto del esfuerzo propio. Le inquieta que, poco a poco, “echemos a Dios de la ecuación” y que asuntos inevitables, como pagar una hipoteca, se conviertan en el eje que determine todas las decisiones. Santi coincide plenamente y lo expresa desde otro ángulo: le da miedo que “nos vaya bien y creamos que nos va bien por nuestra fuerza y entonces dejemos a Dios de lado”.

              Al observar otros matrimonios cristianos, Carlota confiesa que en ocasiones le apena ver cómo Dios queda relegado al domingo por la mañana, “si los niños no están malos”. También le preocupa el apego a lo material, justificado muchas veces por el cuidado de los hijos. Recuerda que a Jesús sus padres no le proveyeron “ni de un seguro de vida, un plan de pensiones o una universidad privada”. Sólo tenía a “unos padres que le cuidaban y querían”. 

              Explica que muchas veces, con la excusa de dar estabilidad o un buen colegio, se sacrifica la vida familiar y matrimonial, cuando en realidad “lo que están dando a su hijo no es lo que realmente necesita”, porque “probablemente va a ser un buen profesional, pero necesita mucho más ser de verdad santo para llegar al cielo”.

              Lo mejor del noviazgo

              Al mirar atrás y evaluar su noviazgo, ambos coinciden en los grandes aciertos. Santi no duda en afirmar que “la castidad fue nuestro acierto número uno”, porque permite mantener claridad en el discernimiento. Vivir la castidad facilita que el noviazgo sea un tiempo para hablar, para pasear, conocerse de veras y poder tomar una decisión libre, pues uno tiene claro que “el noviazgo tiene dos posibles finales: casarnos o dejarlo”. 

              Explica que parte del discernimiento consiste en aceptar que no habrá una seguridad absoluta que confirme que uno elige a la persona adecuada y que uno no se casa con todas las respuestas, sino con la paz y alegría suficientes para dar el paso.

              Anticonceptivos

              En estos primeros meses de matrimonio y en conversaciones con parejas amigas, Carlota y Santi ven cómo muchas veces el egoísmo se cuela en el matrimonio a través de pequeñas parcelas que uno no quiere entregar. Una de ellas son los métodos anticonceptivos artificiales, que permiten “asegurarse” de que todo vaya al ritmo que uno desea. 

              Reconoce que siempre ha sido rebelde frente a las propuestas de la Iglesia y que solo ha aprendido a confiar en ellas viéndolas encarnadas en su vida. Una de esos puntos era precisamente el asunto de los anticonceptivos, pero tras llevar solo unos meses casada, está convencida de que no es una prohibición arbitraria, sino una protección frente a algunas dinámicas que erosionan lentamente la entrega.

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              Vaticano

              El Papa reunirá de nuevo a los cardenales en junio, y habrá un encuentro anual

              El portavoz vaticano Matteo Bruni lo desveló ayer en un briefing al final del consistorio extraordinario de cardenales. En torno a la fiesta de San Pedro y san Pablo, en junio, habrá otro “encuentro similar a éste”, un Consistorio de dos días, y el Papa quiere mantener al menos una reunión anual de 3 ó 4 días con los cardenales.

              Francisco Otamendi·9 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

              Los consistorios extraordinarios de cardenales dejarán de ser extraordinarios, y serán reuniones o encuentros periódicos consultivos. Esto se desprende de la información ofrecida ayer noche por el portavoz del Vaticano, Matteo Bruni, procedente del propio Papa. León XIV desea mantener “un encuentro similar” al que ha tenido lugar estos días 7 y 8 de enero, en el que han participado 170 cardenales del total de 245 del Colegio cardenalicio, entre electores y no electores que han cumplido ya 80 años.

              En torno a san Pedro y san Pablo

              Ante las preguntas de los periodistas, Matteo Bruni dijo en la rueda de prensa, que se retrasó más de media hora larga, que los datos son “un encuentro similar a éste”, de dos días, y en la proximidad de la fiesta de san Pedro y san Pablo, el 29 de junio. Con esta fecha, parece que este encuentro, o consistorio, podría celebrarse en el fin de semana del 26 al 28 de junio.

              Además, el Pontífice planea convocar un encuentro o consistorio anual, esta vez de 3 ó 4 días de duración. Aunque algunos periodistas han insistido, el portavoz no ha concretado más. Sin embargo, Vatican News informa que el propio Papa ha confirmado la Asamblea eclesial de octubre de 2028, anunciada el pasado mes de marzo.

              Continuidad con el camino del Vaticano II

              El Papa está muy agradecido a los cardenales por su participación en este consistorio, en particular “a los más ancianos”, según Bruni, y ha expresado su cercanía a los que no pudieron acudir a Roma. 

              Tal como ha venido informando Omnes, León XIV se ha referido a la continuidad con el camino del Concilio Vaticano II, y “la sinodalidad es parte importante de este camino”.

              En el briefing han participado tres cardenales: el arzobispo de Johannesburgo Stephen Brislin, el obispo filipino Pablo Virgilio Siongco David, y el arzobispo de Bogotá, Luis José Rueda. “Hemos trabajado en unidad, que no es uniformidad”.

              El cardenal Rueda ha manifestado que el consistorio se enmarca en el proceso de continuar el camino misionero del Colegio de cardenales, y “el Papa tiene intención de seguir convocándonos”. También ha destacado algunas ideas del Papa en la homilía de la Misa del día 8. No somos un grupo de expertos, sino “una comunidad de fe”, y “venimos a caminar juntos como discípulos misioneros, con humildad”.

              “Un gran acto de amor”

              En la Misa de por la mañana, el Santo Padre manifestó que nuestro “detenernos” (en las tareas del Consistorio), es “ante todo, un gran acto de amor —a Dios, a la Iglesia y a los hombres y mujeres de todo el mundo— con el cual dejarnos moldear por el Espíritu, primero en la oración y en el silencio, pero también mirándonos a los ojos, escuchándonos unos a otros y haciéndonos voz, a través del compartir de todos aquellos que el Señor ha confiado a nuestro cuidado como pastores, en las más diversas partes del mundo”.

              @Vatican Media.
              El autorFrancisco Otamendi

              TribunaMons. Raimo Goyarrola

              La alegría de evangelizar

              En este comienzo de año te invito -y me invito- a vivir la alegría de evangelizar no como un esfuerzo forzado, sino como un estilo de vida. Que allí donde estemos, cada día, sembremos paz, esperanza y alegría. Que nuestra presencia sea una pequeña ventana por la que otros puedan vislumbrar la luz de Cristo.

              9 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

              En ocasiones pensamos que evangelizar consiste en grandes discursos, audaces proyectos o misiones lejanas. Sin embargo, la experiencia cristiana -la de los santos, la de tantos fieles anónimos, la de la Iglesia a lo largo de los siglos- demuestra que el anuncio del Evangelio brota, ante todo, del lugar concreto donde estamos. Allí donde la Providencia nos ha sembrado, allí estamos llamados a dar frutos de salvación.

              A veces ese lugar es el propio pueblo de origen, conocido y familiar; otras veces, como en mi caso, es un país nórdico, silencioso y helado durante largos meses, donde el lenguaje del testimonio cotidiano se vuelve más elocuente que cualquier discurso. Porque evangelizar no empieza con hablar: empieza con vivir.

              Evangelizar con la vida: el lenguaje universal

              En Finlandia, donde la palabra es comedida y los espacios son amplios, he descubierto que el cristiano está invitado a evangelizar con un estilo nuevo: el de la sencillez alegre, la serenidad que desarma, la sonrisa que abre puertas, el servicio que hace visible lo invisible. Y pienso que tú, allí donde estés -en un barrio de ciudad, en una oficina, en un aula universitaria, en una fábrica o en el metro abarrotado- compartes exactamente la misma misión.

              No se trata de hacer ruido, sino de irradiar. No de conquistar, sino de acompañar. No de imponer, sino de proponer con ternura, con paz, con la firmeza amable de quien sabe que ha encontrado un tesoro que no puede guardarse solo para sí.

              La auténtica evangelización brota siempre de la alegría. No de un optimismo superficial, sino de la certeza de sabernos amados por Dios. Cuando el cristiano vive desde esta alegría, la misión deja de ser un deber para convertirse en un desbordamiento natural. Como quien no puede evitar compartir una buena noticia.

              Así es como el Evangelio se abre paso hoy: de corazón a corazón, de gesto en gesto. Una nueva evangelización, sí, pero profundamente antigua en su esencia: la del testimonio personal que transparenta a Cristo.

              El impulso del Papa y el clamor del mundo

              En este tiempo de Nueva Evangelización -al que los últimos Papas, incluido el Papa León XIV, han dado un renovado impulso- se nos recuerda que el mundo no necesita cristianos tristes, ni temerosos, ni escondidos. Necesita testigos confiados, que sepan mirar cada realidad con los ojos de Cristo y responder con su misericordia.

