Cultura

Científicos católicos: Eduardo Vitoria Miralles

Eduardo Vitoria fue un jesuita y químico, considerado el fundador de la catálisis en España, disciplina clave para la química industrial.

Ignacio del Villar y Alfonso V. Carrascosa·25 de agosto de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos
Eduardo Vitoria Miralles

Eduardo Vitoria Miralles (25 de agosto de 1864 – 22 de septiembre de 1958) fue un jesuita y químico español, considerado el fundador de la catálisis en España, disciplina clave para la química industrial.

Huérfano de padre a los cuatro años, cursó el bachillerato en el Colegio de San José de Valencia, dirigido por los jesuitas, donde descubrió su vocación científica, pues de 1881 a 1885 estudió Ciencias Exactas, pero los dejó para ingresar en el Monasterio de Veruela (Zaragoza) como novicio de la Compañía de Jesús, donde completó su formación en Humanidades y Filosofía. Sin embargo, no abandonó su vocación científica. De la mano de Antonio Vicent y Luis Montesinos se convirtió en el primer licenciado en Química-Física en España (1896), con la máxima calificación. Después fue ordenado sacerdote y prosiguió con su formación científica en la Universidad Católica de Lovaina, donde se doctoró bajo la dirección de Louis Henry, con una tesis de química orgánica centrada en la catálisis, concretamente la síntesis del 1,1,1-tricloro-2-propanol.

Tras ampliar estudios en Alemania, contaba con una sólida base para fundar en Roquetas el Laboratorio Químico del Ebro (1905), que en 1916 se trasladaría a Barcelona y se convertiría en el Instituto Químico de Sarrià (IQS). Como director del IQS elaboró un plan de estudios orientado a la química aplicada y llevó una intensa labor docente e investigadora, acompañada de la publicación de diversos manuales pioneros. También impulsó la revista Afinidad, referente de la química española.

Fue miembro de la Real Academia Española de Física y Química, de la Real Academia de Ciencias y Artes de Barcelona y de instituciones científicas de Francia, Alemania, Portugal, México y Argentina, entre otras.

Tras la expulsión de los jesuitas en 1932, el IQS continuó bajo distintas denominaciones, y Vitoria siguió vinculado como profesor y director de la revista Afinidad. Durante la Guerra Civil se refugió en Italia, pero regresó a Barcelona en 1939, donde colaboró en la reconstrucción y ampliación del Instituto.

Falleció en 1958, dejando un gran legado en la docencia, investigación y divulgación de la química en España. De ahí que cuente con numerosos reconocimientos, como la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio y el título de hijo predilecto de Alcoy.

El autorIgnacio del Villar y Alfonso V. Carrascosa

Universidad Pública de Navarra y SCS-España / Científico del CSIC.

Newsletter La Brújula Déjanos tu mail y recibe todas las semanas la actualidad curada con una mirada católica