Cultura

Científicos católicos: Enrique Gutiérrez Ríos

Enrique Gutiérrez fue un gran químico nacido en Madrid que, llegó a ocupar las cátedras de Química Inorgánica.

Ignacio del Villar y Alfonso V. Carrascosa·8 de agosto de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos
Enrique Gutiérrez Ríos

Enrique Gutiérrez ©Galería de rectores de la UCM

Enrique Gutiérrez Ríos (12 de diciembre de 1915 – 8 de agosto de 1990) fue un químico nacido en Madrid que, en 1940, inició su tesis doctoral en el Instituto de Edafología bajo la dirección del padre José María Albareda, quien influyó mucho en su formación científica y administrativa. Después llegó a ocupar las cátedras de Química Inorgánica en las universidades de Granada y de la Complutense de Madrid. En esta última fue rector (1964–1967).

Su vida científica estuvo también estrechamente vinculada al CSIC, donde ocupó diversos cargos: director de la Estación Experimental del Zaidín de Granada (1954–1957) y del Instituto de Química Orgánica «Elhuyar» (1983–1984), vicepresidente (1967–1971) y presidente (1973–1974).

También tuvo importantes responsabilidades en diversas instituciones: fue presidente de la Real Sociedad Española de Física y Química (1966–1970) y del Consejo Nacional de Educación (1968). Asimismo, alcanzó el doctorado honoris causa por la Universidad de Granada en 1972 y recibió el Premio Individual de Investigación del Patronato Juan de la Cierva (1948), los premios Francisco Franco de Ciencias (1966) y José María Albareda (1969), así como la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio. Por otra parte, fue miembro de las Reales Academias de Farmacia y de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, y desempeñó cargos relevantes en el ámbito gubernamental y científico: fue presidente de la Comisión Asesora de Investigación Científica y Técnica de la Presidencia del Gobierno, consejero del Reino por las Universidades Españolas y director del Instituto de Química Inorgánica «Elhuyar» del CSIC.

Como investigador, se centró en la química inorgánica estructural, con especial atención a las arcillas, bentonitas y montmorillonitas, introduciendo técnicas innovadoras como la cristalografía de rayos X para la caracterización térmica y estructural de silicatos. Publicó más de 150 trabajos en revistas nacionales e internacionales, obtuvo patentes sobre minerales y compuestos interlaminares, y escribió libros fundamentales como Química Inorgánica, que influyó en varias generaciones de químicos. Además, mostró interés por la divulgación científica y la cultura, publicando diversas obras y biografías de figuras científicas de España.

En lo que se refiere a su fe, ingresó en el Opus Dei en 1954, al que perteneció hasta su muerte, que tuvo lugar en Madrid. Estaba casado y tuvo seis hijos.

El autorIgnacio del Villar y Alfonso V. Carrascosa

Universidad Pública de Navarra y SCS-España / Científico del CSIC.

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