              La humanidad, incluso la más secularizada, sigue teniendo sed. Sed de bondad, sed de sentido, sed de una esperanza que no decepcione. Y tú y yo, cada uno en su rincón del mundo, tenemos entre las manos la Fuente.

              Evangelizar es sembrar paz

              Cuando uno vive lejos de su país, aprende a valorar el poder de los pequeños gestos: un saludo amable, una ayuda inesperada, una conversación tranquila en un entorno acostumbrado al silencio. Allí he descubierto que evangelizar es, sobre todo, sembrar paz, la paz de Cristo. Y esa siembra no conoce fronteras, porque es Cristo mismo -único Salvador- quien la hace fecunda y quien ofrece a todos la salvación. Nosotros solo somos sus manos abiertas en medio del mundo.

              La evangelización no es un proyecto estratégico, sino un modo de vivir. Es permitir que Cristo hable a través de nuestras miradas, nuestras palabras y, a menudo, nuestros silencios. Es caminar por la vida dejando tras de nosotros un rastro de serenidad que invite a preguntarse por su origen. Y cuando alguien descubre que esa paz proviene de Cristo, comprendemos que Él mismo nos invita a colaborar con Él en la salvación de muchos, siendo testigos humildes de su amor.

              El cristiano como faro luminoso

              No todos tenemos vocación de predicadores, pero todos -sin excepción- tenemos vocación de testigos. El faro no grita: simplemente está, firme y luminoso. Así debe ser también la presencia del cristiano en medio del mundo: una referencia que no obliga, pero orienta; que no presiona, pero acompaña; que no impone, pero ilumina.

              La evangelización empieza en lo cotidiano: en la familia, en el trabajo, en el trato con quienes cruzan nuestro camino. A veces bastará una palabra amable; otras, una paciencia heroica; otras, el silencioso testimonio de la fidelidad, incluso cuando nadie parece verlo.

              Evangelizar no es un peso, sino una gracia. No es una carga, sino un don. Y cuando comprendemos que nuestra misión consiste simplemente en dejar que Cristo llegue a los demás a través de nosotros, entonces todo cambia.

              Ahí donde estás, Jesús quiere llegar. A las personas que ves cada día, Él quiere abrazarlas. Pero lo quiere hacer con tus manos, con tu sonrisa, con tu actitud. Evangelizar significa permitir que la cercanía de Cristo se haga visible en ti.

              El autorMons. Raimo Goyarrola

              Obispo de Helsinki.

              Vaticano

              El Papa: “Hay vida en nuestra Iglesia; busquemos juntos lo que quiere el Espíritu Santo”

              En unas palabras improvisadas ayer noche, al concluir la primera jornada del Consistorio, el Papa León XIV respondió a una cuestión que circulaba en algunos medios. “Hay vida en nuestra Iglesia, sin duda”, manifestó, pero “hay un camino por delante”. Y dio las gracias a los cardenales por “poder buscar juntos lo que el Espíritu Santo quiere para la Iglesia hoy y mañana”.

              Francisco Otamendi·8 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

              En el momento de escribir estas líneas, ha concluido el almuerzo que el Papa ha mantenido con los 170 cardenales presentes en el Consistorio, que se disponen a afrontar la tercera y última sesión de trabajo en el Aula. 

              Pero el Vaticano ha filtrado unas palabras de ayer noche, en las que, en tres minutos, León XIV sale al paso de una visión pesimista de la vida de la Iglesia, y responde a la cuestión de “si hay vida en nuestra Iglesia. Estoy convencido de que sí, sin duda. Pero no todo está hecho. Hay un camino, y estamos caminando juntos”.

              Las palabras exactas de la reflexión del Santo Padre fueron las siguientes: “Preguntémonos: ¿hay vida en nuestra Iglesia? Estoy convencido de que sí, sin duda.  En estos meses, si no lo había vivido antes, sin duda he tenido muchas experiencias hermosas de la vida de la Iglesia”.

              “Hay vida, pero no todo está ya hecho”

              “Pero la pregunta está ahí, prosiguió: ¿Hay vida en nuestra Iglesia? ¿Hay espacio para lo que nace? ¿Amamos y anunciamos a un Dios que pone en camino? No podemos cerrarnos y decir: Todo está ya hecho, terminado, haced como siempre hemos hecho. Hay verdaderamente un camino y con el trabajo de estos días estamos caminando juntos”.

              La segunda cuestión, o en orden cronológico, quizá la primera, fue el agradecimiento a los cardenales por ayudarle.

              “Creo que es muy importante la participación de todos ustedes en esta experiencia como Colegio Cardenalicio de la Iglesia”, dijo el Santo Padre.

              Búsqueda de lo quiere el Espíritu Santo para la Iglesia

              Una experiencia que ofrece a la Iglesia y al mundo un cierto testimonio de la voluntad, del deseo, “reconociendo el valor de encontrarnos juntos, de hacer el sacrificio de un viaje —para algunos de vosotros muy largo—, para venir a estar juntos y poder buscar juntos lo que el Espíritu Santo quiere para la Iglesia hoy y mañana”.

              Un momento de la Misa matutina del Papa León XIV, el 8 de enero de 2026, con los cardenales asistentes al Consistorio extraordinario (Foto OSV News/Simone Risoluti, Vatican Media).

              Razón de ser de la Iglesia: anunciar el Evangelio

              “Queremos ser una Iglesia que no se mire solo a sí misma, que sea misionera, que mire más allá, a los demás. La razón de ser de la Iglesia no es para los cardenales, ni para los obispos, ni para el clero.  La razón de ser es anunciar el Evangelio”, dijo León XIV.

              “Sínodo y sinodalidad, como expresión de la búsqueda de cómo ser una Iglesia misionera en el mundo de hoy, y Evangelii Gaudium, anunciar el kerigma, el Evangelio con Cristo en el centro. Esta es nuestra misión”, añadió.

              “Experimento la necesidad de poder contar con vosotros

              El Sucesor de Pedro considera que es muy importante para todos ese acompañamiento, pero de modo especial para él mismo. Lo dijo así:

              “Creo que es realmente importante, aunque sea un tiempo muy breve, pero es un tiempo muy importante también para mí, porque siento, experimento la necesidad de poder contar con vosotros: ¡sois vosotros los que habéis llamado a este servidor a esta misión!”

              “Me gustaría decir que creo que es importante que trabajemos juntos, que discernamos juntos, que busquemos lo que el Espíritu nos pide”.

              A continuación, adelantó alguna reflexión manifestada en la homilía de la Misa por la Iglesia de esta mañana de jueves, de la que se ha informado a primera hora aquí”.

              “El Espíritu Santo está vivo y presente también entre nosotros”

              Por ejemplo, “la alegría del Evangelio, en cambio, libera. Nos hace prudentes, sí, pero también audaces, atentos y creativos; sugiere caminos diferentes a los ya recorridos”.

              Abriendo el corazón, el Papa Prevost confió ayer: “Este encuentro es para mí una de las muchas expresiones en las que podemos vivir verdaderamente una experiencia de la novedad de la Iglesia. El Espíritu Santo está vivo y presente también entre nosotros. ¡Qué bonito es encontrarnos juntos en la barca!”.

              Confianza en el Señor

              Entonces elogió la reflexión del cardenal Radcliffe, cuando dijo: “estemos juntos”. “Puede que haya algo que nos dé miedo; hay dudas: ¿adónde vamos?, ¿cómo acabaremos? Pero si ponemos nuestra confianza en el Señor, en su presencia, podemos hacer mucho”, concluyó el Papa.

              El autorFrancisco Otamendi

              Familia

              Los jóvenes priorizan la carrera profesional y viajar antes que formar una familia

              El XV Barómetro de las Familias en España, realizado por la empresa de demoscopia Análisis e Investigación para la Fundación The Family Watch, pone de manifiesto que la mayoría de los jóvenes no tiene entre sus prioridades formar una familia.

              Redacción Omnes·8 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

              Formar una familia no es una prioridad para muchos jóvenes. Y es que la mayoría cree que actualmente existen más dificultades para formar una familia ahora que en generaciones anteriores. Según muestra la encuesta realizada por la empresa de demoscopia Análisis e Investigación para Family Watch menos de la mitad de los jóvenes de 18-44 años creen que formarán una familia en los próximos 5 años.

              En esta decisión influye significativamente que actualmente la situación económica de España es percibida mayoritariamente como «regular» o «mala». Los jóvenes y las mujeres son cada vez más críticos con la política y la economía del país.

              María José Olesti, directora general de la Fundación The Family Watch, destaca que «estos 15 años de barómetro nos dan una perspectiva para tener en cuenta a la hora de ver cuál es la situación real de las familias españolas. Es especialmente significativo que casi el 80% de los encuestados consideren que hoy existen mayores dificultades para formar una familia que en generaciones anteriores y que más de la mitad consideren que hoy las personas mayores sufren discriminación por razón de su edad».

              Cómo mejorar el bienestar de las familias

              La mayoría de los jóvenes apuesta por favorecer la conciliación (trabajo/medida/ vida personal). La medida que más resuena es facilitar el acceso a la vivienda. Además proponen ayudas fiscales, ayudas a las familias vulnerables y prestaciones por hijo o cargo.

              Las principales prioridades de la población son viajar y prosperar en su vida profesional. El perfil más joven es el más intenso con estas prioridades en los próximos 5 años. Para muchos formar una familia no es entra en sus prioridades actualmente.

              El primer móvil a los 12 años

              En la mitad de las familias, los hijos menores tienen móvil. La edad más habitual para darlo (en el 62% de las familias) es a los 12 años. Un dato positivo a reseñar es que cada vez la gente está más concienciada del peligro que esto supone, y las familias piensan en dar el móvil más tarde. Los jóvenes están cada vez más concienciados de los riesgos de las redes sociales y el ciberbullying.

              El factor principal que ayuda a los jóvenes a reducir el impacto de las redes sociales es la familia. Ven de esta forma en la familia un apoyo para desprenderse de lo esclavas que pueden llegar a resultar las redes sociales.

              Ante un problema de salud mental, ¿a quién acuden los jóvenes?

              Los principales desencadenantes del deterioro de la salud mental en jóvenes son las redes sociales (65,3 %), el bullying en los colegios (61,5%) y la baja autoestima (52,9%). En cambio, en las personas adultas, los factores principales son las dificultades económicas (80,7%) y la soledad (49,1%).

              Cada vez se habla con mayor libertad sobre salud mental. A lo largo de los últimos años ha aumentado la concienciación en cuanto a tratar este tema. Así, los encuestados reconocen que ante un problema relacionado con la salud mental acudirían en primer lugar a los profesionales (40,8%) y, después a su pareja (32,2%) y a la familia (16,3%). La encuesta observa que cuanto mayor es el encuestado más se apoya en los profesionales. Los jóvenes tienden a acudir menos a ellos.

              ¿Qué hay de los mayores?

              Mas de la mitad de los encuestados creen que las personas mayores sufren discriminación por su edad, este porcentaje se eleva en un 62,8 % si en el hogar o en el entorno hay una persona mayor dependiente.

              ¿En España se fomenta la cultura del cuidado a las personas mayores? El 40% cree que no se fomenta. Y la mayoría del otro 60% cree que sí se fomenta, pero no lo suficiente.

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              España

              España: Las indemnizaciones a las víctimas de abusos en la Iglesia las fijará el Estado y las pagará la Iglesia

              El texto establece que el Defensor del Pueblo tendrá la última palabra en caso de no alcanzar un acuerdo para la reparación de las víctimas de abuso en la Iglesia.

              Maria José Atienza·8 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

              El ministro español de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, ha ofrecido una rueda de prensa en la sede del ministerio de Justicia. El objeto de esta comparecencia ha sido explicar el acuerdo entre Gobierno – Iglesia en España sobre una nueva vía para la reparación de abusos sexuales a menores a través del Defensor del Pueblo.

              Bolaños ha explicado el acuerdo al que se ha llegado, tras dos años de «negociaciones arduas, complicadas» y en las que en los momentos difíciles «el Vaticano abogó por un acuerdo», establece que una reparación a todas las víctimas de abusos en la Iglesia, siempre que no puedan acudir a los procedimientos judiciales, porque la mayoría estén prescritos. 

              ¿Cómo funcionarán estas reparaciones?

              Según ha explicado el Ministro, el Estado va a crear una unidad de tramitación en el Ministerio donde se dará soporte a estas víctimas, respetando la intimidad, para presentar su solicitud de reparación, que puede ser de carácter económico, moral, psicológico, restaurativo o las cuatro simultáneamente.

              Esta solicitud se trasladará a una unidad de víctimas, bajo la tutela del Defensor del Pueblo que la presentará a la víctima y a la Iglesia; si tienen el plácet de ambos, la Iglesia abonará (en el caso de reparación económica, la cantidad fijada).

              Si alguna de las partes no está conforme, pasará a una segunda instancia en la que re reunirán la Iglesia, el Estado y víctimas, y ahí en un trabajo conjunto, se intentará llegar a un acuerdo. Si tampoco hubiera acuerdo, prevalecerá el criterio del defensor del Pueblo.

              El Ministro ha reiterado en varias ocasiones que, en este acuerdo fijado, se establace que la indemnización la fija el Estado español y la abona la Iglesia.

              El acuerdo, que sólo se circunscribe a víctimas de abusos en el seno de la Iglesia católica en España, se ha firmado por un año, prorrogable uno más.

              Luis Argüello: «Una nueva vía para reparar»

              Tras la comparecencia del Ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, ha sido el Presidente de la Conferencia Episcopal Española el que ha querido explicar el papel de la Iglesia en este acuerdo que se une «a los pasos que la Iglesia está dando, en este sentido, en sus diócesis y congregaciones».

              Argüello ha querido destacar el hecho de que, en el trabajo de las oficinas diocesanas y de congregaciones religiosas, «hemos encontrado algunas circunstancias importantes  para incorporar a este acuerdo: personas que han sufrido abusos en otros ámbitos: deporte, educación estatal, centros de protección de menores, etc. Por eso, nos ha parecido importante el compromiso de que en el desarrollo de la ley de protección de la infancia y la adolescencia, se haga una propuesta análoga a la que realiza  la Iglesia con la comisión PRIVA, para que otros sectores puedan ofrecer una reparación a las víctimas a pesar de ser casos prescritos». 

              Asimismo, el presidente de los obispos españoles ha destacado su interés en que las indemnizaciones estuvieran exentas fiscalmente.

              Jesús Díaz Sariego: «la sociedad tiene que apostar por las víctimas, también las que no han sido abusadas en la Iglesia»

              En esta comparecencia, el presidente de la CONFER, Jesús Díaz Sariego, ha puesto de manifiesto el compromiso moral de la Iglesia que asume la reparación de casos que ya están prescritos y que «se abre una nueva vía para aquellas personas que no quieren acceder a la comisión PRIVA, pero hay que reconocer el trabajo que esta comisión está haciendo».

              Díaz Sariego ha puesto en valor las indemnizaciones ya realizadas, el trabajo de prevención y la tarea de la Iglesia y sus congregaciones religiosas en este punto y ha destacado que «estamos en condiciones de exigir a la sociedad en su conjunto la apuesta por las víctimas, también las que no han sido abusadas en la Iglesia»



              Vocaciones

              El brasileño José Gabriel Silva Kafa: “amar de verdad el sacerdocio” para evangelizar

              José Gabriel Silva Kafa, seminarista de Brasil de la diócesis de Río de Janeiro, estudia tercero de Teología en las Facultades Eclesiásticas de la Universidad de Navarra, gracias a la Fundación CARF, y reside en el seminario internacional Bidasoa, en Pamplona.

              Espacio patrocinado·8 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

              En un barrio de la periferia de Río de Janeiro, en Brasil, donde las familias tiran adelante como pueden, nació José Gabriel Silva Kafa (23 años). Un joven brasileño que nació en una familia coherente con su fe católica, que vivió la cercanía de una parroquia viva, y que en un proceso lento aprendió a escuchar a Dios en medio del ruido de cada día.

              En la actualidad, José Gabriel estudia tercero de Teología en las Facultades Eclesiásticas de la Universidad de Navarra, y recibe una formación integral en el seminario internacional Bidasoa, en Pamplona, gracias a la Fundación CARF. La finalidad de Bidasoa es “el acompañamiento vocacional de los futuros sacerdotes”, ofrecer ayuda para corresponder a la llamada, y la preparación para recibir el sacramento del Orden.

              La misión evangelizadora, según José Gabriel Silva Kafa, consiste “en vivir de una manera que haga creíble lo que se predica”, ha manifestado en una entrevista concedida a Fundación CARF. El seminarista brasileño no se refiere a hazañas morales, sino a la coherencia: una vida entregada que sea visible en los gestos cotidianos. La sencillez de evangelizar con el ejemplo sin buscar aplicar técnicas de mercadotecnia.

              Coherencia y vida de fe en su familia

              La coherencia la aprendió en su familia. En su casa la fe no se explicaba: se vivía. Su padre, trabajador del comercio, y su madre, graduada en administración pero dedicada al hogar, transmitieron la religión y la fe con naturalidad sin pretensiones ni aspavientos.

              Ni eran ni se consideraban una familia modelo. Sencillamente, creer en Dios y la fe formaba parte de la vida diaria. Ese ambiente estable fue el que permitió a José Gabriel tomarse a Dios en serio sin necesidad de hechos dramáticos.

              José Gabriel Silva Kafa, junto a una imagen de la Virgen María en Río de Janeiro, que acompañó el inicio de su vocación sacerdotal.

              Parroquia, fútbol, encuentros diocesanos

              A los 14 años, el joven José Gabriel empezó a ejercer de monaguillo en la parroquia. El trato cotidiano con su párroco y el altar fueron el ambiente y lugar donde fue dándose cuenta que la vocación sacerdotal no era algo abstracto.

              Sus días de la adolescente se movieron, por tanto, entre la parroquia, el fútbol –siendo de Río de Janeiro es difícil sustraerse a este deporte–, y los encuentros diocesanos: actividades que recuerda como el espacio donde descubrió que la fe podía ser una forma concreta de estar en el mundo.

              En el curso para recibir el sacramento de la Confirmación conoció a jóvenes que buscaban a Dios sin complejos. Esto le permitió preguntarse qué quería hacer con su propia vida. Y a los dieciocho años, tras iniciar estudios de Filosofía, ingresó en el seminario.

              Archidiócesis de Río: estilo pastoral cercano 

              La archidiócesis de Río de Janeiro, una de las mayores del país, cuenta con unos 750 sacerdotes repartidos en 298 parroquias. De los más de seis millones de habitantes, el 43,6 % se declara católico. Desde hace años, están creciendo las personas agnósticas, que conviven con protestantes, espiritistas umbanda, sincretistas candomblé…

              Según el seminarista brasileño, evangelizar en Brasil significa hablar de Dios a una población que desconfía, también en lo afectivo. “Muchos no creen en el amor, porque han visto cómo se rompe”, explica. Por eso admira el trabajo de su arzobispo, presente en barrios y comunidades muy distintas. Un estilo pastoral –cercano, constante, sin artificios– es el modelo en el que él mismo se mira para aprender y mejorar como futuro servidor de Dios.

              A su juicio, la trivialización del amor y la fragilidad familiar han dejado heridas hondas en muchos jóvenes. Por eso insiste en que el anuncio cristiano solo puede entenderse si se muestra un amor estable y capaz de reconstruir.

              El sacerdote que requiere la Iglesia 

              José Gabriel descubrió en España otro modo de vivir la fe. Valora la belleza de la liturgia y la seriedad intelectual del entorno en el que se encuentra ahora, pero percibe menos implicación comunitaria que en Brasil. “Aquí todo está cuidado y bien celebrado, pero a veces falta la cercanía que mueve a participar y a servir”, ha declarado.

              Si se le pregunta por el sacerdote que requiere la Iglesia hoy, responde con claridad: “Alguien que ame de verdad su vocación, que estudie en serio y que rece sin negociar. En un contexto secularizado, la gente distingue rápido si un sacerdote cree lo que dice o si solo cumple con el rol”, afirma José Gabriel Silva Kafa.

              Hoy, este seminarista, lejos de su país, continúa el fortalecimiento de su vocación, en un seminario que –según reconoce– también le está moldeando. La vocación puede crecer en silencio y hacerse cada día más sólida con el paso del tiempo.

              Carta del Papa León XIV

              Es difícil no pensar en José Gabriel, y en seminaristas como él, al leer lo que acaba de escribir el Papa León XIV en el mes de diciembre. La Carta apostólica “Una fidelidad que genera futuro”, con motivo del 60 aniversario de los decretos del Concilio Vaticano II ‘Optatam totius’ y ‘Presbyterorum ordinis’.

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              El pueblo venezolano reacciona a la captura a Maduro

              Venezuela reacciona con emoción al conocer que Donald Trump había capturado a su presidente, Nicolás Maduro.

              Redacción Omnes·8 de enero de 2026·Tiempo de lectura: < 1 minuto
              España

              La Iglesia española y el Gobierno logran un acuerdo para reparación de víctimas de abusos sexuales 

              El acuerdo, que firmará hoy el Ministerio de Justicia, la Conferencia Episcopal Española y la Conferencia Española de Religiosos (CONFER), se centra en las víctimas de abusos sexuales cuyos casos no han tenido recorrido judicial a través del Defensor del Pueblo.

              Maria José Atienza·8 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

              Una “nueva vía” para “aquellas personas víctimas de abusos sexuales que no deseen acudir directamente a la Comisión PRIVA establecida por la Iglesia” y cuyos casos no puedan tener recorrido judicial. Así describe la nota remitida por la Conferencia Episcopal Española el objeto del acuerdo que llevará la firma de Félix Bolaños, ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes; Mons. Luis Argüello, presidente de la CEE, y Jesus Díaz Sariego, presidente de la CONFER. 

              Reparación integral para todos los menores abusados en cualquier ámbito de la vida pública

              El acuerdo ha logrado el aprobado de todas las partes una vez que “el Gobierno se ha comprometido, como solicitaba la Iglesia, a abordar la reparación integral de todos los menores víctimas de abusos sexuales en cualquier ámbito de la vida pública”. El acuerdo determina que será el Defensor del Pueblo quien fije, en el caso de reparación económica, la cantidad que recibirá la víctima y será la Iglesia quien la abone.

              Según la nota emitida por los obispos españoles, el sistema “tendrá el criterio técnico de la Oficina del Defensor del Pueblo, la evaluación de la Comisión del PRIVA, el consenso Iglesia Católica-Estado y la participación de las víctimas”. Por el momento, al acuerdo se ciñe a un año de vigencia (prorrogable otro año más), “para aquellas causas que no hayan tenido y no puedan tener recorrido judicial bien por la prescripción del delito o bien por la muerte del victimario”.

              Unidad de criterios

              A partir de este nuevo acuerdo, “la Oficina del Defensor del Pueblo estudiará los casos presentados”, -esos que no deseen ser atendidos por la comisión PRIVA de manera directa-  “y propondrá un cauce de reparación que será estudiado y evaluado por la Comisión PRIVA establecida por la Iglesia”. 

              Uno de los puntos clave de este acuerdo es la unidad de criterio de “valoración de los casos y de la baremación de la reparación de la Oficina del Defensor del Pueblo y de la Comisión PRIVA. En caso de discrepancia de la valoración una comisión mixta estudiará el caso que, en última instancia será establecido por el Defensor del Pueblo tras escuchar al presidente de la CEE o de la CONFER según el caso”.

              Otro punto clave es que las indemnizaciones de carácter económico estarán exentas de tributación, especialmente del impuesto sobre la Renta.

              Primer acuerdo conjunto

              Se trata del primer paso de colaboración conjunta entre el Gobierno y la Iglesia en España en este ámbito ya que, desde el Gobierno se ha defendido sistemáticamente que la reparación a las víctimas debe estar garantizada por un sistema público, obligatorio, efectivo y supervisado por el Estado mientras que la Iglesia puso en marcha su propio sistema de reparación a través de la comisión del PRIVA.

              Esta comisión ha gestionado, en su primer año de funcionamiento, un total de 89 solicitudes de reparación integral (en datos de septiembre de 2025), de las que 32 pertenecen a casos en diócesis y 57 a casos sucedidos en el seno de congregaciones religiosas.

              De ellas, “casi la mitad fueron resueltas con una propuesta de reparación integral de entre 3.000 y 100.000 euros, además de otra serie de conceptos de reparación en especie y de compromisos por parte de las instituciones”.

              El propio ministro Bolaños había advertido a la CEE que el Gobierno no aceptaría una fórmula de reparación de la Iglesia sin control estatal.

              Las sucesivas conversaciones entre el Gobierno y la Iglesia han estado marcadas en diversos momentos por la diferencia de criterios hasta llegar al acuerdo de hoy que, según destaca la nota de la CEE no está basado en “la imposición de una obligación jurídica, sino en el compromiso moral de la Iglesia y el mutuo acuerdo de las partes”.

              Vaticano

              “No promovemos ‘agendas’, confiamos en el Señor”, afirma el Papa en el Consistorio

              El Papa León XIV ha dicho esta mañana a los 170 cardenales presentes en el Consistorio extraordinario que no estamos aquí para promover agendas, personales o grupales, sino para confiar nuestros proyectos al discernimiento que viene del Señor. Además, “no somos un equipo de expertos sino una comunidad de fe”. Los cardenales estudiarán hoy la sinodalidad y la misión de la Iglesia.

              Redacción Omnes·8 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

              Por amplia mayoría, los 170 cardenales han votado como temas para estudiar hoy jueves en el Consistorio extraordinario la sinodalidad y la misión de la Iglesia. Los otros dos, Praedicate evangelium y liturgia, se abordarán directamente en Roma por el Papa y los cardenales de la Curia. La sesión de ayer fue coordinada por el cardenal Ángel Fernández Artime, pro-prefecto del Dicasterio para la Vida Consagrada. 

              A primera hora de esta mañana, el Papa León XIV ha señalado en la homilía de la Misa por la Iglesia a los 170 cardenales presentes (del total de 245 del Colegio cardenalicio), que “no estamos aquí para promover “agendas” —personales o grupales—, sino para confiar nuestros proyectos e inspiraciones al escrutinio de un discernimiento que nos supera «como el cielo se alza por encima de la tierra» (Is 55,9) y que solo puede venir del Señor”.

              Tampoco nuestro Colegio es “un equipo de expertos” sino “una comunidad de fe”, “en la que los dones que cada uno aporta, ofrecidos al Señor y devueltos por Él, produzcan el máximo fruto, según su Providencia”.

              Poner en la Eucaristía todos los pensamientos y deseos

              Con el texto evangélico de referencia de la multiplicación de los panes y de los peces, el Pontífice ha invitado en la Eucaristía a poner “todos nuestros deseos y pensamientos sobre el altar, junto con el don de nuestra vida, ofreciéndolos al Padre en unión con el sacrificio de Cristo, para recobrarlos purificados, iluminados, fundidos y transformados, por la gracia, en un único pan. Solo así, de hecho, sabremos realmente escuchar su voz, acogiéndola en el don que somos los unos para los otros, que es el motivo por el cual nos hemos reunido”.

              “Nuestro detenernos, un gran acto de amor”

              A continuación, el Papa se ha referido al “momento de gracia en el que expresamos nuestra unión al servicio de la Iglesia”, que es el Consistorio extraordinario. 

              Nuestro “detenernos”, ha dicho, es “ante todo, un gran acto de amor —a Dios, a la Iglesia y a los hombres y mujeres de todo el mundo— con el cual dejarnos moldear por el Espíritu, primero en la oración y en el silencio, pero también mirándonos a los ojos, escuchándonos unos a otros y haciéndonos voz, a través del compartir, de todos aquellos que el Señor ha confiado a nuestro cuidado como pastores, en las más diversas partes del mundo”. 

              Un acto que hay que vivir con corazón humilde y generoso, conscientes de que es por gracia que estamos aquí y no hay nada de lo que tenemos, que no hayamos recibido como don y talento que no se debe desperdiciar, sino emplear con prudencia y valentía”.

              San León Magno

              Si antes había citado a san Juan Pablo II, referencia habitual en sus palabras en el Consistorio, en este punto ha mencionado a San León Magno, quien enseñaba que “Es algo grande y muy valioso ante los ojos del Señor cuando todo el pueblo de Cristo se dedica conjuntamente a los mismos deberes, y todos los grados y todos los órdenes, […] colaboran con un mismo espíritu […] (Sermón 88,4)”. 

              Este es el espíritu con el que queremos trabajar juntos, ha subrayado León XIV. “El de quienes desean que, en el Cuerpo místico de Cristo, cada miembro coopere ordenadamente al bien de todos (cf. Ef 4,11-13)”.

              Inadecuados y sin medios, pero “podemos ayudarnos mutuamente y al Papa”

              Por supuesto, también nosotros, ante la “gran multitud” de una humanidad hambrienta de bien y de paz, ha proseguido el Sucesor de Pedro, “en un mundo en el que la saciedad y el hambre, la abundancia y la miseria, la lucha por la supervivencia y el desesperado vacío existencial siguen dividiendo e hiriendo a las personas, a las naciones y a las comunidades, ante las palabras del Maestro: ‘Denles de comer ustedes mismos’ (Mc 6,37), podemos sentirnos como los discípulos: inadecuados y sin medios”.

              Sin embargo, Jesús vuelve a repetirnos: ‘¿Cuántos panes tienen ustedes? Vayan a ver’ (Mc 6,38), y esto lo podemos hacer juntos. 

              No siempre conseguiremos encontrar soluciones inmediatas a los problemas que debemos afrontar, ha considerado León XIV.  “Sin embargo, siempre, en cualquier lugar y circunstancia, podremos ayudarnos mutuamente —y en particular ayudar al Papa— a encontrar los “cinco panes y los dos peces” que la Providencia nunca hace faltar cuando sus hijos piden ayuda; y acogerlos, entregarlos, recibirlos y distribuirlos, enriquecidos con la bendición de Dios, la fe y el amor de todos, para que a nadie le falte lo necesario (cf. Mc 6,42)”

              Elogio a los cardenales, y agradecimiento 

              En la conclusión de la homilía de la Misa, celebrada en el Altar de la Cátedra de San Pedro, León XIV ha elogiado el trabajo de los cardenales.  

              “Queridos hermanos, lo que ustedes ofrecen a la Iglesia con su servicio, a todos los niveles, es algo grande y extremadamente personal y profundo, único para cada uno y valioso para todos; y la responsabilidad que comparten con el Sucesor de Pedro es grave y onerosa. Por ello les doy las gracias de todo corazón”.

              Finalmente, ha encomendado los trabajos y nuestra misión al Señor, ha dicho, con palabras de San Agustín: “Acuérdate, Señor, de que somos polvo y que de polvo hiciste al hombre” (Confesiones, 10, 31, 45). Por eso te decimos: ‘da lo que mandas y manda lo que quieras’ (ibíd.)”.

              No habrá documento final

              Según se ha informado, no habrá un documento final de los trabajos de los 170 cardenales que han acudido a este primer Consistorio extraordinario convocado por el Papa León XIV. Hoy tienen lugar sesiones de mañana y tarde, y un almuerzo con el Papa. Al final del día, el Vaticano tiene previsto proporcionar alguna información adicional.

              El autorRedacción Omnes

              Vaticano

              El Papa a los cardenales: la misión de la Iglesia exige unidad y amor

              “Estoy aquí para escuchar”, ha dicho el Papa León XIV a los cardenales en el Consistorio, al sentar las bases para la misión de la Iglesia, definida en la Lumen Gentium del Vaticano II, y por los pontífices san Pablo VI y san Juan Pablo II primero, y Benedicto XVI y Francisco después. “La unidad atrae, la división dispersa”, y “el mandamiento del amor”, han sido temas nucleares.

              Francisco Otamendi·8 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 5 minutos

              Al día siguiente de la solemnidad de la Epifanía del Señor –el Papa considera muy significativo que haya sido en esta fecha–, León XIV ha dado el pistoletazo de salida a su primer Consistorio extraordinario con los cardenales. En la sesión, ha sentado las bases de lo que son estos dos días de trabajo, y de lo que pretende: reforzar y amplificar la misión de la Iglesia descrita en la Constitución Lumen Gentium del Concilio Vaticano II.

              “Leo íntegramente el primer párrafo”, ha introducido León XIV: “Cristo es la luz de los pueblos. Por ello este sacrosanto Sínodo, reunido en el Espíritu Santo, desea ardientemente iluminar a todos los hombres, anunciando el Evangelio a toda criatura (cf. Mc 16,15) con la claridad de Cristo, que resplandece sobre la faz de la Iglesia” (LG). 

              Urgente deber de la Iglesia

              Esto, la evangelización, el anuncio del Evangelio a toda criatura, es deber de la Iglesia. Y el Papa lo ha dicho así. “Y porque la Iglesia es en Cristo como un sacramento, o sea signo e instrumento de la unión íntima con Dios y de la unidad de todo el género humano, ella se propone presentar a sus fieles y a todo el mundo con mayor precisión su naturaleza y su misión universal, abundando en la doctrina de los concilios precedentes”. 

              Las condiciones de nuestra época, ha señalado enseguida, “hacen más urgente este deber de la Iglesia, a saber, el que todos los hombres, que hoy están más íntimamente unidos por múltiples vínculos sociales técnicos y culturales, consigan también la plena unidad en Cristo” (Lumen gentium, 1). 

              La misión evangelizadora en los últimos Papas

              Enseguida, León XIV ha detallado cómo los pontificados de san Pablo VI y san Juan Pablo II pueden interpretarse globalmente desde esta perspectiva conciliar, que contempla el misterio de la Iglesia plenamente incluido en el de Cristo y comprende así la misión evangelizadora como irradiación de la energía inagotable que emana del acontecimiento central de la historia de la salvación”. 

              Benedicto XVI y Francisco: “atracción”

              A continuación, ha sintetizado que “los Papas Benedicto XVI y Francisco resumieron esta visión en una sola palabra: atracción”. El Papa Benedicto señalaba que “la fuerza que preside este movimiento de atracción es el Ágape, es el Amor de Dios que se encarnó en Jesucristo y que en el Espíritu Santo se dona a la Iglesia y santifica todas sus acciones”, ha dicho León XIV.

              Comienzo de los trabajos del Consistorio de cardenales, presidido por el Papa León XIV, el 7 de enero de 2026 (@Vatican Media).

              Las invitaciones del Papa León: unidad y amor

              En el desarrollo de su discurso, el Papa ha parecido requerir dos condiciones para la eficacia de la misión: la unidad, como viene reiterando desde su discurso recién elegido Papa en el balcón de la Basílica de San Pedro, y el mandamiento del amor.

              “La unidad atrae, la división dispersa. Me parece que esto también se refleja en la física, tanto en el microcosmos como en el macrocosmos”, ha dicho. 

              Por lo tanto, “para ser una Iglesia verdaderamente misionera, es decir, capaz de dar testimonio de la fuerza atractiva de la caridad de Cristo, debemos ante todo poner en práctica su mandamiento, el único que nos dio después de lavar los pies a sus discípulos: “Así como yo los he amado, ámense también ustedes los unos a los otros”. 

              Y ha añadido las siguientes palabras de Jesús: “En esto todos reconocerán que ustedes son mis discípulos: en el amor que se tengan los unos a los otros” (Jn 13,34-35). 

              Cardenales, “crecer en nuestra comunión”

              El Papa se ha referido a continuación a la variedad del colegio cardenalicio, y a la necesidad de crecer en comunión .“Somos un grupo muy variado, enriquecido por múltiples procedencias, culturas, tradiciones eclesiales y sociales, trayectorias formativas y académicas, experiencias pastorales y, naturalmente, caracteres y rasgos personales”. 

              “Estamos llamados, ante todo, a conocernos y a dialogar para poder trabajar juntos al servicio de la Iglesia. Espero que podamos crecer en nuestra comunión para ofrecer un modelo de colegialidad”, ha invitado.

              Sesión de trabajo del Consistorio de Cardenales de los días 7 y 8 de enero de 2026, que preside el Papa León XIV (@Vatican Media).

              4 temas: Misión de la Iglesia, Praedicate Evangelium, Sínodo y sinodalidad, y liturgia

              En estos días tendremos la oportunidad de experimentar una reflexión comunitaria sobre cuatro temas, ha descrito el Papa León XIV, que se han ido divulgando estos días. Evangelii gaudium, o bien, la misión de la Iglesia en el mundo actual; Praedicate Evangelium, es decir, el servicio de la Santa Sede, especialmente a las Iglesias particulares; Sínodo y sinodalidad, instrumento y estilo de colaboración; y liturgia, fuente y culmen de la vida cristiana. 

              Sólo dos, de momento

              Por razones de tiempo y para favorecer un análisis más profundo, sólo dos de ellos serán objeto de una exposición específica, ha precisado el Papa, que tendrá lugar este jueves día 8.

              Los 21 grupos creados contribuirán a las decisiones que se tomen, pero los grupos que presentarán sus informes serán los 9 procedentes de las Iglesias locales. El resto serán consultados en Roma al trabajar en la Curia y vivir en Roma

              “Estoy aquí para escuchar” 

              “Estoy aquí para escuchar”, ha añadido el Santo Padre. “Como aprendimos durante las dos Asambleas del Sínodo de los Obispos de 2023 y 2024, la dinámica sinodal implica por excelencia la escucha”, y precisamente “el camino de la sinodalidad es el camino que Dios espera de la Iglesia del tercer milenio» (Francisco, Discurso en el 50º aniversario de la institución del Sínodo de los Obispos, 17 octubre 2015). 

              Esta jornada y media que pasaremos juntos será una prefiguración de nuestro camino futuro, ha señalado. “No debemos llegar a un texto, sino mantener una conversación que me ayude en mi servicio a la misión de toda la Iglesia”. 

              Una pregunta clave a los cardenales

              Entonces, el Papa ha formulado una pregunta a los cardenales: “De frente al camino de los próximos uno o dos años, ¿qué aspectos y prioridades podrían orientar la acción del Santo Padre y de la Curia sobre esta cuestión?”. 

              Sobre esto les va a escuchar. “Escuchar la mente, el corazón y el espíritu de cada uno; escucharnos unos a otros; expresar sólo el punto principal y de manera muy breve, para que todos puedan hablar: ésta será nuestra forma de proceder. Los antiguos sabios romanos decían: Non multa sed multum”. 

              “Y en el futuro, esta forma de escucharnos unos a otros, buscando la guía del Espíritu Santo y caminando juntos, seguirá siendo de gran ayuda para el ministerio petrino que se me ha confiado”, ha manifestado.

              La jornada del jueves 8 comienza con la Santa Misa a las 7,30 de la mañana en la Basílica de San Pedro.

              El autorFrancisco Otamendi

              Familia

              La escasez de abuelos

              Se ha escrito mucho sobre la caída de la natalidad en Estados Unidos. Sin embargo, se ha abordado menos la disminución simultánea de la figura de los abuelos.   

              Greg Erlandson·8 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

              Los abuelos, según cuentan nuestros amigos, son una especie en peligro de extinción. Prácticamente todos los grupos demográficos en edad fértil, excepto las mujeres mayores de 40 años, están teniendo menos hijos, si es que tienen alguno. Y seamos sinceros: los abuelos potenciales con hijos mayores de 40 años probablemente estén envejeciendo rápidamente y pasando de ser “abuelos divertidos” a ser “abuelos que viven en una habitación”.

              Según las últimas estadísticas del gobierno, nuestra tasa de natalidad es ahora de 1,6, por debajo del nivel de reemplazo y cayendo hasta donde solían estar países como Italia. La tasa de natalidad de Italia ha caído aún más, hasta 1,18, lo que hace que los ‘nonno’ y las ‘nonna’ estén aún más en peligro de extinción que los abuelos y las abuelas.

              Cómo abordar la cuestión

              Los aspirantes a abuelos están abordando esta cuestión de diversas maneras. Preguntar con frecuencia a sus hijos cuándo piensan tener hijos es probablemente una de las estrategias menos eficaces. 

              Poner buena cara ante la decisión de los hijos de “criar” a un par de labradoodles (N. del ed.: perros originados en Australia en los años 80, resultado de cruces), tampoco sirve de nada, aunque pongas una pegatina en el parachoques de tu coche presumiendo de que “mi nieto tiene cuatro patas”.

              Las medidas de los políticos

              Los políticos quieren invertir dinero en este tema, por supuesto. Después de todo, los futuros abuelos votan. Durante los últimos cien años, los gobiernos han intentado sobornar a los futuros padres para que tengan hijos. 

              En realidad, esto no funciona, ya sea en China, Francia o Corea del Sur, porque una experiencia tan transformadora como la paternidad no se incentiva tan fácilmente con unos pocos miles de dólares y una desgravación fiscal. 

              Los desincentivos son importantes. Los más citados son los problemas relacionados con el coste de la vida, como los gastos de guardería y educación, pero también se pueden citar desde los tiroteos en las escuelas hasta la situación mundial.

              Vivir para ver a los hijos de tus hijos

              Los futuros abuelos lo entienden, por supuesto. Pero el deseo de “vivir para ver a los hijos de tus hijos”, como dice el Salmo 128, está profundamente arraigado en el corazón humano. 

              Queremos ver cómo los hijos que hemos criado con tanto esfuerzo dan a su vez a luz a la siguiente generación. Es un signo de esperanza y resiliencia que supera los titulares, las crisis y las preocupaciones interminables que tenemos por nuestro planeta y nuestra especie.

              Tengo la suerte de tener un hijo que ahora es padre. Mis amigos que no son abuelos escuchan mis historias con un toque de envidia. No sabemos cuándo tendrán hijos nuestros hijos, dicen con nostalgia.

              Lo que supone ser abuelos: sinceridad

              Soy sincero con ellos sobre lo que supone ser abuelos. Hay buenas razones por las que la crianza de los hijos debe dejarse en manos de los jóvenes. ¡Cuidar de los niños es agotador! Nos lleva dos o tres días recuperarnos de un fin de semana leyendo libros, cambiando pañales y negociando comidas.

              Al mismo tiempo, ser abuelos es una especie de experiencia de viaje en el tiempo, ya que nos recuerda lo que generalmente es un recuerdo borroso: lo que hacíamos y lo duro que trabajábamos cuando éramos padres más jóvenes.

              Lloros en mitad de la noche…

              Recientemente, en mitad de la noche, un niño de un año que lloraba nos despertó a mi hijo y a mí. Me quedé en la habitación a oscuras mientras mi hijo mecía al bebé y le daba el biberón. Eso me evocó tantas noches en las que yo hacía lo mismo por él. Sentí una gran oleada de afecto paternal por mi hijo. El amor que le había mostrado mucho antes de que él pudiera recordarlo, ahora él se lo transmitía a su hijo mientras lo mecía suavemente para que se volviera a dormir. Es un círculo de la vida del que tengo la suerte de formar parte.

              Ser padre, el trabajo más gratificante

              Ser padre no es fácil, pero es el trabajo más gratificante que existe. Probablemente nunca haya un momento perfecto para decidir tener hijos. Pero, en general, estamos a la altura de las circunstancias y nos convertimos en mejores personas por ello.

              Momento perfecto para ser abuelo: ahora

              En cuanto al momento perfecto para ser abuelo, creo que es ahora. Para los futuros abuelos que aún esperan ese privilegio, tal vez puedan rezar a Santa Ana y San Joaquín, que según la tradición fueron los abuelos de Jesús. Apuesto a que podrían contar muchas historias.

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              Greg Erlandson es un galardonado editor y periodista católico. Su columna se publica cada mes en OSV News.

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              El autorGreg Erlandson

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              Un universo sin Dios

              Stephen Hawking defendió la idea de un universo “sin Dios”; sin embargo, se trata de una tesis con limitaciones tanto desde la física como desde la filosofía. Frente a ello, el argumento de la Causa Primera de santo Tomás parece solventar esas objeciones.

              Rubén Herce·8 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 9 minutos

              Si preguntáramos qué autor y qué libro han moldeado más nuestra visión actual del cosmos, la respuesta sería casi unánime: Stephen Hawking y su célebre Historia del tiempo. Sin ser los primeros en hablar de cosmología, más de 25 millones de ejemplares vendidos respaldan a este fenómeno editorial y al físico que lo escribió. El objetivo declarado desde el comienzo es el de desentrañar los misterios del universo con quienes se atreven a mirar más allá: “¿de dónde viene el universo? ¿Cómo y por qué empezó? ¿Tendrá un final, y, en caso afirmativo, cómo será?”.

              Desde Aristóteles hasta la cosmología contemporánea, desde la inmensidad del universo hasta la minúscula escala de los quarks, Hawking nos guía en un fascinante recorrido que va desde la singularidad inicial hasta los agujeros negros, intentando vislumbrar cómo sería ese Dios que lo creó todo. A lo largo del camino, el libro aborda temas tan diversos como espacio-tiempo, creación, relatividad, indeterminación, origen, destino, causalidad, libertad divina, creencias, principio antrópico, ajuste fino, universo “sin frontera” y tiempo imaginario. Todos ellos, impregnados de reflexiones filosóficas y teológicas, requieren una lectura contextualizada, como la que propone Stephen Hawking (1942-2018). Estudio crítico de “Historia del tiempo: del big bang a los agujeros negros”. En esta obra se busca complementar desde la filosofía el trayecto que Hawking emprende desde la física clásica para atisbar el pensamiento de Dios.

              Hipótesis confirmadas e hipótesis descartadas

              La explicación que ofrece Hawking sobre la imagen del universo según la física del siglo XX es cautivante. Big bang, expansión cósmica, condiciones iniciales y de contorno, singularidad, curvatura espacio-temporal, indeterminación cuántica, subpartículas, fuerzas fundamentales, agujeros negros y hasta la famosa radiación de Hawking están expuestos con claridad. Aunque también se presentan hipótesis altamente especulativas que el tiempo ha dejado atrás.

              Así funciona la ciencia: lanza hipótesis nuevas apoyándose en lo científicamente conocido. Sin embargo, la mayoría de estas hipótesis no sobreviven al ser contrastadas con la realidad. Solo unas pocas privilegiadas prevalecen. Por eso, las ideas que Hawking expone en los últimos capítulos de su libro han sido descartadas. Todas, salvo la que se refiere a la necesidad de buscar una teoría unificadora para las dos grandes teorías de la física: la relatividad general y la mecánica cuántica. 

              Aun así, conviene no confundir esta unificación de teorías con una “teoría del todo”. Hawking, sin embargo, aspira a una teoría física que lo explique todo. En ese marco, y si esto fuera posible, Dios dejaría de ser necesario para justificar un universo tan ordenado y singular como el nuestro. 

              La propuesta de Hawking 

              De ahí la audaz propuesta de Hawking de un universo autocontenido “sin frontera”. Esta hipótesis ha sido rechazada desde la física porque no hay continuidad entre los modelos con tiempo imaginario y los modelos con tiempo real; pero también se puede refutar desde la filosofía, ya que un modelo nunca puede explicar la realidad misma. Sería como decir que un holograma de una persona da razón de la persona.

              La actividad científica es mucho más rica que la simplificación a la que la somete Hawking, quien la reduce a encontrar leyes en la naturaleza y fijar las condiciones iniciales para estas leyes. Aún así, ese punto de partida le sirve para, primero, relegar a Dios al papel de proveedor de condiciones iniciales, y después, una vez reducida la acción divina a ese momento, formular su universo “sin frontera”. ¿Cómo? Digamos que “redondeando la fina punta del comienzo del universo” para que matemáticamente no exista un comienzo; y así concluir que, si su hipótesis fuera cierta, Dios no sería necesario.

              Esta conclusión de que “no es necesario invocar a Dios como el que encendió la mecha y creó el universo”, carece de fundamento. De hecho, al no demostrar que el universo es autocontenido, la pregunta sobre Dios como Creador revive. La intención de Hawking de sustituir el argumento clásico de Dios como Causa Primera por una teoría del todo debería llevarnos, más bien, a redescubrir la solidez de ese clásico argumento.

              Ajuste fino

              Quizá ha llegado el momento de volver a mirar al universo con asombro, como hace Hawking, y notar lo finamente ajustadas que están muchas constantes físicas esenciales para que exista. Entre ellas, la densidad del universo (Ω), la aceleración de la expansión (Λ), las tres dimensiones espaciales; constantes fundamentales como la interacción nuclear fuerte (ε), la relación entre fuerzas electromagnética y gravitacional, las masas del neutrón y el protón; o el ajuste de la distribución de masa-energía en el big bang.

              Pero no solo eso. También es profundamente llamativo el orden que vemos en la biología, donde reinan armoniosamente la complejidad y no linealidad de las interacciones y donde la embriología revela que el orden de la naturaleza, no solo espacial sino también temporal, es una auténtica sinfonía que se despliega en el tiempo. 

              Que de algo tan pobre, mínimo y aparentemente caótico, como el big bang, surja algo tan ricamente complejo, como los seres conscientes, solo es posible si en ese “pobre “inicio ya estaba presente la semilla de la “riqueza”. Algo que nos remite, no a un caos informe, sino a un Logos Creador, un Ser Subsistente por sí mismo, de quien participan en su ser y a quien tienen como fundamento todos los seres creados. Esta relación de dependencia, esta participación en el Ser, parece ser un modo muy apropiado para entender la riqueza del concepto de creación, sin quedarnos solo con las dos acepciones más habituales: entender la creación como la acción divina o entender la creación como realidad creada.

              El crédito merecido

              Además de devolver a Dios el lugar que por sentido común y razonamiento filosófico parece ocupar como Creador, deberíamos reconocer que la creencia y la confianza son parte de nuestro modo de conocer. Todos tenemos sistemas de creencias, incluso los científicos; y muchas veces son profundamente racionales. Creer y razonar no son opuestos, como sugiere Hawking, sino complementarios. Por eso también es justo valorar lo que “creían” pensadores como Aristóteles, cuyo saber, bien contextualizado, nos permite apreciar la verdad de sus ideas y razonamientos, pese a las dificultades de su época. 

              En este Estudio Crítico se desarrollan con más detalle las ideas expuestas hasta ahora y también se reivindican algunos aportes poco o nada reconocidos por Hawking. 

              La Causa Primera

              Entre los argumentos que examina Hawking en su libro, resulta llamativo que apenas se detenga en uno de los más relevantes: el de la necesidad de una Causa Primera, no solo en sentido cronológico —como inicio—, sino en sentido ontológico, es decir, como fundamento necesario de lo contingente. En su formulación, Hawking afirma: “Un argumento en favor de un origen (…) fue la sensación de que era necesario tener una ‘Causa Primera’ para explicar la existencia del universo” (p. 28).

              Algunos términos, como origen, pueden inducir a confusión si no se considera su uso analógico. De hecho, origen puede aludir tanto al comienzo de algo como a su fundamento. Por ello, la frase citada gana en precisión si se sustituye origen por fundamento. Asimismo, el uso de sensación en este contexto parece poco adecuado, pues sugiere una impresión subjetiva más que un razonamiento argumentativo. Finalmente, el verbo tener introduce la idea de que ciertos individuos necesitan una explicación, pero no necesariamente todos, lo que debilita el carácter universal del argumento.

              En conjunto, la frase podría reformularse así: Un argumento en favor de un fundamento [del universo] fue el razonamiento de que era necesario que existiera una ‘Causa Primera’ para explicar la existencia del universo.

              Esta reconstrucción refleja con mayor fidelidad la postura de quienes sostenían dicho argumento: no se trataba simplemente de una sensación, sino de una reflexión racional sobre la necesidad de una Causa Primera. Veamos en qué consiste esta argumentación para comprender mejor la perspectiva filosófica que muchos pensadores han defendido a lo largo de los siglos al afirmar que Dios puede ser ese fundamento último del universo. 

              Aristóteles y Tomás de Aquino

              La expresión Causa Primera proviene del pensamiento aristotélico, en particular de su concepción del Primer Motor, que en la tradición escolástica fue aplicada de manera exclusiva a Dios. Las demás causas, es decir, las creadas o pertenecientes al ámbito intramundano, reciben el nombre de causas segundas, en tanto que dependen de la primera y se subordinan a ella. En la filosofía de Aristóteles, la causa primera es aquella que da razón de la existencia de una cosa. Así lo expresa: “No creemos conocer algo si antes no hemos establecido en cada caso el ‘por qué’, lo cual significa captar la causa primera” (Aristóteles 1995, II-3, 194b). Esta afirmación, aplicada al universo, sugiere que comprenderlo implica intuir o reconocer que su Causa Primera es Dios.

              El argumento que sostiene la existencia de Dios como Causa Primera es de tipo a posteriori, pues parte de los efectos —el universo— para remontarse a la causa —el Creador. Las formulaciones más conocidas de este razonamiento son las cinco vías de santo Tomás de Aquino, que constituyen un planteamiento filosófico, no basado en la teología revelada.

              Contexto del argumento

              Para establecer el marco del argumento, podríamos reflexionar sobre cómo conocemos a las personas a través de sus manifestaciones, y trasladar este principio, por analogía, a la cuestión filosófica del conocimiento de la existencia de Dios. Podemos constatar la presencia de un individuo a través de las huellas que deja en el mundo, como labrar un campo, embellecer un espacio o componer un verso. No accedemos a la persona en su esencia, pero sí afirmamos su existencia a través de sus efectos en la realidad; e, indirectamente, podríamos inferir su necesidad de alimentarse, su sentido de la belleza o su deseo de comunicarse. Este mecanismo es el que aplicamos al intentar descifrar a nuestros ancestros mediante los restos fósiles y culturales que perduraron. Por extensión, se podría sostener de manera razonable la existencia de un Dios con carácter personal al observar con asombro y detenimiento las complejidades de nuestro universo, y en particular la naturaleza humana.

              Un paso más sería conocer a la persona mediante percepción sensorial directa. Sin embargo, este contacto inicial resultaría insuficiente sin observar su conducta. La vía más profunda para conocerla sería, de hecho, a través de la manifestación de sus obras externas y sobre todo si nos revela su universo interior. Es decir, cuando nos confía lo que alberga en su espíritu, las motivaciones de sus actos, sus ideas y sus sentimientos. Pero esta dimensión íntima permanece oculta, a menos que la persona decida desvelarla. Aquí es donde cobra pleno sentido la idea de que Dios no solo sea accesible a través de sus obras externas, sino que además anhele revelarse personalmente. Este segundo tipo de conocimiento constituye el objeto de la teología, la cual no se limita a la realidad que la razón humana puede alcanzar mediante la observación de todas sus dimensiones, sino que acoge la posibilidad de una autorrevelación personal de Dios.

              En la perspectiva cristiana, esta revelación se consuma en la encarnación de un Dios que se hace hombre y se manifiesta a individuos concretos a través de sus palabras y acciones. No obstante, este no es el Dios del que habla Hawking, ni es el foco de nuestra actual reflexión. La nuestra es una empresa de argumentación filosófica. Por consiguiente, examinemos con mayor rigor el argumento de Santo Tomás asociado al concepto de Causa Primera.

              Dificultades para demostrar la existencia de Dios

              Al abordar esta argumentación, Tomás de Aquino inicia su exposición resolviendo ciertas objeciones lógicas relativas a la existencia divina. La primera dificultad reside en que toda demostración requiere el conocimiento de la naturaleza del sujeto sobre el que se razona, y de Dios, precisamente, desconocemos su esencia. De Dios no podemos saber realmente qué es, sino más bien lo que no es. Surge, entonces, la pregunta: ¿cómo podremos probar su existencia? O, formulado de otra manera, ¿a qué nos referimos cuando afirmamos que existe?

              Para el Aquinate, nuestro conocimiento de las cosas se fundamenta en la experiencia sensible, y este mismo es el punto de partida para acceder a la existencia de Dios. De Dios sí nos es posible conocer los efectos que produce y la manera en que dichos efectos se relacionan con la Causa que los origina. La argumentación arranca, por tanto, con la definición de Dios que se construye a partir de los efectos que percibimos. Esta definición no es Dios mismo, pero de algún modo particular expresa y manifiesta la esencia divina. La definición inicial que se toma es: “Dios es algo que existe por encima de todas las cosas, que es principio de todas ellas y que está separado de todas” (Twetten, On Which ‘God’ Should Be the Target of a ‘Proof of God’s Existence).

              Qué significa ser Causa Primera

              En esta formulación, el elemento crucial es determinar la naturaleza de Dios como causa. Para lograrlo, santo Tomás primero establece su distinción respecto a otras causas mediante la negación, señalando que se trata de una causa esencialmente diferente a las demás; en segundo lugar, pone de manifiesto su relación con las otras realidades: es la causa primera y está separada de ellas. Es decir, el punto a investigar es la existencia de la Causa Primera, entendida no en un sentido temporal de origen o comienzo, sino en un sentido de perfección fundamental, trascendente y distinta de todas las causas que le son subsiguientes.

              Se postula una Causa Primera que es, necesariamente, única. Una causa que no se localiza entre las realidades del universo, las cuales son todas contingentes (incluyendo los multiversos paralelos o secuenciales, si es que existieran). Una causa que es trascendente al universo y superior a él. Esto es lo que se requiere para el despliegue de las cinco vías: una Causa Primera singular, distinta de las causas segundas y separada de ellas… “y a esto lo llamamos Dios”, como concluye cada una de las cinco vías. 

              Otras dificultades

              La segunda objeción lógica plantea que solo podemos demostrar la existencia de Dios a partir de sus efectos, pero estos efectos no mantienen una proporción con Él, ya que son de naturaleza finita. No obstante, basta con un único efecto de suficiente universalidad (como el movimiento o la causalidad) para inferir la existencia de su causa. Tal efecto sería suficiente para probar la existencia de Dios, aunque no logre expresar ni representar fielmente su esencia, y mucho menos su esencia completa.

              Finalmente, la tercera dificultad lógica radica en que estas vías no son demostraciones de índole matemática ni experimental, sino que su punto de partida es netamente metafísico. Las vías se inician con fenómenos observables, pero considerados bajo una perspectiva metafísica, lo cual las hace inaccesibles para aquellas filosofías que rechazan la abstracción. Por ello, resultan ineficaces para persuadir a los agnósticos que también adoptan una postura escéptica, al no aceptar la validez de la abstracción. Para poder aceptar el recorrido de estas vías, es imprescindible admitir la existencia de un mundo exterior, validar la objetividad y fiabilidad del conocimiento, y aceptar que la razón humana puede ir más allá de lo meramente sensible.

              El propósito de Tomás de Aquino al formular estas cinco vías es proporcionar a los pensadores metafísicos cinco caminos racionales para demostrar la solidez de la Teología, en tanto que puede afirmarse la existencia del Dios que, según el teólogo, se revela. Es decir, desde una perspectiva filosófica, se puede concluir la razonabilidad de la existencia de Dios, lo cual legitima la práctica teológica basada en la Revelación.

              Con esta exposición, creo que se fortalece la idea de que el argumento de la Causa Primera es mucho más que una mera sensación. Incluso podríamos aventurar que, mediante una investigación cuyo punto de partida no sean ya los sentidos, sino el conocimiento científico que va más allá de nuestra experiencia ordinaria, estas cinco vías de santo Tomás podrían ser objeto de una reformulación contemporánea. Por ejemplo, la primera a la luz de lo que se conoce sobre la inercia, la segunda considerando los hallazgos sobre la causalidad física, y la quinta a partir del conocimiento actual sobre el ajuste fino de las constantes universales.

              El autorRubén Herce

              Profesor de Antropología y Ética en la Universidad de Navarra